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sábado, octubre 28, 2017

El Cuerpo Facultativo del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra.

Buscando información sobre los médicos que participaron en la etapa insurreccional en la Sierra Maestra y su relación con el Partido Médico de la Revolución, creado al inicio del gobierno revolucionario (1959), encontramos esta información que resulta de interés y la incluimos como entrada en el Blog.
El Cuerpo Facultativo del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra.[1]
Por Dr. Julio Martínez Páez.*
El Cuerpo Facultativo del Ejército Rebelde se inició con el viaje del "Granma" desde México, teniendo como  único medico al Dr. Ernesto Guevara, a quien nosotros sustituimos, para que el valioso "Che" Guevara se diera por entero a las funciones militares.
Poco después que actuamos como único médico del Ejército Rebelde, con el grado de soldado, fue incorporado el doctor Sergio del Valle, valioso colaborador, quien paso a prestar  servicios con la tropa del Che Guevara, y nosotros seguimos con las de Fidel Castro.
A esto siguió la llegada de los doctores  Vicente de la O y Manuel Fajardo Rivera, los que fueron destinados a trabajar con nosotros.
Dr. Julio Martínez Páez junto a “Cenizas” en la Sierra Maestra
 En diciembre del año 1957 se incorporó el doctor José Ramón Machado, quien paso a prestar servicios con las fuerzas del comandante Raúl Castro. Seguían  entonces las incorporaciones de profesionales de la medicina cuando llegaron los doctores Rene C. Vallejo, Oscar Fernández Mell, Ivieta Torremendia, Eduardo Bernabé Ordaz, Raúl Trillo y algunos otros, fueron destinados a los distintos cuerpos del Ejercito. EI doctor Ivieta Torremendia  fue destacado a las fuerzas que mandaba el Comandante Juan Almeida
Otro médico que era figura sobresaliente en el Ejército Rebelde fue el Dr. Faustino Pérez, hoy Ministro de Recuperación de Bienes, uno  de los que vino a Cuba en el "Granma" siendo uno de los combatientes de la Sierra, y destinado después por el Comandante en Jefe, Dr. Fidel Castro, para que regresara a La Habana y asumiera la dirección de la resistencia revolucionaria en la capital, donde permaneció hasta después, de la huelga de Abril en que volvió a retornar a la Sierra, pero no ejerció su profesión de médico, sino que actuaba en la población civil del territorio libre.
El estudiante de  medicina, el valiente joven Omar Fernández, del Ejército Rebelde, fue otra de las incorporaciones de la Sierra, pero actuó como combatiente dirigiendo una escuadra en La Plata.
Los equipos médicos de Cirugía de los hospitales, parte del cual lo  llevamos nosotros cuando salimos de La Habana, así como una gran cantidad de anestesia y antibióticos que se fueron agotando según pasaban los días, eran utilizados no solamente por nosotros sino por todos los médicos que actuábamos en los distintos cuerpos de Ejército Rebelde. 
De La Habana se nos envió un equipo instrumental de Ortopedia. Este magnífico instrumental tiene su historia y nosotros la vamos a relatar: con noticias del envío estábamos ansiosos de que llegara pues hacía mucha falta para la atención de los lesionados de guerra. Las comunicaciones entre la Sierra y La Habana no tardaban nunca menos de quince días, desde luego utilizando los canales y los guías del "Movimiento 26 de Julio", que eran unos "correos" magníficos. No obstante, transcurrió más de un mes sin que llegara a nuestro poder el instrumental. 
Cuando un día nos enteramos que en la Armería de la Sierra, había un equipo similar al que esperábamos. Comenzamos las investigaciones y el armero creyó que eran instrumentos de mecánica y los tratos de utilizar en los distintos trabajos que realizaba. Aclarado el hecho le pedimos que enviara al hospital el instrumental en cuestión y cumplió nuestra orden, pero faltaba un "taladro" entre las piezas. Nueva  rec1amacion al armero, y nada. La respuesta fue que la necesitaba  como herramienta pues era muy útil, sin darse cuenta de que ese instrumento era para taladrar huesos.
La situación se puso tirante y dimos cuenta al Jefe de Auditoria. Comandante Humberto Sori Marín, quien cumpliendo las leyes de la Sierra. Ordeno  el arresto del armero  y se inició la correspondiente investigación, devuelto el taladro ortopédico al Hospital, se liquidó el incidente.
Los grados entre el Cuerpo Facultativo fueron pocos. En el Ejército Rebelde había que ingresar de soldado y los ascensos eran por méritos de guerra, por las actuaciones desarrolladas y los servicios prestados. La prueba de estos merecimientos para ascender lo denuesta el caso personal de nosotros, que tuvimos necesidad de servir un año justo de simple soldado, participando en la mayoría de los combates que se registraron, haciendo ,grandes marchas, pues en aquella etapa el médico jamás estaba estacionado sino en pleno movimiento. 
Al final de uno de los combates de "Pino del Agua" estando acampados en el lugar denominado "La Jeringa" fue cuando el Comandante en Jefe Doctor Fidel nos ascendió al grado de capitán. Más  tarde chanclo se terminó la ofensiva  de La Plata, promovió a capitanes a los doctores Eduardo Bernabé Ordaz, Raúl Trillo y Rene C. Vallejo y a nosotros nos ascendió nuevamente elevándonos al grado de Comandante. Fue un alto honor para nosotros esa distinción. Era el grado más alto del Ejercito Rebelde. 
Manteníamos por órdenes superiores la dirección de la Sanidad Militar del Ejército Rebelde en la Sierra, pudiendo como tal hacer resaltar la brillante labor que los médicos realizaron durante su actuación en toda la campaña. No los rindió la fatiga, siempre estaban prestos al servicio, y en más de una ocasión muchos de ellos quisieron hacer prácticas militares pero se les prohibió. Ellos eran médicos solamente. Recordamos el caso del doctor Machado que con mucha vehemencia y pasión, pidió ser combatiente y lucho  en varios combates; sin embargo, se le ordenó que actuara solo como médico. Se alegó que había muchos soldados y pocos médicos. 
En uno de los últimos movimientos de médicos en los distintos  Cuerpos del Ejército Rebelde se destinó al doctor Sergio del Valle, que pasara a prestar servicios con la tropa del Comandante Camilo Cienfuegos y el doctor Machado con la del comandante Raúl Castro.
* Dr. Julio Martínez Páez (1908-2000) fue Director del Hospital Ortopédico Docente Fructuoso Rodríguez por más de 40 años. Desarrolló y aportó a la Ortopedia y a la Traumatología todos sus conocimientos y experiencias; asumió la dirección de los Servicios de la Sanidad Militar del Ejército Rebelde y fue ascendido a Comandante. Fue un ferviente alabardero del régimen Castro comunista que se consolidó en el poder como la más prolongada dictadura de Latinoamérica.  
Nota del editor: Esta entrada al Blog corresponde al capítulo VII del folleto: Médicos en la Sierra Maestra del Dr. Julio Martínez Páez. Cuadernos de Historia Sanitaria No 14. 1959



