Introducción
El presente texto constituye un fragmento histórico clave
extraído de la obra El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro
Comunista (1974), escrita por E. Amado Ledo y publicada en Caracas por Hildo
Folgar. En esta sección se relatan los sucesos en torno a la trascendental
Asamblea Médica Nacional celebrada en diciembre de 1959 en Santiago de Cuba. A
través del testimonio directo, el autor expone la tensión política, las
presiones, las tácticas de coerción y los intentos de desestabilización impulsados
por sectores afines al régimen en un momento crucial para la autonomía y el
destino del gremio médico cubano.
CAPÍTULO IV
LA
ASAMBLEA MÉDICA NACIONAL DE DICIEMBRE DE 1959 EN SANTIAGO DE CUBA
Bajo ominosas nubes de tormenta convocó el Comité Ejecutivo del Colegio
Médico Nacional a la que iba a ser la última Asamblea Médica Nacional
democráticamente electa, pese a todo, en Santiago de Cuba en diciembre de 1959.
Habían, pese a todas las
coerciones a través de toda Cuba, elegido mayoritariamente los médicos cubanos
a los delegados de los partidos médicos coaligados "Acción Inmediata"
y "Unidad Federativa" para representarlos en el magno acontecimiento
anual de los médicos cubanos. No por ello dejábamos de estar intensamente
preocupados los dirigentes colegiales, dadas las tácticas de coerción que
habían ya mostrado, durante las elecciones municipales para elegir sus
delegados, los amanuenses del régimen que ya empezaba a enseñar sus entrañas
comunistas.
El Comité Ejecutivo del Colegio
Médico Nacional había rentado el moderno tren de pasajeros "Fiat" que
hacía diariamente el recorrido Habana-Santiago de Cuba para asegurar la
asistencia de la mayor cantidad posible de delegados a la Asamblea. Conscientes de los graves momentos que vivía
el Colegio Médico Nacional de Cuba, respondieron los delegados cubanos en
magnífica forma. Ya desde La Habana el gran contingente de los delegados
electos por los partidos coaligados daba a los médicos democráticos una mayoría.
A estos se iban sumando los delegados de los demás Colegios Médicos Municipales
electos por los partidos "Acción Inmediata" y "Unidad
Federativa". Esto aseguraba una aplastante mayoría frente a las fuerzas de
los médicos comunistas y de los oportunistas de toda clase que pretendían
apoderarse de los destinos del Colegio Médico Nacional bajo la pantomima del
"Partido Médico de la Revolución" para luego entregarlo en manos del
castro-comunismo.
Ya se hacía evidente durante la
travesía hacia Santiago de Cuba que si los comunistas no habían reparado en
ejercer todo el poder que les daba el controlar el gobierno revolucionario y
sus posiciones militares dentro del mismo, mucho menos iban a dejar de hacerlo
en la Asamblea de Santiago de Cuba. Desde que partió el tren de La Habana
empezaron las coerciones de todas clases. Desde la amenaza de cesantear en sus
cargos públicos a los delegados de nuestros partidos, pasando por la de
trasladarlos de sus cargos, hasta la de enviarlos a la cárcel si mantenían su
lealtad a los partidos a que pertenecían y cuyos miembros los habían elegido
para representarlos en Santiago de Cuba.
Aspectos de la
Asamblea
Pese a todo abrió sus sesiones la Asamblea Médica Nacional de Santiago de
Cuba, el sábado 20 de diciembre, como era habitual a las diez de la mañana, con
una amplia mayoría de delegados de los partidos coaligados "Acción
Inmediata" y "Unidad Federativa". Se cumplieron, durante la
mañana, los trámites reglamentarios de apertura oficial de la Asamblea, y de
reconocimiento de credenciales de los delegados de todos los partidos médicos.
Estaba la tarde destinada a la
lectura de los informes del secretario general del Colegio Médico Nacional y de
las distintas comisiones del Comité Ejecutivo sobre sus gestiones respectivas
durante el año que finalizaba. Me tocó el honor como Primer Vice-Secretario del
Comité Ejecutivo de rendir el primer informe del secretariado del Colegio
Médico Nacional.
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| Club San Carlos de Santiago de Cuba |
Comenzaban los comandantes médicos vestidos de pleno uniforme militar con pistola al cinto y todo, a ejercer presión psicológica, sobre los delegados médicos a la Asamblea que se inauguró con un quorum completo en los amplios salones del Club San Carlos de Santiago de Cuba. Contribuían a crear tumulto con sus gritos y protestas sus acólitos comunistas tratando de interrumpir por todos los medios el normal desarrollo parlamentario de la Asamblea.
