miércoles, enero 18, 2017

Un médico cubano en Nueva York atiende a Donald Trump

Un médico cubano se va a los EEUU. Como no puede ejercer legalmente su profesión, monta un negocio en el centro de New York y pone un letrero que dice: "Le curamos cualquier enfermedad por $20, garantizado. Si no podemos, le damos a Ud. $100".
Por ahí pasaba Donald Trump, ve la oportunidad de ganar $100 y entra a la Clínica.
Trump: "Perdí mi sentido del gusto." Le dice al médico cubano.
El Médico cubano "Enfermera, tráigame la medicina de la caja #22 y ponga tres gotas en la lengua del Señor"
Trump: "Ugh ¡Qué asco! Esto es mierda"
El Médico: “Felicidades, ha recuperado su gusto. Deme $20"
Trump se va molesto, y vuelve una semana después, determinado a recuperar su plata.
Trump: "Perdí la memoria, no puedo recordar nada."
El Médico "Enfermera, tráigame la medicina de la caja #22..."
Trump: " ¡No joda, esa cosa es mierda, me lo diste la semana pasada!"
El Médico "Felicidades, ha recuperado su memoria. Deme $20"
Trump se va aún más molesto y vuelve una semana después, determinado a recuperar su plata.
Trump: "He perdido la calidad de mi visión, todo lo veo borroso, no puedo distinguir ningún detalle y los lentes no me ayudan"
El Médico: "Mi viejo... para eso no tenemos medicina, aquí tiene un billete de $100"
Trump: "Tu sí eres vivo cubano, esto es un billete de $10"
El Médico: "Felicidades, ha recuperado su visión. Deme $ 20"  

¡No hay forma de joder a un cubano...! 

Operaba entre Cuba y Venezuela una Red de tráfico de medicamentos, muchos de ellos vencidos; implicados algunos médicos.

Los médicos eran usados como “mulas” por una red que no se sabe el alcance de la misma y que seguro tenía ramificaciones en Venezuela. Esta es la  información:
Médicos cubanos trafican con medicinas vencidas hacia Venezuela
Por Juan Juan Almeida García
Las primeras señales fueron detectadas en el aeropuerto Internacional José Martí, cuando el personal de aduana alertó al Ministerio de Salud Pública
Agentes de la Aduana General de la República de Cuba acaban de descubrir una importante estructura de tráfico internacional de medicamentos que se estaría materializando entre Cuba y Venezuela.
Las primeras señales de esta irregularidad fueron detectadas en octubre de 2016, en el aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, cuando el personal de aduana alertó al Ministerio de Salud Pública de Cuba, la PNR (Policía Nacional Revolucionaria) y otros órganos competentes, sobre los cooperantes cubanos [personal de diferentes especialidades que el Gobierno de la isla envía a otros países bajo el principio de ayuda internacional, pero por quinees obtiene dividendos] que viajaban hacia Venezuela cargando cantidades anormales de medicamentos legales.
Según informaciones obtenidas, en reiteradas ocasiones, autoridades venezolanas denunciaron a La Habana el aumento de este irregular trasiego procedente de Cuba; pero las comunicaciones fueron desatendidas, o más bien rechazadas.
Habíamos recibido varias quejas denunciando un supuesto contrabando entre ambos países y, a modo de profilaxis, sugerimos alertar a nuestros colaboradores sobre las regulaciones en fronteras; pero la investigación oficial comenzó hace cuatro meses cuando agentes de la aduana aeroportuaria, durante el control de salida, comenzaron a reportar, en todos nuestros puntos de embarque, casos, cada vez con más frecuencia, de médicos cubanos que, en sus viajes regulares de colaboración, cargaban excesivas cantidades de instrumental médico y medicamentos”, asegura un alto oficial de La Aduana General de La República de Cuba que, por sensatez, pidió conservar el anonimato.
Dentro del material incautado, en todo este tiempo, predomina el kit oftalmoscopio portátil, que solo se encuentra en hospitales porque es uso exclusivo de centros especializados en oftalmología; y las tabletas anticonceptivas Aminor, Etinor, Trienor, Estracip y Cipresta, que son comercializadas en la red de farmacias cubanas a un precio de 2.10 moneda nacional o 7 centavos de CUC (divisa cubana equiparada al dólar) cada caja.
Es un negocio redondo y atractivo; porque además de la ganancia sin contratiempo de los vendedores, es una real ayuda para los consumidores que, en su mayoría son personas de bajos recursos, y que gracias a este trapicheo pueden adquirir medicamentos accesibles a su presupuesto. No obstante esta atenuante social, existe en este comercio ilegal una irregularidad peligrosamente importante, y es que durante la investigación, que aún se mantiene vigente y con acceso limitado de información, se verificó que la mayoría de los medicamentos decomisados están vencidos y en las cajas aparece alterada la fecha de caducidad.
 Los nombres de algunos de los detenidos en este proceso que parece no terminar, son los médicos cooperantes cubanos: María del Carmen Guerrero Diego, Idelier Amarales Fernández, Carlos Diéguez Rodríguez, Elia Savón Matos y Gardenia Fonseca Batista; que en su mayoría alegan que sólo hacían el favor de transportar encomiendas de terceros sin tener conocimiento del contenido ni del riesgo que esto implica.
En realidad fueron usados – agrega el agente aduanal - la investigación continúa, sabemos que la confianza de los agentes aduanales en nuestros colaboradores facilitó la evasión, que el modus operandi de los cabecillas de esta red es usar a estos cubanos, vinculados al sistema de salud, como “mulas” para introducir fármacos a bajo costo en el mercado negro venezolano; pero eso no los exime de responsabilidad penal”
Paralelamente y a pesar de la evidencia de ese supuesto trasiego ilegal de medicamentos desde Cuba con destino a Venezuela, en diciembre pasado, la Fiscalía venezolana anunciaba la apertura de una pesquisa dedicada a investigar el hallazgo de miles de kilogramos de medicina y material médico quirúrgico que se había vencido en uno de los almacenes que el ministerio de salud tiene cerca de la ciudad de Caracas.
Según reporte publicado en DIARIO LAS AMÉRICAS en diciembre de 2016, resultado de una investigación realizada por el reportero Juan Francisco Alonso, en el Almacén de Medicamentos e Insumos Médicos Robotizado Jipana de los Valles del Tuy, ubicado a unos 40 kilómetros, en el suroeste de Caracas, fueron hallados 75 contenedores con medicamentos y equipos caducados. La información forma parte de un estudio abrió el Ministerio Público el 17 de octubre de 2016, luego de que el general Octavio Javier Chacón Guzmán, coordinador del Rubro Farmacéutico, realizara una inspección el 8 de octubre de 2016, junto a Gerardo Briceño, director del Servicio Autónomo de Elaboraciones Farmacéuticas, y el presidente del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, Carlos Rotondaro; y observara la presencia de los recipientes repletos de insumos.
Los fiscales Víctor López y Daniel Gil inspeccionaron dos de los contenedores y constataron la presencia de cientos de cajas de Risperidona, un antidepresivo que ya no se encuentra en las farmacias, las cuales expiraron en septiembre de 2014. También fueron hallados varios medicamentos para combatir el cáncer como el Letrozol, la Mitoxantona, la Gemcitabina y el Tamoxifeno, los cuales vencieron entre enero y diciembre de 2013.

