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miércoles, enero 27, 2016

Carta al Comité Central del Partido Comunista de Cuba en relación a las nuevas regulaciones migratorias para los médicos cubanos.

Por: Dr. Rosendo López Gonzalez.*
Cienfuegos, 7 de diciembre de 2015.
Días atrás pude leer en el diario Juventud Rebelde la Declaración del Gobierno Revolucionario relacionado con la situación de los cubanos en Costa Rica. Al iniciar la lectura nunca pensé que sería la justificación para tomar una medida tan drástica contra los profesionales de la salud.
Quien escribe es un simple anestesiólogo de la provincia de Cienfuegos, pero primero que nada un ciudadano cubano amante de la libertad en el más amplio sentido de la palabra. Por supuesto que sería hipócrita si dijera que estoy de acuerdo con los cambios que se avecinan. La historia nunca fue mi fuerte, no obstante me permito al menos recurrir a mi memoria para tocar algunos puntos como precedente.
Hasta hace aproximadamente tres años se les impedía la salida al exterior a los médicos cubanos. Teníamos que esperar una especie de liberación (me suena a comprar la libertad) que en muchas ocasiones se extendía más allá de los 5 años sin importar los años de servicio en el sector.
Un día la dirección del país decidió cambiar las cosas. Tomo lo que yo creo la decisión más importante den la historia de su gestión para con los profesionales del Ministerio de Salud Publica (MINSAP). Abrió el diapasón, se nos permitió viajar e incluso contratos individuales para trabajar en clínicas privadas en el exterior (como es normal en todos los países). Simultaneando con esto se comenzaron a dar pasos para aumentar el salario que hasta ese momento se resumía a un estipendio mensual mal pagado.
Dichos pasos fueron tan lentos que solo una tortuga de las islas Galápagos en su viaje a Cuba puede demorarse más. Al fin fue una realidad y al cabo de un año y unos meses, ¡qué alegría! Nos encontrábamos cobrando entre 60 y 66 CUC.
Caricatura de Bruno Galvao ( Internet)
Es en ese momento, y a pesar del aumento estipendial (si es que esa palabra existe), que los médicos cubanos comenzaron a viajar, realizando contratos individuales e incluso dirigirse a lugares con la intención de trabajar en servicios ni siquiera relacionados con la salud. Se respiraba otro aire en los diferentes departamentos, los profesionales de la salud estaban contentos. Viajar no era el punto más importante, sino el hecho de habernos liberado del yugo que hasta ese momento todavía llevábamos. Otras de las tantas medidas que se tomaron y que perjudicaron al sector de la salud fue el hecho de retirarle el permiso a todos aquellos médicos cubanos que cumplieron su misión en África y que les permitía adquirir un medio de transporte que además de ser de uso, con unas cuantas miles de millas recorridas y pagado lo suficiente por parte del turismo se lo vendían bien caro. Además aquellos colaboradores que gozaban de la ayuda de 50 CUC y que inicialmente era de por vida también se vio truncada por una decisión estatal. Ahora pregunto: ¿Cómo se justifica que una medida (permiso de salida) de la que no se tenía conocimiento se haya puesto en vigor y los supuestos beneficios que supuestamente el estado debe hacer gozar al personal de salud no aparezcan después de muchos meses? No somos niños a los que se les engaña con un caramelo. ¿Cómo hablar de robo de cerebro a estas alturas? Me dan pena. Entiendo que el periódico Juventud Rebelde, diario que publica el estado, tratando de darle un giro diferente para lograr dirigir la atención hacia otro punto aborde el tema de esa manera. Quizás un habitante de Marte lo crea. Pero estamos en pleno siglo XXI, para un profesional son puros argumentos sin sentido. Todos los médicos cubanos somos consciente que en los EE.UU es casi imposible ejercer como profesional. ¿Cree usted que de verdad se van engañados? Me da más pena. ¿Cómo puedo necesitar un relevo para viajar si es que la situación de los recursos médicos cubanos está dada por la gran red de exportación de mano de obra con lo cual se beneficia más el estado tanto política como económicamente que el mismo colaborador al cual solo le pagan unas migajas?
Acabemos de darnos cuenta que los únicos culpables somos nosotros de todo lo que está pasando, donde hemos sido incapaces de darle una solución a una situación que se va tornando irreversible y donde sin escrúpulo hemos utilizado al colegio médico para hacer pruebas medicamentosas para ver cuál es la medicina que surte efecto y entonces poner esa medida en práctica. ¿Somos entonces diferentes a otros sistemas que siempre hemos criticado? ¿Podemos llamarnos paradigma de la libertad como lo soñó José Martí? O ¿Es acaso eso libertad? ¿Es acaso democracia? El peso que tenemos que cargar los médicos cubanos es tan grande que solo se compara con el que tuvo que cargar Atlas al sostener el mundo.
 Dr. Rosendo López González.

* El Dr. Rosendo López González es Especialista de I Grado en Medicina General Integral  y en Anestesiología y Reanimación y se desempeña además como Profesor en el Hospital Universitario Provincial “Dr. Gustavo Aldereguia Lima” en la ciudad de Cienfuegos. Reside en el cercano municipio de Aguada de Pasajeros, en Cuba.

viernes, abril 18, 2014

La manipulación de la Salud Publica en Cuba.

