jueves, julio 02, 2026

De Delator de la "Primavera Negra" a Doctor en Ciencias: La Ascensión del Agente "Ernesto" en la Cuba Colapsada

 El cinismo de los "represores de bata blanca" y la impunidad premiada por el régimen cubano.

Un Grado Científico Manchado de Delación

El doctor Pedro Luis Véliz Martínez celebró recientemente en su cuenta de Facebook la obtención del máximo grado científico en Cuba: Doctor en Ciencias (Segundo Doctorado), con una tesis enfocada en la gestión académica y el desarrollo profesional en salud. Sin embargo, detrás de la grandilocuencia de sus palabras y los aplausos de un tribunal unánime, se esconde la verdadera identidad de quien ha sido catalogado como el "chivato estrella" del gremio médico cubano. Su ascenso no es fruto del mérito académico legítimo, sino el premio del régimen a su historial como delator e infiltrado.

El Origen del Engaño: Infiltración en el Colegio Médico Independiente

La trayectoria represiva de Véliz Martínez comenzó a fraguarse a mediados de la década de los noventa:

Año 1996: Se infiltra en el Colegio Médico Independiente, una maniobra facilitada no por la pericia de la Seguridad del Estado, sino por la desidia de la dirección de dicha organización en ese momento.

El Destape Oficial: Un reportaje publicado en el diario Granma Internacional reveló su verdadera identidad: el agente "Ernesto" de la Seguridad del Estado.

El Objetivo: Su misión consistía en intentar probar que las autoridades estadounidenses, a través de la Sección de Intereses de EE. UU. en La Habana (SINA), pretendían destruir el Sistema Nacional de Salud. Mientras trabajaba para la SINA, mantenía un nivel de vida superior al de sus colegas, justificando sus ingresos con falsas remesas de una supuesta madre en el extranjero.



El Impacto de su Traición: La Primavera Negra de 2003

El accionar de Véliz Martínez tuvo consecuencias penales devastadoras para la disidencia cubana. Sus testimonios y delaciones resultaron fundamentales para inculpar y encarcelar de manera injusta a miembros de la sociedad civil independiente durante la Primavera Negra de 2003.

Entre las víctimas directas de sus reportes se encuentra el Dr. Cano Rodríguez, condenado a 18 años de prisión por supuestos "actos contra la independencia y la integridad territorial" bajo la Ley Mordaza. En la misma causa, gracias a la información provista por el agente "Ernesto", se condenó a penas de entre 10 y 25 años de cárcel a destacados opositores como: Osvaldo Alfonso Valdez, Héctor Palacios Ruíz ,Oscar M. Espinosa Chepe, Héctor Maseda y Marcelo López Bañobre

De Choque en el Extranjero y Fiestas en La Habana

La lealtad de Véliz Martínez al aparato represivo del Estado se ha manifestado tanto en eventos internacionales como en círculos sociales de la isla:

La Cumbre de Panamá: Formó parte de una "brigada de respuesta rápida" enviada por el gobierno cubano para contrarrestar de forma violenta, insolente y sin decoro la presencia de la oposición cubana, actuando como una fuerza de choque ante la falta de argumentos para un diálogo civilizado.

La "Cuadrilla" de Radio Habana Cuba: En el año 2021, un programa titulado "Desde Cuba" expuso abiertamente a un grupo de médicos exagentes de la Seguridad del Estado, entre los que se incluyó a Véliz Martínez junto a los doctores José Manuel Coyera y Eduardo Sagaró González.

Complicidad en la Farándula: En el año 2023, asistió junto a su esposa, la doctora Ana Rosa Jorna Calixto (identificada como la agente "Gabriela" del MININT), a la fiesta que organiza anualmente el actor Jorge “Pichi” Perugorría en su residencia de Nuevo Vedado. Este evento, presentado como un homenaje a los médicos cubanos, funciona como un punto de reunión para los galenos de confianza y aliados del régimen.

Testimonio Desde Adentro: Agresividad, Rechazo y Protección Oficial

Colegas que trabajaron de cerca con Pedro Luis Véliz Martínez antes y después de conocerse su condición de espía describen un perfil marcado por la incompetencia y el rechazo social:

El perfil antes de su destape: Trabajaba en la unidad de terapia intermedia del Hospital Fajardo. Quienes compartieron guardias con él recuerdan su carácter agresivo, sus gritos a los pacientes y sus constantes ausencias justificadas con supuestos problemas de rodilla. Llegó a agredir físicamente a sus superiores (un nefrólogo y un profesor de medicina interna) y recibió múltiples sanciones de la directora del centro, Mayra Hernández Petterson, por su pésimo desempeño profesional. Incluso intentó tentar a otros profesionales ofreciéndoles "conseguir la salida del país".

El rechazo posterior: Tras hacerse pública su identidad de delator, la Seguridad del Estado lo ocultó junto a su familia durante un año. Posteriormente, fue ubicado en el Hospital Hermanos Ameijeiras. El repudio de sus colegas fue absoluto: en terapia intermedia el personal callaba o hablaba estrictamente en lenguaje médico cuando él entraba, y en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) los médicos se cambiaban de mesa discretamente si él se sentaba a almorzar.

Tras ser presionado de forma inteligente por los jefes de servicio de las unidades médicas para forzar su salida debido al peligro que representaba tenerlo cerca, terminó refugiado en el único lugar donde podía ser aceptado: las labores burocráticas de las oficinas del viceministerio de asistencia médica, atendiendo el Sistema Integrado de Urgencia Médica (SIUM).

Conclusión: El Juicio de la Historia

Hoy, Pedro Luis Véliz Martínez exhibe un título de Doctor en Ciencias y goza de los privilegios otorgados por el régimen —como acceso a internet en su vivienda— a cambio del sufrimiento infligido a decenas de familias cubanas. Sin embargo, para la comunidad médica independiente y las víctimas de la represión, su nombre no figura en la lista de los científicos ilustres, sino en el registro de los represores de bata blanca, aquellos cuyos actos criminales tarde o temprano recibirán el veredicto de la historia.

¿Qué opinas de que se premien estos historiales en la Cuba actual? Te leemos en los comentarios. 👇

Recopilación y texto del editor del Blog de Medicina Cubana

 

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