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jueves, julio 13, 2023

Un vistazo a la salud publica en Cuba de un Twittero.

 

Un extenso Tweets publicado en su cuenta por el twittero que se hace llamar 𝗖𝘂𝗯𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗛 𝗱𝗲 𝗢𝗿𝘁𝗼𝗴𝗿𝗮𝗳𝗶́𝗮 [@CubaOrtografia]; resulta interesante en su lectura y muy revelador. Son esos breves pero contundentes testimonios que desnudan el prolongado descalabro y las maliciosas asignaciones de la dictadura Castro comunista y sus efectos en la sociedad cubana. Tales testimonios resultan convincentes y aleccionadores. Cada uno empieza con una frase: “yo viví la época en que…’, y viene a renglón seguido la anécdota.

Selecciono aquellos fragmentos que nos hablan de algunas realidades sobe la salud publica en Cuba por su valor testimonial. Las críticas al personal profesional de la salud no deben generalizarse, pero resultan ciertas en su esencia. No todos los profesionales de la salud mostraban una conducta cuestionable. Publico esta edición del Tweets en cuestión, con los debidos créditos, y lo hago para incluirlo en la página de Facebook y probablemente en el Blog de Medicina Cubana.

Del resto de los fragmentos del mencionado Tweets daré cuenta. Lean y opinen:

 

Yo viví la época en que, el Hospital Militar de Marianao era apodado Sala 8, por referencias a la película americana, donde se hacían malas operaciones, donde había un alto índice de negligencias médicas y donde la insalubridad era más contagiosa que una simple infección.

Yo viví la época en que, el Cuerpo de Guardia de ese mismo hospital se repletaba de heridos por armas de fuego o armas blancas tras un concierto en el Anfiteatro de Marianao; donde los familiares de los accidentados iban en masa a buscar al agresor y luego las peleas se multiplicaban en las patrullas, las ambulancias o el lobby de Urgencias.

Yo viví la época en que,….. infectados con VIH-SIDA por diversas razones, se montaban en las guaguas repletas de La Habana, con jeringuillas llenas de sangre contaminada, para pinchar a los pasajeros y transmitirles la enfermedad.

Yo viví la época, en la cúspide del mal llamado Período Especial, en que derretían condones para hacerlos pasar por queso en las pizzas que vendían en la calle; en que hubo un caso serio de intoxicación por consumo de aceite reciclado de avión, extraído de Rancho Boyeros, que vendieron como aceite comestible.

Yo viví la época en que, se volvió popular un material, grabado en memoria flash y prestado con mucho sigilo, con imágenes y videos de asesinatos ocurridos en Cuba. Sustraído de Medicina Legal, ese archivo tenía fotos espeluznantes y reconstrucciones de hechos de sangre con sus protagonistas. Recuerdo especialmente el caso de una joven, de menos de 30 años, que asesinó a una chica de 18-20 años por celo hacia su ex. Para inculparlo, usó un par de zapatos de este y engañó a su víctima hasta un matorral, donde la acuchilló salvajemente. Lo que se veía en esa copia digital daba para varias sagas de películas de terror.

Yo viví la época en que pagué por una radiografía, por un TAC, por un turno en el dentista o por atenderme rápido en el médico. Vi cómo varios doctores o enfermeras recibían primero al guajiro que les traía sacos de viandas o una pierna de puerco, dejando para el final al que no tenía ni para coger la guagua.

Yo viví varias épocas, y sería interminable mencionarlas todas. Pero cada una tenía un denominador común: el régimen socialista, la intromisión del Estado, el adoctrinamiento, la manipulación, la mentira, la represión y el miedo. He visto algunos tuits por ahí hablando de que ya Cuba no puede preciarse de tener un sistema de salud de excelencia, o de que su educación no es como antes, o de que la tranquilidad ciudadana se está viendo afectada. Desde que llegaron los comunistas al poder, Cuba ha sido una gran mentira. Jamás hubo salud ni educación ni tranquilidad ciudadana. La Campaña de Alfabetización fue una enorme estafa; los hospitales como el CIMEQ, el Cira García, o la Clínica de Kohly, eran reservados para extranjeros o dirigentes; los asesinatos en Cuba siempre estuvieron a la orden del día, silenciados por la prensa y nunca difundidos por la falta de redes sociales.

Por todo eso, y por mucho más, muchísimo más, no soporto a la izquierda, al socialismo y al comunismo. Y todo el que defienda esas ideologías lo único que tiene que hacer es sacar un pasaje sin regreso al solar donde nací para que, desde ahí, en la trinchera,……………, grite a diario ¡Gracias, Fidel! - pero todos sabemos que no lo harán.

