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miércoles, septiembre 14, 2022

Médicos Cubanos a México.

 

Después de la iniciativa del Presidente de México AMLO , para llevar médicos cubanos a trabajar a ese país ; una abrumadora información se sucede como si , el internacionalismo proletario comenzara a adscribirse desde ya con mariachis y tequila. No hay nada nuevo en el desempeño de médicos cubanos en el mundo auspiciada por la dictadura y que , en medio de un oportunismo para crear un mercado laboral se beneficia desde luego la dictadura, pero también los médicos que saben que, “después del mar la vida es más sabrosa”.

En el Twitter que leo se señala que, la organización “Prisioners defenders” escamotea la información de Archivos Cuba o de otros tantos opinadores que abundan en este tema.  Siempre ha habido un tira y jala con respeto a la información que produce el que, desde el 1963, médicos cubanos son enviados a todas las latitudes posibles a trabajar. Esto de buscar protagonismo y convertirse en hacedores de grupos de opinión ha minimizado el verdadero tema de los médicos cubanos de probada dedicación y capacitados que, si bien son manipulados por la dictadura, dan lo mejor de sí en circunstancias tan singulares y adversas.

Puedo opinar de esto porque trabajé como médico especialista en Nicaragua [en la Nicaragua sandinista] y ya en el exilio, en México.

De estos médicos se dice que: “algunos son militares y miembros de la inteligencia cubana”, “ no tienen especialización médica”, “son médicos generales integrales” y “ pasan un curso previo de especialización”. ¿y qué?

Los médicos como cualquier trabajador o funcionario cubano en el exterior son potenciales personas de interés en el trabajo de inteligencia; si alguien tiene dudas lean mis artículos sobre mi estadía en Nicaragua. No todos tienen especialización médica porque algunos son residentes y hacen labores dirigidas a un área específica, siendo médicos generales integrales. Son médicos integrales, y son los que mejores están preparados para el trabajo a nivel de los Centros de Salud; si hacen un curso previo es para familiarizarse con la situación epidemiológica del país o de la región donde serán destinados.

No hay la más mínima duda de que esta práctica – que es política- ha sido una evidente trata de esclavos. Una forma de esclavitud moderna en el sentido de los convenios que se establecen entre dos gobiernos donde, los beneficios no han sido solo económicos , también han sido en buena medida políticos.

La dedicación por minimizar a los médicos como tales y a ningunearlos a nada conduce y resulta, en el peor de los casos, a un acto de falta a la ética médica en sí.

Lo último que debemos hacer es olvidar, señalé en su momento : Los cubanos que alcanzaron a participar en los eventos “internacionalistas’ tienen una especial tendencia a olvidarlo  todo; sufren de una amnesia lacunar  colectiva de la cual no pueden sustraerse. Es una conclusión colectiva: “la misión fue o es una pesadilla, igual de colectiva y lo mejor es olvidar”.

Tal vez nos acerquemos más a la virtud desoyendo la conciencia y limitándonos a decir la historia sin remordimientos ni temores. Contar algo produce un acercamiento a lo humano, a lo que en realidad valió la pena vivir.

Fuimos cómplices con el olvido , pero no nos merecemos el hecho de empequeñecer una labor que conlleva en lo personal , una dedicación altruista y noble.

Dr. Eloy A González. [9/14/22]



martes, febrero 18, 2014

Cercano a la guerra con mi AK 47.