La Habana, Cuba (PD) El régimen cubano acaba de anunciar un incremento salarial a 440 mil trabajadores del sector de la Salud, que duplica y más los salarios de: médicos, estomatólogos y enfermeras, aunque no se informa el nivel de los aumentos a otros técnicos, ni al personal auxiliar.
Ya Raúl Castro había expresado que no habría, en general subidas de sueldos, salvo en esta esfera, que generará ingresos externos por 8 200 millones de dólares en 2014, que es el 64% de los 12 812,5 millones del total de venta de servicios al exterior. Las restantes entradas de servicios, corresponderían al turismo y las donaciones, que entre éstas últimas incluyen las remesas. Estos ingresos permiten equilibrar la Balanza de Bienes y Servicios, que presentó un saldo favorable de 1 256 millones en 2013, a pesar del enorme déficit comercial de mercancías.
Este incremento salarial no es una generosidad del régimen, sino que trata de buscar una mayor eficiencia en el sector, agobiado por las malas condiciones de trabajo y la sobrecarga que significan los más de 50 mil trabajadores -de los cuales 25 mil son médicos- que laboran fuera del país. En este último caso, eso implica que el 32,54% de los galenos trabaja en el exterior y solo el 67,46% lo hace en Cuba, que es un nivel inferior a los 56 836 médicos que existían en 1995, cuando la colaboración con el exterior era exigua.
Eso indica que mientras el país podría disponer de 145,3 habitantes por médico, en realidad se eleva a 215,37 un nivel muy superior a los 193 que eran en 1995.
Si bien en 1988 el personal en otras naciones era muy reducido, en 2009 los médicos en el exterior ya llegaban a unos 20 mil. Eso explica la sobrecarga de trabajo, que se trata de solventar con ese incremento salarial.
El mayor nivel de salarios en el sector corresponde a los Médicos Especialistas, de II Grado o con dos especialidades que reciben actualmente 627 CUP mensuales -un equivalente a 25,08 dólares- y que obtendrán un aumento de 973 CUP (38,92 dólares), por lo que pasarían a cobrar 1 600 CUP (64,00 dólares) y con ello deberán sentirse muy satisfechos, mucho más que el resto de los trabajadores de la Salud, de más bajos ingresos.
Un comentario bastante pesimista al respecto lo hizo un tal Yosvanys en la edición del 22 de marzo del diario Granma, donde comentó: "..., habría que ver cuando llegue el momento de la unificación monetaria cómo se revierte todo esto..." Esa duda es muy válida, ya que no se ha dado ninguna información sobre la tasa de cambio que se aplicaría cuando el CUP sea la única moneda, ni tampoco sobre los precios minoristas que se establecerán.
Para tener en cuenta lo que eso significa hay que compararlo con los 8 200 millones de dólares que generan los 50 mil colaboradores de la salud en el exterior, que como promedio ingresan 164 mil dólares al año por trabajador, que significan 13 666,67 USD mensuales; de los cuales por supuesto reciben una ínfima cantidad, apropiándose el Estado de su casi totalidad.
Dado lo anterior, un Médico Especialista de II Grado recibe en Cuba, después del aumento, solo el 0,47% de lo que le correspondería como promedio a los cooperantes de cualquier calificación, fuera del país.
Al permanecer la tercera parte de los médicos en el exterior, los que ejercen dentro de la isla, tienen un exceso de trabajo equivalente.
En 2009, cuando los médicos en el extranjero eran unos 20 mil, las 17 enfermedades cuya incidencia era de declaración obligatoria correspondían a: blenorragia, brucelosis, diarreicas agudas, escarlatina, fiebre tifoidea, hepatitis viral, lepra, enfermedades producidas por meningococos, meningoencefalitis aséptica, meningoencefalitis bacteriana, paludismo, parotiditis infecciosa, respiratorias agudas, sífilis, tétanos, tuberculosis y varicela. Estos padecimientos 6 996 693 de pacientes, que representaban 93 enfermos como promedio para cada uno de los 74 880 médicos existentes; pero al hacer el cálculo con los realmente disponibles en la nación el promedio se elevaba a 127, para un índice de 1,37 que significa que los que quedaron debían atender un 37% más de enfermedades.
Un resultado similar lo arrojaban las consultas médicas en ese año, que ascendieron a 76,7 mm que para el total de médicos daba un promedio de 1 024 por cada uno; pero para los existentes en el país se elevaba a 1 398, con igual sobrecarga de trabajo del 37% para los médicos que permanecen en el país.
Para 2013, con un mayor número de cooperantes en el exterior, la situación debió haberse agravado y no es de esperar que el incremento de salarios resuelva el problema.

sábado, enero 11, 2014

Un decepcionante regalo de fin de año.

Un decepcionante regalo de fin de año es una nota escrita en Cuba por un cooperante que cumplió misión internacionalista en Angola, no como militar, sino como cooperante civil adscrito a la corporación ANTEX que es una sociedad anónima del gobierno cubano que gestiona los negocios
Moskvich 2141
con la Republica de Angola. Lo que sorprende al profesional cubano es la noticia de la venta de autos en Cuba, sin control por el estado lo que hace que los mecanismos de entrega y autorización establecidos por el gobierno no son válidos y por lo tanto los precios anteriores, mucho más económicos, desaparecen para dar paso a un mercado libre, para todos. En entonces que los que esperaban la adjudicación y permiso para comprar un auto ahora pueden hacerlo como cualquier cubano…, si tienen los euros para pagar precios exorbitantes.
Esto me resulta conocido. En el 1989 se estableció por el gobierno no entregar más autorización de compras de un auto (Lada o Moskovich)  a los médicos internacionalistas que llegaban. Las últimas documentos fueron aceptados entre 1988 y principios del 1989; los que lo hicieron por esas fechas recibieron el auto en el 1990 y fueron los últimos. Muchos médicos internacionalistas que cumplieron sus misiones no tuvieron derecho a comprar el autor mientras que otros sí..., la diferencia era de unos días en ocasiones.
Este es el testimonio de un cooperante cubano en Angola que recibimos por correo electrónico:
Soy uno de los varios miles de cooperantes cubanos pertenecientes a la corporación ANTEX* que prestamos nuestra colaboración en la República de Angola y que fuimos afectados por esta medida.
Agencia Peugeot en La Habana, autos para todos
si tienes euros suficientes
En horas de la mañana del jueves 19 de diciembre del año en curso, comenzamos el día con el decepcionante regalo por el fin de año, publicado por el órgano del Comité Central de nuestro partido.
Con gran frustración, decepción e incredibilidad hice un análisis de los argumentos expuestos en dicha información, la cual dejó en mi muchas interrogantes. Ahora se considera inadecuado y obsoleto un mecanismo con pocos años de utilización, el cual debe haber sido producto de un profundo análisis para su implementación.
Los que realizamos nuestra colaboración en la República de Angola en la variada gama de sectores de ese país, aportamos millones de dólares a nuestra economía, los cuales con la justeza que caracteriza nuestro sistema social fueron y serán empleados en beneficio de toda la sociedad, incluyendo el transporte colectivo. De la misma forma considero importante el aporte de cada uno de los colaboradores en cualquier parte del mundo.
Precios de los autos en venta en La Habana
Fueron y son muchos los profesionales y los trabajadores de diferentes categorías, que expuestos a la variada gama de enfermedades existentes en ese país, muchas de ellas erradicadas por nuestra Revolución en Cuba, así como diferentes riesgos, incluidos las minas colocadas en el proceso bélico y que se estiman en más de 30 años el tiempo para su erradicación total, los que, a pesar de la lejanía, tanto del país como de sus familias, aceptaron ir y cumplir con el sagrado deber de la misión que se nos encomendaba. Y digo misión porque así dice en el diploma de reconocimiento que nos entregaron en ese país a nuestro regreso definitivo.
Duele mucho recordar a los que perdieron su vida allá a pesar de los esfuerzos de la corporación por salvarle la vida, producto de enfermedades como algunos compañeros míos que con 60 o más años sufrieron infartos , ellos en algunos casos magníficos profesionales y otros excelentes trabajadores que se desempeñaron con maestría y profesionalidad en sus oficios, siendo pilares fundamentales en las cifras millonarias de aporte a la economía de nuestra país, esos aportes que ayudan al estado a revertirlos en la colectividad. En muchas ocasiones a lo largo de la misión se nos pidió pagarnos de la parte del salario para los gastos personales allá, solamente lo equivalente a 50 dólares, ya que era necesario enviar el resto para ayudar en las necesidades económicas de nuestro país.
A mi mente vienen los tristes días en que la corporación con mucha dedicación luchaba para enviar sus cadáveres y las pertenencias a sus familiares, que con desesperación los esperaban.
Todos ellos después de dedicar toda su vida a trabajar en nuestro país e incluso en algunos casos a combatir en Angola por consolidar la independencia amenazada de ese país. No perdieron la vida en la contienda bélica y desgraciadamente la perdieron muchos años después, con el único propósito de mejorar su calidad de vida y de su familia con el producto de su trabajo creador.
Los familiares que tenían en su poder las cartas después de tanto tiempo de espera en silencio ya que nadie explicaba las razones de la paralización de la venta por espacio de casi un año, desde luego ahora se dan cuenta que el prolongado silencio obedecía a lo que se estaba cocinando y que desde el primer momento era la bola que circulaba en la calle. Seguro que ellos al igual que la inmensa mayoría de nosotros discutía esas bolas teniendo confianza en nuestro estado, que siempre fue un paradigma de justeza. Ahora resulta que estaban en lo cierto los que hacían ese comentario y los funcionarios del ministerio de transporte que al llamarlos nos dijeron que no teníamos que preocuparnos, que esa bola era lo más ilógico que habían oído. Ahora resulta que lo ilógico se convirtió en lógico.
*Corporación ANTEX S.A, representante de negocios de Cuba en Angola.