[1] Martínez Páez, J. (n.d.). El Cuerpo Facultativo del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra. Retrieved Octubre 28, 2017, from http://www.latinamericanstudies.org/cuban-rebels/Medicos-Sierra-Maestra.pdf Del folleto: Médicos en la Sierra Maestra . Cuadernos de Historia Sanitaria 14. 1959

lunes, junio 12, 2017

Redición del libro, “La Habana bien vale unos Títulos”. Una selección de artículos sobre Salud, Medicina y Educación Médica en Cuba.

La Habana bien vale unos Títulos”. Una selección de artículos sobre Salud, Medicina y Educación Médica en Cuba.   Por: Dr. Eloy A González.  
                 
Se trata de una selección de artículos que iniciaron la publicación  sobre temas de Salud, Medicina y Educación Médica en Cuba en el sitio Web: Diario NotiCubainternacional. Los artículos fueron apareciendo más tarde en otros sitios de temas cubanos  y en la página de opinión del Periódico Panorama de Fort Worth, Texas. Fueron también parte de los principales artículos  que conformaron el Blog de Medicina Cubana, actualmente en la Red. El libro fue publicado en su primera edición por Bubok Publishing S.L. Ahora es presentada en una reedición por Alexandria Library Publishing House.
Cuba-Salud. 2. Cuba-Medicina. 3. Cuba-Educación Médica. No ficción. I. Title. Palabras claves: Cuba, Salud, Medicina, Educación Médica, Sociedad, Derechos Humanos, Historia, Misiones médicas cubanas, políticas de salud.
Selección de artículos sobre Salud, Medicina y Educación Médica en Cuba.
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miércoles, abril 19, 2017

Las depuraciones de profesores en la Facultad de Medicina de la Universidad de la Habana en el Año de la Liberación.

