viernes, junio 12, 2026

La Odisea de un Médico Cubano

 Autor original: Augusto Fernández-Conde, M.D.

Adaptación Científico-Histórica para Web & Redes Sociales

Resumen Ejecutivo: Este documento presenta una transposición analítica y traducción al español bajo el formato científico IMRyD del testimonio autobiográfico del Dr. Augusto Fernández-Conde. Se examina la transición sociopolítica de Cuba desde la caída de Machado, el auge y declive institucional de la Asociación Médica Cubana bajo los regímenes de Batista y Castro, y los desafíos posteriores de la persecución, el encarcelamiento y la posterior asimilación profesional del autor en el sistema de salud pública de los Estados Unidos.

1. Introducción

El ejercicio de la medicina y la preservación de la autonomía gremial médica han estado históricamente vinculados a los flujos y reflujos de los contextos macroeconómicos y políticos. El presente estudio analiza, desde una perspectiva cualitativa-testimonial, la trayectoria profesional y civil del Dr. Augusto Fernández-Conde (nacido en 1913 en Manzanillo), un destacado neumólogo cubano cuya vida técnica y política encarna las profundas fracturas institucionales de la Cuba del siglo XX.

El marco referencial abarca tres periodos críticos:

  • La inestabilidad institucional y el activismo estudiantil contra la dictadura de Gerardo Machado (década de 1930).
  • El posicionamiento del Colegio Médico Nacional de Cuba y los movimientos clandestinos frente al golpe de Estado y posterior régimen de Fulgencio Batista (1952-1958).
  • La erosión sistemática de las libertades civiles, la colectivización forzosa del sistema de salud y la destrucción de los cuerpos colegiados tradicionales tras el advenimiento del régimen socialista de Fidel Castro (1959 en adelante).

El objetivo de este modelo es documentar y evaluar el impacto del totalitarismo sobre la infraestructura médica colegiada y la seguridad individual de los profesionales de la salud.

2. Metodología

La metodología aplicada corresponde a un enfoque histórico-biográfico de caso único, fundamentado en el análisis documental de fuentes primarias archivísticas ("One Cuban Physician’s Odyssey", 1979). El método analítico se estructuró a partir de las siguientes fases:

  1. Traducción y Depuración Documental: Transposición del inglés al español del testimonio del Dr. Fernández-Conde, garantizando la equivalencia conceptual y la precisión histórica de la terminología médica y política.
  2. Periodización Cronológica: Segmentación de la vida del sujeto en cuatro ejes variables: Formación y Activismo Académico; Ejercicio de la Presidencia de la CMA y Oposición a Batista; Apoyo Inicial, Decepción y Resistencia Clandestina ante el Castrismo; Persecución, Éxodo y Reinserción Profesional en EE. UU.
  3. Validación Contextual: Contraste del testimonio con eventos históricos documentados, tales como la huelga de la Universidad de La Habana, la invasión de Bahía de Cochinos (1961), y la disolución legal de la Asociación Médica Cubana en mayo de 1966.

3. Resultados


A. Antecedentes, Formación y Contribuciones Científicas

A pesar de las severas dificultades económicas durante su infancia en Manzanillo, el autor y sus hermanos accedieron a la educación superior. Fernández-Conde ingresó a la Universidad de La Habana en 1934, una época caracterizada por clausuras intermitentes debidas a las protestas estudiantiles. Ejerció funciones de liderazgo como presidente de clase y miembro del Directorio Estudiantil.

Graduado en Medicina en 1940, realizó sus internados en los hospitales "Mercedes" y "Calixto García". Posteriormente, completó dos años de especialización en enfermedades pulmonares en el hospital "La Esperanza" de La Habana, seguidos de una beca de dos años en hospitales de EE. UU. Sus contribuciones científicas incluyeron múltiples artículos de investigación sobre patologías pulmonares y una monografía de referencia sobre la tuberculosis pleural.

B. Liderazgo Gremial y Oposición a Batista

Fernández-Conde mantuvo una participación activa en el Colegio Médico Nacional de Cuba, alcanzando la presidencia de la institución en el periodo 1954-1955. Tras el golpe de Estado de Carlos Prío Socarrás por parte de Fulgencio Batista en 1952, el autor se integró al movimiento clandestino de resistencia médica. En octubre de 1957, denunció públicamente los atropellos del régimen de Batista ante la Asociación Médica Mundial en Estambul, lo que conllevó su arresto inmediato a su regreso a La Habana, siendo liberado a las 24 horas gracias a presiones diplomáticas y amparos de colegas.

C. La Relación con Fidel Castro y la Transición Ideológica

Inicialmente, el autor apoyó la Revolución Cubana bajo la premisa de que restablecería los valores democráticos. En febrero de 1959, el Dr. Fernández-Conde trató a Fidel Castro de una neumonía aguda, consolidando un vínculo de confianza médica y personal. No obstante, tras la invasión de Bahía de Cochinos, el giro radical de Castro hacia el marxismo-leninismo modificó el panorama. El Ministro de Salud, Dr. Julio Martínez Páez, inició una purga sistemática de médicos bajo acusaciones de vínculos con el régimen anterior.

D. Desmantelamiento del Colegio Médico Nacional de Cuba y Persecución

El régimen comunista implementó una estrategia coordinada de destrucción institucional a través del "Partido Médico de la Revolución", debilitando la estructura de la CMA mediante amenazas, encarcelamientos y coacciones directas para forzar el alineamiento partidista. El 10 de mayo de 1966, el Colegio Médico Nacional de Cuba fue oficialmente disuelta, siendo absorbida de manera obligatoria por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (SNTS).

