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sábado, septiembre 19, 2026

Nueva normativa para el ejercicio profesional de médicos y técnicos de la Salud en Cuba. Resumen de la Resolución 115/2026 del MINSAP

 Introducción:

En el marco de la actualización del marco legal e institucional del sector sanitario cubano, derivado de la implementación de la Ley 189 (Código de Trabajo) y la Ley 165 (Ley de la Salud Pública), se ha publicado la Resolución 115/2026. Este documento oficial establece el nuevo reglamento que rige los procesos de contratación, habilitación, ubicación, reubicación, promoción, suspensión e inhabilitación de los profesionales y técnicos de la salud en el país. A continuación, compartimos los aspectos esenciales de esta normativa que impacta de manera directa en la gestión del capital humano, el servicio social y la superación especializada en el Sistema Nacional de Salud.


Resumen Formal de la Resolución 115/2026

La Resolución 115/2026 aprueba el “Reglamento sobre la contratación, ubicación, reubicación, promoción, suspensión e inhabilitación en el ejercicio de la profesión de los profesionales y técnicos de la salud” en la República de Cuba. Esta normativa da cumplimiento a lo dispuesto en la Ley 189 (Código de Trabajo) y la Ley 165 (“Ley de la Salud Pública” de 2023), actualizando el marco legal previamente establecido por la Resolución 282 de 2014.


Los aspectos centrales que abarca el reglamento son:

Disposiciones Generales y Habilitación: Define las regulaciones específicas para los profesionales y técnicos de la salud (incluyendo egresados del sector y de otros organismos formadores) vinculados a la asistencia, recuperación, rehabilitación, docencia e investigación. Establece la habilitación como un requisito indispensable para el ejercicio profesional, el cual comprende poseer el título correspondiente, estar inscrito en el Registro de Profesionales y Técnicos de la Salud, contar con el carné acreditativo, poseer el cuño y la firma legalizada (para médicos y estomatólogos), superar los ejercicios metodológicos exigidos y demostrar la capacidad requerida.


Inicio de la Relación de Trabajo y Convocatorias: Otorga a los directores generales de salud provinciales (y al director de Capital Humano del Ministerio de Salud Pública en La Habana) la responsabilidad de controlar el empleo y equilibrar la fuerza de trabajo calificada. Regula los procesos de asignación especial, la convocatoria pública de plazas vacantes mediante los convenios colectivos de trabajo y la priorización de la cobertura asistencial.

Sistema de Contratación y Movilidad: Faculta el uso de contratos por tiempo determinado en situaciones específicas, tales como entrenamientos en el puesto de trabajo (hasta 180 días para quienes hayan estado inactivos por más de dos años), preparaciones especiales, procesos de especialización y traslados temporales ante contingencias o interrupciones laborales. Regula también la contratación temporal de estudiantes de ciencias de la salud en cargos afines a su perfil.

Reincorporación al Trabajo: Determina que los profesionales y técnicos que se hayan mantenido fuera del ejercicio práctico en el Sistema Nacional de Salud por un período superior a dos años deben someterse a un proceso de entrenamiento y a un ejercicio evaluativo único (práctico-teórico-oral) para reanudar sus labores.

Asignación y Tratamiento de Recién Graduados: Detalla el procedimiento para el cumplimiento del servicio social obligatorio de los egresados de nivel superior, técnico superior y medio superior. Establece la coordinación entre las universidades de ciencias médicas, las organizaciones estudiantiles y las direcciones de salud para la distribución equitativa y la entrega descentralizada de los medios de habilitación (credenciales, cuños y firmas).

Especialización: Regula el acceso, la ubicación y la reubicación de los médicos, estomatólogos y licenciados en salud incorporados al régimen de residencia (tanto en Medicina General Integral/Estomatología General Integral como en segundas especialidades), subrayando la obligatoriedad de laborar en los cargos destinados a tal fin al concluir sus estudios.

Capacidad Demostrada: Evalúa integralmente las competencias laborales de los profesionales, haciendo especial énfasis en el estricto cumplimiento del Código Cubano de Ética Médica, los principios de la bioética, los valores humanos, la solidaridad y la disposición absoluta para servir a la sociedad.

Recopilación y Texto del Editor del Blog de Medicina Cubana

Como citar esta información:

Ministerio de Salud Pública de Cuba. (2026, 18 de septiembre). Resolución 115/2026: Reglamento sobre la contratación, ubicación, reubicación, promoción, suspensión e inhabilitación en el ejercicio de la profesión de los profesionales y técnicos de la salud. Gaceta Oficial de la República de Cuba, año CXXIV(78), 2684–2693. https://www.gacetaoficial.gob.cu/sites/default/files/goc-2026-o78.pdf

sábado, agosto 01, 2026

“I'm a doctor, and my family is struggling to afford food”: A Cuban physician shares his experience

 The testimony of Dr. Yasmany Figueroa, a physician from Villa Clara, Cuba, has become a stark illustration of the profound economic crisis affecting Cuban families— including those in the country’s healthcare system. Despite holding three university degrees, Figueroa reports that he has been unable to work in his medical specialty for the past two years, leaving him without a stable income and forcing his family into severe financial hardship.

Dr Yasmany Figueroa 


According to Figueroa, the prolonged economic deterioration has deeply affected his household’s daily life. Limited access to food, rising prices, and chronic shortages have resulted in dramatic weight loss; he states he lost 45 pounds (about 20 kilograms) in less than a month due to insufficient nutrition. His account reflects not only personal suffering but also the broader reality faced by many Cuban families who struggle to secure basic necessities.

The situation he describes is part of a larger national crisis marked by inflation, scarcity of essential goods, low wages, and deteriorating living conditions. Even highly trained professionals—physicians, nurses, and other healthcare workers—report that their salaries do not cover basic needs, forcing many to seek alternative employment or rely on external support.

