Mostrando entradas con la etiqueta Inmigración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inmigración. Mostrar todas las entradas

sábado, julio 06, 2019

Fotografías icónicas, inmigración y sesgo.


Con demasiada frecuencia se define alguna fotografía como icónica, de la misma forma que se repite hasta el cansancio la traída frase de que: una imagen vale más que mil palabras. Por icónica (co), si nos referimos a una foto, se entiende algo  emblemático, alegórico, representativo, simbólico, distintivo. Esto y más puede ser una fotográfica que puede evocarnos: momentos, sentimientos y reflexiones más allá del tiempo. La fotográfica es arte y una fotografía icónica es buen arte, si vale por tantas palabras depende del efecto que tenga.
En los últimos días me he sentido conmovido después de ver dos fotos que revelan el drama de la inmigración. Sobre la inmigración, las fotos no son nada nuevo, pero eso sí, alcanzan una actualidad tal y se someten al escrutinio de tantos. Suelen ser usadas a su antojo por políticos y periodistas inescrupulosos. Es por eso que debemos detenernos en estas y otras fotos que muestran un sesgo tal en la información que confunde.  Como las noticias, o siendo parte de estas, la fotografía periodística suele ser manipulada e inclinada al antojo del que la interpreta. Esto, aunque no muestre una evidente falsedad, en tanto que es imagen, la interpretaciones que suelen acompañarla sí desdibujan la verdad.
La inmigración y sobre todo la inmigración ilegal y desordenada, es uno de los problemas más acuciantes en la actualidad. Es un desafío que alcanza a todos. No hay un día en que una noticia sobre la inmigración y los inmigrantes no nos inquiete, sobre todo, si viene junto a una imagen perturbadora. De todo esto echan mano los medios y los políticos que se nutren de las desgracias y el desconcierto.
Aylan Kouri, ahogado
Aylan Kurdi, un niño de 3 años de origen sirio apareció muerto en una playa de la isla griega de Kos; la foto de cuerpo del niño alcanzo a todos los medios de comunicación y produjo reacciones de pavor y solidaridad. La narrativa de una familia siria tratando de llegar a Europa, y el dramático final de dos de sus hijos y la madre produjo una avalancha de opiniones. La familia pagó cerca de mil dólares a los traficantes por cada una de las plazas del bote que salió  desde la costa turca, en Alihoca, cerca de Bodrum. Eran seis, pero el mar se cobró la vida de cuatro. Tres de ellos eran niños. Aylan ahogado en una playa, se convirtió en una foto icónica.
Uno de los argumentos manejados fue la forma desalmada  e infeliz de  mostrar la imagen del niño muerto ahogado; quien junto a su familia creían encontrar un lugar seguro. Se hizo de esta foto uso y abuso, manipulación desmedida y argumento visual atroz.
Estos hechos ocurrieron a mediados del año 2015. Un año después en Niza Francia, un terrorista islámico que conducía un camión arrolló a la multitud que había acudido a ver los fuegos artificiales con motivo del 14 de julio; de las 84 víctimas mortales 10 eran niños. Esta vez las imágenes no llenaban las expectativas del mensaje que se pudiera enviar a un público más amplio, a fin de cuentas lo que cuestiona a Occidente es la inmigración que no es aceptada; el terrorismo islámico es asunto que merece otro tratamiento. Fue así que las imágenes de los niños muertos no se mostraron (lo cual fue correcto) aduciendo las autoridades que evitaban que “se propaguen de manera incontrolada". La Fiscalía declaró  querer la destrucción del material "para preservar la dignidad de las víctimas y para que los yihadistas no puedan utilizarlo con fines propagandísticos".
Un niño muerto en Niza junto a su juguete
Aquí tenemos un ejemplo de manipulación y sesgo de una imagen fotográfica. Un niño ahogado en una playa de Kos es mostrada sin tener en consideración la dignidad de las víctima y su familia en tanto que las fotos de los niños masacrados en Niza se pretenden borrar o esconder. La imagen del niño sirio Aylan, ahogado, y la imagen de un cadáver cubierto en una calle de Niza junto a un muñeco de juguete, son y seguirán siendo fotografías icónicas. Todo esto a pesar del deshonesto sesgo cuando se les compara, las interpretaciones de estas  y el paso de los tiempos.