En el año 1959 triunfa la Revolución Cubana, entonces vivimos el Año de la Liberación, en ocasiones nos dicen que aún seguimos liberándonos; ese efecto devastador de una Revolución que no se cansa, a pesar del tiempo, en avasallar a sus gobernados. Con la Revolución llegaron las depuraciones, un proceso de purificación ideológica que alcanzó a toda la sociedad, aunque aquí nos referimos solo a la Universidad como institución y a la Escuela de Medicina en particular. Se depuró sí, y siguieron depurando. Depurar es un verbo que en su connotación socio política significa la acción de  investigar a una institución, los funcionarios o sus actos para conocer sus posiciones políticas e ideológicas y su eventual separación. De manera que la acción trae como resultado un conjunto de personas depuradas y  la faena, depurando, tiene el  sentido de continuidad.
Dr R Grau San Martin
El Doctor Ramón Grau San Martin ocupó la posición de profesor titular de Fisiológica de la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana el 14 de junio del año 1924;  desempeñó su cátedra hasta el 10 de octubre de 1944 en que tomó posesión de la Presidencia de la República. Aunque debió reintegrarse a ella al concluir su mandato el 10 de octubre de 1948 no lo hizo, no obstante lo cual mantuvo oficialmente su cargo, sin cobrar sueldos, hasta 1959. Algo que tenía una indicación más simbólica  y se refería a una de las cuatro cátedras de Fisiología. En realidad no faltaron especulaciones sobre las razones por las cuales, el doctor Grau San Martin en su condición de profesor de Fisiología, no regreso a la catedra al término de su mandato como Presidente de la República.[1]
Cuando comenzaron las depuraciones de los profesores en la Universidad de la Habana, el doctor Grau San Martin pasó por este proceso inquisidor y la sentencia le fue llevada a su casa- choza en Miramar. Esto es lo que una fuente del gobierno describe:
Recién comenzadas las depuraciones, el doctor Grau San Martín fue juzgado principalmente por 2 causales: una cívica y otra administrativa. La primera, por haber concurrido a las elecciones del 1 de noviembre de 1958 como candidato a la presidencia de la República y la segunda, por abandono de sus funciones docentes sin explicación alguna desde el cese de su licencia como primer mandatario de la nación el 10 de octubre de 1948.
Aunque en su expediente administrativo no aparece su separación definitiva ni tampoco en los Boletines Oficiales de la Universidad de La Habana, el doctor Antonio Lancís Sánchez en su biografía del doctor Grau afirma haber estado de visita en su casa, cuando éste recibió en 1959, sin precisar más detalles de fecha, un sobre con dicha separación definitiva. A pregunta de uno de los presentes, de qué haría, contestó el doctor Grau que "ponerla en un marco para que se vea bien por todos" y agregó "ya que para que pudieran expulsarme de ella, yo le di la autonomía a la Universidad."[2]
Las depuraciones de los profesores universitarios fue un evento más dentro de las muchas  acciones encaminadas por los nuevos detentadores del poder en Cuba, para afincarse en el poder; de tal manera que aun están gobernando después de más de medio siglo.
De lo que se trataba era, alcanzado el poder, consolidar un régimen que ya mostraba sus inclinaciones totalitarias y de apego a un estatal socialismo que ocupó el poder de manos de los tiratiros del Movimiento 26 de julio y de las mentes tenebrosas de los líderes del  Partido Socialista Popular. Llegaron a La Habana para tomar todo el poder en breve plazo, sin restablecer los derechos constitucionales, disolviendo el derecho al voto y las elecciones en una consigna: ¿elecciones para qué? y si alguien se atrevía a hacer lo mismo que ya ellos habían hecho, le aplicaron aquello de: ¡¿armas para qué?! Comenzaron un sistemático y rápido desmontaje de las instituciones y de la sociedad civil, que aún bajo la dictadura de Batista, permanecían. Dentro de estas instituciones se apuraron en asaltar la Universidad y desmantelar lo más rápido posible la autonomía Universitaria; promovieron una acelerada politización de la Universidad a fin de evitar inconvenientes, que bien sabía el dictador recién estrenado, le podían acarrear  no pocos problemas.
Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana
No es cierto que el régimen demoró largos meses en apoderarse realmente de esa institución educativa y cultural[3] . En enero y abril del año 1959, se promulgan leyes que derogaban otras  y establecían las nuevas reglas del juego de lo  que sería la enseñanza universitaria en el país[4]  . ¿Que buscaban la politización de la Universidad?, claro que si, como de toda la sociedad. No les importaba si esa politización conducía a la negación de la universalidad (la búsqueda y el encuentro con el conocimiento universal)[5]  ; porque a fin de cuentas ya solo les interesaba que la Universidad fuera solo para los revolucionarios.
El 11 de mayo del 1959 el dictador dio un discurso en la Universidad de la Habana buscando echar a andar, a su antojo, aquella gran institución que había estado cerrada por algún tiempo. Con apremios ideológicos, trasmitió un mensaje optimista de lo que sería su prolongado mandato; dijo que habría grandes cambios, construcciones y reordenamiento de las universidades en el país. Estableció lo que sería el papel de la Universidad en la sociedad, que ya él iba a construir, y lo que se esperaba de estudiantes y profesores.  “Nuestras universidades deben marchar parejamente con la Revolución nacional, con nuestras leyes revolucionarias, con nuestras medidas de justicia social…..,” dijo en ese discurso[6]. La Universidad como tantas intuiciones e individuos tenían que “entrar por el aro
Controlada la Universidad, eliminada la autonomía universitaria y manipulado una parte del  estudiantado, ya exultante, ante una Revolución que revolvía y revuelve las más bajas pasiones, aleja la virtud ciudadana y promueve el actuar canallesco ; todo ello conduciría a los mezquinos ataques personales, la insipiente pero intensa lucha ideológica y el enfrentamiento. Surgieron los actos hostiles de descalificación, traiciones, oportunismo y menoscabo de la dignidad profesoral; que trajeron consigo las depuraciones de profesores y estudiantes universitarios. Las depuraciones y expulsiones de buena parte del claustro de profesorado en la Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana fueron particularmente significativas para los propósitos del régimen.
La Universidad de la Habana era una institución autónoma, subsidiada por el gobierno nacional y administrado por un Consejo Universitario cuyo presidente lo era el rector de la Universidad. El Consejo Universitario consistía de los decanos de trece facultades que componían la Universidad. El decano de la Facultad de Medicina era electo por los profesores de la facultad para un término de tres años[7]. No sabemos el número de estudiantes y de profesores de esta facultad en el año 1958 como dato de referencia; tampoco sabemos cuántos de ellos pasaron por los tribunales de depuraciones en el año que los cubanos fuimos liberados.
En el  desmontaje de la institucionalidad y la civilidad que comenzó en el año 1959 ocupa un lugar destacado las medidas encaminadas a eliminar aquellos factores que sustentaban la práctica de la Medicina, la enseñanza de esta  y la organización colegiada de los profesionales médicos en el país. Era pues un obstáculo al poder recién establecido la fuerte presencia de un claustro profesorado  de alto nivel profesional en la enseñanza médica del país, las presencia de tantos médicos colegiados en posiciones administrativas del Estado y la existencia del Colegio Médico Nacional de Cuba. A estas instituciones se le arrojaron con especial inquina.