While Figueroa’s story is deeply personal, it has resonated widely because it highlights the human impact of economic collapse. It raises urgent questions about the sustainability of Cuba’s healthcare workforce and the ability of medical professionals to care for their patients while facing extreme hardship at home.

His testimony adds to a growing chorus of voices calling attention to the need for structural change, transparency, and support for those who sustain the nation’s healthcare system. Behind every statistic is a family like Figueroa’s—struggling, adapting, and hoping for a future where their work and sacrifice are met with dignity and stability.

Hashtags: #CubaCrisis #CubanDoctors #HealthcareInCuba #HumanRights #EconomicHardship #CubaReality #MedicalProfessionals #VillaClara #CubaToday

martes, julio 28, 2026

Cuando salvar vidas se premia con una bicicleta: la crisis del reconocimiento profesional en Cuba.

 La imagen de un médico especialista en Terapia Intensiva —formado, competente, responsable de la vida de los pacientes más graves— recibiendo como “premio” una bicicleta, no es un hecho aislado ni anecdótico. Es un síntoma. Un signo visible de la profunda distorsión ética y profesional que atraviesa hoy al sistema de salud cubano.

El caso del Dr. Tomás, jefe de la terapia intensiva del Hospital Fajardo, celebrando con júbilo la entrega de su “medio de transporte”, revela la magnitud del deterioro institucional. Un especialista de alto nivel, con maestría y responsabilidad crítica, es reducido a agradecer lo mínimo, lo elemental, lo que en cualquier sistema funcional sería un recurso básico y no un reconocimiento.

El Dr.Tomás, jefe de la terapia intensiva del Hospital Fajardo, recibe su “premio” oficial: una bicicleta amarilla. Imagen difundida por medios estatales cubanos.

Mientras tanto, los hijos de los jerarcas de la llamada Revolución —esa élite que se autoproclama defensora de los humildes— exhiben un estilo de vida que incluye jets privados, helicópteros, automóviles de lujo y yates. La distancia entre el discurso oficial y la realidad material de quienes detentan el poder es tan amplia que ya no admite eufemismos: la “Revolución de los humildes” se ha convertido en una caricatura, sostenida por propaganda y por la precariedad de quienes aún trabajan dentro del sistema.

La bicicleta del Dr. Tomás no es un premio.
Es un símbolo de subordinación. Un recordatorio de cómo la estructura estatal ha degradado la profesión médica, ha despojado a sus especialistas de condiciones mínimas y ha convertido el mérito en un recurso político, no profesional.

En un país donde la medicina fue durante décadas un orgullo nacional, la escena resulta especialmente dolorosa. El especialista que salva vidas en condiciones extremas lo hace, literalmente, en bicicleta, mientras la cúpula política disfruta privilegios que contradicen todo el imaginario revolucionario.

Este episodio, documentado y difundido por los propios canales oficiales, confirma una verdad que los profesionales de la salud conocen desde hace años: la desigualdad no es un accidente del sistema, sino su estructura misma. Y la medicina cubana —antes prestigio, hoy propaganda— se ha convertido en uno de los escenarios donde esa desigualdad se hace más visible y más obscena.

Lo sorprendete es que se menciona " Tomas" "Tomas", pero no se menciona el nombre completo del profesional , su categoria profesional , docente y los hechos que lo meritan. Solo Tomas, " el que come y se va"?. ? Y si comenzamos a destacar su condicion de profesional dedicado?..., solo eso.

El Editor del Blog de Medicina Cubana.

sábado, julio 25, 2026

La salud como primera piedra de la Cuba que viene

 


La imagen captada por la activista cubana Irma Lidia Broek no es solo un testimonio visual: es un acto de denuncia moral. Refleja la realidad del Hospital Clínico Quirúrgico Docente Celia Sánchez Manduley, en Manzanillo, uno de los centros donde la crisis sanitaria cubana se muestra sin filtros: salas sin insumos básicos, pacientes críticos atendidos sin agua, familias buscando en redes sociales lo que el Estado no puede proveer, y un personal médico que resiste con lo que tiene, no con lo que debería tener .

La salud —esa zona íntima donde se decide la vida y la muerte— será el lugar donde el patriotismo ciudadano se pondrá a prueba. No en discursos, no en consignas, sino en la capacidad de reconstruir un sistema que ha sido utilizado como vitrina política y que hoy se sostiene, apenas, por la dignidad de quienes aún sirven en él.

Si logramos reconstruir un sistema de salud justo, transparente, moderno y humano, habremos dado el primer paso hacia una República verdadera. Si fallamos, si permitimos que la salud se privatice sin control o que se politice de nuevo, entonces la transición será apenas un espejismo: un cambio de administradores sin cambio de país.

La salud será, en definitiva, la primera piedra de la Cuba que viene.

Y también puede ser la primera grieta si no actuamos con responsabilidad histórica.

Estas palabras no son solo un eco del pasado, sino una hoja de ruta para la Cuba futura. Tras el largo desierto del desgaste y la separación, el destino de la isla no es la ruina, sino el florecimiento. La reconstrucción del país no dependerá de milagros, sino de las manos de sus propios hijos —los de adentro y los de la diáspora—, quienes finalmente asumirán el título más noble que la historia les tiene reservado: ser los reparadores de sus muros y los reconstructores de su propio hogar.

La promesa de una Cuba fértil, unida y libre ya camina hacia el horizonte.