Fuente: Twitter. 𝗖𝘂𝗯𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗛 𝗱𝗲 𝗢𝗿𝘁𝗼𝗴𝗿𝗮𝗳𝗶́𝗮 [@CubaOrtografia]

Porque estos alabarderos comunistas a lo malo no solo le decían bueno, sino que nos vendían un producto moralmente pútrido y marcado por la impiedad . Un subproducto maléfico que nos destrozó y nos destroza . Nunca podremos saber todo lo malévolo que ha sido escondido.

7.13.2023

miércoles, febrero 12, 2020

El médico personal de los dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez, ambos fallecidos, da una entrevista muy reveladora.


Esta entrevista al doctor Roberto Castellanos Gutiérrez aparece publicada en un sitio web de temas cubanos. En efecto en ella se asegura que este médico tuvo a su cuidado a los dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez. Recuerdo que en ocasión de la enfermedad del dictador cubano, escribí un artículo titulado: ¿Qué tiene Fidel? Una opinión sobre la situación actual de salud del dictador cubano; que por cierto no me equivoqué. Días después, un periodista argentino  se comunicó conmigo para preguntarme, quien era el médico personal de Fidel, el  doctor Eugenio Selman-Housein, le contesté. Cuando enfermó Hugo Chávez y ocurrir su muerte indagué sobre el equipo médico que le atendió y fue entonces que apareció el nombre del doctor Castellanos Gutiérrez. Un artículo sobre el equipo de atención del dictador venezolano apareció en la red con el título: Todos los médicos del Presidente, en el, además de analizar el equipo médico, me aventuro en otros datos sobre la enfermedad del dictador. Este artículo que incluyo a continuación aporta muchos datos.
El doctor Roberto Castellanos Gutiérrez, quien fue médico personal de Fidel Castro y Hugo Chávez, reveló que el dictador cubano ponía a prueba todos los días, "una o varias veces" al equipo que lo atendía, y era mejor mostrarle inseguridad sobre algún conocimiento que "tratar de pasarle gato por liebre".
“Aprendí mucho, porque con el Jefe se aprendía, se aprende, de todo. Todo lo preguntaba", dijo Castellanos en una larga entrevista con el periódico oficialista Trabajadores. "Todos los días nos ponía a prueba, una o varias veces. Era mejor decirle que uno no estaba seguro de algo y que debía revisar, que tratar de pasarle gato por liebre".
Dr. Roberto Castellanos Gutiérrez.Condecorado por el dictador sustituto

"A ese grupo médico lo distinguió la fidelidad, la entrega; fueron momentos muy difíciles, mucho más porque coincidieron las enfermedades de ambos [Fidel y Chávez] y teníamos que interactuar y atender a los mayores líderes mundiales de las últimas décadas. Fueron muchas cosas juntas, cosas que no se enseñan en la carrera",
relató Castellanos, condecorado con el título de Héroe del Trabajo de la República de Cuba en 2017.Castellanos, de 51 años, es actualmente director general del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ), institución dedicada a la atención de altos dirigentes y figuras de la élite gubernamental cubana. Asumió esa responsabilidad tras tener a su cargo la atención médica del presidente venezolano Hugo Chávez, fallecido en 2013.
Con 36 años, Castellanos pasó a formar parte del equipo médico que de manera directa atendía a Fidel Castro y asumió la jefatura del grupo luego que su director, el doctor Eugenio Selman-Housein fuera sustituido por supuestamente errar en el diagnóstico de la enfermedad de su ilustre paciente en 2006.
También a partir de 2011 dirigió el grupo médico que atendió a Chávez tras ser diagnosticado de cáncer en el CIMEQ. A la muerte del gobernante venezolano, Nicolás Maduro condecoró con la Orden Libertadores y Libertadoras de Venezuela a Castellanos junto a un grupo de siete médicos por su labor en la Unidad Médica Presidencial.
Es la primera entrevista personal a Castellanos en la prensa oficial cubana en relación con sus responsabilidades de atención a Castro y Chávez, y como director del CIMEQ.
"En ese trabajo tiene que predominar la profesionalidad; tienes que ser capaz de contener los afectos, abstraerte y cumplir con tu función profesional. Pero somos humanos y no pocas veces las lágrimas te inundan, entonces tienes que dejar el llanto y ser un profesional. Para eso estás ahí", sostuvo Castellanos.
Respecto a Fidel Castro, el médico dice que nadie estaba preparado para el deterioro físico y los quebrantos de salud del dictador.
Te puedo asegurar que ningún revolucionario estaba preparado para asistir a la involución biológica, a las complicaciones o limitaciones físicas de Fidel, aunque felizmente mantuvo en todo momento su capacidad mental, tanto que él mismo fue preparando al pueblo e informó a todos de su enfermedad”, confesó el médico militar.
Él mismo no puede sustraerse de la nostalgia castrista: "El que no esté el Jefe es muy duro, durísimo, pero extraño aquel trabajo de médico personal, de asistencia".
Según él, Castro era "muy exigente, con los demás y con él mismo".
"Exigía el dominio de las cosas. Estando enfermo trabajaba mucho, un montón de horas cada día. Estuvimos muchos años juntos; y le aseguro que llegamos a tener una gran comunicación”, agregó.
En su afán de control, Fidel Castro no solo quería conocer sobre las decisiones de su salud, sino que se inmiscuyó en el tratamiento médico de Chávez en Cuba. El propio mandatario venezolano lo comentó en una de sus intervenciones públicas: "Fidel tomó el mando".
En realidad, desde mayo del 2003, la salud de Chávez estuvo en manos de la llamada Misión Martí, una unidad especial de médicos militares cubanos que fueron enviados directamente por Fidel Castro con la tarea suprema de cuidar al presidente venezolano.
Como "médico superior"-según lo definió entonces Chávez-, Castro estuvo a cargo de la supervisión del tratamiento médico y los cuidados ofrecidos a Chávez en Cuba, y se involucró en los pormenores de la intervención quirúrgica como si fuera una tarea de Estado.
Castellanos es especialista en segundo grado en Medicina Intensiva. Antes de graduarse como médico pasó a las filas de las Fuerzas Armadas y desde 1992 pertenece al Ministerio del Interior (MININT). Ostenta grado militar de Teniente Coronel.
Su dedicación al CIMEQ parece ser total, a juzgar por sus confesiones: “A veces duermo aquí. De hecho, cuando me voy a la casa monto allá el Puesto de Mando. Es que son muchas cosas, muchos criterios y decisiones. Pero no es ningún mérito; es mi obligación".

