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sábado, julio 25, 2026

La salud como primera piedra de la Cuba que viene

 


La imagen captada por la activista cubana Irma Lidia Broek no es solo un testimonio visual: es un acto de denuncia moral. Refleja la realidad del Hospital Clínico Quirúrgico Docente Celia Sánchez Manduley, en Manzanillo, uno de los centros donde la crisis sanitaria cubana se muestra sin filtros: salas sin insumos básicos, pacientes críticos atendidos sin agua, familias buscando en redes sociales lo que el Estado no puede proveer, y un personal médico que resiste con lo que tiene, no con lo que debería tener .

La salud —esa zona íntima donde se decide la vida y la muerte— será el lugar donde el patriotismo ciudadano se pondrá a prueba. No en discursos, no en consignas, sino en la capacidad de reconstruir un sistema que ha sido utilizado como vitrina política y que hoy se sostiene, apenas, por la dignidad de quienes aún sirven en él.

Si logramos reconstruir un sistema de salud justo, transparente, moderno y humano, habremos dado el primer paso hacia una República verdadera. Si fallamos, si permitimos que la salud se privatice sin control o que se politice de nuevo, entonces la transición será apenas un espejismo: un cambio de administradores sin cambio de país.

La salud será, en definitiva, la primera piedra de la Cuba que viene.

Y también puede ser la primera grieta si no actuamos con responsabilidad histórica.

Estas palabras no son solo un eco del pasado, sino una hoja de ruta para la Cuba futura. Tras el largo desierto del desgaste y la separación, el destino de la isla no es la ruina, sino el florecimiento. La reconstrucción del país no dependerá de milagros, sino de las manos de sus propios hijos —los de adentro y los de la diáspora—, quienes finalmente asumirán el título más noble que la historia les tiene reservado: ser los reparadores de sus muros y los reconstructores de su propio hogar.

La promesa de una Cuba fértil, unida y libre ya camina hacia el horizonte.

Información relacionada:

https://medicinacubana.blogspot.com/2026/06/el-dia-despues-la-salud-como-prueba.html

La foto de Irma Lidia Broek es un recordatorio de por qué debemos avanzar.

lunes, julio 13, 2026

Carta abierta de una cubana a las enfermeras de la National Nurses United (NNU)

 Por: Una mujer cubana que vive la realidad de la isla

Hace unos días, frente al Congreso de los Estados Unidos, la National Nurses United (NNU), una de las mayores organizaciones de enfermeras sindicalizadas de ese país, exigió el fin del embargo a Cuba. Con pancartas y consignas como “¡Quiten las manos de encima de Cuba!”, denunciaron que la política estadounidense está causando una crisis humanitaria en la isla.



Como cubana que ha vivido y sufrido las consecuencias de 67 años de dictadura, no puedo quedarme callada.

Señoras enfermeras de la NNU:¿Son cubanas? ¿Han trabajado en hospitales cubanos? ¿Han vivido un solo día como paciente o como profesional de la salud en Cuba? La respuesta, casi con seguridad, es no. Ustedes repiten el discurso oficial del régimen: que Cuba tiene “uno de los mejores sistemas de salud del mundo”, universal y gratuito. Permítanme contarles la realidad que se vive dentro de las salas: Una enfermera cubana gana menos de 5 dólares al mes. 

Trabajan turnos de hasta 24 horas sin condiciones mínimas. 

En muchas salas no hay termómetros, ni esfigmomanómetros, ni oxígeno. Los familiares los llevan de sus casas y los rotan entre los pacientes. 

No hay guantes suficientes: una sola enfermera usa el mismo par para poner sondas, inyectar, limpiar heridas y atender a múltiples enfermos. 

Faltan analgésicos básicos. Hay que esperar a que “autoricen” un medicamento tan simple como una duralgina. 

Muchas enfermeras terminan haciendo dulces o vendiendo lo que pueden dentro de los propios hospitales para sobrevivir.

Conozco médicos intensivistas que crían cerdos en sus patios para poder comer y alimentar a sus familias. Al terminar la guardia, muchos regresan a casas sin electricidad, sin agua corriente y con mosquitos como única compañía durante la noche. Esto no lo causa un embargo.

Lo causa un régimen que lleva casi siete décadas robando, priorizando hoteles de lujo y negocios para la élite militar mientras abandona al pueblo. Un régimen que destina millones a propaganda y represión, y que esconde en el extranjero más de 18 mil millones de dólares (según diversas estimaciones), mientras sus hijos y generales viven en la opulencia. Ustedes dicen: “Como enfermeras, cuidamos de todos”.

Entonces, ¿por qué no exigen también el fin de la represión? ¿Por qué no piden libertad para los cientos de presos políticos que son torturados en las cárceles cubanas? ¿Por qué guardan silencio ante niños y jóvenes encarcelados por pedir libertad o por publicar en internet? No es “bloqueo”. Es dictadura.

Una dictadura que ha convertido la salud, la educación y cada derecho en herramientas de control político. Una dictadura que castiga, reprime y silencia a quien se atreve a cuestionarla. A las enfermeras norteamericanas les digo con respeto pero con firmeza: Si realmente quieren ayudar al pueblo cubano, no se unan a la campaña de quienes oprimen. Apoyen la libertad. Apoyen el derecho de los cubanos a elegir su futuro, a tener un salario digno, a no vivir en el miedo. Exijan que Raúl Castro, sus generales y los hijos de la élite devuelvan al pueblo lo que le han robado.