martes, diciembre 17, 2013

La medicina cubana es un ejemplo para el mundo.

Serán 4.000 médicos cubanos que (junto a los médicos de otras nacionalidades) ejercerán la medicina en lugares pobres y remotos de Brasil
Entrevistada por el periodista Jorge Pontual para el programa de GloboNews Sin Fronteras, la socióloga estadounidense Julie Feinsilver quien ha estudiado por más de 30 años  la medicina cubana y la presencia de los médicos cubanos en todo el mundo. Ella es la autor de “La curación de las masas”, la política de salud interna y externa de Cuba. He aquí algunos extractos de lo que dijo Julie Feinsilver al periodista brasileño.
Cuándo ocurre la Revolución Cubana (1959), la mitad de los médicos huyeron a Miami. Cuba se quedó con sólo tres mil médicos y tenía sólo 14 profesores de la Facultad de Medicina. Medicina en Cuba estuvo fue amenazado de terminar…,
Foto: AdUFRJ Secoes Sindicáis
Pero (la revolución) era una inversión muy grande en materia de salud. Che Guevara (Ernesto, el líder del nuevo poder), un médico, ideó un sistema para hacer una medicina comunitaria y formar un gran número de profesionales para  vivir dentro de las comunidades  y practicar  una medicina preventiva. Y funcionó.
Cuba cuenta hoy con índices de salud comparable o incluso mejor que los Estados Unidos y países de Europa. Cuba es el país con el mayor número de médicos per cápita, el 6,7%, una cosa extraordinaria, el triple de la tasa de EE.UU; con este excedente, Cuba ha estado enviando  médicos, durante décadas, a los países pobres, a los países donde ocurren desastres naturales, etc. o que están desatendidos en el cuidado de la salud.
Este programa - que tiene la medicina cubana como protagonista - es considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un modelo para el resto del mundo.
La OMS desea que el modelo cubano fuese adoptado en otros países, esta práctica médica en la que el médico vive en la comunidad, esta medicina en la que el médico esta las 24 horas a disposición de los pacientes en el lugar donde vive.
¿Qué dice la socióloga que ocurre  en muchos países, como Venezuela , Bolivia y Sudáfrica , donde hay muchos médicos cubanos , hay  una enorme resistencia por parte de las asociaciones de médicos locales ( " como está ocurriendo ahora en Brasil, " según  la observación del periodista ) .
La razón de esta resistencia es el modelo de cambio de la medicina que se practica. El modelo cubano es diferente, más popular, más comunitario. Luego está la resistencia a esta innovación. (“¿Es una revolución en la medicina?", observación de Jorge Pontual)
Los médicos cubanos están presentes en más de 70 países. Es decir, atienden millones de personas según los cálculos de  Julie Feinsilver. En estos países donde son atendidos por médicos cubanos, como Haití, millones de personas se muestran  muy agradecidos porque el método adoptado por estos médicos los hace muy popular.
En África, según la socióloga norteamericana, seiscientos mil casos de ceguera causados ​​por  deficiencia de la vitamina  fueron tratados por médicos cubanos.
Jorge Pontual, al final de la entrevista concluye: "La medicina cubana es un ejemplo para el mundo. Hay que quitarse el sombrero”.
Los brasileños vivirán con estos médicos. Pero no es la primera vez. En 1992 estaban en Goiás para tratar a las víctimas de Cesio 137, contaminados con material radiactivo. En la década de 1990 fueron a  Niterói  para trabajar cuando las epidemias de dengue y meningitis.

jueves, marzo 07, 2013

Realidades de los médicos cubanos al emigrar: Obtención y legalización de documentos académicos.


La ley y la trampa
LA HABANA, Cuba, marzo 2013,  www.cubanet.org -Tras la entrada en vigor, el pasado 14 de enero, del Decreto- Ley No. 302, los profesionales de la salud cubanos ya pueden viajar, al menos en teoría. Sin embargo, para poder ejercer la profesión de médico en otras partes del mundo se necesita, lógicamente, la legalización del título para su posterior homologación. Pero el costo de dicha legalización en las Consultorías Jurídicas del MINREX es de 1200 dólares, y el salario mensual promedio de un médico en Cuba es de 573 pesos cubanos, equivalentes a unos 25 dólares.
Tomás Rodríguez, un médico con 43 años de edad, ha sido invitado por una amiga a residir y trabajar en un país extranjero. Tomás no tiene en Cuba una vivienda propia, después de 18 años de ejercicio de su profesión. Una de las expectativas que tiene con el viaje es que algún día, si decide regresar, pueda comprarse una casa.
“Estoy en el límite de la desesperación. Mi amiga va a hacerse cargo de los gastos de mi viaje y, en principio, de darme alojamiento. Pero se supone que el título que avala mi profesión lo debo aportar yo”, expresa Tomás.
El dinero requerido tiene el carácter de “Impuesto”. La solicitud de la “Certificación de Notas” tiene el valor de 250 c.u.c., y la legalización, 200 c.u.c. La solicitud del “Programa de Estudios” cuesta 350 c.u.c., y la legalización, otros 200 c.u.c. El título de Médico General solo precisa abonar la suma de 200 c.u.c, puesto que el documento es aportado por el interesado y únicamente se paga la legalización, que en todos los casos cuesta lo mismo. Esto sucede igual con los restantes títulos de las diferentes especialidades cursadas.
Si Tomas llegara a legalizar el título de Médico General, prefiere renunciar a las otras dos especialidades que posee: “Esta oportunidad no va a durar eternamente. Por suerte, los títulos te los entregan al graduarte. Si solicito la “Certificación de Notas” con otro objetivo, me las dan con un pie de página que aclara que sólo pueden ser utilizadas en territorio nacional”, precisa.
Y agrega: “Al menos ahora somos libres (en teoría) para entrar y salir del país. Suponiendo que pudiera guardar el salario (24 c.u.c) sin tocar ni los 40 centavos de la guagua, tendría que pasarme ahorrando casi seis años de sueldo. Nadie puede convencerme ahora de que mis estudios fueron gratuitos. De hecho, creo haber pagado en estos 18 años de servicio la carrera de más de un médico.”
Acostumbrados a que las leyes promulgadas en Cuba, por y desde el Estado, no representen en primera instancia los intereses de los ciudadanos, la mayoría de la gente no se escandaliza con el precio a pagar para la legalización de los títulos que avalan las diferentes profesiones. Simplemente, las personas procuran conseguir el dinero y luego irse, como siempre, sin protestar.
Todas las migraciones humanas tienen el denominador común de luchar por la vida. Tomás concluye: “No tengo 20 años. No puedo irme y renunciar a mi profesión.
 ¿De qué voy a vivir, si el objetivo es salir a trabajar? Nos han reconocido nuestro derecho a viajar, pero solo parcialmente; sigue habiendo muchas trabas e impedimentos como éste”.