El pasado 23 de abril se conoció la noticia de la muerte, por ahogamiento, de decenas de inmigrantes cubanos que trataban de superar lo que se conoce como el tapón del Darién; camino a la frontera sur de los EEUU. La selva del Darién es uno de los pasos más peligrosos y por este inhóspito escenario geográfico pasan miles de inmigrantes, un número significativo de ellos son cubanos.
Ese 3 de abril, en el sector del Almira-Panama, decenas de cubanos desaparecieron y murieron como consecuencia de la crecida del rio Darién; que arrastró sus precarios campamentos después de intensas lluvias. Las noticias trascendieron cuando una testigo dio cuenta a un activista de DDHH en Costa Rica. Fue así que algunas páginas web de temas cubanos se hicieron eco de esta noticia. Ni el gobierno de Panamá, ni el de Costa Rica, menos aun el gobierno del régimen en La Habana, mostraron preocupación o dedicación alguna por este drama. Hasta la fecha no se sabe los nombres y el número de los desaparecidos,- presuntos muertos-, cuyos cadáveres desaparecieron en las orillas cenagosas del Rio Darién. Tal vez nunca lleguemos a saber de estos compatriotas que no llegaron. Hay un silencio de muerte. Los pocos que lograron ser enterrados; descansan para siempre en una fosa común del cementerio de la localidad de Bajo Chiquito en Panamá. 
Foto de arriba : Oscar y Valeria Ahogados en el Rio Bravo
Foto debajo: Cubanos ahogados en el Rio Darien 
Nada se habla de lista de fallecidos ni de investigación alguna; tampoco de la posibilidad de recuperar los cuerpos y repatriarlos a Cuba. A nadie conciernen estos inmigrantes cubanos, como no ha importado una tragedia que ya lleva 6 décadas. Nunca importaron los muertos en el Estrecho de la Florida como no conciernen estos, los de la selva del Darién. En estos días buscaba afanoso algún reportaje de las cadenas nacionales de televisión en los EEUU y el silencio fue la respuesta. Estos inmigrantes no murieron tratando de cruzar el Rio Bravo y por lo tanto no se les pueden endosar a la actual administración norteamericana.
Los cubanos continúan sumando muertes a esta horrible estadística que comenzó hace 60 años.  Unas pocas fotos donde aparecen los cuerpos de cubanos, mujeres y niños ahogados y semi sumergidos en el agua lodosa del Rio Darién, es el único testimonio de una tragedia que no ha sido objeto de una atención contrastada de los medios. Como si lo ha sido la reciente muerte de Oscar y Valeria Martínez, padre e hija, que hoy conmueve a buena parte de la opinión pública.
Fue el 23 de junio cuando Oscar Martínez, Tania Vanessa Ávalos y la niña de ambos Valeria trataron de pasar, padre e hija el Rio Bravo para llegar a los EEUU; ambos aparecieron ahogados en la orilla del Rio.  La imagen de los cuerpos de Óscar y su pequeña hija Valeria de solo 23 meses, ambos de El Salvador, conmovió a la opinión pública y consiguió la atención de los medios incluyendo, esta vez sí, a las cadenas nacionales de televisión en la Unión Americana.
El momento revelador y las argucias informativas de la progresía antinorteamericana eran recomendables. La imagen calaba hondo, había que utilizarla. Las polémicas en torno a las medidas discriminatorias de la administración norteamericana, el énfasis perverso en la figura del Presidente de los EEUU, los argumentos sobre las condiciones de los centros de detención en la frontera y la narrativa torcida de la izquierda,- así como-,  el oportunismo político del Partido Demócrata en plena campaña electoral, se encargaría de lo demás. La imagen estaba servida, solo había que echarle mano.
No debemos   soslayar que el problema migratorio es y seguirá siendo un asunto de suma urgencia; no solo para los EEUU sino para Europa y amplias zonas del mundo que se ven superados por cientos de miles de inmigrantes que llegan a otros países de manera ilegal y desordenada. Una cifra poblacional incalculable de asiáticos, árabes, africanos y centroamericanos se mueve hacia zonas donde buscan mejores oportunidades y bienestar. El conjunto de naciones, los organismos internacionales y las poblaciones en general, no están preparados para este problema y no  hay solución para esto.
