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domingo, marzo 24, 2024

Cubaencuentro, ¿ Libertad de expresión?

 

No tengo ningún tipo de opinión en contra del Sr. Armengol. Debería tenerla cuando, después de publicar 30 artículos de mi autoría, de  golpe y porrazo, no se aceptó ni una colaboración más. No recuerdo cuáles eran los artículos, dos o tres, apenas que no fueron publicados. Lo que sí me sorprendió fue que, a partir de ese momento, fue bloqueada mi participación con comentarios de otros artículos. Del acto censurable de mis comentarios y la explicación que generaba el rechazo, guardé captura de pantalla. Decía claramente que había sido bloqueado.  Siempre entendí que el editor se reserva el derecho a publicar o no un artículo, pero llegar a bloquear los comentarios a otros materiales de manera permanente no logré nunca aceptar.

Debo reconocer y apreciar que, los 30 artículos publicados aún pueden leerse en la página; porque nunca fueron eliminados.

Por todo lo anterior, me limito a decir esto con apego a la libertad de expresión que no tuve en este medio con relación a los comentarios y mis  últimas colaboraciones, que sigo reconociendo  y apreciando la labor informativa de Cubaencuentro y las decisiones de su jefe editorial el Sr. Armengol; para el cual nunca he guardado resentimiento alguno, ni  ánimo tendencioso. Es esto fruto del libre juego de las ideas, y en esto podemos equivocarnos en aceptar o no los puntos de visto del otro.

Espero que este comentario no sea bloqueado…, Sigo bloqueado; según puedo apreciar después de varios intentos, por lo cual me reservo el derecho de publicar esta nota en las redes sociales.

Dr. Eloy A González

marzo 24, 2024

Información relacionada:

Fallece en Miami Alejandro Armengol

sábado, julio 25, 2020

Intento de Asesinato. Primera Parte


Este es un extenso artículo con el título de “Intento de Asesinato”. Preparado para completar una información valiosa que será incluido en un libro de próxima aparición. Siendo como es muy extenso, he decidido incluirlo en el Blog en tres partes e insertar los enlaces activos donde sea necesario. De esta forma es mas accesible su lectura y permite incluirlos también en las redes sociales.
Intento de asesinato.
El encabezar este testimonio me produce cierto sobrecogimiento. Los hechos que ahora describo nunca han sido incluidos en documento alguno. Sí, existe una corta referencia en el testimonio que, en algún momento, escribí con el título de: Trascripciones tardías u Otras trascripciones tardías. Estos documentos, que aportan notas convincentes, aparecen con esos títulos y a modo de artículos testimoniales en la red; también en mis libros que recopilan artículos y que han sido publicados: “La Habana bien vale unos títulos” y “Notas sobe la religiosidad del cubano bajo una dictadura prolongada”. Desde hace algún tiempo cuando preparaba la maquetación para un próximo libro incluí un archivo: testimonio inacabado; es en este punto que comienzo a escribir.
¿Por qué ahora? No hay mucho tiempo. Es cierto que estos fueron eventos que ocurrieron a finales del año 1992, pero su alcance y lo difícil de aceptar me llevaron, primero a no denunciarlos y después a tratar de reinterpretar todo aquello. Cuando se produjo el juicio y recibí una especie de fallo condenatorio, guardé el documento y al salir de Cuba al exilio no lo traje. El documento en si prueba los hechos no la intencionalidad de los hechos.

