Por: Dr. Eloy A. González.
Es posible que, a destiempo, me haya llegado un amplio
estudio de la Asociación Americana para la Salud Mundial. A mediados de los
años noventa, la AASM realizó esta investigación sobre cómo la política
estadounidense ha afectado a la población cubana. [1]
En 1995 y 1996, un grupo de investigadores de esta
organización [2]
determinó las consecuencias del embargo estadounidense a Cuba, al establecer
que dicha política implicaba: "restricciones en el suministro de material
sanitario y en garantizar la alimentación". No existen palabras mal
dichas, sino mal comprendidas. ¿Cómo se debe interpretar esto?
Me cuesta comprender quién es el encargado de abastecer
mis necesidades sanitarias y quién debe garantizar la comida para los cubanos
en este gobierno, después de haber vivido 40 años bajo una dictadura que lo
controla todo. En otras palabras, ¿quién debe velar, sanar y alimentar a los
esclavos?
Pero volvamos al estudio. Los investigadores de la AASM
indicaron que su trabajo consistió en examinar las consecuencias del embargo en
Cuba y analizar los documentos sobre las vivencias del embargo que tenían las
compañías cubanas de importación, lo cual es una fuente cuestionable. Aseguran
haber estado en 46 centros de tratamiento médicos, -suponemos-, y haber
realizado 160 entrevistas a médicos y otros especialistas, etc. "Para
establecer cómo afectan las sanciones de Estados Unidos a la salud pública de
Cuba".
No cuestionamos la veracidad de muchos datos presentados
en este informe; sin embargo, el informe mismo es parcial y no examina
completamente el contexto político y económico. Se ubica en una realidad de la
mitad de los años noventa, cuando el régimen manipuló la información y el
discurso para su propio beneficio, intentando explicar el drama social en que
la Nación se encontraba tras la caída del Campo Socialista.
El embargo y su posible efecto sobre la salud y la
alimentación de los cubanos tienen que ser evaluados, incorporando también las
cifras de referencia del sistema de salud cubano antes de 1959. Luego, se
deberá examinar por separado la década de los 60, considerando las alteraciones
y agitación que ocurrieron en ese lapso, propias de un régimen que se
establecía mediante la fuerza y se afianzaba en el poder.
Luego, entre 1971 y 1991, se presenta un lapso de tiempo
caracterizado por la sovietización, una economía subsidiada, aventuras
internacionalistas y un discurso de triunfo en todas las áreas, especialmente
en Salud, Educación, Cultura Física y Deportes. De tal manera que nos
transformamos en el país más fuerte, con la mejor educación, más saludable y
con más medallas olímpicas; y todo esto a pesar del bloqueo imperialista.
De la noche a la mañana, nos enteramos de que ya éramos
una potencia médica mundial. Afirmaba, incluso el dictador, un poco tarde y al
mismo tiempo que la Asociación Americana para la Salud Mundial (AASM) entregaba
su informe: "Nuestro país ha pasado de la medicina preventiva a una
medicina más avanzada, y ahora tenemos cosas que nadie más tiene".[3]
La economía cubana, que era parasitaria, se derrumbó
debido a la desintegración del campo socialista y al mismo tiempo a la
paralización de las subvenciones que eran recibidas de la ex Unión Soviética y
otras naciones del Este de Europa. Fue en este contexto que se volvió a tomar
el discurso olvidado del Bloqueo Imperialista, con el propósito de redefinir y
dar explicaciones sobre todos nuestros problemas.
Rememoramos que antes de 1991, al hablar del Bloqueo, nos
referíamos a una política imperialista que había sido derrotada, aniquilada y
arrojada al olvido. La Revolución había luchado y triunfado contra el Bloqueo.
En esos tiempos, parecía que vivíamos seguros, contentos, bien alimentados y
saludables.
El tema del Bloqueo se volvió a tratar en 1991 con el
objetivo de aclarar las políticas y acciones que se llevaron a cabo al comienzo
del Periodo Especial en tiempos de paz, y además, para sensibilizar a los
cubanos residentes en el extranjero, siempre "solidarios" con la
Revolución Cubana, para que estuvieran dispuestos a enviar donaciones tras
donaciones. No se redujo en aquel momento, ni ahora debe hacerse, la magnitud y
el impacto de la solución que estas donaciones de medicinas y suministros
médicos ofrecieron y siguen ofreciendo.
Es posible que "los distinguidos expertos
médicos" —como se autodenominan en el informe estos investigadores— no tuvieran
la oportunidad de entrevistar a los doctores y otros profesionales que integran
la heterogénea sociedad civil cubana durante el año de duración del estudio.
