jueves, febrero 19, 2026

Isótopos en la sombra: El asesinato por inducción

 Análisis del "tratamiento búlgaro" y del método para eliminar a adversarios políticos sin dejar rastro.

Introducción:

Hace algunos años, a propósito de la muerte de Sebastián Arcos, Carlos Alberto Montaner publicó un artículo titulado El tratamiento búlgaro, sobre la posible utilización de isótopos radioactivos para asesinar a disidentes cubanos. No era una especulación infundada: tiempo atrás, el autor había conocido en Madrid a un desertor de los servicios cubanos de inteligencia que había recibido en Bulgaria un adiestramiento especial para utilizar ese método de asesinato. La muerte en Londres de Alexander Litvinenko, víctima, precisamente, de isótopos radioactivos (Polonio 210) presuntamente inoculados por el espionaje ruso, vuelve a poner sobre el tapete la hipótesis planteada en aquella columna que ahora se reproduce.[1]

Sebastián Arcos Bergnes, opositor cubano de renombre, murió el 22 de diciembre de 1997 en Miami, Florida, a los 65 años. En el momento en que le detectaron la enfermedad, yo trabajaba como especialista de Oncología en el Hospital Julio Trigo, ubicado en La Habana, y pertenecía al Colegio Médico Independiente de Cuba. En circunstancias muy excepcionales, un experto en Proctología realizó el diagnóstico y me llegó a la consulta mediante un informe anatomo-patológico, de forma muy polémica. Estaba enterado de quién se trataba y creí que había un propósito malvado en esto.  Este corroboró que el diagnóstico era un adenocarcinoma en el colon-sigmoides. Tuve la oportunidad de conocer al doctor Ventura, quien trabajaba en Miami y era el representante en el extranjero del Colegio Médico Independiente de Cuba, del que formaba parte, mientras estaba ya en el exilio. El doctor Ventura brindó atención médica al reconocido opositor cuando su enfermedad estaba en su fase terminal. Certifico lo que he escrito antes con esta breve nota de presentación y con la comunicación personal que incluyo aquí: Eloy A. González, M.D.



El Tratamiento Búlgaro

Por Carlos Alberto Montaner

Anhelaba con ansias el parto de su nuera. Después de todo, sería su primer nieto y no quería morir sin verle la cara. No pudo ser. El destino es casi siempre mezquino. A los 65 años, se perdió el nacimiento del niño por apenas unas semanas. Tras una larguísima agonía —tres años de sufrimientos indecibles— Sebastián Arcos, uno de los héroes de la resistencia cubana contra la tiranía, antiguo combatiente contra Batista y contra Castro, expreso político, exprofesor universitario y fundador —junto a su hermano Gustavo y Ricardo Bofill— del Comité Pro Derechos Humanos, murió rodeado de sus hijos, de su fiel esposa, la admirable María Juana, y de unos pocos amigos que hizo en las celdas durante su infortunio. Era un hombre bueno y recio, recto como una flecha, de esos que no conocen la deslealtad ni el engaño.

Pero no voy a escribir un panegírico a mi amigo Sebastián, cuya muerte siento como un latigazo. Más bien, me aventuraré con una hipótesis terrible: es muy probable que los captores de Sebastián Arcos le provocaran el cáncer en la prisión cubana donde cumplía condena por rebelión política. Sus carceleros solían jactarse de ello. Le advirtieron a Leonel Morejón Almagro: "Te vamos a poner en la celda que ocupó Sebastián, para que te dé cáncer como a él". Lo cierto es que, cuando Sebastián se quejaba de dolor de espalda y era llevado al médico de la prisión, el diagnóstico era, cínicamente, benigno: "No es nada. Solo son vértebras o músculos fatigados".

Al final, cuando le permitieron marchar al exilio, la metástasis era implacable y el gobierno lo sabía. Por eso autorizaron su expatriación. No querían otro "mártir" en una prisión cubana, y mucho menos uno de su dimensión internacional. Tras su llegada a Miami, a los médicos les tomó apenas media hora alcanzar el diagnóstico correcto. Las posibilidades de curación eran nulas. A lo sumo, los doctores solo pudieron alargar su vida y reducir el dolor con una piadosa combinación de morfina y nervios seccionados. ¿Exagero? ¿Es este artículo solo otro ejemplo de exilium tremens? Lean lo siguiente con sumo cuidado.

Hace diecinueve años, un joven biólogo cubano —llamémosle David— "desertó" en el aeropuerto de Barajas. Viajaba de Bulgaria a Cuba, con escala en Madrid. Fue tan hábil que no solo escapó de los guardias del Servicio de Seguridad cubano que lo acompañaban en el avión, sino que se escabulló del aeropuerto sin ser detectado por las autoridades españolas. Al día siguiente, se entregó a la policía y contó su historia. Esa misma tarde, me la repitió a mí, con detalles espeluznantes.

