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sábado, septiembre 09, 2023

¿Qué hemos hecho mal?.

 

Tal vez no todos los cubanos hemos hecho las cosas mal. Hice lo que pude, he testimoniado de esto en más de una ocasión. Pongo como premisa la carga de represiones , ataques , tratos crueles y degradantes; y hostigamientos que no faltaron nunca y me alcanzaron ya en el Exilio.

En acto sacrificial , perdí todo lo que puede perder alguien que ha vivido bajo una dictadura totalitaria y decide enfrentarla. Perturbando en este sacrificio a la familia.  Ni el exilio fue ganancia

En Cuba y aquí he hecho mi parte; he penado aquí y allá y he asumido las consecuencias y temores.

No dejo ni por un momento, ya en los 70s, de pensar y hacer por la Patria distante. Una Patria que como escribí en mi extenso libro y fue título obligado  : “Una Patria atesorada para muchos y perdidas para otros”

Yo no regreso a #Cuba porque nunca me he ido. Sigo mi andar siendo como soy un proscrito en suelo americano . Riego con mi lloro ardiente mis recuerdos y sinsabores del presente y asumo mi lucha contra una tiranía insolente. No pido más nada que ser libre y ser cubano.

Espero eso sí, con esperanza infinita, el regreso.

Hago, vamos a ver , lo que de integra conducta siempre he hecho.

Dr. Eloy A Gonzalez.

En el día 8 de septiembre del 2023



domingo, julio 03, 2022

Fallece el Dr. Luis Curbelo Alfonso , uno de los que propiciaron mi obligado Exilio.

 

En la tarde de hoy, falleció en La Habana, a los 72 años, el Dr. Luis Curbelo Alfonso, quien se desempeñaba como director del Instituto de Oncología y Radiobiología. Nuestras más sentidas condolencias para sus familiares, amigos y compañeros de trabajo. Esto fue dado a conocer en la pagina del Ministerio de Salud Pública de Cuba. [https://bit.ly/3P0B5cq]

El Dr. Luis Curbelo fue alumno de la promoción de 1974 y compartimos juntos en el primero y segundo año de la carrera de Medicina en ICBPC “Victoria de Girón”. Cuando era promovido a la militancia de UJC, fui testigo de cuanta humillación le produjo el que lo obligaran a encabezar una Conga entrando, bailando, a los predios del ICBPC con un grupúsculo de jodedores que lo pusieron delante. Lo hicieron militante de la UJC.

Dr. Luis Curbelo Alfonso.

Cuando hice ingentes gestiones y esfuerzos para mantenerme practicando la Oncología y quedarme en mi país; a pesar de los hostigamientos y represiones de los cuales fui objeto. El doctor Luis Curbelo Alfonso en la Dirección Provincial de Salud de Ciudad de la Habana , junto a la doctora Josefa Masó y el Dr. Víctor Samuel González Grillo fueron los testaferros y apandillados del MININT; responsables de que se me negara el derecho al trabajo y la posibilidad de seguir ejerciendo como médico especialista en Cuba.

En mi artículo: “La ruptura de una pasión y la pérdida de una profesión que me fue arrancada”, que forma parte del libro “ Una Patria atesorada para muchos y pedida para otros” señalé lo siguiente :

Recuperado de los problemas de salud que me aquejaban me presenté en el Dpto. de Ubicación de la Dirección Provincial de Salud, la funcionaria que me atendió me notificó de la existencia de una plaza disponible en el Hospital Universitario Docente “Calixto García”. Posteriormente me entreviste con el J’ del Grupo Provincial de Oncología (Dr. Hugo Reyes Gil), este me aseguró que no había inconveniente alguno para que me incorporar a esa posición. Una entrevista a continuación con el J’ de Servicio de Oncología del Hospital Universitario Docente “Calixto García”, Dr. Víctor Samuel Gonzalez Grillo, confirmó que no había inconveniente alguno; señalándome las necesidades, características del trabajo  y explicándome en detalle las funciones que desempeñaría.

Procurando reincorpórame lo antes posible, había  estado visitando el Departamento de Ubicación y Reubicación de la Dirección de Salud de la capital; siempre me atendía la Dra. Josefa Masó quien me dice que mi “caso era muy difícil” y que aún no había ubicación para mí, entendí bien. En ese momento el director de esa oficina y de otras era el Dr. Luis Curbelo quien es actualmente el director del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR).

La negativa a aceptar mi incorporación al sistema nacional de salud constituyó un duro golpe que afectó a mi familia en  su conjunto y colmó las expectativas, por lo cual, no me quedó otra opción que exiliarme.

Nunca me dejo llevar por las bajas pasiones, el encono; tampoco por instintos de venganza, descalificación y enojo. No cargo con los rencores, ni albergo ideas sórdidas para con aquellos que tanto daño me hicieron a mi y a mi familia.

Tampoco soy de esos que se elevan sobre un perdón mezquino que a nadie alcanza. Porque es un perdón que nunca llega ni ha llegado en el contexto en que vivimos. No me alcanza la sordidez de eso que denominamos “arrepentimiento  y “respeto por lo que ya no están”; ni me empleo en el  ferviente deseo que alguien arda en un infierno, que no nos toca administrar ni desear para nadie.

Tampoco esgrimo esa estupidez de que “ todos hemos sido víctimas” porque muchos son más víctimas que otros ; como muchos son dedicados victimarios y victimarios de ocasión. Ni  me sumerjo es esa cruel hipocresía de un “deseo” de que el finado descanse en Paz.

Nadie que muere, cualquiera que sea su culpabilidad carga con su conciencia , ni con sus impiedades.

Dr. Eloy A Gonzalez

julio 3, 2022

lunes, agosto 02, 2021

Cuba: una Patria atesorada para muchos y perdida para otros…, el libro.

 Publicado el libro: “Una Patria atesorada para muchos y perdida para otros” de Eloy A González.

Me complace anunciarles que mi libro, “Una Patria atesorada para muchos y perdida para otros” de mi autoría ha sido publicado. El libro aparece en un momento calamitoso  considerando los reciente eventos en Cuba.