jueves, noviembre 15, 2012

Las misiones médicas internacionales: hoy en día, principal fuente de divisas para el régimen de La Habana.

El pasado día 12 de los corrientes, fui invitado por la Asociación Iberoamericana por la Libertad (AIL), a una conferencia en la que se incluía el tema de referencia, impartida por la Sra. María Werlau, entre otros conferenciantes. Como cubano, conocía esta práctica del gobierno cubano, pero no conocía el grado de importancia económica y política que para ellos tiene. Por lo tanto, con los medios del Centro Cubano de España, accedimos al documento publicado en idioma inglés por la organización Cuba Archive de la cual es Directora Ejecutiva la Sra. Werlau, y del cual hemos hecho un resumen en español que vamos a hacer circular por nuestra membrecía y resto de los contactos a los que seamos capaces de llegar, con el ruego de su divulgación para mayor conocimiento del público de estas prácticas. Muchas gracias. José Oscar Pérez Couce.*
 Las misiones médicas internacionales: hoy en día, principal fuente de divisas para el régimen de La Habana.
                La Asociación de Iberoamericanos por la Libertad, que es miembro de la Red Liberal de América Latina, ha organizado un “Encuentro Internacional sobre Inmigración, exportación y misiones de los profesionales sanitarios cubanos”, que ha tenido lugar, con la colaboración de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y la participación del periodista Hermann Terstch del Valle-Lersundi, el 12 de noviembre de 2012, en el salón Ramón Gómez de la Serna del Círculo de Bellas Artes, en Madrid.
             La lección magistral ha sido impartida por Dª María C. Werlau, Directora del ARCHIVO CUBA, creado y sostenido por el Proyecto Sociedad Libre, una organización sin ánimo de lucro con sede en Chatham, estado de New Jersey (EE.UU. de América).
            La conferenciante ha expuesto con amplitud datos muy singulares y mayormente desconocidos, respecto del papel creciente que ha jugado y sigue jugando, en la generación de ingresos en divisas para el Estado Cubano, el envío de misiones de médicos y otro personal sanitario cubano a más de un centenar de países del mundo.
            Desde 1960, el gobierno cubano ha estado exportando personal sanitario calificado –médicos, enfermeras, y personal auxiliar- como un instrumento generador de simpatía y de gratitud, que sirve de campo abonado para la siembra de propaganda política entre la población beneficiaria de los países subdesarrollados adonde han sido enviados dichos profesionales. Pero las misiones médicas cubanas no se envían gratuitamente, sino que el gobierno cubano las cobra en divisas fuertes, con lo que los pagos hechos por otros países de los servicios prestados por esos  profesionales sanitarios se han convertido –según las cifras más recientes, que son de 2009- en el principal renglón de ingresos exteriores del Régimen, proporcionando una entrada equivalente al triple de los ingresos generados por el turismo internacional (que desde 2005 ha dejado de constituir el principal rubro de entradas de divisas del país).
         Entre 1961 y mediados de 2011, en total 125 mil profesionales sanitarios cubanos trabajaron en algo más de 100 países. A fines de 2008, había 38,544 (17,697 de ellos, médicos) destinados en 75 países. A mediados de 2011, la cifra total se aproximaba a 40,000 (de los cuales, 16 mil eran médicos), distribuidos en 68 países, cumpliendo estancias de aproximadamente dos años. El envío por parte de Cuba de médicos, enfermeras y otro personal sanitario se realiza mediante la suscripción de convenios individuales con cada país receptor.
            En el caso de las misiones médicas enviadas por Cuba a Venezuela, su aliado político e ideológico, Cuba puede haber recibido alrededor de $16,600 dólares mensuales por cada uno de sus profesionales sanitarios, mientras que un médico del sistema público venezolano de salud percibe el equivalente de $350 al mes.
            El punto de comparación es que el gobierno cubano recibe la totalidad del estipendio mensual acordado por los servicios de cada trabajador sanitario “exportado”, mientras que al profesional se le abonan 50 dólares mensuales y a su familia en la Isla se le sigue abonando el sueldo en moneda nacional, que oscila –en el caso de los médicos- entre los 300 y 500 pesos al mes en pesos, según sea su especialidad y tiempo de ejercicio de la profesión –el equivalente de entre 12 y 40 dólares al mes-. Es así que el profesional sanitario, si su titulación es de Médico, percibe mes a mes, por sus servicios en una misión médica en el extranjero, una remuneración equivalente que varía entre los 62 y los 90 dólares, sumado el estipendio mensual en dólares mientras está fuera del país a su salario en pesos. O, lo que es lo mismo,  el equivalente de entre  50 y 72 euros mensuales.
            Tómese en cuenta que en Cuba, en la vida real, una familia integrada por tres personas y con vivienda propia necesita el poder adquisitivo del equivalente de 500 euros mensuales a fin de costearse una supervivencia mínimamente digna (necesidad que se suele “resolver” traficando en especie, con productos obtenidos al margen de la economía oficial).
            En 2007, Cuba estaba formando cien mil profesionales sanitarios –de ellos 70 mil en la carrera de Medicina -una cifra idéntica a los 68 mil estudiantes de Medicina en todos los Estados Unidos de América-, en 23 Facultades de Medicina de la Isla (una de éstas, la mayor del mundo).  Es decir, que Cuba contaba con una matrícula de aspirantes a Médicos igual a la de la Potencia global (los EE.UU.) con una población 30 veces mayor.
            Sin embargo, en diciembre de 2010, un documento del Ministerio de Salud Pública anunció la reorganización de la sanidad dentro del país, con el cierre de hospitales y el recurso a los medicamentos naturales a la vista de la carestía de medicamentos farmacéuticos, añadiendo que la presencia “de nuestros profesionales remunerados debe ser incrementada en los países cuyas economías lo permitan, de manera que puedan contribuir al sistema nacional de salud”. En junio de 2011, la Oficina Nacional de Estadística informó que el empleo en la sanidad pública había caído en un 14% (de 330 mil a 282 mil) entre 2008 y 2009.
            Lo que constituye confesión de parte de que el abultamiento en el número de educandos en las profesiones sanitarias –mientras que la atención médica dentro del país se contrae y los hospitales y consultorios carecen de medicamentos, materiales quirúrgicos, de cura, y productos para los tratamientos- obedece al único motivo de exportar más mano de obra calificada que reporte mayores ingresos al Estado cubano –que es quien cobra por esos servicios, a los gobiernos extranjeros a cuyos países van las misiones médicas cubanas-. Hay que advertir que a veces son gobiernos distintos de aquéllos de los países beneficiarios los que abonan a Cuba esos servicios. Así, con ocasión del envío de una brigada cubana a Honduras tras el paso de un huracán en 2005, fueron Alemania, Francia y Japón los que abonaron el costo mensual de $400 por cada médico cubano y por las medicinas aportadas. En 2004, Sudáfrica donó 1 millón de dólares por el desplazamiento de más 100 médicos a Malí; y de nuevo 1 millón de dólares en 2010, por el envío de 31 profesionales sanitarios a Ruanda en 2010. También la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, y la Organización Sanitaria Panamericana han financiado actividades de formación médica y otros servicios de la misma naturaleza prestados por Cuba en terceros países.
            Se ha señalado reiteradamente que las cláusulas de los Convenios bilaterales con los países receptores de estos servicios, a tenor de los cuales no se garantiza una justa y equitativa remuneración para los profesionales sanitarios cubanos, constituyen condiciones leoninas que infringen –entre otros- el Convenio de 1949 para la Protección de los Salarios (de la Organización Internacional del Trabajo) y el Convenio nº29 de 1930 sobre el trabajo forzoso o compulsivo (de la Liga de las Naciones). Esta anómala situación laboral entraña por sí misma una flagrante contradicción con la proclama incluida en el proemio de la Constitución cubana de 1976, modificada en 1992, en donde se dice que en el socialismo y el comunismo “el hombre ha sido liberado de todas las formas de explotación: de la esclavitud, de la servidumbre y del capitalismo” y “se alcanza la entera dignidad del ser humano”, ya que la inclusión en estas misiones médicas viene impuesta como “deber internacionalista” cuya inobservancia expone al infractor a represalias y sanciones.
            Asimismo es vox populi que los pasaportes con los que los miembros de esta Misiones viajan a sus destinos en otro país permanecen bajo la custodia del cuasi-Comisario responsable político de cada grupo, con el objeto de prevenir y obstaculizar que los integrantes del grupo puedan fugarse a terceros países en donde solicitar asilo o refugio. Quien logra a porfía, no obstante, huir de esta relación de sujeción debe asumir la consecuencia de que durante un mínimo de tres años no se le permita volver a ver a su familia residente en Cuba.
*Presidente del Centro Cubano de España. Presidente de la Junta Patriótica Cubana – Madrid .Representante de Municipios de Cuba en el Exilio – Europa .Secretario de ASOPAZCO
Nota del Editor. Este documento fue recibido por correo electrónico del Centro Cubano de España. 

