Mostrando entradas con la etiqueta Cirugia cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cirugia cuba. Mostrar todas las entradas

viernes, septiembre 16, 2016

El Dr. Eduardo Herrera Duran, cirujano cubano, es obligado a renunciar por acoso de las autoridades represivas.

El Dr. Eduardo E Herrera es médico especialista en Cirugía y ha trabajado por mucho tiempo en el Servicio de Cirugía del Hospital Universitario “Calixto García” escribe artículos de opinión sobre temas variados que incluyen aquellos relacionados con tema de salud en Cuba. Ha colaborado con Hablemos Press una plataforma de periodismo independiente en Cuba. Sus artículos aparecen en la red en sitos de temas cubanos como este Blog que siempre ha publicado sus artículos. No nos sorprende esta noticia, el Dr. Herrera Duran ha sido acosado no pocas veces, ahora la policía política ya había decidido que fuera expulsado, el resolvió renunciar.
Médico renuncia a su trabajo por asedio de autoridades.
El especialista en cirugía general habría sido víctima de la discriminación política
Por: Julio Antonio Rojas *   
La Habana, Cuba, septiembre 16, 2016 .- El galeno Eduardo Enrique Herrera Durán, quien se desempeñaba como cirujano especialista de 1er grado en cirugía general, graduado hace 20 años como especialista y trabajador durante ocho años del hospital Calixto García, renunció a su trabajo debido al asedio al que es sometido, según denunció el propio galeno.
En carta fechada este 14 de septiembre y dirigida al doctor Carlos A. Martínez Campo, director del centro hospitalario, expone sus razones: el derecho a la libre expresión, en uso de la cual en diversas ocasiones ha manifestado a sus colegas su total desacuerdo con la política que sigue gobierno cubano,
Dr Eduardo E Herrera.
(Foto de J A Rojas)
sin dejar de mencionar su desacuerdo en relacion al permiso especial que deben pedir al Ministerio de Salud los profesionales de la Salud  para salir del país.
Herrera Durán, vecino de calle Línea No.1010, apartamento 203, entre 10 y 12, Vedado, ha declarado a la prensa las condiciones en que los cirujanos tienen que trabajar, más la carencia de necesidades primordiales que deben tener así como los “desastres” que se ha encontrado en los hospitales en que ha ejercido.
El día antes de redactar la carta, un médico muy amigo de Eduardo que prefirió el anonimato por temor a represalias, le informo a Herrera Durán que en una reunión del PCC (Partido Comunista de Cuba) donde el participó, unas “personas ajenas al centro” que únicamente se identificaron con el director, le informaron a este que no podía permitir bajo ningún concepto que el cirujano Eduardo Enrique Herrera Duran siguiera laborando en el hospital.
Fuente: Cubanet
*Periodista y bibliotecario Independiente. Director de la Biblioteca Independiente "Eleonor Roosevelt" La Habana, Cuba. E mail: julioantonio.rojasportal@gmail.com

viernes, junio 10, 2016

Afectaciones en los procedimientos quirúrgicos por falta de recursos en el Hospital Provincial Docente “V I Lenin” de Holguín, Cuba.

Una cirujana del Hospital Lenin en Holguín va al mercado informal al frente del hospital a buscar material para poder operar.

