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miércoles, noviembre 11, 2020

Los que cuentan los votos y los que eligen las despensas.

 Por: Eloy A González.

Una anécdota de las elecciones de Nicaragua en el 1984.

No importa cómo se vota ni quien vota, ni donde ni a quien. Lo importante es quien cuenta los votos. La frase se le atribuye al dictador J Stalin. Se le echa mano a esta cuando de votaciones en los países comunistas se trata; también es argumento extemporáneo  cuando se habla de votaciones en las denominadas, “repúblicas bananeras”. Esto de “repúblicas bananeras”, atribuidas a países de Latinoamérica es antojadizo; porque países miserables haciendo fraude en las elecciones, están en todos los continentes. Lo que sorprende a todos es, en ocasión de estas últimas elecciones en los EE. UU., que la cita de Stalin  tanto como el apelativo de “república bananera”; se le ha endosado a esta nación de la que formamos parte y en la cual votamos.

En los ochentas cuando trabajaba como médico en Nicaragua; por ese entonces un país que había hecho una Revolución y se aprestaba a establecer una nación democrática, conocí como y en qué circunstancias, se habían producidos unas elecciones democráticas donde se presentaron varios partidos políticos y donde el Frente Sandinista arrasó. Fue una ola rojinegra.

En una tarde de conversación, risotadas, arrogancias y lenguaje cuartelero; cuando intercambiaba con un conocido dirigente sandinista, Nicho Marenco. Este me hablaba de las elecciones generales celebradas en Nicaragua el 4 de noviembre del 1984, hacía tres años.


Las elecciones fueron convocadas para elegir al presidente y la Asamblea. Fueron las primeras elecciones después del triunfo de la Revolución Sandinista y los sandinos comunistas, como alumnos aventajados que eran del estalinismo tropical castrista, se estaban afincado en el poder. Ellos sabían lo que buscaban, porque tenían que asumir que aceptaban el multipartidismo y de paso quitarse de encima la creciente presión del gobierno de Reagan que nunca aceptó, ni antes ni después de las elecciones, que le pasaran gato por liebre.

No participaron en las elecciones la mayoría opositora de la Coordinadora Democrática alineándose con los EE. UU. que sabían que se fraguaba un fraude tipo elecciones comunistas. No obstante, participaron otros 6 partidos menores que le sirvieron el escenario a los sandinistas para legitimar las elecciones, convencer a los organismos internacionales y lograr el apoyo de la comunidad internacional; excepto los EE. UU. que no tragaron el fraude. Tampoco lo hizo La Contra, un sólido movimiento contrarrevolucionario formado por campesinos e indígenas; que a fin de cuentas decidió el futuro.

Antes de contar la anécdota de Nicho o Wicho Marenco permítanme decirle lo que me contó también sobre esas elecciones, un líder el minúsculo grupo marxista Movimiento de Acción Popular Marxista-Leninista (MAP ML); mientras apurábamos un café en la residencia de Doña Merc. Cuenta que fueron a ver  a los dirigentes sandinistas para que le ayudaran a trasportar a sus seguidores del MAP-ML  a un acto electoral. “Cuántos buses necesitan?” peguntó el funcionario del FSLN.., “¿dos…, tres?”; “¡no qué va!”, contestó el político, “con uno basta que no tenemos tantas gentes”.

Marenco se había tomado una botella de Flor de Caña y si algo aligeraba la lengua de los nicaragüenses era o es el guaro. Entonces me dice que, estaban contando los votos de la elección del 1984, y dale con que “este ponlo pues en la pila del Frente” …, una y otra vez, sin el menor decoro, hasta que se puso arrecho  y les dijo a los compañeros del Frente que contaban: “¡Me va de verga, pónganle algún voto a los otros partidos o esta elección se va al carajo!”.

Los resultados de esa elección fueron de un 66.97% de los votos para el Frente Sandinista (FSLN); lo que le dio la presidencia y 61 diputados para la Asamblea de un total de 96. La elección la decidieron los que contaron los votos.

En esta última elección en los EE. UU., contaban los votos los oficiales del Partido Demócrata; los testigos del bando republicano, debidamente acreditados, veían las boletas tan lejos que algunos usaban prismáticos. Decidieron los que contaron los votos, pero también los que manipulación los votos enviados por correos, el almacenaje de estos y la oportuna presentación cuando el conteo era desfavorable.

Los votos a cambio de las despensas.

A finales del 2007 vivía y trabajaba como médico especialista en la Ciudad de Reynosa, Tamaulipas. Adelantando gestiones para instalar una consulta médica conocí una próspera comerciante local que era dueña de dos farmacias y una especie de clínica para rentar oficias médicas. Me cedió, sin pago inicial alguno, una de estas oficinas. Cuando procuraba hacerla funcional me dijo que en las próximas dos semanas no estaba disponible porque: “estaba a tiempo completo visitando comunidades rurales para entregar despensas a cambio de conseguir votos para su partido político”.

La señora era una activista del PRI, partido político mexicano. Con esto de las despensas buscaban a cambio, el voto para las elecciones estatales del 11 de noviembre de ese año. Entendí muy bien que se dedicaba a una suerte de clientelismo político para llevar a las urnas más votos para su partido; de esta forma  se compra o se coacciona el voto. Esto no es considerado un delito electoral en México sino práctica frecuente.

Viendo la recién elección por la que hemos pasado en los EE. UU. debemos de asumir el reto de preguntarnos si ha habido o habrá en el futuro rasgos de clientelismo político cuando se coacciona al voto de grupos poblacionales vulnerables.

Los votantes no necesitan despensas. Pero si les repiten hasta el cansancio que un partido político dado les va a proporcionar más favores económicos y sociales; entonces el voto se mueve en ese sentido.

Los votantes han estado escuchando que los demócratas les darán un estado de bienestar liberal, muy por encima de lo que hemos vivido en estos últimos años de la administración Trump. Vienen programas universales públicos como el sistema de salud universal, educación gratuita (universitaria, comunitaria y vocacional), aumento del salario mínimo, inversiones en infraestructuras, vivienda propia, facilidades de créditos y un nuevo pacto verde, que nadie entiende, pero que suma votos de los ambientalistas.

También muchos esperan una legalización de los ilegales, pero que no puedes decir que son ilegales, y la desaparición de los centros de detención.

Para la gente del común, mucho de lo que oyen lo asumen como cierto. Votaron y se  unen al coro de los agradecidos que esperan que las food stamps descenderán como el maná; que el cheque del Social Security se incrementara por días y que  iremos a los hospitales y clínicas que queramos. Los parientes, estén donde estén, serán sacados de los centros de detención de inmigración, superaran los límites de las fronteras porque están serán abiertas. El muro será un lugar de peregrinación donde, la gente arrancará los pedazos que más tarde  serán vendidos en EBay. Los demás que se apresten, porque van a abrir el banderín y vienen en legión al país de las oportunidades.

