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domingo, abril 13, 2014

Carta de agradecimiento del Centro Cubano de España al Blog de Medicina Cubana.


Madrid, 12 de abril de 2014.

Dr. Eloy A. González
Exilio.-

De nuestra mayor consideración:
            Como ha relatado un historiador de la Sanidad Pública cubana, hablando sobre los médicos cubanos que se enfrentaron al yugo colonial, ‘’…catorce de ellos encontraron la muerte en las filas del Ejército Libertador…once alcanzaron los grados de general, ocho fueron constituyentes en Jimaguayú y La Yaya, cinco integraron el Consejo de Gobierno de la República en Armas y catorce ocuparon cargos de miembros de la Asamblea de Representantes del Ejército Libertador, por sólo citar los más sobresalientes’’.
            Entonces bajo el dominio colonial, hoy bajo el dominio de un Régimen extranjerizante –que ha impuesto, por muy prolongada que se nos haga la pesadilla comunista, una férula que pasará como un baldón de pésimo recuerdo en nuestra Historia-, los médicos con principios morales –como Vd. mismo, el Dr. Biscet y otros galenos que se han ganado “a pulso” la enemiga del estamento que dirige la Tiranía más dilatada y más criminal de todas las que ha habido en el continente americano- continúan dejando a salvo el buen nombre de la profesión médica, en cuanto demuestran, como un día escribió Octavio Paz, que  “La prueba de la libertad no es filosófica sino existencial: hay libertad cada vez que hay un hombre libre, cada vez que un hombre se atreve a decir No al poder. No nacemos libres: la libertad es una conquista —y más: una invención”.
            Su personal “pliego de cargos” respecto del Régimen ha quedado magistralmente plasmado en las contundentes, e irrebatibles, manifestaciones que incluyó en la entrevista “non-nata” que en 2007 concedió al Medical Post de Canadá, y que es un jalón más que exorna su trayectoria como profesional con un recto sentido de la justicia y de la solidaridad.
            Al reproducir Vd. en el prestigioso Blog de Medicina Cubana -al que mantiene, anima y enriquece desde hace mucho tiempo- la nota de recuerdo que este CENTRO CUBANO DE ESPAÑA ha circulado en memoria de otro facultativo en el Exilio –en este caso, el Dr. Óscar Gómez Hernández, honra y prez de la profesión que no le ha dado la espalda al juramento hipocrático actual, en particular aquella parte en la que se promete mantener “en todas las medidas de mi medio, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica”-, ha contribuido Vd. –decíamos, al reproducir nuestra nota in memoriam- a que se mantenga viva la llama del pensamiento y la actitud humanista y democrática del recto entendimiento de lo que debe ser en especial la conducta de un galeno cubano, que no debe traicionar la tradición de defensa de las Libertades que le corresponde a todo profesional y a todo cubano bien nacido, ya que sin ellas no hay Salud física, mental o espiritual posible.
            En nombre de la Junta Directiva del CENTRO CUBANO DE ESPAÑA, y en el nuestro propio, al sumarle nuestro reconocimiento a los que sin duda ya ha recibido a lo largo del tiempo por su patriótica preocupación, le expresamos en particular nuestra gratitud por haber dado cabida al recuerdo en memoria de uno de los
Fundadores de esta Entidad Decana del Exilio Cubano en España, el Dr. Óscar Gómez Hernández.

            Atentamente,
José Oscar Pérez Couce.
PRESIDENTE

Roberto Soto Santana
Secretario y Abogado

miércoles, abril 09, 2014

¡Descanse en Paz el augusto galeno y prohombre cubano que fue el Dr. Oscar Gómez Hernández!

