Tal vez no todos los
cubanos hemos hecho las cosas mal. Hice lo que pude, he testimoniado de esto en
más de una ocasión. Pongo como premisa la carga de represiones , ataques ,
tratos crueles y degradantes; y hostigamientos que no faltaron nunca y me
alcanzaron ya en el Exilio.
En acto sacrificial
, perdí todo lo que puede perder alguien que ha vivido bajo una dictadura
totalitaria y decide enfrentarla. Perturbando en este sacrificio a la familia. Ni el exilio fue ganancia
En Cuba y aquí he
hecho mi parte; he penado aquí y allá y he asumido las consecuencias y temores.
No dejo ni por un
momento, ya en los 70s, de pensar y hacer por la Patria distante. Una Patria
que como escribí en mi extenso libro y fue título obligado : “Una Patria atesorada para muchos y
perdidas para otros”
Yo no regreso a
#Cuba porque nunca me he ido. Sigo mi andar siendo como soy un proscrito en
suelo americano . Riego con mi lloro ardiente mis recuerdos y sinsabores del
presente y asumo mi lucha contra una tiranía insolente. No pido más nada que ser
libre y ser cubano.
Espero eso sí, con
esperanza infinita, el regreso.
Hago, vamos a ver ,
lo que de integra conducta siempre he hecho.
He anotado algunas preguntas que se hacía Martí, en
breves notas: Preguntando como Martí, pensando como ÉL. Hoy me apego a la esperanza.
En pocas horas estaremos reuniéndonos y marchando por la Patria. No lo haremos
por alguien en particular, o algún ideario confuso, menos por alguna organización
o partido político; lo haremos velando
por la Patria sin optar por nuestras pasiones y preparando la libertad para que
esta sea digna de la patria con la cual soñamos¡!
“Dicen que es bello vivir, que es grande y consoladora
la naturaleza, que los días, henchidos detrabajos dichosos, pueden levantarse al cielo como cantos dignos de él,
que la noche es algo más que una procesión de fantasmas que piden justicia, de
mejillas que chispean en la oscuridad, de hombres avergonzados y pálidos.
Nosotros no sabemos si es bella la vida. Nosotros no sabemos si el sueño es
tranquilo. ¡Nosotros sólo sabemos sacarnos de un solo vuelco el corazón del
pecho inútil, y ponerlo a que lo guíe, a que lo aflija, a que lo muerda, a que
lo desconozca la patria!” José Martí
Pocas horas nos quedan, para reunirnos, aquí será en
la Plaza frente al City Hall de Dallas, Texas. En otras 104 ciudades alrededor
del mundo se juntarán los cubanos en celebración de Patria. En Cuba no sabemos qué
ocurrirá; los malvados andan en oscuras cofradías, asignaciones tenebrosas y faenas
de violencia. Hay un despropósito de violentos en los que gobiernan y una
desmedida pasión por la impiedad en muchos de los gobernados.
Cuando termine el día, estamos seguro de que el fin de
esta larga noche de ignominia; que hemos vivido por largo tiempo esta cerca de
su fin.
Hoy #MarchaPorCuba14DFW y mañana #15NCuba los cubanos,
estén donde estén, tendrán la certeza de que la Patria nos ha contemplado orgullosa.
Llegado el momento, ese que precede a las sacudidas
nacionales, podemos preguntar como Martí: ¿para que se es hombre honrado, para
qué se es hijo de un pueblo, sino para tener gozo en padecer por él, y en
sacrificarle hasta las mismas pasiones grandiosas que nos inspira?
Publicado el libro: “Una Patria atesorada para muchos
y perdida para otros” de Eloy A González.
Me complace anunciarles que
mi libro, “Una Patria atesorada para muchos y perdida para otros” de mi autoría
ha sido publicado. El libro aparece en un momento calamitoso considerando los reciente eventos en Cuba.
“Una Patria atesorada para muchos y perdida para
otros”
Eloy A González
Una selección de artículos sobre Patria, Humanidad y
Exilio; escritos en los días azarosos de este exiliar sacrificio que es agonía,
muerte lenta y en ocasiones queja y desamparado. Pero sin estar a merced de la
desesperanza y el abandono del fin supremo que es lograr para la Patria la
libertad que ha sido quebrantada.