sábado, enero 14, 2017

Estrenándome como Médico en el Central Oriente.

Había pasado el primer día de aquella jornada de la Zafra de los Diez Millones en el Central Dos Ríos próximo a Palma Soriano; muy en la mañana el administrador del policlínico me llevó por aquel terraplén a lo que sería mi lugar de trabajo en el Central Oriente, un central o ingenio azucarero que no era central.
En efecto el Central Oriente es, y sigue siendo, un batey donde había funcionado un central con ese nombre, allí solo quedaban las ruinas. Localizado a noroeste de la ciudad de Palma Soriano en ese tiempo era un poblado de escasas viviendas.
El administrador condujo hasta las ruinas del central donde una pequeña casa de madera con techo de zinc destacaba sobre las bases de lo que fue el ingenio azucarero; era la Posta Médica. Mientras accedíamos al local me dijo que ese sería el lugar donde viviría porque mi trabajo no era el atender enfermos, sino controlar los aspectos de higiene del Centro de Elaboración (elaboración de alimentos) que me había mostrado a la entrada del poblado. La posta médica era una habitación que servía de consultorio, otra de dormitorio y un pequeño baño sin ducha con una toma de agua y un lavamanos, todo muy sucio. En un estante había un bien surtido de medicamentos. Estas en un lugar histórico, - me dijo- aquí fue donde Fidel se reunió con el jefe de los casquitos[i]. Se dio media vuelta y se fue.
Fidel Castro y en Gral. Eulogio Cantillo
en su encuentro en el Central Oriente
 en diciembre 1958
Aquel lugar sí que era un lugar de interés histórico. Hay una referencia que  da cuenta sobre el encuentro a finales del año 1958 de Fidel Castro con el General del Ejército Constitucional de Cuba, Eulogio Cantillo Porras, quien fuera el Jefe de Operaciones del Ejército, esto dice la información:
El Jefe de Operaciones del Ejército, General Eulogio Cantillo, buscando una salida a la grave crisis que se había generado en Cuba al no aceptar las guerrillas el resultado de las elecciones generales…..; se entrevista con Fidel Castro el 28 de diciembre en el viejo central azucarero cerca de Palma Soriano.[1]
Todo indica que después del encuentro con Cantillo Porras, el futuro dictador estuvo en ese lugar hasta el 1° de enero del 1959, cuando se enteró de que ya Batista había abandonado el país, esto según esta fuente:
El domingo 28 Castro se encontró con el general Eulogio Cantillo, en las cercanías de Palma Soriano. El comandante paso la noche del 31 de diciembre en un ingenio azucarero cercano a Palma Soriano, acompañado de Celia Sánchez (a) “ Norma” y algunos de sus comandantes …., a pocas cuadras del comando , se encontraba Errol Flynn rodando una película”.[2]
Siendo así, me encontraba estrenándome como médico en un lugar histórico pero del cual no se habla mucho, como no se habla de las implicaciones que tuvo aquel encuentro para el fin de las hostilidades. Como sea me acomode en aquel lugar como pude y dos horas después llegó un trabajador sanitario con el que fui al Centro de Elaboración para ser presentado.
Esta era una facilidad para la preparación de cientos y en ocasiones miles de raciones de alimentos para los macheteros y otros trabajadores de la Zafra; aun cuando por aquella zona ya había terminado los cortes, este centro continuaba elaborando raciones y era allí donde debía de cumplir mi trabajo como una especie de inspector sanitario; para mí que ya me veía dando consultas médicas aquello no me gustó mucho..., pero bueno.
Fui presentado en el centro al administrador principal y pronto me di cuenta de que era el lugar más importante del poblado con unos 30 empleados la mayoría mujeres; disponía de recursos para preparar cientos de comidas que eran enviadas a distintos puntos. Había un pequeño comedor para los empleados y algunos  visitantes asiduos y especiales que por allí pasaban; pronto nos sirvieron un almuerzo que era una delicia pero la sorpresa fue cuando el administrador se acercó para preguntarnos si tomarías malta o cerveza, (¡!) malta le dije…, me trajo dos.
Entonces pasaron unos días, cuando iba al comedor aprovechaba para inspeccionar el centro de elaboración y regresar a la posta donde pasaba el día leyendo a la luz de la única bombilla que había. Eran días grises, lluviosos y contrariados. Unos tres pacientes me visitaron solo buscando alguna medicina; una anciana jamaicana vino muy solicita a brindarse para lavar la ropa, al día siguiente estaba lista, no quiso cobrarme pero si aceptó algunas medicinas que le di. También vino una mujer de inusual apariencia para presentarse y decirme que era la esposa del secretario del partido en el poblado y que podía ir a su casa en las tarde a ver la televisión (uno de los dos televisores que habían en el batey). Esa misma tarde fui a ver el noticiario.