HA FALLECIDO EL DR. ÓSCAR GÓMEZ HERNÁNDEZ, SOCIO VITALICIO Y VOCAL EMÉRITO DE HONOR, TRAS UN LARGO Y FRUCTUOSO EJERCICIO DE CUBANÍA EN LA PATRIA Y EN EL EXILIO
A la consagración de la perpetua memoria del gran hombre y gran cubano que fue, y de cuyo reciente fallecimiento en la Villa de Madrid acabamos de tener conocimiento en el día de hoy, reproducimos a continuación (resaltadas en color negro) las notas biográficas que le tenemos dedicadas permanentemente, desde hace varios años, en el sitio de Internet www.centrocubanodeespana.org, debidas a la pluma del también fallecido e igualmente recordado amigo el Sr. José (Pepe) Fernández López        
“El Dr. Oscar Gómez Hernández, fundador y miembro siempre de las Juntas Directivas del Centro Cubano de España, nació el 27 de enero de 1921 en el número 20 de la calle Calzada del Vedado, La Habana, estudió en el Colegio de La Salle graduándose en 1938 de Bachiller en Ciencias y Letras, y de médico en la Universidad de La Habana en el año 1944. De 1944 a 1949 ejerció la profesión en EE.UU. y amplió estudios especializándose en otorrinolaringología.  A su regreso a La Habana empieza a trabajar en el Hospital Municipal Infantil, al lado del Dr. Abelardo Codinach, uno de los mejores otorrinos de la época. Posteriormente lo hace en el Hospital Ángel Arturo Aballí con otro gran médico, el Dr. José María Rouco, pariente del Arzobispo y Cardenal Antonio María Rouco Varela, del que es un buen amigo el Dr. Gómez.
Quiero resaltar que Oscar es un buen católico practicante sin fisuras de ninguna clase en su fe. Los últimos años de su estancia en Cuba laboró en el Hospital Nacional Infantil" William Soler" ubicado en el Reparto Alta Habana. En el Edificio Médico del Vedado tuvo también su consulta privada.
El 1º de agosto de 1961 en el barco "Guadalupe" salió de Cuba con su esposa Rosalía Díaz y sus hijos Oscar y Jorge, fijando su residencia en Madrid donde con el tiempo aumentó la prole con el nacimiento de María Guadalupe y María Rosalía. Su señora había nacido en Liérganes, Santander, y a los dos años, en compañía de sus padres que ya habían estado en Cuba, embarcó para La Habana. Lamentablemente falleció hace tres años. Q.E. P.D.
Socio Fundador del Centro Cubano de España,
 Dr. Óscar Gómez Hernández,
 Vocal Emérito de Honor
El 1º de octubre de 1961 se incorporó como Subdirector Médico al Laboratorio PFIZER donde trabajó durante 23 años, los diez últimos como Director Médico. En 1984 se jubiló, aunque continuó ejerciendo la profesión en su consulta privada hasta hace poco. Trabajando en PFIZER había revalidado la carrera pasando en 1966 a ser miembro del Colegio de Médicos de Madrid con el No. 13.552, siendo designado Colegiado Honorífico del mismo, años después. El que suscribe da fe de que sus manos como cirujano eran maravillosas. En 1967 le extirpó las amígdalas que le ocasionaban frecuentes catarros y fiebres en aquellos crudos inviernos madrileños. Remedio santo.
En 1992 fue designado Presidente del C.LR. (Comité Internacional de Rescate­ España), habiendo ocupado ese cargo honorífico hasta el 2001.”
Desde la fundación del Centro, el Dr. Gómez formó parte de sus Juntas Directivas, en las que se ha mantenido activo –en los últimos años, como Vocal Emérito de Honor- hasta su fallecimiento.
El Dr. Gómez fue, desde su llegada a España, uno de los pilares de la Comunidad del Exilio en España y, a partir de la fundación del CENTRO en 1966, también de las actividades humanitarias y sociales de éste. Su huella será imborrable en la memoria de las personas y de las Instituciones a las que honró con su amistad, su pertenencia y sus buenas obras (incluida la atención médica y las intervenciones quirúrgicas que practicó a lo largo de su Carrera –como otorrinolaringólogo de nota-, frecuente y desinteresadamente, en favor de los compatriotas que lo requiriesen).
El Dr. Gómez fue un modelo en el cumplimiento del juramento hipocrático actual, surgido de la Convención de Ginebra de 1945, cuyo texto reza así:
En el momento de ser admitido entre los miembros de la profesión médica, me comprometo solemnemente a consagrar mi vida al servicio de la humanidad.
Conservaré a mis maestros el respeto y el reconocimiento del que son acreedores. Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad. La salud y la vida del enfermo serán las primeras de mis preocupaciones. Respetaré el secreto de quien haya confiado en mí. Mantendré, en todas las medidas de mi medio, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica. Mis colegas serán mis hermanos.
No permitiré que entre mi deber y mi enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, partido o clase. Tendré absoluto respeto por la vida humana. Aún bajo amenazas, no admitiré utilizar mis conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad. Hago estas promesas solemnemente, libremente, por mi honor.
En este sentido, eran proverbiales sus salidas, en medio de las sesiones nocturnas mensuales de la Junta Directiva de este CENTRO, para atender avisos urgentes de pacientes que requerían su atención médica.
¡DESCANSE EN PAZ EL AUGUSTO GALENO Y PROHOMBRE CUBANO QUE FUE EL Dr. ÓSCAR GÓMEZ HERNÁNDEZ!
En Madrid (España), a los ocho días del mes de abril de 2014.