El libro
Este libro es una escogencia de artículos que
aparecieron en las páginas de periódicosy revistas. La mayoría aparecen publicados como entradas o post en
distintos páginas o sitios web de temas cubanos; entre ellos los blogs que ha editado
el autor por más de 10 años.
Estas notas que hoy traigo al presenteen este libro y que aún no tiene los
atributos del pasado con todas sus consecuencias; losentimos como algo inmediato muy cercano en
el tiempo. Al final despojado de toda trascendencia, repasamos los jirones de
conciencia que quedan y concluimos que esto no es más que pedazos de nuestra
vida. Pasado inmediato que asoma lastimando la conciencia y reviviendo causas.
Cada línea escritaen algunos artículos testimonialestrae en si la labor tesonera de lo que fuimos parte, la abnegada
dedicación y conducta sin doblez cuyos resultados fueron, y aún son, la pérdida
de una profesión que fue eje conductual de toda una vida.
Pérdidas y vicisitudes han acompañado a este pasado
inmediato que enseña y da vigor en este tiempo pugnaz, que nos ha lanzado a un
Exilio prolongado y desdichado. Ahora nos lastimamos detanto pasado, para sufrir este dolor en el
presente. ¿Qué cómo es este dolor?, es un dolor sin sombras, casi de muerte.
Solo que nos negamos a morir, pero si así fuera; otros
llevaran nuestros despojos a la Patria agradecida.Habrá un regreso jubiloso con días de
regocijo para todos y las sonrisas de los niños serán confundidas con el clamor
tardío de los mártires.
El Autor
Médico Especialista en Oncología. Profesor Instructor
de Farmacología de la UH. Consultor de GLG. Blogger. Contribuye con artículos
de opinión sobre Cuba en distintos sitios web de temas cubanos; también
relativos a políticas de salud y derechos humanos, entre otros. Fue columnista
en la sección de opinión del periódicoPanorama de Fort Worth, TX, de forma regular. Sus contribuciones abarcan
temas variados.
Ha publicado los libros: “La Habana bien vale unos
títulos”, “Notas sobre la religiosidad del cubano bajo una dictadura
prolongada’ “y “Algunas informaciones amables y otras no tan amables”
Desde el año 1991 se vinculó al movimiento civilista y
de Derechos Humanos en Cuba. Fue Asesor Nacional del Colegio Médico
Independiente de Cuba, entre otras dedicaciones dentro de la oposición pacifica
en Cuba, hasta salir al Exilio en calidad de refugiado político en el año 1999.
Reside en Fort Worth, Texas, EEUUdesde
hace varios años.
Algunos detalles
del Libro:
Publisher:
Independently published (July 3, 2021). KDP-Amazon
Language:
Spanish
Paperback: 381
pages
ISBN-13:
979-8528901916
Best Sellers
Rank: #2,071,098 in Books (See Top 100 in Books)
¿Como
adquirir el libro?
El libro: “Una Patria atesorada para muchos y
perdida para otros” ha sido publicado por Kindle Direct Publishing, KDP,
una compañía de Amazon. Puede ser adquirido en la tienda online de Amazon. También puede adquirir el libro en otros mercadossiempre que incluya el título en algún
buscador o en las páginas webs de los proveedores.
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comprar el libro en la editorial de origen.
Los recientes acontecimientos en nuestra Patria, Cuba,
se veían venir.
Hace una semana indagué sobre las bases jurídicas para
declarar un estado de calamidad pública en Cuba en relación con los
acuciantes problemas que se derivaban de las medidas tomadas en relación con la
Pandemia, la escasez crónica de bienes, el deterioro de los servicios, la represión
rampante, la inmigración descontrolada, la desidia del régimen, su negligente
actitud y la desesperanza del pueblo todo. Nunca pude saber cómo y cuales pudieran
ser los mecanismos para que, las autoridades en control del poder en Cuba pudieran
declarar y lo hicieran el estado de calamidad publica y lo que esto
conllevaba.