¿Funcionó el clientelismo, funcionó las despensas?. No sabré  decirlo. Pero de que muchos votaron pensado en las despensas materiales o las que  idealizaron,  no cabe la más mínima duda.

Por lo pronto seguirnos esperando a ver si ganó las elecciones el candidato que puso más gente fullera a contar los votos, y empleo a muchos mendaces para ofrecer despensas que aún están por llegar.

noviembre 10, 2020

 

miércoles, noviembre 27, 2019

El cambiante concepto de “intrusismo profesional” en la práctica médica en Cuba.



Un reciente artículo que aparece en el sitio web Cubanet, trae a consideración el tema de intrusismo profesional en la medicina. El tema se queda en un enfoque de lo anecdótico y superficial, pero tiene algunas aristas que merecen mencionase.
En efecto, estudiantes de Medicina eran enviados a limpiar en los hospitales y trabajar como auxiliares de enfermería cuando solo cursaban el primero y segundo año de la carrera (1967-1968). No hay que sorprenderse de que los estudiantes de 4to y 5to año fueron enviados a Nicaragua. En el año 1970 todos los alumnos de la Carrera de Medicina del 3er año fuimos enviados como médicos a trabajar, no solo en los campamentos cañeros, sino en postas médicas y policlínicos. Todos los médicos internos, en el 6to año de la carrera trabajan como médicos sobre todo en los servicios de emergencia y toman decisiones porque muchos de los médicos residentes y especialistas no los apoyan. Siendo médicos, muchos especialistas no aceptan trabajar en los servicios de urgencias en Cuba, precisamente porque consideran que es  intrusismo profesional, en tanto que cumpliendo misiones internacionalistas si lo hacen. ¿Que los funcionarios te pueden enviar a hacer otro trabajo y eso es intrusismo? Pues recuerdo que el otrora director del Hospital Lenin (Holguín), Jorge Zaldívar de Zayas, el tristemente célebre “tiburón sangriento’, fue enviado a la campaña anti Aedes Aegyti en Marianao en tanto que el ex vicepresidente Carlos Lage lo enviaron a lo mismo en el Policlínico de La Rampa. ¿Intrusismo profesional? Aquí les dejo el artículo:
El intrusismo profesional es el ejercicio de actividades profesionales por personas no autorizadas para ello, lo que puede constituir delito.
Por: Raúl Lázaro Fonseca Díaz.*
Además de pretender que galenos, enfermeras y técnicos limpien pisos y recojan basura, el intrusismo profesional masivo se practica en los hospitales e institutos del país.
Posiblemente cuando el gobierno cubano envió decenas de estudiantes de 4to y 5to año para que trabajaran como médicos en los años 80 a Nicaragua, se cometió el primer caso de intrusismo profesional masivo en el campo de las Ciencias Médicas en tiempos de paz. Los médicos nicaragüenses habían huido del castro sandinismo por los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo. Se conoce al menos un estudiante cubano de medicina que ejerció como director del hospital de la cabecera departamental de Matagalpa.
Todos los integrantes de este grupo una vez terminado el 6to año de la carrera recibieron dos títulos, el que otorga la Escuela de Ciencias Médicas de Cuba y el de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) FAREM-Matagalpa, creada en 1980.
El intrusismo profesional es el ejercicio de actividades profesionales por personas no autorizadas para ello, lo que puede constituir delito.
Debido a la gran cantidad de pacientes ingresados en los hospitales cubanos por contraer Dengue, Zika o Chikungunya, los directores de los mismos obligan a todos los galenos a trabajar en las salas, aunque no sean especialistas de Medicina Interna, con el pretexto de que antes de especializarse se graduaron como Médicos Generales e Integrales (MGI), o como se les llama popularmente, Médicos de la Familia, pero no es así. Muchos especialistas, luego de terminar sus seis primeros años de estudios continuaron directamente especializados.
Yo no recuerdo casi nada, y me enfrento en las salas de ingreso a casos muy difíciles”, declaró una psiquiatra que prefirió el anonimato por miedo a represalias, y agregó: “además eso crea también un serio problema demonológico”. Alergólogos, endocrinos, nutricionistas, oftalmólogos, etc. se ven obligados a tratar casos de pacientes que necesitan ser atendidos por un especialista de otra especialidad.
La ética profesional o deontología, ciencia de la moralidad, es una rama de la ética cuyo propósito es establecer los deberes, obligaciones y éticas que tienen que asumir quienes ejercen una determinada profesión, y de ello se ocuparía, entre otras materias, el Colegio Médico de Cuba, destruido en agosto de 1959.
En estos momentos existe el Consejo Nacional de Sociedades Científicas de Salud, con objetivos bien diferentes en cuanto al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud, que no es más que un apéndice del Partido Comunista de Cuba y por tanto no vela por la ética de ninguno de sus miembros.
Estas situaciones no debieran suceder si los galenos mostraran sus contratos de trabajo individual, pero, precisamente, basado en el desconocimiento de éstos es que los directores de las instituciones de salubridad ordenan a su personal lo que les viene en gana, o mejor lo que le ordenan de “arriba”.
Yo conozco mi contrato de trabajo, pero el director del policlínico me envía al frente de las brigadas de fumigación, pues tiene el poder legal de situarnos en las tareas necesarias, incluso hasta recoger basura o limpiar piso”, asegura un médico de familia, “y sólo cuando se declara el Estado de Desastre por Epidemias los directivos pueden adoptar ese tipo de decisiones, pero esto es Cuba, el gobierno hace con nosotros lo que les viene en gana, y violan el derecho y la deontología médica”.
Se pensó que con la gran cantidad de médicos que han arribado a la Isla, provenientes de Brasil, Ecuador y Bolivia la situación mejoraría, pero no es así, pues el gobierno cubano trata de enviarlos a otros países.
* Periodista independiente. Reside en La Habana, Cuba
Fuente: Cubanet

lunes, mayo 21, 2018

Negación de prestación de auxilio como accionar de los represores Sandino comunistas en Nicaragua.