Venía de Sofía, donde la siniestra policía política de Zhivkov le había dado entrenamiento especial sobre cómo inducir el cáncer en adversarios destinados a la eliminación por medios que no levantaran sospechas. Lo llamaba el tratamiento búlgaro. "La forma más sencilla", me dijo, "es colocar un isótopo radiactivo en la silla favorita del objetivo —ya hablaba en la jerga del Servicio de Seguridad— o en una chaqueta que use con frecuencia, en su colchón o en el asiento del coche. Después de unos meses, es muy probable que se inicie un proceso canceroso en su mediastino".

Un "isótopo radiactivo" no es un elemento extraño. Casi todos los grandes hospitales los utilizan, paradójicamente, para combatir ciertas formas de cáncer. Son pequeños filamentos metálicos que se ocultan fácilmente. "Lo ideal es colocarlo y luego, a los seis meses, retirarlo para que no queden huellas del crimen". "¿Ya lo has puesto en práctica?", recuerdo haberle preguntado, bastante alarmado. "No, pero pensaba hacerlo en cuanto llegara a Cuba, si no lograba desertar". "¿Con algún disidente?", pregunté con nerviosismo.

"No", dijo con una seriedad absolutamente convincente. "Pensaba probarlo con mi suegra, una odiosa mujer hispano-rusa que destrozó mi matrimonio". Afortunadamente, David conoció a una maravillosa chica española, se casó con ella y ahora vive en Estados Unidos, lejos de la innoble "profesión" que aprendió de los búlgaros.

Más información. En Cuba existen dos laboratorios de alta seguridad y supersecretos en el distrito de Siboney, ambos con cámaras de descontaminación. Están situados en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, que produce aflatoxina —otra sustancia fuertemente cancerígena que ataca los pulmones— y una variedad de armas químicas y tóxicas similares a las que aparentemente escondía Saddam Hussein, buen amigo de Castro, con quien compartía tanto el odio hacia los "gringos" como al médico personal, el Dr. Álvarez Cambras, eminente ortopedista.

¿Para qué esas armas? Para enfrentar al "imperialismo yanqui" en caso de conflicto militar. Se dice que las armas químicas y biológicas son las bombas atómicas de los pobres. Algunas plagas ya han sido probadas por los medios menos riesgosos, utilizando como método de transmisión a las aves migratorias que vuelan entre Cuba y Florida en épocas específicas del año. Los experimentos —codirigidos por un ornitólogo cubano especialista en aves de presa, hoy exiliado— se realizaron con ácaros relativamente inofensivos, pero el propósito era verificar la eficacia del medio de transporte. Si el método resultaba eficaz, los patos podrían utilizarse más tarde para transportar virus y bacterias mucho más letales.

Castro es un enemigo peligroso que se guía solo por su instinto de supervivencia y no duda en ordenar el asesinato de un adversario si considera que esa persona es un riesgo potencial para la estabilidad de su régimen. Ordenó la muerte por fusilamiento del comandante Aldo Vera, antiguo compañero de armas, en una calle de Puerto Rico, y de José Elías de la Torriente en Miami.

Es probable que ordenara la muerte por inducción de cáncer —una técnica más sutil— contra Manuel Artime Buesa, su archienemigo de los años 60, que murió a los 38 años con los pulmones inexplicablemente devastados. Y contra Rafael García Navarro, activo militante anticastrista, hombre de gran poder económico, socio y amigo de Rafael Díaz-Balart, excuñado de Castro y la persona más odiada por el dictador cubano, quien murió a los 41 años con los mismos síntomas. E incluso contra Jorge Mas Canosa, quien —a los 53 años y tras una vida sana y sin cigarrillos— descubrió que solo le quedaban cinco años de vida, una sentencia de muerte fríamente exacta.

Algún día, tal vez, todas las piezas del rompecabezas encajen. O quizá todo se convierta en un rumor que se desvanecerá con el tiempo. Lamentablemente, los crímenes de Estado suelen ser "perfectos". Me hubiera gustado escribir un sentido obituario de Sebastián, pero sé que el mejor homenaje es contar lo que sabemos y lo que intuimos. Sebastián era un hombre bueno, íntegro y recio. Así vivió. Por eso supo morir. [Firmas Press]

Nota del Editor y Llamado a la Información 

Si usted posee testimonios, datos clínicos o evidencia documental sobre muertes sospechosas en Cuba que puedan estar vinculadas a la inducción de patologías, ya sea mediante el uso de isótopos radiactivos o el empleo de agentes biológicos y gérmenes letales, le instamos a compartir su información de manera confidencial.

El estudio de estos métodos es crucial para documentar la historia de la represión científica en la isla. Puede enviar sus informes o relatos al correo electrónico del editor del Blog de Medicina Cubana.

Créditos:

Autor original: Carlos Alberto Montaner (El Nuevo Herald, 1997/2006).

Traducción al español: Inteligencia Artificial Gemini (Google), 2026.