“Por ahí andan platicando que un día me van a matar no me asustan las culebras yo sé perder y ganar ahí traigo un cuerno de chivo para el que le quiera entrar" Pacas de a Kilo,  Los Tigres del Norte.
En aquel angosto recinto nos agrupamos los doce médicos que recién arribamos a Nicaragua; en tanto que el segundo jefe de la misión o contingente medico nos notificaba de las realidades sociopolíticas del país, mi vista se paseaba por un mapa de gran tamaño que estaba detrás. Solo presté atención cuando comenzó a hablar de las obligaciones militares que ya teníamos y que no nos dijeron antes de salir de Cuba.
Dos días después acompañé al jefe de brigada , el Doctor Torres a Serranilla, una unidad militar formada por militares cubanos y que contaba con un almacén donde estaban los pertrechos militares que usaban todo el personal cubanos establecido en el país. Cada uno contaría con un equipamiento militar completo de campaña que incluía un fusil de asalto AK-47.
El AK 47 es en su nombre el acronímico de Avtomat Kaláshnikova modelo 1947, es un fusil de asalto soviético, de calibre 7,62 mm, diseñado por Mijaíl Kaláshnikov, combatiente ruso durante la Segunda Guerra Mundial. No sé porque se agrega la M para nómbralo como el AK 47M  (una versión simplificada y más ligera del AK 47), algo que hacia el instructor militar que me enseñó a manejarlo en el campo de tiro. Como sea, se trata del arma de fuego de mayor producción en la historia, hay en uso más de 100 millones de este fusil, siendo usado por las fuerzas militares y especiales de 106 países en todo el mundo. Aproximadamente 250 mil personas mueren cada año por las balas de los AK-47. El fusil se fabrica  no solo en Rusia, sino en otros países incluyendo Cuba que cuenta con una fábrica de estos fusiles en la provincia de Camagüey.
En la historia reciente, este fusil es ampliamente utilizado por los carteles de la droga en México y se ha convertido en un icono de la sociedad mexicana, inmersa en una guerra entre los grupos narcoterroristas y el Estado. Su nombre resulta familiar, “Cuerno de Chivo”, apodo que se ha ganado en México por la forma curva de los cargadores; los cantautores se han encargado de repetir su apodo en los narcocorridos.
Aun cuando es el fusil preferido por soldados y delincuentes, en realidad no es una invención de la era soviética, se asegura que es una copia, eso sí una buena copia,  del  fusil alemán Sturmgewehr 44.
Fue así que llegando como médico a Nicaragua, en aquella reunión inicial alguien pidió que le dieran un estetoscopio  y esfigmomanómetro que no tenían y la respuesta del funcionario del contingente médico fue, “que nadie iba a la guerra sin fusil”…, es así que no había estetoscopio pero si un bien aceitado AK 47, el mío de fabricación coreana  me acompañó por más de un año.
Alineados en el cuarto de armamento, junto al resto del equipo militar, con sus 4 cargadores y 380 balas de reserva, estaba mi AK 47 listo para ser usado. El asunto es que no sabía usarlo porque no había pasado el Servicio Militar.
En el primer entrenamiento, después de dos semanas en que practiqué el arme y desarme de mi fusil y como cuidarlo; aprendí sin proponérmelo los mecanismos del fusil lo que me fue de utilidad en el campo de tiro aunque nunca había disparado.
Ese día en la línea de tiro, aun cuando no se me fue una ráfaga, el instructor se percató de que no sabía manejar el fusil y me explicó cómo usar el cargador entre algunas bromas de mis colegas. Fue así que hice los disparos establecidos en aquel primer ejercicio y la calificación, aunque no fue satisfactoria, el agente Ezequiel la hizo válida. En ejercicios posteriores no necesité de ayuda alguna…, en la calificación.