Hospitales públicos y funcionarios del Ministerio de Salud en Nicaragua prohibieron la atención de los manifestantes heridos.
En ocasión de las manifestaciones estudiantiles en Nicaragua, se ha podido conocer que muchos medico y funcionarios adscritos al MINSA y a algunos hospitales nicaragüenses se NEGARON a prestar atención medica a los manifestantes heridos, muchos de los cuales fallecieron. Los funcionarios encabezados por la Ministra de Salud Sonia Castro condujeron medidas encaminadas a bloquear la necesaria prestación de los servicios médicos de urgencias a los heridos. Esta es una información que aparece en la prensa nicaragüense. Trabaje y viví en Nicaragua en los años ochenta y me resulta difícil entender esta conducta miserable de médicos que saben por sobre todo que es su obligación prestar atención médica a las personas sin considerar su filiación política.
Los médicos que han salvado vidas en la crisis de Nicaragua
Si las crisis sacan lo mejor y peor del ser humano, eso exactamente ocurrió en el sector Salud: por un lado hospitales públicos dejando morir a heridos y por el otro, médicos, enfermeros y estudiantes de Medicina arriesgando su vida para salvarlo
Por: Julián Navarrete
El doctor Fritz Guill tiene a mano su maleta de sutura. En los últimos días ha extraído balas, charneles y curado quemaduras por explosiones. Desde el 11 de mayo, cuando en Chinandega los protestantes fueron reprimidos por la Policía, Guill tiene abiertas las puertas de su consultorio privado para sanar a los lesionados sin cobrar un solo córdoba.
El último caso que atendió fue el pasado miércoles. Se trataba de un muchacho impactado por una bala de goma a corta distancia, que según indicó el ultrasonido abdominal, no penetró hasta las vísceras. Por suerte, dice Guill, ninguno de sus pacientes fue herido de gravedad, y, aunque con alguna secuela, se encuentran recuperándose en sus hogares.
Dra Sonia Castro .
Ministra de Salud. Sicaria Mayor
Todos los heridos que atendió Guill no quisieron ir antes al hospital por temor a que las autoridades tomaran represalias. En todo el país hubo denuncias de que la Policía esperaba a los heridos para capturarlos o solicitaba sus datos personales. Por el momento, en Chinandega la tensión ha bajado, pero Guill siempre tiene su equipo médico preparado para cualquier emergencia.
Tres razones movieron a que este médico, graduado en la UNAN-León, con 22 años de experiencia, atendiera de forma gratuita: su juramento profesional, no negarle la consulta a ninguna persona y solidarizarse con la causa del pueblo.
Aunque el caso de Guill es particular, muchos otros médicos del país han seguido el mismo camino. En Managua varios hospitales privados, desde el inicio de la crisis, siguen atendiendo sin ningún costo. Los médicos se han organizado en turnos en los hospitales para sofocar la emergencia, mientras en algunas trincheras, como Monimbó, Upoli y UNAN-Managua, los estudiantes de Medicina cierran heridas en medio de las balas.
En León, en el occidente del país, los estudiantes, docentes y médicos denunciaron que la propia ministra de Salud, Sonia Castro, ordenó que no se atendiera a los heridos y avaló el ataque de las turbas y la Policía contra los universitarios. A raíz de eso ya han salido varias marchas de batas blancas en Managua y León, rechazando esta acción.
Hay quien lo ha llamado la rebelión de los médicos; otros dicen que es solidaridad con el pueblo. Sin embargo, varios especialistas de la Salud y estudiantes consultados para este reportaje aseguran que simplemente están respetando su ética profesional de salvar vidas.
Los que curaron ojos
A raíz de la represión se formó el programa Prótesis Ocular para Estudiantes, que se ha encargado de donar y colocar las prótesis a más de 10 estudiantes que han perdido sus ojos en las protestas.
Irela Iglesias, fundadora del programa, dijo que la idea surgió después de ver a Roberto Rizo, la primera víctima que perdió un ojo. “Me impactó mucho y pedí ayuda para su prótesis en redes sociales. La idea se hizo viral y me llamó mucha gente, entre ellos médicos y psicólogos, que se pusieron a la orden de ayudar”, agrega.
El doctor Juan Carlos Rivers y su equipo han atendido y realizado las cirugías para la rehabilitación de los muchachos de forma gratuita. Y el ocularista Diego Iglesia ha elaborado las prótesis oculares individualizadas también sin cobrar su trabajo.
Rebelión en León
La titular del Ministerio de Salud, Sonia Castro, expulsó el 20 de abril a los estudiantes de Medicina del Hospital Escuela Óscar Danilo Rosales Argüello (Heodra), de León, para que fueran golpeados por Policía y la Juventud Sandinista, según varios videos que circularon horas después en las redes sociales y testimonios de estudiantes y médicos consultados por LA PRENSA.
Uno de los doctores del Heodra, quien pidió anonimato, confirmó que minutos antes de que los estudiantes fueran golpeados por estos cuerpos armados, Castro ordenó a la directora del Heodra, Judith Lejarza Vargas, que permitiera el ingreso de unos 30 hombres armados con tubos para que vapulearan a los estudiantes.
La golpiza ocurrió cuando los estudiantes del Heodra hicieron un plantón pacífico en la afueras del recinto. Los estudiantes llevaban banderas, pancartas y silbatos. Del otro lado, las turbas y policías les tiraban balas, bombas lacrimógenas y los perseguían con tubos en las manos.