viernes, septiembre 30, 2011

Médicos cubanos internacionalistas podrán trabajar en la Isla del Príncipe Eduardo en Canadá a cambio del envío de papas a la Isla.

La noticia que se origina en la provincia canadiense Isla del Príncipe Eduardo, ocupa muchos enlaces hoy en la Red, es que el título es muy sugestivo: Cambiar papas por médicos cubanos. Por la demás lleva el signo del desestima lejos de considerarse la viable del planteamiento. Se desestima a los médicos cubanos al cambiar, -su trabajo calificado- por papas. Es un planteamiento de una transacción económica donde unos tienen papas y otros tienes médicos. Si los médicos cubanos trabajan en Venezuela por Petróleo, que hay de cuestionable que trabajen por papas. A la derecha fotos de los sacos de papas de la Isla papera.
Aquí dejo la información:
A la izquierda la Brigada Medica lista para ir a la Isla del Principe Eduardo.
La provincia canadiense de la Isla del Príncipe Eduardo está interesada en hacer un intercambio comercial con Cuba.
Busca que sus famosas papas se cambien por médicos cubanos que alivien los problemas del sistema de salud provincial.
Al menos eso es lo que ha propuesto Jason MacGregor, como parte de su campaña electoral en las elecciones provinciales del próximo 3 de octubre. MacGregor dice que el intercambio solucionaría la escasez de doctores en las zonas rurales más pequeña del país.
“Muchos de nuestros granjeros tienen un exceso de papas cada año, así que en vez de desperdiciar las podríamos exportar a cambio de médicos”, añadió MacGregor.
No se cuan necesitados están los habitantes de la Isla del Príncipe Eduardo que consideran emplear médicos cubanos. Profesionales que, aunque aquí se les pretenden igualar con sacos de papas, son médicos debidamente preparados y calificados sobre todo para trabajar en comunidades rurales. Pero así andan las cosas, no dudo que el gobierno cubano acepte la proposición al final para ellos solo se trata de utilizar sus esclavos, enviarlos a Canadá y recibir la paga por ellos.
¿Aceptara el gobierno cubano el ofrecimiento de cambiar papas por el trabajo calificado de sus médicos internacionalistas?.


jueves, septiembre 15, 2011

Planean reunir los médicos cubanos en el exterior y de la Isla en un cónclave que elegirá delegados a una reunión del Partido Comunista y promoverá la creación de una Caravana de solidaridad.