Entonces vienen los argumentos de las menesterosas familias que huyen de la pobreza, de la inseguridad, del abandono de los gobiernos fallidos; de los pueblos que sucumben a la corrupción y el despropósito. Hay que irse quién sabe para dónde.
A pesar de las advertencias de la madre, de las familiares y de las autoridades, la intención de cruzar era apremiante para la familia Martínez . Decían que tenían miedo por cómo se estaba poniendo la situación (en México) con los migrantes por la presión de Trump; por eso decidieron cruzar el río. Allí murieron padre e hija.
Esto es lo que dicen los medios, el drama poco importa: Los cadáveres aparecieron este lunes. Un fotógrafo los inmortalizó en una instantánea que ya se ha convertido en símbolo del éxodo centroamericano y ha devuelto a Washington el debate sobre la crisis migratoria, que promete ser eje de la campaña presidencial de 2020. Esa imagen, cuya publicación también ha generado controversia entre los medios, es la que ha evitado que la muerte de este padre y su hija haya pasado inadvertida en la prensa norteamericana.
El salto de esta fotografía y su impacto ha sido comparado con la del niño Aylan, pero esto poco importa; lo que interesa es tratar de usar el tema de la inmigración y el papel de la administración norteamericana. Caldear los ánimos de todos, con una campaña electoral que se vislumbra como de intensa confrontación y de ruptura de la estabilidad social de la gran nación, que es América.
Hasta el Papa, quien seguro tiene ante sí la situación de cientos de tragedias de inmigrantes como esta, ha encontrado tiempo para opinar sobre el drama de la familia Martínez, padre e hija ahogados en el Rio Bravo. En un comunicado difundido este 26 de junio, Alessandro Gisotti, director interino de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, señaló que “el Santo Padre ha visto, con inmensa tristeza, la imagen del papá y de su hija muertos ahogados en el Río Grande mientras trataban de pasar la frontera entre México y los Estados Unidos”. A ver donde dejó algo de esa tristeza, para con los inmigrantes cubanos ahogados en el Rio Darién en Panamá.
Hay una dedicación, en esto de la inmigración incontrolada a la hipocresía política, el inhumano cinismo y la manipulación enjundiosa de sectores proclives a la confrontación y el encono. En medio de esto hay una actitud sesgada para con los eventos migratorios, está lo que representa el mensaje de una fotografía. Es por eso que he puesto la foto de la familia salvadoreña ahogada en el Rio Bravo y  las fotos de los inmigrantes cubanos también ahogados en el Rio Darién.(ver foto)
Cuando terminaba este artículo, encuentro asidero argumental en un artículo de opinión del escritor y pintor cubano, Juan Abreu, quien vive en España. Abreu escribe lo siguiente:
¿Entienden ahora por qué me repugna cómo usan al pobre niño muerto en el río y a su padre para su vil politiquería progre antiyanki y anti Trump. Trump que, naturalmente no tiene culpa alguna de que gobiernos ineptos y ladrones sean incapaces de ofrecer una vida decente a sus ciudadanos, y sobre todo no es en absoluto culpable de que un padre haya decidido meterse con su hija en ese río.
Mientras me detengo en la caricatura de un sonriente Trump que observa con desparpajo los cadáveres de Padre e hija ahogados ; vuelvo a las palabras del Presidente recién electo del Salvador, Nayib Bukele, sobre estas muertes: “Podemos culpar a cualquier otro país, ¿pero y qué de nuestra culpa? ¿De qué país huyeron? ¿Huyeron de EE.UU.? Huyeron de El Salvador, huyeron de nuestro país. Es nuestra culpa"
Vamos que ya aparece la decencia política. Empecemos por señalar a los culpables que son muchos y muy variados.
Fort Worth, TX. 3 de julio de 2019
* Médico Especialista en Oncología. Profesor Instructor de Farmacología de la UH. Consultor de GLG. Blogger. Contribuye con artículos de opinión sobre Cuba en distintos sitios web sobre Salud y DDHH, entre otros. Fue columnista en la sección de opinión del periódico  Panorama de Fort Worth, TX, de forma regular. Sus contribuciones abarcan temas variados. Ha publicado los libros: “La Habana bien vale unos títulos” y “Notas sobre la religiosidad del cubano bajo una dictadura prolongada”.