Información relacionada:

https://medicinacubana.blogspot.com/2026/06/el-dia-despues-la-salud-como-prueba.html

La foto de Irma Lidia Broek es un recordatorio de por qué debemos avanzar.

lunes, julio 13, 2026

Carta abierta de una cubana a las enfermeras de la National Nurses United (NNU)

 Por: Una mujer cubana que vive la realidad de la isla

Hace unos días, frente al Congreso de los Estados Unidos, la National Nurses United (NNU), una de las mayores organizaciones de enfermeras sindicalizadas de ese país, exigió el fin del embargo a Cuba. Con pancartas y consignas como “¡Quiten las manos de encima de Cuba!”, denunciaron que la política estadounidense está causando una crisis humanitaria en la isla.



Como cubana que ha vivido y sufrido las consecuencias de 67 años de dictadura, no puedo quedarme callada.

Señoras enfermeras de la NNU:¿Son cubanas? ¿Han trabajado en hospitales cubanos? ¿Han vivido un solo día como paciente o como profesional de la salud en Cuba? La respuesta, casi con seguridad, es no. Ustedes repiten el discurso oficial del régimen: que Cuba tiene “uno de los mejores sistemas de salud del mundo”, universal y gratuito. Permítanme contarles la realidad que se vive dentro de las salas: Una enfermera cubana gana menos de 5 dólares al mes. 

Trabajan turnos de hasta 24 horas sin condiciones mínimas. 

En muchas salas no hay termómetros, ni esfigmomanómetros, ni oxígeno. Los familiares los llevan de sus casas y los rotan entre los pacientes. 

No hay guantes suficientes: una sola enfermera usa el mismo par para poner sondas, inyectar, limpiar heridas y atender a múltiples enfermos. 

Faltan analgésicos básicos. Hay que esperar a que “autoricen” un medicamento tan simple como una duralgina. 

Muchas enfermeras terminan haciendo dulces o vendiendo lo que pueden dentro de los propios hospitales para sobrevivir.

Conozco médicos intensivistas que crían cerdos en sus patios para poder comer y alimentar a sus familias. Al terminar la guardia, muchos regresan a casas sin electricidad, sin agua corriente y con mosquitos como única compañía durante la noche. Esto no lo causa un embargo.

Lo causa un régimen que lleva casi siete décadas robando, priorizando hoteles de lujo y negocios para la élite militar mientras abandona al pueblo. Un régimen que destina millones a propaganda y represión, y que esconde en el extranjero más de 18 mil millones de dólares (según diversas estimaciones), mientras sus hijos y generales viven en la opulencia. Ustedes dicen: “Como enfermeras, cuidamos de todos”.

Entonces, ¿por qué no exigen también el fin de la represión? ¿Por qué no piden libertad para los cientos de presos políticos que son torturados en las cárceles cubanas? ¿Por qué guardan silencio ante niños y jóvenes encarcelados por pedir libertad o por publicar en internet? No es “bloqueo”. Es dictadura.

Una dictadura que ha convertido la salud, la educación y cada derecho en herramientas de control político. Una dictadura que castiga, reprime y silencia a quien se atreve a cuestionarla. A las enfermeras norteamericanas les digo con respeto pero con firmeza: Si realmente quieren ayudar al pueblo cubano, no se unan a la campaña de quienes oprimen. Apoyen la libertad. Apoyen el derecho de los cubanos a elegir su futuro, a tener un salario digno, a no vivir en el miedo. Exijan que Raúl Castro, sus generales y los hijos de la élite devuelvan al pueblo lo que le han robado.

Vengan a Cuba, no a los eventos organizados por el régimen, sino a caminar con la gente de a pie, a entrar en los hospitales reales, a vivir sin electricidad y sin agua. Entonces entenderán que esta tragedia no tiene como principal culpable a Washington, sino a 67 años de un sistema corrupto, ineficiente y criminal. El pueblo cubano no pide más bloqueo ni menos bloqueo.

El pueblo cubano grita ¡Libertad! Libertad para los presos políticos. Libertad para los jóvenes.

Libertad para decidir su propio destino. Si de verdad les importa la vida humana, únanse a ese grito. Dejen de hacer eco a la propaganda de una dictadura que lleva décadas matando sueños y esperanzas. Cuba no necesita más mentiras. Cuba necesita verdad y libertad.

Para leer el texto hacer clic AQUÍ y AQUÍ

 

lunes, julio 06, 2026

Documento Interno: Directrices para el Control de Profesionales de la Salud. Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP)

 Línea de lineamientos y medidas punitivas organizativas

Nota editorial: El presente documento ha sido transcrito a partir de filtraciones de las directrices emitidas por el Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) dirigidas a las instancias provinciales y sectoriales de salud. Regula el régimen migratorio, de contratación y control disciplinario de los profesionales médicos en misiones internacionales y dentro del territorio nacional. [1]

Directrices de Reorganización y Control de Servicios

1.         Reubicación por optimización de plantillas: Reubicar en los servicios asistenciales a los profesionales que resultaron en exceso en la segunda etapa de las transformaciones como resultado de la revisión de las plantillas en las estructuras de dirección de la provincia, municipios, instituciones y universidades. Responsables: Viceministros que atienden las áreas de Asistencia Médica y Economía.

2.         Régimen de guardias hospitalarias: Garantizar que los especialistas de Pediatría, Medicina Interna y Ginecobstetricia de los Policlínicos realicen las guardias médicas en instituciones hospitalarias, incluyendo los peritados con horarios diurnos. Responsables: Viceministro que atiende el área Asistencia Médica y Social.

3.         Acciones específicas: Compactar y reorganizar servicios. Fiscalizar de forma sistemática el funcionamiento de los servicios afectados.[Nota: Medida número 3 no disponible en el registro original extraído]

4.         Control de la misión médica en Angola: Cumplir con el relevo de Angola y detener el incremento, hasta tanto no se adopten medidas concretas por la parte angolana que desestimulen la contratación individual en clínicas privadas e institucionales. Responsables: Viceministra que atiende el área de las Relaciones Internacionales y la Colaboración. Participan: Directora de la UCCM, área de Asistencia Médica y Directores Provinciales de Salud. (Frecuencia: Inmediato).