“Una Patria atesorada para muchos y perdida para otros”

Eloy A González

Una selección de artículos sobre Patria, Humanidad y Exilio; escritos en los días azarosos de este exiliar sacrificio que es agonía, muerte lenta y en ocasiones queja y desamparado. Pero sin estar a merced de la desesperanza y el abandono del fin supremo que es lograr para la Patria la libertad que ha sido quebrantada.

El libro

Este libro es una escogencia de artículos que aparecieron en las páginas de periódicos  y revistas. La mayoría aparecen publicados como entradas o post en distintos páginas o sitios web de temas cubanos; entre ellos los blogs que ha editado el autor por más de 10 años.

Estas notas que hoy traigo al presente  en este libro y que aún no tiene los atributos del pasado con todas sus consecuencias; lo  sentimos como algo inmediato muy cercano en el tiempo. Al final despojado de toda trascendencia, repasamos los jirones de conciencia que quedan y concluimos que esto no es más que pedazos de nuestra vida. Pasado inmediato que asoma lastimando la conciencia y reviviendo causas.

Cada línea escrita  en algunos artículos testimoniales  trae en si la labor tesonera de lo que fuimos parte, la abnegada dedicación y conducta sin doblez cuyos resultados fueron, y aún son, la pérdida de una profesión que fue eje conductual de toda una vida.

Pérdidas y vicisitudes han acompañado a este pasado inmediato que enseña y da vigor en este tiempo pugnaz, que nos ha lanzado a un Exilio prolongado y desdichado. Ahora nos lastimamos de  tanto pasado, para sufrir este dolor en el presente. ¿Qué cómo es este dolor?, es un dolor sin sombras, casi de muerte.

Solo que nos negamos a morir, pero si así fuera; otros llevaran nuestros despojos a la Patria agradecida.  Habrá un regreso jubiloso con días de regocijo para todos y las sonrisas de los niños serán confundidas con el clamor tardío de los mártires.

El Autor

Médico Especialista en Oncología. Profesor Instructor de Farmacología de la UH. Consultor de GLG. Blogger. Contribuye con artículos de opinión sobre Cuba en distintos sitios web de temas cubanos; también relativos a políticas de salud y derechos humanos, entre otros. Fue columnista en la sección de opinión del periódico  Panorama de Fort Worth, TX, de forma regular. Sus contribuciones abarcan temas variados.

Ha publicado los libros: “La Habana bien vale unos títulos”, “Notas sobre la religiosidad del cubano bajo una dictadura prolongada’ “y “Algunas informaciones amables y otras no tan amables”

Desde el año 1991 se vinculó al movimiento civilista y de Derechos Humanos en Cuba. Fue Asesor Nacional del Colegio Médico Independiente de Cuba, entre otras dedicaciones dentro de la oposición pacifica en Cuba, hasta salir al Exilio en calidad de refugiado político en el año 1999. Reside en Fort Worth, Texas, EEUU  desde hace varios años.

Algunos detalles del Libro:

Publisher: Independently published (July 3, 2021). KDP-Amazon

Language: Spanish

Paperback: 381 pages

ISBN-13: 979-8528901916

Best Sellers Rank: #2,071,098 in Books (See Top 100 in Books)

¿Como adquirir el libro?

El libro: “Una Patria atesorada para muchos y perdida para otros” ha sido publicado por Kindle Direct Publishing, KDP, una compañía de Amazon. Puede ser adquirido en la tienda online de Amazon. También puede adquirir el libro en otros mercados  siempre que incluya el título en algún buscador o en las páginas webs de los proveedores.

Haga CLIC AQUI para comprar el libro en la editorial de origen.



lunes, junio 28, 2021

La ruptura de una pasión y la perdida de una profesión que me fue arrancada. Segunda Parte (continuación)

 Dr. Eloy A González.

Después del portazo a mi gestión para comenzar a trabajar, pensé que esos que me hacían un apremiante seguimiento; consideraron preguntarse ¿cuál sería mi respuesta a todo eso?. En una visita a la casa de la calle 13, donde estaba por ese tiempo la sede de la Agencia Cuba Press y del Colegio Médico Independiente de Cuba; me encontré con un sujeto que acompañaba a Elizardo Sánchez Santa Cruz. Antes lo había visto en la sede de la CNDHRN.

De inmediato me invito a salir al portal para conversar. Este sujeto era hijo de un conocido pastor bautista. “Yo soy el hijo de “Papín” el Pastor”…., así me dijo cuándo iniciamos la conversación en el portal de “la casa de la calle 13”, pasando a hablarme de su reciente viaje a  los Estados Unidos; de ahí surgió el tema de la denominación bautista. Para enfatizar más a donde entendía que debía llevar la conversación, agregó: “dentro de mi trabajo en la Comisión Nacional de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, está la de entrevistarme una vez al mes con el presidente de la Convención Bautista de Cuba Occidental”, en aquel momento el Pastor Leoncio Veguilla. No le di mucho crédito a esto, pero así me dijo. Incluso dudo de que en ese momento el Pastor Veguilla fuera el presidente de dicha organización religiosa. Fue entonces que pasó a hablarme del Dr. Víctor Samuel González Grillo, sus dedicaciones y opiniones para preguntarme de inmediato sobre él. Decliné seguir conversando y regresé al interior de la casa.

Esta fue mi conversación y encuentro ese día en “la casa de la Calle 13”, que alguien llegó a denominarla, “La Ratonera”, con Moisés Rodríguez Quesada en marzo del 1997. En marzo del 2003 el sujeto fue destapado como el agente “Vladimir” del Departamento de la Seguridad del Estado y testigo en los  procesos relativos a la “Primavera Negra de Cuba”.