Hoy debemos asumir la condescendencia, la nobleza de miras y tratar de
comprendernos; antes de que veamos partir la última oportunidad de salvar la
Patria.
No hago recomendaciones, seamos prudentes en medio de tanto dolor; pero
eso sí, no abandonemos la oportunidad de, ante tanta tragedia, elevarnos como
Nación. Esto debe ser dedicación de todos, pasión de todos y compromiso de
todos.
Hoy ha sido tendencia en Twitter los hashtags: #SOSMatanza y #SOSCuba.
Tendencia conductualdebe ser que cada
uno de nosotros, cubanos todos, asumamos la resulta propensión al amor infinito
a la Patria, la conmiseración de todos y, por qué no, derramar una lagrima
oportuna de consuelo y de sanación.
Por lo demás, donde usted este como cubano, asuma un momento de
reflexión junto a sus familiares, amigos, hermanos en la Fe y contertulios.
Eleve una oración a Dios y muestre que la virtud de Patria no ha sido
despreciada o excluida del sentir de todos.
Llegará el tiempo en que, a los cubanos de bien, una Patria agradecida
nos mirará orgullosa.
Donde quiera que este, cuando así lo decida, hínquese de rodillas, A fin
de cuentas, un país puede levantarse de las ruinas con apego a la virtud y el
necesario temor a Dios.
Hoy en la mañana fuimos a los servicios religiosos que
habitualmente asistimos los domingos. En el templo recibimos dos llamadas telefónicas,
había insistencia y el mensaje fue conmovedor: “la gente en Cuba esta en la calle”
Llegado el momento de la oración final del servicio,
cuando se me pidió que lo hiciera, solicité que se me diera unos minutos para
hablarle a la congregación allí reunida.
Fue entonces que hablé de la gracia de Dios para con todos
y de la crítica situación de Cuba; de cómo había recibidos mensajes alarmantes
y perturbadores sobre lo que acontecía en nuestro país. Pedí oración para nuestra
atribulada Patria, para los cubanos todos, fue entonces que elevé una oración
entre emoción y tristeza. Terminado el servicio muchos se acercaron a nosotros en
muestra de solidaridad y respeto. No faltaron los abrazos y las lágrimas.
De regreso encuentro una y otra información; se sucedían
sin que llegara a percibir el alcance de todo lo que estaba pasando. No hay la más
mínima duda de que, vivimos los cubanos todos, una situación de conmoción
nacional. ¿A donde nos conducirá todo esto?, no puedo predecirlo.
Necesitamos que mostremos la elevada consideración de
que mañana no seremos el mismo pueblo, de que debemos asumir nuestras
decisiones y obrar con la cordura que requiere una situación que puede tornarse
violenta y terminar en una tragedia.
Un pueblo se levanta sobre la virtud, el temor de Dios
y la valentía de sus hijos.
Aceptemos las contingencias; Dios tenga piedad y de protección
a los agraviados.
Tengo la certidumbre de que, un gran abrazo nos espera.
Hoy me encuentro este articulo-denuncia de Dora Amador, conocida intelectual a quien sigo desde hace tiempo
cuando escribía en su página personal: Palabra Cubana. Me entusiasmé de su reciente
incorporación a Cuba encuentro; pensado en su toque de opinión sobre temas de religión en relación con
su vocación de servir en Cuba. Cuba encuentro es una página de temas cubanos que aprecio, aunque ya no escribo en
ella después que no aparecieron más mis colaboraciones; porque las tres últimas
no fueron de interés para el editor. Como sea hoy estoy sorprendido.
Conozco lo que es
un acto de repudio, pase por ello en Cuba. En el exilio me pareció que no se entendía
esto, sobre todo los no cubanos. Fue entonces que escribí mi artículo: ¿Qué es un acto de repudio? Que aun pueda encontrase en línea. “Un acto de repudio solo puede
tener lugar en una sociedad envilecida, donde el odio es político de Estado”
dije y tengo de desdecirme. Porque muy cerca de donde vivo un negro le lanzó un
vaso a un anciano en un restaurante porque tenia puesta una gorra MAGA. Hace
unos días, en este estado conservador (Houston, Texas), un grupo de BLM le hizo
un acto de repudio y le malograron un cumpleaños a un niño hispano…, y el
asunto suma y sigue. Hay un estado de crispación y la participación es
creciente.