martes, marzo 27, 2018

Las manifestaciones estudiantiles… ¿lección de civismo?



Una intensa polémica ha surgido entre los cubanos, despues de los eventos ocurridos en una escuela en Parkland, FL. donde fueron asesinados 17 estudiantes. Un movimiento que busca limitar la adquisición de armas, protagonizado por estudiantes entre los cuales despunta una joven, hija de padres cubanos ha captado la atención de muchos. La polémica se mueve desde los argumentos sobre el compromiso social de los estudiantes, la posible manipulación ideológica y de partido y finalmente el atuendo que uso en una nutrida manifestación la joven líder de este movimiento:  una chaqueta de cuello Mao, verde olivo con una bandera cubana.
Hace algunos años, esto en el 2006, cuando manifestaciones estudiantiles sacudieron los EEUU, escribí para un periódico local este artículo que aborda el compromiso social de los jóvenes estudiantes y su dedicación al civismo. Las explicaciones que use son válidas para analizar estos temas que hoy ocupan los medios y sobre todo las redes sociales. Basta quitar la palabra metroplex y bien pude considerarse los argumentos que use en ese artículo al calor de la polémica actual. A continuación les dejo el articulo integro.
Las manifestaciones estudiantiles en el Metroplex: ¿Lección de Civismo?
….hay razón para juzgar mal a quien no cuida del respeto…, José Martí.
Vengo de un país donde no se respeta la libertad de expresión, ni de asociación, no se permite que las personas se manifiesten de forma libre y pacífica; los que así lo hacen se exponen a fuertes condenas de cárcel. Hace algunos años cientos de jóvenes se manifestaron en la Ciudad de la Habana, los que no pudieron esconderse en las casas de los vecinos que le proveyeron protección, fueron atacados y encarcelados, 155 de ellos fueron enviados a prisión después de aplicársele la Ley de Peligrosidad Social un engendro legal que permite al régimen juzgar a las personas aun cuando no han cometido delito alguno, sólo con la presunción de que pueden llegar a cometerlo.
De manera que cuando el lunes veía en los noticiarios que miles de estudiantes de nivel medio en el Metroplex (Dallas-Fort Worth), participaban en manifestaciones para reclamar por los derechos de los indocumentados y un trato justo para aquellos, sobre todo en lo relativo a las leyes que se están discutiendo y pronto a ser legisladas; me sentí feliz y orgulloso de ver una juventud que pone interés en mostrar preocupación por los demás miembros de la comunidad. Esto es civismo, me dije.
¡Qué bueno es ver que estos jóvenes, dejaron a un lado la disipación y el ocio, para compartir una humanidad civilizada! Esto es civismo me repetí orgulloso.
Estos jóvenes utilizando sus libertades individuales legitiman la libertad que los hace honrados, y que les permite pensar y hablar sin hipocresías, estos jóvenes han creído que la Patria es comunidad de intereses y en estos intereses está el considerar como propio la suerte de millones de indocumentados, que todo parece indicar serian penalizados en tanto que entraron de forma ilegal al país, además de que también serían penalizados aquellos que los ayuden. Alguien en este país de libres y de leyes, creyó conveniente criminalizar al buen samaritano.
Mi entusiasmó duró poco. El sábado anterior había estado en Dallas y allí una marcha convocada por organizaciones hispanas pasó sin penas ni glorias. Los estudiantes el lunes siguiente entendieron que era mejor abandonar las aulas e irse para un parque a protestar. Empezaron por no cumplir con sus obligaciones para con la comunidad escolar, de la cual son parte  y desatendieron la convocatoria de las organizaciones hispanas, de la cual ellos como sus padres son parte, debiendo mostrar cierta obligación moral al apoyarlas. De manera que, así no hay civismo.
El gesto de abandonar las aulas en momentos de clases es un acto de irrespeto y hace dudar del interés de estos jóvenes como educandos responsables. La libertad empieza en las aulas; un pueblo de hombres educados será siempre un pueblo de hombres libres. Empecemos por ahí.