lunes, abril 08, 2013

No se realizan trasplantes de órganos en el Hospital Hnos Almejeiras , principal hospital cubano.

Negligencia paraliza trasplantes de órganos en el Ameijeiras.
LA HABANA, Cuba, 5 de abril de 2013 / www.cubanet.org.- La mala gestión, la falta de previsión y planificación de la Oficina Nacional de Trasplante son las causas de que en el Hospital Hermanos Ameijeiras no se haya podido realizar ningún trasplante de órgano en lo que va de año, según informaron funcionarios del Ministerio de Salud (MINSAP), quienes pidieron no ser identificados.
Según ellos -en esta ocasión dicha oficina-  y no el embargo económico, los responsables de la falta de medicamentos vitales para estos procedimientos quirúrgicos. Los medicamentos debieron entregarse a principios de año, pero por un error en la asignación, aún no los han recibido.
“Están en falta en este hospital la Siclosporinaneoral, el Prograf, el Micofenolato, y el Cellcep. Todos son medicamentos esenciales para evitar el rechazo del órgano. Sin ellos, hacer un trasplante no tiene sentido”, afirmaron los funcionarios.
Aunque aseguran que este método quirúrgico no es un procedimiento de todos los días, desde enero el hospital no realiza ningún trasplante.
“Por ejemplo, en el año 2007 se hicieron 26. A razón de 2 trasplantes por mes, y en algunos hasta tres. En este 2013 no se ha realizado ninguno”.
El último se realizó en diciembre. Fue un trasplante de hígado, a la hermana de la directora del grupo musical femenino Anacaona.
“Los pacientes de este tipo de trasplante son los más vulnerables, pues a diferencia de los que esperan un riñón, no existe una máquina artificial que supla las funciones del hígado para mantenerlos con vida. Su salud se deteriora rápidamente. Pero aunque aparezca el órgano, sin no están garantizados estos medicamentos, nada se puede hacer”.
El Hospital Hermanos Ameijeiras es el único en el país que realiza trasplantes de hígado. Comenzaron con éxito en el 2002, después de que un equipo de cirujanos recibiera entrenamiento en España.
Los médicos afirmaron también que hace más de diez años que no se realiza en Cuba un trasplante de pulmón, debido a “razones de logística y desentrenamiento del personal quirúrgico”. También hace más de cinco años que no se realiza uno combinado de páncreas-riñón, debido a la falta de un medicamento llamado Somatostatina.
En otros hospitales de la capital donde se realizan trasplantes, como el CIMEQ (para la élite de gobierno y personalidades extranjeras), y el pediátrico William Soler, no se han reportado ese tipo de problemas.
Según cifras, desde el año 2002, en que se retomó este tipo de intervenciones quirúrgicas, después de años de paralizadas a causa de la crisis del Periodo Especial, se han efectuado hasta la fecha un promedio de 189 trasplantes en el Ameijeiras.

miércoles, marzo 06, 2013

¿Cómo, cuándo y donde falleció Hugo Chávez Frías?