Considero que la creación del así llamado “Partido Médico de la Revolución” fue un mezquino proceder bien pensado, incluso antes de que bajaran de la Sierra. Fue un empeño  bien organizado y de sórdidos propósitos, urdido en las mentes de aquellos médicos- comandantes que  participaron en la guerrita; aun cuando algunos lo hicieron alzándose en los últimos días de esa mal llamada gesta gloriosa.
Tenían que desplazar a un claustro de profesores que no se avenían con los propósitos de una revolución triunfante; pero que ya mostraba la pezuña totalitaria y la inspiración comunista. Entonces, como muchas otras medidas revolucionarias, comenzaron las depuraciones de los profesores de la Universidad.
Para ello se necesitaba una retórica incendiaria, fácil para el momento, donde la crápula se refocilaba calificando, a como diera lugar, a los enemigos en “batistianos”. Como era imposible poner en este saco a tantos, entonces usaron la designación de  “contrarrevolucionarios” y no fue solo eso. Los profesores universitarios pasaron por los tribunales de depuraciones donde eran acusados de: disfrutar de comisiones oficiales, cometer irregularidades en concurso - oposición, rebeldía contrarrevolucionaria, rebeldía ante las nuevas autoridades universitarias, etc. El resultado era la suspensión de empleo y sueldo, se le hacía expediente disciplinario y se expulsaban. De todo esto dice el régimen: se llevó a cabo una amplia depuración de profesores en la Universidad de La Habana, que estaban comprometidos con causas políticas, colaboración con el gobierno de Batista y por faltas morales en la actividad docente e incapacidad científica o pedagógica. [8]
Con el nuevo profesorado fue más fácil emprender la reforma universitaria que pedía el momento histórico que vivía Cuba…, dijeron y fue así. El camino estaba expedito; lo completaba la Reforma Universitaria del 1962. Atrás quedaba una de las prácticas que convirtió al nuevo claustro de profesores universitarios en una entelequia obsecuente al servicio de una ideológica que resultó, y aún resulta, inútil y conculcadora del derecho.
La prestigiosa Universidad de La Habana, su historia e impronta en la sociedad cubana, así como la consistente y notoria Escuela de Medicina; pasaban a ser instrumentos en manos de una dictadura obcecada en formular una política disparatada para una sociedad, que nunca imagino salir de una dictadura para sumergirse en una satrapía prolongada.
Nunca sabremos cuantos profesores universitarios fueron objetos de estas prácticas que negaban el derecho y  discriminaron de manera aviesa a tantos. Pero lo que si podemos asegurar es que aquel planteamiento de hacer de la Universitas cubana el lugar del encuentro con el conocimiento universal, fue trasformado en el aterrador proyecto de hacer la Universidad en Cuba, “solo para los revolucionarios” porque a fin de cuentas lo dicho, dicho esta: “el revolucionario es el escalón más alto de la especie humana” y de ahí pa’ el cielo.
Foto:Médicos del Hospital Calixto García  que integraron el Ejército Rebelde. Sentados de izquierda a derecha: Oscar Fernández Mell (cuarto), José Ramón Machado (sexto). De pie, de izquierda a derecha: José Ramón Balaguer (quinto), Adolfo Fernández de la Vega (octavo), Rómulo Soler Vaillant (15to), Gilberto González Pérez (16to).
16.04.2017©