Recopilación y textos de la introducción del editor del Blog de Medicina Cubana

19 de febrero de 2026


[1] Montaner, C. A. (1997). The Bulgarian Treatment [Review of The Bulgarian Treatment]. El Nuevo Herald. http://www.futurodecuba.org/bulgarian_treatment__carlos_albe.htm .Hay una versión en inglés que se hace la traducción en tanto que el articulo aparece en español en otra y en el diario El tiempo [https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-713735]

 

PETIÇÃO URGENTE: ASSISTÊNCIA HUMANITÁRIA E PROTEÇÃO PARA O MÉDICO E ATIVISTA CUBANO DR. FERNANDO VÁZQUEZ PÉREZ

 ASSISTÊNCIA HUMANITÁRIA E PROTEÇÃO PARA O MÉDICO E ATIVISTA CUBANO DR. FERNANDO VÁZQUEZ PÉREZ

À atenção da [Nome da Organização / Departamento de Direitos Humanos]:

Vimos, por meio desta, solicitar formalmente sua intervenção urgente e assistência humanitária em favor do cidadão cubano Dr. Fernando Vázquez Pérez, médico de profissão e reconhecido defensor dos direitos humanos, que se encontra atualmente em território brasileiro em condições de extrema vulnerabilidade.

O Dr. Vázquez Pérez é uma figura pública de relevância em Cuba devido ao seu trabalho como "desobediente pacífico". Durante años, exerceu uma defesa incansável dos presos políticos e de famílias marginalizadas, o que lhe custou a perseguição sistemática do Estado cubano. Esta repressão manifestou-se através de:

Inabilitação profissional: Foi proibido de exercer a medicina em seu país como castigo por sua postura política.

Assédio e tortura: Sofreu múltiplas detenções arbitrárias e tortura psicológica documentada por organismos internacionais.

Exílio forçado: Após graves ameaças contra sua integridade física, viu-se obrigado a sair de Cuba em fevereiro de 2026, atravessando uma rota migratória de alto risco desde a Guiana até o Brasil.

Situação Atual:

Neste momento, o Dr. Fernando Vázquez encontra-se no Brasil em um estado de saúde delicado que requer atenção especializada imediata. Sendo um profissional da saúde que dedicou sua vida ao bem-estar alheio e à causa da liberdade, é imperativo que receba a proteção e o auxílio que sua condição de refugiado político e seu estado físico demandam.

Solicitamos formalmente à sua organização:

Avaliação e assistência médica imediata, dada a sua condição clínica atual.

Apoio logístico e de refúgio para garantir sua segurança e necessidades básicas de subsistência.

Orientação jurídica para assegurar seu status de proteção no país (refúgio).

O Dr. Vázquez é um homem de paz que pagou um preço muito alto por sua integridade moral. Seguem em anexo [mencionar se incluirá reportagens ou vídeos] que comprovam sua trajetória e a veracidade de sua situação.

Colocamo-nos à inteira disposição para fornecer qualquer informação adicional ou coordenar o contato direto com o doutor.

Atenciosamente,

Dr. Eloy A. González.

Faculdade Médica Independente de Cuba. Editor do Blog de Medicina Cubana

Email: cubanmedicine@yahoo.com

Informação Relacionada:

·         https://www.instagram.com/p/DUvi4qcEd_H/?utm_source=ig_web_copy_link

·  https://www.facebook.com/watch/live/?            ef=watch_permalink&v=2487231508360673

·         https://www.facebook.com/watch/fernando.vazquez.193961/

·         https://www.facebook.com/reel/1573233557267898

 

martes, febrero 17, 2026

Impacto del Embargo en la Salud del pueblo en Cuba. Parcialidad aberrante.

Por: Dr. Eloy A. González.

Es posible que, a destiempo, me haya llegado un amplio estudio de la Asociación Americana para la Salud Mundial. A mediados de los años noventa, la AASM realizó esta investigación sobre cómo la política estadounidense ha afectado a la población cubana. [1]

En 1995 y 1996, un grupo de investigadores de esta organización [2] determinó las consecuencias del embargo estadounidense a Cuba, al establecer que dicha política implicaba: "restricciones en el suministro de material sanitario y en garantizar la alimentación". No existen palabras mal dichas, sino mal comprendidas. ¿Cómo se debe interpretar esto?

Me cuesta comprender quién es el encargado de abastecer mis necesidades sanitarias y quién debe garantizar la comida para los cubanos en este gobierno, después de haber vivido 40 años bajo una dictadura que lo controla todo. En otras palabras, ¿quién debe velar, sanar y alimentar a los esclavos?

Pero volvamos al estudio. Los investigadores de la AASM indicaron que su trabajo consistió en examinar las consecuencias del embargo en Cuba y analizar los documentos sobre las vivencias del embargo que tenían las compañías cubanas de importación, lo cual es una fuente cuestionable. Aseguran haber estado en 46 centros de tratamiento médicos, -suponemos-, y haber realizado 160 entrevistas a médicos y otros especialistas, etc. "Para establecer cómo afectan las sanciones de Estados Unidos a la salud pública de Cuba".