Estos investigadores destacados pudieron haber realizado entrevistas a los
integrantes del Instituto de Economistas Independientes de Cuba e incorporado
en sus documentos de referencia la gran cantidad de investigaciones que dichos
economistas habían llevado a cabo sobre el contexto cubano durante ese período.
Muchos de estos expertos poseen una amplia trayectoria laboral debido a que han
trabajado durante muchos años en las dependencias centrales del Estado cubano.
¿Por qué no se pusieron en contacto con los profesionales
del Colegio Médico Independiente de Cuba o ampliaron su investigación a los
integrantes de otras agrupaciones profesionales y sindicales independientes?
Por eso, los investigadores de la Asociación Americana
para la Salud Mundial no encuentran complicado afirmar, basándose en las
fuentes de información que tuvieron en Cuba: "El embargo de Estados Unidos
contra Cuba ha dañado gravemente la nutrición y la salud de amplios sectores de
la población cubana... gracias a la capacidad del gobierno cubano se ha evitado
una tragedia humana".
Muchos elementos de este o de otros informes aún
necesitan ser analizados; en particular, a la luz de los argumentos que
presenta el Departamento de Estado estadounidense sobre el tema[4]; y
considerando la realidad actual del intercambio comercial entre Cuba y Estados
Unidos, que va en aumento, entre otros factores.
Hay en todo esto gran cantidad de malentendidos, cierta
desinformación y una enorme manipulación por parte de la dictadura
castro-comunista. Este asunto, como otros relacionados con la salud de los
cubanos, debe ser objeto de un escrutinio preciso que supere el sesgo aberrante
tanto de los investigadores extranjeros como de los "comisarios de bata
blanca" que controlan Cuba.
El autor exhibió una parcialidad extrema e incontinencia
en sus argumentos: A. Kirkpatrick, tras examinar el rol de los Estados Unidos
en la falta de medicinas y alimentos en Cuba, dice: "El gobierno
estadounidense habla mucho sobre las infracciones a los derechos humanos en
Cuba..., cuando se detectan violaciones de los derechos humanos en Estados
Unidos". Además, es importante tener en cuenta que Washington ha exagerado
sus acusaciones de violación de los derechos humanos en Cuba al punto de
convertirlas en la Ley.[5]
Muchos analistas extranjeros discuten acerca del costo
económico y social del embargo, sin detenerse a pensar siquiera un momento en
lo que significa para un país vivir durante 45 años bajo una dictadura férrea,
la cual genera, entre otras cosas, una economía disfuncional y una ilusión de
bienestar social colectivo.
Un día, que podremos presenciar, será factible analizar
todos y cada uno de los factores que influyeron en los procesos de bienestar
social ocurridos en nuestra nación —si es que ocurrieron—, además del efecto de
políticas equivocadas. Todo esto será estudiado por los investigadores cubanos
cuando tengan la capacidad de trabajar sin obstáculos ni manipulaciones.
Quizás para entonces ya no necesitemos la ayuda de
médicos expertos de otras regiones.
Como citar este articulo :
Gonzalez, E. A. (2006, November 13). Impacto del Embargo
en la salud del pueblo en Cuba. Parcialidad aberrante. [Review of Impacto del
Embargo en la Salud del pueblo en Cuba.] Parcialidad aberrante. El Blog de
Medicina Cubana. https://medicinacubana.blogspot.com/2006/11/impacto-del-embargo-en-la-salud-del.html
2006
[1] (1997). Los Estados Unidos y la falta de alimentos y
medicinas en Cuba*. Revista Cubana de Higiene y Epidemiología, 35(1), 45-47.
Recuperado en 17 de febrero de 2026, de
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-30031997000100010&lng=es&tlng=es.
[2] American Association for World Health. Washington, DC (n.d.). The impact of the health & nutrition media. https://www.american.edu/centers/latin-american-latino-studies/upload/impact-of-us-embargo-on-health-nutrition-in-cuba-1997.pdf
[3] Fidel
Castro, Marzo de 1997
[4] El embargo de los EE. EE. EE. UU. y la Salud Pública en Cuba.
Mito y Realidad .Informe del Departamento de Estado de los EE. UU. 5 de
agosto de 1997
[5] Kirkpatrick
AF. Role of the USA in the food and medicine shortage in Cuba. Lancet. 1996 Nov
30;348(9040):1489-91. doi: 10.1016/S0140-6736(96)07376-X. PMID: 8942780.