Vengan a Cuba, no a los eventos organizados por el régimen, sino a caminar con la gente de a pie, a entrar en los hospitales reales, a vivir sin electricidad y sin agua. Entonces entenderán que esta tragedia no tiene como principal culpable a Washington, sino a 67 años de un sistema corrupto, ineficiente y criminal. El pueblo cubano no pide más bloqueo ni menos bloqueo.

El pueblo cubano grita ¡Libertad! Libertad para los presos políticos. Libertad para los jóvenes.

Libertad para decidir su propio destino. Si de verdad les importa la vida humana, únanse a ese grito. Dejen de hacer eco a la propaganda de una dictadura que lleva décadas matando sueños y esperanzas. Cuba no necesita más mentiras. Cuba necesita verdad y libertad.

Para leer el texto hacer clic AQUÍ y AQUÍ

 

domingo, septiembre 22, 2019

Pedido de gestión de solidaridad a la organización Health and Human Rights Info (HHRI) y a la asesora de DDHH de la ONU , Nora Sveaass.


Ayer un activista DDHH en Cuba, Guillermo del Sol Pérez, que está en huelga de hambre desde hace 40 días, su salud se deteriora día a día. No hay un solo gesto de solidaridad que venga desde UE. El jueves 19 un agente de la policía política fue a la casa solo a hostigar a la familia. Fue llevado por su hijo este viernes en estado critico al Hospital General “Arnaldo Milian” en Santa Clara, Cuba.
Guillermo del Sol Perez , activista de DDHH
40 dias en huelga de hambre
Al respecto Leonardo Rodríguez, defensor DD.HH  Instituto PATMOS, ha alertado “Santa Clara #Cuba 21 d Septiembre 5:20 pm. Hablé con Guillermo del Sol: “Se lanzaron sobre la cama, me sacaron el móvil, me llevaron arrastras hasta la guagua, me soltaron en la casa. Tenemos órdenes del General de dejarte morir, yo le acepto el reto” Que Dios lo guarde”.
A esta hora del domingo, Rodríguez, ha actualizado la información: Ayer 21 de septiembre un hombre muy debilitado por 40 días en huelga de hambre, fue llevado por su hijo a un hospital de #Cuba. Agentes del G2 lo sacaron por la fuerza, le quitaron sus móviles y los botaron en su casa para que muera. Están incomunicados.
Hay una clara negación de atención médica en tanto que los sicarios de Departamento de la Seguridad del Estado (G2) han actuado de manera cruel hostigando, reprimiendo a la familia y finalmente expulsándolo del Hospital de forma violenta.
Tomen nota que hoy otros dos activistas de la UNPACU detenidos en Santiago de Cuba están en una protesta similar ante sus carceleros.
En el orden personal mediante un mensaje en Twitter he pedido a este digno y valiente compatriota que cese su huelga de hambre, respetamos su decisión pero cubanos así los necesitamos vivos. No podemos esperar, cuando Cuba sea libre, para regresar a llorar por tantos ausentes.
Hago un pedido a Health and Human Rights Info (HHRI) @HealthandHumanRightsInfo  en la persona de Nora Sveaass, quien es experta de la ONU para DDHH, con la finalidad de que interceda de alguna forma por la situación del activista de DDHH, Guillermo del Sol Pérez.
Esperamos que ustedes, que están leyendo esta nota, se sumen a esta solicitud a través de las redes sociales.
Dr. Eloy A González
@DrCubanMed

sábado, enero 26, 2019

Condiciones deplorables en el servicio de urgencias del Hospital Provincial de Pinar del Rio, Cuba.