Al cuarto día vino el trabajador sanitario con la orientación de que debía de hacerle estudios bacteriológicos: exudado nasofaríngeos y coprocultivos, a todos los trabajadores del Centro de Elaboración; me dejo todo el material y me dijo que lo guardara cuando tomara las muestras en un lugar frio hasta que el regresara.[3]
Fui de inmediato al centro de elaboración y hablé con el administrador que se mostró preocupado, le dije que estuviera tranquilo en un gesto de colaboración que me convenía. Para hacer los exudados fue fácil, como eran dos turnos puse a todos los trabajadores en fila y use el hisopo en cado uno de ellos frotando en la parte posterior de la garganta y ponía el hisopo en un tubo que quedaba bien cerrado, no podía hacer más; el problema era el coprocultivo.
Realizar un coprocultivo requiere de un procedimiento más complejo pero en realidad se trata de tomar una muestra de heces fecales para determinar si hay gérmenes que producen alguna enfermedad gastrointestinal. Es útil en lugares donde se manipulan o procesan alimentos. Siendo más complicado, el procedimiento el trabajador sanitario me dejo los mismos hisopos y tubos para esto, por lo que le di a cada trabajadora un hisopo y un tubo y las mande para el escusado que había en el patio no sin antes explicarle lo que debía hacer. Todas regresaron con la muestra, no sé de donde la tomaron, pero las puse en el saco de plástico que me dejaron. Después el problema fue con el administrador cuando todo aquello lo deje muy bien empaquetado en uno de los refrigeradores; al día siguiente el trabajador sanitario vino a recogerlo. Estaba muy contento con mi trabajo.
Para las tomas de ambas muestras, pero sobre todo para las muestras de coprocultivo, no se siguieron las más elementales normas, pero era así como se hacían las cosas por aquellos tiempos; mejor ni discutir sobre todo si usted es un estudiante de medicina devenido en médico.
En ocasione atendí algunos pacientes que iban llegando y mostré mi mejor hacer en la atención y cuidado de ellos, entonces aprendí que lo más importante es escuchar, sobre todo si usted tiene todo el tiempo disponible.
Los días sucedían sin novedades, leía hasta el cansancio y solo me detenía para ir a desayunar, almorzar y comer al centro de elaboración donde aprovechaba para  conversar con los empleados(as); en ocasiones le echaba mano a algún somnífero del estante para poder conciliar el sueño. No había preocupación en la administración del centro de elaboración, todo estaba bien.
A las dos semanas de estar en aquel lugar, una tarde decidí ir a ver la  televisión; entonces fue que me encontré al comandante en Jefe dando un discurso que me sorprendió, tanto a mi como al primer secretario del partido y su esposa. Era el 19 de julio de 1970 y el dictador anunciaba que no se llegaría a la meta de los 10 millones de toneladas de azúcar en aquella Zafra que comprometió a todo el país. Visto en el tiempo el discurso no merece ni leerse, pero las palabras fueron simples: ”..., pero si ustedes quieren que les diga con toda claridad la situación, es sencillamente que no haremos los 10 millones.  Sencillamente”. 
Con esta sencillez se comprometió todos los recursos de una nación en una meta inalcanzable, consecuencia de una decisión errónea tomada por una personalidad desquiciada y obcecada. Conocí de personas que se alegraron y aun se alegran de aquella ruina colectiva, como conocí de cortadores de caña, que sabiendo la noticia, tomaron la mocha y en las noches se fueron a los cañaverales a trabajar, aun sabiendo que no llegarían a la meta.
Había desconcierto y disgusto en aquella casa, la del primer secretario del partido comunista en aquel poblado; mejor me retiraba a mi posta médica, ya los días traerían otros afanes como así fue.
Dos días después de aquella noticia vinieron  en un jeep a buscarme. El camino fue largo por toda la carretera central hasta llegar a un punto cerca de Yaguabo entre Cauto Cristo y Cacocún, esto en la provincia de Holguín; allí estaba el campamento principal del Contingente Lenin, una fuerza de cientos de macheteros que aún continuaban en los cortes de caña en una zafra que había fracasado.
Me faltaba la experiencia del campamento Las 44; hasta aquí como médico poco había hecho.