El fusil se hizo parte de mi rutina..., aun cuando solo los jueves era el día para estar con todo el equipo militar, era obligatorio el cuidado y manteniendo  y llegué a hacerlo con mucha pericia.
En una práctica militar de comparación de armamento del enemigo, nos enseñaron las minas y el armamento que usaba la Contra y el ejército norteamericano…, bueno no todo el armamento. Fue así que pude tener en mis manos los fusiles de asalto M16  (EEUU) y Galil (Israel) que no podían comparare con el AK-47. Fue el instructor quien me aseguró que un AK 47 en el mercado negro en Centroamérica podía costar 30 mil dólares lo cual era exagerado; este fusil nunca excede los 4 mil dólares en su precio. Resulta paradójico pero es en África donde el precio de este fusil es más bajo, 50 euros…, y a matar.
Al final de mi paso por Nicaragua estuve en un entrenamiento militar en la Unidad de Serranillas. En una trinchera  nos ponían a disparar de 6 en 6 solo con el límite de los cargadores, aquello parecía una guerra solo que los disparos iban en un solo sentido. Como no teníamos protectores para los oídos el sonido atronador me retumbaba mucho después de terminar de disparar.
Este fue parte del escenario de una guerra irregular que nos resultó ajena, al menos para nosotros. El fusil fue parte de mi equipamiento militar  hasta días antes del regreso a Cuba. Por estos días y en ocasión de la muerte de su inventor me he recordado de aquel fusil que me acompañó por meses sin ser un soldado.
Los funerales de Mijaíl Kalashnikov 
El inventor del fusil de asalto AK 47, apodado “cuerno de chivo” fue Mijaíl Kaláshnikov; este militar ruso nunca se reprochó a sí mismo la sangre derramada como consecuencia de su invento, argumentando que él creó el AK-47 para proteger a su patria. "Duermo bien. Los políticos son los culpables de no haber llegado a un acuerdo y recurrir a la violencia", dijo en 2007. En el año 1987 vi los cadáveres de 5 jóvenes nicaragüenses muerto en un encuentro con los grupos irregulares, las madres lloraban en el pasillo y maldecían al régimen sandinista; en esa guerra el principal protagonista era el AK 47. Hasta el día de hoy el sonido cadencioso de sus disparos en breves ráfagas marca la llegada de la muerte. Detrás de cada cuerno de chivo un asesino deja su obra de muerte, dolor y desamparo. La maldad se apropia de las sociedades que dan la espalda a Dios, la cultura de la muerte se arraiga en colectividades envilecidas por el pecado.
No, el inventor del AK 47  no dormía tranquilo, aunque afirmó esto. Él decía que el fusil en si no es el que mata y tenía razón, siempre mata el que aprieta el gatillo. Pero he aquí que acercándose a la muerte, Mijaíl Kalashnikov escribió una carta al patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, en la que expresaba su remordimiento por las muertes causadas por su invento. "Mi dolor espiritual es insoportable. Tengo la misma pregunta sin resolver: ¿Si mi rifle se llevó la vida de las personas?, entonces puede ser que soy culpable por las muertes de las personas, aunque fueran enemigos", se preguntó Kaláshnikov. En la carta se describe como “un siervo de Dios” y señala que a los 91 años entro por primera vez a una iglesia; todo parece indicar que se convirtió al cristianismo y fue bautizado. "El Señor me mostró el camino en la tarde de mi vida... Cuando crucé el umbral de una iglesia, mi alma sintió como si hubiera estado allí antes". Fue este su testimonio de fe unos meses antes de morir.
Mijaíl Kaláshnikov, falleció el 23 de diciembre a los 94 años en un hospital de la república rusa de Udmurtia, a unos mil kilómetros al este de Moscú.
¿Remordimiento, temor de Dios, sincero arrepentimiento?, como sea que interpretemos esto;  la cercanía a Dios restaura…, aun en los últimos instantes.