Con relación a
este acto de repudio en Miami, debo decir que hay dos narrativas, una la de
Cuba encuentro, la otra más extensa aparece en el Blog de Dora Amador.
En posible que
todo el rifirrafe del Versalles fuera tal y como lo cuenta; porque en esta
feria cada uno cuenta como le va …, pero de esto a que se comience un artículo
de una persona de profundas convicciones cristianas, transitando el camino
pedregoso de la ruindad y calificando a los cubanos, sus compatriotas, de seres
repugnantes, cucarachas agonizantes, destiladoras de líquidos nauseabundos que
patalean y odian…, vamos es sobrecogedor. Sigue diciendo que, los cubanos son
seres mutilados que cargan heridas abiertas y andan doblados por el peso y la
catástrofe, la laceración punzante de saberse sin patria…., son maldicientes,
están aplastados, condenados y finalmente expulsados del Paraíso. ¡Lo
que nos hemos perdido! ¿Cuál paraíso?. Todo esto comparado con el calificativo
de garrapata de potrero que ya nos endosaron, es una nadería.
Nada está perdido,
no nos han ganado la partida. Ni los cubanos somos, como me escribió recién un
religioso, una porquería putrefacta.
Debemos asumir el
debate, aun los más enconados, con altura y dignas consideraciones. No puede
haber lugar para la vileza manifiesta cuando nos preparamos para recuperar un país,
elevar una nación y consolidar un estado de derecho. No hay Patria sin virtud,
entonces…, no podemos empezar descalificándonos los unos a los otros; en tanto
que desoímos la dedicación a la polémica resuelta.
Lo siento, ni soy
una garrapata de potrero ni una cucaracha agonizante. Asumo mi dedicación al
exilio prolongado, la polémica, la opción de votar en libertad y el futuro
promisorio de un regreso a la Patria. Esa que levantaremos caminando en
libertad y compasión.
Las palabras fueron escritas por el P. Félix Varela , “el hombre que nos enseñó a pensar “según
José Martí. Ambos no pudieron ni imaginarse que después de 60 años de
dictadura, la Patria la estamos perdiendo; ha sido una perdida lenta, corrosiva
y dolorosa.
Hoy me encuentro un twitter un mensaje que muestra los
límites de la falta de conmiseración y la pobreza moral que asumimos todos los
cubanos.
Sabido es que muchos profesionales cubanos, sobre todo
médicos, que dejan las misiones
oficiales del régimen son considerados como desertores, separados de sus
familiares y condenados a no poder entrar a Cuba durante 8 años. Muchas son las
historias de desgarros familiares que provocan estas medidas cargadas de crueldad
y odio. Este es un ejemplo de mensaje desalmado
en las redes sociales, el texto dice:
Nada más les digo,
la vieja cochina esta de la foto se murió ayer y era la abuela de una doctora
desertora de mi barrio , pero no pudo entrar a Cuba porque es desertora y son 8
AÑOS sin entrar aquí porque este país es NUESTRO , así que ya saben no se
quejen después…,
Un país, Cuba, donde se ha perdido la compasión, la
rectitud se mantiene a distancia. La virtud ha sido desterrada del alma
nacional y la iniquidad gobierna las
mentes afiebradas del desconcierto y el deshacer de una nación. Sin un asomo de
virtud NO hay Patria , la estamos perdiendo.
Se
mantiene y expresa en mensajes ese desanimo que cala tan hondo en el exilio.
Hay un desaliento y un dejar a un lado las cosas de la Patria, pero sobre todo
hay una dedicación casi suicida a minimizar, desautorizar o arremeter a otros.