[1] Prieto Blanco, A. (n.d.).Fidel Castro. Escupiré sobre tu tumba [Spanish Edition. Kindle Edición]. Retrieved January 9, 2017, from https://books.google.com/books. Page 436
[2] Varios. (n.d.). Me gusta leer al sol  [Versión Español - Kindle Edición (e-sampler gratuito)]. Retrieved January 9, 2017, from https://books.google.com/books
Penguin Random House Grupo Editorial Argentina, 2013 ISBN 9872931011, 9789872931018
[3] Un cultivo de exudado naso faríngeo, o prueba estreptocócica, se hace frotando la garganta con un hisopo para detectar la presencia de bacterias de Streptococcus del grupo A u otros gérmenes.
El coprocultivo es un examen de laboratorio para encontrar organismos en las heces (materia fecal) que puedan causar enfermedad y síntomas gastrointestinales.




[i] Casquitos es una denominación peyorativa para referirse a los soldados del ejército constitucional en Cuba esto en los años 50’s

Cuba: médicos esclavos y país sin médicos.

Médicos esclavos y país sin médicos
Dos de los rubros más importantes para la sobrevivencia económica del castrismo son las remesas familiares y la exportación de personal médico. Los médicos cubanos en el exterior trabajan y viven en régimen de semiesclavitud: solo pueden disponer de una mínima parte de sus sueldos, tienen restringida la libertad de movimientos y están obligados a involucrarse en campañas políticas con las poblaciones locales, con las que ni siquiera se les permite interactuar de manera privada. Son rehenes del Gobierno, enrolados en estos programas con el único fin de obtener unas mínimas ganancias que les permitan subsistir tras su regreso a Cuba.
La exportación de médicos le sirve también al régimen para ganar reconocimiento internacional. Tal reconocimiento, opaca la violación de los derechos laborales y humanos de los trabajadores de la salud. Hasta el momento, muchos de ellos habían encontrado una salida a esta situación en la emigración hacia EEUU desde terceros países, lo cual les permitía rehacer sus vidas y conseguir las retribuciones a las que todo profesional aspira.
Al clausurar el programa de parole para los médicos cubanos, Obama cancela para todos ellos esta posibilidad. La declaración presidencial aduce que favorecer la emigración de médicos hacia EEUU afectaría a la población en Cuba (By providing preferential treatment to Cuban medical personnel, the medical parole program […] risks harming the Cuban people). Un razonamiento así desconoce el modo de operar del régimen de Raúl Castro, pues no porque los médicos cubanos encuentren cerrada la vía de la emigración hacia EEUU volverán a atender pacientes en la Isla.
El pronóstico económico deja a las autoridades cubanas tan pocas opciones que tendrán que recurrir de manera cada vez más creciente a la exportación de personal de la salud. Tras la eliminación de la política de "pies secos/ pies mojados", a medida que disminuya el monto total de las remesas familiares, las cifras de la exportación de médicos podrían hacerse aún mayores.
En la actualidad, debido a los programas gubernamentales de exportación de especialistas, es ostensible cuánto ha disminuido el número de médicos por habitante en Cuba. En los centros hospitalarios muchas especialidades quedan mal cubiertas, y esta situación no hará más que empeorar, no importa lo que haya dictaminado Barack Obama. A pesar de sus buenos propósitos, Obama no va a conseguir mejorar la situación de los pacientes cubanos, pero sí empeorará la de muchos médicos.
Por todo ello, tienen razón los congresistas cubanoamericanos Marco Rubio y Carlos Curbelo cuando le piden a Donald Trump que restablezca el programa que favorecía a los profesionales de la salud cubanos.
Fuente: Diario de Cuba                                                               
Video de médicos cubanos varados en Colombia.

jueves, enero 12, 2017

Obama negocia con la dictadura la continuación de la esclavitud de los médicos cubanos.

Cuba recibe a los balseros y EEUU no recibe a los médicos cubanos que aplicaban al Programa de Parole (CMPP)
La congresista republicana por la Florida, Ileana Ross Lehtinen, rechazó la decisión del Presidente Obama, de cancelar el Programa de Parole para los Médicos Cubanos, en un comunicado difundido por su oficina de prensa.
No hay ninguna razón para esta temeraria concesión a un régimen que envía a sus médicos a naciones extranjeras en una especie moderna de servidumbre”, afirmó Ross Lehtinen.
La cancelación del Programa, agregó la congresista es lo que ha querido la dictadura cubana y la Casa Blanca ha cedido así a lo que quiere Castro, en lugar de defender los valores democráticos estadounidenses y pedir el retorno de criminales como Joanne Chesimard, que viven en Cuba.
En otro mal acuerdo la Administración Obama ha negociado la política de pies secos, pies mojados, por la eliminación de un importante programa que ofrecía una salida a los médicos cubanos que buscan escapar de una fuerza laboral que sólo favorece al régimen de opresión”, concluyó la nota.

¿Qué podemos hacer los médicos cubanos dentro y fuera de Cuba?, espere la respuesta a esta y otras preguntas.

lunes, diciembre 26, 2016

El negocio de la sangre que el régimen oculta a los cubano.


El negocio de la sangre que el régimen oculta a los cubanos
BY: Angelo Florez de Andrade - DIC 26, 2016, 8:01 AM 
Los seres humanos podem...