Ante la agresión, los estudiantes se refugiaron en el hospital mientras las autoridades permitían que ingresaran miembros de las turbas armadas. Varios médicos protegieron a sus estudiantes, metiéndolos en las salas y fue en ese momento que Sonia Castro, ministra de Salud, se enfrentó contra sus colegas y corrió a los alumnos.
“Ella (Sonia Castro) comandaba, decía ‘salgan, salgan, si no salen traigo a los antimotines’”, relató Byron Corea, uno de los estudiantes de Medicina que fueron agredidos, en una denuncia que interpuso ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, el pasado 3 de mayo.
Esa misma noche, afirman dos doctores del Heodra, bajaron la orden de no atender a los heridos que resultaran de las protestas. No todos los doctores estuvieron de acuerdo con la orden y es por eso que formaron varios puestos médicos para atender a los lesionados en los puntos más calientes de la represión.
“Reafirmamos con convicción médica que vamos a atender a toda la población que venga, la población leonesa debe sentirse segura, los estudiantes deben sentirse absolutamente seguros que tendrán nuestro cariño y nuestra atención total si ellos viniesen aquí”, expresó el doctor Javier Pastora, jefe del departamento de Cirugía del Heodra, en un pronunciamiento que hicieron 40 médicos el 11 de mayo.
Un día después de que los doctores leoneses alzaran la voz, el sábado 12 de mayo, una marcha de batas blancas —médica, docente y estudiantes de Medicina—, llenó las calles de Managua para apoyar a los estudiantes atrincherados en la UNAN-Managua. “Nosotros queríamos dejar claro que nuestra posición era dar atención a cualquiera, porque tenemos principios de atención”, dijo uno de los médicos del Heodra, quien asegura que se ha negado a dar datos a la Policía de los pacientes que ha atendido.
Los médicos en León aseguran estar organizados para cualquier eventualidad que se pueda registrar en los próximos días. “Estamos listos para volver a activar los puestos médicos y contamos con la ayuda de pobladores y estudiantes de Medicina”, dice el doctor.
Según las fuentes consultadas, en los días de la represión se registró una fuerte cantidad de heridos en toda la ciudad de León. “Aquí hay que dejar claro a la población que son autoridades del Minsa quienes han querido negar la atención, pero nosotros como gremio, estamos dispuestos a seguir atendiendo”, dice el médico del Heodra.
Atención a todos
La Ley 423, Ley General de Salud, en el artículo 8 numeral 15, establece que es derecho de los usuarios “recibir en cualquier establecimiento de salud público o privado, atención médica-quirúrgica de emergencia cuando la necesite mientras subsista el estado de grave riesgo para su vida o su salud. El Reglamento de la presente Ley establecerá los criterios para la calificación de la situación de emergencias y las condiciones de reembolsos económico a la unidad de salud por los servicios prestados al paciente”.
El cirujano Gabriel Guzmán asegura que el juramento que hacen como médicos no les permite negar la atención por ética. “Si llega un paciente herido, a nosotros (los médicos) no nos importa que sea policía, antimotín, que pertenezca a un partido político, no. Nosotros atendemos a los pacientes por igual a quienes lo necesitan”, agrega.
En las líneas de combate
Desde la trinchera donde se encuentra, Aníbal Alemán, de 24 años de edad, ha visto cómo han caído los cuerpos sin vida. Balazos en la cabeza, cuello, pecho. Niños que se desangran. Amigos que caen y se recuperan. Amigos que cayeron y hoy están enterrados.
Alemán no es médico. Es enfermero del Hospital Manolo Morales, pero ahora está a tiempo completo en una brigada de Monimbó, Masaya, donde nació y creció. En su grupo hay nueve estudiantes de Medicina de diferentes universidades de Managua que han estado firmes atendiendo a los heridos de la represión.
 “Yo ingresé al grupo porque me asomé y vi que estaban con un muchacho que tenía como 20 balines en la espalda. Y ellos (estudiantes de Medicina) no podían sacárselos, parece que por miedo o inexperiencia. Entonces yo les dije que podía y fue así que me dejaron ayudarles”, dice Alemán, quien logró quitarle los balines con un bisturí, gasas y anestesia local.
Las brigadas médicas se han esparcido por los puntos de mayor conflicto: en la Universidad Politécnica, León y en la UNAN-Managua. Muchos de ellos ocultan su identidad detrás de pasamontañas y pañoletas por temor a que la Policía o paramilitares tomen represalias contra ellos o sus familias.
En medio de la zozobra que se vive en cada ataque a la Upoli, los estudiantes de Medicina han sacado balas del tórax o de la cabeza. Sin exámenes de Rayos X, equipo quirúrgico, anestesiólogos y quirófanos, explica una estudiante de Medicina que ha colaborado en este bastión estudiantil.
Para muchos, como Aníbal Alemán, lo más duro de estar en los puestos médicos ha sido mirar morir a una persona con la que ha hablado minutos antes.
La ministra de Salud Sonia Castro, titular del Minsa, es una de las figuras del Gobierno más señaladas de las protestas de abril. Es acusada de ordenar que no se atendiera en los hospitales públicos a los heridos en las protestas.
Según los estudiantes de Medicina y médicos del Hospital Óscar Danilo Rosales (Heodra), de León, es responsable directa de las agresiones que sufrieron los estudiantes de este recinto por parte de la Policía y la Juventud Sandinista.