¿Dónde están el confort y las buenas atenciones?
Por: Dagoberto Martínez.*
La Salud Pública es uno de los organismos priorizados por el sistema totalitario en el país, según se afirma a través de los medios de información; pero la realidad demuestra que ni siquiera estando entre los favorecidos funciona bien.
Esta afirmación tiene como ejemplo el Hospital Provincial “Abel Santamaría”, ubicado en la occidental provincia de Pinar del Río, al cual se le pueden señalar serios problemas en algunas de sus instalaciones, como es el caso de la Sala de Observación, que de hecho es una de las más importantes del centro hospitalario, por el constante movimiento de pacientes.
Allí se reciben todas aquellas personas con diferentes dolencias, patologías y traumas en el transcurso del día y la noche, su estadía depende de la rapidez y calidad con que realicen su trabajo los especialistas que se encuentren de guardia, además de las condiciones higiénicas organizativas que deben existir en este tipo de centro hospitalario.
Pero la realidad que hay en esta Sala permite decir que es la que peores condiciones posee en todo el hospital. Se pueden ver pacientes en camas y camillas sin sábanas; las camillas con pacientes obstruyendo las vías de acceso, los acompañantes sentados en el piso por no tener donde estar al lado de sus enfermos.
En una visita que hice al lugar, pude constatar que se originaron muchos comentarios sobre la situación real de la sala, por parte de los acompañantes e incluso de algunos enfermos que decidieron aparentar mejoría, para poder retirarse a sus viviendas, donde pensaron estarían mejor atendidos que en ese lugar.
Lo más lamentable de todo esto es que la Jefa de esta Sala tenía a su disposición un estante con algunas sábanas limpias, y según ella, estaban destinadas para aquellos casos más críticos que se podían presentar en el resto de la noche.
Nos encontramos hablando de uno de los temas más importantes y humanos que debe tener cualquier país, en nuestro caso, que tantos médicos y hospitales se han exportado a otras latitudes del mundo, es increíble ver situaciones como esta, en un centro hospitalario.
Nuestro pueblo se merece que al menos la salud pública, y los servicios que se presten en este tipo de centro sean de excelencia, donde el confort y las buenas atenciones colmen a los pacientes y acompañantes por el espacio de tiempo que puedan permanecer en cualquier sitio asistencial de salud.
Para preparar y equipar a los centros de salud no existen los recursos materiales y humanos necesarios, pero solo habría que mirar para hacer una comparación con los centros que atienden extranjeros, que tienen incluso un gran parque de ambulancias nuevas en muy buen estado de conservación. Claro a esos pacientes de otras naciones se les cobra en divisas, y se les da atención personalizada, buena alimentación, aire acondicionado en todas las habitaciones y un trato con la más alta calidad. Pero el cubano de a pie no tiene derecho a ser atendido de la misma manera.
Mientras tanto nuestros enfermos continuarán apilonados en pasillos y recibidores de los centros hospitalarios dedicados a los nacionales, esperando que la máxima dirección del Partido y el Gobierno recuerden todo lo que le han prometido a la sociedad.
Pinar del Río, 18 de enero de 2019
*Periodista independiente. La Coloma, Pinar del Rio.Red Cubana de comunicadores independiente. E-Mail: mbeatrizrcabello@gmail.com, comuni.red.comunitaria@gmail.com

domingo, agosto 19, 2018

Dengue, la epidemia que ha cobrado vidas y enviado a los tribunales a funcionarios en Camagüey, Cuba.


Por: Sol García Basulto.* 
Dengue  la epidemia que ha cobrado vidas y enviado funcionarios a los tribunales en Camagüey, me dejó 5 días en la sala de intermedia del Hospital Amalia Simoni.
Sufrí mucho sí, pero no solo por los síntomas, las condiciones del hospital, los pacientes sin acompañantes, inmovilizados, atados a un porta sueros, sin ayuda. Y la escasez me apretó el corazón.
Recordaré siempre a Flora, la abuelita del asilo (92 años), que tenía que comer un huevo hervido en cada comida y cubrirse con una sábana rota. Varias veces confundió el baño con la silla vacía del acompañante y orinó frente a todos, nadie la aseó ni limpió el piso con agua.
Conocí también una madre en período de lactancia, a quien se le llenaban las mamas y en vez de fomento tibio le ponían agua de la llave (temperatura ambiente). Por más que lo pedí nunca le buscaron un extractor de leche materna. Estaba en falta en farmacia.

Todo estaba en falta en farmacia, las enfermeras trabajando con inyectores de cristal (antiguos y obsoletos) cero bránulas, pocos tramos de venoclisis y medicamentos inestables.
Ya mejor, después de estar de alta hace una semana y aun recuperándome, agradezco los cuidados y la preocupación de familiares y amigos presentes y distantes. Mi suerte es tenerlos a ustedes y a Dios, al gobierno no le debo nada, de hecho quizás debería indemnizar a todas las víctimas de su ineficiencia.
Aquí les comparto memorias gráficas. Buenos días.
Fuente: Sol García Basulto Facebook. Periodista independiente.


lunes, septiembre 04, 2017

Las ruinas “del mejor hospital de Maternidad en Cuba”…, según palabras del sátrapa cubano.

Este articulo trata sobre el conocido  Hospital Lebredo, adjunto al Hospital General Docente “Julio Trigo López” donde radicaba el servicio de Obstetricia, Ginecología y Neonatología de este Hospital General. Allí trabajé entre 1991-1996 en el Servicio de Oncología, ya por esta fecha la destrucción era casi total. Fui testigo de cómo fue destruyéndose poco a poco esta facilidad hospitalaria que en el año 1989 había recibido un mantenimiento capital. En los años que trabaje allí, se instaló un servicio de Oncología Ginecológica que de inmediato dejo de funcionar porque los dos médicos especialistas asignados se agenciaron sus viajes a Mozambique y aquello quedo al garete. Cada tarde mientras esperaba, veía desde el Dpto. de Quimioterapia como descolgaban los colchones para robárselos. Lo primero que dejaron destruir y robar fue el anfiteatro, después todo lo demás. Lean lo que dijo en la inauguración el sátrapa:
"El mejor Hospital de Maternidad de Cuba"
Bueno, creo que tenemos una magnífica instalación hospitalaria. Se terminó hace unas semanas y ya ha comenzado a prestar servicios, salvo que la inauguración se retrasó un poco. Eso está bien, porque todavía estamos a tiempo. Estaba diciendo que es una magnífica instalación hospitalaria. Le pregunté al inversor de salud pública: ¿Cómo se compara con otros hospitales de maternidad? Me dijo: Sin duda, éste es el mejor de Cuba. Esto es lógico porque pienso que cada cosa nueva que hacemos debe ser mejor... Como con cada uno de estos hospitales, habrá algo que será enmendado; habrá cosas que serán perfeccionadas. A pesar de que son proyectos similares, no hay duda de que cada uno será mejor que el otro. Aquí, sin embargo, tenemos el mejor hospital de maternidad-infantes en el país. "
Fidel Castro Ruz, mayo 1989