Un acto de hostigamiento se produjo el 20 de marzo de 1997 cuando alrededor de las 8:30 p.m. se presentaron en mi domicilio tres agentes del Departamento de Seguridad del Estado (DSE) quienes me conminaron a salir de mi casa para hablar, lo cual no acepté, toda vez que para conversar puedo hacerlo en mi hogar. La presencia hostil de estos agentes tenía el propósito de advertirme que tenía prohibido reunirme con los médicos que pertenecían al Colegio Médico Independiente de Cuba, organización para ellos inexistente formada por médicos de dudosa moralidad. Señalaron que, si asistía a una reunión convocada para el día siguiente “me iban a guardar”. Esto es encarcelarme. En tono amenazante y lanzando toda suerte de diatribas concluyó diciendo: “cuídate y cuida a tu familia”.

Esto fue lo que escribí a principios del año 1998…,

Al no recibir respuesta alguna, con fecha 16 de octubre de 1997, envié una segunda carta al ministro de Salud Pública; dada la prolongación desproporcionada de la respuesta a mi carta anterior.

En febrero de 1998, recibí una carta de Ministerio de Salud Pública con fecha 26 de diciembre de 1997(¡?) por correo ordinario donde me informaban: “que debía presentarme en la Dirección Provincial de Salud de Ciudad de la Habana para una entrevista con el Dr. Luís Curbelo, vicedirector de Asistencia Médica para valorar mi reubicación”.

Después de asistir en dos ocasiones a dicha Vicedirección se me informó que al asunto sería tratado por el Dr. Víctor Santamarina en el Dpto. de Ubicación, al cual me dirigí. En entrevista con el Dr. Víctor Santamarina y en presencia de la Dra. Josefa Masó, este me informó de dos posibles plazas de ubicación: 1) En el Hospital Gral. Doc. “Salvador Allende”, 2) En el Hospital Pediátrico “W. Soler”, previo adiestramiento y a determinar el tiempo en el Servicio de Oncopediatria del Hospital Pediátrico “J. M. Márquez”.

Al día siguiente visité el Hospital “Salvador Allende”, para hablar con el Dr. Hugo Reyes Gil, J’ Servicio de Oncología y J’ del Grupo Provincial de Oncología, éste me informó que sólo había dos plazas en el Hospital “Miguel Enríquez”. No obstante, a esta información incongruente, acepté la segunda opción. Días después al presentarme a recoger la necesaria documentación en el mencionado Dpto. de Ubicación, el Dr. Víctor Santamarina me dijo que: “según una Ley de diciembre de 1997, dado el tiempo que llevaba desvinculado del trabajo, no pedía ocupar dicha plaza”. Nuevamente el asunto se tornó oscuro y las explicaciones dudosas. No obstante, en presencia de la Dra. Josefa Masó se acordó tener una reunión para decidir con relación a mi caso “pues este era atípico” según sus palabras.

Después de alrededor de 18 meses de gestiones infructuosas, prácticas dilatorias, actitudes remisas y negligentes. Y de recibir sólo respuestas negativas  y explicaciones dudosas para concederme una plaza como Médico especialista en Oncología ; se me informó el 26 de marzo del presente en el Dpto. de Ubicación del MINSAP: “que se aplicaría en mi caso la Resolución Ministerial 166/97 de fecha 27 de  diciembre”; por la cual , después de 24 años de trabajo asistencial y docente debía: “ pasar a estudiar de nuevo Oncología en la Facultad de Medicina, sería objeto de un examen de la Especialidad y después se consideraría la posibilidad de ocupar un plaza para poder ejercer mi profesión como Médico”.

A las preguntas que hicimos al respecto, se me respondió en una actitud defensiva, remisa e irreflexiva, negándose dicha funcionaria, la Dra. Masó, a darnos la respuesta por escrito, se limitó a decir; “que como ella no era abogada, que yo consultara con la asesoría  jurídica de dicha institución”.

Este acto injusto y humillante, muestra fehaciente de extorsión y venganza política se convierte de hecho en una expulsión “técnica’ del Sistema Nacional de Salud y una inhabilitación para ejercer mi profesión. La infamia había  sido consumada.

Todo lo antes expresado está en íntima relación con mi resuelta posición de principios en mí ya prolongado desempeño como activista de Derechos Humanos; éste no ha sido ni el primero, ni el único, ni el último acto de hostigamiento y solapada represión de la cual he sido objeto. Al escribir este documento, parece  como si las palabras del profeta  resonarán en nuestros oídos, haciéndose eco de un presente incierto: “La justicia ha sido despreciada, la rectitud se mantiene a distancia, la sinceridad tropieza en la plaza pública y la honradez no puede presentarse” Is.59:14

Dios tenga misericordia de nosotros, para que algún día no tengamos que utilizar el tiempo, el talento y la pluma para hacer una larga relación de iniquidades; si no para obrar por medio de nuestro trabajo en beneficio del prójimo, trasmitiéndole un aliento de amor y esperanza.

Este documento (ahora incompleto) fue escrito en la Ciudad de la Habana, a los veintinueve días de mes de marzo del 1998.

Por aquellos días había perdido toda esperanza de recuperar mi trabajo como Médico, y mi desempeño en el Colegio Médico Independiente era intenso, sobre todo escribiendo lo que serían las Bases y Estatutos de esta organización. Entonces recibí una de esas visitas nada bienvenidas ni agradables: la de un agente de la Seguridad del Estado.

Aquí trascribo la otra carta, que por aquel entonces escribí. Nadie había escuchado mis denuncias anteriores.

Ciudad de la Habana, 8 de junio de 1998

 A Quien pueda interesar:

Quien suscribe: Dr. Eloy Arnaldo González, de 49 años, casado, con residencia en: Calle 15 No. 8611 e/ 86 y 86ª, Playa, CH. Cuba; de profesión, Médico Especialista en Oncología y Prof. Inst. de Farmacología del ISCM-H. Por derecho propio y libre voluntad, expongo, a modo de mejor proveer para su conocimiento y sólida comprensión lo siguiente;

Que el 5 de mayo del presente año (1998) se presentó en mi domicilio el agente del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE) autodenominado “Alfredo’ con la expresa intención de “conversar” sobre mis actividades como disidente.