¿Cuáles han sido las causas de la muerte, el diagnóstico de certeza del cáncer, el tipo histológico y el estadio clínico? ¿Cuándo falleció? ¿Falleció en el CIMEQ en Cuba o en el Hospital Militar en Caracas, Venezuela?
¿Cuáles han sido las causas de la muerte?
Tras una larga enfermedad desde que a comienzos de 2011 le fuera detectado un cáncer, el pasado 11 de diciembre Hugo Chávez regresaba a La Habana para someterse a una cuarta operación quirúrgica debido a que habían reaparecido las células cancerígenas. Desde un principio, la no aceptación de la realidad por parte del difunto presidente le condujo a un retraso demasiado prolongado antes de decidirse a acudir a los médicos. Cuando el 22 de febrero de este mismo año se le diagnostica un nuevo tumor que afecta al 35 por ciento del pulmón izquierdo, su estado de salud era ya demasiado grave para revertir la situación.
¿Cuándo falleció realmente Hugo Chávez?
A pesar de que el vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, indicó que Chávez había fallecido a las 16.25 hora local -las 21.55 en España-, según confirmaron a ABC fuentes próximas al equipo médico, la muerte habría tenido lugar alrededor de las siete de la mañana (hora de Cuba).
¿Dónde se produjo la defunción?
Uno de los principales motivos de retrasar el anuncio se encuadraría dentro de la estrategia del régimen venezolano para proceder al traslado del cadáver en avión desde Cuba, donde realmente habría fallecido.

martes, enero 29, 2013

Donde recibe atención médica Hugo Chávez y donde los cubanos excepto los altos dirigentes comunistas….,