Una reunión de los médicos cubanos que residen en el exterior  y aquellos que se encuentra en Cuba es planificada para celebrarse en Panamá el próximo invierno en lo que parece ser una re edición de las reuniones denominadas, La Nación y la Emigración, en su capítulo de la salud. Sorprendente, ¿no creen?
La información se origina en Cuba y parece ser una ‘filtración” de los organismos comprometidos en este asunto. La nota esta escrita por el periodista independiente Carlos Ríos Otero quien anota al final que “funcionarios del Ministerio de Salud Publica y del Partido comunista comentaron el hecho a sus familiares y esta información trascendió a los medios de prensa independiente”. Dice Ríos Otero:
“El encuentro, previsto a efectuarse el próximo invierno en Panamá, consistirá en reunir a médicos de la Isla con sus colegas que residen en la diáspora. El concilio de galenos debe escoger una junta que, en representación de los médicos de la diáspora asista a la Conferencia Nacional del Partido Comunista que se ha anunciado se celebrará en La Habana en enero de 2012.Según se supo, también se intenta crear una caravana de médicos, al estilo de las de Pastores por la Paz; algo que muchos piensan sería manipulado políticamente”.
No tengo la más mínima duda de que el gobierno cubano esta interesado en la cada vez más creciente comunidad médica en el exterior y lo que esto puede significar. Los dirigentes de la Revolución desde que establecieron el poder absoluto en Cuba se interesaron por el papel social del médico como figura; la Revolución se apropió del prestigio de la clase médica cubana, de excelente formación y que había creado una estructura asistencial capaz, funcional y con un consistente entramado científico –académico. En Cuba el régimen no quiere ver a los médicos en la oposición, en el exterior tampoco quiere verlos en las organizaciones que están interesadas en que la Libertad y los derechos lleguen a Cuba.
También el régimen cubano le interesa la utilización de la figura del médico, sea este cubano o extranjero (esto es si ha estudiado en Cuba) en el desempeño de sus interese extraterritoriales, esto en otros países. Asunto que hice notar en el artículo: “La Habana bien vale unos títulos” publicado hace unos años. No resulta reiterado volver a contar aquí la anécdota:
“A orillas del Lago Cocibolca, una tarde soleada y tranquila, me dijo un “agregado” de la Embajada de Cuba en Nicaragua: “para nosotros es más importante tener un buen médico, bien ubicado, que un buen agente”, a lo que le pregunte de inmediato: ¿un buen médico cubano?, y este agregó: “cubano o no cubano”......, sobran los comentarios”. Ahora agregaría: ¿emigrado o en misión internacionalista?
Considero que los funcionarios cubanos toman nota del creciente aumento de la comunidad de médicos cubanos en el exterior. Desde que la dictadura se hizo del poder los médicos cubanos han estado saliendo al Exilio. Los términos Exilio, diáspora y emigración se definen y son usados o manipulados a discreción. Siempre han abandonado las misiones oficiales e internacionalista los médicos cubanos,- son los así denominados “quedaditos”-, que o se han quedado en terceros países o han viajado a los Estados Unidos donde permanecen realizando trabajos muy disimiles, otros han sucumbido al desarraigo y otros, más afortunados, han logrado revalidar sus títulos y ejercer su profesión.
Un número considerable de médicos cubanos salió al extranjero a trabajar en la primera mitad de los 90’s en el llamado Periodo Especial, no fue política del estado promover este éxodo, pero se produjo sin que apenas se percibiera. Recordemos que en esos años los médicos con solo presentar una “carta de invitación” hacían sin mayores problemas sus trámites y emigraban. Era la variante de “bata blanca” del denominado “exilio de terciopelo” expresión que se reserva para incluir a los intelectuales y artistas que dejaron la Isla por esos años.
A la comunidad médica en el exterior se suma los más de 5 mil médicos que han abandonado las misiones internacionalistas en los últimos años y han viajado a los Estados Unidos en virtud de disposiciones establecidas por el propio gobierno norteamericano.
Todo este grupo de médicos exiliados, “quedados”, emigrados económicos, llámele como usted desee; no han tenido una organización profesional en el exterior que les sirva de referencia y les permita agruparse al menos en el orden profesional. Es cierto que existe una organización profesional, el Colegio Médico Cubano Libre, que recientemente celebró su reunión anual con más de mil delegados; pero debo de anotar que viviendo en Miami en el 2003 pude comprobar que había otras tres organizaciones médicas cubanas que pugnaban por la representatividad de los médicos cubanos en el principal enclave del exilio .Una sociedad foránea de médicos cubanos ( SOFOMEC) se reduce a una dirección de correo electrónico en tanto que en otros países no existen , al menos que yo sepa, organizaciones médicas cubanas organizadas y funcionales .
De manera que esa influyente concurrencia de médicos cubanos en el exterior no se encuentra representada en una organización profesional y políticamente comprometida con la causa de la libertad de Cuba y el rescate de los derechos que nos han sido conculcados , razón está que les hizo salir de Cuba aunque muchos no lo admitan. Es aquí donde el régimen buscar ‘pescar en pecera”. Si existe este grupo tan influyente del Exilio lo mejor es tenerlo de este lado..., de su lado.
Aún no está claro los propósitos de esa reunión que planea el régimen. Algo se traen entre manos; observen que la reunión seria ente médicos cubanos pero en Panamá; terreno neutral.
Como colofón de esta reunión, según la nota, se seleccionara un grupo de médicos que están en el exterior para asistir a una reunión del Partido Comunista cubano a celebrarse en enero del 2012. No faltaran los canallas, es que ya están en el conjunto. Hay la intención de crear una Caravana de médicos que al estilo de Pastores por la Paz, de seguro llevaran insumos médicos tan necesarios en Isla. Siempre hay la posibilidad de meter la mano en los insumos de otros.
Hay muchos médicos cubanos radicados en el Exterior y no precisamente cumpliendo misiones internacionalistas, entre todos estos no faltaran los que inclinados a la infamia viajen a Panamá, a fin de cuentas aun los amos mangonean los permisos de entrada y salida a la Isla, así como la vida de los familiares que aun controlan encerrados en el inmenso barracón que es y sigue siendo Cuba.
15 de septiembre de 2011©

sábado, agosto 20, 2011

¿Cuál es el salario de un médico cubano cuando está cumpliendo una misión internacionalista?