Hace algún tiempo publicamos en este Blog un artículo sobre este tema o relacionado con el mismo:

La extracción de sangre a condenados a muerte en Cuba, una práctica aterradora. http://medicinacubana.blogspot.com/2016/07/la-extraccion-de-sangre-condenados.html

sábado, diciembre 24, 2016

Campaña de ayuda urgente para una médico cubana en condición critica y abandono en Argentina

La Dra. Yanet Gil Gilling, natural de Holguín Cuba, quien se desempeñaba como médico en Bolivia, dejo la misión en ese país y se trasladó a la Argentina. Su estado de salud es muy crítico y está muriendo lentamente en completo abandono. Incluimos aquí toda la información sobre la situación de esta colega en una país tan distante y sin ningún familiar cerca. Pero lo más importante es que los cubanos radicados en Argentina, sobre todo aquellos vinculados con la profesión médica puedan ayudar de alguna forma a nuestra colega. Esto es lo que queremos cuando  publiquemos y enviemos esta información:
Una doctora cubana está abandonada a su suerte en estado crítico en Argentina
La imagen de la Dra. Cubana Yanet Gil Gilling ha llamado la atención de las redes sociales después que sus amigos hicieran público su deplorable estado de salud en Argentina.
Dra Yanet Gil en condicion de hospitalizacion
Yanet Gil desertó de una misión médica cubana en Bolivia, se trasladó hasta Argentina, y desde ese momento su estado de salud se fue deteriorando hasta la actualidad. Padece diabetes tipo II e hipertensión arterial de modo crónico y el informe médico más reciente destaca lo siguiente: Internación prolongada con sepsis urinaria recurrentes, Polineuromiopatia y múltiples escaras como consecuencia de la prolongada hospitalización en cuidados intensivos. Trastorno deglutorio o disfagia (alimentación parenteral). Antecedentes de hipertensión arterial y diabetes tipo II.
La doctora  cubana que tantas vidas ha salvado en el mundo no tiene quien la alimente ni la cuide, está abandonada a su suerte en un centro médico que no dispone de condiciones para su estado de salud. Concretamente se encuentra en el Hospital Municipal de Morón y está ubicado en: Monte 848, Morón, Buenos Aires, donde ha sido víctima de varias negligencias médicas.
Para sobrevivir, la paciente necesita una enfermera que la cuide las 24 horas del día porque no puede alimentarse sola y tiene escaras profundas que precisan curas frecuentes, según consignan fuentes médicas.
Para la doctora cubana, urge un traslado inmediato y la posterior repatriación a Cuba, sin que importe que haya abandonado misión médica alguna. En la isla se encuentra su madre, una anciana de 70 años de gran prestigio en el sistema de salud cubano y sus dos hijos de 17 y 19 años respectivamente.
Yanet Gil se graduó de Medicina en la Facultad de Ciencias Médicas de la provincia de Holguín, Cuba. Un grupo de amigos de la doctora han promovido esta información en aras de pedir ayuda humanitaria precisando que dicha institución hospitalaria  no posee el personal calificado ni las condiciones para que Yanet sobreviva y recupere su calidad de vida.
Por tal motivo ponen a disposición de quienes quieran apoyar esta causa un enlace para recibir donaciones que serán empleadas en las tramitaciones que requiere el caso, y que serán recibidas y administradas por Mary Sandra Chagas Techera https://www.facebook.com/samysand07?fref=ts), amiga y actual responsable de la paciente en estado crítico.
Para hacer sus donaciones entre a este enlace en la conocida página Gofundme.
Fuente: Blog de Cuba
El periodista Alejandro Condis desarrolló el siguiente reportaje que incluye un video de Yanet:

miércoles, diciembre 21, 2016

Los principios en los que debe basarse el Sistema de salud en una Cuba futura.