Dicho agente esforzándose por mostrase amable y respetuoso, pero marcadamente fingido y adoptando por momentos una actitud tendenciosa y degradante, expresó con claridad lo siguiente:

1.Que ésta era una visita para conversar, pero que él podía en cualquier momento citarme a alguna dependencia del DSE.

2.Que estaba incurriendo en un grave delito al prestar el autor de mi propiedad a una persona de conocida trayectoria como disidente y delincuente, el cual tenía relaciones estrechas con la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CNDHRN). El auto había sido objeto de un accidente de tránsito en circunstancias muy sospechosas

3.Que en relación a mi trabajo como Médico que vengo gestionando desde hace dos años, ya que me encuentro desempleado , las razones expuestas por el Ministerio de Salud Pública así como por  los funcionarios: Dr. Víctor Samuel González Grillo, Dr. Hugo Reyes Gil, Dra. Josefa Masó y Dr. Víctor Santamarina ; responden y han sido en respuesta a los intereses del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE), pues son ellos quienes han tomado las decisiones considerando el carácter de “no confiabilidad política” que me caracterizan como activista de Derechos Humanos y miembro de organizaciones ilegales tales como: Asociación Pro-Arte Libre y el Colegio Médico Independiente de Cuba; así como mis relaciones con la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

4.Después de una extensa conversación no exenta de tensiones; señaló dicho agente que: “los hechos planteados en el Dpto. de Ubicación de Profesionales del MINSAP responden a sus intereses políticos”, considerando que en mi caso “puedo tener opiniones políticas” para poder trabajar, pero no “accionar” en dichas ideas políticas

Dicho agente “Alfredo” del DSE, argumento lo siguiente:

•Qué él estaba en capacidad y facultado para ubicarme a trabajar como Médico en el Hospital que escogiera para laborar de nuevo como  Especialista en Oncología.

•Qué sólo debía mantener una actitud “tranquila y constructiva”. Le expresé que cualquier planteamiento o insinuación sobre adoptar una actitud indecorosa, deshonesta y engañosa era para mi inaceptable.

Debemos de aclarar en este punto que no entendía, y así se lo hice saber que: ¿Cómo era posible que se me expulsaba técnicamente del Sistema Nacional de Salud al aplicarse por el MINSAP las Resolución Ministerial 166/97 y el Decreto-Ley 176; y  ahora,  por una decisión de un funcionario del MININT si podría trabajar? Su respuesta fue: “nosotros estamos y pasamos por encima de las Resoluciones, Leyes y Decretos e incluso del propio Ministro de Salud Pública”.

A la altura de esta conversación, le aclaramos a dicho agente que: “para tratar asuntos relativos a mi situación laboral, sólo admitía que se tratara con un funcionario del MINSAP y no con otro funcionario del MININT u otras dependencias”. Concluida la conversación se me advirtió de futuras visitas o citaciones.

No pretendemos hacer un análisis de las violaciones en relación con estas visitas; siempre matizadas por la extorsión, la intimidación y el trato degradante. Siempre he considerado estas actitudes de la Policía Política como represivas y bochornosas; son actos injustos nada agradables a Dios; y pienso cuando reflexiono, en las palabras que aparecen en el Libro de aquel patriarca nómada que dicen: “Piensa a ver si recuerdan un sólo caso/de un inocente que haya sido destruido. La experiencia me ha enseñado / que los que siembran crimen y maldad/ cosechan lo que antes sembraron”. (Job.4:7-8). Esperemos que estos escarnecedores no se encuentren en el camino de la maldad o estén aún a tiempo para abandonarlo.

Esto que traigo al presente y que aún no tiene los atributos del pasado con todas sus consecuencias, hoy lo estamos viviendo o sentimos como algo inmediato muy cercano en el tiempo. Al final despojado de toda trascendencia, repasamos los jirones de conciencia que quedan y concluimos que esto no es más que pedazos de nuestra vida. Pasado inmediato que asoma lastimando la conciencia y reviviendo causas.

Sin género de dudas, cada línea escrita en estos documentos trae en si la labor tesonera de lo que fuimos parte, la abnegada dedicación y conducta sin doblez cuyos resultados fueron, y aún son, la pérdida de una profesión que fue eje conductual de toda una vida.

Una reflexión final.

Cuando lo consideré oportuno, asumí de tal manera mis responsabilidades y fueron tantos los riesgos que años después de aquellos días que me causó la perdida de la estabilidad y el cuidado de mi familia, tanto como mi profesión y el desempeño académico; ando el camino cerril de este exilio en los límites del desaliento y la penuria. Sin embargo, la libertad para mi Patria no deja de ser un caro espejismo. Aunque repetiría, si fuera necesario, ese pasado con todas sus consecuencias; porque nada puede enturbiar un pasado de entrega, ni aún éste presente de desánimo.

Por aquel entonces, aquel fragmento de oración fue un acontecimiento revelador entre tantas angustias; ¿tendrá el mismo sentido ahora? Al menos en estos tiempos y lugar, cuando escribo, no hay peligro de que la sinceridad tropiece en la plaza pública y de que la honradez no pueda presentarse. Doy fe de que, en este oficio de escribir, sinceridad y honradez son convocadas, sino juzguen ustedes mismos.

Pérdidas y vicisitudes han acompañado a este pasado inmediato que enseña y da vigor en este tiempo pugnaz, que nos ha lanzado a un Exilio prolongado y desdichado.

Fragmentos del articulo: Testimonio inacabado, que está incluido en el libro: “Una Patria atesorada para muchos y perdida para otros” de próxima aparición.

viernes, octubre 09, 2020

Ni garrapata de potrero, ni una cucaracha agonizante.


 Por Eloy A González.

Hoy me encuentro este articulo-denuncia de Dora Amador, conocida intelectual a quien sigo desde hace tiempo cuando escribía en su página personal: Palabra Cubana. Me entusiasmé de su reciente incorporación a Cuba encuentro; pensado en su toque de opinión sobre temas de religión en relación con su vocación de servir en Cuba. Cuba encuentro es una página de temas cubanos que aprecio, aunque ya no escribo en ella después que no aparecieron más mis colaboraciones; porque las tres últimas no fueron de interés para el editor. Como sea hoy estoy sorprendido.