5.         Retención de pasaportes oficiales: Retirar, de inmediato, el pasaporte oficial a todos los colaboradores que lleguen de vacaciones o de fin de misión, a su arribo en el aeropuerto. Responsables: Viceministra que atiende el área de las Relaciones Internacionales y la Colaboración. Participan: Directora de la UCCM, Director de Relaciones Internacionales. (Frecuencia: Inmediato).

6.         Convenios institucionales vs Contratación individual: Promover convenios con clínicas privadas a través de la Comercializadora de Servicios Médicos y de Salud Cubanos, como una forma de contrarrestar la contratación individual. Responsables: Viceministra que atiende el área de las Relaciones Internacionales y la Colaboración. Participan: Directora de la CSMC, Director Jurídico. (Frecuencia: Permanente con control mensual).

7.         Revisión de convenios interministeriales: Revisar los convenios interministeriales y los de comercialización de servicios, para negociar con la contraparte y no permitir la contratación individual en instituciones públicas y privadas. Responsables: Viceministra que atiende el área de las Relaciones Internacionales y la Colaboración.

8.         Cláusulas de exclusividad laboral: Revisar los contratos individuales y pactar con el colaborador compromisos de no contratación individual y que su contratación sea a través de la Comercializadora de Servicios Médicos y de Salud Cubanos. Responsables: Viceministra que atiende el área de las Relaciones Internacionales y la Colaboración.

9.         Régimen de rescisión contractual: Ratificar en los contratos individuales de los trabajadores en nuestras instituciones que las causas de terminación del contrato de trabajo son las establecidas en el Código de Trabajo. Responsables: Viceministro que atiende el área de Economía. Participan: Directores Provinciales de Salud, Directores de Recursos Humanos y Jurídicos. (Frecuencia: Permanente).

10.     Inhabilitación masiva por abandono: Depurar y concluir el proceso de inhabilitación en el ejercicio de la profesión de los 211 profesionales que abandonaron los servicios sin estar autorizados. Responsables: Director de Recursos Humanos. Participan: Director Jurídico y Directores Provinciales de Salud. (Frecuencia: Inmediato).

11.     Monitoreo de normativas internacionales: Estudiar las normas vigentes de Organismos Internacionales (OIT, OMS, OPS) relacionadas con la migración de profesionales de la medicina. Responsables: Viceministra que atiende el área de las Relaciones Internacionales y la Colaboración. Participan: MINREX, MYSS, Directores de Recursos Humanos, Jurídico y Relaciones Internacionales. (Fecha clave: 30 de marzo de 2015).

12.     Sanciones por incumplimiento de términos: Considerar una indisciplina de suma gravedad el no cumplir los términos de aviso previo, o no regresar en el tiempo establecido de las vacaciones programadas y/o licencia no retribuida, sin causas justificadas y comprobadas, aplicando la medida disciplinaria de separación definitiva de la entidad. Responsables: Directores Provinciales y Directores de Unidades de Subordinación Nacional. Participan: Directores de Recursos Humanos, Jurídico, Rectores y Decanos.

13.     Inhabilitación por salida no autorizada del país: Promover expedientes de inhabilitación en el ejercicio de la profesión en el territorio nacional, a los profesionales que violen los procedimientos establecidos para la salida del país. Responsables: Directores Provinciales y Directores de Unidades de Subordinación Nacional. Participan: Directores Jurídicos, Recursos Humanos, Rectores y Decanos. (Frecuencia: Permanente con control mensual).

14.     Penalización y degradación laboral al retorno: Al recibir la solicitud de ubicación laboral de un especialista que haya regresado luego de abandonar los servicios sin cumplir los procedimientos establecidos, no ubicarlo en el centro de donde proceda y siempre en uno de inferior categoría a la que poseía en el que trabajaba. Responsables: Directores Provinciales y Directores de Unidades de Subordinación Nacional. Participan: Director de Recursos Humanos, Rectores y Decanos. (Frecuencia: Permanente con control mensual).

15.     Actualización del marco legal: Poner en vigor un instructivo complementario de la Resolución 282/16 de junio de 2014 "Reglamento sobre la contratación, ubicación, reubicación, promoción, inhabilitación y suspensión temporal en el ejercicio de la profesión de los profesionales y técnicos"; relativo al procedimiento y términos para tramitar un expediente. Responsables: Viceministro Primero. Participan: Director Jurídico. (Frecuencia: Inmediato).

16.     Acción diplomática con terceros países: Organizar de conjunto con el MINREX, reunión con los embajadores de los países donde más viajan los médicos, con el objetivo de discutir y desestimular la contratación individual de los profesionales en sus países.

17.     Presión a ministerios extranjeros: Enviar comunicación a los jefes de brigada y embajadores cubanos en los países que más reciban profesionales de la salud cubanos, con el objetivo de que por la vía diplomática se discuta primero con los Ministros de Salud y después con los ministerios de Relaciones Exteriores, la situación de la contratación individual.

18.     Coordinación migratoria e inteligencia: Coordinar con la Dirección de Identificación, Migración y Extranjería del Ministerio del Interior, para mantener un flujo de información que permita adoptar medidas en correspondencia con el movimiento migratorio.

Nota: Este anexo forma parte del libro: "Medicina y Memoria en Cuba" en preparacion. 