El propio Dr. Fernández-Conde, tras unirse al clandestino Movimiento Revolucionario del Pueblo, fue arrestado junto a su esposa y cuñada. Experimentó detenciones en condiciones infrahumanas (hacinamiento crónico, desnutrición e insalubridad extrema) antes de ser liberado sin cargos formalizados semanas después.

E. El Éxodo: De los Campos de Detención en EE. UU. al Éxito Profesional

El autor logró asegurar plazas en los llamados "Vuelos de la Libertad" (Freedom Flights). Al arribar a Miami, fue catalogado bajo sospecha de infiltración comunista por las autoridades de inmigración estadounidenses. Fue detenido durante semanas y trasladado a instalaciones de máxima seguridad, incluyendo un campo de confinamiento en McAllen, Texas, cuyas condiciones describió como similares a un campo de concentración, marcadas por amenazas internas, raciones ínfimas de alimento y una pérdida severa de peso.

La liberación se produjo tras una exhaustiva investigación periodística que expuso las injusticias de su detención, provocando la intervención directa del Fiscal General Robert F. Kennedy. Tras ser liberado, y gracias al respaldo del Dr. Louis Bauer, se incorporó a un sanatorio de tuberculosis en Nueva York. Tras convalidar sus credenciales aprobando el examen del Educational Council for Foreign Medical Graduates (ECFMG), obtuvo la ciudadanía estadounidense y culminó su carrera en puestos directivos de la salud pública del estado de Florida.

4. Discusión

El análisis de la odisea del Dr. Fernández-Conde demuestra la incompatibilidad existente entre los regímenes de planificación centralizada y totalitaria y el ejercicio independiente de la medicina colegiada. La destrucción del Colegio Médico Nacional de Cuba no constituyó un evento aislado, sino una política de Estado orientada a subordinar la bioética y la práctica médica a las necesidades de control político.

Resulta de particular interés metodológico constatar que las salvaguardas democráticas en las naciones receptoras (como EE. UU.) tampoco están exentas de fallas sistémicas, como lo demuestra el injusto internamiento del autor en Texas. Sin embargo, los mecanismos de prensa libre y el contrapeso judicial e institucional permitieron la rectificación del caso, a diferencia del sistema cerrado insular.

El testimonio concluye con una profunda reflexión ética sobre la responsabilidad civil colectiva: la democracia no es un estado permanente, sino una estructura frágil que requiere una activa participación ciudadana y una vigilancia férrea de las libertades profesionales frente a cualquier asomo de autocracia.

"¿Conocías el proceso de cómo fue, primero, asaltado el Colegio Médico Nacional de Cuba y años después, disuelto? ¡Te leemos en los comentarios!"

Referencia Bibliográfica Original:
Fernández-Conde, A. (1979).
One Cuban Physician's Odyssey. The Journal of the Florida Medical Association, 66(1), 8-11.

Nota del Editor para el Blog de la Medicina Cubana:

Este sumario analítico ha sido adaptado a partir de un documento archivístico procesado mediante IA-PDF. Con el objetivo de preservar la máxima fidelidad y transparencia con la comunidad científica internacional, el texto base se publica en primera instancia en su idioma de origen (inglés), seguido de este análisis formalizado en español para su difusión científica e histórica en entornos digitales.

Recopilación y notas del Dr. Eloy A Gonzalez – editor del blog de Medicina Cuba-

En Cuba…, 24 horas y más de guardias médicas

 

Limites: Fotografías de médicos antes y después de 24 hs de guardia. Los rostros del agotamiento. La MIR Leticia Ruiz Rivera expone fotografías de sus compañeros a la entrada y la salida de las guardias.

Por Dr. Eloy A Gonzalez.

Todos tenemos en mente las guardias médicas de 24 horas la realidad de lo que son en los hospitales cubanos. Por supuesto que eran muy cansadas; se nos pasó por alto que, a veces, estas guardias tenían más de una frecuencia semanal. Se trataba de incluir un día entre semana (de 24 horas) y los fines de semana, en los que el sábado y el domingo eran rotativos, pero siempre se trataba de guardias de 24 horas.

Estas extensas horas de trabajo no se remuneraban como horas extras; es algo común en cualquier país. Tras un día de guardia de 24 horas, el médico o especialista debía retomar sus tareas y cumplir con las ocho horas de trabajo establecidas para el siguiente día. El descanso post guardia fue establecido en los años setenta, pero solo duró tres años. Los líderes de la salud convocaron a reuniones en todas las instituciones sanitarias del país con el fin de que los médicos "renunciaran" al tiempo de descanso posterior a la guardia. Los profesionales de la salud renunciaron en asambleas convocadas de antemano para este fin. Nunca se pagaba por nocturnidad, esto es jornadas de trabajo en horarios de noche. Tampoco se les pagaba a los médicos por peligrosidad, esto es riesgos a la salud en el desempeño de las funciones.

Además, tenemos que tener en cuenta las condiciones laborales durante los turnos médicos en Cuba. Se determinó que se reforzara la comida en los comedores hospitalarios para el personal médico de guardia, incluyendo una porción de carne en la comida. Por la noche, una merienda tardía incluía leche y panecillos calientes.

Estas circunstancias podían ser distintas de acuerdo a las instituciones sanitarias. Sé de esto porque trabajé como jefe de urgencias (Cuerpo de Guardia) y jefe de servicios en una especialidad en un hospital general.

A finales de los años setenta, mientras era jefe del servicio en un hospital general con alrededor de 800 camas, asistí a diversas reuniones o consejos de dirección ampliados. En estas ocasiones se comunicó que la alta dirección del país estaba considerando empezar a remunerar las guardias nocturnas como horas extra. El número de expertos que trabajaban en los hospitales haciendo guardia física se disminuiría, y algunos de ellos empezarían a hacer guardias localizables, por las cuales recibirían un salario únicamente por el tiempo que estuvieran en el hospital atendiendo una urgencia. Esto nunca ocurrió.