sábado, agosto 24, 2013

Comunicación emitida por el Centro Cubano de España en relación a la contratación de personal médico de Cuba con destino al servicio del sistema público de salud brasileño.

Institución decana del Exilio cubano
 en España
Fundada en mayo de 1966
Inscrita como O.N.G.
(Organización No Gubernamental)
en el Registro Nacional de Asociaciones
del Ministerio del Interior de España

Oficina de la Presidencia
Correo electrónico: secretaria@centrocubanodeespana.org 
Madrid, 23 de agosto de 2013.
Excmo. Sr. Lic. Paulo Cesar de Oliveira Campos
Embajador de la República Federativa del Brasil
Calle Fernando el Santo, 6
28010 Madrid.
Correo electrónico: consular@embajadadebrasil.es 
Excmo. Señor:
El Presidente del Centro Cubano de España tiene el honor de saludar a la Honorable Embajada de la República Federativa del Brasil,  y le ruega que transmita al Excmo. Sr. Ministro de Asuntos Exteriores de su Gobierno la preocupación de la Comunidad del Exilio cubano, cuya representación ex officio desempeña este Centro en España desde hace ya cuarenta y siete años, ante la noticia de que el Gobierno con sede en La Habana (República de Cuba) ha suscrito un acuerdo de cooperación con el titular del Ministerio brasileño de Salud –Excmo. Sr. Alexandre Padilha- en cuya virtud se trasladará a trabajar en Brasil un total de 4.000 médicos cubanos.
Sabemos que el Gobierno de Brasil lleva varios años dedicado al loable empeño de procurar cubrir el déficit de profesionales de la Medicina en las regiones de mayor vulnerabilidad social del país, a través del programa “Mais Médicos para O Brasil”.
También conocemos el dato de que los médicos extranjeros que se desplacen a Brasil a tenor de este programa tienen derecho a una beca federal de 10 mil Rs. mensuales –en las capitales y regiones metropolitanas- o de 20 mil Rs. –en el Nordeste-Oeste y valle del Jequitinhonha- y excepcionalmente de 30 mil Rs. –en la Amazonía Legal-; además de los gastos de viaje a Brasil y su desplazamiento hasta los municipios donde trabajen que deben asegurarles la vivienda y la alimentación.
Aprovechamos para dejar constancia de nuestra identificación con los puntos de vista expuestos sobre este asunto por la Federación Nacional de Médicos de Brasil (FENAM).
Naturalmente, desde el punto de la cooperación internacional en materia de salubridad el programa como tal no puede generar rechazo ni discrepancia alguna. Pero el Gobierno de Brasil debería tomar en cuenta que, desde el punto de vista humanitario -en materia de la explotación por la vía de hecho del trabajo en condiciones de inexistencia de remuneración efectiva para el personal sanitario a exportar por Cuba a Brasil- existe una certidumbre prácticamente total de que la implementación del Convenio por parte del Gobierno de La Habana (Convenio al que aparentemente se ha llegado con la interposición instrumental de la Organización Panamericana de la Salud) acarreará la conculcación de la normativa que, entre otros, establecen
(1) el Anexo 2 –aplicable a los trabajadores migrantes reclutados en virtud de acuerdos sobre migraciones colectivas celebrados bajo el control gubernamental-  del Convenio número 97 (revisado en 1949) de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), en virtud de cuyo Artículo 6, párrafo 1, sub-párrafo b), se exige “que el contrato contenga disposiciones que indiquen las condiciones de trabajo y, especialmente, la remuneración ofrecida al migrante”.                  
Sin embargo, dicha previsión es legal es burlada sistemáticamente por el Gobierno de La Habana, porque lo que sucede es que, de la remuneración mensual total que supuestamente debe recibir (de manos de cada Gobierno extranjero) cada profesional médico, éste debe entregar casi la totalidad al Gobierno cubano, permitiendo éste al profesional individual disponer con destino a su persona y familia de apenas el 10 por ciento de esa retribución.
 En mayo de 2013, Cuba tenía destacado en el exterior un total de 38.868 trabajadores sanitarios (de ellos, 15.407 médicos), trabajando en 66 países de América Latina, Asia y África, según los datos de la Unidad Central de Cooperación Médica (una dependencia subordinada al Ministerio de Salud Pública de Cuba).