LOS FANTASMAS DEL FRACASO
Por: Agustín Figueroa Galindo
Como un edificio fantasmal, salido de una película de terror, se encuentra en ruinas el antiguo Hospital “Lebredo”, este centro fue fundado en el año 1936, se bautizó –en primera instancia- como Sanatorio La Esperanza. En sus inicios prestaba servicios médicos a pacientes tuberculosos, con los años fungió como Hospital Gineco-obstétrico. Varias generaciones de habaneros vieron por primera vez la luz del sol en este hospital, esta instalación contaba con 3 pisos y después de tomar el poder el régimen, en 1959, se le realizó una ampliación, agregándole 2 pisos.
Servicio de Gineco-Obstetrica del Hospital General Docente
"Julio Trigo" 
Toda aquel que visitó este hospital años atrás y pudo constatar su arquitectura, hoy siente pena por las condiciones en que se encuentra está instalación. Jesús Lobaina es un señor de 79 años de edad, oriundo del Reparto Párraga, en el municipio Arroyo Naranjo, explicó apenado que sus hijos y nietos nacieron en este centro médico.
Asegura que cuando la instalación dejó de prestar servicios, la despreocupación y corrupción por parte de los dirigentes de salud pública fue tanta que el vandalismo se apoderó de la edificación, al punto que se robaron, puertas, ventanas, azulejos, lozas, muebles, cables eléctricos, tuberías de agua, lavamanos, tazas de baño, interruptores de corriente; afirmó, -con el humor que acompaña al cubano, hasta en sus peores momentos-, “lo dejaron pelado”.
Pasillo interior de lo que fuera Servicio de Gineco-Obstetricia .
Camine muchas veces por ese pasillo
Otra persona que se unió a la conversación, dijo que en el momento que este hospital fue clausurado, los vecinos de este Reparto enviaron cartas al Poder Popular durante mucho tiempo, para que le cedieran esta edificación con el fin de repararla con sus propios medios y construir apartamentos que mejoraran sus condiciones de vida. Pero con una justificación u otra siempre les negaron la posibilidad, lo que ha hecho que los residentes aseguren que el gobierno prefirió que se derrumbara antes de entregárselo a la población que tanta falta le hace.
La joven Rosana de la Caridad Fuente, que dijo ser madre de dos niños menores de edad, intervino para explicar que tanto ella como los demás vecinos, se encuentran aterrados, porque la ruina se ha convertido en el hábitat de insectos, roedores y lo peor son los delincuentes; incluyendo homosexuales que se prostituyen y lo utilizan como lugar para tener relaciones sexuales; drogadictos y exhibicionistas del nudismo.
Mensaje para el Presidente Busch

Asegura que los vecinos se han quejado a todas las instancias gubernamentales para que le den solución a este problema, porque el lugar es un foco de alta peligrosidad, al punto que por las noches han asaltado e intentado violar a personas que tratan de cortar camino para dirigirse a los hospitales aledaños como el Hospital “Julio Trigo” y el Hospital Pediátrico Aballí.
En mi opinión personal, aquellos que detallaron la situación existente, se quedaron cortos en su descripción, porque cuando me dirigí al edificio a tomar las fotos, fue como si estuviera en un lugar espeluznante; no obstante, llama la atención un letrero que lleva años pintados en la pared de esta ruina, que reza: “Bush cara de guante no hay agresión que Cuba no aguante”.
Si se queda analizando un poco esta pintura podría preguntarse: ¿De dónde vino la agresión que destruyó este centro hospitalario?  Al parecer el desinterés, la despreocupación de las autoridades y la corrupción institucional a todos los niveles en que se encuentra sumido nuestro país, es peor que cualquier ataque que puedan cometer los “imperialistas”.
La Habana, 31 de agosto de 2017
Nota: Las fotos del articulo son del autor del mismo, Agustín Figueroa Galindo.
*Comunicador de la Red cubana de comunicadores comunitarios. Reside en Ciudad de La Habana y sus notas se encuentran en la red. E-Mail: comuni.red.comunitaria@gmail.com
Información adicional:
How the best maternity-infant Hospital in Cuba looks now.

domingo, septiembre 03, 2017

Pinar del Rio, Cuba: “en los hospitales hay más suciedad que en nuestras propias casas”.