Hoy escribo estas notas porque he leído una información en un periódico español sobre los efectos de una guardia médica de 24 horas en los médicos que se desempeñan en el sistema MIR (Médico Interno Residente) de España; “Así es la cara de un médico después de 24 horas de guardia” es la información que comparto con ustedes aquí:

Trabajar durante un día entero deja huella. Si no, que se lo digan a los médicos que protagonizan la exposición fotográfica «Límites». La autora de las imágenes es Leticia Ruiz (foto a la derecha), una joven MIR y fotógrafa que ha captado a sus compañeros del Hospital San Cecilio de Granada. Son rostros antes y después de pasar por una guardia de 24 horas. El semblante entusiasta a la entrada se transforma en una mirada agotada a la salida: pelo revuelto, ojos hinchados, sonrisas borradas. Una muestra que pretende reflejar la parte más humana de la medicina y que también pretender ser una protesta a un trabajo que muy pocas veces se valora.

Se trata del trabajo de un médico, que es también fotógrafa, en un Hospital en España.

Sí que deja huellas 24 horas de guardia, pero es aún más impactante cuando, tras trabajar esas 24 horas de guardia, tiene que seguir trabajando al día siguiente como si nada; hasta terminar su jornada laboral de 8 horas. En otras palabras, son ¡32 horas! seguidas de un trabajo extenuante en todos los sentidos. A esto hay que añadirle la frecuencia semanal de estos turnos y los años de experiencia en medicina hasta el momento de la jubilación o el retiro del médico.

Nunca se ha tomado en cuenta el deterioro de la salud física y mental de los médicos cubanos después de 10 o 20 años ejerciendo, y menos aún ha sido objeto de investigación por los expertos en Medicina del trabajo. Nada de esto ha sido considerado, las condiciones laborales y los derechos de los trabajadores en Cuba nunca han sido importantes.

La referencia debe citarse de esta manera, ya que este artículo fue publicado en una página web cubana:

Gonzalez, E. A. (2014, May 13). En Cuba…, 24 horas y más de guardias médicas [Review of En Cuba…, 24 horas y más de guardias médicas]. Misceláneas de Cuba; JullArts. https://miscelaneasdecuba.blogspot.com/2014/05/en-cuba-24-horas-y-mas-de-guardias.html

Fotos: Limites: Fotografías de médicos antes y después de 24 hs de guardia. Los rostros del agotamiento. La MIR Leticia Ruiz Rivera expone fotografías de sus compañeros a la entrada y la salida de las guardias.

 

sábado, junio 06, 2026

La incoherencia que atraviesa la política sanitaria en Honduras

 En Honduras se ha vuelto común escuchar un discurso que pretende ser categórico: “Cuba no forma buenos médicos.” 

La frase se repite en conferencias, entrevistas, debates y redes sociales, como si fuera una verdad autoevidente. Pero basta mirar hacia la propia estructura del Estado hondureño para que ese argumento se desmorone con una facilidad sorprendente.


Dos de los actuales viceministros de la Secretaría de Salud —Miguel Castillo y Ángel Midence— se formaron en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) en La Habana. No en una universidad cualquiera, sino en una institución creada, financiada y controlada por la dictadura cubana, que ha convertido la formación médica en una herramienta de influencia política, diplomacia ideológica y exportación de mano de obra calificada bajo control estatal.

Y aquí aparece la contradicción que nadie en el gobierno parece dispuesto a enfrentar:

Si la formación médica cubana es deficiente, ideologizada o poco confiable… ¿cómo se explica que quienes hoy dirigen la salud pública de Honduras hayan sido formados precisamente en ese mismo sistema? La incoherencia es tan evidente que no requiere lupa, solo honestidad.

La dictadura cubana y la paradoja académica

La dictadura cubana ha sido —y sigue siendo— un régimen autoritario, represivo y profundamente controlador.

Pero incluso dentro de ese aparato político, Cuba ha logrado construir un sistema de formación médica con bases académicas sólidas, reconocido en múltiples países y utilizado como carta de presentación internacional.

Esa es la paradoja: un régimen autoritario puede formar buenos médicos, aunque luego los utilice como instrumentos de propaganda o como mercancía diplomática.

Negar esa realidad es tan absurdo como negar la represión del régimen. Ambas cosas pueden coexistir, y de hecho coexisten.


El doble discurso en Honduras

Lo que resulta insostenible es que el gobierno hondureño: cuestione la presencia de médicos cubanos, desacredite su formación, siembre dudas sobre su competencia; mientras mantiene en los cargos más altos del sistema sanitario a profesionales formados en la misma escuela que critica.

¿En qué quedamos? ¿La formación cubana es mala… excepto cuando se trata de los funcionarios del gobierno? ¿Los médicos cubanos son sospechosos… pero los viceministros formados en Cuba son garantía de excelencia? ¿La dictadura es repudiable… pero sus títulos sirven para dirigir la salud pública hondureña? ¿La ideología contamina a unos… pero purifica a otros?

El discurso oficial no resiste ni el más mínimo examen de coherencia.

El problema no es Cuba: es la conveniencia política . Cuando un gobierno sostiene dos afirmaciones contradictorias al mismo tiempo, no está haciendo un análisis técnico. Está construyendo un relato político que cambia según la necesidad del momento.

Si conviene cuestionar a los médicos cubanos, se cuestiona. Si conviene mantener a los viceministros formados en Cuba, se les mantiene. Si conviene hablar de ideología, se habla.

Si conviene ignorarla, se ignora. La verdad no importa. La coherencia tampoco. Lo único que importa es la utilidad del discurso.