Castro es acusada de hacer ingresar a las turbas armadas dentro del hospital, y posteriormente sacar a los estudiantes para que fueran golpeados por las fuerzas represoras.
La doctora Sonia Castro fue designada como ministra de Salud desde 2010, cuando repuso al doctor Guillermo González, ahora asesor presidencial para asuntos de Salud, Educación, Gestión de riesgo y Capacitación; para enfrentamiento de desastres y calamidades, según el acuerdo presidencial 03-2015 publicado en La Gaceta número 13, del 21 de enero del 2015.
Fuentes dentro del partido la señalan como una ficha de Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional y secretario general de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud) desde 1984.
Castro tiene amplia experiencia en Gineco-Obstetricia, muy ligada a la atención a la mujer. Antes de ser ministra trabajaba para el Hospital Metropolitano Xolotlán.
Enrique Beteta, quien era secretario general del Ministerio de Salud en 2010, dijo a LA PRENSA que Castro era “una militante sandinista, con toda la disposición y la voluntad de cumplir con los mandatos que el Gobierno y el Comandante Daniel nos ha dispuesto a cada uno de nosotros”.
Atenciones gratuitas en centros privados
Hoy por la mañana el doctor Alejandro Lagos sacó otra bala de un tórax. El muchacho a quien operó, Luis González, es el número 17 que atiende desde que en su perfil de Facebook anunció que asistiría a los heridos en las protestas de forma gratuita.
Lagos, un señor alto, delgado, de bigote, de 61 años de edad, médico cirujano con un máster en Salud Pública, tiene un registro detallado, con pruebas en fotos y videos, de todos los muchachos que ha visto hasta el momento. “Yo tengo ese registro a disposición de los organismos de derechos humanos que quieran constatar los casos que he llevado”.
Todos los casos que ha atendido este doctor son provocados por armas de fuego, cuyas complicaciones se han originado porque en los hospitales públicos han negado la atención o una vez ingresan a los pacientes han sido mal atendidos. “La mala calidad de atención no solo está entredicha, sino ha sido comprobada por los casos que tengo registrados”, dice Lagos.
El doctor ha comprobado cómo algunos de sus pacientes han sido mal suturados de heridas en el cerebro. Les han dejado balazos en la cabeza. Y hay otros casos donde las heridas se han infectado y los muchachos han estado a punto de perder un miembro o morir de una meningitis. Las fotos y videos de las intervenciones las sube a su muro de Facebook, que algunos se han vuelto virales.
“Siempre que hay una causa como esta, los médicos tenemos que apoyar”, dice Lagos.
Durante esta crisis se han dado situaciones sin precedentes: algunos hospitales privados como el Vivian Pellas, Bautista, Salud Integra y Sumédico han anunciado atención y disposición de todos sus equipos de forma gratuita para los heridos durante las protestas.
Medicos y estudiantes de Medicina marchando en Managua
El doctor Gabriel Guzmán, cirujano del Hospital Vivian Pellas y Sumédico, dice que se ha hecho una unión del gremio médico en los hospitales privados para atender a las personas heridas. “Ante esta situación, y queriendo aportar un grano de arena, hemos hablado con los hospitales para que apoyaran esta causa y se pudiera atender a todas aquellas personas que estuvieron involucradas en los enfrentamientos”, dice Guzmán.
En estos hospitales privados o semiprivados se han recibido muchísimos pacientes referidos de diferentes puntos del país. “Nosotros (los médicos) siempre hemos estado al lado de la población. Creo que ningún médico le puede negar la atención a un paciente”, agrega.
“Esta situación que estamos viviendo no se había visto en muchísimos años (la cantidad de heridos y muertos), aquí todos los gremios se han solidarizado por la causa”, agrega.
El pasado miércoles 15 de mayo, el bloguero Yasser Morazán agradeció públicamente al Hospital Vivian Pellas por seguir atendiendo de forma gratuita. “La madrugada de ayer mi primo, el joven Franklin Ponce Flores, de 32 años, recibió un impacto de bala en la cabeza mientras protestaba en la ciudad de Sébaco, Matagalpa. Denuncio, que por orientaciones políticas no lo quisieron atender en los hospitales públicos de La Trinidad, Estelí y el colmo, en el Hospital Escuela Óscar Danilo Rosales de la ciudad de León lo retuvieron por más de 9 horas sin ser atendido”, escribió.
Morazán relató que llamó al Hospital Vivian Pellas para pedir que lo atendieran y el joven fue trasladado en ambulancia al centro, donde fue estabilizado y actualmente se encuentra recuperándose.
A más de un mes desde que inició la protesta, los heridos siguen llegando a los centros privados. El doctor Alejandro Lagos también tiene en su agenda visitar hoy a tres heridos más. Lagos, quien tiene una clínica privada en su casa y solo se mantiene de la atención personal que brinda a algunos pacientes desde hace años, ha dispuesto de los pocos recursos con los que cuenta para salvar vidas.
“Si existe un herido, ahí estaremos los médicos para atenderlo”, dice Lagos, mientras se acomoda la gabacha y se dirige a visitar a un paciente.
Fuente: La Prensa.
Información relacionada: Una relación de médicos y funcionarios nicaragüenses de la Salud  que se negaron y ordenaron la NO atención de los heridos en Nicaragua aparece en una cuenta de Twitter: @Abrildiezynueve  AQUI