Les presentamos un artículo de enfoque afanoso pero necesario que busca explicar el futuro de la Salud Publica en Cuba; estableciendo premisas que solo son posibles con un cambio de régimen o al menos un gobierno de transición que permita instrumentar algunas de esas ideas. Mucho se h a considerado sobre lo que debe ser el planeamiento de un sistema de salud en Cuba para un país viviendo en democracia, este es uno de ellos…, no el único.
El futuro de la salud pública en Cuba
Por Francisco Porto
“Salud publix, suprema lex”, establece la máxima latina.
La buena salud es fundamental para el bienestar humano y el desarrollo económico y social sostenible. Los Estados miembros de la OMS se han fijado el objetivo de desarrollar sus sistemas de financiación sanitaria para garantizar que todas las personas puedan utilizar los servicios sanitarios.
En las Proyecciones del Ministerio de Salud Pública de Cuba, publicadas en el año 2006 se pronosticaba:
“Se mantendrán, incluso se profundizarán, los bajos niveles de fecundidad y natalidad, la mortalidad deberá seguir su corrimiento hacia las edades más avanzadas de la vida. La mortalidad geriátrica aún muy baja en el país, deberá aumentar en los próximos años. Por el efecto combinado de las variables: fecundidad, mortalidad y migraciones, se producirá un bajo crecimiento poblacional que llegará a detenerse e incluso a provocar un decrecimiento en los próximos años”.
El anteriormente citado progresivo y acelerado envejecimiento de la población cubana, sumado al éxodo de profesionales de la Salud por causas diversas y los resultados negativos de la ideologización del proceso de toma de decisiones a todos los niveles del Sistema han creado retos extraordinarios.
En la búsqueda de alternativas futuras de la Salud Pública en Cuba, merecen especial atención las propuestas del profesor Steven G. Ullmann de la Universidad de Miami, quien advierte que para una transición efectiva, sin importar el escenario político, será imprescindible:
a) Asegurar los servicios básicos de atención de salud para todos los ciudadanos.
b) Mantener los servicios médicos en las zonas rurales y montañosas del país.
Al analizar los problemas éticos en la priorización de la salud, es importante basarse en las ideas de dignidad humana e igualdad en los derechos humanos. No es lo que una persona hace o tiene lo que le da derecho a ser respetado, sino el simple hecho de ser un ser humano es el que establece su dignidad. Debido a esta dignidad, la persona humana no debe ser nunca un medio, sino siempre un fin.
El futuro de la salud pública de una Cuba en transición
Debemos aspirar a que la salud pública cubana tenga las siguientes características:
1) Universal
2) Preventiva
3) De responsabilidad compartida
4) Accesible
5) Compasiva
Universal quiere decir que llegará hasta el último rincón de país y se aplicará a todo ciudadano cubano sin exclusión. La financiación de la Salud Pública es un punto crítico en todo análisis. En el caso de Cuba, además de las aportaciones al erario público, se pudiera suplementar con el desarrollo de seguros de salud, públicos y/o privados, sin fines de lucro.
La medicina preventiva es la especialidad médica encargada de aplicar, fomentar e investigar actividades y políticas de promoción y protección de la salud; además de la vigilancia de la salud de la población, de la identificación de sus necesidades sanitarias y de la planificación, gestión y evaluación de los servicios sanitarios.
La responsabilidad individual es parte importante de esta propuesta, pero sobre la base de que la Salud es un derecho humano
Accesible significa que esté al alcance de cada ciudadano, sin ser necesariamente gratuita en todos los casos, aunque los Servicios Básicos de Salud deben ser provistos por el Estado. Un posible escenario, como plantea Ullmann, es permitir y fomentar un sistema de dos niveles, pública/privada, de la asistencia sanitaria.
A medida que surjan oportunidades para ciertas fuerzas del mercado, se puede desarrollar el deseo de los servicios de atención de la salud más allá de un sistema básico para todos. Tal sistema permitiría al personal médico trabajar en el sector público y complementar sus ingresos a través de la prestación de servicios en el sector privado. Así coexistirán el cuidado en instituciones públicas del Estado, la consulta individual, la de grupo, la cooperativa, el seguro, el mutualismo, el mutualismo mixto y las colaboraciones del extranjero.
La compasión, que va más allá de la empatía, es la piedra angular de la medicina y se ejerce individualmente o aplicada a grandes grupos. La compasión consiste en reconocer el sufrimiento de otra persona y tener el deseo de aliviarlo.
La formación médica de nuevas generaciones
Las Universidades de Medicina serán estatales, debidamente acreditadas y tendrán anexas al menos un hospital de la red de Asistencia Pública. Los estudios, aunque subvencionados por el Estado requerirán de un modesto pago por parte de los estudiantes como responsabilidad individual, que podrá ser reducido o eliminado por buenos rendimientos académicos, trabajos de ayudantía, etc.
Las instituciones de enseñanza médica en su niveles superior y medio y tendrán como base la larga y valiosa experiencia acumulada en Cuba, garantizando la uniformidad en el rigor de la formación de los futuros médicos y su correspondencia con las necesidades de la población.
Los médicos recién graduados deberán brindar un servicio social por un término de 2 años, como apoyo a la Medicina Rural en las regiones más inaccesibles. En casos extraordinarios se podrá cumplir este requisito en la ciudad, preferentemente en centros asistenciales públicos, por un periodo de 3 años. Cumplido este requisito, sin excepciones, los médicos quedan libres de compromiso con la red asistencial pública. Planes similares se aplicarán a los cursos de enfermería y técnicos de la Salud. De esta forma se garantizará que se disponga del personal requerido en cada localidad.
Reflexión
El Sistema de Salud de Cuba en el futuro debe basarse en tres principios:
1.- Universal
2.- De gestión pública, pero permite la práctica privada
3.- Accesible a todos
Ignorar los avances y logros de la Medicina en Cuba al tomar decisiones futuras no solo sería un error, sino que implicaría correr un peligroso riesgo social, pues la población no estaría dispuesta a renunciar a los beneficios que ya tiene.
Es imperioso, como se señaló anteriormente, garantizar los servicios básicos de atención de salud para todos los ciudadanos y mantener los servicios médicos en las zonas rurales y montañosas del país.
Como ha dicho el Papa Francisco, “no existe una vida humana más sagrada que otra, como no existe una vida humana cualitativamente más significativa que otra. La credibilidad de un sistema sanitario no es medida solo para la eficiencia, sino sobre todo para la atención y el amor hacia las personas, cuya vida siempre es sagrada e inviolable”.

domingo, diciembre 04, 2016

Castro's legacy: Cuban doctors still go abroad, but it's no longer driven by international solidarity

It used to be one of Fidel Castro’s flagship methods of spreading international communist solidarity to the rest of the world: sending doctors abroad. But in recent years, it also became a way for the US to tempt doctors to defect.
In early 2016, the Obama administration indicated it might put an end to a programme that offers Cuban doctors on international missions an American visa if they want to defect. Since it was set up by the Bush administration in 2006, 7,117 visa applications have been approved by the US Cuban Medical Parole Programme.
For some Cuban doctors I have spoken to as part of my ongoing research, the possibility of a US visa was the sole incentive for them to apply for a mission abroad. As one doctor I interviewed in Miami said to me, the only reason she solicited a mission in Eritrea was because it offered her an opportunity to escape from Cuba and start a new life in the US.
While the indications that this programme could stop came as part of the rapprochement between Cuba and the US, there is renewed uncertainty about the future of Cuba-US relations with the election of Donald Trump.