No cuestionamos la veracidad de muchos datos presentados en este informe; sin embargo, el informe mismo es parcial y no examina completamente el contexto político y económico. Se ubica en una realidad de la mitad de los años noventa, cuando el régimen manipuló la información y el discurso para su propio beneficio, intentando explicar el drama social en que la Nación se encontraba tras la caída del Campo Socialista.

El embargo y su posible efecto sobre la salud y la alimentación de los cubanos tienen que ser evaluados, incorporando también las cifras de referencia del sistema de salud cubano antes de 1959. Luego, se deberá examinar por separado la década de los 60, considerando las alteraciones y agitación que ocurrieron en ese lapso, propias de un régimen que se establecía mediante la fuerza y se afianzaba en el poder.

Luego, entre 1971 y 1991, se presenta un lapso de tiempo caracterizado por la sovietización, una economía subsidiada, aventuras internacionalistas y un discurso de triunfo en todas las áreas, especialmente en Salud, Educación, Cultura Física y Deportes. De tal manera que nos transformamos en el país más fuerte, con la mejor educación, más saludable y con más medallas olímpicas; y todo esto a pesar del bloqueo imperialista.

De la noche a la mañana, nos enteramos de que ya éramos una potencia médica mundial. Afirmaba, incluso el dictador, un poco tarde y al mismo tiempo que la Asociación Americana para la Salud Mundial (AASM) entregaba su informe: "Nuestro país ha pasado de la medicina preventiva a una medicina más avanzada, y ahora tenemos cosas que nadie más tiene".[3]

La economía cubana, que era parasitaria, se derrumbó debido a la desintegración del campo socialista y al mismo tiempo a la paralización de las subvenciones que eran recibidas de la ex Unión Soviética y otras naciones del Este de Europa. Fue en este contexto que se volvió a tomar el discurso olvidado del Bloqueo Imperialista, con el propósito de redefinir y dar explicaciones sobre todos nuestros problemas.

Rememoramos que antes de 1991, al hablar del Bloqueo, nos referíamos a una política imperialista que había sido derrotada, aniquilada y arrojada al olvido. La Revolución había luchado y triunfado contra el Bloqueo. En esos tiempos, parecía que vivíamos seguros, contentos, bien alimentados y saludables.

El tema del Bloqueo se volvió a tratar en 1991 con el objetivo de aclarar las políticas y acciones que se llevaron a cabo al comienzo del Periodo Especial en tiempos de paz, y además, para sensibilizar a los cubanos residentes en el extranjero, siempre "solidarios" con la Revolución Cubana, para que estuvieran dispuestos a enviar donaciones tras donaciones. No se redujo en aquel momento, ni ahora debe hacerse, la magnitud y el impacto de la solución que estas donaciones de medicinas y suministros médicos ofrecieron y siguen ofreciendo.

Es posible que "los distinguidos expertos médicos" —como se autodenominan en el informe estos investigadores— no tuvieran la oportunidad de entrevistar a los doctores y otros profesionales que integran la heterogénea sociedad civil cubana durante el año de duración del estudio. Estos investigadores destacados pudieron haber realizado entrevistas a los integrantes del Instituto de Economistas Independientes de Cuba e incorporado en sus documentos de referencia la gran cantidad de investigaciones que dichos economistas habían llevado a cabo sobre el contexto cubano durante ese período. Muchos de estos expertos poseen una amplia trayectoria laboral debido a que han trabajado durante muchos años en las dependencias centrales del Estado cubano.

¿Por qué no se pusieron en contacto con los profesionales del Colegio Médico Independiente de Cuba o ampliaron su investigación a los integrantes de otras agrupaciones profesionales y sindicales independientes?

Por eso, los investigadores de la Asociación Americana para la Salud Mundial no encuentran complicado afirmar, basándose en las fuentes de información que tuvieron en Cuba: "El embargo de Estados Unidos contra Cuba ha dañado gravemente la nutrición y la salud de amplios sectores de la población cubana... gracias a la capacidad del gobierno cubano se ha evitado una tragedia humana".

Muchos elementos de este o de otros informes aún necesitan ser analizados; en particular, a la luz de los argumentos que presenta el Departamento de Estado estadounidense sobre el tema[4]; y considerando la realidad actual del intercambio comercial entre Cuba y Estados Unidos, que va en aumento, entre otros factores.

Hay en todo esto gran cantidad de malentendidos, cierta desinformación y una enorme manipulación por parte de la dictadura castro-comunista. Este asunto, como otros relacionados con la salud de los cubanos, debe ser objeto de un escrutinio preciso que supere el sesgo aberrante tanto de los investigadores extranjeros como de los "comisarios de bata blanca" que controlan Cuba.