martes, febrero 18, 2014

Cercano a la guerra con mi AK 47.

“Por ahí andan platicando que un día me van a matar no me asustan las culebras yo sé perder y ganar ahí traigo un cuerno de chivo para el que le quiera entrar" Pacas de a Kilo,  Los Tigres del Norte.
En aquel angosto recinto nos agrupamos los doce médicos que recién arribamos a Nicaragua; en tanto que el segundo jefe de la misión o contingente medico nos notificaba de las realidades sociopolíticas del país, mi vista se paseaba por un mapa de gran tamaño que estaba detrás. Solo presté atención cuando comenzó a hablar de las obligaciones militares que ya teníamos y que no nos dijeron antes de salir de Cuba.
Dos días después acompañé al jefe de brigada , el Doctor Torres a Serranilla, una unidad militar formada por militares cubanos y que contaba con un almacén donde estaban los pertrechos militares que usaban todo el personal cubanos establecido en el país. Cada uno contaría con un equipamiento militar completo de campaña que incluía un fusil de asalto AK-47.
El AK 47 es en su nombre el acronímico de Avtomat Kaláshnikova modelo 1947, es un fusil de asalto soviético, de calibre 7,62 mm, diseñado por Mijaíl Kaláshnikov, combatiente ruso durante la Segunda Guerra Mundial. No sé porque se agrega la M para nómbralo como el AK 47M  (una versión simplificada y más ligera del AK 47), algo que hacia el instructor militar que me enseñó a manejarlo en el campo de tiro. Como sea, se trata del arma de fuego de mayor producción en la historia, hay en uso más de 100 millones de este fusil, siendo usado por las fuerzas militares y especiales de 106 países en todo el mundo. Aproximadamente 250 mil personas mueren cada año por las balas de los AK-47. El fusil se fabrica  no solo en Rusia, sino en otros países incluyendo Cuba que cuenta con una fábrica de estos fusiles en la provincia de Camagüey.
En la historia reciente, este fusil es ampliamente utilizado por los carteles de la droga en México y se ha convertido en un icono de la sociedad mexicana, inmersa en una guerra entre los grupos narcoterroristas y el Estado. Su nombre resulta familiar, “Cuerno de Chivo”, apodo que se ha ganado en México por la forma curva de los cargadores; los cantautores se han encargado de repetir su apodo en los narcocorridos.
Aun cuando es el fusil preferido por soldados y delincuentes, en realidad no es una invención de la era soviética, se asegura que es una copia, eso sí una buena copia,  del  fusil alemán Sturmgewehr 44.
Fue así que llegando como médico a Nicaragua, en aquella reunión inicial alguien pidió que le dieran un estetoscopio  y esfigmomanómetro que no tenían y la respuesta del funcionario del contingente médico fue, “que nadie iba a la guerra sin fusil”…, es así que no había estetoscopio pero si un bien aceitado AK 47, el mío de fabricación coreana  me acompañó por más de un año.
Alineados en el cuarto de armamento, junto al resto del equipo militar, con sus 4 cargadores y 380 balas de reserva, estaba mi AK 47 listo para ser usado. El asunto es que no sabía usarlo porque no había pasado el Servicio Militar.
En el primer entrenamiento, después de dos semanas en que practiqué el arme y desarme de mi fusil y como cuidarlo; aprendí sin proponérmelo los mecanismos del fusil lo que me fue de utilidad en el campo de tiro aunque nunca había disparado.
Ese día en la línea de tiro, aun cuando no se me fue una ráfaga, el instructor se percató de que no sabía manejar el fusil y me explicó cómo usar el cargador entre algunas bromas de mis colegas. Fue así que hice los disparos establecidos en aquel primer ejercicio y la calificación, aunque no fue satisfactoria, el agente Ezequiel la hizo válida. En ejercicios posteriores no necesité de ayuda alguna…, en la calificación.
El fusil se hizo parte de mi rutina..., aun cuando solo los jueves era el día para estar con todo el equipo militar, era obligatorio el cuidado y manteniendo  y llegué a hacerlo con mucha pericia.
En una práctica militar de comparación de armamento del enemigo, nos enseñaron las minas y el armamento que usaba la Contra y el ejército norteamericano…, bueno no todo el armamento. Fue así que pude tener en mis manos los fusiles de asalto M16  (EEUU) y Galil (Israel) que no podían comparare con el AK-47. Fue el instructor quien me aseguró que un AK 47 en el mercado negro en Centroamérica podía costar 30 mil dólares lo cual era exagerado; este fusil nunca excede los 4 mil dólares en su precio. Resulta paradójico pero es en África donde el precio de este fusil es más bajo, 50 euros…, y a matar.
Al final de mi paso por Nicaragua estuve en un entrenamiento militar en la Unidad de Serranillas. En una trinchera  nos ponían a disparar de 6 en 6 solo con el límite de los cargadores, aquello parecía una guerra solo que los disparos iban en un solo sentido. Como no teníamos protectores para los oídos el sonido atronador me retumbaba mucho después de terminar de disparar.
Este fue parte del escenario de una guerra irregular que nos resultó ajena, al menos para nosotros. El fusil fue parte de mi equipamiento militar  hasta días antes del regreso a Cuba. Por estos días y en ocasión de la muerte de su inventor me he recordado de aquel fusil que me acompañó por meses sin ser un soldado.
Los funerales de Mijaíl Kalashnikov 
El inventor del fusil de asalto AK 47, apodado “cuerno de chivo” fue Mijaíl Kaláshnikov; este militar ruso nunca se reprochó a sí mismo la sangre derramada como consecuencia de su invento, argumentando que él creó el AK-47 para proteger a su patria. "Duermo bien. Los políticos son los culpables de no haber llegado a un acuerdo y recurrir a la violencia", dijo en 2007. En el año 1987 vi los cadáveres de 5 jóvenes nicaragüenses muerto en un encuentro con los grupos irregulares, las madres lloraban en el pasillo y maldecían al régimen sandinista; en esa guerra el principal protagonista era el AK 47. Hasta el día de hoy el sonido cadencioso de sus disparos en breves ráfagas marca la llegada de la muerte. Detrás de cada cuerno de chivo un asesino deja su obra de muerte, dolor y desamparo. La maldad se apropia de las sociedades que dan la espalda a Dios, la cultura de la muerte se arraiga en colectividades envilecidas por el pecado.
No, el inventor del AK 47  no dormía tranquilo, aunque afirmó esto. Él decía que el fusil en si no es el que mata y tenía razón, siempre mata el que aprieta el gatillo. Pero he aquí que acercándose a la muerte, Mijaíl Kalashnikov escribió una carta al patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, en la que expresaba su remordimiento por las muertes causadas por su invento. "Mi dolor espiritual es insoportable. Tengo la misma pregunta sin resolver: ¿Si mi rifle se llevó la vida de las personas?, entonces puede ser que soy culpable por las muertes de las personas, aunque fueran enemigos", se preguntó Kaláshnikov. En la carta se describe como “un siervo de Dios” y señala que a los 91 años entro por primera vez a una iglesia; todo parece indicar que se convirtió al cristianismo y fue bautizado. "El Señor me mostró el camino en la tarde de mi vida... Cuando crucé el umbral de una iglesia, mi alma sintió como si hubiera estado allí antes". Fue este su testimonio de fe unos meses antes de morir.
Mijaíl Kaláshnikov, falleció el 23 de diciembre a los 94 años en un hospital de la república rusa de Udmurtia, a unos mil kilómetros al este de Moscú.
¿Remordimiento, temor de Dios, sincero arrepentimiento?, como sea que interpretemos esto;  la cercanía a Dios restaura…, aun en los últimos instantes.