* Médico Especialista de I Grado en Oncología. Profesor Instructor de Farmacología de la Universidad de la Habana.  Asesor Nacional del Colegio Médico Independiente de Cuba. Columnista del Diario Digital Independiente cubano, NoticubaIntenacional y del Periódico Panorama de Fort Worth, Texas. Contribuye con artículos de opinión sobre Cuba en distintos sitios Web con temas de Salud y DDHH entre otros. Consultor para Gerson Lehrman Group. Ha trabajado como Oncólogo para la Secretaria de Salud del Estado de Tamaulipas, México. Edita el Blog de Medicina Cubana. 




[1] Sánchez, A. L. (1985). Grau. Estadista y Político (Cincuenta años en la Historia de Cuba). (pp 102-104). Miami, Florida: Editora Universal. Citado en: Cátedras de Fisiología y Física Médica. Cuad Hist Salud Pública  n.105 Ciudad de la Habana ene.-jun. 2009
[2] (2009). Cátedras de Fisiología y Física Médica. Cuadernos de Historia de la Salud Pública, (105) Recuperado en 16 de abril de 2017, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0045-91782009000100005&lng=es&tlng=es.
[3] Castro, T. D. (2016, November 3). Así cayó la Universidad de La Habana. Retrieved April 4, 2017, from https://www.cubanet.org/opiniones/asi-cayo-la-universidad-de-la-habana/
[4] Sierra, M. C. (2016, March). ¡Cultura? (XXXIV). La Revolución legisla en el 1959 sobre enseñanza universitaria y depuración de profesores estudiantes y trabajadores de la Universidad. Retrieved April, 2017, from http://medicinacubana.blogspot.com/2017/04/la-revolucion-legisla-en-el-1959-sobre.html
Citado de un artículo original del Blog Regresión Cubana.
[5] Campos, P. (2017, February 19). La politización de la universidad es la negación de su universalidad. Retrieved April 3, 2017, from http://www.diariodecuba.com/cuba/1487376663_29049.html
[6] DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE EN JEFE  FIDEL CASTRO RUZ, PRIMER MINISTRO DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO, EN EL ACTO DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA. (1959, May 11). Retrieved Winter, 2016, from http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f110559e.html 
[7] Amado - Ledo, E., MD. (1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro-Comunista (pp. 127). Caracas, Venezuela :  Hildo Folgar . Un recuento personal
[8] Carreño de Celis, Ramón, Fernández Oliva, Berta, & Salgado González, Lourdes. (2009). Detrás de la huella de la Educación Médica Superior. Educación Médica Superior, 23(3) Recuperado en 16 de abril de 2017, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412009000300011&lng=es&tlng=es.

sábado, enero 14, 2017

Estrenándome como Médico en el Central Oriente.