Intersección de la Calle 42 y 35 Av. Marianao, La Habana
Es que intento escribir sin tener el documento de referencia que aportaba muchos datos, ni más ni menos, del intento de asesinato de que fui objeto a mediados de octubre del año 1992 en la intersección de la Calle 42 y la Avenida 35 esto en Marianao, La Habana. Si se mira en el tiempo esta es, sin duda, una trascripción tardía, pero necesaria; completa mi testimonio al que solo faltaba esta acción con intención criminal de la policía política. Tratando de ordenar todo lo acontecido en aquel azaroso año del 1992, señalo aquí lo siguiente:
El día 20 de abril de 1992 fui detenido en mi centro de trabajo, Hospital Gral. Docente “Julio Trigo López” a las 9:00 a.m. y conducido a la sede del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE) conocido como “Villa Marista”, allí fui interrogado durante 48 horas y puesto en libertad más tarde. Sin conocer las consecuencias ulteriores de mí arresto y teniendo en cuenta las opiniones de la contraparte, es decir de los interrogadores. Obviamente las medidas y consecuencias no se hicieron esperar.
Un mes después de mi detención fui citado a la sede de la Seguridad del Estado a fin de efectuar nuevos interrogatorios en los cuales expresé con claridad mis puntos de vista. Una semana depuse fui citado de nuevo es esta sede para otro interrogatorio, aunque era evidente que éste tenía el propósito, en medio de un fuerte ambiente de intimidación, a lograr nuestro compromiso de colaborar con la policía política, lo cual rechacé de forma resulta y categórica a pesar de las consecuencias que me informaron acarrearía mi actitud con relación a mis familiares.
Los acontecimientos se precipitaron; el día 24 de junio de 1992 se informó en reunión pública en el Hospital donde trabajaba de mi condición de “activista de derechos humanos” y “contrarrevolucionario”, tratando de crear un ambiente de hostilidad entre los trabajadores lo cual resultó fallido e incluso contraproducente para las autoridades. Las muestras de solidaridad y respeto mostrado por los trabajadores son dignas de ser mencionado aquí.
Una semana más tarde fui objeto de un intento de agresión física a la salida del Hospital por dos personas que venían en una moto a gran velocidad, en esa ocasión fue golpeado un paciente que caminaba a mi lado. Días después sufrí una agresión física en la conocida intersección habanera de 100 y 51 en Marianao, de forma muy sospechosa.
El día 1 de noviembre de 1992 se me entregó una citación para presentarme el día 8 del corriente en la Zona de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en Calle 86 y 13 en Playa. Al llegar allí comprendí que estaban creadas las condiciones para un interrogatorio público y un Acto de Repudio (linchamiento verbal). Alrededor de unas 30 personas ocupaban el local mientras se sentaron al frente, a modo de jueces, los representantes del Partido Comunista, MININT, SUVP y CDR. La situación no pasó de un interrogatorio público en el cual expresé mi posición a favor de los Derechos Humanos en su contexto cristiano. Recibí una advertencia verbal.
A esto se agrega que el resto de mis familiares comenzaron a sufrir las ambigüedades, controles y presiones de todo tipo. A mi esposa le fue negada de forma reiterada la posibilidad de obtener trabajo, siendo Médico Especialista, permaneciendo dos años sin trabajo al negársele el derecho a ocupar las plazas que se encontraban vacantes en su especialidad.
En noviembre del 1992 fui expulsado de un Curso Básico de computación que estaba recibiendo en la Facultad de Medicina anexa al Hospital Julio Trigo donde trabajaba en aquel momento; esto por razones políticas.
En el mes de diciembre de 1992 fue informado de forma pública en los Comités de Defensa de la Revolución en el vecindario donde residía, de mi condición de “religioso” y “uno de los Derechos Humanos” y contrarrevolucionario”.
El 29 de diciembre de 1992 fui citado a Juicio por un supuesto y oscuro accidente de tránsito, en el auto del juicio el Juez mostró una violencia verbal inmotivada contra mí tan pronto como empecé a declarar. Como era de esperar se me declaró culpable. (Otras trascripciones tardías)
Es de este asunto que quiero tratar en este artículo.
Continuará…,

domingo, mayo 31, 2020

Médico y Carretonero.