Conozco lo que es un acto de repudio, pase por ello en Cuba. En el exilio me pareció que no se entendía esto, sobre todo los no cubanos. Fue entonces que escribí mi artículo: ¿Qué es un acto de repudio? Que aun pueda encontrase en línea. “Un acto de repudio solo puede tener lugar en una sociedad envilecida, donde el odio es político de Estado” dije y tengo de desdecirme. Porque muy cerca de donde vivo un negro le lanzó un vaso a un anciano en un restaurante porque tenia puesta una gorra MAGA. Hace unos días, en este estado conservador (Houston, Texas), un grupo de BLM le hizo un acto de repudio y le malograron un cumpleaños a un niño hispano…, y el asunto suma y sigue. Hay un estado de crispación y la participación es creciente.

Con relación a este acto de repudio en Miami, debo decir que hay dos narrativas, una la de Cuba encuentro, la otra más extensa aparece en el Blog de Dora Amador.

En posible que todo el rifirrafe del Versalles fuera tal y como lo cuenta; porque en esta feria cada uno cuenta como le va …, pero de esto a que se comience un artículo de una persona de profundas convicciones cristianas, transitando el camino pedregoso de la ruindad y calificando a los cubanos, sus compatriotas, de seres repugnantes, cucarachas agonizantes, destiladoras de líquidos nauseabundos que patalean y odian…, vamos es sobrecogedor. Sigue diciendo que, los cubanos son seres mutilados que cargan heridas abiertas y andan doblados por el peso y la catástrofe, la laceración punzante de saberse sin patria…., son maldicientes, están  aplastados, condenados  y finalmente expulsados del Paraíso. ¡Lo que nos hemos perdido! ¿Cuál paraíso?. Todo esto comparado con el calificativo de garrapata de potrero que ya nos endosaron, es una nadería.

Nada está perdido, no nos han ganado la partida. Ni los cubanos somos, como me escribió recién un religioso, una porquería putrefacta.

Debemos asumir el debate, aun los más enconados, con altura y dignas consideraciones. No puede haber lugar para la vileza manifiesta cuando nos preparamos para recuperar un país, elevar una nación y consolidar un estado de derecho. No hay Patria sin virtud, entonces…, no podemos empezar descalificándonos los unos a los otros; en tanto que desoímos la dedicación a la polémica resuelta.

Lo siento, ni soy una garrapata de potrero ni una cucaracha agonizante. Asumo mi dedicación al exilio prolongado, la polémica, la opción de votar en libertad y el futuro promisorio de un regreso a la Patria. Esa que levantaremos caminando en libertad y compasión.

miércoles, septiembre 25, 2013

A la Patria de una vez.