Conclusión

La pregunta que circula en Honduras no es solo pertinente: es inevitable. Si los médicos formados en Cuba no son confiables… qué dice eso de quienes hoy dirigen la salud pública del país? .La respuesta no la dará Cuba. La respuesta la debe dar el propio gobierno hondureño, si es que todavía le interesa sostener un discurso que no se contradiga a sí mismo. Porque cuando la política se acomoda según la conveniencia del día, la credibilidad pública es la primera víctima.

Y en un país donde la salud pública enfrenta desafíos reales, la incoherencia no es solo un problema retórico: es un problema de Estado.

Recopilación y notas del editor del Blog de Medicina Cubana

#Honduras #SaludPública #MedicinaCubana #ELAM #Cuba #DictaduraCubana #PolíticaHonduras #Coherencia #DebatePúblico #Editorial #Opinión #Salud

jueves, junio 04, 2026

Formación Médica Cubana: El estigma Internacionalista

 Por: Dr. Eloy A Gonzalez.

Hablar de la medicina cubana hoy exige navegar en una singularidad: la de un país capaz de desarrollar biotecnología avanzada mientras carece de aspirinas en sus farmacias. Esta contradicción se traslada al escenario internacional, donde el médico cubano —víctima y profesional a la vez— es recibido con frecuencia bajo el estigma de la "incompetencia". El presente artículo nace de una investigación prolongada para responder a quienes, desde el sesgo o el desconocimiento, intentan invalidar la formación médica cubana. No se trata de defender un sistema de explotación estatal, sino de rescatar la dignidad del buen hacer profesional frente a una descalificación que suele ignorar los años de rigor académico, internado y especialización que respaldan a estos médicos.

Cuando se habla de los médicos cubanos, uno de los temas más polémicos es encontrar las peores descalificaciones. Desde hace mucho tiempo me encuentro investigando este y otros temas relacionados con la actuación de los médicos cubanos, tanto en Cuba como en las naciones donde trabajan. Aquí discuto algunas ideas negativas e imprecisas de un profesional venezolano acerca de los médicos cubanos.

Cuando un contingente médico cubano llega a un país, lo primero que sucede es la respuesta de los médicos locales y de las sociedades médicas en esos lugares. Usted tiene la posibilidad de presentar argumentos legales, reglamentos de homologación e incluso las políticas que definen los convenios de trabajo y la contratación; lo que es un error es empezar por desacreditar y sostener que estos médicos no son verdaderos médicos y que, en el mejor de los casos, son unos "matasanos".

No critican ni la dictadura que los emplea ni los gobiernos cómplices que los contratan. Recientemente he observado caricaturas en medios brasileños que presentan al médico cubano con un cuchillo listo para atacar y una bata ensangrentada. Por supuesto, la mejor representación de esto es un video de los profesionales brasileños gritando en un aeropuerto. Cuando los médicos cubanos llegaron a Brasil, les llamaban "esclavos", lo cual tiene cierto fundamento, e "incompetentes". Lo último que debe hacer un médico, independiente del derecho a la libre expresión, es ir a un aeropuerto a gritarles a otros colegas: esclavos e incompetentes.

Usted indica cómo y de qué forma un médico cubano se prepara y estudia. No está correcto en lo que dice; quizás tiene alguna fuente poco fiable. Los médicos cubanos provienen de una escuela médica sólida y bien establecida desde antes de 1959, cuando se produjo la mal llamada revolución. La carrera se estudia durante seis años; el último año es el internado, que puede ser "vertical" o "rotatorio". En el primero, se rota por Medicina, Cirugía, Gineco-obstetricia y Pediatría durante un año, aunque estas materias ya se hayan cursado durante los años anteriores. Un interno vertical trabaja en una única especialidad durante todo el año, pero como médico interno. Luego, vienen 3 años de Servicio Médico Social, aunque para algunos se extienden a 4. Se espera tomar la Especialidad, que dura tres años; no obstante, tengo entendido que algunas especialidades se han ampliado a cuatro años. Es posible que los contenidos hayan variado desde que dejé Cuba, pero los plazos son los mismos.

Una periodista me preguntó hace unos días, para un libro, cómo definiría la medicina cubana. Esto le respondí:

Continúo afirmando que el Sistema de Salud cubano es "paradójico" y las evaluaciones que se realizan al respecto oscilan entre extremos. Cuba es una nación que enfrenta obstáculos para fabricar y distribuir aspirinas, a pesar de contar con médicos e investigadores de gran calidad que crean anticuerpos monoclonales y otros fármacos en una industria biotecnológica bastante aceptable. En un país donde se han efectuado miles de trasplantes de riñón, en muchas ocasiones no hay material para suturas cuando se presenta una herida en un cuerpo de guardia.

En el ataque a los médicos cubanos, no se debe olvidar que ellos son en gran parte víctimas de un sistema que los instrumentaliza; no obstante, son profesionales que mantienen su dedicación pese a las privaciones. Sería conveniente entender que la medicina, si es vocación, permanece hasta en los gobiernos más viles; antes de lanzar el grito de "incompetente", reflexionen.

Usted puede esperar mucho tiempo para recibir atención en cualquier nivel de salud mientras que un médico o especialista cubano (más de 40 mil) trabaja con profesionalismo y dedicación en lugares tan lejanos como Sudáfrica o las islas del Pacífico.

No se trata de un ataque a los médicos cubanos, sino que son víctimas también ellos, pero en la mayoría de las ocasiones son profesionales que demuestran dedicación y excelencia. Mejor pregúntese cómo Venezuela se encuentra bajo el control de un gobierno siniestro que ha decidido ser un sirviente de una dictadura prolongada.