10 feb. 14©

jueves, septiembre 08, 2011

¿Qué objetivos persigue el entrenamiento militar de médicos cubanos destinados o en misiones internacionalistas?

Por: Eloy A González.
La información aunque breve y sin incluir datos adicionales me resultó interesante, fue por eso que hoy comento esta nota que fue enviada desde Cuba por un comunicador independiente e incluida en varios páginas web de temas cubanos. El informador se refería a que los médicos cubanos reciben entrenamiento militar ante de viajar a cumplir misiones al extranjero. Esto también me permitió, sin éxito, buscar información en la red sobre la así llamada Unidad Central de Colaboración Médica (UCCM), pero veamos la nota de Smith Cantillo Pérez que dice:
Profesionales de la salud que van a cumplir misiones al extranjero reciben adiestramiento militar en la Unidad Central de Colaboración Médica (UCCM) ubicada en el municipio capitalino de Boyeros.
En interesante que la cooperación médica ahora la jerarquiza y controla el propio Ministerio de Salud Pública y no la entidad conocida como Cubatécnica. Siendo así una sola institución establece y provee los servicios médicos que Cuba ofrece a decenas de países. La información, estatutos y datos de esta entidad no están disponibles en la Red. Siendo esta entidad la que controla al personal médico y paramédico que se establecerá en el exterior; todo parece indicar que también establece las premisas de la preparación militar de los cooperantes cubanos antes de salir a cumplir misiones internacionalistas.
Sigue diciendo la nota del Buro de información de la Comisión Martiana:
Una fuente que trabaja en el lugar expresó, que desde hace varios meses al centro han llegado oficiales del gobierno encargados en impartir materia militar. Clases de tiro, manejo de armamento y otros temas militares se han convertido en un hecho reiterado como asignatura básica, y ha despertado preocupación en los médicos que ingresan en el centro.
Esta información fechada en agosto del presente año, demuestra que esta práctica es nueva, pero en realidad no es así.
En un artículo que publiqué hace algunos años con el título de: Galenos y Rambos, proporcioné abundante información sobre el entrenamiento militar de todo el personal civil cubano radicado en Nicaragua y los planes de contingencia militares que existían en aquel momento. El articulo puede encontrase en la Red. Solo quiero agregar lo siguiente:
Los médicos cubanos que en aquel momento eran enviados a Nicaragua, iban a un país en guerra; había una guerra civil y las autoridades políticas y militares, tanto de Cuba como de Nicaragua, estaban seguros de que se produciría una invasión militar norteamericana.
Los médicos cubanos llegábamos a Nicaragua sin saber que seriamos parte de un contingente militar que en su momento podía participar en acciones militares y para eso tenían que tener todo el equipamiento militar al alcance y contar con instrucción militar. Es interesante señalar aquí que un especialista de Patológica que llegó a Managua se negó de plano a recibir el “módulo militar” y participar en la preparación; de inmediato fue devuelto a Cuba, descalificado y obligado a pagar por todo lo que recibió en vestuario así como los gastos del viaje en que incurrió. Se le calificó de homosexual y se hizo circular esta reprobación pareja con su falta de patriotismo.
La preparación militar consistía en un día a la semana que se dedicada a cuidar del armamento y del resto del equipo y un día al mes de intenso entrenamiento militar que incluía, ejercicios de resistencia, camuflaje y ataque sin emplear fuego real, y al final entrenamiento de tiro con evaluaciones muy exigentes. Todo el entrenamiento lo dirigían oficiales de las Fuerzas armadas cubanas (FAR) que estaban operando en Nicaragua.
En relación a los planes en caso de una invasión norteamericana o que las fuerzas de la Contra ganaran terreno y tomaran la iniciativa militar en el país, la situación estaba bien definida, los médicos y todo el personal civil tenían que participar en las operaciones militares. Para esto existía dos planes o directrices, una que respondía a un ejercicio militar, “campana” y otra que respondía a una situación real de guerra inminente, “julia”. No había dudas, si era necesario estábamos allí para pelear y eventualmente evacuar a través de las vías terrestres que estaban debidamente establecidas. Hasta los planes para poner pies en polvorosa estaban escritos.
En cuanto a la nota que hacemos referencias esta dice:
Una fuente que trabaja en el lugar expresó, que desde hace varios meses al centro han llegado oficiales del gobierno encargados en impartir materia militar. Clases de tiro, manejo de armamento y otros temas militares se han convertido en un hecho reiterado como asignatura básica, y ha despertado preocupación en los médicos que ingresan en el centro.
Si ahora los médicos que van a servir al exterior reciben entrenamiento militar en Cuba, esto quieres decir que existen los mismos planes por los cuales en alguna circunstancia extrema estos profesionales participaran en actividades militares y para esto lo mejor es que estén preparados. Esta ocurre sin lugar a dudas por lo inestable del escenario actual en Venezuela; donde más de 29 mil médicos cubanos prestan servicios. Si hay un enfrentamiento militar en Venezuela que ponga en peligro la estabilidad del gobierno chavista, sin duda todos los cubanos allí establecidos tomaran parte en el enfrentamiento de parte del gobierno, incluso los médicos.
Sería conveniente preguntarnos si esta preparación en la Unidad Central de Colaboración Médica se hace para todos los médicos, incluso los que van a prestar servicios en países donde no hay conflictos internos.
En Libia estaba una Brigada médica cubana de 130 integrantes y más de 40 cooperantes de otras ramas. Estos no participaron en los eventos militares que allí se han producido y han sido evacuados a Siria a la espera de regresar a la Isla. Eso sí, antes de la evacuación ya concentrados en la Embajada cubana en Trípoli, estaban dispuestos a defender el edificio de la representación diplomática. Para esto...,”hay que saber tirar y tirar bien”.
En la nota la directora de la Unidad Central de Colaboración Médica (UCCM), declaró que “Eso no es más que otra acción tomada por la dirección del Partido (PCC), de prepararlos para vencer los retos y las dificultades que enfrentarán en cada una de las misiones".
En Nicaragua ayer como en Venezuela hoy y tal vez en Bolivia, el gobierno cubano sabe que cualquier situación se les puede ir de las manos; que puede haber una asonada militar, que cualquier estallido social puede conducir a una guerra civil en muy poco tiempo y que los cooperantes cubanos pueden ser considerados como colaboradores de un régimen que debe ser combatido. Estos son los retos y dificultades que pueden enfrentar a los cuales hace referencia la funcionaria castrista. En un momento dado los médicos como cualquier otro cooperante cubano puede perder la vida y lo mejor para evitar esto es defenderse o evacuar lo más rápidamente posible. En ambos casos se requiere de preparación.
Nota: el autor trabajó como Médico Especialista en Nicaragua en los años 80’s.

lunes, octubre 31, 2005

Armas de penetración masiva.