Vi jóvenes llevar con desgano y de forma nada digna las enseñas nacionales de México, Estados Unidos y El Salvador, e incluso, una joven llevaba con desbarro a modo de estola una bandera cubana. Me gusta ver mi bandera en un acto de libertad, pero de forma digna, sin menoscabo de todo lo que representa. La bandera no es un trapo, como para llevarla con fastidio, enlodarla, ponerle inscripciones ajenas o mostrarla invertida en un flotador en el agua. Eso vi en el segundo día de las manifestaciones, donde todas las banderas fueron ultrajadas.
Cuando todo parecía haber tomado su cauce, de nuevo los jóvenes de distintas escuelas de nivel medio, se manifestaron frente a las sedes de los gobiernos locales; había violencia verbal y actitudes desafiantes, la irrupción dentro del edificio del Ayuntamiento de Dallas, y la liviandad de los jóvenes al lanzarse a la fuente de la explanada del Ayuntamiento, mientras se expresaban con palabras obscenas; fue una situación más que desdichada, vergonzosa, que nos produjo una sensación de desánimo.
Una actitud cívica es algo más que la preocupación por los demás, sobre todo cuando sus derechos se ven amenazados, civismo es mostrar una actitud educada, cortés y a tono con las obligaciones que se tienen para con la comunidad a la cual pertenecemos; es compartir una humanidad civilizada, por definición, ¡eso es civismo! . Algo que parece ha faltado en estas manifestaciones.
Es necesario entre nuestros jóvenes poner de moda la virtud, y admitir que es buena la práctica de un civismo que se empleé a fondo, sin reservas, sin hipocresías y sin cobardías. Pero el buen obrar no debe ser consumido por un entusiasmo irracional, la misma libertad sale lastimada cuando fomentamos las bajas pasiones y los irreflexivos instantes de rebelión que a nada conducen. Vivimos en un país de libres y en un país de leyes, seamos libres en la medida en que respetemos las leyes; y no dudemos ni por un momento en cuestionar aquellas leyes que consideremos injustas sin detrimento de nuestra conducta íntegra.
Queremos que estos jóvenes se labren como hombres honrados, de probado decoro. Es por eso que propongo que sigan manifestándose. Que se manifiesten de manera firme y responsable, dejando a un lado los malos ejemplos. Quisiera verlos dando una lección de compromiso ciudadano y la sociedad en su conjunto aceptando el reto.
“De los derechos y opiniones de sus hijos todos está hecho un pueblo”, si es así adelante, que opinen, que se expresen libremente, que usen las facilidades de sus escuelas como parlamentos improvisados, que participen en actividades cívicas extracurriculares, y que sean escuchados. Quisiera verlos marchar unidos, inquietos y alegres pero respetando a los otros, los objetos públicos y el entorno.
Quiero que sean escuchados, que participen en programas de radio y de televisión, que sean recibidos por los políticos locales, que escriban en sus periódicos murales y en sus páginas personales en Internet; que sean escuchados en sus Iglesias, en las centros comunitarios y en las reuniones de los cabildos locales.
Quiero verlos y oírlos manifestarse sobre los problemas de la deserción escolar, las pandillas, el consumo de drogas, el derecho y las relaciones entre los estados y gobiernos. ¡Que pongan entusiasmo y hagan uso de sus derechos individuales, sin excesos!  ¡Que se sientan partícipes de una sociedad libre, que se apresten para el mañana cuando sean los que conduzcan esta gran nación ¡ ¿Qué ahora se mostraron con torpeza?, bien deben hacer en rectificar, porque ya entenderán que su misión en este país es ayudar a engrandecerlo actuando con nobleza y cumpliendo con las obligaciones que establece una sociedad ordenada y libre.
A los jóvenes que se manifestaron, les digo que nunca oculten lo que piensan, ni tengan miedo a decirlo, saquen a lucir la verdad y síganla como hombre libres que son. Esto se los dice con el corazón contrito, alguien que siendo joven y hasta la adultez vivió bajo una tiranía incorregible; y que ahora se extingue ante la amarga realidad de una vida de exiliado, donde parece que ni la luz del sol se recibe; esta vida de hoy, sin Patria pero sin amo.