La paradoja de la medicina cubana —capaz de lo mejor y sometida a lo peor— no se resuelve con insultos en un aeropuerto. Se resuelve reconociendo la valía de quienes, formados en una tradición de rigor, intentan salvar vidas mientras cargan con el peso de un estigma que no les pertenece. El tiempo, ese juez implacable, se encargará de demostrar que la ciencia médica siempre es superior a la propaganda que intenta gestionarla.

Nota: Este articulo forma parte del libro : Medicina y Memoria en Cuba: Testimonios, denuncias y reflexiones desde dos décadas de archivo editorial (2005–2025), de próxima publicación. No aparece articulado en línea y lo comparto como promoción de este mi próximo libro. Dr. Eloy A Gonzalez

Nota de actualización editorial: Análisis crítico y evidencia científica actual

 Por la Redacción / Dirección del Blog de Medicina Cubana

Fecha de actualización: junio de 2026

A diez años de la publicación de las reflexiones del Profesor Ed Prida sobre el impacto de las políticas sanitarias y los programas de vacunación[1] , y con un profundo compromiso hacia la verdad científica y el rigor informativo, consideramos indispensable ofrecer a nuestros lectores una actualización basada en los avances de la ciencia médica y la inmunología global acumulados hasta la fecha.

El artículo original del Profesor Prida[2] cumple una función legítima de denuncia frente a la opacidad, la politización de la medicina y las carencias sistémicas (como la subalimentación crónica) impuestas por el régimen cubano. Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente médica y metodológica, es necesario esclarecer y enmendar varias premisas del texto que la evidencia científica internacional ha catalogado como imprecisas o definitivamente refutadas.



1. Aclaración metodológica sobre la vacuna BCG (Tuberculosis)

El texto original señala que los ciudadanos cubanos vacunados contra la tuberculosis en la isla reportan como "portadores de la enfermedad" al llegar a los Estados Unidos.

La realidad médica: Esto constituye una confusión técnica respecto al diagnóstico. La vacuna utilizada en Cuba (la BCG o Bacilo de Calmette-Guérin) es una vacuna de virus/bacteria atenuada que genera una memoria inmunológica muy fuerte. Como consecuencia, cuando a un cubano se le realiza en el extranjero la prueba cutánea de la tuberculina (PPD), el resultado suele dar un falso positivo.

Conclusión: Esto no significa en absoluto que la persona esté enferma, que sea portadora de tuberculosis activa o que la vacuna soviética estuviera defectuosa en ese sentido; es simplemente la reacción inmunológica esperada ante este biológico, un fenómeno perfectamente documentado en la medicina internacional.

2. El anacronismo del Virus Simio 40 (SV40) y la poliomielitis

El artículo menciona el trágico episodio de contaminación de los lotes de la vacuna contra la poliomielitis con el virus SV40 durante la década de 1950 en laboratorios estadounidenses.

La realidad médica: Este hecho histórico ocurrió y representó un grave fallo en el control de calidad industrial de mediados del siglo XX. Sin embargo, los estudios epidemiológicos de seguimiento a largo plazo (durante más de 30 años) realizados a las cohortes de personas que recibieron aquellas vacunas concluyeron que no hubo un aumento significativo ni una relación causal directa en la incidencia de cáncer en humanos.

Conclusión:

Desde 1963, los estándares globales de manufactura erradicaron por completo el SV40. Utilizar un accidente regulatorio de hace 70 años para evaluar la seguridad de las vacunas contemporáneas es un anacronismo metodológico que no refleja la realidad de la biotecnología actual.

3. Mecanismo de acción inmunológica vs. "Inhibición Enzimática"

El autor argumenta desde la bioquímica que las vacunas actúan como "inhibidores enzimáticos" que provocan un desbalance biológico general en el organismo del niño.

La realidad médica: La inmunología molecular moderna demuestra que las vacunas no interfieren ni bloquean las vías enzimáticas o metabólicas celulares. Su función es estrictamente de reconocimiento. Presentan al sistema inmunitario fragmentos de proteínas (antígenos) o vectores atenuados para que las células presentadoras de antígenos activen los linfocitos T y B, simulando una infección natural para crear anticuerpos, pero sin el peligro de desarrollar la enfermedad.

4. Retraso mental, autismo y la falacia de la concurrencia temporal

El artículo asocia el inicio de trastornos conductuales, del lenguaje y del neurodesarrollo (como el autismo) con las semanas posteriores a la administración de las vacunas infantiles.

La realidad médica: Esta premisa replica el mito surgido en 1998 a raíz de un estudio británico fraudulento que fue retractado por la revista The Lancet tras demostrarse la falsificación de sus datos.

En las últimas dos décadas, estudios masivos que han involucrado el seguimiento de millones de niños en todo el mundo (comparando poblaciones vacunadas con no vacunadas) han demostrado de forma concluyente que la incidencia de trastornos del neurodesarrollo es exactamente la misma en ambos grupos.

El autismo y las alteraciones cognitivas graves poseen una base predominantemente genética y epigenética prenatal. La supuesta relación con las vacunas es un sesgo de percepción denominado concurrencia temporal: el calendario de vacunación más intenso coincide exactamente con la ventana del desarrollo psicomotor (entre los 12 y 24 meses) en la que estos trastornos se manifiestan clínicamente por primera vez.

Conclusión Editorial

La vigilancia de los efectos adversos de cualquier fármaco debe ser un ejercicio permanente, independiente y ajeno a los intereses financieros de los consorcios farmacéuticos y a las agendas políticas de los gobiernos. Sin embargo, en el apego estricto a la verdad científica, no se pueden instrumentalizar las legítimas denuncias contra un sistema totalitario o precario para validar teorías médicas que la ciencia global ha demostrado falsas, pues esto alimenta corrientes de desinformación que ponen en riesgo la salud y la inmunidad colectiva de las poblaciones más vulnerables: los niños.