Nota introductoria: No pocos comentarios me llegan por correo electrónico en los últimos días, donde se muestra un desanimo cada vez más creciente en el Exilio, y decir “hasta aquí” un “estoy cansado’ son expresiones que se multiplican con  opiniones y replicas tratando de convertir la queja en dedicación casi instintiva. Es por eso que he encontrado en mi papelería este artículo que escribí para un periódico local hace algún tiempo  y lo incluyo aquí para que pueda ser leído en línea.
Que el Exilio sea agonía, muerte lenta y en ocasiones queja y desamparo; no quiere decir que estemos a merced de la desesperanza y el abandono del fin supremo que es lograr para la Patria  la libertad que ha sido quebrantada. (Así escribo en la agonía del destierro)
A la Patria de una vez.
A la Patria de una vez ¡A la Patria libre! José Martí.
No podemos desestimar el momento en que nos encontramos los cubanos  de cara a la Historia,- singular e histórico - , supera éste  los intereses de una tiranía incorregible que ve con no poco sobresaltos que la figura cimera: el Sátrapa, se encuentra en el lecho de muerte (1). Ahonda aún más las expectativas el confuso panorama de una nación aparentemente desecha y un escenario internacional proclive a la propia dictadura, que viéndose visitada por la muerte, se aferra a una persistencia construida por el más prolongado oprobio; esto como nunca se ha visto en una nación moderna.
En este Exilio también de agonía, vemos con preocupación como la fe puesta en la libertad se hace ilusoria y el entusiasmo por ella decae, sin que nos preguntemos el porqué de éste postergamiento casi suicida; de este aceptar de que el tiempo y el destierro prolongado nos ha hecho pensar que carecemos del coraje y la capacidad para vivir en la tierra que nos pertenece y a la que un día habremos de regresar.
El Sátrapa está muriendo. Las celebraciones en La Habana han logrado capitalizar el interés político, sobre todo de una buena parte de los lamebotas y alabarderos del régimen, que se han dado cita en la capital cubana para honrar a un déspota enfermo e incapaz de llevar las riendas del Estado totalitario que es hoy nuestra Patria. Más que una celebración, asistimos a un funeral de Estado a priori. El agasajado no está al alcance de los invitados, parte del pueblo servil se muestra contrariado y los ejecutores del poder ponen a funcionar los mecanismos ya establecidos por años, de la sucesión y el continuismo.
Para los que piensas que la muerte del sátrapa promoverá cambios en Cuba, les digo que se equivocan. Los mensajes son claros y no hay contradicción en ellos. Ya se ha producido un proceso de sucesión ordenada, la continuidad de la dictadura Castro comunista y la ideología que le sirve de sustento está garantizada. Los principales funcionarios del régimen lo han declarado: hay y habrá continuidad, no transición. Las libertades que nos merecemos los cubanos, una vez más, han sido aplazadas.
Los cómplices del régimen dentro de Cuba se aprestan a consolidar un gobierno, que en los últimos tiempos ha servido de sostén a una nomenclatura corrupta y despiadada que muestra una dedicación aberrante  por promover el capi-castrismo mientras descarga todo su odio contra la débil y desorganizada oposición interna. Atacada sin clemencia alguna  y desorganizada por los elementos que dentro y fuera de ella promueven su ruina, la oposición  en Cuba no puede aunque se lo proponga, ser un factor de cambio en la actual coyuntura política del país. Para el régimen los activistas de Derechos Humanos y líderes civilistas son los enemigos a los que hay que combatir, humillar y encarcelar. Mientras dure ese régimen jamás la oposición interna será parte de un diálogo nacional, ni será tenida en cuenta en futuras negociaciones con países o bloques de países extranjeros. Admiramos la dedicación de esos hombres y mujeres y sentimos como nuestras sus privaciones y sufrimientos en las cárceles cubanas, pero nos apena reconocer que siendo como son excluidos, vilipendiados y condenados, sólo les queda el camino penitente de los mártires.
De cara a los acontecimientos que hoy tienen lugar en la Isla, los Estados Unidos de Norteamérica han dicho estar en disposición de tratar con las nuevas autoridades cubanas la posibilidad de una transición democrática en Cuba. En respuesta al reciente ofrecimiento sobre diálogo de las autoridades cubanas, han respondido que deben estas estar dispuestas al diálogo con los cubanos, en principio. En realidad no me gusta la palabra transición, en ella se esconden muchas trampas. Si la transición pasa por una apertura económica, diálogo con los EEUU y restablecimiento de relaciones plenas, en tanto que la Dictadura continua en el poder, no nos interesa. Para los cubanos lo que está en juego es vivir en Libertad, construir la Democracia y promover el Derecho. Si cuando se habla de transición se mira hacia el modelo vietnamita o chino, la posibilidad de nuestra libertad se aleja.
El Exilio ha asumido el desorden de nuestras esperanzas. Desunido y en permanente estado de autodestrucción, hoy más que nunca se hace ostensible que la unidad es cada vez más irrealizable. En éste hay elementos que repiten hasta el cansancio, la oscura palabreja de transición. Algunos llegan a admitir que hay una posibilidad real de acercamiento con una tiranía que ha despreciado y atacado al Exilio en todos los órdenes y que no ha dudado en asegurar que éste no tendrá participación alguna en una Cuba futura. ¿Y cuál es esta Cuba futura? ¿La que nos diseñarán los nuevos amos cuando desaparezca el tirano? ¿Esa de capitalismo rapaz y horca comunista? Nos espera más de esta agonía del destierro; ya me veo sumergido en esta tristeza infinita de ver pasar los días entre dime y diretes, polémicas estériles y plazos insuperables donde nuestra libertad y el dolor de nuestros hermanos que hoy sufren en Cuba pasan a un segundo plano. Me niego a considerar que un Exilio hecho de hombres y mujeres que han visto pasar sus vidas entre tantos sobresaltos, penurias y tristezas hoy acepten y vean una vez más la Patria postergada. ¡No podemos aceptar que la Patria sea postergada una vez más!
La realidad es esta, el tirano muere lentamente. Sus funerales están ya ordenados y el proceso de sucesión ya establecido. Este cambio de mando garantizará la continuidad de la mal llamada Revolución cubana. No habrá sorpresas, ni luchas intestinas y menos ajustes de cuentas entre ellos. Los que hoy se aprestan a controlar el poder total en Cuba saben bien que no pueden admitir ni la más mínima lasitud, ni la vacilación, ni el resquebrajamiento de una estructura establecida y convenida desde hace medio siglo. Hay muchas cosas en juego y no están dispuestos a jugarse el Poder. En situaciones como estas la lección de la historia siempre es la misma: hay que despojarlos del Poder.
La idea de que la sociedad cubana y el régimen en su conjunto es una sociedad desecha, no es del todo cierta, como no lo es la idea de que no cuenta con sustento y legitimidad, esto es, su legitimidad. Ahora disponen para mantenerse en el poder con  el apoyo económico y político de un grupo de países que han descubierto un nuevo Socialismo. También el constante apoyo de aquellos países que exhiben una pronta inclinación para al anti norteamericanismo y el terrorismo. Países de viejo estilo comunista que hace tiempo andan desempeñándose como capitalistas de nuevo sello y nostálgicos tercermundistas no faltan en esa deleznable cofradía del odio y el resentimiento político; se alinean con La Habana y le apoyan.
Como buitres carroñeros, todos miran hacia Cuba esperando que cuando sea enterrado el sátrapa comenzará un nuevo festín. Muchos países piensan que lo mejor es estar atentos y en tanto que sea posible participar de la francachela; el sufrimiento de los cubanos nunca les ha interesado. En realidad hay muchos que desde hace tiempo se benefician de la explotación de los cubanos, en una económica mixta que ha permitido que el régimen se sostenga. También esperando la carroña están los nuevos aliados del régimen y aquellos menos aliados, que esperan que los nuevos jerarcas les atraigan al convite que se ve venir; si es que deciden por hacerse mitad capitalistas y mitad comunistas. Del pueblo cubano ni les hablo, esos no cuentan, como no sea que de una vez y por todas lo hagamos protagonista de su destino, y para eso se necesita una sola cosa: combatir.
No nos queda más opción que la de unirnos. No hay otra elección frente a una dictadura incorregible que amenaza con un continuismo de sometimiento y represión, que el de la lucha paciente y tenaz, sin ostentación ni intransigencia constante. Esa que requieres de grandes sacrificios aun con riesgos de muerte. Aceptemos las  contingencias de la lucha y dediquémonos a la preparación previa para hacer lo único útil y valedero frente a una tiranía prolongada: buscar su derrocamiento.
Por demasiado tiempo hemos sufrido impacientes bajo la opresión comunista. Ya es hora. ¡A la Patria de una vez. A la Patria libre!

(     (1) El artículo fue escrito en los días en que el sátrapa enfermo se debatía entre la vida y la muerte (2006) como se ha podido saber más tarde.

lunes, septiembre 18, 2006

Médicos repugnantes y dañinos a la Revolución.

Por: Dr. Eloy A. González.

Repugnantes y dañinos a la Revolución son algunos de los calificativos que utiliza el régimen castro-comunista en el trato consular que suele dar a sus nacionales, médicos de profesión radicados en el extranjero y que desean viajar a la Isla-cárcel.