Dr. Eloy A González.
Nuestro admirado y de noble aceptación, el coterráneo de tantos, Osvaldo Sánchez, ha escrito una nota nada desdibujada en el tiempo; sobre los avatares del abastecimiento del arroz en nuestro país.
Nota ágil de acertado tono, donde nos lleva de los tiempos aciagos de los noventas a la actualidad, en una crónica personal e incisiva. Es una de esas notas que nos alejan de las especulaciones, los entresijos y las deformaciones de la realidad. En la crónica sencilla de un aspecto de la vida común, de gente común que solo le toca eso: vivir.
Por esos años de los noventas, en circunstancias personales nada propicias y caminando como tanto el abrupto camino de las privaciones y los sobresaltos viajaba no pocas veces a mi pueblo natal, Buenavista, en procura de alimentos para paliar la situación crítica y desventurada de mi familia en la capital.

Aquí les dejo la foto del Médico, la del Carretonero no la tengo;
 pero con gusto también la incluiría.

Nos empleamos a fondo, esto en los tempranos años de los noventas, en sembrar un amplio campo de arroz en la Finca de la familia; y llegó la cosecha. Ese día fueron convocados todos los que tenían asignados sus surcos del sembrado; el campo traía una abundante cosecha. Todos estaban contentos, todos trabajaban a la par, todos eran solidarios y animados. El preciado cereal, el arroz, estaría garantizado en las mesas de sus familias.
Estaban, entre otros, Juan Calandria que entonces trabajaba allí y el pastor Salomón que le metía duro el hombro al trabajo. Todos trabajaron hasta el final; nadie se fue con su parte hasta que no quedo cegada la ultima espiga y procurado el ultimo grano en los sacos. Cada cual tomó el camino de regreso al pueblo.
El secado llevo algunos días, por lo que tuve que regresar dos semanas después. Al punto para trillarlo, tomé dos sacos los puse en el carretón, que para eso tenia, y a empujarlo hasta la carpintería-trilladora que era conocida en el pueblo.
Cuando superé algunos metros, y ya tempranamente cansado de empujar el carretón, un vecino del pueblo con voz resuelta me dijo: ¡vaya…, un médico carretonero! Sí de eso se trataba y mucho más; un padre en procura de sustento para su familia. Rápido como suelo hacer le contesté: “el mismo médico que hace algunos años procuró y solucionó la atención de su Padre en el Instituto de Oncología”. Nada más me dijo, se dio media vuelta y siguió su camino. Por respeto a su señor Padre omito el nombre.
Tal vez no fue la mejor respuesta, asumo eso. Pero fue muy aleccionador de mi parte que supiera simultanear, por que no, las dedicaciones como Médico y las improvisaciones como Agricultor y Carretonero.
mayo 29, 2020

martes, mayo 26, 2020

Write a Book.