Parece como que algunos han cambiado de enemigos y ahora encuentran bien atacar
a los que en Cuba y fuera de Cuba luchan por sus derechos y se expresan, viajan
y hacen una opción preferencial por la Patria. Este artículo, como
el anterior, lo encuentro en mi papelería; espero que tenga la misma
acogida del anterior…,
Así escribo en la agonía del destierro.
Por: Eloy A González.
“Heridos,
en la agonía del destierro, tan cerca del hueso que no nos parece que cuelga
más que de un hilo la vida, ni nos quejamos, ni bajamos la cabeza, ni abrimos
el puño, ni lo volvemos sobre nuestros hermanos que yerran, ¡ni se lo sacaremos
de debajo de la barba al enemigo hasta que deje nuestra tierra libre! Nosotros
somos el freno del despotismo futuro, y el único contrario eficaz y verdadero
del despotismo presente. Lo que a otros se concede, nosotros somos los que lo
conseguimos. Nosotros somos espuela, látigo, realidad, vigía, consuelo.
Nosotros unimos lo que otros dividen. Nosotros no morimos. ¡Nosotros somos las
reservas de la patria!”José Martí. Discurso en el Masonic Temple, 10 de octubre de 1888.
Se ha perdido el tiempo y con ello
las palabras. Un noble intercambio de ideas sucumbe ante el ímpetu de querer
mostrar que lo que pensamos en siempre lo acertado, lo correcto. Hay una espesa
niebla de vanidad y desesperanza en este Exilio que día a día nos consume. Hay una suerte de desgracia
colectiva que nos produce tantas congojas y nos lanza al espacio irremediable
de la muerte. Hay en fin también, cierta esperanza.
Encuentro en mi papelería un
intercambio con un joven empresario cubano radicado en Europa. Esto se produjo después que apareciera mi artículo
intitulado: “A la Patria de una vez”.
Conmueve ver una mente joven y dispuesta, hablar de Patria. Anhelar un regreso
en libertad y convenir que hay que trabajar para ello. Apelar a tantos cubanos
que habiendo dejado Cuba, en realidad
Cuba no los dejo a ellos. Interesa ver repetir una frase que es como una obsesión
cuando conviene en afirmar que basta ya
de exilio; cuando sabemos que el fin del Exilio empieza con la desaparición
de un régimen tiránico. Sabido es que no termina un Exilio cuando no se produce
el derrocamiento de una dictadura, causa por demás de que hoy nos encontremos
en este doliente destierro.
Sí, vivimos en la agonía del
destierro. Y no es menester que en medio de un intercambio de puntos de vistas
creativo y noble , la contraparte, sin ánimos de contienda, me endose un
adjetivo nada favorable y que sumerja sus ideas en palabras en apariencias animosas. En ocasiones resulta lastimoso pasar
del respeto a la irreverencia con argumentos irrelevantes.
A este punto me traen los mismos
argumentos que envié como respuesta, que aunque parecen simples, fueron en su momento una contestación que pedía más
que nada la continuidad de un diálogo que nunca pensé que podía interrumpirse.
Estas fueron mis palabras:
“Siento y pido disculpas por haber demorado en contestarle
lo que usted de forma amable me ha hecho llegar después de conocer de mí
más reciente artículo.
Comparto con usted los problemas relativos al drama del
Exilio. Sobre esto hay muchas reacciones. Todo depende entre otras cosas de
cuales fueron las motivaciones por la cuales muchos cubanos salieron de Cuba,
la fecha y los eventos que vivieron en Cuba. He visto muy variadas reacciones y
algunos ni se molestan en interiorizar el drama del Exilio. He conocido de
personas que han salido de Cuba como refugiados políticos y ya aquí no les
importa en los más mínimo, ni Cuba ni las decenas de presos y activistas de los
cuales un día ellos mismos fueron parte
de ese empeño opositor.
Me alegra saber que usted siendo como es joven y habiendo
salido de Cuba en condiciones muy distintas a otros, muestra especial cuidado
en atender al drama que conlleva el Exilio, y ve con preocupación cual
prolongado se hace lo que resulta ya un triste desarraigo.