Soft medical power

But the history of Cuban doctors spending time on a mission abroad goes back much longer – and did not start with the goal of a new life in America.
The programme started shortly after the US embargo was implemented and Cuba was expelled from the Organisation of American States in 1962. Sending international missions abroad was a way of establishing new international relations, helping Cuba out of this forced isolation. In 1963, the Caribbean island initiated its first long-term international solidarity programme by sending a group of doctors to Algeria for 14 months.
Since then, Cuban health care professionals have offered their services all over the world – from Africa and South America to Portugal. Official numbers published by the Cuban newspaper Granma in 2014 reported that 131,933 Cuban doctors have participated since the early years of the revolution in missions to more than 107 countries. These international solidarity missions offer disaster relief, help when epidemics, such as the ebola outbreak in West Africa, arise, and provide health care provision in remote areas where patients have never had access to a doctor.

Motivations have changed

Through my ongoing oral history research, interviewing Cuban health care professionals both living in Cuba and abroad, I have seen a clear shift in the motivations for why people take part in missions overseas. While 50 years ago they were motivated by humanitarian passion and revolutionary conviction, economic interests and a chance to escape Cuba now drive their desire to work abroad.
Sergio (not his real name), is a retired doctor I interviewed in Cuba in July 2016. He first went on a mission in 1974 to Equatorial Guinea, then again to Haiti in 2002 and to Botswana in 2014. In the 1970s, participating in a mission was an honour as it was a way to help other countries in need, as well as to support the Cuban Revolution. As Sergio explained:
I saw many needs. I identified a lot with the programme of the revolution. Why was the Cuban internationalism necessary? Everything we did, we did it with love, with affection. The little we had, we gave it.
Although there were some economic incentives, such as the opportunity to buy a car, the main reason they took part at that time was a revolutionary passion, a humanitarian conviction, and possible career development upon their return. It wasn’t easy – and participation often meant 11 months away from their families with limited contact possibilities. Yet they were proud to provide support to the revolutionary process and health care to those in need. As Sergio said of his first mission:
From a personal point of view, it was very unpleasant, but I came back very happy, with my internationalist card of the mission accomplished.
Although the 1980s were a good economic period for Cuba, the fall of the Soviet Union changed everything. Two of the doctors I interviewed who were on a mission in Africa between 1989 and 1991 said that when they returned to Cuba, they were confronted with a country that wasn’t the one they had left two years earlier.
The economic consequences for Cuba were devastating. During what has been called the “special period in time of peace”, food became scarce, apagones (power cuts) were common, and Cuban people had to come up with ways to survive. This readjustment to the new economic circumstances, known as la lucha (the struggle), changed Cubans’ mindsets.
Many health care professionals opted to apply for missions at that time out of financial necessity. Sergio explained to me that he decided to go to Haiti “because I needed to eat. My salary here wasn’t enough”. Although not high, the salary paid to the internationalists is still much better than the one they receive in Cuba.

Cuban doctors gather in Havana. Alejander Ernesto/EPA

The 21st century has been marked by mass missions in South America. Thousands of Cuban health care professionals were working in Venezuela under the government of Hugo Chavez, and many of them are still sent there on a regular basis to work with the Mais Medicos programme in Brazil.
There is no doubt that participating in these missions has improved the financial situation of those who have taken part and their families. Some have saved to renovate their houses, others to purchase goods they would never have been able to afford in other circumstances. But this money never lasts very long because, as Sergio explains, everything is very expensive in Cuba, despite the country’s economic situation.

Impact on Cuban society

One of the common criticisms of sending Cuban doctors abroad is that it is a form of “selective humanitarianism” that diminishes the number of doctors in Cuba. Many of the people I talked to in Cuba during my research said they had to go to another health clinic, known as a consultorio, because their doctor was working on a mission abroad.
Cuban families have also suffered due to the prolonged separations linked to the missions. There are no official numbers about divorces linked to the international solidarity programme, but many of the participants involved explained to me that many couples separated – some of whom had defected to the US.
Being part of the international solidarity programme has been a very enriching and eye opening experience for many health care professionals, both from a professional and a personal perspective. But it has a complicated legacy and may not have always resulted in the best for the Cubans left behind.
The Conversation
Stéphanie Panichelli-Batalla, Lecturer in Spanish and Latin American Studies, Aston University
This article was originally published on The Conversation. Read the original article.

sábado, diciembre 03, 2016

Cuba’s doctors are emigrating and quitting for lack of incentives.

By Katarina Hall.*
Cuba boasts that it has one of the world’s best healthcare systems and that it provides some of the best doctors out there. But this hasn’t stopped the island’s doctors from leaving the country in droves and abandoning their careers for better livelihoods in other fields. What gives?
The main reason that Cuba’s doctors are emigrating and quitting is simple: a lack of incentives. They work very demanding jobs for low wages and are subject to a whole set of regulations created especially for them—they are not allowed to leave the country without special permits and they have to attend to anyone who seeks their help, on penalty of jail time.
After the Revolution of 1959, the Cuban Communist Party banned private enterprise and established centrally-determined prices and salaries for nearly everything on the island. They also took over the country’s healthcare system, making all doctors state employees.
Doctors’ salaries of about $40-50 a month are actually $10-20 dollars per month more than the average Cuban’s. But the long hours and stressful conditions make up for it. Anyway, with Cuba’s rising prices, $40-$50 a month isn’t enough for a comfortable life. That’s why most doctors have picked up a second job or left medicine altogether, usually for a job in the growing private sector or in the black market. Being a doctor is prestigious, but paying the bills is more important. In Havana you can meet countless taxi drivers, cooks, and street vendors who were once doctors.