Holguín, Cuba, 7 de junio del 2016.
La falta de material gastable, acentuada desde hace unas semanas, ha provocado un marcado descenso en la efectividad y prontitud de un notorio número de operaciones quirúrgicas en el Hospital Provincial Docente Vladimir Ilich Lenin, de la provincia de Holguín, y es además una muestra fehaciente de incompetencia que incluye la falta de responsabilidad de la Dirección de la institución; así como de la Dirección Municipal y Provincial del Ministerio de Salud Pública, ante el inmenso deber que tienen con el pueblo.
Uno de los materiales que está en falta y más afectaciones ha causado, es el esparadrapo, y se puede calificar como algo compleja esta ausencia, si se tiene en cuenta que estos servicios hospitalarios por cada guardia, entregaba entre 10 y 12 rollos de esparadrapo -dependiendo de su tamaño- y debido al desvío de este material por directivos y trabajadores, fue racionado a un rollo por servicio, existiendo además un fuerte control sobre este material, con un cúmulo de medidas que rozan lo ridículo.
Hospital Provincial Docente “V I Lenin”,
 Holguín, Cuba
El colmo de la desfachatez y de la inmoralidad de la Dirección del Hospital, estriba en que una cirujana del Servicio de Oncología (cuyo nombre no revelaremos para su protección) hace unas dos semanas, se dirigió a la “Candonga” ubicada justamente frente al hospital, donde compró dos rollos de esparadrapo para poder operar los casos que tenía asignado.
El problema no se circunscribe solo a este material, hay otros de mayor envergadura como son los “trocares”, que igual están ausentes, lo que genera un gran problema para los anestesiólogos, ya que uno de sus usos comunes es la inducción anestésica por las vías epidural y subaracnoidea y para facilitar la inducción de medicamentos por vía endovenosa; lo que ha propiciado, que de hasta 10 casos electivos que realizaban algunas especialidades, ahora sólo están siendo intervenidos quirúrgicamente 2 o 3 pacientes; otros se tratan en dependencia de la especialidad por mínimo acceso,  por lo que comienza a crearse la llamada lista negra de pacientes con necesidad de operación.
Un cirujano se apresta a trabajar
en el salón quirúrgico del hospital
El Hospital Lenin de la provincia Holguín, ha roto el récord en suspensiones quirúrgicas en múltiples ocasiones, en su generalidad, por falta de: guantes quirúrgicos, iodopovidona, alcohol, agua, y otros materiales gastables; a lo que habría que añadir las filtraciones dentro de los quirófanos por fisuras en sus techos e incluso la rotura de los ascensores, que trae como consecuencia que estén fuera de servicio por más de 48 horas.
Por ejemplo, el mes pasado por rotura en los mecanismos de los ascensores solo funcionaba el de la cocina, provocando así, que muchos pacientes fueron transportados a sus salas o al salón de operaciones, por las escaleras, levantado en sus camillas o en sillas de ruedas, en dependencia de sus condiciones patológicas.
Lo triste de todo este maltrato e irrespeto al pueblo holguinero, como siempre, es que nunca los medios oficialistas toman cartas en el asunto como si no pasara nada, y no existe alguien dentro de la Dirección del Hospital, el Ministerio de Salud Pública o el Gobierno en cualquiera de sus instancias que por respeto, le dé una merecida explicación al pueblo, de las tantas barrabasadas ocurridas en este hospital.
Médicos cirujanos en plena faena 
en las facilidades quirúrgicas del hospital
Al no ser por aniversarios o por dar muestras de hechos que en muchos casos no tocan la realidad, el maquillaje exterior del Hospital ha sido mejorado; se han remodelado salas, se ha pintado el hospital y han colocado muchos ventiladores en cada cubículo. Lo que si no han resuelto y queda en dudas hasta pensar tan sólo en la posibilidad de su mejoramiento, es el maltrato por carencias e irrespeto institucional, que comienza a partir de los mismos trabajadores y profesionales y termina en el siempre reprimido pueblo cubano.
Nota del Editor: Articulo recibido por correo electrónico desde Cuba de la directora de la red cubana de comunicadores independientes. Las fotos son del autor del artículo.
*Comunicador independiente de la Red cubana de comunicadores comunitarios. Reside en la ciudad de Holguín, Cuba y algunos de sus colaboraciones pueden encontrase en el Blog de la Red cubana de Comunicadores comunitarios y en su Blog personal (Lagrimas de Cuba), E-mail: yisanlisanzamora@gmail.com, comuni.red.comunitaria@gmail.com


sábado, enero 23, 2016

Crítica situación de los pacientes en espera de intervención quirúrgica en Cuba.