Este es con mucho un Exilio demasiado largo y al que no se pude llegar habiendo vivido más de 50
años. Hace varios años que estamos en este Exilio, aquí en una ciudad de Texas
a donde llegamos como refugiados políticos. En ella nos asentamos y un día
fuimos a probar suerte en Miami donde residimos algo más de un año. Nos ha ido
muy mal…., muy mal. Se ha dicho con cierta certeza de que Miami no es una
ciudad amable. No , no lo es. Pero esto es sólo un punto de vista.
En Cuba trabajé en la oposición y cuando no me fue posible
continuar allá, vine al Exilio. Visitando una exposición de Arte de Miami, me
encontré con una persona con la cual hablé unos 20 minutos; dos días después me
había recomendado para que escribiera. Ahí comenzó una práctica, la de
escribir, que no ha encontrado descanso. Nunca he recibido remuneración alguna
por esta actividad.
Me alegra saber cuando un compatriota le va bien y lleva
una vida exitosa en el Exilio; cuando esto sucede es como si me fuera bien a mí.
Pero este Exilio para muchos resulta trabajoso.
Es grato saber que este esfuerzo que hago (el de
escribir), como otros en completa soledad y caminando por los nada agradables
senderos del desamparado y la pobreza, encuentren adecuadas referencias. Dios
quiera que la enfermedad que hoy visita el alma no me alcance como para no
poder contar con el regreso.
Un abrazo, deseándole todo lo mejor para Ud y su familia,
conviniendo que las bendiciones de Dios
le sean propicias.”
Y no hubo más respuestas, el
silencio contrajo las buenas intenciones. Así es de complejo esta rara mezcla
de Exilio y comunicación irrisoria que se da en estos tiempos.
Que el Exilio sea agonía, muerte
lenta y en ocasiones queja y desamparado ; no quiere decir que estemos a merced
de la desesperanza y el abandono del fin supremo que es lograr para la
Patria la libertad que ha sido quebrantada.
Pero no nos merecemos en esta hora de infortunio, que aquellos que nos son
próximos en este destierro , muestren el agresivo puño y se precien de atacar
sin el menor asomo de decoro. No estamos para desgastarnos en pleitos de
cantina, cuando la Patria se desgarra y sucumbe día a día.
Aún en medio de tanta pena, cuando
el peso de los años, la enfermedad y la zozobra suelen minar los espíritus más
preclaros de este Exilio. Este se erige en bastión y oposición eficaz en medio
de la desesperanza y el abandono. No importa cuan difícil sean los tiempos que
hoy vivimos; en cada alma noble entregada a la causa de la libertad de Cuba hay
combate y consuelo. Seguimos siendo contrarios eficaces frente a una tiranía
que se niega a desaparecer y que la única forma que hay para que desaparezca es
recorrer los caminos de la beligerancia y el derrocamiento.
Nos negamos a morir, pero si así
fuera; otros llevaran nuestro despojos a la Patria agradecida. Habrá un regreso jubiloso con días de regocijo para todos y
las sonrisas de los niños serán confundidas con el clamor tardío de los
mártires.
Nota introductoria: No pocos
comentarios me llegan por correo electrónico en los últimos días, donde se muestra
un desanimo cada vez más creciente en el Exilio, y decir “hasta aquí” un “estoy cansado’
son expresiones que se multiplican con opiniones y replicas tratando de convertir la
queja en dedicación casi instintiva. Es por eso que he encontrado en mi papelería
este artículo que escribí para un periódico local hace algún tiempo y lo incluyo aquí para que pueda ser leído en línea.
Que el Exilio sea agonía, muerte lenta y en ocasiones queja y desamparo;
no quiere decir que estemos a merced de la desesperanza y el abandono del fin
supremo que es lograr para la Patria la
libertad que ha sido quebrantada. (Así
escribo en la agonía del destierro)
A la Patria de una vez ¡A la Patria libre! José Martí.
No podemos
desestimar el momento en que nos encontramos los cubanos de cara a la Historia,- singular e histórico
- , supera éste los intereses de una
tiranía incorregible que ve con no poco sobresaltos que la figura cimera: el
Sátrapa, se encuentra en el lecho de muerte (1). Ahonda aún más las
expectativas el confuso panorama de una nación aparentemente desecha y un
escenario internacional proclive a la propia dictadura, que viéndose visitada
por la muerte, se aferra a una persistencia construida por el más prolongado
oprobio; esto como nunca se ha visto en una nación moderna.