Muy lejos de la verdad. 
Por Dagoberto Martínez.* 
Muy lejos de la verdad de lo que sucede en Pinar del Rio, estuvieron los festejos por la celebración del 26 de julio; se puede decir que este es un pueblo lleno de incertidumbres e insatisfacciones.
Ni siquiera convencieron las intervenciones del acto central por la fecha, que se consideran palabras huecas, sin sentido y colmadas de dudas para la población. Todo el mundo está cansado de ver que Pinar del Río continúa igual que las décadas del 60 o el 70, no hay avances.
Muchas son las preocupaciones que tiene la sociedad cubana, de la que formamos parte los pinareños, pero dentro de ellas está la situación de los centros hospitalarios, en particular en nuestra provincia se esperaba que recibieran una amplia reparación con motivo de esa fecha, pero no fue así.
Ejemplo de ello lo tenemos en el Hospital Clínico Quirúrgico Docente “León Cuervo Rubio”, ubicado en el casco del municipio cabecera, donde las filtraciones, pisos destruidos, baños en pésimo estado, la falta de higiene en los cubículos de las enfermeras, así como en otras áreas, la falta de agua potable, e incluso la presencia de numerosos grupos de insectos, se hacen notar.
Contó la señora Dora Medero, acompañante de un paciente hospitalizado en la Sala C, que es denigrante ver a enfermos y acompañantes a la hora del baño, tener que bañarse en la parte de los inodoros, ya que el piso de las duchas está destruido, al igual que el de la entrada de los baños.
Así también comentó la señora Caridad Acosta -la cual acompaña uno de sus hijos en ese Centro- sobre la higiene del hospital que es una de las más mala en toda la red de hospitales, se manifiesta en la escasez de agua potable para los baños y para asearse; además de las filtraciones en muchos de los techos de los pasillos. “Es lamentable, que en nuestras viviendas los inspectores epidemiológicos, nos exijan tanto, cuando en los hospitales hay más suciedad que en nuestras propias casas”.
Qué tiempo más tenemos que esperar para que la dirección del gobierno ponga carta en la Salud Pública, tan importante para nuestro pueblo, porque no incluyeron los Centros Hospitalarios en el plan de reanimación en saludo al 26 de julio, o es que los pinareños no se merecen una atención médica acorde a los esfuerzos que según el propio régimen han realizado.
Es hora de decir basta ya de  permitir que nuestras riquezas sean empleadas donde menos lo necesitamos y que nuestros esfuerzos sean en vano.
Pinar del Río, 31 de agosto de 2017 
*Comunicador de la Red cubana de comunicadores comunitarios. Reside en La Coloma Pinar del Rio. E-mail:  comuni.red.comunitaria@gmail.com