Recuerdo que con dificultad y
haciendo un esfuerzo máximo pude hacerme escuchar de los delegados al leer el
informe de la Secretaría General que fue aprobado por abrumadora mayoría, pese
a las obstrucciones de toda clase ejercida, por los comunistas. Empezaban a
usar a la letra las conocidas tácticas leninistas de obstruir por gritos,
interrupciones y uso de la fuerza física, el normal desarrollo de los procesos
parlamentarios.
Iniciada la sesión de la tarde se
hizo mucho más evidente que esa sería la táctica que emplearían en el resto de
lo que quedaba de la Asamblea Médica Nacional. No tardaron en presentar una
moción de desconfianza contra el doctor Augusto Fernández Conde en su función
como presidente de la delegación del Colegio Médico Nacional ante el Seguro del
Médico. Era previsible que así lo harían, puesto que el doctor Fernández Conde
era la más destacada figura política de los partidos mayoritarios de la clase
médica cubana.
Actuación
inmaculada del doctor Augusto Fernández Conde
No solamente había el doctor Augusto Fernández Conde sido electo presidente
del Colegio Médico Nacional de Cuba en diciembre de 1953 cuando ya se iniciaban
los intentos de la dictadura batistiana por cesantear en masa a los médicos del
Estado y había librado una victoriosa lucha impidiendo esta primera agresión
contra los médicos por la recién instaurada dictadura, sino que durante su
período de gobierno se llevaron a cabo las arduas negociaciones con los
delegados de los médicos pensionados y de los representantes del gobierno
dentro del Seguro del Médico para la financiación, apertura del concurso en
construcción del edificio que conjuntamente levantaron posteriormente el
Colegio Médico Nacional, el Colegio Médico Municipal de La Habana y el
Directorio del Seguro del Médico para sus respectivos organismos directores.
Joya arquitectónica de veinte y
dos pisos de altura, que vino a ocupar los terrenos de la esquina de las calles
23 y N, en el sector conocido por la Rampa. Este edificio no solamente vendría
a ubicar a las tres instituciones médicas, sino que con sus magníficos salones
de conferencias y anfiteatros para actos científicos, llegaría a ser uno de los
más bellos monumentos arquitectónicos de aquella afamada vía de nuestra querida
Habana y legítimo orgullo de los médicos cubanos.
Durante la presidencia del doctor Augusto Fernández Conde de además se
había inaugurado y puesto en funcionamiento el Consejo de Medicamentos,
Alimentos y Cosméticos destinados a la supervisión y control de los productos
elaborados en Cuba o importados desde el exterior para garantizar su pureza y
efectividad, para la protección de la salud del pueblo de Cuba.
Fue en este período también durante
el cual se constituyó la Comisión del Puesto Doble, Médicos e Industrias y
Medicina Escolar y del Deporte que llevó a cabo una labor ingente en concluir
el Censo Médico de Cuba, y dar cumplimiento a los acuerdos asamblearios del
Puesto Doble. También durante esta época se incrementaron las actividades de la
Comisión de Perfeccionamiento Médico y se constituyeron, en colaboración con la
Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana, las Comisiones de
Especialidades Médicas semejantes a los "Boards" de Especialidades de
los Estados Unidos.
Tuvo lugar en este período la
inauguración de multitud de edificios de los Colegios Médicos Municipales a
través de toda Cuba, incluyendo los de Pinar del Río, San Antonio de Los Baños,
Cienfuegos, Sagua la Grande, Florida, Nuevitas, Victoria de las Tunas, Puerto
Padre, Holguín, Mayarí, Manzanillo, Santiago de Cuba y Guantánamo.
La vertical conducta del doctor
Augusto Fernández Conde frente a la dictadura batistiana era bien conocida de
todos. Su inteligente participación en la Asamblea General de la Asociación
Médica Mundial que se celebró en Estambul, Turquía, en septiembre de 1957,
logró que esta organización mundial de los médicos acordara dirigirse a la
Sección de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y a la Cruz Internacional
demandando protección para los médicos cubanos en su ejercicio profesional a
tenor de los acuerdos internacionales, protestando de la violación de los
derechos humanos en Cuba por la dictadura batistiana y pidiendo se enviara a la
Isla una comisión internacional investigadora formada por médicos y abogados,
gestión que... continúa
Como citar
este documento:
Amado Ledo, E.
(1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro Comunista
(Primera Edición, pp. 69–71). Hildo Folgar.
Santiago de Cuba,
diciembre de 1959.
El histórico Club
San Carlos y el Hotel Casa Granda fueron escenario de la Asamblea Médica
Nacional, un encuentro que reunió a profesionales de todo el país en un momento
de profundas transformaciones. Esta imagen recupera el ambiente urbano y
elegante de la ciudad en los últimos años de la República, cuando la vida
institucional aún conservaba su ritmo propio y su dignidad.






