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miércoles, octubre 09, 2013

No estamos para desgastarnos en pleitos, cuando la Patria se desgarra y sucumbe día a día.

Se mantiene y expresa en mensajes ese desanimo que cala tan hondo en el exilio. Hay un desaliento y un dejar a un lado las cosas de la Patria, pero sobre todo hay una dedicación casi suicida a minimizar, desautorizar o arremeter a otros. Parece como que algunos han cambiado de enemigos y ahora encuentran bien atacar a los que en Cuba y fuera de Cuba luchan por sus derechos y se expresan, viajan y hacen una opción preferencial por la Patria. Este artículo, como el anterior, lo encuentro en mi papelería; espero que tenga la misma acogida del anterior…, 
Así escribo en la agonía del destierro.
Por: Eloy A González.
“Heridos, en la agonía del destierro, tan cerca del hueso que no nos parece que cuelga más que de un hilo la vida, ni nos quejamos, ni bajamos la cabeza, ni abrimos el puño, ni lo volvemos sobre nuestros hermanos que yerran, ¡ni se lo sacaremos de debajo de la barba al enemigo hasta que deje nuestra tierra libre! Nosotros somos el freno del despotismo futuro, y el único contrario eficaz y verdadero del despotismo presente. Lo que a otros se concede, nosotros somos los que lo conseguimos. Nosotros somos espuela, látigo, realidad, vigía, consuelo. Nosotros unimos lo que otros dividen. Nosotros no morimos. ¡Nosotros somos las reservas de la patria!”José Martí. Discurso en el Masonic Temple, 10 de octubre de 1888.
Se ha perdido el tiempo y con ello las palabras. Un noble intercambio de ideas sucumbe ante el ímpetu de querer mostrar que lo que pensamos en siempre lo acertado, lo correcto. Hay una espesa niebla de vanidad y desesperanza en este Exilio que día  a día nos consume. Hay una suerte de desgracia colectiva que nos produce tantas congojas y nos lanza al espacio irremediable de la muerte. Hay en fin también, cierta esperanza.
Encuentro en mi papelería un intercambio con un joven empresario cubano radicado en Europa. Esto  se produjo después que apareciera mi artículo intitulado: “A la Patria de una vez”. Conmueve ver una mente joven y dispuesta, hablar de Patria. Anhelar un regreso en libertad y convenir que hay que trabajar para ello. Apelar a tantos cubanos que habiendo dejado Cuba,  en realidad Cuba no los dejo a ellos. Interesa ver repetir una frase que es como una obsesión cuando conviene en afirmar que basta ya de exilio; cuando sabemos que el fin del Exilio empieza con la desaparición de un régimen tiránico. Sabido es que no termina un Exilio cuando no se produce el derrocamiento de una dictadura, causa por demás de que hoy nos encontremos en este doliente destierro.
Sí, vivimos en la agonía del destierro. Y no es menester que en medio de un intercambio de puntos de vistas creativo y noble , la contraparte, sin ánimos de contienda, me endose un adjetivo nada favorable y que sumerja sus ideas en palabras en apariencias  animosas. En ocasiones resulta lastimoso pasar del respeto a la irreverencia con argumentos irrelevantes.
A este punto me traen los mismos argumentos que envié como respuesta, que aunque parecen simples, fueron  en su momento una contestación que pedía más que nada la continuidad de un diálogo que nunca pensé que podía interrumpirse. Estas fueron mis palabras:
“Siento y pido disculpas por haber demorado en contestarle lo que usted de  forma amable  me ha hecho llegar después de conocer de mí más reciente artículo.