lunes, julio 31, 2017

Remedios sin hospital, hospitales sin remedio

Por: Pedro Manuel González Reinoso .*
El título parecerá en revesina, pero no lo es. El Hospital General (1940) del municipio más poblado de la provincia (si tenemos en cuenta las grandes zonas rurales que lo rodean) renombrado “26 de Diciembre” por el luego exiliado Director y Ginecólogo Miguel Martín Farto, escritor emergente infanto-juvenil —obnubilado quizá en raptus de guataquería partidista—, siguió siendo el “Emma Cabrera” (1940) para los nostálgicos por lo expoliado.
Durando esta clausura —previsible, dado el precario estado de las cañerías—, quedó disponible al dolido conglomerado solo el cuerpo de guardia (sin servicios de laboratorio para urgencias) y una tarda flotilla de ambulancias que, llamando al #104, hasta partos asistió sobre ruedas. Es decir, una asistencia primaria para remitir a provinciales, si fuera el caso catapultable.
En ese lugar antaño prosperó la provocadora epifanía de ser sitio ideal donde alumbrar a infantes. Amén de alcanzar, cuando las emulaciones inter-colectivos constituían faro y guía para el resto del continente y del CAME nucleador —como refleja la placa ganada a la entrada—: “Hospital amigo del niño y de la madre” (del nacido, aclaro).
¿Recuerdan los carteles repitiendo aquel bodrio infinito: “Que lo sepan los nacidos y los que están por nacer: Nacimos para vencer y no para ser vencidos”?
Pues imbuidos en esa doctrina vacua que por mucho que hoy se esfuercen en borrar continúa ilesa, recuerdo haberles escuchado decir —a doctores especializados y enfermeras asistentes siempre prestos— que la introducción tras el Primer Congreso del PCC en 1975 del “avanzado invento” —bajado por directiva del Kremlin en su último programa/ditirambo para el “gran salto adelante” en la salud popular (Premiado en análogos Talleres de Racionalización por la Academia Soviet) y conocido como “fórceps” para aliviarle a la madre “trabajadora” el momento supremo del parto, jadeante de ir a pie del brazo robusto de su “fiel” compañero de luchas (incluso, la marital)—, se había radicado en la isla a través del MINSAP, por su probada fuerza para enderezar parietales imperfectos, quebrar clavículas malformadas —sin querer— y “coronar” en la mollera a una generación entera que durante la década y parte de los 80s resultó singularizada, como los muñequitos Simpson de cabeza cónica. Nueva versión pleomorfa del hombrecito guevariano, pero con más capacidad sesuda.
Hospital General Docente " 26 de Diciembre"
antes "Emma Cabrera", Remedios, VC,Cuba
A estas salas pasteurizadas, desiertas tórridamente por la actual crisis hídrica, nunca entró a parir una madre tarruda ni se hicieron abortos sin el permiso de Jaime Ortega con el “visto malo” del Vaticano, ni hubo intervención del funcionariado haciendo marañas para esconder surrupias infidelidades suyas o resolvederas ajenas. No. Tampoco se fundió un trasplante errado ni se maniobraron transfusiones de sangre por la izquierda en operaciones que resultan premisa obligatoria para intervenir. Las salas de Neonatología y Pediatría brillaron con índices de mortalidad reducida e imponderable. Todo un éxito continuado para el centro-norte del país descorazonado.
Desde la misma década 70s de estos tanteos, Caibarién (antes de la división-político-administrativa del 76), era cabecera regional en una provincia que agrupaba al actual territorio de Sancti Spíritus más el de Cienfuegos y que denominaban como “Las Villas”, e incluía a Remedios como municipio donde posteriormente todos fuimos “remedianos” por decreto naturalizador del registro civil, hasta que la gente protestó —naturalmente— tal inscripción, porque el único salón en kilómetros a la redonda estaba reconcentrado allí. Suficiente para que caibarienenses, vuelteños o camajuanenses obtuvieran un rescoldo salvador con qué atender —además— traumatismos tipo Ortopedia o Radiología.
En el antiguo Hospital de Monjas María del Carmen Zozayas (1912) colapsó el quirófano a finales de los años 60 y fuimos a dar con nuestros maltrechos huesos a ocho kilómetros de distancia, casi en las antípodas cuando el asunto representaba suma gravedad.
El detalle de poner al recinto el decembrino nombre por la fecha liberadora de la anterior tiranía —ocurrida en el 58—, no hace alusión en el sector afín sino a escalpelos, suturas, gasas y esparadrapos contentivos del desangre, porque cada año la radio y TV nacionales nos recuerdan —en voz del electo grupo Mayohuacán— que “el 26 es el día más alegre de la historia”, como si los familiares de los 55 asesinados del Moncada que aún sobreviven tuviesen motivos para festejar. O los caídos en otros 26 también.
La situación empeora no sólo por las características climatológicas del estío, insufrible bajo altas temperaturas, humedad exterior (porque dentro de piletas, grifos y cisternas no queda gota) más el abrasamiento circundante del cambio climático, sino con la dificultad en mantener flujo de ambulancias, las cuales no conforman parque suficiente en la zona que moramos. Llamar al numerito y experimentar la angustia, puede trascender en otra afección sicosomática.
Nadie explica en los medios del Estado, el estado actual del manto freático, ni si las fuentes subterráneas terminarán por recuperarse cuando avance el verano, porque lo que se dice llover a cántaros aquí no ha ocurrido, pero sí en Camajuaní y Vueltas donde ha habido inundaciones parciales.
Por tanto, si la naturaleza equilibrara tan majadero comportamiento en respuesta a la burrada humana en temas medioambientales, tal vez la isla sintiera menos los bamboleos sobre algunas áreas, y fuesen azas previsores sus habitantes ante los crasos errores cometidos. Al menos en los subsanables en infraestructura.
En cuanto a Caibarién, recientemente reinauguran por enésima vez la equiparada salita para enfermos renales, porque no había con qué brindar saludes equiparantes para un inminente 26.
*Actor, escritor y activista social. Reside en Caibarien, Villa Clara, Cuba.


miércoles, junio 07, 2017

Descender al infierno sin escalones.

Los más viejos recordamos todos los procesos por los que han pasado los horarios de trabajo, incluyendo el momento en que se tuvo “horario de conciencia” y no se marcaba tarjeta en los centros laborales, hasta que después surgió el extremo de descontar en la nómina los minutos de llegada tarde. Con posterioridad se planteó la aplicación de los horarios escalonados, lo que permitía quitar un poco la cantidad de personas que salían a la calle por diferentes motivos de una sola vez; pero igual que todo no duró lo suficiente, porque aquí nada tiene fijador.
En el salón de espera de un hospital del municipio Plaza, una señora le daba el almuerzo a su mamá y al ver que todos la miraban, comentó: ¨Nosotras salimos desde las 6 de la mañana de la Lisa en un carro que nos costó 5.00 CUC (125 pesos moneda nacional), llegamos aquí sobre las 6:30 y mira la hora que es y aún estamos esperando. Por eso yo le traigo su desayuno, almuerzo y merienda pues no sabemos a qué hora entraremos a la consulta”. Por su parte la anciana madre postrada en un sillón de ruedas enfatizó: “Cada vez que ella me trae, pierde el día de trabajo, pues como pueden ver me falta un brazo y una pierna; soy diabética y por eso tengo que asistir a consultarme con el angiólogo. Además tenemos un gasto muy alto que no podemos permitirnos pues somos pobres, solo por traerme y llevarme tenemos que gastar 10 CUC, porque los almendrones (taxis colectivos) no pasan por mi casa, aunque tampoco cargarían con el sillón de ruedas”.
     Pacientes en el salón de espera de una facilidad hospitalaria en La Habana, Cuba
Este es uno de los casos en que vendría muy bien aplicar el uso del horario escalonado para los enfermos, y así se evitaría que se acumulen en los salones de espera y además pierdan su tiempo y dejen de ser pacientes para convertirse en impacientes.
Por su parte, el médico en cuestión, me explicó al respecto: ¨El horario escalonado es muy cómodo porque no se acumulan los pacientes, pero comienza a las 8:00 de la mañana y termina a las 4:30 de la tarde; se supone que yo concluya la consulta al medio día. Cuando nos tenemos que transportar  desde nuestras casas a policlínicos lejanos, porque los médicos especialistas que trabajamos en hospitales, atendemos también a la toda la  población que pertenece a ese centro médico, para nosotros también es una tortura”.
Este mal no es solamente de la capital de todos los cubanos; es algo generalizado en todo el país y si se repartieran los turnos por horas los salones de espera no estarían en las condiciones que se ven, llenos de personas y sería también mucho más fácil el transporte y las personas accederían a los servicios sin perder tanto tiempo.
A veces, es incluso un problema de la empleada  que otorga el turno, que le dice al paciente por ejemplo: “le toca a las 11 de la mañana, pero le recomiendo que venga temprano”.
No hay ni que explicar que por esta mala organización los trabajadores pierden el día completo cuando tienen una consulta médica, lo que sin lugar a dudas es otro aspecto más que se añade a los graves problemas que hay en la economía.
Todo esto forma parte del desorden que existe en la economía y en particular en los servicios médicos y la corrupción que propicia el abandono en el cumplimiento de las funciones de los que se suponen que dirigen el país. Es el círculo vicioso en que comienza y termina todo en Cuba.
La Habana, 6 de junio de 2017
*Periodista independiente. Estudio en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona. Vive en la Ciudad de la Habana, Cuba.
Nota: Información recibida desde Cuba por correo electrónico

