Introducción:
En julio de este año [2026] publiqué una transposición
analítica del estudio histórico y clínico sobre el uso del Rivanol como agente
químico aplicado de manera punitiva contra mujeres cubanas. Ese trabajo
retomaba la investigación original del Dr. Oscar Elías Biscet (1998), quien
documentó cómo el sistema de salud instrumentalizaba a la mujer y vulneraba de
manera flagrante sus derechos humanos y civiles, amparado por la inacción de
los órganos fiscalizadores del Estado. Como señalaban Biscet González y Muñoz
Yyobre (1998), los datos epidemiológicos del hospital analizado revelaban un
patrón sistemático de prácticas que atentaban contra la vida desde su inicio.
Hoy vuelvo sobre este tema obligado por una noticia que
ha estremecido a Cuba: el hallazgo de dos fetos en un basurero de Centro
Habana, un hecho que no puede ser normalizado ni reducido a la categoría de
incidente aislado. Defender la vida desde la concepción es un imperativo moral,
y cada episodio como este revela la profundidad del deterioro ético y social
que atraviesa el país.
A esta denuncia se suma la información publicada por la
periodista Camila Acosta, quien ha documentado el caso en su cuenta de X y ha
ofrecido elementos que merecen ser atendidos con seriedad y responsabilidad
pública. Comparto a continuación sus opiniones, que contribuyen a iluminar un
problema que exige una respuesta urgente y una reflexión colectiva.
“El
reciente hallazgo de dos fetos en un basurero en Centro Habana me ha
horrorizado”. Camila Acosta
Muy enferma y
agonizante tiene que estar una sociedad en la que se ha normalizado el
exterminio de los más inocentes. ¿Qué más da desechar una vida en un hospital
que en una esquina?
Estos
lamentables sucesos confirman parte de la
tesis de mi investigación publicada en 2022, la cual los sectores
feministas y de izquierdas se enfocaron en desvirtuar e incluso tratar de
desmentir infructuosamente.
En ese
artículo expuse cómo en Cuba el aborto se convirtió en una práctica
institucionalizada y masiva, acumulando millones de interrupciones a lo largo
de las décadas. Documenté realidades atroces que el régimen cubano intenta
ocultar:
·
la violación sistemática de la objeción de conciencia
para los médicos que se niegan a cooperar,
·
el horror de fetos que nacieron vivos y fueron cruelmente
asesinados,
·
así como los experimentos con fetos que se realizaron
durante años en la isla de forma rutinaria.
Aquel
reportaje demostró que abortar en Cuba llegó a ser "tan fácil como
sacarse una muela".
Hoy, ese
desprecio absoluto por la vida ha alcanzado su consecuencia más cruda: la
pérdida total del respeto por lo sagrado. Lo que comenzó en los quirófanos como
una política de Estado ha terminado en los basureros de La Habana como el
síntoma final de un colapso moral y humano.
Defender la
vida desde la concepción es un imperativo moral. No podemos seguir normalizando
el horror.
Fuente: Camila Acosta
@CamilaAcostaCu
Información
relacionada:
· El Rivanol: Un Método para destruir la Vida
· Abortar en Cuba es una práctica «tan fácil como sacarse una muela» `
Recopilación y Texto
del Dr. Eloy A Gonzaalez, editor del Blog de Medicina Cubana

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