Comparto con usted los problemas relativos al drama del Exilio. Sobre esto hay muchas reacciones. Todo depende entre otras cosas de cuales fueron las motivaciones por la cuales muchos cubanos salieron de Cuba, la fecha y los eventos que vivieron en Cuba. He visto muy variadas reacciones y algunos ni se molestan en interiorizar el drama del Exilio. He conocido de personas que han salido de Cuba como refugiados políticos y ya aquí no les importa en los más mínimo, ni Cuba ni las decenas de presos y activistas de los cuales un día ellos mismos fueron  parte de ese empeño opositor.
Me alegra saber que usted siendo como es joven y habiendo salido de Cuba en condiciones muy distintas a otros, muestra especial cuidado en atender al drama que conlleva el Exilio, y ve con preocupación cual prolongado se hace lo que resulta ya un triste desarraigo.
Este es con mucho un Exilio demasiado largo y al que  no se pude llegar habiendo vivido más de 50 años. Hace varios años que estamos en este Exilio, aquí en una ciudad de Texas a donde llegamos como refugiados políticos. En ella nos asentamos y un día fuimos a probar suerte en Miami donde residimos algo más de un año. Nos ha ido muy mal…., muy mal. Se ha dicho con cierta certeza de que Miami no es una ciudad amable. No , no lo es. Pero esto es sólo un punto de vista.
En Cuba trabajé en la oposición y cuando no me fue posible continuar allá, vine al Exilio. Visitando una exposición de Arte de Miami, me encontré con una persona con la cual hablé unos 20 minutos; dos días después me había recomendado para que escribiera. Ahí comenzó una práctica, la de escribir, que no ha encontrado descanso. Nunca he recibido remuneración alguna por esta actividad.
Me alegra saber cuando un compatriota le va bien y lleva una vida exitosa en el Exilio; cuando esto sucede es como si me fuera bien a mí. Pero este Exilio para muchos resulta trabajoso.
Es grato saber que este esfuerzo que hago (el de escribir), como otros en completa soledad y caminando por los nada agradables senderos del desamparado y la pobreza, encuentren adecuadas referencias. Dios quiera que la enfermedad que hoy visita el alma no me alcance como para no poder contar con el regreso.
Un abrazo, deseándole todo lo mejor para Ud y su familia, conviniendo que las bendiciones de  Dios le sean propicias.”
Y no hubo más respuestas, el silencio contrajo las buenas intenciones. Así es de complejo esta rara mezcla de Exilio y comunicación irrisoria que se da en estos tiempos.
Que el Exilio sea agonía, muerte lenta y en ocasiones queja y desamparado ; no quiere decir que estemos a merced de la desesperanza y el abandono del fin supremo que es lograr para la Patria  la libertad que ha sido quebrantada. Pero no nos merecemos en esta hora de infortunio, que aquellos que nos son próximos en este destierro , muestren el agresivo puño y se precien de atacar sin el menor asomo de decoro. No estamos para desgastarnos en pleitos de cantina, cuando la Patria se desgarra y sucumbe día a día.
Aún en medio de tanta pena, cuando el peso de los años, la enfermedad y la zozobra suelen minar los espíritus más preclaros de este Exilio. Este se erige en bastión y oposición eficaz en medio de la desesperanza y el abandono. No importa cuan difícil sean los tiempos que hoy vivimos; en cada alma noble entregada a la causa de la libertad de Cuba hay combate y consuelo. Seguimos siendo contrarios eficaces frente a una tiranía que se niega a desaparecer y que la única forma que hay para que desaparezca es recorrer los caminos de la beligerancia y el derrocamiento.
Nos negamos a morir, pero si así fuera; otros llevaran nuestro despojos a la Patria agradecida.  Habrá un regreso  jubiloso con días de regocijo para todos y las sonrisas de los niños serán confundidas con el clamor tardío de los mártires.