domingo, junio 04, 2017

Un Hospital no provincial.

Un Hospital de la red de salud en Cuba que debiendo ser Provincial (esto en la Provincia de Ciego de Ávila) no es provincial en el sentido de la palabra y en su funcionamiento. Esta nota la recibimos por correo electrónico desde Cuba y la incluimos en nuestro Blog. La información dice así:
En el directorio de Instituciones de salud de la red Infomed del Ministerio de Salud Pública de Cuba, definen el  Hospital General Provincial Docente de Ciego de Ávila, Antonio Luaces Iraola, y el Hospital General Docente Provincial de Morón, ambas instituciones encargadas de bridar asistencia médica especializada, preventivo curativa a la población en todas las especialidades y todas las especialidades quirúrgicas. Sin embargo, es algo que precisamente no funciona así.
El Hospital General Provincial Docente “Antonio Luaces Iraola”  es el único hospital localizado en una cabecera provincial ( ciudad principal )  que no brinda el Servicio de Neurocirugía; los pacientes deben ser trasladados al Hospital General  “Roberto Rodríguez”  de Morón, donde se brinda el servicio para toda la provincia.
El Hospital General Dicente “Roberto Rodríguez “en  Morón, Ciego de Ávila,  fue diseñado y construido con los materiales destinados a un Hospital Provincial para esta provincia en la década de los 80; para ello la dirección política del Partido Comunista en la provincia de Ciego de Ávila determinó que se construyese en la ciudad de  Morón debido a que más del 50 % de la población de la provincia radicaba en el norte y los  municipios estaban bien comunicados con la ciudad de Morón. De esta forma la construcción del Hospital  General Provincial Docente “Antonio Luaces”  se retardó y paralizó en diversas ocasiones. Desde hace algunos años se han acometido obras de ampliación y modernización del Hospital “Antonio Luaces” , sin embargo, no brinda servicios de Neurocirugía a pesar de contar con el Centro Oftalmológico Provincial y la Unidad Pediátrica Provincial, hecho que limita su denominación de Hospital General. En la ciudad de Ciego de Ávila se localizan además, la Universidad de Ciencias Médicas José Assef Yara, el Centro Auditivo Provincial y el Laboratorio Provincial de Ortopedia.
Hospital General Provincial Docente “Antonio Luaces Iraola
La población en la provincia de Ciego de Ávila  según se estimaba en 431 048  habitantes en 2014. De ellos, 151 010 habitantes en la ciudad de Ciego de Ávila, lo que representa  un 35% del total, mientras 67 875 en la ciudad de Morón, para un 16%. El Hospital moronense atiende actualmente a pacientes de los municipios: Florencia, Chambas, Ciro Redondo, Primero de Enero, Bolivia y el propio Morón, cuya población total asciende a 194 720 habitantes, el 45 % de la población de la provincia. El Antonio Luaces atiende a pacientes de los municipios: Majagua, Venezuela, Baraguá y el municipio cabecera, cifra que asciende a 236 328 habitantes, el 55% del total. A pesar de ello, el Servicio de Neurocirugía se brinda a toda la provincia en la ciudad de Morón, a donde han tenido que mudarse especialistas formados fuera de la provincia y con residencia en la cabecera provincial – ciudad de Ciego de Ávila-  para evitar los viajes diarios entre ambas ciudades distantes algo más de 35 kilómetros.
Hospital General Docente “Roberto Rodríguez “en  Morón
La planificación actual del Ministerio de Salud Pública y la Dirección Provincial de Salud en la provincia, han concebido, unido a la mejora constructiva del Centro de Especialidades del Hospital Antonio Luaces, la introducción de una consulta de Neurología y un laboratorio de Neurofisiología. Sin embargo, no prevén la introducción de la actividad quirúrgica de esta especialidad en este Hospital. Ello limita la asistencia urgente de este centro hospitalario, ubicado en la cabecera provincial y a escasos metros de la carretera central nacional, en la que numerosos accidentes tienen lugar cada año. Por ello, es el primer centro asistencial en recibir estos accidentados, y sin poder atender traumatismos craneoencefálicos se remiten los afectados al  Hospital “Roberto Rodríguez” de Morón, distante en el norte de la provincia, lo que resulta lamentable y contradictorio para los especialistas del Hospital Provincial de la ciudad cabecera. A pesar de ello, la dirección de salud no se hace eco de estos contratiempos.
Con la llegada del Periodo Especial a Cuba, luego de la caída de la antigua Unión Soviética, se paralizó la construcción del Hospital Pediátrico. Una majestuosa estructura convertida hoy en apartamentos familiares. Es así que Ciego de Ávila es la única provincia del país que no cuenta con un Hospital Pediátrico. Los casos son asumidos por ambos hospitales en Ciego de Ávila y Morón. Una provincia además que solo destaca en pocas especialidades, la más destacada: Ortopedia y Traumatología.