Recopilación y notas del editor del Blog de Medicina Cubana



[1] Prida, E. (2016, September 2). “El desvelo permanente del Comandante por los recién nacidos”. Resultado: Cáncer, Retraso mental y muchos presos… [Review of “El desvelo permanente del Comandante por los recién nacidos”. Resultado: Cáncer, Retraso mental y muchos presos…]. El Blog de Medicina Cubana. https://medicinacubana.blogspot.com/2016/09/el-desvelo-permanente-del-comandante.html

[2] Profesor Eduardo Prida es Graduado en Psicología, Derecho y Estudios Superiores Militares en la Universidad de La Habana y la Academia Militar. Profesor de Psicología Social, Ciencias Forenses y Criminología. Investigador científico en el Centro de Ciencia Militar de la Fuerza Aérea de Cuba. Asesor especial del Ministerio del Interior (MININT) en temas de inteligencia.

jueves, mayo 28, 2026

La Cátedra del Dr. Aballí y la Fundación de la Pediatría Cubana

 

La Cátedra de Patología y Clínica Infantiles de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, bajo el liderazgo del eminente Dr. Arturo Aballí Arellano, fue el pilar fundacional y la institución más prestigiosa de la pediatría moderna en Cuba durante la primera mitad del siglo XX. Antes de la consolidación de esta cátedra, la atención infantil en la isla era fragmentada y la enseñanza de la medicina no trataba a la niñez como una especialidad con características biológicas y patológicas propias.

Origen y Evolución de la Cátedra

Si bien la enseñanza de las enfermedades de la infancia comenzó a estructurarse formalmente en la Universidad de La Habana a finales del siglo XIX (inicialmente unida a la obstetricia y la ginecología), el verdadero punto de inflexión ocurrió en 1923.

El Ascenso de Aballí: Tras una reorganización universitaria y el retiro del Dr. Ángel Arturo Aballí (padre), el Dr. Arturo Aballí Arellano asumió la jefatura de la cátedra.

Independencia Académica: Bajo su dirección, la Cátedra de Patología y Clínica Infantiles se separó definitivamente de otras disciplinas, consolidando a la Pediatría como una especialidad médica autónoma y de primer orden en el plan de estudios universitarios.

La cátedra no era solo un espacio de conferencias teóricas; tenía su base clínica fundamental en el histórico Hospital Nuestra Señora de las Mercedes (ubicado en el Vedado).

Allí, el Dr. Aballí transformó el servicio de niños en un centro de excelencia. Diseñó salas especializadas que respondían a las necesidades de la época, incluyendo:

·     Un servicio pionero de Cunas para Lactantes.

·    Una sala dedicada a la Tuberculosis Infantil (una de las grandes plagas de la época).

·     Un laboratorio clínico y de anatomía patológica integrado exclusivamente al servicio infantil.

·    Una consulta externa que servía tanto para la docencia de los estudiantes de medicina como para la asistencia social de familias de bajos recursos.

La cátedra liderada por el Dr. Aballí se caracterizó por un enfoque integral que unía la alta rigurosidad científica con una profunda sensibilidad social. Entre sus hitos principales destacan:

·   Escuela de Pensamiento Médico: Aballí formó a las generaciones de oro de la pediatría cubana (médicos que luego destacarían a nivel internacional). Impuso el método clínico riguroso, la discusión de casos a pie de cama y la investigación constante.

·  Lucha contra la Mortalidad Infantil: Desde la cátedra se estudiaron y combatieron las principales causas de muerte en los niños cubanos de la época: las enfermedades diarreicas agudas (y la deshidratación), la desnutrición y la tuberculosis.

·   Modernización Técnica: Fue el núcleo donde se introdujeron las técnicas más avanzadas de alimentación infantil, puericultura y las primeras campañas de vacunación sistemática organizadas desde el ámbito académico.

La Cátedra de Patología y Clínica Infantiles de la Universidad de La Habana no solo transformó la práctica médica, sino que impulsó la creación de la Sociedad Cubana de Pediatría (1928) y de los Archivos de Medicina Infantil, la revista científica que sirvió de órgano oficial para difundir las investigaciones generadas en la cátedra.

Por su rigor académico, su impacto en la salud pública y la monumental figura de Arturo Aballí —considerado unánimemente el Padre de la Pediatría Cubana—, esta cátedra es recordada como uno de los capítulos más brillantes y trascendentales de la historia de la medicina en Cuba.


La foto:

El doctor Ángel Aballí en su Cátedra con parte de sus colaboradores. Sentados, de izquierda a derecha: los doctores Gabriel Gómez del Río, Teodosio Valledor, Agustín Castellanos, Aballí, Félix Hurtado, Carlos Hernández Miyares y uno no identificado. De pie, de izquierda a derecha: los doctores Gustavo García- Montes, Julio Cabrera Calderín, Gustavo Cardelle, Benito Vilá, René Montero, Enrique Galán Conesa y Arturo G. Aballí García-Montes. Esta emblemática fotografía fue tomada, casi con total certeza, en mayo de 1949 (o en un rango sumamente estrecho entre finales de 1948 y principios de 1950).

Ficha para su Archivo Digital:

Título: El Claustro de la Cátedra de Patología y Clínica Infantiles de la Universidad de La Habana.Fecha aproximada: mayo de 1949. Lugar: Aula de reuniones de la Cátedra, Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" / Hospital "Calixto García", La Habana, Cuba.Importancia: Último retrato oficial conjunto de la Escuela de Aballí antes de la reestructuración de la década de 1950.