Uno de los cometidos legales de esa Unidad Central consta en el siguiente enlace: http://www.ecured.cu/index.php/Unidad_Central_de_Cooperaci%C3%B3n_M%C3%A9dica, y es el de “Participar junto a la Dirección de Relaciones Internacionales del Ministerio de Salud Pública, las Direcciones correspondientes del Ministerio del Comercio Interior y la Inversión Extranjera y el Ministerio de Relaciones Exteriores en los análisis y propuestas que procedan de las solicitudes formuladas por los Gobiernos, Organizaciones Internacionales y otras instancias en materia de Cooperación Médica.
Es decir, que las mismas Autoridades de Cuba reconocen y admiten que las actuaciones de “Cooperación Médica” en otros países constituyen fuentes de ingresos tratados y considerados como los réditos de cualquier otra clase de inversión en el extranjero –en este caso, es la mano de obra con especialización médica la que se exporta, para que genere divisas fuertes que deben ser entregadas en su práctica totalidad por los profesionales médicos al Gobierno cubano-.
(2) el Convenio número 95 de la Organización Internacional del Trabajo,
- en cuanto el Artículo 5 del mismo prescribe que “El salario se deberá pagar directamente al trabajador interesado” –enmascarando la expropiación, más exactamente merecedora de esta calificación más que de la de “apropiación”, en un tácito consentimiento, aunque inexistente, del trabajador-;
- y en cuanto su Artículo 9 prohíbe los descuentos a favor del intermediario –que es el papel desempeñado por el Gobierno de La Habana en la concertación de esta clase de “Cooperación Médica”-. 
Esta explotación de la mano de obra médica especializada, a través de la apropiación por parte del Gobierno cubano de la práctica totalidad de las remuneraciones individuales originalmente pactadas (salvo una pequeña “mesada” o “allowance” de la que se le permite disponer a cada trabajador médico migrante) constituye, en consecuencia, una flagrante infracción del Convenio número 95 de la OIT. 
Aparte de que el Gobierno de La Habana, en lugar de “exportar” sus profesionales sanitarios a terceros países, debería dedicar estos recursos a mejorar la ínfima calidad de las prestaciones sanitarias a las que tiene acceso la población, a años-luz de la asistencia que en clínicas exclusivas se presta y se cobra a precio de oro a los extranjeros que vienen de visita a la Isla, sea para realizar turismo de ocio o turismo sanitario.
De la filiación democrática de las Autoridades brasileñas esperamos su atenta consideración de los argumentos que por su mediación, Excmo. Señor Embajador, exponemos, y a quien le reiteramos el ruego de que los traslade a su Ministerio.
Los Servicios Jurídicos del Centro Cubano de España están estudiando esta lamentable situación derivada de la “exportación” de profesionales médicos con la subsiguiente apropiación de gran parte de sus remuneraciones por el Gobierno cubano en funciones de intermediario, con vista a la interposición de las acciones legales que sean oportunas, en defensa de los Derechos Humanos de los colectivos sanitarios que están afectados y en queja por las infracciones a que hace referencia el presente escrito –particularmente, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y cuantos otros Organismos internacionales sean jurisdiccionalmente competentes-.
El Presidente del Centro Cubano de España aprovecha la oportunidad para reiterar a la Honorable Embajada de la República Federativa del Brasil el testimonio de su más distinguida y respetuosa consideración. 
En Madrid, a 23 agosto de 2013.                                                                        
                                                                        D. José Óscar Pérez Couce
                                                                                    PRESIDENTE           

     

jueves, noviembre 15, 2012

Las misiones médicas internacionales: hoy en día, principal fuente de divisas para el régimen de La Habana.