[1] (2019, October 21). Documento interno del Ministerio de Salud Pública de Cuba, establece directrices para el control de los médicos cubanos en las misiones y en la Isla. [Review of Documento interno del Ministerio de Salud Pública de Cuba, establece directrices para el control de los médicos cubanos en las misiones y en la Isla.]. El Blog de Medicina Cubana. https://medicinacubana.blogspot.com/2019/10/documento-interno-del-ministerio-de.html

Esta información estaría completa si aparece el encabezado del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), la fecha de lo que se nombra el documento como: “nuevas políticas…”, hasta que nivel va dirigido y las orientaciones para su divulgación y discusión. Este, como ocurre con muchos documentos solo se llega a tomar una o dos fotos.

 

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jueves, julio 02, 2026

De Delator de la "Primavera Negra" a Doctor en Ciencias: La Ascensión del Agente "Ernesto" en la Cuba Colapsada

 El cinismo de los "represores de bata blanca" y la impunidad premiada por el régimen cubano.

Un Grado Científico Manchado de Delación

El doctor Pedro Luis Véliz Martínez celebró recientemente en su cuenta de Facebook la obtención del máximo grado científico en Cuba: Doctor en Ciencias (Segundo Doctorado), con una tesis enfocada en la gestión académica y el desarrollo profesional en salud. Sin embargo, detrás de la grandilocuencia de sus palabras y los aplausos de un tribunal unánime, se esconde la verdadera identidad de quien ha sido catalogado como el "chivato estrella" del gremio médico cubano. Su ascenso no es fruto del mérito académico legítimo, sino el premio del régimen a su historial como delator e infiltrado.

El Origen del Engaño: Infiltración en el Colegio Médico Independiente

La trayectoria represiva de Véliz Martínez comenzó a fraguarse a mediados de la década de los noventa:

Año 1996: Se infiltra en el Colegio Médico Independiente, una maniobra facilitada no por la pericia de la Seguridad del Estado, sino por la desidia de la dirección de dicha organización en ese momento.

El Destape Oficial: Un reportaje publicado en el diario Granma Internacional reveló su verdadera identidad: el agente "Ernesto" de la Seguridad del Estado.

El Objetivo: Su misión consistía en intentar probar que las autoridades estadounidenses, a través de la Sección de Intereses de EE. UU. en La Habana (SINA), pretendían destruir el Sistema Nacional de Salud. Mientras trabajaba para la SINA, mantenía un nivel de vida superior al de sus colegas, justificando sus ingresos con falsas remesas de una supuesta madre en el extranjero.



El Impacto de su Traición: La Primavera Negra de 2003

El accionar de Véliz Martínez tuvo consecuencias penales devastadoras para la disidencia cubana. Sus testimonios y delaciones resultaron fundamentales para inculpar y encarcelar de manera injusta a miembros de la sociedad civil independiente durante la Primavera Negra de 2003.

Entre las víctimas directas de sus reportes se encuentra el Dr. Cano Rodríguez, condenado a 18 años de prisión por supuestos "actos contra la independencia y la integridad territorial" bajo la Ley Mordaza. En la misma causa, gracias a la información provista por el agente "Ernesto", se condenó a penas de entre 10 y 25 años de cárcel a destacados opositores como: Osvaldo Alfonso Valdez, Héctor Palacios Ruíz ,Oscar M. Espinosa Chepe, Héctor Maseda y Marcelo López Bañobre

De Choque en el Extranjero y Fiestas en La Habana

La lealtad de Véliz Martínez al aparato represivo del Estado se ha manifestado tanto en eventos internacionales como en círculos sociales de la isla:

La Cumbre de Panamá: Formó parte de una "brigada de respuesta rápida" enviada por el gobierno cubano para contrarrestar de forma violenta, insolente y sin decoro la presencia de la oposición cubana, actuando como una fuerza de choque ante la falta de argumentos para un diálogo civilizado.

La "Cuadrilla" de Radio Habana Cuba: En el año 2021, un programa titulado "Desde Cuba" expuso abiertamente a un grupo de médicos exagentes de la Seguridad del Estado, entre los que se incluyó a Véliz Martínez junto a los doctores José Manuel Coyera y Eduardo Sagaró González.

Complicidad en la Farándula: En el año 2023, asistió junto a su esposa, la doctora Ana Rosa Jorna Calixto (identificada como la agente "Gabriela" del MININT), a la fiesta que organiza anualmente el actor Jorge “Pichi” Perugorría en su residencia de Nuevo Vedado. Este evento, presentado como un homenaje a los médicos cubanos, funciona como un punto de reunión para los galenos de confianza y aliados del régimen.

Testimonio Desde Adentro: Agresividad, Rechazo y Protección Oficial

Colegas que trabajaron de cerca con Pedro Luis Véliz Martínez antes y después de conocerse su condición de espía describen un perfil marcado por la incompetencia y el rechazo social:

El perfil antes de su destape: Trabajaba en la unidad de terapia intermedia del Hospital Fajardo. Quienes compartieron guardias con él recuerdan su carácter agresivo, sus gritos a los pacientes y sus constantes ausencias justificadas con supuestos problemas de rodilla. Llegó a agredir físicamente a sus superiores (un nefrólogo y un profesor de medicina interna) y recibió múltiples sanciones de la directora del centro, Mayra Hernández Petterson, por su pésimo desempeño profesional. Incluso intentó tentar a otros profesionales ofreciéndoles "conseguir la salida del país".

El rechazo posterior: Tras hacerse pública su identidad de delator, la Seguridad del Estado lo ocultó junto a su familia durante un año. Posteriormente, fue ubicado en el Hospital Hermanos Ameijeiras. El repudio de sus colegas fue absoluto: en terapia intermedia el personal callaba o hablaba estrictamente en lenguaje médico cuando él entraba, y en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) los médicos se cambiaban de mesa discretamente si él se sentaba a almorzar.

