Por: Eloy A González
En el amplio espectro de la prensa libre cubana en el
exilio, la coherencia es un atributo poco común. Sin embargo, para quienes
entendemos la comunicación como una extensión del deber ético —y no como un
entretenimiento— la palabra se convierte en un instrumento de servicio público.
Mi trabajo como comunicador ha sido siempre una prolongación de mi
responsabilidad como médico y como patriota: unir la exactitud de la práctica
médica con la perspicacia del análisis político.
Esa vocación me ha permitido ser, desde los inicios de la
plataforma Cuba Democracia y Vida, uno de sus colaboradores más constantes y
autorizados. Cada semana he ofrecido una perspectiva sobre la realidad cubana,
convencido de que la medicina sirve para sanar el cuerpo, pero la palabra libre
sirve para sanar a las naciones. Mis colaboraciones han sido, y seguirán
siendo, un testimonio de rigor, ética y un amor inquebrantable por la
democracia.
La historia de esta plataforma es, en sí misma, un
capítulo de la lucha por la libertad de expresión. Desde Mozambique —donde
Guillermo Milán comenzó a denunciar la dictadura cubana en un contexto de
prensa emergente— hasta Suecia, donde nació la idea de crear una página web sin
experiencia previa, Cuba Democracia y Vida se levantó sobre el coraje, la
creatividad y la convicción de que la verdad debía abrirse paso.
Con tecnología rudimentaria, entrevistas por correo
electrónico o Spotify, grabaciones de noticieros extranjeros y una dedicación
incansable, Guillermo logró construir un espacio dinámico que incluso fue
atacado por el periódico oficialista Granma. A partir de 2010, con la
jubilación de Eva Belfrage, ambos consolidaron un equipo editorial que acompañó
momentos decisivos del activismo cubano:
·
La liberación de los 75 presos políticos.
·
El surgimiento de UNPACU.
·
Las marchas de las Damas de Blanco.
·
La blogosfera independiente encabezada por Yoani Sánchez.
·
La muerte en huelga de hambre de Orlando Zapata Tamayo.
·
La visita de Barack Obama a Cuba.
·
El asesinato de Laura Pollán y de Oswaldo Payá.
·
Las protestas del 11 y 12 de julio de 2021.
Durante todos estos años, la plataforma ha documentado la
caída de los pilares del régimen: la economía, la infraestructura, la
agricultura, la energía, la salud y la educación. Ha acompañado el éxodo masivo
de cubanos, las protestas espontáneas contra los apagones, el deterioro del
turismo, la crisis del petróleo venezolano y el colapso de los servicios
básicos.
En medio de este panorama, Cuba Democracia y Vida ha
mantenido una línea editorial firme, sostenida por colaboradores que han
dedicado años a analizar, denunciar y preservar la memoria de la resistencia
cubana. Entre ellos, me honra estar junto a Julio M. Shiling, Dr. Alberto
Roteta, Pedro Corzo, Lc. Sergio Ramos, Profesor José Vilasuso, José Hernández
Fonseca, Frank Braña Fernández y Félix Hernández.
Hoy, al alcanzar 100 millones de visitas, la plataforma
celebra no solo un número, sino una comunidad global que se niega a abandonar
el destino de Cuba. Lectores que, desde la Isla y el mundo, siguen apostando
por la verdad, la libertad y la dignidad humana.
A Eva Belfrage y Guillermo Milán, mi reconocimiento y gratitud. A los lectores, mi respeto.A Cuba, mi compromiso permanente.
Dr. Eloy A. González
Editor de Blog de
Medicina Cubana
20 de septiembre de 2026
Nota de los editores aparecida en su página puede ser consultada aquí: https://new.cubademocraciayvida.org/article/59660