Y es que el problema, que no es nada nuevo, se agudiza con la entrada en vigor de las nuevas medidas anunciadas por el régimen de La Habana en ocasión de la celebración en esta capital de la conferencia: “La Nación y la Inmigración”. Las medidas, entre otras cosas, permiten a los cubanos radicados en el exterior, viajar a Cuba sin necesidad de una Visa de entrada, pero eso si con un “pasaporte habilitado’ que es, el mismo perro con diferente collar.
La historia comienza por los 60’s. El régimen estableció sin margen de dudas su condición de Estado-Patrón y controló el siempre libre ejercicio de la práctica médica. Los médicos pasaron a ser, como el resto de la población laboral, asalariados dóciles del Estado.


Cuando muchos de estos médicos optaron por emigrar al agravarse la situación político-económica del país a principios de la década del 60’s y porque, entre otra cosas, ya se había declarado el carácter socialista de la Revolución; se vieron imposibilitados de salir de Cuba al producirse el cierre de la compañías aéreas que operaban entre Cuba y los Estados Unidos de forma intempestiva. Esto ocurrió a raíz de los eventos de la Crisis de los misiles en el 1962.
Estos médicos no “formados” por y en la Revolución, pero candidatos a “desertores” se les sancionó a trabajar en lugares inhóspitos y alejados de sus familias .Recuerdo por aquellos tiempos la frase empleada para calificarlos: “están castigados por querer irse del país”. Permanecían en esos lugares alrededor de 7 años bajo el estricto control de los funcionarios partidistas siempre prestos a ensañarse con ellos y aplicarles la sanción laboral más severa si incurrían en el más leve error en su trabajo diario.
Cuando finalmente lograban irse llevaban consigo, además del tiempo perdido y las carreras truncadas, sus amarguras y frustraciones siempre difíciles de desprenderse de ellas para convertirse en inmigrantes a destiempo. No creo que a estos les interesó en algún momento regresar, por lo demás, no había por ese tiempo ‘pasaporte habilitado’
Los médicos ‘formados” por (o en) la Revolución si deseaban emigrar no podían hacerlo bajo ninguna circunstancia. Eran “frutos” de la Revolución, ésta los había ‘formado” el costo económico de su formación había corrido por su cuenta; en tal sentido, eran “privilegiados” que adquirían la condición de esclavos; los hijos de la Revolución tenían que correr la misma suerte.
Pero muchos no querían vivir la experiencia revolucionaria y aquellos, paradójicamente más proclives a la ideología revolucionaria, militantes aguerridos ,soldados incondicionales de la Revolución y forjados en la lucha; aprovechaban la primera oportunidad de un viaje oficial con motivo de algún Curso o Congreso en el exterior para bajarse del avión en Gander o Barajas y poner espacio de por medio entre la Revolución y su anatomia.Recuerdo en mis tiempos de estudiante cuando se conocía de estos casos de comunistas-sarampionosos, que hacían una opción preferencial por el capitalismo salvaje. El choteo era mayúsculo.