10 feb. 14©

jueves, septiembre 08, 2011

¿Qué objetivos persigue el entrenamiento militar de médicos cubanos destinados o en misiones internacionalistas?

Por: Eloy A González.
La información aunque breve y sin incluir datos adicionales me resultó interesante, fue por eso que hoy comento esta nota que fue enviada desde Cuba por un comunicador independiente e incluida en varios páginas web de temas cubanos. El informador se refería a que los médicos cubanos reciben entrenamiento militar ante de viajar a cumplir misiones al extranjero. Esto también me permitió, sin éxito, buscar información en la red sobre la así llamada Unidad Central de Colaboración Médica (UCCM), pero veamos la nota de Smith Cantillo Pérez que dice:
Profesionales de la salud que van a cumplir misiones al extranjero reciben adiestramiento militar en la Unidad Central de Colaboración Médica (UCCM) ubicada en el municipio capitalino de Boyeros.
En interesante que la cooperación médica ahora la jerarquiza y controla el propio Ministerio de Salud Pública y no la entidad conocida como Cubatécnica. Siendo así una sola institución establece y provee los servicios médicos que Cuba ofrece a decenas de países. La información, estatutos y datos de esta entidad no están disponibles en la Red. Siendo esta entidad la que controla al personal médico y paramédico que se establecerá en el exterior; todo parece indicar que también establece las premisas de la preparación militar de los cooperantes cubanos antes de salir a cumplir misiones internacionalistas.
Sigue diciendo la nota del Buro de información de la Comisión Martiana:
Una fuente que trabaja en el lugar expresó, que desde hace varios meses al centro han llegado oficiales del gobierno encargados en impartir materia militar. Clases de tiro, manejo de armamento y otros temas militares se han convertido en un hecho reiterado como asignatura básica, y ha despertado preocupación en los médicos que ingresan en el centro.
Esta información fechada en agosto del presente año, demuestra que esta práctica es nueva, pero en realidad no es así.
En un artículo que publiqué hace algunos años con el título de: Galenos y Rambos, proporcioné abundante información sobre el entrenamiento militar de todo el personal civil cubano radicado en Nicaragua y los planes de contingencia militares que existían en aquel momento. El articulo puede encontrase en la Red. Solo quiero agregar lo siguiente:
Los médicos cubanos que en aquel momento eran enviados a Nicaragua, iban a un país en guerra; había una guerra civil y las autoridades políticas y militares, tanto de Cuba como de Nicaragua, estaban seguros de que se produciría una invasión militar norteamericana.
Los médicos cubanos llegábamos a Nicaragua sin saber que seriamos parte de un contingente militar que en su momento podía participar en acciones militares y para eso tenían que tener todo el equipamiento militar al alcance y contar con instrucción militar. Es interesante señalar aquí que un especialista de Patológica que llegó a Managua se negó de plano a recibir el “módulo militar” y participar en la preparación; de inmediato fue devuelto a Cuba, descalificado y obligado a pagar por todo lo que recibió en vestuario así como los gastos del viaje en que incurrió. Se le calificó de homosexual y se hizo circular esta reprobación pareja con su falta de patriotismo.
La preparación militar consistía en un día a la semana que se dedicada a cuidar del armamento y del resto del equipo y un día al mes de intenso entrenamiento militar que incluía, ejercicios de resistencia, camuflaje y ataque sin emplear fuego real, y al final entrenamiento de tiro con evaluaciones muy exigentes. Todo el entrenamiento lo dirigían oficiales de las Fuerzas armadas cubanas (FAR) que estaban operando en Nicaragua.
En relación a los planes en caso de una invasión norteamericana o que las fuerzas de la Contra ganaran terreno y tomaran la iniciativa militar en el país, la situación estaba bien definida, los médicos y todo el personal civil tenían que participar en las operaciones militares. Para esto existía dos planes o directrices, una que respondía a un ejercicio militar, “campana” y otra que respondía a una situación real de guerra inminente, “julia”. No había dudas, si era necesario estábamos allí para pelear y eventualmente evacuar a través de las vías terrestres que estaban debidamente establecidas. Hasta los planes para poner pies en polvorosa estaban escritos.
En cuanto a la nota que hacemos referencias esta dice:
Una fuente que trabaja en el lugar expresó, que desde hace varios meses al centro han llegado oficiales del gobierno encargados en impartir materia militar. Clases de tiro, manejo de armamento y otros temas militares se han convertido en un hecho reiterado como asignatura básica, y ha despertado preocupación en los médicos que ingresan en el centro.
Si ahora los médicos que van a servir al exterior reciben entrenamiento militar en Cuba, esto quieres decir que existen los mismos planes por los cuales en alguna circunstancia extrema estos profesionales participaran en actividades militares y para esto lo mejor es que estén preparados. Esta ocurre sin lugar a dudas por lo inestable del escenario actual en Venezuela; donde más de 29 mil médicos cubanos prestan servicios. Si hay un enfrentamiento militar en Venezuela que ponga en peligro la estabilidad del gobierno chavista, sin duda todos los cubanos allí establecidos tomaran parte en el enfrentamiento de parte del gobierno, incluso los médicos.
Sería conveniente preguntarnos si esta preparación en la Unidad Central de Colaboración Médica se hace para todos los médicos, incluso los que van a prestar servicios en países donde no hay conflictos internos.
En Libia estaba una Brigada médica cubana de 130 integrantes y más de 40 cooperantes de otras ramas. Estos no participaron en los eventos militares que allí se han producido y han sido evacuados a Siria a la espera de regresar a la Isla. Eso sí, antes de la evacuación ya concentrados en la Embajada cubana en Trípoli, estaban dispuestos a defender el edificio de la representación diplomática. Para esto...,”hay que saber tirar y tirar bien”.
En la nota la directora de la Unidad Central de Colaboración Médica (UCCM), declaró que “Eso no es más que otra acción tomada por la dirección del Partido (PCC), de prepararlos para vencer los retos y las dificultades que enfrentarán en cada una de las misiones".
En Nicaragua ayer como en Venezuela hoy y tal vez en Bolivia, el gobierno cubano sabe que cualquier situación se les puede ir de las manos; que puede haber una asonada militar, que cualquier estallido social puede conducir a una guerra civil en muy poco tiempo y que los cooperantes cubanos pueden ser considerados como colaboradores de un régimen que debe ser combatido. Estos son los retos y dificultades que pueden enfrentar a los cuales hace referencia la funcionaria castrista. En un momento dado los médicos como cualquier otro cooperante cubano puede perder la vida y lo mejor para evitar esto es defenderse o evacuar lo más rápidamente posible. En ambos casos se requiere de preparación.
Nota: el autor trabajó como Médico Especialista en Nicaragua en los años 80’s.

lunes, febrero 19, 2007

Otra vez los médicos cubanos a Nicaragua.

Los médicos cubanos que llegarán en las próximas semanas a Nicaragua para brindar atención a la población de la Costa Atlántica también contribuirán a formar a sus colegas nicaragüenses, anunció este martes la ministra de Salud, Maritza Cuán.
Además de venir a dar atención médica, los profesionales cubanos de la Salud serán docentes que nos van a preparar en el campo de la medicina, o de alguna especialización de la medicina, aseguró la funcionaria.
De acuerdo con Cuan, quien no adelantó la fecha exacta de los galenos, de esa forma se cumple el objetivo de darle un carácter sostenible a la cooperación internacional.
Hay muchos colegas que son muy buenos desde el punto de vista científico, y lo que tenemos que hacer es una articulación con los otros colegas que vengan para compartir, y entre todos sacar adelante la salud del pueblo, agregó.
Según trascendió, la brigada médica de la isla caribeña estaría integrada por unos 40 profesionales, que trabajarán en las regiones autónomas del Atlántico Norte y Sur, zonas muy pobres y atrasadas donde habitan mayormente indígenas nicaragüenses.

Nota del Editor: La foto es del antiguo Hospital " Bernardino Diaz Ochoa" en Granada, Nicaragua; donde trabajé como Clínico (designado) durante un año, en 1987.

lunes, octubre 31, 2005

Armas de penetración masiva.



Armas de penetración masiva.
Ser seleccionado en Cuba para cumplir una “honrosa Misión Internacionalista” conlleva una ruptura de valores, consideraciones personales y familiares y la sola decisión violenta el tiempo y el espacio. No existe la menor duda que aún está por analizarse, las profundas huellas dejadas en la sociedad cubana cuando cientos de miles de cubanos han sido y son enviados a trabajar a sitios tan distantes como Siberia, Namibia o el Paraguay.
De esta masiva experiencia sólo queda en lo personal: detritus de historias inacabadas, excrecencias de la memoria confundidas por los razonamientos y los recuerdos mezquinos, y sobre todo, un acontecer ya pretérito que todos tratan de borrar de sus mentes. Nunca he entendido como una experiencia tan rica que alcanza a tantos, e insertada en espectros  tan amplios en el orden geográfico y social, no es motivo de atención por los propios protagonistas.
Los cubanos que alcanzaron a participar en los eventos “internacionalistas’ tienen una especial tendencia a olvidarlo  todo; sufren de una amnesia lacunar  colectiva de la cual no pueden sustraerse. Es una conclusión colectiva: “la misión fue, - o es -, una pesadilla, igual de colectiva, y lo mejor es olvidar”.
En autor junto a otros cooperantes en el
Palacio de Convenciones en Managua, Nicaragua
1987