Recopilación y texto del Dr. Eloy A González. Editor del Blog de Medicina Cubana.

lunes, mayo 25, 2026

El Esplendor Olvidado: Una Mirada Histórica al Orgullo Médico de Cuba

 


¿Sabías que en 1958 Cuba tenía más médicos por habitante que Francia o el Reino Unido, y que la Facultad de Medicina de La Habana ya formaba profesionales rigurosos desde 1728? Mucho antes de convertirse en un debate geopolítico moderno, la medicina en la Isla era sinónimo de vanguardia científica, humanismo e infraestructura de nivel mundial.

El "Dossier La Medicina en Cuba: Pasado, Presente y Futuro", publicado por la Revista Herencia, nos invita a un viaje fascinante a través de las raíces, los datos y las figuras que forjaron la época de oro de la ciencia médica cubana.

Los Pilares de una Identidad Científica

El dossier ofrece una radiografía completa y documentada de un legado que no merece ser olvidado, dividido en ejes fundamentales:

Raíces e Infraestructura: Desde las primeras cátedras coloniales hasta la consolidación republicana (1902-1958), Cuba construyó una red robusta de hospitales universitarios de primer nivel —como el Calixto García y el Reina Mercedes— equipados a la par de los mejores centros de Nueva York o Madrid.

Titanes de la Ciencia: Se rinde homenaje a mentes brillantes como Carlos J. Finlay, cuyo revolucionario descubrimiento del mosquito Aedes aegypti como vector de la fiebre amarilla transformó la medicina tropical global; el Dr. Domingo Tamargo, pionero de la radiología; el Dr. Ricardo Núñez Portuondo en la salud pública, y el Dr. Gregorio Delgado, custodio de la memoria histórica.

La Medicina en Cifras: Lejos de la nostalgia abstracta, el texto aporta datos contundentes. Para 1957, Cuba contaba con 1 médico por cada 1,000 habitantes (una de las tasas más altas de América Latina) y una mortalidad infantil de 37 por cada 1,000 nacidos vivos, superando con creces a la media de la región y a varios países europeos.

Curiosidades y Vida Cotidiana: El dossier rescata el lado más humano de la profesión: desde el boticario que preparaba fórmulas magistrales al momento, hasta hitos como haber realizado la primera transfusión de sangre documentada en Latinoamérica o la acuñación del término "homicultura" por el Dr. Eusebio Hernández.

El Legado en la Diáspora: Analiza cómo, tras los quiebres políticos de mediados de siglo, la sólida escuela médica cubana se dispersó por el mundo, enriqueciendo los sistemas de salud de EE. UU., España y América Latina con su característica calidez y rigor técnico.

"Preservar esta herencia no es sólo cuestión de recuerdo, sino de responsabilidad. La memoria no es pasado: es semilla".

Redescubre la Historia Completa

Este dossier no solo es un acto de justicia histórica, sino una lectura obligatoria para cualquier profesional, estudiante o apasionado de la medicina que desee entender las verdaderas bases del prestigio médico cubano. Te invitamos a leer el trabajo original, enriquecido con testimonios, documentos de archivo y análisis profundos que devuelven el brillo a los verdaderos protagonistas de nuestra historia sanitaria.

https://herenciaculturalcubana.org/dossier-la-medicina-en-cuba-pasado-presente-y-futuro-una-mirada-historica-al-orgullo-medico-de-una-nacion/?

Referencia: Dossier La Medicina en Cuba: Pasado, Presente y Futuro: Una mirada histórica al orgullo médico de una nación. (2020). Revista Herencia.

Enlace al texto original: Herencia Cultural Cubana - Dossier Medicina

Recopilación y notas del editor del Blog Medicina cubana.

domingo, mayo 24, 2026

¡“ATENCIÓN , PELOTÓN”!

 Por: Eloy A González

La situación histórica que vive Cuba es excepcional, y como toda circunstancia extraordinaria o dramática en la historia de este país, contiene los elementos de la disolución consciente y el resentimiento. No olvidemos que se dice de los cubanos que "bebemos de una misma copa la alegría y la amargura". A veces incluso las combinamos o, lo peor de todo, con un escenario triste y una dedicación al relajo; la alegría resulta ser lamentable.

Suenan tambores de guerra, la tan anunciada y pieza arrojadiza de la dictadura: “la invasión de los americanos”, se hace casi real y de ser así, mueve a más cordura y menos desparpajo. Es posible que una medida por parte de la administración estadounidense actual termine con la dictadura que lleva 67 años en el poder y se aplique la regla del guanajo en el gallinero: "La vida es un carajo, en forma de gallinero. Que los que suben primero se cagan en los de abajo. Más si subiera un guanajo de peso no muy ligero, puede que se rompa el gajo y se vayan pal' carajo, los que subieron primero".

Después de lo ocurrido en Venezuela con la extracción o aducción, que uso ambos términos , porque eso de extracción me recuerda al dentista; todo cambio, hasta la forma de ver la guerra y los conflictos en general. Desde luego que en Cuba no hay que hacer una extracción , porque no hay nada que extraer; ni aun el vejestorio del hermanísimo, porque no tiene sentido o no hace sentido.

Dicen que los cubanos intuyen las soluciones aún antes de conocer los problemas. De ahí que para ellos "nunca hay problema”, lo que nos lleva a un error tras otro. Agregan que no renunciamos a las ilusiones pero tampoco aprendemos de las desilusiones. Es entonces que nos queda aquello del que “no cojas lucha que son cien años”, “acuérdate que los malos duermen bien”, o más reciente , eso de que “ hay que estar arriba de la bola” cuando estamos cayendo de ella sin pensar en nada. Finalmente, la sentencia que tanto nos ha acompañado y adormecido: “esto no hay quien lo tuve pero tampoco quién lo arregle”.

Menciono todo esto porque estoy inmerso en una realidad que abarca, desde portaaviones y acorazados hasta drones y aviones de espionaje; merodeando cerca o sobre Cuba. Mientras tanto, en Cuba la gente sigue atravesando penurias, represiones, conga y diversión. Nos preguntamos cómo es posible esto.