Había pasado el primer día de aquella jornada de la Zafra de los Diez Millones en el Central Dos Ríos próximo a Palma Soriano; muy en la mañana el administrador del policlínico me llevó por aquel terraplén a lo que sería mi lugar de trabajo en el Central Oriente, un central o ingenio azucarero que no era central.
En efecto el Central Oriente es, y sigue siendo, un batey donde había funcionado un central con ese nombre, allí solo quedaban las ruinas. Localizado a noroeste de la ciudad de Palma Soriano en ese tiempo era un poblado de escasas viviendas.
El administrador condujo hasta las ruinas del central donde una pequeña casa de madera con techo de zinc destacaba sobre las bases de lo que fue el ingenio azucarero; era la Posta Médica. Mientras accedíamos al local me dijo que ese sería el lugar donde viviría porque mi trabajo no era el atender enfermos, sino controlar los aspectos de higiene del Centro de Elaboración (elaboración de alimentos) que me había mostrado a la entrada del poblado. La posta médica era una habitación que servía de consultorio, otra de dormitorio y un pequeño baño sin ducha con una toma de agua y un lavamanos, todo muy sucio. En un estante había un bien surtido de medicamentos. Estas en un lugar histórico, - me dijo- aquí fue donde Fidel se reunió con el jefe de los casquitos[i]. Se dio media vuelta y se fue.
Fidel Castro y en Gral. Eulogio Cantillo
en su encuentro en el Central Oriente
 en diciembre 1958
Aquel lugar sí que era un lugar de interés histórico. Hay una referencia que  da cuenta sobre el encuentro a finales del año 1958 de Fidel Castro con el General del Ejército Constitucional de Cuba, Eulogio Cantillo Porras, quien fuera el Jefe de Operaciones del Ejército, esto dice la información:
El Jefe de Operaciones del Ejército, General Eulogio Cantillo, buscando una salida a la grave crisis que se había generado en Cuba al no aceptar las guerrillas el resultado de las elecciones generales…..; se entrevista con Fidel Castro el 28 de diciembre en el viejo central azucarero cerca de Palma Soriano.[1]
Todo indica que después del encuentro con Cantillo Porras, el futuro dictador estuvo en ese lugar hasta el 1° de enero del 1959, cuando se enteró de que ya Batista había abandonado el país, esto según esta fuente:
El domingo 28 Castro se encontró con el general Eulogio Cantillo, en las cercanías de Palma Soriano. El comandante paso la noche del 31 de diciembre en un ingenio azucarero cercano a Palma Soriano, acompañado de Celia Sánchez (a) “ Norma” y algunos de sus comandantes …., a pocas cuadras del comando , se encontraba Errol Flynn rodando una película”.[2]
Siendo así, me encontraba estrenándome como médico en un lugar histórico pero del cual no se habla mucho, como no se habla de las implicaciones que tuvo aquel encuentro para el fin de las hostilidades. Como sea me acomode en aquel lugar como pude y dos horas después llegó un trabajador sanitario con el que fui al Centro de Elaboración para ser presentado.
Esta era una facilidad para la preparación de cientos y en ocasiones miles de raciones de alimentos para los macheteros y otros trabajadores de la Zafra; aun cuando por aquella zona ya había terminado los cortes, este centro continuaba elaborando raciones y era allí donde debía de cumplir mi trabajo como una especie de inspector sanitario; para mí que ya me veía dando consultas médicas aquello no me gustó mucho..., pero bueno.
Fui presentado en el centro al administrador principal y pronto me di cuenta de que era el lugar más importante del poblado con unos 30 empleados la mayoría mujeres; disponía de recursos para preparar cientos de comidas que eran enviadas a distintos puntos. Había un pequeño comedor para los empleados y algunos  visitantes asiduos y especiales que por allí pasaban; pronto nos sirvieron un almuerzo que era una delicia pero la sorpresa fue cuando el administrador se acercó para preguntarnos si tomarías malta o cerveza, (¡!) malta le dije…, me trajo dos.
Entonces pasaron unos días, cuando iba al comedor aprovechaba para inspeccionar el centro de elaboración y regresar a la posta donde pasaba el día leyendo a la luz de la única bombilla que había. Eran días grises, lluviosos y contrariados. Unos tres pacientes me visitaron solo buscando alguna medicina; una anciana jamaicana vino muy solicita a brindarse para lavar la ropa, al día siguiente estaba lista, no quiso cobrarme pero si aceptó algunas medicinas que le di. También vino una mujer de inusual apariencia para presentarse y decirme que era la esposa del secretario del partido en el poblado y que podía ir a su casa en las tarde a ver la televisión (uno de los dos televisores que habían en el batey). Esa misma tarde fui a ver el noticiario.