Durante la década de los 70’s y 80’s, al incrementarse el número de misiones médicas cubanas en África y otras latitudes, el número de médicos también aumentaba y con ellos las posibilidades de deserciones. Las misiones internacionalistas constituyeron y aún constituyen una posibilidad para emigrar de los profesionales cubanos en general. Esto aumentó la presencia de esa población profesional calificada por el régimen de “desertores” y a los cuales se les prohíbe ingresar a Cuba o reunirse con sus familiares. Estos médicos caen dentro de la categoría de “desahuciados” pudiendo regresar a la Isla si tienen suerte o le conceden una especie de perdón, que nadie sabe quien o que organismo e institución lo otorga.
Al principio de la década de los 90’s ocurre el fenómeno más interesante en la compleja situación social de Cuba por aquellos tiempos. Con la caída del Muro de Berlín y la subsiguiente desaparición del campo socialista, el régimen castro-comunista ejecuta uno de los más paradójicos pero eficiente procedimiento para aliviar la tensión social existente; miles de profesionales salieron de Cuba y entre ellos muchos médicos que se instalaron en otros países a trabajar sin perder el vínculo con su país de origen y las representaciones diplomáticas y consulares de Cuba. Se conoció como el “Exilio de Terciopelo” y a esta categoría no faltaron los “esclavos de bata blanca” que creyeron que una carta de invitación y un contrato de trabajo en el extranjero los haría libres. No fue así. Nunca entenderé esta movida del régimen al permitir la salida de tantos nacionales con sólida formación profesional, sólo porque tenían una carta de invitación o un contrato de trabajo. Fue parte de una solución de un problema mayor, evitar un estallido social.
No debemos de pasar por alto que, en relación a los dos éxodos masivos, esto es, Mariel/80 y la Crisis de los Balseros del 1994, muchos profesionales de la Salud aprovecharon para escapar de la Isla. En el caso del Mariel, el régimen al percatarse del flujo de profesionales que salían le puso fin de inmediato controlando esto por medio del chequeo del registro laboral adjunto al carné de identidad. En el caso de los balseros del 94, muchos médicos optaron por esta travesía, pero el éxodo tuvo un fin que todos conocemos.
De todo lo anterior se infiere que existe una población de inmigrantes cubanos, médicos de profesión, radicados en el extranjero. No existen cifras estadísticas, pero debe ser un número considerable de aquellos que optaron por vivir en libertad aunque no la obtuvieron del todo. Atrás quedaron en muchas ocasiones una familia-rehén que sufre las consecuencias y penalidades del carácter vengativo del régimen.
Hoy muchos de los médicos radicados en el extranjero desean regresa de visita a su país de origen; pero se ven imposibilitados de hacerlo, incluso cuando, según las nuevas regulaciones no necesitan un Visado de entrada. El problema no es nada nuevo, el régimen castro-comunista se niega a re-habilitar a los “desertores” y les recuerda a los integrantes del “exilio de terciopelo” que su condición implica transitar por los caminos de la lealtad a la Revolución, mientras les recuerda a otros que son “repugnantes y dañinos a la Revolución”.
En Chile los médicos cubanos comenzaron a llegar entre 1995-1999, cuando unos 278 profesionales revalidaron sus títulos. Alrededor del 2001, el número de médicos cubanos se establecía en unos 1 000; sin embargo tuve la oportunidad de hablar con un médico cubano recién radicado en Miami y que antes trabajaba en Santiago de Chile; este me aseguró que el número de médicos cubanos en Chile supera los 2 000. Estos médicos han notificado de una Ley secreta de la dictadura Castro-comunista que les prohíbe viajar a Cuba a visitar a sus familiares , lo cual implica un exilio forzoso para aquellos que pensaron que , habiendo salido con un permiso de Inmigración y estando establecidos en Chile, podrían viajar libremente a Cuba . No ha sido así, y esto ha ocasionando protestas de la comunidad médica cubana en Chile.
Otro tanto ocurre en Brasil, donde fueron enviados un buen número de médicos a establecer en algunas zonas el Plan del Médico de la Familia, y en otros casos emigraron según los mecanismos antes expuestos. La situación parece ser más dramática y se refleja en la denuncia dada a conocer por ellos y que a continuación trascribimos:
Desde Brasil queremos notificar la persecución a que estamos sometidos los médicos desertores de la tiranía castrista. Desterrados, con entrada a Cuba prohibida indefinidamente, con esposa e hijos retenidos en la Isla; somos otra de las muestras vivas del odio y la antihumana política del régimen dictatorial cubano”.
“Llegamos a este país como esclavos, obligados a enviar el 80% de nuestro salario ,controlados por la Embajada Cubana …. . Desde que desertamos y pedimos asilo pasamos a ser perseguidos por la Embajada, ahora con el Sr. Jorge Lescano como máxima autoridad , y su ejercito de sátrapas de tropas especiales con fachada de diplomáticos”.
“Denunciamos el uso de los médicos cubanos en este país, para apoyar compañas políticas en estados de norte y nordeste, como manifestación de interferencia en asuntos de otro estado. Denunciamos los turbios negocios fraudulentos de la Embajada Cubana en Brasil, vendiendo medicamentos a precios irrisorios ,mientras el pueblo cubano carece de ellos en los hospitales. Denunciamos los negocios fraudulentos de la empresa cubana LabioFam,……. . Denunciamos la flagrante violación de los derechos humanos al prohibirnos visitar nuestros seres queridos .Reclamamos en derecho a la reunificación familiar, solicitando libertad para los niños retenidos en Cuba, hijos de médicos que desertamos de la esclavitud y luchamos por la democracia y las libertades del ser humano”.  (Médicos Cubanos en Brasil) 1
También los médicos cubanos radicados en Europa son objetos de todo tipo de tropelías y abuso a su dignidad y derechos; como puede conocerse en un documentado artículo aparecido en la prensa digital , y es que los médicos cubanos residentes en naciones europeas tampoco son elegibles para viajar a la Isla con su pasaporte “habilitado”, solo por eso, por ser médicos.
Los propios periodistas independientes en Cuba nos recuerdan de la condición de los médicos allí, que han podido estudiar y alcanzar esta categoría profesional “gracias a la Revolución”, esos son usados por esta Revolución como medios básicos de ella . Las limitaciones actuales para aquellos médicos domiciliados en la Isla que deseen emigrar indican sanciones por deslealtad política . ¿Entonces?, ¿Por que nos sorprende cuando “la mano larga de la Revolución” se extiende hasta los médicos residentes en el extranjero recordándoles sus deslealtades políticas?
Crecimos y nos formamos al amparo dañino de una Revolución que pisotea el Derecho y enturbia toda nobleza, creíamos que con sólo obrar de buena fe encontraríamos el derrotero correcto para la práctica de nuestra profesión. Viciaron nuestra capacidad de obrar, no nos engañemos, donde quiera que estemos, no sólo nuestros familiares son rehenes de un régimen vengativo que no duda en aplicar su poder. Aquí no hay exilios ni exiliados distintos, el optar por establecerse en otro país, lo cual es uno de los derechos básicos, te hace merecedor del calificativo de desertor y como tales son tratados cualquiera que sea el tiempo pasado fuera de Cuba.
Lidiamos con un régimen vengativo y como señala uno de esos médicos ‘desertores” de las “solidarias y desinteresadas” misiones internacionalistas en África: “El régimen (de Castro) a fracasado en todo lo que ha intentado, pero conserva una gran capacidad de venganza.Castro disfruta vengándose, y aun conserva una gran capacidad para hacerlo" . Así que si eres médico escapado, serás siempre médico sancionado, e iras a engrosar una secreta “lista negra” a la cual solo tienen acceso los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Dictadura.
¿Hasta cuando seguiremos transitando en este doloroso Exilio, entre las falacias y las arbitrariedades del régimen? Salir siempre es un acto de Libertad para aquellos que definitivamente se desembarazan del régimen, y no se dejan manipular por los mecanismos que ensombrecen la dignidad y fracturan el decoro; como eso de “habilitarme” un pasaporte para tener derecho a viajar a mi Patria.
Para aquellos que nos negamos a vivir sin decoro nos espera un regreso promisorio, y ya libres experimentaremos el reencuentro coronado por la virtud de la cual nunca se dudo, el amor que nunca se perdió y el recuerdo que nunca fue apartado. En definitiva, “no hay Patria sin Virtud” y a una Patria plena de virtudes aspiramos .
© 2005
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1 Médicos Cubanos en Brasil. Denuncia. Siglo XX. Abril 2002
2 Denuncian médicos exiliados la negativa del gobierno a permitirles visitar la Isla, por Michel Suárez. www.cubaencuentro.com/sociedad/noticias 06/19/2004
3 Médicos Cubanos, medios básicos del gobierno comunista? Por :Pablo Pacheco,PSD.Ciego de Ávila, Cuba 08/2000
4 Médicos o Esclavos ?. por Dr. J.L García Paneque, Agencia Libertad. Las Tunas.Cuba.
5 Propiedad del Estado. (entrevista). Víctor Llano. Libertad Digital.