Armas de penetración masiva.
Ser seleccionado en Cuba para cumplir una “honrosa Misión Internacionalista” conlleva una ruptura de valores, consideraciones personales y familiares y la sola decisión violenta el tiempo y el espacio. No existe la menor duda que aún está por analizarse, las profundas huellas dejadas en la sociedad cubana cuando cientos de miles de cubanos han sido y son enviados a trabajar a sitios tan distantes como Siberia, Namibia o el Paraguay.
De esta masiva experiencia sólo queda en lo personal: detritus de historias inacabadas, excrecencias de la memoria confundidas por los razonamientos y los recuerdos mezquinos, y sobre todo, un acontecer ya pretérito que todos tratan de borrar de sus mentes. Nunca he entendido como una experiencia tan rica que alcanza a tantos, e insertada en espectros  tan amplios en el orden geográfico y social, no es motivo de atención por los propios protagonistas.
Los cubanos que alcanzaron a participar en los eventos “internacionalistas’ tienen una especial tendencia a olvidarlo  todo; sufren de una amnesia lacunar  colectiva de la cual no pueden sustraerse. Es una conclusión colectiva: “la misión fue, - o es -, una pesadilla, igual de colectiva, y lo mejor es olvidar”.
En autor junto a otros cooperantes en el
Palacio de Convenciones en Managua, Nicaragua
1987