sábado, septiembre 05, 2009

Regreso a escribir.

Por: Eloy A González.*
Esta afirmación, así de sencilla encierra una decisión que renueva y desafía. Regreso a escribir mis habituales columnas de temas variados y lo hago después de un silencio que ocupa casi un año desde mi último artículo.
Es que llega el momento que uno entra en conflicto con uno mismo. De regreso de la muerte y sorprendido por la holganza, la desventura y la torpeza; nada mejor que sumergirse en el silencio sin esperar nada. Llegado lo que parece ser el justo tiempo, regreso a poner en apretado orden las palabras y los temores.
Ha sido eso sí, un silencio feraz del cual el único testigo es uno mismo. No hay espectadores en este drama, como no hay amigos..., ni enemigos. Ha sido un drama de silencios, deslealtades y complicidades muy difícil de interpretar.
Confieso que en los últimos meses he estado preocupado en la forma y los temas que debo de considerar a la hora de escribir. He tenido miedo y la consecuente aprensión a un exceso de cinismo que más que nada corroe y embrutece. No siempre es bueno hurgar en la carroña. El hedor por si solo paraliza. La escases de vida, la enfermedad y la precariedad conforman un escenario nada alentador.
Trataré de hacer dócil la palabra, para bien de los lectores. Usaré el mejor de los lenguajes para no asómbralos. En lo posible, haré uso de la información amable con que cuente. Dejaré a un lado, los lastres de los recelos, el encono, las deslealtades y la procacidad ruin. Siempre que me sea dable y éste pueda atenderme, consultaré con Dios.
Pondré a la consideración de mis lectores, el lenguaje neutro que alcance al entendimiento de muchos, dejando la vaguedad de las palabras y las expresiones enredadas que no todos llegan a comprender. En la medida de mis posibilidades trataré de que me entiendan.
Para aquellos que no faltan: los enemigos gratuitos; les aseguro que aún no he desarrollado completamente la capacidad del perdón. Ese perdón que no tiene sentido cuando la crueldad es perdurable y el ataque irracional. No voy a gastarme en escaramuzas pero tampoco esperaré tranquilo a que se viren y me despedacen. Presento batalla cuando lo crea y en el escenario que considere; entonces mi lenguaje se ajustara solo a los límites que imponga la decencia. Sepan que las lágrimas serán superadas por mi respuesta.
En este punto de inflexión, y como nada tengo. Me muestro compasivo y amable tanto como puedo ser iracundo e irreverente, siempre que lo crea conveniente. No tengo lealtades a quienes responder, ni alineaciones que me fuercen a pensar. No tengo esperanzas inmediatas, ni pasiones que me inhiban. Disfruto del sosiego de los días estériles y me sumerjo en las noches agradables del insomnio y los sueños. No cuento con la vida, así me resulta más fácil llevarla sin sobresaltos.
Aquí estoy de nuevo. La motivación a seguir colaborando y la certidumbre de que esta publicación periódica se verá enriquecida en los próximos días con una versión digital, crean una expectativa, - como siempre incierta-, pero interesante. Nada espero, nada admito y no asumo nada. Me apropio del deseo de escribir y eso hago.
Los lectores, que en nada han notado mi ausencia, encontraran de nuevo en ordenadas palabra de ser permisible, mis artículos sobre temas diferentes. También una serie de notas sobre temas de Salud y Medicina irán apareciendo siempre que se supere, el estereotipo de materiales que inundan las publicaciones periódicas y la Red; donde la Medicina basada en la evidencia y la charlatanería se dan la mano. Breves notas que digan a la gente en el mejor estilo coloquial algo de los cual están necesitado en los asuntos que conciernen a su Salud.
Estimados lectores, si son tan amables como lo han sido hasta ahora. No esperen nada novedoso, más allá de los habituales artículos que he venido escribiendo en los últimos años. Me dedicaré a ellos como bien conviene y estoy seguro que podrán encontrase con estos, - mis artículos de opinión-, y establecer la relación de conocimiento que ustedes consideren apropiadas.
A ustedes mis lectores, los de ayer y los de hoy, les dejo mis palabras.
©2009
* Médico Especialista de I Grado en Oncología, graduado de la Universidad de la Habana y del Instituto Nacional de Oncología respectivamente. Profesor Instructor de Farmacología de la Universidad de la Habana. Fue Asesor Nacional del Colegio Médico Independiente de Cuba. Columnista del Diario Digital Independiente cubano, NotiCubaInternacional .En la actualidad contribuye con artículos de opinión sobre Cuba en distintos sitios Web con temas de Salud y DDHH entre otros. Es columnista habitual del Periódico Panorama de Fort Worth, Texas, y sus artículos abarcan temas variados. En los últimos tiempos ha trabajado para la Secretaría de Salud del Estado de Tamaulipas en México y como Consultor para Gerson Lehrman Group. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com