Por Dr. Eduardo Herrera.*
El Hospital Universitario General Calixto García Íñiguez, presenta un número considerable de pacientes que esperan por ser operados. La falta de anestesistas es una de las causas fundamentales por las que se posponen tales operaciones, tanto en este hospital como en muchos otros de la capital.
Con la salida del país de miles de especialistas, a través de las llamadas “misiones” o por asuntos personales, en los últimos años la anestesiología ha sufrido uno de los mayores índices de merma entre todas las especialidades.
A pesar de las medidas implementadas, que se encaminan a acortar programas de estudio y a otorgar más plazas que las habituales, esta especialidad se ha mantenido exigua.
En medio de este panorama, pacientes con patologías como el Cáncer, para los cuales -por razones obvias- el tiempo de espera no debería dilatarse, aguardan ingresados o en sus hogares para que los intervengan quirúrgicamente.
Una mujer lesionada en un brazo sale del Hospital Universitario. Foto/HP
Tal es el caso de Arnaldo Ramos, que sufre de una lesión en la boca desde hace más de dos meses. Esta lesión requiere de tratamiento quirúrgico casi inmediato.
Ramos, ex recluso político del grupo de los 75, agradece a los médicos el interés y la disposición por atenderlo, pero le preocupa que su operación, programada para el pasado 22 de diciembre, haya sido pospuesta. Uno de los médicos que lo atienden nos informó acerca de la crítica situación con respecto a los casos en espera.
También conocemos las quejas que familiares han presentado a la dirección del Centro, a causa de otras operaciones que no se han efectuado.
Incluso uno de los pacientes, cuya operación estaba programada para el pasado 22 de diciembre, y que quedara suspendida, obtuvo un turno no habitual para el día posterior, como resultado de una firme denuncia ante la dirección del hospital.
Situaciones como esta, basadas en los derechos que tienen las personas a una atención médica a tiempo y adecuada, suceden esporádicamente. Mientras, un gran número de ciudadanos se mantienen callados y sin realizar reclamos.
Así pasa inadvertido el maltrato a que están sometidos los necesitados de estos servicios, en un país que envía médicos para satisfacer las necesidades de los otros.
*El Dr. Eduardo E. Herrera Duran. Es Médico especialista en Cirugía, reside en Cuba y trabaja en el Hospital General Docente “Calixto García” en La Habana, Cuba. Se desempeña como comunicador independiente y colabora de manera regular con el  Centro de Información Hablemos Press.

martes, octubre 02, 2012

A propósito de la carta de médicos cubanos a Raúl Castro.