La noticia sorprendió a muchos no por la información en sí, sino por la cifra que esta mostraba. El periódico El Nuevo Herald de Miami, afirmaba que, “El gobierno venezolano estaría pagando como promedio al régimen de La Habana más de $200,000 dólares por cada uno de los 29,300 médicos, técnicos y enfermeros que participan en el programa de salud Barrio Adentro”. Cantidad que atribuye a expertos pero que no sabemos de dónde viene y el por qué de la cifra.
El monto por el pago de un médico cubano en Venezuela de 200 mil dólares anuales, supone un número desproporcionado que en nada corresponde con la realidad. Es cierto que se están realizando pagos pero no considero que llegue esa cifra.
Nunca podremos saber cuánto recibe el gobierno cubano por cada médico que presta servicios en el exterior. El gobierno cubano a través de sus agencias de contratación y prestación de servicios en el exterior atienden a convenios de colaboración previamente firmados entre gobiernos e instituciones. De esos convenios nunca se conocen los términos de los mismo, menos aún los desembolsos que se hacen. Debemos de suponer que las condiciones de pago están en el papel o en todo caso puede que estén en los anexos de los convenios o tal vez en cláusulas secretas. Recordemos que el secretismo es práctica obligada en las dictaduras totalitarias.
Es bueno señalar que siempre se habla de los médicos cubanos como los únicos profesionales que forman parte de la prestación de servicios en el exterior pero no es así. Solo en el sector de la Salud Cuba envía también enfermeros(as), técnicos y otros profesionales calificados como psicólogos y personal docente. Se trata entonces de definir cuanto pagan por cada uno de estos profesionales o todos reciben un salario (o monto) promedio.
Lo cierto es que en la actualidad, el gobierno de Cuba recibe pagos por los servicios médicos de los profesionales de la salud que están trabajando en decenas de países; solo en Venezuela hay más de 29 mil. Las cantidades a recibir pueden variar de unos a otros países. Tal vez no hay pagos directos de Haití, desde luego, pero alguien paga esa factura y parece ser que lo hace Venezuela, Brasil o ambos países.
Recibir pagos por los servicios de salud que los profesionales cubanos ofrecen en el exterior no es cuestionable, lo cuestionable es como se dividen los beneficios; esto es entre el gobierno y sus instituciones, y el médico. La diferencia de las sumas es lo bochornoso. Es una forma de explotación del profesional que siempre es considerado un ‘medio básico’ del estado cubano.
Estudios independientes señalan que el gobierno de Cuba recibe entre 16 y 18 mil dólares mensuales por cada médico que hoy labora en Venezuela. El médico recibe unos 230 dólares para sus gastos mensuales; entre 125 y 225 dólares mensuales son depositados en una cuenta en la Habana y 50 dólares entregados a la familia en Cuba, también mensuales. El depósito en la Isla solo puede ser retirado al término de la misión o tiempo de servicios en el exterior.
Si aceptamos esta información podemos asegurar que los médicos cubanos ganan menos en Venezuela que en Sudáfrica donde la cantidad a recibir destinado a los depósitos en La Habana que devenga el médico son mayores. Esto puedo afirmarlo porque en Cuba, en los 90’s, conocí detalles del convenio entre Cuba y Sudáfrica por lo cual fueron enviados, o son enviados, médicos cubanos a trabajar a aquel país.
Aun así cumplir una misión en estos términos es económicamente ventajoso para un médico cubano que vive en situación de miseria en la Isla. Pero no siempre fue así.
A la dercha, Hospital Antonio Lenin Fonseca, Nicaragua, donde trabajé en el 1988.
En los años 80’s, cumplí misión como médico en Nicaragua. Entonces todo era muy distinto. Según nos explicaron al llegar a ese país, Nicaragua era, junto a Angola y Etiopia, los únicos países que no pagaban por recibir los servicios de salud que Cuba ofrecía a través de sus profesionales e instituciones. Es así que en el 1987 había en Nicaragua una Brigada Médica Cubana con 328 integrantes. Cuba además ofrecía a Nicaragua medicamentos para ser distribuidos en las Farmacias populares y otros insumos médicos. Es decir que los demás países si pagaban. ¿Cuánto y como hacían los pagos? Eso no lo sabemos, está en los documentos de los convenios que nunca veremos..., si es que están allí.
Los médicos en Nicaragua si bien no gastábamos por concepto de alojamiento, comida, trasporte etc., solo recibíamos la ridícula suma de 2,5 dólares mensuales al cambio oficial. La situación de miseria era chocante y esto traía no pocos problemas. Los cubanos acostumbrados a tener garantizada al menos la pacotilla, se veían imposibilitados de llevar a sus familias necesitada algunas de las cosas de que carecían en la Isla. A todo esto se suma la mirada inquisidora de los agentes y dirigentes que tomaban nota y actuaban cuando algún cooperante recibía un regalo.
De regreso a Cuba, había un pago adicional que nunca estaba todo lo claro que debía ser; era una especie de plus o bono por el tiempo en el exterior al que se sumaba otra cantidad adicional cuando el cooperante había prestado servicios en un país que se consideraba peligroso o de riesgo. Recibí ese beneficio sin que se me explicara las particularidades del mismo.
Los médicos cubanos en Venezuela pueden a discreción recibir regalos , comprar si tienen el dinero disponible y enviar en repletos contenedores los bienes que fueron adquiriendo en el tiempo que permanecen en Venezuela.
Solo podremos saber los términos precisos de los convenios en materia de Salud que firma el gobierno de Cuba con otros gobiernos, y que siempre o casi siempre conlleva el envió de una misión o brigada médica cubana, cuando el público en general tenga acceso a los instrumentos o documentos debidamente rubricados por las partes; allí encontraremos que se paga y cuanto se paga. Hasta tanto estamos sumidos en especulaciones cuando no tenemos a mano los convenios y tratados entre los países comprometidos.
También existen convenios en los cuales el pago se hace mediante materias primas o productos industriales acabados. Tal es el caso de los envíos de petróleo venezolano al régimen de La Habana. Los cerca de 100 barriles diarios de petróleo enviados a la Isla pueden suponer el pago o parte del pago por los servicios de miles de cubanos en Venezuela. Servicios que no solo incluye el sector de la Salud.
También es posible que los pagos se hagan mediante convenios de triangulación, y el gobierno cubano este recibiendo bienes de otros países a los cuales Venezuela pagó en petróleo. Esto es posible.
Lo cierto es que los médicos cubanos, a pesar de que el gobierno “les da la mala”, salen mejor pagados que aquellos profesionales que hace décadas atrás cumplían en lugares distantes e inhóspitos las misiones internacionalistas que les asignaban. Aquellos tenían que conformarse con la escasa pacotilla que traían de regreso a la Isla y del automóvil que se les asignaba (solo si eran médicos), razón esta última más que suficiente para cumplir una misión internacionalista.
¿Qué cuánto gana un médico cubano cumpliendo una misión internacionalista?, poco muy poco; pero si lo suficiente como para aminorar la miseria crónica que le es dada en Cuba.
Nota: El autor del artículo trabajo como Médico especialista en Nicaragua en los 80’s.

lunes, enero 02, 2006

Médicos Cubanos en Venezuela: ¿Galenos o Comisarios Políticos?

Por: Dr. Eloy A. González.
Considero que es una cifra conservadora el fijar en más de 52 000 médicos, enfermeras y técnicos de la Salud cubanos, que han servido como trabajadores internacionalistas en las cuatro últimas décadas en unos 93 países. La historia parece comenzar el 24 de mayo del 1963 cuando una Brigada de trabajadores de la Salud llegó a Argelia,- y no precisamente fueron  médicos los que llegaron a Argelia-,  un país recién  independizado de Francia y enfrentando un conflicto territorial con su vecino, Marruecos.
La historia de la ayuda “solidaria y desinteresada” del gobierno de Cuba enviando profesionales de la Salud, nacía vinculada a un conflicto militar y a fuertes intereses políticos. Así fue y no hay duda que sigue siendo así. Un gesto de apariencia desinteresada deviene en manipulación política en el mejor de los casos.
Tengo la certeza de que el asalto al poder que se produjo en enero del 1959, trajo consigo un rapto de la sociedad civil cubana en sus mejores aspectos y logros. La naciente Dictadura por aquel entonces se apropió de la solidez y prestigio de la bien denominada Escuela Cubana de Medicina y esa apropiación incluía no sólo el talento, sino también las nobles virtudes y el indiscutible prestigio profesional de la clase médica cubana.