El pasado día 12 de los corrientes, fui invitado por la Asociación Iberoamericana por la Libertad (AIL), a una conferencia en la que se incluía el tema de referencia, impartida por la Sra. María Werlau, entre otros conferenciantes. Como cubano, conocía esta práctica del gobierno cubano, pero no conocía el grado de importancia económica y política que para ellos tiene. Por lo tanto, con los medios del Centro Cubano de España, accedimos al documento publicado en idioma inglés por la organización Cuba Archive de la cual es Directora Ejecutiva la Sra. Werlau, y del cual hemos hecho un resumen en español que vamos a hacer circular por nuestra membrecía y resto de los contactos a los que seamos capaces de llegar, con el ruego de su divulgación para mayor conocimiento del público de estas prácticas. Muchas gracias. José Oscar Pérez Couce.*
 Las misiones médicas internacionales: hoy en día, principal fuente de divisas para el régimen de La Habana.
                La Asociación de Iberoamericanos por la Libertad, que es miembro de la Red Liberal de América Latina, ha organizado un “Encuentro Internacional sobre Inmigración, exportación y misiones de los profesionales sanitarios cubanos”, que ha tenido lugar, con la colaboración de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y la participación del periodista Hermann Terstch del Valle-Lersundi, el 12 de noviembre de 2012, en el salón Ramón Gómez de la Serna del Círculo de Bellas Artes, en Madrid.
             La lección magistral ha sido impartida por Dª María C. Werlau, Directora del ARCHIVO CUBA, creado y sostenido por el Proyecto Sociedad Libre, una organización sin ánimo de lucro con sede en Chatham, estado de New Jersey (EE.UU. de América).
            La conferenciante ha expuesto con amplitud datos muy singulares y mayormente desconocidos, respecto del papel creciente que ha jugado y sigue jugando, en la generación de ingresos en divisas para el Estado Cubano, el envío de misiones de médicos y otro personal sanitario cubano a más de un centenar de países del mundo.
            Desde 1960, el gobierno cubano ha estado exportando personal sanitario calificado –médicos, enfermeras, y personal auxiliar- como un instrumento generador de simpatía y de gratitud, que sirve de campo abonado para la siembra de propaganda política entre la población beneficiaria de los países subdesarrollados adonde han sido enviados dichos profesionales. Pero las misiones médicas cubanas no se envían gratuitamente, sino que el gobierno cubano las cobra en divisas fuertes, con lo que los pagos hechos por otros países de los servicios prestados por esos  profesionales sanitarios se han convertido –según las cifras más recientes, que son de 2009- en el principal renglón de ingresos exteriores del Régimen, proporcionando una entrada equivalente al triple de los ingresos generados por el turismo internacional (que desde 2005 ha dejado de constituir el principal rubro de entradas de divisas del país).
         Entre 1961 y mediados de 2011, en total 125 mil profesionales sanitarios cubanos trabajaron en algo más de 100 países. A fines de 2008, había 38,544 (17,697 de ellos, médicos) destinados en 75 países. A mediados de 2011, la cifra total se aproximaba a 40,000 (de los cuales, 16 mil eran médicos), distribuidos en 68 países, cumpliendo estancias de aproximadamente dos años. El envío por parte de Cuba de médicos, enfermeras y otro personal sanitario se realiza mediante la suscripción de convenios individuales con cada país receptor.
            En el caso de las misiones médicas enviadas por Cuba a Venezuela, su aliado político e ideológico, Cuba puede haber recibido alrededor de $16,600 dólares mensuales por cada uno de sus profesionales sanitarios, mientras que un médico del sistema público venezolano de salud percibe el equivalente de $350 al mes.
            El punto de comparación es que el gobierno cubano recibe la totalidad del estipendio mensual acordado por los servicios de cada trabajador sanitario “exportado”, mientras que al profesional se le abonan 50 dólares mensuales y a su familia en la Isla se le sigue abonando el sueldo en moneda nacional, que oscila –en el caso de los médicos- entre los 300 y 500 pesos al mes en pesos, según sea su especialidad y tiempo de ejercicio de la profesión –el equivalente de entre 12 y 40 dólares al mes-. Es así que el profesional sanitario, si su titulación es de Médico, percibe mes a mes, por sus servicios en una misión médica en el extranjero, una remuneración equivalente que varía entre los 62 y los 90 dólares, sumado el estipendio mensual en dólares mientras está fuera del país a su salario en pesos. O, lo que es lo mismo,  el equivalente de entre  50 y 72 euros mensuales.