Por: Jeovany Jimenez Vega.
Cada día de este mundo, en uno u otro sitio, a las claras o solapadamente según la dignidad de cada cual, los profesionales de la Salud Pública cubana opinan sobre la calamitosa situación que viven. Pero esta vez no se trata de un comentario de pasillo más, sino que el pasado 20 de septiembre Cubaencuentro publicó una carta que circula ya por Intranet, vía emails o de mano en mano, donde presuntamente un grupo de cirujanos del Hospital Clínico Quirúrgico “Calixto García”, de la capital cubana, le exponen sin tapujos al Presidente Raúl Castro la deprimente situación estructural y funcional de esa institución.
Es cierto y lamentable que no está respaldado el documento por nombres concretos –lo cual lógicamente pone en dudas su autenticidad– aunque aparece adjudicado al Servicio de Cirugía de ese hospital. Siempre será mi precepto que respaldar con nombre y firma cuanto se escribe denota carácter y convicción de criterios, y evidencia además que se tiene el valor suficiente para defenderlos, por eso no desdeño el detalle del anonimato cuando se trata de algo tan peliagudo como el pésimo estándar de trabajo y de vida de los profesionales de mi sector.
Pero más allá de que el texto en cuestión haya salido de manos quirúrgicas o no, hay algo cierto que es más importante aún: que todo cuanto ahí se dice, dígalo quien lo diga, es una absoluta y dolorosa verdad, completamente extrapolable al resto de los centros asistenciales del sistema de la Salud Pública cubana. Aunque, sin dudas, siempre habrá casos peores; no olvidemos que hablamos aquí de uno de los hospitales más emblemáticos del país, el otrora Hospital Militar No. 1 fundado a finales del siglo XIX, así que pongamos las cosas en perspectiva: si el tronco desde el cual emergieron el resto de nuestras facultades de Medicina, y la meca de los hospitales capitalinos, ha perdurado durante décadas en el referido estado de deterioro, ya se podrá suponer la situación en los apartados hospitales municipales y en la red de policlínicos y oscuros consultorios desperdigados por la geografía cubana, constantemente elogiados con loas triunfalistas por una inescrupulosa prensa incapaz de decir la verdad.
La inatención crónica y el abandono a que estamos sometidos los profesionales de la Salud Pública; las pésimas condiciones de trabajo, de descanso y de alimentación; las guardias médicas de hasta más de 24 horas completamente gratuitas “… en un país donde las gratuidades se terminaron…”; el palpable deterioro de la mayoría de nuestros centros asistenciales; la escases, cuando no la falta constante de material usable, de medicamentos y de medios diagnósticos; la sobrecarga de trabajo no remunerado para suplantar a los colegas que parten a las misiones médicas en el extranjero; el salario miserable que se nos paga, el irrespeto que esto implica para un sector que importa más de 10000 millones de dólares constantes y sonantes cada año y la humillación que entraña que a pesar de esto se nos someta a la pobreza; el agotamiento mental y físico que genera mal alimentar a nuestras familias en medio de una economía caótica mientras sabemos bien que “…las destructoras huellas de la corrupción transitan con libertinaje singular…”; la archidemostrada indiferencia de los funcionarios ministeriales, partidistas y gubernamentales para escucharnos con respeto, la gran frustración que esto genera y la falta absoluta de objetividad de la prensa oficial para abordar con valentía y ética un problema que no se soluciona simple y llanamente por falta de voluntad política. Todo esto se dijo antes y se repite aquí, otras son las palabras y otras las manos que suscriben, pero la misma auténtica verdad es la que se escucha.
Tomando el toro por los cuernos, quienes escriben responsabilizan sin ambages al Gobierno cubano de esta situación y le exigen que sea resuelta. No se respira en el tono del documento sumisión, sino que está escrito con claridad, respeto y altivez –combinación que escasea en estos tiempos– presuntamente por profesionales en activo que cada día salvan nuevas vidas y que se sienten en extremo desatendidos, cuando no traicionados, por un gobierno, un partido y un Ministerio de Salud Pública que no hacen absolutamente nada para rescatarnos del abismo.
Haber permitido que un hospital tan prestigioso como el Calixto García se hundiera en semejante desidia hasta el punto de arriesgar seriamente su razón misma de ser, debió bastar para expulsar deshonrosamente de su cargo al Dr. José Ramón Balaguer Cabrera, Ministro de Salud Pública durante la mayor parte del tiempo referido en la carta, y máximo responsable, por lo mismo, del escandaloso desastre del Hospital Psiquiátrico de La Habana a principios de 2010, en el cual murieron decenas de enfermos mentales. Pero en lugar de recibir su merecido castigo aquel señor fue trasladado, con honores incluidos, a dirigir el Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista. Aunque reconozcamos, en su defensa, que el Dr. Balaguer estaba bastante más ocupado en inhabilitar a los médicos que opinaban que en resolverle sus problemas, por lo que tal vez no oyó hablar nunca del dramático deterioro de las instituciones como el Calixto García.
A esta histórica Facultad de Medicina todavía me unen fuertes sentimientos, pues allí me formé a principios de la década del 90 bajo la tutela de eminentísimos profesores como la Dra. Mercedes Batule y el Dr. San Martín, cátedras vivientes que tuve el orgullo de conocer y que ya entonces ¡hace más de 20 años! sufrían hacía mucho ese ancestral abandono que le mencionan aún nuestros colegas a Raúl Castro. Recuerdo nítidamente que mi admiradísima profesora solía de vez en cuando acompañarnos al comedor central, y mientras nos hablaba afablemente sobre cualquier nimiedad, a mí se me estrujaba el alma de verla comer aquel cardumen insípido. Por desgracia aquellos profesores ya no están entre nosotros, pero vivo convencido de que hoy admirarían la dignidad de los valientes que no se resignan a bajar la frente ante la ignominia.
Ahora sólo resta ver cuál será la reacción del Ministerio de Salud Pública y del Gobierno cubano, acostumbrados a la furibunda intransigencia ante cualquier gesto que los cuestione. De repente, donde sólo hay un grupo de médicos que éticamente se dirigen a sus autoridades, algún tarúpido pudiera ver un “grupúsculo contrarrevolucionario”, o quizás una intentona de la CIA, o una facción de “mercenarios al servicio del imperio”; experiencias en cuanto esto tengo muchas, créame. Pero estos tiempos que corren ya no son los mismos. Sólo digo que en caso de que este documento fuera auténtico y se desatara una cacería más, esta vez mis colegas no estarían solos: Ciudadano Cero no se cruzaría de brazos y quien esto escribe correría cada riesgo hasta el final y lanzaría todas las batallas para redimirlos, porque es nuestro silencio el que nos mantiene en el fondo de este abismo; porque enfrentados a la indolencia cualquier polémica será mejor; porque vale todo intento para rescatar a la patria de los absurdos que “…van comprometiendo el futuro…” y porque cada paso adelante que se da, por más pequeño que sea, va mejorando definitivamente el mundo.

miércoles, enero 25, 2006

¡Que lo compre el que no lo conozca!