Take for example Clara, the caretaker of my neighbor’s elderly mother. A cheery woman in her late 50s, Clara told me that she had been a dentist for many years but that the bad pay had led her to quit and take up her current job. Clara provides for her mother, who has been diagnosed with senile dementia. Her dentist’s salary couldn’t put food on the table for one, let alone for two. While taking care of another elderly person is not the best-paying job out there, it provides Clara with the money and the flexible schedule she needs to take care of her own mother.
For a doctor to take up another profession is normal, she told me. “There are a lot of doctors who have ended up baking and selling cakes. And they bake because there is nothing better to do. You can sell a cake for 10 or 15 pesos. So if you make two cakes per day, you make some money and you don’t have to deal with a nine-to-five job where you are pressured and where you can’t earn a living.”
The flexibility of Cuba’s growing private sector has allowed many to quit their jobs with the Cuban state and move to jobs that pay in Cuban Convertible Pesos (CUC)—the convertible currency that’s worth about one US dollar. Unfortunately, only a limited number of private sector jobs are permitted: driving a taxi, renting out a house, running a restaurant and hairdressing, for example.
One person who has benefitted from such a move is Rosy, one of my neighbors. Rosy was a doctor for 24 years, but now she rents her apartment to tourists. Rosy explained to me that she had quit mainly because her wages, which were paid in Cuban Pesos (CUP), were just too low. “You get paid six CUP for each shift you take. Six CUP. Do you know how much six CUP is? Twenty-five cents of an American dollar. That is just enough for your day’s lunch.” By renting her apartment, Rosy makes an average of $20-$30 a night.
Rosy finally decided to quit her job after being sent on a year-long medical mission in Angola. Cuba is known for sending doctors to developing countries to do social work, usually to other socialist-friendly countries such as Venezuela, Bolivia, Ecuador, and Nicaragua. “In just one year in Angola, I made more than I had in 24 years,” she said. What disappointed her most was that she didn’t even get paid all the money she earned: “In the whole year there, I made up to a quarter of a million dollars. I know that because I had to register every procedure I did because I got paid depending on what I did and how many times I did it. But I didn’t receive the amount of money corresponding to my work. I only received ten percent of every procedure. From that quarter of a million, I only got $450 a month.” Seeing how much she could make in a year and how much of her money the Communist Party of Cuba kept, she decided to quit.
Rosy also told me that Cuban doctors are expected to be Good Samaritans—or else. “If a neighbor tells you to please check their sick kid you can’t charge them anything. It has to be free. And if you don’t check them, then they are able to turn you in to the authorities and say that you denied them your attention and service.”
Manuel, the taxi driver I’ve mentioned in previous posts, told me that his daughter was a doctor. He was sad that someone as smart and dedicated as his daughter would never have a decent life. “With her doctor’s title and $40 she can’t feed herself. I have to give her food and clothing, because if not, she can’t live. And she’s a doctor! Doctors can’t live here. Where would they live? What can they buy with that amount of money? What are they going to eat? They can’t survive.”

 *Katarina Hall is a Research Associate for Victims of Communism Memorial Foundation. She is a graduate of Universidad Francisco Marroquin in Guatemala, where she studied economic history.

Source: Dissident

martes, noviembre 22, 2016

Un médico cubano miembro de un organización civilista en Cuba es detenido, golpeado y amenazado de que sería represaliado su hijo residente en los Estados Unidos.

Médico de UNPACU amenazado por la DSE de que algo podría suceder con su hijo en Miami.
Doctor detenido no tenemos el nombre
Un médico cubano residente en Santiago de Cuba y que es miembro de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) fue detenido de manera arbitraria  y conducido a una dependencia de la policía política (Departamento de la Seguridad del Estado – DSE). En aquel lugar se encontró con el conocido agente  represor y violador de loa Derecho s Humanos, Julio Fonseca.
Agente Julio Fonseca
El agente le dijo que: “nosotros no  nos olvidamos del cumpleaños de nuestros agentes”; siendo un lugar donde había algunas cosas que indicaban que había una fiesta o celebración. El doctor fue amenazado de ir preso porque estaba organizando un movimiento  de acción violenta.
"Hasta ahora tu hijo no le ha pasado nada en los Estados Unidos……, si sigues le puede pasar algo a tu hijo en los Estados Unidos”; fue en este momento que el doctor se enfrascó en una fuerte discusión  siendo goleado por el oficial de la Seguridad del Estado de nombre “Frank” e inmovilizado en el forcejeo.
A continuación ustedes pueden ver, el VIDEO testimonio del médico que aparece en la página de You Tube de la UNPACU.
Como muchas informaciones que aparecen en la red sobre Cuba, no tenemos el nombre del médico cubano, su categoría profesional y otros datos de intereses que permitan una acción solidaria adecuada en el exterior. Si alguien tiene los datos puede enviarlo al correo electrónico del Blog Medicina Cubana.