No lo creo así. Hay experiencias  que todos quieren soslayar pero muchas tiene un valor anecdótico que no se pueden cuestionar y sirven de asidero a nuestra memoria para, entre otras cosas, poder escribir, siempre que sea posible, con apego a la verdad. Y así hago.
Contemos la historia, algo sórdida pero historia al fin.
Enviado a trabajar a la República de Nicaragua como Médico Internacionalista, creí conveniente insertarme en la sociedad nicaragüense toda vez que allí estaría viviendo y trabajando durante dos años; también debido a mi interés por este país  que se había despertado desde que fui seleccionado por el Ministerio de Salud Pública (¿?) para que fuera a prestar mis servicios como Especialista de Medicina Interna (¿?).
Para comprender un país lo mejor es relacionarse de inmediato con sus nacionales, pero esta lógica no funcionó. Al llegar a la Brigada Médica que nos fue asignada el Jefe de Brigada , un oscuro personajillo lleno de complejos y el Secretario del Partido (PCC), un cínico y libidinoso ambulanciero; se reunieron de inmediato conmigo para “leerme la cartilla” y entre otras cosas se me informó que las relaciones, fuera de las que se establecían durante y en relación al trabajo, respondían a un turbio reglamento no escrito donde  quedaban excluidos los extranjeros (personas de otras nacionalidades radicadas en Nicaragua).Con relación a los nicaragüenses;  toda relación amistosa, visita a las casas de los mismos , a sus  centros de trabajo o de recreación; debía de ser informada con antelación y estaba sujeto a aprobación o no por parte de la Jefatura de la Brigada, de la Misión Médica Cubana en el país , o incluso de la Embajada Cubana. Esta tortuosa agresión a la individualidad tenía explicaciones porque se asumía que estábamos en un país en guerra y que corríamos peligro de ser objetos de atentados. Aquello no se lo creía nadie, pero lo mejor estaba por venir.
Días después, cuando se sumaron otros cooperantes a la Brigada Médica, se convocó una reunión. Ya me parecía algo raro que a pesar del círculo cerrado que eran  estas Brigadas,  la información que se manejaba allí y lo que era visible: como armas, uniformes, parque militar y documentos; en aquel escenario deambulaban alguna jóvenes y otras no muy jóvenes nacionales, que a ratos y respondiendo a una órdenes dadas mediante miradas; se perdían en la privacidad de las habitaciones individuales. Y se dio la información sin reservas ni medias tintas: estaba debidamente autorizado las relaciones con las nacionales (léase nicaragüenses) incluso podían compartir todas las facilidades de las brigadas, pero eso sí, cuando el número de “relaciones” superaban el  número 4 y se hacía evidente  que la relación afectiva se consolidaba, el cooperante debía llenar el modelo. ¡¿Llenar el modelo?!
En efecto cuando se establecían relaciones afectivas, lo que pudiéramos llamar “soxuales” (sociales –sexuales), el Jefe de Brigada echaba mano a un grupo de planillas o formas como se les dice por estas partes y en todo solemne se la hacía llegar al cooperante cubano. La planilla era un modelo impreso en una hoja “de las largas” en Dito, tinta azul. En su primera página el cooperante debía poner todos los datos de la compañera nicaragüense que compartía su afecto así como la de sus familiares. Era tal la abundancia de datos que incluía las señas personales de sus parientes. Al dorso de la hoja, el cooperante se encontraba un primer aspecto donde debía de poner sus opiniones sobre las familias y sus miembros, en relación a sus hábitos y preferencias políticas; un segundo aspecto dejaba un margen de opinión de lo que el cooperante consideraba de “utilidad” futura en esta familia. La planilla se hacía llegar al agente de la Dirección General de Inteligencia  cubana (DGI), que radicaba en Managua, Nicaragua y  atendía la Brigada; un sujeto rastrero y miserable por excelencia.
Obra mezquina, cínica y sucia de la Dirección General de Inteligencia para ser aplicadas en un país extranjero como forma de obtener información utilizando el sexo, o mejor el Himeneo, de una masa de cooperantes hombres a los cuales hay que utilizar de alguna manera; aún en su intimidad. Qué golpe bajo, cuanta ruindad en  esto que obligaba a los médicos, enfermeros, y todo el personal a prostituir su relación y que en no pocas ocasiones produjo consecuencias aberrantes y desgarramientos. Había descubierto la utilización de las armas de penetración masiva, en el exacto sentido de las palabras.
El pueblo nicaragüense, su parte  más pobre y desprotegido, es un pueblo noble y de actitud amable para con los extranjeros. Tenían una especial preferencia en el trato con los cubanos, pero los dirigentes comunistas cubanos a todos los niveles, pisotearon a este pueblo con la complicidad de los dirigentes sandino-comunistas, quienes poco le importaban la soberanía y su integridad moral. Tratando de extrapolar un patrón machista y promiscuó, los agentes cubanos de la DGI en Nicaragua, no tuvieron el más mínimo recato de utilizar a los cooperantes en este innoble y canallesco episodio por el cual debimos y aún debemos pedir perdón.
Las relaciones sinceras que se establecían ,muchas veces eran tratadas por estos “jefecillos y agentes vela- portañuelas” ,  de forma cruel; pisoteando los sentimiento más puros de algunas parejas, y produciendo no pocos problemas cuando, al margen de la sucia planilla , crecía un amor genuino que era rápidamente desarraigado por la nefastas interpretaciones socio-políticas,  que siempre  pasaban por criterios disparatados; solo producidos  en nuestra tierra con más 40 años de perversión del pensamiento. Criterios de difícil interpretación para aquellas jóvenes nicaragüenses que solo entendían de amar y ser amadas.
Al escribir este artículo, he dejado a un lado un sinnúmero de anécdotas que por crueles nos haría palidecer; mientras que otras nos arrancarían la hilaridad. Casos hubo en que se torció el Amor, mientras que en otros primó las actitudes deshonestas  que dieron paso a una suerte de prostitución masculina que producía una relación vacía, que solo buscaba garantizar la pacotilla de unos empobrecidos internacionalistas cubanos que solo recibían como salario unos 2,5 dólares mensuales como promedio.
Tal vez nos acerquemos más a la virtud desoyendo la conciencia y limitándonos a decir la historia sin remordimientos ni temores. Contar algo produce un acercamiento a lo humano, a lo que en realidad valió la pena vivir.

Al terminar este artículo quiero dejar a un lado las sucias y viles  maquinaciones de los servicios de inteligencia del Castro-comunismo para recordar las cosas más positivas de aquel pueblo nicaragüense que encontré inmerso en una guerra fratricida, transitando el camino de la desesperanza y aguijoneados por la pobreza y la desesperación; pero que  nunca olvidaron,-sobre todos los niños, de regalarme una sonrisa. Nada me pidieron a cambio.