Por: Pedro Pablo Arencibia. *
He leído la noticia del anuncio dado por Fidel Castro de la disposición de su gobierno de operar gratuitamente a 150 000 pobres de Estados Unidos. Esa noticia me hace recordar el caso de un niño enfermo de Pinar del Río que era apadrinado por el periodista independiente Víctor Rolando Arroyo Carmona; Víctor le hacía llegar a ese niño los medicamentos que desde el Exilio cubano de La Florida le enviaban personas caritativas. El niño tenía una rara enfermedad en la piel y su caso era bien conocido por especialistas pinareños y por el Obispado de Pinar del Río.
Dado que el niño no mejoraba, Víctor hizo las gestiones pertinentes para que el niño fuera acompañado a los Estados Unidos para recibir un adecuado tratamiento médico, El Gobierno Cubano obstaculizó esas gestiones: primeramente a través de cierto personal médico diciéndole a los padres que en Cuba se le daba el tratamiento que llevaba esa enfermedad. Al no desistir los padres de buscar otros tratamientos debido a las respuestas que recibían las consultas que Víctor le hacía a personal médico altamente calificado de Estados Unidos, aparecieron finalmente los que trabajan en la oscuridad; le dijeron a los padres que se alejaran de Víctor, que Víctor era un contrarrevolucionario. Los padres, pese a que uno de ellos es una persona "integrada”, siguieron viendo a Víctor para el caso de su hijo, pero Víctor fue detenido en la Primavera Negra del 2003 y condenado a 26 años. Desde su prisión, Víctor preguntaba y se interesaba por la salud del niño, pero llegó el día en que Marta Carmona, la madre de Víctor, no sabía como decirle a su hijo que el niño había muerto pues no había podido viajar a los Estados Unidos a recibir su tratamiento.

Fidel Castro le ofrece operaciones gratuitas a los pobres de Estados Unidos pero no le ofrece salarios decorosos a los médicos y cirujanos cubanos para que puedan tener una aceptable alimentación; el médico cirujano y su familia comen mucho peor que esos pobres de Estados Unidos que reciben sus bonos gratuitos de comida o "food stamps". Recuerdo que cuando le hice a Miguelito, un cirujano amigo mío, el Análisis Estadístico de su Tesis para obtener el título de Especialista de Primer Grado en Medicina, observé sorprendido como con los años se habían incrementado los errores durante las operaciones de vesícula ( teníamos los récords de esas operaciones durante 10 años: 1985-1994 ), cuando realmente era para que esos errores o "fallos" en las operaciones hubieran disminuido por la consolidación y mayor experiencia del "team" o" staff " de cirujanos de ese hospital; el más importante de la provincia.

Miguelito me explicó, en voz baja, que esa situación se daba porque ellos estaban horas operando en el salón sin haber desayunado y comido adecuadamente; me confesó que a él mismo le habían dado mareos haciendo intervenciones quirúrgicas porque entraba al Salón de Operaciones sin desayunar, ya que el litro de leche que le asignaban a su hijita menor de 7 años, tenía que compartirlo con la hijita mayor que ya no tenía derecho a comprarla por ser mayor de esa edad y por eso él se iba en ayunas al Salón como los demás.
Pasaron varios años y el día de la operación de mi vesícula y antes de yo entrar al Hospital, compré una fuerte y suculenta merienda (desayuno en España), para todo el "team" de operaciones gracias a los dólares que me enviaba mi familia de Estados Unidos (yo había sido expulsado de mi trabajo y lanzado a la calle por problemas políticos después de 24 años de trabajo). Les aseguro que solamente el maná del cielo en su primer día, fue mejor recibido que esa merienda por los cirujanos, anestesistas, instrumentistas, etc. que me operaron. Miguelito ya no estaba en Cuba y desayunaba todos los días; está en España, cuando lo vea le preguntaré: "el ¿! Cómo!?
* Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático Universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con organizaciones opositoras.