By: Eloy A Gonzalez.
Buena parte de mi vida está vinculada con los libros. Much of my life is linked with the books. Los reconocí un día del año 1962 en aquella amplia biblioteca de una casona confiscada a sus dueños. I recognized one day in 1962 in this large library of a house confiscated from its owners. La sensación que experimenté aquel verano aun lo recuerdo con delectación. The feeling I experienced that summer still remember with pleasure.
The idea of writing has always accompanied me. Completing a book is another issue that has occupied me last year. This after a brief contact with death, living the hazardous conditions and have a good number of articles I have written in recent years.
Es que desde hace cinco años  comencé a escribir artículos sobre temas de Salud, Medicina y Educación Médica en Cuba, muy a tono con mi profesión, esa que me había acompañado  durante casi 30 años y que retomé brevemente hace apenas tres años. Is that five years ago I started writing articles on topics of Health, Medicine and Medical Education in Cuba, quite in keeping with my profession, that had accompanied me for almost 30 years and may return briefly just three years ago. Hace algún tiempo escribí un artículo titulado: “Buen Aniversario” (puede consultarse en Internet) que bien explica los sucesos y motivaciones que me han llevado a escribir tantos artículos de opinión sobre temas muy variados. Some time ago I wrote an article entitled "Good Anniversary" (available on the Internet) that clearly explains the events and motivations that have led me to write opinion articles on many varied topics. Hace seis meses, y siguiendo a un silencio demasiado prolongado, les brindé mi artículo: “Regreso a escribir”. Six months ago, following a silence too long, I toasted my article: "Back to writing." Vale la pena repetir lo que fue una especie de declaración de intenciones sobre lo que sería mi hacer a partir de finales de año 2009: It is worth repeating what was a sort of mission statement about what should be done from my end of year 2009:
En este punto de inflexión, y como nada tengo. At this turning point, as I have nothing. Me muestro compasivo y amable tanto como puedo ser iracundo e irreverente, siempre que lo crea conveniente. I remain compassionate and kind, much as I can be angry, irreverent, whenever it sees fit. No tengo lealtades a quienes responder, ni alineaciones que me fuercen a pensar. I have no loyalties to those who respond, or alignments that force me to think. No tengo esperanzas inmediatas, ni pasiones que me inhiban. I have no immediate hopes, and passions that inhibit me. Disfruto del sosiego de los días estériles y me sumerjo en las noches agradables del insomnio y los sueños. I enjoy the serenity of the barren days and I bathe in the pleasant nights of insomnia and dreams. No cuento con la vida, así me resulta más fácil llevarla sin sobresaltos. I do not have a living, so I take it easier smoothly.
Fue precisamente en ese tiempo de silencio que concebí la idea de seleccionar aquellos artículos sobre temas de Salud y Medicina que tanto me habían ocupado; algunos aparecieron, con algunas modificaciones, en estas páginas. Agrupar los artículos, revisarlos y adecuarlos a una edición por demanda parecía una tarea fácil pero no fue así. It was precisely in that quiet time that I conceived the idea of selecting those articles on topics of Health and Medicine had me so busy; some appeared, with some modifications, in these pages. Grouping articles, review and editing to suit demand seemed an easy task but it did not. Terminada la selección y revisado los textos, estaba listo lo que sería el libro: “La Habana bien vale unos Títulos”. After the selection and revised text, which would be ready the book: "La Habana bien vale unos titulos”.  La edición fue completada por un buen trabajo del diseñador, Salvador Andrade, quien con la portada y contraportada salvó una edición que muestra algunos problemas en los créditos y la tipografía. The edition was supplemented by a good job of the designer, who with the front and back covers saved an issue that shows some problems in the credits and typography.
Faltó en el libro un artículo esencial. Lacking in the book an essential item. Se trata de la nota introductoria y Las Bases y Estatutos del Colegio Medico Independiente de Cuba. This is the introductory note and Bases and Statutes of the Independent Medical College of Cuba. Texto que preparé íntegramente en Cuba en el año de 1997. Prepared text entirely in Cuba in 1997. Ese texto, fundamental para este libro, no lo tenía para incluirlo;  espero que algún día pueda recuperarlo. That text, central to this book was not to include it, I hope that someday it back.
Ayer recibí el libro, las expectativas de tener en la mano un libro al que le dediqué tanto tiempo y energías me produjo una alegría que disfrute en soledad. Yesterday I received the book, expected to have on hand a book to which I devoted much time and energy was a joy that I enjoy in solitude. El libro no es nada pretencioso, tiene el valor de que es mi libro; las ideas y opiniones que están en sus páginas muestran mi quehacer creativo libre de presiones, contradicciones y temores. The book is unpretentious, has a value that is my book, the ideas and opinions that are in their pages show my creative activity free of pressures, contradictions and fears.
Este mi libro , el que ahora tengo cerca mientras escribo estas notas, es un sueño que me he regalado. This, my book, I now have about as I write these notes, is a dream that I've given. No será el único sueño, porque a pesar del drama que representa una vida acabada, es posible hacerse de un sueño y los sueños no tienen cualidades. It will not be the only dream, because despite the drama that represents a life finished, you may be a dream and dreams do not have qualities.
©2010 © 2010
Nota: El libro, “La Habana bien vale unos Títulos”, fue publicado en España, mediante el sistema de edición por demanda en la Editorial Bubok. Note: The book, "La Habana bien vale unos titulos”, was published in Spain by the editing system by demands. It was recently published again. It is available on Amazon.  Puede adquirirse  en Internet empleando un buscador con el título ó el nombre del autor. It can be purchased on the Internet using a search engine with the title or author name.