© 2006

lunes, septiembre 18, 2006

Médicos repugnantes y dañinos a la Revolución.

Por: Dr. Eloy A. González.

Repugnantes y dañinos a la Revolución son algunos de los calificativos que utiliza el régimen castro-comunista en el trato consular que suele dar a sus nacionales, médicos de profesión radicados en el extranjero y que desean viajar a la Isla-cárcel.

Y es que el problema, que no es nada nuevo, se agudiza con la entrada en vigor de las nuevas medidas anunciadas por el régimen de La Habana en ocasión de la celebración en esta capital de la conferencia: “La Nación y la Inmigración”. Las medidas, entre otras cosas, permiten a los cubanos radicados en el exterior, viajar a Cuba sin necesidad de una Visa de entrada, pero eso si con un “pasaporte habilitado’ que es, el mismo perro con diferente collar.
La historia comienza por los 60’s. El régimen estableció sin margen de dudas su condición de Estado-Patrón y controló el siempre libre ejercicio de la práctica médica. Los médicos pasaron a ser, como el resto de la población laboral, asalariados dóciles del Estado.


Cuando muchos de estos médicos optaron por emigrar al agravarse la situación político-económica del país a principios de la década del 60’s y porque, entre otra cosas, ya se había declarado el carácter socialista de la Revolución; se vieron imposibilitados de salir de Cuba al producirse el cierre de la compañías aéreas que operaban entre Cuba y los Estados Unidos de forma intempestiva. Esto ocurrió a raíz de los eventos de la Crisis de los misiles en el 1962.
Estos médicos no “formados” por y en la Revolución, pero candidatos a “desertores” se les sancionó a trabajar en lugares inhóspitos y alejados de sus familias .Recuerdo por aquellos tiempos la frase empleada para calificarlos: “están castigados por querer irse del país”. Permanecían en esos lugares alrededor de 7 años bajo el estricto control de los funcionarios partidistas siempre prestos a ensañarse con ellos y aplicarles la sanción laboral más severa si incurrían en el más leve error en su trabajo diario.
Cuando finalmente lograban irse llevaban consigo, además del tiempo perdido y las carreras truncadas, sus amarguras y frustraciones siempre difíciles de desprenderse de ellas para convertirse en inmigrantes a destiempo. No creo que a estos les interesó en algún momento regresar, por lo demás, no había por ese tiempo ‘pasaporte habilitado’
Los médicos ‘formados” por (o en) la Revolución si deseaban emigrar no podían hacerlo bajo ninguna circunstancia. Eran “frutos” de la Revolución, ésta los había ‘formado” el costo económico de su formación había corrido por su cuenta; en tal sentido, eran “privilegiados” que adquirían la condición de esclavos; los hijos de la Revolución tenían que correr la misma suerte.
Pero muchos no querían vivir la experiencia revolucionaria y aquellos, paradójicamente más proclives a la ideología revolucionaria, militantes aguerridos ,soldados incondicionales de la Revolución y forjados en la lucha; aprovechaban la primera oportunidad de un viaje oficial con motivo de algún Curso o Congreso en el exterior para bajarse del avión en Gander o Barajas y poner espacio de por medio entre la Revolución y su anatomia.Recuerdo en mis tiempos de estudiante cuando se conocía de estos casos de comunistas-sarampionosos, que hacían una opción preferencial por el capitalismo salvaje. El choteo era mayúsculo.