Al cuarto día vino el trabajador sanitario con la orientación de que debía de hacerle estudios bacteriológicos: exudado nasofaríngeos y coprocultivos, a todos los trabajadores del Centro de Elaboración; me dejo todo el material y me dijo que lo guardara cuando tomara las muestras en un lugar frio hasta que el regresara.[3]
Fui de inmediato al centro de elaboración y hablé con el administrador que se mostró preocupado, le dije que estuviera tranquilo en un gesto de colaboración que me convenía. Para hacer los exudados fue fácil, como eran dos turnos puse a todos los trabajadores en fila y use el hisopo en cado uno de ellos frotando en la parte posterior de la garganta y ponía el hisopo en un tubo que quedaba bien cerrado, no podía hacer más; el problema era el coprocultivo.
Realizar un coprocultivo requiere de un procedimiento más complejo pero en realidad se trata de tomar una muestra de heces fecales para determinar si hay gérmenes que producen alguna enfermedad gastrointestinal. Es útil en lugares donde se manipulan o procesan alimentos. Siendo más complicado, el procedimiento el trabajador sanitario me dejo los mismos hisopos y tubos para esto, por lo que le di a cada trabajadora un hisopo y un tubo y las mande para el escusado que había en el patio no sin antes explicarle lo que debía hacer. Todas regresaron con la muestra, no sé de donde la tomaron, pero las puse en el saco de plástico que me dejaron. Después el problema fue con el administrador cuando todo aquello lo deje muy bien empaquetado en uno de los refrigeradores; al día siguiente el trabajador sanitario vino a recogerlo. Estaba muy contento con mi trabajo.
Para las tomas de ambas muestras, pero sobre todo para las muestras de coprocultivo, no se siguieron las más elementales normas, pero era así como se hacían las cosas por aquellos tiempos; mejor ni discutir sobre todo si usted es un estudiante de medicina devenido en médico.
En ocasione atendí algunos pacientes que iban llegando y mostré mi mejor hacer en la atención y cuidado de ellos, entonces aprendí que lo más importante es escuchar, sobre todo si usted tiene todo el tiempo disponible.
Los días sucedían sin novedades, leía hasta el cansancio y solo me detenía para ir a desayunar, almorzar y comer al centro de elaboración donde aprovechaba para  conversar con los empleados(as); en ocasiones le echaba mano a algún somnífero del estante para poder conciliar el sueño. No había preocupación en la administración del centro de elaboración, todo estaba bien.
A las dos semanas de estar en aquel lugar, una tarde decidí ir a ver la  televisión; entonces fue que me encontré al comandante en Jefe dando un discurso que me sorprendió, tanto a mi como al primer secretario del partido y su esposa. Era el 19 de julio de 1970 y el dictador anunciaba que no se llegaría a la meta de los 10 millones de toneladas de azúcar en aquella Zafra que comprometió a todo el país. Visto en el tiempo el discurso no merece ni leerse, pero las palabras fueron simples: ”..., pero si ustedes quieren que les diga con toda claridad la situación, es sencillamente que no haremos los 10 millones.  Sencillamente”. 
Con esta sencillez se comprometió todos los recursos de una nación en una meta inalcanzable, consecuencia de una decisión errónea tomada por una personalidad desquiciada y obcecada. Conocí de personas que se alegraron y aun se alegran de aquella ruina colectiva, como conocí de cortadores de caña, que sabiendo la noticia, tomaron la mocha y en las noches se fueron a los cañaverales a trabajar, aun sabiendo que no llegarían a la meta.
Había desconcierto y disgusto en aquella casa, la del primer secretario del partido comunista en aquel poblado; mejor me retiraba a mi posta médica, ya los días traerían otros afanes como así fue.
Dos días después de aquella noticia vinieron  en un jeep a buscarme. El camino fue largo por toda la carretera central hasta llegar a un punto cerca de Yaguabo entre Cauto Cristo y Cacocún, esto en la provincia de Holguín; allí estaba el campamento principal del Contingente Lenin, una fuerza de cientos de macheteros que aún continuaban en los cortes de caña en una zafra que había fracasado.
Me faltaba la experiencia del campamento Las 44; hasta aquí como médico poco había hecho.