No lo creo así. Hay experiencias  que todos quieren soslayar pero muchas tiene un valor anecdótico que no se pueden cuestionar y sirven de asidero a nuestra memoria para, entre otras cosas, poder escribir, siempre que sea posible, con apego a la verdad. Y así hago.
Contemos la historia, algo sórdida pero historia al fin.
Enviado a trabajar a la República de Nicaragua como Médico Internacionalista, creí conveniente insertarme en la sociedad nicaragüense toda vez que allí estaría viviendo y trabajando durante dos años; también debido a mi interés por este país  que se había despertado desde que fui seleccionado por el Ministerio de Salud Pública (¿?) para que fuera a prestar mis servicios como Especialista de Medicina Interna (¿?).
Para comprender un país lo mejor es relacionarse de inmediato con sus nacionales, pero esta lógica no funcionó. Al llegar a la Brigada Médica que nos fue asignada el Jefe de Brigada , un oscuro personajillo lleno de complejos y el Secretario del Partido (PCC), un cínico y libidinoso ambulanciero; se reunieron de inmediato conmigo para “leerme la cartilla” y entre otras cosas se me informó que las relaciones, fuera de las que se establecían durante y en relación al trabajo, respondían a un turbio reglamento no escrito donde  quedaban excluidos los extranjeros (personas de otras nacionalidades radicadas en Nicaragua).Con relación a los nicaragüenses;  toda relación amistosa, visita a las casas de los mismos , a sus  centros de trabajo o de recreación; debía de ser informada con antelación y estaba sujeto a aprobación o no por parte de la Jefatura de la Brigada, de la Misión Médica Cubana en el país , o incluso de la Embajada Cubana. Esta tortuosa agresión a la individualidad tenía explicaciones porque se asumía que estábamos en un país en guerra y que corríamos peligro de ser objetos de atentados. Aquello no se lo creía nadie, pero lo mejor estaba por venir.
Días después, cuando se sumaron otros cooperantes a la Brigada Médica, se convocó una reunión. Ya me parecía algo raro que a pesar del círculo cerrado que eran  estas Brigadas,  la información que se manejaba allí y lo que era visible: como armas, uniformes, parque militar y documentos; en aquel escenario deambulaban alguna jóvenes y otras no muy jóvenes nacionales, que a ratos y respondiendo a una órdenes dadas mediante miradas; se perdían en la privacidad de las habitaciones individuales. Y se dio la información sin reservas ni medias tintas: estaba debidamente autorizado las relaciones con las nacionales (léase nicaragüenses) incluso podían compartir todas las facilidades de las brigadas, pero eso sí, cuando el número de “relaciones” superaban el  número 4 y se hacía evidente  que la relación afectiva se consolidaba, el cooperante debía llenar el modelo. ¡¿Llenar el modelo?!
En efecto cuando se establecían relaciones afectivas, lo que pudiéramos llamar “soxuales” (sociales –sexuales), el Jefe de Brigada echaba mano a un grupo de planillas o formas como se les dice por estas partes y en todo solemne se la hacía llegar al cooperante cubano. La planilla era un modelo impreso en una hoja “de las largas” en Dito, tinta azul. En su primera página el cooperante debía poner todos los datos de la compañera nicaragüense que compartía su afecto así como la de sus familiares. Era tal la abundancia de datos que incluía las señas personales de sus parientes. Al dorso de la hoja, el cooperante se encontraba un primer aspecto donde debía de poner sus opiniones sobre las familias y sus miembros, en relación a sus hábitos y preferencias políticas; un segundo aspecto dejaba un margen de opinión de lo que el cooperante consideraba de “utilidad” futura en esta familia. La planilla se hacía llegar al agente de la Dirección General de Inteligencia  cubana (DGI), que radicaba en Managua, Nicaragua y  atendía la Brigada; un sujeto rastrero y miserable por excelencia.
Obra mezquina, cínica y sucia de la Dirección General de Inteligencia para ser aplicadas en un país extranjero como forma de obtener información utilizando el sexo, o mejor el Himeneo, de una masa de cooperantes hombres a los cuales hay que utilizar de alguna manera; aún en su intimidad. Qué golpe bajo, cuanta ruindad en  esto que obligaba a los médicos, enfermeros, y todo el personal a prostituir su relación y que en no pocas ocasiones produjo consecuencias aberrantes y desgarramientos. Había descubierto la utilización de las armas de penetración masiva, en el exacto sentido de las palabras.
El pueblo nicaragüense, su parte  más pobre y desprotegido, es un pueblo noble y de actitud amable para con los extranjeros. Tenían una especial preferencia en el trato con los cubanos, pero los dirigentes comunistas cubanos a todos los niveles, pisotearon a este pueblo con la complicidad de los dirigentes sandino-comunistas, quienes poco le importaban la soberanía y su integridad moral. Tratando de extrapolar un patrón machista y promiscuó, los agentes cubanos de la DGI en Nicaragua, no tuvieron el más mínimo recato de utilizar a los cooperantes en este innoble y canallesco episodio por el cual debimos y aún debemos pedir perdón.
Las relaciones sinceras que se establecían ,muchas veces eran tratadas por estos “jefecillos y agentes vela- portañuelas” ,  de forma cruel; pisoteando los sentimiento más puros de algunas parejas, y produciendo no pocos problemas cuando, al margen de la sucia planilla , crecía un amor genuino que era rápidamente desarraigado por la nefastas interpretaciones socio-políticas,  que siempre  pasaban por criterios disparatados; solo producidos  en nuestra tierra con más 40 años de perversión del pensamiento. Criterios de difícil interpretación para aquellas jóvenes nicaragüenses que solo entendían de amar y ser amadas.
Al escribir este artículo, he dejado a un lado un sinnúmero de anécdotas que por crueles nos haría palidecer; mientras que otras nos arrancarían la hilaridad. Casos hubo en que se torció el Amor, mientras que en otros primó las actitudes deshonestas  que dieron paso a una suerte de prostitución masculina que producía una relación vacía, que solo buscaba garantizar la pacotilla de unos empobrecidos internacionalistas cubanos que solo recibían como salario unos 2,5 dólares mensuales como promedio.
Tal vez nos acerquemos más a la virtud desoyendo la conciencia y limitándonos a decir la historia sin remordimientos ni temores. Contar algo produce un acercamiento a lo humano, a lo que en realidad valió la pena vivir.

Al terminar este artículo quiero dejar a un lado las sucias y viles  maquinaciones de los servicios de inteligencia del Castro-comunismo para recordar las cosas más positivas de aquel pueblo nicaragüense que encontré inmerso en una guerra fratricida, transitando el camino de la desesperanza y aguijoneados por la pobreza y la desesperación; pero que  nunca olvidaron,-sobre todos los niños, de regalarme una sonrisa. Nada me pidieron a cambio.