Durante la década de los 70’s y 80’s, al incrementarse el número de misiones médicas cubanas en África y otras latitudes, el número de médicos también aumentaba y con ellos las posibilidades de deserciones. Las misiones internacionalistas constituyeron y aún constituyen una posibilidad para emigrar de los profesionales cubanos en general. Esto aumentó la presencia de esa población profesional calificada por el régimen de “desertores” y a los cuales se les prohíbe ingresar a Cuba o reunirse con sus familiares. Estos médicos caen dentro de la categoría de “desahuciados” pudiendo regresar a la Isla si tienen suerte o le conceden una especie de perdón, que nadie sabe quien o que organismo e institución lo otorga.
Al principio de la década de los 90’s ocurre el fenómeno más interesante en la compleja situación social de Cuba por aquellos tiempos. Con la caída del Muro de Berlín y la subsiguiente desaparición del campo socialista, el régimen castro-comunista ejecuta uno de los más paradójicos pero eficiente procedimiento para aliviar la tensión social existente; miles de profesionales salieron de Cuba y entre ellos muchos médicos que se instalaron en otros países a trabajar sin perder el vínculo con su país de origen y las representaciones diplomáticas y consulares de Cuba. Se conoció como el “Exilio de Terciopelo” y a esta categoría no faltaron los “esclavos de bata blanca” que creyeron que una carta de invitación y un contrato de trabajo en el extranjero los haría libres. No fue así. Nunca entenderé esta movida del régimen al permitir la salida de tantos nacionales con sólida formación profesional, sólo porque tenían una carta de invitación o un contrato de trabajo. Fue parte de una solución de un problema mayor, evitar un estallido social.
No debemos de pasar por alto que, en relación a los dos éxodos masivos, esto es, Mariel/80 y la Crisis de los Balseros del 1994, muchos profesionales de la Salud aprovecharon para escapar de la Isla. En el caso del Mariel, el régimen al percatarse del flujo de profesionales que salían le puso fin de inmediato controlando esto por medio del chequeo del registro laboral adjunto al carné de identidad. En el caso de los balseros del 94, muchos médicos optaron por esta travesía, pero el éxodo tuvo un fin que todos conocemos.
De todo lo anterior se infiere que existe una población de inmigrantes cubanos, médicos de profesión, radicados en el extranjero. No existen cifras estadísticas, pero debe ser un número considerable de aquellos que optaron por vivir en libertad aunque no la obtuvieron del todo. Atrás quedaron en muchas ocasiones una familia-rehén que sufre las consecuencias y penalidades del carácter vengativo del régimen.
Hoy muchos de los médicos radicados en el extranjero desean regresa de visita a su país de origen; pero se ven imposibilitados de hacerlo, incluso cuando, según las nuevas regulaciones no necesitan un Visado de entrada. El problema no es nada nuevo, el régimen castro-comunista se niega a re-habilitar a los “desertores” y les recuerda a los integrantes del “exilio de terciopelo” que su condición implica transitar por los caminos de la lealtad a la Revolución, mientras les recuerda a otros que son “repugnantes y dañinos a la Revolución”.
En Chile los médicos cubanos comenzaron a llegar entre 1995-1999, cuando unos 278 profesionales revalidaron sus títulos. Alrededor del 2001, el número de médicos cubanos se establecía en unos 1 000; sin embargo tuve la oportunidad de hablar con un médico cubano recién radicado en Miami y que antes trabajaba en Santiago de Chile; este me aseguró que el número de médicos cubanos en Chile supera los 2 000. Estos médicos han notificado de una Ley secreta de la dictadura Castro-comunista que les prohíbe viajar a Cuba a visitar a sus familiares , lo cual implica un exilio forzoso para aquellos que pensaron que , habiendo salido con un permiso de Inmigración y estando establecidos en Chile, podrían viajar libremente a Cuba . No ha sido así, y esto ha ocasionando protestas de la comunidad médica cubana en Chile.
Otro tanto ocurre en Brasil, donde fueron enviados un buen número de médicos a establecer en algunas zonas el Plan del Médico de la Familia, y en otros casos emigraron según los mecanismos antes expuestos. La situación parece ser más dramática y se refleja en la denuncia dada a conocer por ellos y que a continuación trascribimos:
Desde Brasil queremos notificar la persecución a que estamos sometidos los médicos desertores de la tiranía castrista. Desterrados, con entrada a Cuba prohibida indefinidamente, con esposa e hijos retenidos en la Isla; somos otra de las muestras vivas del odio y la antihumana política del régimen dictatorial cubano”.