            Tómese en cuenta que en Cuba, en la vida real, una familia integrada por tres personas y con vivienda propia necesita el poder adquisitivo del equivalente de 500 euros mensuales a fin de costearse una supervivencia mínimamente digna (necesidad que se suele “resolver” traficando en especie, con productos obtenidos al margen de la economía oficial).
            En 2007, Cuba estaba formando cien mil profesionales sanitarios –de ellos 70 mil en la carrera de Medicina -una cifra idéntica a los 68 mil estudiantes de Medicina en todos los Estados Unidos de América-, en 23 Facultades de Medicina de la Isla (una de éstas, la mayor del mundo).  Es decir, que Cuba contaba con una matrícula de aspirantes a Médicos igual a la de la Potencia global (los EE.UU.) con una población 30 veces mayor.
            Sin embargo, en diciembre de 2010, un documento del Ministerio de Salud Pública anunció la reorganización de la sanidad dentro del país, con el cierre de hospitales y el recurso a los medicamentos naturales a la vista de la carestía de medicamentos farmacéuticos, añadiendo que la presencia “de nuestros profesionales remunerados debe ser incrementada en los países cuyas economías lo permitan, de manera que puedan contribuir al sistema nacional de salud”. En junio de 2011, la Oficina Nacional de Estadística informó que el empleo en la sanidad pública había caído en un 14% (de 330 mil a 282 mil) entre 2008 y 2009.
            Lo que constituye confesión de parte de que el abultamiento en el número de educandos en las profesiones sanitarias –mientras que la atención médica dentro del país se contrae y los hospitales y consultorios carecen de medicamentos, materiales quirúrgicos, de cura, y productos para los tratamientos- obedece al único motivo de exportar más mano de obra calificada que reporte mayores ingresos al Estado cubano –que es quien cobra por esos servicios, a los gobiernos extranjeros a cuyos países van las misiones médicas cubanas-. Hay que advertir que a veces son gobiernos distintos de aquéllos de los países beneficiarios los que abonan a Cuba esos servicios. Así, con ocasión del envío de una brigada cubana a Honduras tras el paso de un huracán en 2005, fueron Alemania, Francia y Japón los que abonaron el costo mensual de $400 por cada médico cubano y por las medicinas aportadas. En 2004, Sudáfrica donó 1 millón de dólares por el desplazamiento de más 100 médicos a Malí; y de nuevo 1 millón de dólares en 2010, por el envío de 31 profesionales sanitarios a Ruanda en 2010. También la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, y la Organización Sanitaria Panamericana han financiado actividades de formación médica y otros servicios de la misma naturaleza prestados por Cuba en terceros países.
            Se ha señalado reiteradamente que las cláusulas de los Convenios bilaterales con los países receptores de estos servicios, a tenor de los cuales no se garantiza una justa y equitativa remuneración para los profesionales sanitarios cubanos, constituyen condiciones leoninas que infringen –entre otros- el Convenio de 1949 para la Protección de los Salarios (de la Organización Internacional del Trabajo) y el Convenio nº29 de 1930 sobre el trabajo forzoso o compulsivo (de la Liga de las Naciones). Esta anómala situación laboral entraña por sí misma una flagrante contradicción con la proclama incluida en el proemio de la Constitución cubana de 1976, modificada en 1992, en donde se dice que en el socialismo y el comunismo “el hombre ha sido liberado de todas las formas de explotación: de la esclavitud, de la servidumbre y del capitalismo” y “se alcanza la entera dignidad del ser humano”, ya que la inclusión en estas misiones médicas viene impuesta como “deber internacionalista” cuya inobservancia expone al infractor a represalias y sanciones.
            Asimismo es vox populi que los pasaportes con los que los miembros de esta Misiones viajan a sus destinos en otro país permanecen bajo la custodia del cuasi-Comisario responsable político de cada grupo, con el objeto de prevenir y obstaculizar que los integrantes del grupo puedan fugarse a terceros países en donde solicitar asilo o refugio. Quien logra a porfía, no obstante, huir de esta relación de sujeción debe asumir la consecuencia de que durante un mínimo de tres años no se le permita volver a ver a su familia residente en Cuba.
*Presidente del Centro Cubano de España. Presidente de la Junta Patriótica Cubana – Madrid .Representante de Municipios de Cuba en el Exilio – Europa .Secretario de ASOPAZCO
Nota del Editor. Este documento fue recibido por correo electrónico del Centro Cubano de España.