Tras ser presionado de forma inteligente por los jefes de servicio de las unidades médicas para forzar su salida debido al peligro que representaba tenerlo cerca, terminó refugiado en el único lugar donde podía ser aceptado: las labores burocráticas de las oficinas del viceministerio de asistencia médica, atendiendo el Sistema Integrado de Urgencia Médica (SIUM).

Conclusión: El Juicio de la Historia

Hoy, Pedro Luis Véliz Martínez exhibe un título de Doctor en Ciencias y goza de los privilegios otorgados por el régimen —como acceso a internet en su vivienda— a cambio del sufrimiento infligido a decenas de familias cubanas. Sin embargo, para la comunidad médica independiente y las víctimas de la represión, su nombre no figura en la lista de los científicos ilustres, sino en el registro de los represores de bata blanca, aquellos cuyos actos criminales tarde o temprano recibirán el veredicto de la historia.

¿Qué opinas de que se premien estos historiales en la Cuba actual? Te leemos en los comentarios. 👇

Recopilación y texto del editor del Blog de Medicina Cubana

 

lunes, junio 22, 2026

El día después: la salud como prueba moral de la Cuba futura

 Por: Dr. Eloy A. González

En 67 años, el régimen cubano transformó el sistema de salud en su más preciada joya: una herramienta de legitimidad, un medio de control social y una moneda diplomática para mantener acuerdos políticos. La estructura, que hoy está deteriorada, agotada y carece de recursos, se ha transformado en uno de los sectores más vulnerables del Estado fallido que es Cuba. Con los vientos de cambio en Cuba, sorprendentemente, también en uno de los puntos más impresionables donde podría comenzar una verdadera ruptura institucional, si el régimen sucumbe.

Dentro de este contexto, el proyecto 911 Cuba ha sido lanzado por entidades médicas del exilio cubano en Miami; es una iniciativa que tiene como objetivo unir a empresas, clínicas, farmacéuticas y profesionales que estén dispuestos a destinar recursos para la rehabilitación del sistema de salud si se produce un cambio democrático. El plan sugiere un enfoque mixto que mezcle programas sociales con inversión privada, utilizando materiales y recursos provenientes de Estados Unidos. Numerosas entidades han expresado su interés en involucrarse en la rehabilitación de hospitales, la actualización de los equipos y el establecimiento de nuevas instalaciones.[1]

La iniciativa surge en un momento crítico. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), el gasto estatal en salud ha caído más del 30% en la última década, mientras que más del 60% de los hospitales presentan deterioro estructural severo. La escasez de medicamentos supera el 80% del cuadro básico, y el éxodo profesional ha vaciado servicios esenciales: solo en 2023, más de 11 000 trabajadores sanitarios abandonaron el país. La crisis energética —apagones de 10 a 18 horas— ha paralizado quirófanos, bancos de sangre y laboratorios.

Ante esta situación, el exilio busca prepararse para "el día después". Pero antes de preocuparnos por el futuro de Cuba, debimos haber mostrado más solidaridad con nuestros compatriotas que ejercían la misma profesión y con los pacientes que padecen hoy en día la precariedad, en el exilio y en la Isla . No siempre sucedió de esta manera.

Durante mi estancia en Miami, noté que los médicos que llegaban de Cuba eran tratados con distancia. Yo venía del Colegio Médico Independiente de Cuba, donde la solidaridad era una necesidad esencial. No obstante, en Miami hallé hasta tres instituciones —después llegaron más— que se atribuían la representación del gremio de médicos cubanos en el exilio. Cada una reclamaba autoridad, legitimidad y liderazgo. No faltaba la marginación y el desprecio – en medio del protagonismo- donde todo se desvanecía en las disputas internas de un exilio cansado y quejumbroso.


En algunos casos, si de resolución del conflicto que significaba una dictadura prolongada en Cuba se trataba,  y era ostensible la caída del régimen; se percibía una intención velada: llegar primero a Cuba para posicionarse en el futuro mercado de la salud privatizada. Todo esto , lejos de las necesidades de los más vulnerables. Médicos que regresarían del exilio no con la intención de reconstruir, sino para posicionarse de la mejor manera posible. .

Este riesgo no es despreciable. El exilio, tan contradictorio e indispensable, vive hoy una nueva fiebre de "transición", ese término vacío que se puede usar para todo y no define nada. Se discute sobre restauración, acuerdos, liderazgos y planes para el día siguiente. Es un esfuerzo noble, ya que ningún pueblo puede sobrevivir sin imaginar su regreso a la justicia. Pero también existe peligro si la Patria se convierte en botín simbólico, si los nombres se adelantan a las urnas, si la reconstrucción empieza con repartos antes de la libertad.[2]

Hoy en día, el sistema de salud cubano, que a lo largo de la historia ha sido reconocido por su enfoque preventivo, afronta una crisis sin igual. La falta de combustible, los cortes de energía extendidos y la degradación de las infraestructuras han resultado en un colapso funcional. La mortalidad materna y neonatal ha aumentado; enfermedades controladas reaparecen; los hospitales carecen de agua, suturas, anestésicos y antibióticos.

El futuro del sector dependerá de la ruta política que tome el país. En un contexto de transición democrática, se sugieren iniciativas para implementar un modelo mixto que incluya inversión privada regulada en el ámbito de la salud. Asimismo, implica recuperar la infraestructura de los policlínicos y hospitales y, si se puede, poner en marcha un plan de modernización tecnológica lo más pronto posible.

La cooperación a nivel internacional en lo que respecta a salud, la provisión de fármacos y la reincorporación del personal médico exiliado –es decir, el capital humano– que esté dispuesto a regresar y reintegrarse es crucial y urgente. Esta visión sostiene que la infraestructura estatal, aunque esté deteriorada, tiene la posibilidad de recobrarse si se mezcla con autonomía profesional y recursos externos.