“Llegamos a este país como esclavos, obligados a enviar el 80% de nuestro salario ,controlados por la Embajada Cubana …. . Desde que desertamos y pedimos asilo pasamos a ser perseguidos por la Embajada, ahora con el Sr. Jorge Lescano como máxima autoridad , y su ejercito de sátrapas de tropas especiales con fachada de diplomáticos”.
“Denunciamos el uso de los médicos cubanos en este país, para apoyar compañas políticas en estados de norte y nordeste, como manifestación de interferencia en asuntos de otro estado. Denunciamos los turbios negocios fraudulentos de la Embajada Cubana en Brasil, vendiendo medicamentos a precios irrisorios ,mientras el pueblo cubano carece de ellos en los hospitales. Denunciamos los negocios fraudulentos de la empresa cubana LabioFam,……. . Denunciamos la flagrante violación de los derechos humanos al prohibirnos visitar nuestros seres queridos .Reclamamos en derecho a la reunificación familiar, solicitando libertad para los niños retenidos en Cuba, hijos de médicos que desertamos de la esclavitud y luchamos por la democracia y las libertades del ser humano”.  (Médicos Cubanos en Brasil) 1
También los médicos cubanos radicados en Europa son objetos de todo tipo de tropelías y abuso a su dignidad y derechos; como puede conocerse en un documentado artículo aparecido en la prensa digital , y es que los médicos cubanos residentes en naciones europeas tampoco son elegibles para viajar a la Isla con su pasaporte “habilitado”, solo por eso, por ser médicos.
Los propios periodistas independientes en Cuba nos recuerdan de la condición de los médicos allí, que han podido estudiar y alcanzar esta categoría profesional “gracias a la Revolución”, esos son usados por esta Revolución como medios básicos de ella . Las limitaciones actuales para aquellos médicos domiciliados en la Isla que deseen emigrar indican sanciones por deslealtad política . ¿Entonces?, ¿Por que nos sorprende cuando “la mano larga de la Revolución” se extiende hasta los médicos residentes en el extranjero recordándoles sus deslealtades políticas?
Crecimos y nos formamos al amparo dañino de una Revolución que pisotea el Derecho y enturbia toda nobleza, creíamos que con sólo obrar de buena fe encontraríamos el derrotero correcto para la práctica de nuestra profesión. Viciaron nuestra capacidad de obrar, no nos engañemos, donde quiera que estemos, no sólo nuestros familiares son rehenes de un régimen vengativo que no duda en aplicar su poder. Aquí no hay exilios ni exiliados distintos, el optar por establecerse en otro país, lo cual es uno de los derechos básicos, te hace merecedor del calificativo de desertor y como tales son tratados cualquiera que sea el tiempo pasado fuera de Cuba.
Lidiamos con un régimen vengativo y como señala uno de esos médicos ‘desertores” de las “solidarias y desinteresadas” misiones internacionalistas en África: “El régimen (de Castro) a fracasado en todo lo que ha intentado, pero conserva una gran capacidad de venganza.Castro disfruta vengándose, y aun conserva una gran capacidad para hacerlo" . Así que si eres médico escapado, serás siempre médico sancionado, e iras a engrosar una secreta “lista negra” a la cual solo tienen acceso los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Dictadura.
¿Hasta cuando seguiremos transitando en este doloroso Exilio, entre las falacias y las arbitrariedades del régimen? Salir siempre es un acto de Libertad para aquellos que definitivamente se desembarazan del régimen, y no se dejan manipular por los mecanismos que ensombrecen la dignidad y fracturan el decoro; como eso de “habilitarme” un pasaporte para tener derecho a viajar a mi Patria.
Para aquellos que nos negamos a vivir sin decoro nos espera un regreso promisorio, y ya libres experimentaremos el reencuentro coronado por la virtud de la cual nunca se dudo, el amor que nunca se perdió y el recuerdo que nunca fue apartado. En definitiva, “no hay Patria sin Virtud” y a una Patria plena de virtudes aspiramos .
© 2005
--------------------------------------------------------------------
1 Médicos Cubanos en Brasil. Denuncia. Siglo XX. Abril 2002
2 Denuncian médicos exiliados la negativa del gobierno a permitirles visitar la Isla, por Michel Suárez. www.cubaencuentro.com/sociedad/noticias 06/19/2004
3 Médicos Cubanos, medios básicos del gobierno comunista? Por :Pablo Pacheco,PSD.Ciego de Ávila, Cuba 08/2000
4 Médicos o Esclavos ?. por Dr. J.L García Paneque, Agencia Libertad. Las Tunas.Cuba.
5 Propiedad del Estado. (entrevista). Víctor Llano. Libertad Digital.