El autor exhibió una parcialidad extrema e incontinencia en sus argumentos: A. Kirkpatrick, tras examinar el rol de los Estados Unidos en la falta de medicinas y alimentos en Cuba, dice: "El gobierno estadounidense habla mucho sobre las infracciones a los derechos humanos en Cuba..., cuando se detectan violaciones de los derechos humanos en Estados Unidos". Además, es importante tener en cuenta que Washington ha exagerado sus acusaciones de violación de los derechos humanos en Cuba al punto de convertirlas en la Ley.[5]

Muchos analistas extranjeros discuten acerca del costo económico y social del embargo, sin detenerse a pensar siquiera un momento en lo que significa para un país vivir durante 45 años bajo una dictadura férrea, la cual genera, entre otras cosas, una economía disfuncional y una ilusión de bienestar social colectivo.

Un día, que podremos presenciar, será factible analizar todos y cada uno de los factores que influyeron en los procesos de bienestar social ocurridos en nuestra nación —si es que ocurrieron—, además del efecto de políticas equivocadas. Todo esto será estudiado por los investigadores cubanos cuando tengan la capacidad de trabajar sin obstáculos ni manipulaciones.

Quizás para entonces ya no necesitemos la ayuda de médicos expertos de otras regiones.

Como citar este articulo :

Gonzalez, E. A. (2006, November 13). Impacto del Embargo en la salud del pueblo en Cuba. Parcialidad aberrante. [Review of Impacto del Embargo en la Salud del pueblo en Cuba.] Parcialidad aberrante. El Blog de Medicina Cubana. https://medicinacubana.blogspot.com/2006/11/impacto-del-embargo-en-la-salud-del.html

2006



[1] (1997). Los Estados Unidos y la falta de alimentos y medicinas en Cuba*. Revista Cubana de Higiene y Epidemiología, 35(1), 45-47. Recuperado en 17 de febrero de 2026, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-30031997000100010&lng=es&tlng=es.

[2] American Association for World Health. Washington, DC (n.d.). The impact of the health & nutrition media. https://www.american.edu/centers/latin-american-latino-studies/upload/impact-of-us-embargo-on-health-nutrition-in-cuba-1997.pdf

[3] Fidel Castro, Marzo de 1997

[4] El embargo de los EE. EE. EE. UU. y la Salud Pública en Cuba. Mito y Realidad .Informe del Departamento de Estado de los EE. UU. 5 de agosto de 1997

[5] Kirkpatrick AF. Role of the USA in the food and medicine shortage in Cuba. Lancet. 1996 Nov 30;348(9040):1489-91. doi: 10.1016/S0140-6736(96)07376-X. PMID: 8942780.

domingo, febrero 15, 2026

LA VOZ QUE NO PUDIERON SILENCIAR: UN LLAMADO URGENTE POR EL DR. FERNANDO VÁZQUEZ PÉREZ.

 A la comunidad cubana en el exterior, a los gremios médicos internacionales y a todas las almas solidarias:

Hoy nos convoca una causa de humanidad y justicia elemental. El Dr. Fernando Vázquez Pérez, un hombre que se convirtió en símbolo de la resistencia pacífica en las calles de La Habana, se encuentra hoy en una situación límite. Tras años de entrega desinteresada a la libertad de su pueblo, Fernando ha tenido que emprender el camino amargo del exilio, llegando a Brasil en condiciones de absoluta precariedad y vulnerabilidad física.

Fernando no es solo un médico; es un "desobediente pacífico". Inspirado en la ética de Martí y la no-violencia de Gandhi, decidió que su estetoscopio no sería su única herramienta, sino también su voz. Durante años, mientras el régimen intentaba invisibilizar a los presos políticos del 11 de julio y acosaba a sus familias, el Dr. Vázquez Pérez estuvo ahí: caminando solo por el Malecón, orando en público, visitando los barrios más humildes como La Güinera y denunciando las injusticias a través de sus transmisiones en vivo, incluso mientras los agentes de la Seguridad del Estado lo interceptaban con violencia.


Un sacrificio que hoy nos toca retribuir

Por su integridad, Fernando pagó un precio altísimo en Cuba:

Muerte Civil: Se le prohibió ejercer su profesión de médico, obligándolo a trabajar como jardinero o vendedor ambulante para sobrevivir.

Persecución Constante: Sufrió detenciones arbitrarias recurrentes y tortura psicológica.

Destierro Forzoso: Tras cruzar rutas migratorias peligrosas a través de Guyana y atravesar ríos bajo amenazas directas a su vida, hoy se encuentra en tierras brasileñas, errante y necesitado de atención urgente.

Es una paradoja dolorosa que un hombre que dedicó su vida a sanar cuerpos y a defender el alma de una nación, hoy se encuentre solo, enfrentando una situación de salud delicada y sin los recursos mínimos para su sustento y recuperación. Fernando dio todo por nosotros; no podemos permitir que el exilio sea su olvido.