Al principio, el enfoque preventivo es fundamental como base para la labor inmediata. Independientemente de las transformaciones políticas que se implementen, el capital humano en la isla —médicos, enfermeros(as)  y técnicos— continúa siendo el recurso más preciado.

Los cambios y reformas que se asuman de manera seria y responsable deben salvaguardar la atención primaria y fortalecer la medicina familiar, con la infraestructura disponibles. Despolitizar la administración sanitaria, asegurar las mejores condiciones laborales posibles y garantizar sueldos dignos, además de facilitar la autonomía profesional.

La despolitización total del sector y la apertura del sistema a la transparencia en términos epidemiológicos son los fundamentos y regulaciones para el sistema de salud de una Cuba futura. El Partido Comunista no tiene la facultad de seguir manteniendo el control sobre las universidades, los hospitales, los centros de investigación y salud, y mucho menos sobre las políticas sanitarias. Es necesario que el sistema se abra de inmediato a la transparencia en términos epidemiológicos, garantizando que el acceso universal a la salud esté asegurado por parte del Estado.

Si la premisa es que toda la población tenga acceso a la salud, se evitaría el riesgo de una privatización inmediata que desembocaría en un desastre social. Por eso, se acepta el modelo mixto regulado de la salud como primer y único paso.

Consolidada la democracia y establecida una estructura de gestión estatal, posiblemente fundamentada en los resultados de elecciones libres y democráticas. Las autoridades sanitarias tienen la posibilidad de asumir las responsabilidades para posibilitar el establecimiento y la puesta en marcha de clínicas privadas que cuenten con normas claras, verificables y controlables.

Establecer instituciones que garanticen dentro o fuera del sistema de salud, la trasparencia necesaria dentro de un marco legal,  la publicación de datos reales, las auditorías independientes y cooperación internacional.

Se les asegurará a los trabajadores de la salud la autonomía y colegiación profesional independiente, se instruirán con las lecciones de libertad en el ejercicio de su profesión y participarán en la reconstrucción del país. La salud no puede ser un botín de las élites, ya sean del exilio o de la isla. Si habrá una invitación para que los exiliados médicos se reintegren como colaboradores.

Conclusión.

La transición en Cuba no puede ser un simple cambio de administradores ni un reparto anticipado de privilegios. La salud —ese espacio donde el régimen construyó su mito y donde hoy se revela su fracaso— será una prueba moral para todos: para los que están dentro, para los que están fuera y para los que regresen. Esta reestructuración del sistema de salud en Cuba debe eludir dos extremos: la privatización salvaje y la continuidad disfrazada. Entre los dos, hay un camino más difícil pero más honorable: un sistema fundamentado en derechos, instituciones y personas.

Ese es el único camino que puede restaurar no solo hospitales, sino también la República que aún no hemos edificado, pero que deseamos volver a construir desde los mismos cimientos con la colaboración de los cubanos decentes, para el beneficio de todos.

El proceso de reconstrucción del sistema sanitario cubano será, sin duda alguna, un espejo que refleje la esencia de quiénes somos y qué nación deseamos construir. No será suficiente con construir hospitales nuevos o invertir millones de dólares. No será suficiente tampoco con que los médicos del exilio vuelvan o con que se establezcan clínicas privadas. La auténtica prueba será otra: si podemos priorizar la dignidad humana sobre el interés económico y el cálculo político.

El régimen dictatorial, a lo largo de décadas, empleó la salud como propaganda, escaparate y herramienta de control. La transición, si ocurre, no puede cometer de nuevo ese pecado original. No podemos dejar que la salud se transforme en el primer botín de la nueva república, ni en un campo de batalla para intereses individuales, ni en una oportunidad de negocio rápido para aquellos que solo ven a Cuba como un mercado virgen.

La salud será el primer lugar donde se podrá determinar si la libertad es verdadera o simplemente un reemplazo de los administradores. Este será, el lugar en el que se evaluará la madurez del exilio, la responsabilidad de los profesionales y la habilidad del país para establecer instituciones; independientes de caudillos, ideologías, partidos o salvadores.

Porque Cuba no necesita otros salvadores, iluminados ni arrogantes dictadores. Cuba necesita ciudadanos. Y la salud —esa zona íntima donde se decide la vida y la muerte— será el lugar donde el patriotismo ciudadano se pondrá a prueba.

Si logramos reconstruir un sistema de salud justo, transparente, moderno y humano; habremos dado el primer paso hacia una República verdadera. Si fallamos, si permitimos que la salud se privatice sin control o que se politice de nuevo, entonces la transición será apenas un espejismo.

La salud será, en definitiva, la primera piedra de la Cuba que viene. Y también puede ser la primera grieta si no actuamos con responsabilidad histórica.

Yo los guiaré constantemente, les daré agua en el calor del desierto, daré fuerzas a su cuerpo, y serán como un jardín bien regado, como una corriente de agua. Reconstruirán las ruinas antiguas, reforzarán los cimientos antiguos, y los llamarán: “Reparadores de muros caídos”, “Reconstructores de casas en ruinas”. (Isaías 58:11-12)

En definitiva, estas palabras no son solo un eco del pasado, sino una hoja de ruta para la Cuba que viene. Tras el largo desierto del desgaste y la separación, el destino de la isla no es la ruina, sino el florecimiento. La reconstrucción del país no dependerá de milagros, sino de las manos de sus propios hijos —los de adentro y los de la diáspora—, quienes finalmente asumirán el título más noble que la historia les tiene reservado: el de ser los verdaderos reparadores de sus muros y los reconstructores de su propio hogar. La promesa de una Cuba fértil, unida y libre ya camina hacia el horizonte.