En este Exilio
también de agonía, vemos con preocupación como la fe puesta en la libertad se
hace ilusoria y el entusiasmo por ella decae, sin que nos preguntemos el porqué
de éste postergamiento casi suicida; de este aceptar de que el tiempo y el
destierro prolongado nos ha hecho pensar que carecemos del coraje y la
capacidad para vivir en la tierra que nos pertenece y a la que un día habremos
de regresar.
El Sátrapa está muriendo.
Las celebraciones en La Habana han logrado capitalizar el interés político,
sobre todo de una buena parte de los lamebotas
y alabarderos del régimen, que se han dado cita en la capital cubana para
honrar a un déspota enfermo e incapaz de llevar las riendas del Estado
totalitario que es hoy nuestra Patria. Más que una celebración, asistimos a un
funeral de Estado a priori. El
agasajado no está al alcance de los invitados, parte del pueblo servil se
muestra contrariado y los ejecutores del poder ponen a funcionar los mecanismos
ya establecidos por años, de la sucesión y el continuismo.
Para los que
piensas que la muerte del sátrapa promoverá cambios en Cuba, les digo que se
equivocan. Los mensajes son claros y no hay contradicción en ellos. Ya se ha producido
un proceso de sucesión ordenada, la continuidad de la dictadura Castro
comunista y la ideología que le sirve de sustento está garantizada. Los
principales funcionarios del régimen lo han declarado: hay y habrá continuidad,
no transición. Las libertades que nos merecemos los cubanos, una vez más, han
sido aplazadas.
Los cómplices del
régimen dentro de Cuba se aprestan a consolidar un gobierno, que en los últimos
tiempos ha servido de sostén a una nomenclatura corrupta y despiadada que
muestra una dedicación aberrante por
promover el capi-castrismo mientras descarga todo su odio contra la débil y
desorganizada oposición interna. Atacada sin clemencia alguna y desorganizada por los elementos que dentro
y fuera de ella promueven su ruina, la oposición en Cuba no puede aunque se lo proponga, ser
un factor de cambio en la actual coyuntura política del país. Para el régimen
los activistas de Derechos Humanos y líderes civilistas son los enemigos a los
que hay que combatir, humillar y encarcelar. Mientras dure ese régimen jamás la
oposición interna será parte de un diálogo nacional, ni será tenida en cuenta
en futuras negociaciones con países o bloques de países extranjeros. Admiramos
la dedicación de esos hombres y mujeres y sentimos como nuestras sus privaciones
y sufrimientos en las cárceles cubanas, pero nos apena reconocer que siendo
como son excluidos, vilipendiados y condenados, sólo les queda el camino
penitente de los mártires.
De cara a los
acontecimientos que hoy tienen lugar en la Isla, los Estados Unidos de
Norteamérica han dicho estar en disposición de tratar con las nuevas
autoridades cubanas la posibilidad de una transición democrática en Cuba. En
respuesta al reciente ofrecimiento sobre diálogo de las autoridades cubanas,
han respondido que deben estas estar dispuestas al diálogo con los cubanos, en
principio. En realidad no me gusta la palabra transición, en ella se esconden muchas trampas. Si la transición
pasa por una apertura económica, diálogo con los EEUU y restablecimiento de
relaciones plenas, en tanto que la Dictadura continua en el poder, no nos
interesa. Para los cubanos lo que está en juego es vivir en Libertad, construir
la Democracia y promover el Derecho. Si cuando se habla de transición se mira
hacia el modelo vietnamita o chino, la posibilidad de nuestra libertad se
aleja.