🆘 LLAMADO URGENTE A LA SOLIDARIDAD EFECTIVA

Hacemos un llamado especial a los médicos cubanos en Brasil y en el resto del mundo, a las organizaciones de derechos humanos y a cada cubano que sienta el dolor de un hermano en desgracia. Fernando requiere de nuestra acción inmediata:

Acompañamiento y Asistencia: Necesita una red de apoyo que le brinde seguridad en su actual lugar de refugio.

Gestión de Recursos: Se requiere apoyo económico para cubrir sus gastos básicos y garantizar el acceso a la atención médica especializada que su condición actual demanda.

Difusión de su Causa: Pedimos que este mensaje circule en cada grupo, cada muro y cada foro donde lata un corazón cubano.

Para canalizar cualquier tipo de ayuda o ponerse en contacto directo con el Dr. Fernando Vázquez Pérez, por favor comuníquese a: 

👉 https://www.facebook.com/watch/fernando.vazquez.193961/

Cuando disponga de otros contactos para con el doctor Fernando Vázquez López lo incluiremos aquí.

Dr. Eloy A González. Editor del Blog de Medicina Cubana  [ cubanmedicine@yahoo.com ]

"Si tuviera que definirme en pocas palabras, diría que soy un desobediente pacífico dispuesto a pagar las consecuencias por luchar contra la injusticia". Él ya pagó las consecuencias con creces. Ahora es nuestro turno de ser su medicina y su refugio.

Enlaces de interes: 


miércoles, febrero 11, 2026

Cuba en Tinieblas: ¿El Colapso Final o la Estrategia del Terror?

 Por: Eloy A Gonzalez

No me gustan las noticias alarmistas, menos las que vienen de un país colapsado desde hace bastante tiempo. El colapso como nación no es de ahora; tiene una línea de tiempo muy    prolongada. En Cuba nunca escampa. También debemos admitir, y coincido con la comunicadora que compartió esta información que proviene de la Isla, que este “derroche” de información que viene de fuentes oficiales puede ser una medida de contención que busca, al decir que no hay nada y que el país se paraliza, procurar paralizar a toda la población.

Este es el listado de medidas que se han filtrado desde Cuba:

1)   Quedan entre dos y cinco días de electricidad para la población general

2)   El combustible se acabó (cero entradas desde el 8 de diciembre) y lo poco que queda es exclusivo para funerarias y hospitales.

3)   Acueducto deja de bombear; la orden es clara: "busquen pozos o recojan lluvia".

4)   Solo un central azucarero quedará operativo; el resto se apaga.

5)   Se decreta el "Paro Nacional" del transporte interprovincial y municipal; nadie entra ni sale de La Habana o provincias.

6)   Suspensión masiva de actividades laborales presenciales y la advertencia final de "preparar leña, candiles y antorchas" porque el país se apaga indefinidamente.



Opinión de la comunicadora:

“Sin embargo, hay que leer entre líneas. Puesto que el régimen nunca da puntada sin hilo, esta admisión de "derrota total" tiene un fin macabro: bajar el interruptor de las expectativas. Al decirte "no hay nada, ni habrá", buscan desactivar la rabia y convertirla en resignación. De ahí que sea vital preguntarse si este "Paro Nacional" no es también una estrategia de contención militar encubierta. Al inmovilizar el transporte y dejar a la gente sin comunicación ni movilidad, evitan que las protestas se propaguen de un pueblo a otro. Nos quieren a oscuras, incomunicados y aterrados”.

El escenario es dantesco, pero la intención es clara: control absoluto a través de la carencia absoluta. Y es que si aceptamos la orden de vivir como animales, habrán ganado la batalla psicológica sin disparar un tiro. ¿Es este el momento final donde el hambre vence al miedo, o dejaremos que nos encierren en nuestras casas a esperar la muerte a la luz de un candil?

¿Por qué el régimen admite su propia derrota? Debemos ser cautelosos. Esta transparencia informativa podría ser una medida de contención psicológica. Al decirnos que "no hay nada", buscan que la rabia se transforme en resignación. Un pueblo inmovilizado por la falta de transporte y comunicación es un pueblo que no puede protestar en masa. Nos quieren a oscuras y aterrados para evitar que la chispa de la libertad se propague de un pueblo a otro.

No doy lecciones a todo un pueblo que sufre en Cuba, pero incluyo aquí mi opinión ya expresada en las redes[1] :

En relación a Cuba, lo único que debemos y podemos hacer es asumir el derecho a la beligerancia. Por ende, la beligerancia constituye el comportamiento o postura de alguien que está dispuesto a confrontar a otro en un conflicto violento o que ya está involucrado en una acción bélica. Como tales —cubanos patriotas—, o como parte de otra solución igualmente conflictiva. Debido a que no habrá una transición democrática si la dictadura no es derrocada.