[1] Prieto Blanco, A. (n.d.).Fidel Castro. Escupiré sobre tu tumba [Spanish Edition. Kindle Edición]. Retrieved January 9, 2017, from https://books.google.com/books. Page 436
[2] Varios. (n.d.). Me gusta leer al sol  [Versión Español - Kindle Edición (e-sampler gratuito)]. Retrieved January 9, 2017, from https://books.google.com/books
Penguin Random House Grupo Editorial Argentina, 2013 ISBN 9872931011, 9789872931018
[3] Un cultivo de exudado naso faríngeo, o prueba estreptocócica, se hace frotando la garganta con un hisopo para detectar la presencia de bacterias de Streptococcus del grupo A u otros gérmenes.
El coprocultivo es un examen de laboratorio para encontrar organismos en las heces (materia fecal) que puedan causar enfermedad y síntomas gastrointestinales.




[i] Casquitos es una denominación peyorativa para referirse a los soldados del ejército constitucional en Cuba esto en los años 50’s

miércoles, diciembre 21, 2016

Los principios en los que debe basarse el Sistema de salud en una Cuba futura.

Les presentamos un artículo de enfoque afanoso pero necesario que busca explicar el futuro de la Salud Publica en Cuba; estableciendo premisas que solo son posibles con un cambio de régimen o al menos un gobierno de transición que permita instrumentar algunas de esas ideas. Mucho se h a considerado sobre lo que debe ser el planeamiento de un sistema de salud en Cuba para un país viviendo en democracia, este es uno de ellos…, no el único.
El futuro de la salud pública en Cuba
Por Francisco Porto
“Salud publix, suprema lex”, establece la máxima latina.
La buena salud es fundamental para el bienestar humano y el desarrollo económico y social sostenible. Los Estados miembros de la OMS se han fijado el objetivo de desarrollar sus sistemas de financiación sanitaria para garantizar que todas las personas puedan utilizar los servicios sanitarios.
En las Proyecciones del Ministerio de Salud Pública de Cuba, publicadas en el año 2006 se pronosticaba:
“Se mantendrán, incluso se profundizarán, los bajos niveles de fecundidad y natalidad, la mortalidad deberá seguir su corrimiento hacia las edades más avanzadas de la vida. La mortalidad geriátrica aún muy baja en el país, deberá aumentar en los próximos años. Por el efecto combinado de las variables: fecundidad, mortalidad y migraciones, se producirá un bajo crecimiento poblacional que llegará a detenerse e incluso a provocar un decrecimiento en los próximos años”.
El anteriormente citado progresivo y acelerado envejecimiento de la población cubana, sumado al éxodo de profesionales de la Salud por causas diversas y los resultados negativos de la ideologización del proceso de toma de decisiones a todos los niveles del Sistema han creado retos extraordinarios.
En la búsqueda de alternativas futuras de la Salud Pública en Cuba, merecen especial atención las propuestas del profesor Steven G. Ullmann de la Universidad de Miami, quien advierte que para una transición efectiva, sin importar el escenario político, será imprescindible:
a) Asegurar los servicios básicos de atención de salud para todos los ciudadanos.
b) Mantener los servicios médicos en las zonas rurales y montañosas del país.
Al analizar los problemas éticos en la priorización de la salud, es importante basarse en las ideas de dignidad humana e igualdad en los derechos humanos. No es lo que una persona hace o tiene lo que le da derecho a ser respetado, sino el simple hecho de ser un ser humano es el que establece su dignidad. Debido a esta dignidad, la persona humana no debe ser nunca un medio, sino siempre un fin.
El futuro de la salud pública de una Cuba en transición
Debemos aspirar a que la salud pública cubana tenga las siguientes características:
1) Universal
2) Preventiva
3) De responsabilidad compartida
4) Accesible
5) Compasiva
Universal quiere decir que llegará hasta el último rincón de país y se aplicará a todo ciudadano cubano sin exclusión. La financiación de la Salud Pública es un punto crítico en todo análisis. En el caso de Cuba, además de las aportaciones al erario público, se pudiera suplementar con el desarrollo de seguros de salud, públicos y/o privados, sin fines de lucro.
La medicina preventiva es la especialidad médica encargada de aplicar, fomentar e investigar actividades y políticas de promoción y protección de la salud; además de la vigilancia de la salud de la población, de la identificación de sus necesidades sanitarias y de la planificación, gestión y evaluación de los servicios sanitarios.
La responsabilidad individual es parte importante de esta propuesta, pero sobre la base de que la Salud es un derecho humano
Accesible significa que esté al alcance de cada ciudadano, sin ser necesariamente gratuita en todos los casos, aunque los Servicios Básicos de Salud deben ser provistos por el Estado. Un posible escenario, como plantea Ullmann, es permitir y fomentar un sistema de dos niveles, pública/privada, de la asistencia sanitaria.
A medida que surjan oportunidades para ciertas fuerzas del mercado, se puede desarrollar el deseo de los servicios de atención de la salud más allá de un sistema básico para todos. Tal sistema permitiría al personal médico trabajar en el sector público y complementar sus ingresos a través de la prestación de servicios en el sector privado. Así coexistirán el cuidado en instituciones públicas del Estado, la consulta individual, la de grupo, la cooperativa, el seguro, el mutualismo, el mutualismo mixto y las colaboraciones del extranjero.
La compasión, que va más allá de la empatía, es la piedra angular de la medicina y se ejerce individualmente o aplicada a grandes grupos. La compasión consiste en reconocer el sufrimiento de otra persona y tener el deseo de aliviarlo.
La formación médica de nuevas generaciones
Las Universidades de Medicina serán estatales, debidamente acreditadas y tendrán anexas al menos un hospital de la red de Asistencia Pública. Los estudios, aunque subvencionados por el Estado requerirán de un modesto pago por parte de los estudiantes como responsabilidad individual, que podrá ser reducido o eliminado por buenos rendimientos académicos, trabajos de ayudantía, etc.
Las instituciones de enseñanza médica en su niveles superior y medio y tendrán como base la larga y valiosa experiencia acumulada en Cuba, garantizando la uniformidad en el rigor de la formación de los futuros médicos y su correspondencia con las necesidades de la población.
Los médicos recién graduados deberán brindar un servicio social por un término de 2 años, como apoyo a la Medicina Rural en las regiones más inaccesibles. En casos extraordinarios se podrá cumplir este requisito en la ciudad, preferentemente en centros asistenciales públicos, por un periodo de 3 años. Cumplido este requisito, sin excepciones, los médicos quedan libres de compromiso con la red asistencial pública. Planes similares se aplicarán a los cursos de enfermería y técnicos de la Salud. De esta forma se garantizará que se disponga del personal requerido en cada localidad.
Reflexión
El Sistema de Salud de Cuba en el futuro debe basarse en tres principios:
1.- Universal
2.- De gestión pública, pero permite la práctica privada
3.- Accesible a todos
Ignorar los avances y logros de la Medicina en Cuba al tomar decisiones futuras no solo sería un error, sino que implicaría correr un peligroso riesgo social, pues la población no estaría dispuesta a renunciar a los beneficios que ya tiene.
Es imperioso, como se señaló anteriormente, garantizar los servicios básicos de atención de salud para todos los ciudadanos y mantener los servicios médicos en las zonas rurales y montañosas del país.
Como ha dicho el Papa Francisco, “no existe una vida humana más sagrada que otra, como no existe una vida humana cualitativamente más significativa que otra. La credibilidad de un sistema sanitario no es medida solo para la eficiencia, sino sobre todo para la atención y el amor hacia las personas, cuya vida siempre es sagrada e inviolable”.