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lunes, marzo 17, 2025

EL CASO DEL NIÑO DAMIR ORTIZ: DIAGNÓSTICO ERRÓNEO DE CÁNCER.🤔🥸👇

 La polémica alrededor del caso del niño Damir Ortiz #Damir, es intensa y muy abarcadora de la realidad de la atención médica en Cuba. Lo comprobé en un reciente intercambio en internet donde las pasiones estaban encontradas. Escribo sobre el posible error diagnóstico de un cáncer concurrente en el niño, y las animadversiones a las dedicaciones de los médicos en Cuba de un lado y la realidad de trabajar en un país que, como he señalado, vive en calamidad pública, es así que cito : ✍️🫵


“Nadie desconoce que muchos de los malos resultados en la práctica médica son originados por las pésimas y precarias condiciones de trabajo #CubaEstadoFallido #CubaColapsada, mismo que se haya avanzado tanto en términos propedéuticos (enseñanza preparatoria para el estudio de una disciplina). En ese escenario perverso, que puede parecer un despropósito y alarmista, es fácil entender lo que puede acontecer en ciertos lugares de trabajo médico donde se multiplican los daños y las víctimas, y donde lo más fácil es culpar a los médicos”.

Hoy encuentro en las redes una nota de un médico cubano, que critica a otros médicos, también cubanos , por las opiniones expresadas en redes. Señala lo siguiente: No me parecen éticas sus opiniones sobre los médicos cubanos, y menos mencionando sus nombres. Eso es infame. Esta fue mi respuesta:

Tomo nota de su opinión, válida por demás. Después de escribir mi artículo sobre la situación del paciente Damir Ortiz, “Mi opinión profesional sobre la situación del niño cubano Damir Ortiz”, fue calificada como ambigua. Fue entonces que el paciente fue trasladado a una institución médica en Miami y esto abrió el espectro de error-negligencia con relación al diagnóstico de Linfoma de células B maduras (¿?). De lo que se desprende que ahora el asunto pasa a consideraciones bioéticas, a saber, sobre dilemas éticos en relación con el asunto reporte-revelado. En tanto que la judicialización compromete los criterios de negligencia, mala práctica y error médico. Como el reporte, que debe hacerse, va dirigido al equipo que manejó el paciente en Cuba, y como no hay un proceso de judicialización (por el momento),lo mejor es no mencionar los nombres de los médicos tratantes en las redes sociales.

La postura de sociedades médicas alrededor del mundo apunta hacia el reporte (al comité de calidad) y revelado (a los pacientes y familiares) de errores y efectos adversos, tal como se muestra en la tabla-foto que aparece debajo.👇



Dr. Eloy A Gonzalez.

Médico Especialista en Oncología. Profesor Instructor de Farmacología de la UH.

domingo, julio 11, 2021

Cambian las reglas de juego: la calle es y puede ser de todos los cubanos.

 Eloy A González.

Los recientes acontecimientos en nuestra Patria, Cuba, se veían venir.

Hace una semana indagué sobre las bases jurídicas para declarar un estado de calamidad pública en Cuba en relación con los acuciantes problemas que se derivaban de las medidas tomadas en relación con la Pandemia, la escasez crónica de bienes, el deterioro de los servicios, la represión rampante, la inmigración descontrolada, la desidia del régimen, su negligente actitud y la desesperanza del pueblo todo. Nunca pude saber cómo y cuales pudieran ser los mecanismos para que, las autoridades en control del poder en Cuba pudieran declarar y lo hicieran el estado de calamidad publica y lo que esto conllevaba.

Fue entonces que hace 3 días escribir y compartí en las redes y publiqué en blogs y sitos cubanos un breve articulo con el titulo de: “No abandonemos la oportunidad, ante tanta tragedia, de levantarnos como Nación”. Alcanzando la vigencia del momento escribí lo siguiente:

Hoy debemos asumir la condescendencia, la nobleza de miras y tratar de comprendernos; antes de que veamos partir la última oportunidad de salvar la Patria.

No hago recomendaciones, seamos prudentes en medio de tanto dolor; pero eso sí, no abandonemos la oportunidad de, ante tanta tragedia, elevarnos como Nación. Esto debe ser dedicación de todos, pasión de todos y compromiso de todos.

Hoy ha sido tendencia en Twitter los hashtags: #SOSMatanza y #SOSCuba. Tendencia conductual  debe ser que cada uno de nosotros, cubanos todos, asumamos la resulta propensión al amor infinito a la Patria, la conmiseración de todos y, por qué no, derramar una lagrima oportuna de consuelo y de sanación.

Por lo demás, donde usted este como cubano, asuma un momento de reflexión junto a sus familiares, amigos, hermanos en la Fe y contertulios. Eleve una oración a Dios y muestre que la virtud de Patria no ha sido despreciada o excluida del sentir de todos.

Llegará el tiempo en que, a los cubanos de bien, una Patria agradecida nos mirará orgullosa.

Donde quiera que este, cuando así lo decida, hínquese de rodillas, A fin de cuentas, un país puede levantarse de las ruinas con apego a la virtud y el necesario temor a Dios.

Hoy en la mañana fuimos a los servicios religiosos que habitualmente asistimos los domingos. En el templo recibimos dos llamadas telefónicas, había insistencia y el mensaje fue conmovedor: “la gente en Cuba esta en la calle”

Llegado el momento de la oración final del servicio, cuando se me pidió que lo hiciera, solicité que se me diera unos minutos para hablarle a la congregación allí reunida.

Fue entonces que hablé de la gracia de Dios para con todos y de la crítica situación de Cuba; de cómo había recibidos mensajes alarmantes y perturbadores sobre lo que acontecía en nuestro país. Pedí oración para nuestra atribulada Patria, para los cubanos todos, fue entonces que elevé una oración entre emoción y tristeza. Terminado el servicio muchos se acercaron a nosotros en muestra de solidaridad y respeto. No faltaron los abrazos y las lágrimas.

De regreso encuentro una y otra información; se sucedían sin que llegara a percibir el alcance de todo lo que estaba pasando. No hay la más mínima duda de que, vivimos los cubanos todos, una situación de conmoción nacional. ¿A donde nos conducirá todo esto?, no puedo predecirlo.

Necesitamos que mostremos la elevada consideración de que mañana no seremos el mismo pueblo, de que debemos asumir nuestras decisiones y obrar con la cordura que requiere una situación que puede tornarse violenta y terminar en una tragedia.

Un pueblo se levanta sobre la virtud, el temor de Dios y la valentía de sus hijos.

Aceptemos las contingencias; Dios tenga piedad y de protección a los agraviados.

Tengo la certidumbre de que, un gran abrazo nos espera.