El pueblo cubano, en general, es una comunidad beligerante que está sujeta al derecho de guerra. En el contexto actual de Cuba, una declaración de beligerancia y la asunción del derecho de guerra suponen un avance para que los miles de cubanos —tanto dentro como fuera del país— consigan el estatus de beligerantes y terminen con la tiranía prolongada que ha sumido a la nación en un estado calamitoso y en una postración existencial. 

En estos tiempos de desasosiego, sobresaltos y calamidad pública, es posible usar cualquier medio para encausar un derrocamiento de una dictadura prolongada como la que los cubanos estamos sufriendo. Hay una promesa en suspenso y un clamor de   patriotismo que no alcanzamos a ver.

En tiempos de desasosiego y calamidad pública, es legítimo usar cualquier medio para encauzar el fin de esta opresión. Hay una promesa de libertad en suspenso y un clamor de patriotismo que debe despertar. Que el hambre venza al miedo, y que la historia registre que, por ser valientes, logramos salir victoriosos.

11 de febrero de 2026

#CubaEstadoDeCalamidad #SOSCuba #ParoNacionalCuba #LibertadParaCuba #CubaEnDictadura #PatriaYVida

 

 



[1] Que se diga en voz alta sobre los cubanos: ¡por ser valientes, logramos salir victoriosos! Por Eloy A Gonzalez. En: https://new.cubademocraciayvida.org/article/58493

 

lunes, enero 26, 2026

Los aborígenes cubanos saberes creencias y prácticas ante la enfermedad.

 Dr. Eloy A. González.

Introducción 

Este estudio examina los saberes, creencias y prácticas relacionadas con la salud y la enfermedad entre los aborígenes de Cuba antes del contacto europeo. Se contextualiza dentro del proceso de poblamiento del archipiélago, desde los primeros asentamientos humanos (ca. 5140 a.C.) hasta inicios del siglo XVI, destacando la diversidad cultural resultante de migraciones sucesivas procedentes de Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica. 

Se describen los principales grupos etnoculturales —guanahatabeyes, siboneyes y taínos— y su evolución hacia estructuras sociales más complejas, lo que permite explorar cómo estas comunidades concebían la salud, la enfermedad y las prácticas curativas dentro de sus sistemas simbólicos y modos de vida.


Métodos

Se realizó una revisión descriptiva de literatura especializada en arqueología, antropología médica e historiografía cubana. Se emplearon dos enfoques de clasificación para contextualizar a las poblaciones aborígenes:

·         Etapas arqueológicas: preagroalfarera, protoagrícola y agroalfarera, basadas en técnicas de subsistencia, herramientas y desarrollo cultural. 

·         Clasificación etnocultural tradicional: guanahatabeyes, siboneyes y taínos, ampliamente utilizada en estudios históricos y antropológicos.

La revisión integró fuentes primarias (crónicas de Indias) y estudios clásicos de la antropología médica cubana (López Veitía, Mestre Hevia, Gordon y Acosta), así como análisis contemporáneos sobre cosmovisión indígena, prácticas rituales y evidencias paleopatológicas.



Resultados 

Los aborígenes cubanos desarrollaron un sistema médico empírico y ritual, sustentado en una cosmovisión animista donde la salud dependía del equilibrio entre cuerpo, espíritu y entorno. Su conocimiento fisiológico era elemental, basado en observaciones directas sobre la visión, la locomoción y la reproducción, lo que se refleja en prácticas punitivas que involucraban mutilaciones o fracturas.

En el ámbito patológico, los siboneyes empleaban términos como “axe” para designar enfermedades, y describían afecciones como úlceras generalizadas y la dermatosis “caracol’. Las crónicas registran además piojos, estados febriles (sechon), anemia (hipa, hipato, hipatía), cefalalgias, odontalgias, ciática, reumatismos, trastornos digestivos, parasitosis —incluyendo niguas—, afecciones respiratorias y problemas genitourinarios.

La evidencia paleopatológica de grupos preagroalfareros revela una alta prevalencia de osteomielitis, osteoporosis, lesiones sifilíticas, anemia y traumatismos. Se documentan fracturas consolidadas de forma imperfecta y un caso notable de reducción e inmovilización de tibia, lo que sugiere conocimientos básicos en el manejo de lesiones ortopédicas. En los taínos predominan patologías dentales severas, enfermedades infecciosas del esqueleto axial, osteoartritis, osteoporosis y casos de sífilis. La esperanza de vida promedio se estima entre 30 y 35 años.

Las prácticas terapéuticas incluían una farmacopea vegetal extensa: manzanillo, guacasí, guayaba, bejuco, sasafrás, jagua, betún, guayacán, tabaco, ananá, verbena, caña fístula, güira, hojas de ciruela, “goaconax” y “perebecenúe”, entre otros. Estas plantas se empleaban como purgantes, vomitivos, cicatrizantes, antiinflamatorios, analgésicos, hemostáticos y tónicos digestivos.