Hoy la historia se detiene en Venezuela, cifras aceptables señalan en más de 10 400 médicos cubanos radicados en Venezuela en una misión denominada “Barrio Adentro”. Considero que es la dislocación mayor de médicos cubanos establecido en un país foráneo, superando al escenario especial de Angola en la década del 70,  en medio de un conflicto militar que incluía  todo un ejército de intervención también cubano; o en la Nicaragua de los 80’s, tan importante en el orden político para La Habana, empeñada en establecer la dictadura Sandino-comunista a lo que diera lugar. En 1987 éramos 328 cooperantes en la Misión Médica Cubana en Nicaragua y esto incluía: los médicos, técnicos, enfermeros y personal administrativo; cifra insignificante en comparación con la presencia de los  médicos cubanos actualmente en Venezuela.
Los médicos cubanos en Venezuela, - en número tal-, supone la importancia que reviste para el régimen de La Habana consolidar en el orden político al gobierno de Hugo Chávez, fortaleciendo su discurso social e introduciendo un modelo de asistencia médica en y hacia los barrios más desfavorecidos y localizados en los núcleos urbanos más importantes del país. Pero este no es sólo el objetivo propuesto. El intercambio comercial, muy ventajoso para el régimen Castro-comunista, supone garantizar un producto de intercambio que es el trabajo que representa más de 10 000 médicos y el envío y atención especializada de pacientes venezolanos en Cuba, para recibir asistencia médica y tratamientos en las privilegiadas facilidades hospitalarias y de asistencia de Salud en general; establecidas desde hace mucho tiempo y  destinadas al floreciente Turismo de Salud en la Isla.
Se trata de intercambiar asistencia médica por barriles de petróleo (más de 50 000 barriles diarios) y divisas fuertes; que han sido unas de las múltiples vías de reanimación y mantenimiento de la empobrecida economía, que administra la ya demasiado prolongada  dictadura del Caribe.
La sociedad venezolana dividida en sí, se sumerge en una amarga disputa con relación a la presencia de tan numeroso grupo de médicos extranjeros, cuestionando su presencia y descalificándolos como profesionales. El gremio médico local establece que es necesario realizar acciones legales contra los cubanos que están ejerciendo en el país la Medicina y llama a defender los Hospitales y la profesión, no permitiendo que lleguen a los hospitales los  médicos cubanos. También y mediante un comunicado, la Confederación Médica Latinoamericana instó al gobierno de Hugo Chávez a restituir la legalidad en el ejercicio de la Medicina en Venezuela y a suspender el plan de Salud “Barrio Adentro”.
Estos médicos hacen algo más que atender enfermos, es el argumento más válido para descalificarlos, después de considerar y afirmar sin reservas  que no son  médicos. El periodista Uberto Mario, que desertó de la Oficina de Prensa de la Embajada de Cuba en Venezuela señalaba que: “los médicos tienen la orden de invitar a las familias de los barrios donde trabajan a ver videos con discursos del Coma-andante y los avances sociales de la Isla”; vivir en barrios marginales en Venezuela y tener que ver y oír discursos de Fidel debe ser algo traumatizante. Que existe una intención manifiesta de influir en el escenario social de un país utilizando sobre todo a los profesionales de la salud devenidos “internacionalistas”, manipulándolos para ofrecer un producto político de dudosa procedencia y cuestionable eficacia; eso lo sabemos muy bien los cubanos, y sobre todo los profesionales que hemos participado en las denominadas “misiones internacionalistas”. Pero si dejemos claro, que el descalificar a los médicos cubanos a nada conduce; el problema anda entre dictadores. El médico es una pieza más en el complejo engranaje que es el desempeño de las apetencias políticas de las dictaduras.
Esas piezas son utilizadas con eficacia. He leído artículos de prensa donde dicen que los médicos “han llenado de esperanzas las montañas de miserias y a millones de pobres que ahora se sienten como seres humanos, sólo porque un joven de bata blanca los visita en su casa, atiende a la familia y no cobra un centavo”. Otro articulista califica a los ataques a estos  médicos como: “el despiadado ataque mediático, xenofóbico y racista”. Una madre venezolana argumenta, según un periodista, cuan beneficioso fue seguir las instrucciones de un médico cubano con relación a la alimentación de su hija, colmando de “santidad revolucionaria” algo cotidiano en la práctica médica.
Los médicos cubanos en Venezuela, son eso: médicos debidamente formados y a la  vez utilizados por un régimen dictatorial. Son profesionales de generoso sentir que pueden ser manipulados y convertidos por obra y gracia de esos oscuros mimetismos; en  comisarios políticos de ocasión, agentes encubiertos, gigoló de Embajadas, e incluso soldados de infantería. Todo esto puedo afirmarlo porque así lo vi y lo experimenté en Nicaragua donde trabajé como Médico durante 18 meses; experiencia que ocupará un artículo futuro. Pero cualesquiera que sean los calificativos, la suerte está echada para ellos; como me decía una médica venezolana: “sean lo que sean tendrán que salir, tendrán que irse”.
Los médicos cubanos, herederos de una rica tradición científica y de formación médica que viene desde antes de 1959,- herencia aprovechada por el régimen-, transitan  por el difícil sendero entre las nobles intenciones y la imposición, entre la escasez y privaciones y las migajas que ofrecen ambos regímenes; entre los sueños de desertar-emigrar, y las presiones afectivas de familias que quedan siempre en la isla-cárcel, a la espera de su regreso.

Parejo con esto hacen su labor con apego al mejor hacer de la práctica médica, mostrando dedicación y constancia cualesquiera que sean las condiciones; atacarlos no es justo. No es bueno dar rienda suelta a las pasiones políticas, descargando las amarguras y frustraciones  sobre aquellos que también son víctimas. En Nicaragua fui testigo de cómo  muchos expresaban su odio por los Sandino-comunistas, incluso fueron víctimas de sus desmanes, cuando se acercaban a los médicos cubanos les hacían saber que no les interesaban el comunismo pero si les interesaban ser atendidos por ellos.
¿Cuál sería un posible escenario futuro para estos médicos? Bueno, debe ser algo mejor que las opiniones de un periodista venezolano, quien con incisivas palabras expresa: “En realidad necesitamos de todo. Manden lo que puedan. Se ofrece, además de dólares para el Amo, las tres comidas y jabón. No hace falta currículos”.
Un posible escenario futuro para estos médicos teniendo en cuenta la cambiante situación política de Venezuela, es la salida paulatina tal y  como ocurrió en Nicaragua cuando fueron firmados los Acuerdos de Esquipulas, que discretamente se fue reduciendo el  número de cooperantes internacionalistas tanto los de las misiones militares como las civiles.
De producirse un enfrentamiento y la sociedad venezolana se vea envuelta en un conflicto armado; debe de existir un plan de contingencia elaborado por los militares cubanos en Venezuela que prevé, si estos se suman o no al sector oficialista y   combaten o se pone en efecto un plan de evacuación de todo el personal a través de un país fronterizo. Esos planes los vi en Nicaragua y nada me hace suponer  que estas  estrategias puedan haber sido  cambiadas.
Quiero pensar en un escenario futuro en que los pueblos puedan desembarazarse de los Dictadores de insano proceder, o de crueldad infinita y apego permanente a lo atroz; para dar paso a enriquecedoras  sociedades democráticas donde los profesionales médicos cubanos y venezolanos puedan tomar contacto, reconocerse y tal vez,- por qué no-, trabajar unidos, superando las amargas experiencias de eventos políticos tan extraños a la magnánima  práctica médica.
© 2005