[1] Cuba Democracia y Vida - Organizaciones médicas del exilio se unen para reconstruir sistema de salud tras un cambio en Cuba. Por Rolando Nápoles. RTV Martí./Video CiberCuba: Julio César Alfonso, presidente de Solidaridad Sin Fronteras, explica la iniciativa “911 Cuba”. (2026). Cubademocraciayvida.org. https://new.cubademocraciayvida.org/article/59247

[2] Zoé Valdés. (2026, June 15). Cuba demorada. El Debate. https://www.eldebate.com/opinion/20260616/cuba-demorada_428989.html

 

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viernes, junio 12, 2026

En Cuba…, 24 horas y más de guardias médicas

 

Limites: Fotografías de médicos antes y después de 24 hs de guardia. Los rostros del agotamiento. La MIR Leticia Ruiz Rivera expone fotografías de sus compañeros a la entrada y la salida de las guardias.

Por Dr. Eloy A Gonzalez.

Todos tenemos en mente las guardias médicas de 24 horas la realidad de lo que son en los hospitales cubanos. Por supuesto que eran muy cansadas; se nos pasó por alto que, a veces, estas guardias tenían más de una frecuencia semanal. Se trataba de incluir un día entre semana (de 24 horas) y los fines de semana, en los que el sábado y el domingo eran rotativos, pero siempre se trataba de guardias de 24 horas.

Estas extensas horas de trabajo no se remuneraban como horas extras; es algo común en cualquier país. Tras un día de guardia de 24 horas, el médico o especialista debía retomar sus tareas y cumplir con las ocho horas de trabajo establecidas para el siguiente día. El descanso post guardia fue establecido en los años setenta, pero solo duró tres años. Los líderes de la salud convocaron a reuniones en todas las instituciones sanitarias del país con el fin de que los médicos "renunciaran" al tiempo de descanso posterior a la guardia. Los profesionales de la salud renunciaron en asambleas convocadas de antemano para este fin. Nunca se pagaba por nocturnidad, esto es jornadas de trabajo en horarios de noche. Tampoco se les pagaba a los médicos por peligrosidad, esto es riesgos a la salud en el desempeño de las funciones.

Además, tenemos que tener en cuenta las condiciones laborales durante los turnos médicos en Cuba. Se determinó que se reforzara la comida en los comedores hospitalarios para el personal médico de guardia, incluyendo una porción de carne en la comida. Por la noche, una merienda tardía incluía leche y panecillos calientes.

Estas circunstancias podían ser distintas de acuerdo a las instituciones sanitarias. Sé de esto porque trabajé como jefe de urgencias (Cuerpo de Guardia) y jefe de servicios en una especialidad en un hospital general.

A finales de los años setenta, mientras era jefe del servicio en un hospital general con alrededor de 800 camas, asistí a diversas reuniones o consejos de dirección ampliados. En estas ocasiones se comunicó que la alta dirección del país estaba considerando empezar a remunerar las guardias nocturnas como horas extra. El número de expertos que trabajaban en los hospitales haciendo guardia física se disminuiría, y algunos de ellos empezarían a hacer guardias localizables, por las cuales recibirían un salario únicamente por el tiempo que estuvieran en el hospital atendiendo una urgencia. Esto nunca ocurrió.

Hoy escribo estas notas porque he leído una información en un periódico español sobre los efectos de una guardia médica de 24 horas en los médicos que se desempeñan en el sistema MIR (Médico Interno Residente) de España; “Así es la cara de un médico después de 24 horas de guardia” es la información que comparto con ustedes aquí:

Trabajar durante un día entero deja huella. Si no, que se lo digan a los médicos que protagonizan la exposición fotográfica «Límites». La autora de las imágenes es Leticia Ruiz (foto a la derecha), una joven MIR y fotógrafa que ha captado a sus compañeros del Hospital San Cecilio de Granada. Son rostros antes y después de pasar por una guardia de 24 horas. El semblante entusiasta a la entrada se transforma en una mirada agotada a la salida: pelo revuelto, ojos hinchados, sonrisas borradas. Una muestra que pretende reflejar la parte más humana de la medicina y que también pretender ser una protesta a un trabajo que muy pocas veces se valora.

Se trata del trabajo de un médico, que es también fotógrafa, en un Hospital en España.

Sí que deja huellas 24 horas de guardia, pero es aún más impactante cuando, tras trabajar esas 24 horas de guardia, tiene que seguir trabajando al día siguiente como si nada; hasta terminar su jornada laboral de 8 horas. En otras palabras, son ¡32 horas! seguidas de un trabajo extenuante en todos los sentidos. A esto hay que añadirle la frecuencia semanal de estos turnos y los años de experiencia en medicina hasta el momento de la jubilación o el retiro del médico.

Nunca se ha tomado en cuenta el deterioro de la salud física y mental de los médicos cubanos después de 10 o 20 años ejerciendo, y menos aún ha sido objeto de investigación por los expertos en Medicina del trabajo. Nada de esto ha sido considerado, las condiciones laborales y los derechos de los trabajadores en Cuba nunca han sido importantes.

La referencia debe citarse de esta manera, ya que este artículo fue publicado en una página web cubana:

Gonzalez, E. A. (2014, May 13). En Cuba…, 24 horas y más de guardias médicas [Review of En Cuba…, 24 horas y más de guardias médicas]. Misceláneas de Cuba; JullArts. https://miscelaneasdecuba.blogspot.com/2014/05/en-cuba-24-horas-y-mas-de-guardias.html

Fotos: Limites: Fotografías de médicos antes y después de 24 hs de guardia. Los rostros del agotamiento. La MIR Leticia Ruiz Rivera expone fotografías de sus compañeros a la entrada y la salida de las guardias.

 

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