Los estudios de López Veitía, Mestre Hevia y De Gordon sistematizaron la patología, la terapéutica y los rituales indígenas, constituyendo un hito en la antropología médica cubana. Mestre organizó el conocimiento indígena en categorías que abarcan desde sustancias medicinales y enfermedades tratadas hasta hidroterapia, higiene, cirugía primitiva y prácticas obstétricas.

En el plano ritual, la figura central era el “behique”, especialista en medicina natural, magia y ceremonias comunitarias. Los “Buchu-itihu o Bohitos II”, considerados médicos en el sentido más amplio, combinaban funciones curativas, herbolarias y espirituales. Su ceremonial terapéutico incluía purgantes, cantos, fuego ritual, manipulación corporal y la extracción simbólica del mal, atribuido al cemí del enfermo.

Discusión 

Los hallazgos muestran que la medicina indígena prehispánica en Cuba constituía un sistema coherente de conocimientos y prácticas, profundamente ligado a la cosmovisión animista y a la organización social de los grupos aborígenes. La integración de recursos naturales, rituales y autoridad espiritual sugiere un modelo de salud holístico, donde la enfermedad se concebía como desequilibrio entre fuerzas naturales y espirituales.

La paleopatología confirma que estas comunidades enfrentaban un conjunto amplio de enfermedades infecciosas, degenerativas y traumáticas, y que desarrollaron respuestas terapéuticas adaptadas a su entorno. La evidencia de reducción e inmovilización de fracturas indica un conocimiento práctico de la anatomía funcional.

La farmacopea indígena revela una sofisticación notable en el uso de recursos naturales, mientras que la historiografía médica cubana —especialmente la obra de López Veitía, Mestre Hevia y De Gordon— permitió rescatar y sistematizar estos saberes.

En conjunto, la medicina indígena cubana debe entenderse como un sistema cultural integral, adaptado a las condiciones ecológicas y espirituales del archipiélago, y dotado de una lógica interna que articula lo fisiológico, lo ritual y lo comunitario. 

Conclusiones 

El poblamiento prehispánico de Cuba fue el resultado de migraciones sucesivas que configuraron un crisol de culturas plenamente establecido hacia el siglo XV. La concepción indígena de la salud y la enfermedad se articulaba en torno a una visión animista del entorno, donde los fenómenos naturales y espirituales influían directamente en el bienestar humano.

Los “Buchu-itihu o Bohitos II”  y los “behiques”  desempeñaron un papel central en la medicina indígena, combinando funciones curativas, rituales y comunitarias. 

Los estudios de López Veitía, Mestre Hevia y De Gordon constituyen un capítulo fundamental en la historiografía médica cubana. 

La herencia aborigen persiste en la genética, la lengua, la gastronomía, la arquitectura vernácula y el patrimonio arqueológico, confirmando que estas culturas no desaparecieron, sino que se integraron profundamente en la identidad cubana contemporánea.

Recomendaciones 

·         Impulsar estudios genéticos históricos para precisar las rutas migratorias del Caribe. 

·         Adoptar marcos clasificatorios integrados que combinen etapas arqueológicas y grupos etnoculturales. 

·         Realizar estudios comparativos entre pueblos aborígenes caribeños. 

·         Recuperar fuentes primarias sobre prácticas curativas y farmacopea indígena. 

·         Profundizar en la figura del curador indígena como eje del conocimiento médico ancestral.

Resumen 

Este estudio examina el poblamiento prehispánico de Cuba y la concepción animista de la salud entre sus pueblos originarios. Se describen las prácticas terapéuticas basadas en saberes ancestrales, plantas medicinales y rituales dirigidos por los Buchu-itihu o Bohitos II y los behiques. Se reconoce la contribución de López Veitía, Mestre Hevia y De Gordon al rescate de estos saberes. Se recomienda profundizar en estudios genéticos, comparativos y archivísticos para ampliar el conocimiento sobre la medicina indígena y su legado cultural.

Agradecimientos 

El autor expresa su sincero agradecimiento al profesorado del Diplomado de Historia de la Medicina de la UNAM–México, cuyo rigor académico y acompañamiento constante hicieron posible esta revisión.

Nota del autor: Este es un IMRyD resumido para difusión web. 

Como citar este estudio:

González, E.A. (2025). Los aborígenes cubanos: saberes, creencias y prácticas ante la enfermedad. Una exploración histórico-cultural de la medicina indígena prehispánica (5140 a.C. – 1510 d.C.), [Trabajo de Diplomado de Historia de la Medicina no publicado]. Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, UNAM – México.

#HistoriaDeLaMedicina #AntropologíaMédica #MedicinaIndígena #Paleopatología #Etnomedicina #HistoriaDeCuba #CubaPrehispánica #EstudiosCaribeños #ArqueologíaCubana #CulturaTaína