Una de las dedicaciones de los que se burlan, que son muchos, es tomarla con los milicianos o soldados y la técnica militar con que cuenta el régimen para enfrentar a la posible invasión del ejercito norteamericano. Hay buena cosecha de memes, si ese ingenio de las redes tan novedosos e incisivo.

He recordado los primeros meses del triunfo de la Revolución en el 1959, cuando la fiebre militarista saturaba la sociedad. Todos queríamos ser soldados, alzados, miembros del ejército rebelde; pero el problema era que, por lo escaso de la contienda, ya había terminado; solo estaban los vencedores y todo el pueblo embriagado por la vitoria.

En mi pueblo se hizo una milicia de jóvenes y adolescentes que formábamos fila en la calle principal y marchábamos una y otra vez cuando caía la tarde. Un dos , tres cuatro …, repetíamos a la voz del improvisado jefe de pelotón que no era otro que un primo mío, tan dispuesto para la guerra que ya había terminado. Y seguíamos…, un , dos, tres y cuatro; hasta que un guajiro de paso por el pueblo grito desde el portal de la tienda de Cristina; “ Un , dos , tres, cuatro…, comiendo mierda y rompiendo zapato”. El mensaje me llegó, ahí mismo rompí filas, creo que desde ese día rompí filas con la Revolución.

Eran tiempos de sublimación de la gesta libertadora, pero también de jolgorio y destemplanza. Abundaba las congas y los estribillos pegajosos, pero que llevaban un mensaje. En la secundaria de Zulueta cantábamos aquello de :   Fifita miliciana / por la mañanita Fifita me llama/ por la mañanita Fifita me llama/ me da la lechita y me levanta de la cama/…. En la radio escuchábamos este otro:  "Uno, ser miliciano. Dos, tener el fusil en la mano. Tres, estar preparado, para cuando vengan los americanos".

Según aseguran, esa cita es parte de la letra de "Los milicianos" (también llamada "El miliciano" o "El rifle"), una canción satírica que se hizo famosa en los años sesenta. La letra es una obra musical de protesta que utiliza la ironía para hablar sobre la preparación frente a una potencial invasión extranjera. Con un matiz irónico, la canción presenta el entrenamiento de campesinos y de gente común enfocados en proteger la soberanía nacional ante el intervencionismo estadounidense. No me parece, esa canción no la he encontrado, sin embargo si he encontrado una canción titulada: “En las milicias”  de Armando Rodríguez interpretada por Armando Tavera y su conjunto (1960).

Dice la canción: Atención Pelotón/ presenten armas/ , descansen armas para cantar/.   De ser así los soldados deben ser cuidadosos no sea que “canten el manisero”. Sigue diciendo la lírica de la pieza musical: “Que quieren los cubanos/ Patria pero sin amo/que es lo que quiere el/ en Cuba manda Fidel/. [escucharla en el video que acompaña este articulo] 👇👂

Es así que, llegamos al punto donde estamos. De tanto pedir una “Patria pero sin amos” , no endilgaron una tiranía por más de seis décadas, para que no nos quedara ninguna dudad de que: “en Cuba, manda Fidel”.

24 de mayo de 2026



lunes, mayo 18, 2026

Ébola: El regreso de una amenaza global y las lecciones no aprendidas

 Por Dr. Eloy A González.

La historia de la medicina nos demuestra, de forma cíclica, que los virus no desaparecen; solo esperan las condiciones propicias para volver a atacar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de declarar una nueva emergencia sanitaria internacional debido a un brote inusual de Ébola (cepa Bundibugyo) en África Central. Con más de 390 casos sospechosos, más de 100 muertes reportadas en la provincia de Ituri (República Democrática del Congo) y casos ya confirmados en Uganda, la comunidad médica internacional vuelve a encender los focos rojos.

Ante esta alarmante situación, es imposible no mirar atrás. En octubre de 2014, durante la gran crisis del Ébola en África Occidental, escribí un artículo analizando el panorama. En aquel momento señalé algo que hoy cobra una vigencia estremecedora:

"El problema parece que se está escapando de las manos, pero no es así. Es un problema que puede afectar a grupos de países, extenderse a otros continentes y producir una dislocación de las sociedades más prósperas. Los costos para controlar la diseminación de esta enfermedad serían considerables y el empleo de personal calificado obliga a la cooperación entre las naciones y el adiestramiento contra reloj del personal médico y paramédico..." 

Coloured transmission electron micrograph of a single Ebola virus, the cause of  Ebola fever.

¿Estamos ante una segunda gran alarma global? La respuesta es un llamado a la acción inmediata. La cepa Bundibugyo nos enfrenta a un escenario complejo en regiones con sistemas de salud ya tensionados. Tal como advertí hace más de una década, la solución no radica en el pánico, sino en la infraestructura y la cooperación internacional: hospitales de campaña especializados, aislamiento estricto, campañas masivas de higienización y el despliegue coordinado de recursos globales antes de que el virus rompa las fronteras continentales.

La advertencia de 2014 sigue en pie. El virus del Ébola no es un problema regional; es un desafío a la seguridad sanitaria del planeta. Es hora de demostrar que aprendimos la lección.

Los invito a leer mi análisis comparativo y debatir: ¿Está el mundo mejor preparado hoy que en 2014? :

Gonzalez , E. A. (2014, October 8). El Ébola, se disparan las alarmas [Review of El Ébola, se disparan las alarmas]. El Blog de Medicina Cubana. https://medicinacubana.blogspot.com/2014/10/el-ebola-se-disparan-las-alarmas.html . Referencias adicionales en el artículo

18 de mayo de 2026