El Exilio ha
asumido el desorden de nuestras esperanzas. Desunido y en permanente estado de
autodestrucción, hoy más que nunca se hace ostensible que la unidad es cada vez
más irrealizable. En éste hay elementos que repiten hasta el cansancio, la
oscura palabreja de transición. Algunos llegan a admitir que hay una
posibilidad real de acercamiento con una tiranía que ha despreciado y atacado
al Exilio en todos los órdenes y que no ha dudado en asegurar que éste no
tendrá participación alguna en una Cuba futura. ¿Y cuál es esta Cuba futura?
¿La que nos diseñarán los nuevos amos cuando desaparezca el tirano? ¿Esa de
capitalismo rapaz y horca comunista? Nos espera más de esta agonía del
destierro; ya me veo sumergido en esta tristeza infinita de ver pasar los días
entre dime y diretes, polémicas estériles y plazos insuperables donde nuestra
libertad y el dolor de nuestros hermanos que hoy sufren en Cuba pasan a un
segundo plano. Me niego a considerar que un Exilio hecho de hombres y mujeres
que han visto pasar sus vidas entre tantos sobresaltos, penurias y tristezas
hoy acepten y vean una vez más la Patria postergada. ¡No podemos aceptar que la
Patria sea postergada una vez más!
La realidad es
esta, el tirano muere lentamente. Sus funerales están ya ordenados y el proceso
de sucesión ya establecido. Este cambio de mando garantizará la continuidad de
la mal llamada Revolución cubana. No habrá sorpresas, ni luchas intestinas y
menos ajustes de cuentas entre ellos. Los que hoy se aprestan a controlar el
poder total en Cuba saben bien que no pueden admitir ni la más mínima lasitud,
ni la vacilación, ni el resquebrajamiento de una estructura establecida y
convenida desde hace medio siglo. Hay muchas cosas en juego y no están
dispuestos a jugarse el Poder. En situaciones como estas la lección de la
historia siempre es la misma: hay que despojarlos del Poder.
La idea de que la
sociedad cubana y el régimen en su conjunto es una sociedad desecha, no es del
todo cierta, como no lo es la idea de que no cuenta con sustento y legitimidad,
esto es, su legitimidad. Ahora disponen para mantenerse en el poder con el apoyo económico y político de un grupo de
países que han descubierto un nuevo Socialismo. También el constante apoyo de
aquellos países que exhiben una pronta inclinación para al anti
norteamericanismo y el terrorismo. Países de viejo estilo comunista que hace
tiempo andan desempeñándose como capitalistas de nuevo sello y nostálgicos
tercermundistas no faltan en esa deleznable cofradía del odio y el
resentimiento político; se alinean con La Habana y le apoyan.
Como buitres
carroñeros, todos miran hacia Cuba esperando que cuando sea enterrado el
sátrapa comenzará un nuevo festín. Muchos países piensan que lo mejor es estar
atentos y en tanto que sea posible participar de la francachela; el sufrimiento
de los cubanos nunca les ha interesado. En realidad hay muchos que desde hace
tiempo se benefician de la explotación de los cubanos, en una económica mixta
que ha permitido que el régimen se sostenga. También esperando la carroña están
los nuevos aliados del régimen y aquellos menos aliados, que esperan que los
nuevos jerarcas les atraigan al convite que se ve venir; si es que deciden por
hacerse mitad capitalistas y mitad comunistas. Del pueblo cubano ni les hablo,
esos no cuentan, como no sea que de una vez y por todas lo hagamos protagonista
de su destino, y para eso se necesita una sola cosa: combatir.
No nos queda más
opción que la de unirnos. No hay otra elección frente a una dictadura
incorregible que amenaza con un continuismo de sometimiento y represión, que el
de la lucha paciente y tenaz, sin ostentación ni intransigencia constante. Esa
que requieres de grandes sacrificios aun con riesgos de muerte. Aceptemos las contingencias de la lucha y dediquémonos a la
preparación previa para hacer lo único útil y valedero frente a una tiranía
prolongada: buscar su derrocamiento.
Por demasiado
tiempo hemos sufrido impacientes bajo la opresión comunista. Ya es hora. ¡A la
Patria de una vez. A la Patria libre!
( (1) El artículo fue
escrito en los días en que el sátrapa enfermo se debatía entre la vida y la
muerte (2006) como se ha podido saber más tarde.