El deterioro en todas la instalaciones era patente, por ello el Ministro de Salud en su última visita a las instituciones en la provincia, urgió a mejorar y priorizar el proceso inversionista en obras de la salud e informó de la dotación de nuevo equipamiento para ambos hospitales. Cabe destacar que el Servicio de Urgencias en el Hospital “Antonio Luaces” solo cuenta con un equipo de radiografía, otro de ecografía y un TAC monocorte con la única capacidad de realizar tomografías de cabeza y cuello, lo que obliga a la remisión de pacientes hasta la ciudad de Morón para la realización de tomografías. Mientras, la provincia remite también a hospitales de Camagüey, Villa Clara y La Habana a pacientes necesitados de Radioterapia, casos complejos de Neurocirugía, Pediatría, Oftalmología, Gastroenterología etc.; evidenciado la poca capacidad de los centros asistenciales de la provincia.  

miércoles, agosto 31, 2016

Situación estructural e higiénica deplorable en el Hospital General Docente Intermunicipal “Mártires del 9 de abril” en Sagua la Grande, Cuba

Por: Carlos Montero.
La potencia médica se desmorona en sus instalaciones hospitalarias.
Las imágenes llegan desde Sagua La Grande, Villa Clara, Cuba. Fueron tomadas en los baños de la Sala de Cirugía del Hospital General de este municipio.
El dictador llega a inaugurar el Hospital de Sagua la Grande
El Hospital de Sagua La Grande fue inaugurado por Fidel Castro el 9 de abril de 1968.El hospital lleva el nombre de “Mártires del 9 de Abril” (Hospital General Docente Intermunicipal “Mártires del 9 de abril”)
A decir del propio Fidel: “La medicina revolucionaria requiere tal vez estar al tanto de todo lo que ocurre”, aunque las imágenes hablen por sí solas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus recomendaciones para la prevención de las infecciones, regula estrictamente el estado de mantenimiento, conservación y estricta higiene en los baños de los centros hospitalarios.
Vista exterior  actual del Hospital ( Foto del autor)
Durante la histórica “Crisis de Octubre de 1962”, Sagua la Grande fue una de las regiones que se escogió para almacenar los misiles nucleares que los soviéticos intentaban emplazar apuntando a los Estados Unidos de América.
El comunicador independiente, Julio Cesar Álvarez, en su artículo: Hospitales, sálvese el que pueda; publicado en la red señala lo siguiente:
Uno de los elementos que interviene en el surgimiento de las infecciones intrahospitalarias es, entre otros, el entorno hospitalario. La higiene es el talón de Aquiles de los hospitales cubanos. No sólo la higiene que atañe al instrumental médico y al personal sanitario, sino fundamentalmente la que se asocia a los locales de las instituciones sanitarias en donde convalecen los pacientes ingresados, principalmente aquellos con heridas producto de una cirugía o accidentes, quemaduras, etc.. Con bastante frecuencia falta el agua en esos hospitales. Los familiares de los pacientes tienen que cargarla de los tanques habilitados para su recolección, en caso de que los haya.
Baños en Sala de Hospitalizacion
Así descargan los baños, o bañan o lavan a sus familiares enfermos. En no pocas ocasiones son los propios familiares quienes limpian los locales dada la falta o negligencia del personal de limpieza. Productos claves escasean, como la ropa de cama para los pacientes, los guantes para el personal sanitario, y los instrumentos de limpieza para el hospital.
A la mala higiene de los locales se une el hecho de que las infecciones relacionadas con la atención sanitaria se producen principalmente a través de las manos de los trabajadores de la salud. Ellos son quienes trasmiten los gérmenes cuando tocan a los pacientes. También inciden en las infecciones las manos de los familiares, quienes muchas veces hacen de enfermeros improvisados como alternativa a la mala atención sanitaria.
Con un cuadro higiénico tan desfavorable, como el que existe en nuestros hospitales, no sería exagerado afirmar que la infección intrahospitalaria es quizás uno de los problemas más serios de salud en los hospitales cubanos, a pesar de que el gobierno no hable de ello, y no emita cifras al respecto.

Condiciones de los baños en Sala de Hospitalizacion
Fuentes: Yusnaby.com y Cubanet. Las fotos son del autor del fotoreportaje