La Habana, 28 de Enero.- Hugo Chávez Frías es atendido en instalaciones para extranjeros en La Habana, mientras los cubanos padecen los problemas del sistema hospitalario y los médicos la partida a las misiones al extranjero y los bajos salarios.
Los llamados hospitales para extranjeros, como los llaman los cubanos, sirven para atender al turismo que llega en busca de resolver sus problemas de salud o una operación estética; y sólo los casos más graves de pacientes cubanos. En uno de ellos está el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías.
Desde el 9 de diciembre el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se encuentra en las instalaciones del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ), recibiendo tratamiento por su padecimiento recurrente de cáncer.
El CIMEQ se encuentra ubicado en la calle 216 y avenida 11B, reparto Siboney en La Habana, donde se encuentran las residencias de los políticos y militares de más alto rango y cerca de la zona de embajadas.
En el CIMEQ existen casas para que se queden los familiares del paciente, cocina y otros servicios que garantizan la privacidad de todo el que entra.  En su lista de tratamientos médicos destacan la cirugía estética, como demuestra su página web (http://www.cimeq.org/es/cirugia-estetica).
Salas José Antonio Echevarría y Avelino González. Foto: Gerardo Younel Avila.
Una fuente oficial, que pidió el anonimato, dijo que "Chávez se encuentra ingresado en un Área restringida del CIMEQ, conocida por Objeto 20".
El área donde está el presidente venezolano está restringida y si te pones a “merodear, enseguida te llaman la atención por un altavoz, pues todo es monitoreado desde una sala".
"Allí la tecnología médica es la más avanzada del país y solo puede entrar personal autorizado por el gobierno", afirma.
Según la fuente, el CIMEQ solo atiende a los miembros del Partido Comunista que laboran en el “Alto Mando del Ministerio del Interior, la Contrainteligencia, Departamento de la Seguridad del Estado, Consejo de Estado, Asamblea Nacional, trabajadores del Contingente Blas Roca, Polo Científico, Héroes del Trabajo y sus familiares".
El CIMEQ no es el único hospital para extranjeros en La Habana, están la clínica Camilo Cienfuegos, ubicada en el Vedado  y el Hospital Cira García en Miramar, brindan una excelente atención a extranjeros, pero no a cubanos.
La atención a Hugo Chávez ha creado disgusto entre los cubanos que alegan por qué para él hay de todo y para los nacionales no.
Juana Labrada, trabajadora agrícola, residente en el municipio San José de las Lajas de la provincia Mayabeque, lleva 4 meses esperando un turno para operarse de cáncer.
"Aún no he recibido la notificación. Me han dicho que en el Hospital Miguel Enrique hay dos salas infectadas y que no pueden operar por el momento. También me han dicho que no hay reactivos [para sus pruebas médicas]”.
Después comenta de manera sarcástica, “¡Yo creo que tendré que ir a Venezuela a atenderme con los médicos cubanos!".
Los hospitales “para cubanos”, como se les conoce popularmente entre los habaneros, no tienen las instalaciones adecuadas y sufren la partida de miles de médicos cubanos al extranjero. Hospitales como el Universitario Calixto García y el Miguel Enrique de La Habana se encuentran en un estado alarmante de abandono y deterioro.
Las imágenes que acompañan este reportaje fueron tomadas hace dos semanas en las salas José Antonio Echevarría y Avelino González del Hospital Docente Clínico Quirúrgico 10 de Octubre -conocida como La Dependiente- en La Habana. Aunque este Hospital se comenzó a reparar hace más de 12 años aún persiste el deterioro.
Al entrar a las instalaciones de “La Dependiente” se puede percibir la destrucción de las columnas y las grietas que indican que están a punto de caerse. Las paredes no han recibido pintura durante años. Las puertas sin cerradura, con marcos desprendidos. Hay baños sin tazas, ni lavamanos, donde no hay agua potable permanente. Los pisos manchados y salas de consultas e ingreso sin desinfectar.
Médicos aseguran que los salones de consulta, incluso, se encuentran infectados por cientos de bacterias y para desinfectarlos tardan meses por la falta de productos químicos. Se puede observar el excremento de murciélagos y el alto índice de infestación de cucarachas, ratones y mosquitos.
En estas condiciones, cientos de ciudadanos son atendidos a diario por un personal médico que se lamenta de la falta de alimentos y los bajos salarios que perciben. Una realidad que, además, les sirve de estrategia -muy efectiva, por cierto- para lograr una “meriendita de sus pacientes” o algún “donativo” que les garantice el pasaje de regreso a sus casas, como pago extra por sus servicios.
El salario mensual de los médicos especialistas es de 563 pesos cubanos o moneda nacional (unos 23 dólares), sueldo que no alcanza para mantener a sus familias.
De cinco médicos, a los cuales mostramos videos de las salas José Antonio Echevarría y Avelino González, cuatro opinaron que "éste desastre es a nivel nacional"; pero ninguno se atrevió a declararlo ante cámaras, porque "eso equivaldría a la inmediata expulsión" de sus "puestos de trabajo".
Maritza Martínez, una intensivista, residente en el municipio San Antonio de los Baños de la provincia Artemisa, al ser consultada reconoce que "miles de cubanos tenemos que esperar meses para hacernos un tratamiento médico, incluso muchas veces recurrir al soborno para resolver [la espera]".
Martínez explicó que "el gobierno dice que la Salud Pública es gratuita”. Sin embargo, piensa que los trabajadores cubanos pagan suficientes impuestos que no se reflejan en el sistema de salud ni en los salarios.
Cuba envió masivamente más de 40 mil galenos a unos 70 países en los últimos años.
El noticiero de televisión, informa cada semana los logros y sacrificios de los profesionales de la salud en misiones como Haití, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros.
Los médicos que quedan son insuficientes para asumir la carga de trabajo de los que viajan, y están disgustados por el agobio de los prolongados turnos de trabajo- lo que empeora la deficiente atención a la población- sin que  represente un mayor ingreso salarial.
En una nota, publicada el 3 de noviembre del 2012 en el periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista, el gobierno afirmó que el sistema de salud cubano cuenta actualmente con 497 mil 21 trabajadores, una amplia red de consultorios barriales, policlínicas y 153 Hospitales, a los que se suman 13 centros de investigación, sin mencionar los Hospitales de lujos que prestan servicios a los extranjeros.
La televisión cubana, no ha mostrado imágenes de consultorios, policlínicos y hospitales donde se atienden a los cubanos de a pie en estado de abandono o con problemas. Aunque los problemas del sistema de salud están a la vista de todos.
En la actualidad, sólo unos pocos galenos se atreven a hablar del tema en público, y cuando lo hacen tratan de no comprometer sus intereses personales y profesionales. Hablan en voz muy baja en pasillos y consultas, alertan calladamente a sus pacientes sobre las epidemias y los orientan sobre las medidas que deben tomar.
Hasta inicios de 2013 el gobierno no había reconocido públicamente que en La Habana -a través de los medios informativos- existieran casos de dengue o cólera. Desde junio de 2012 las dos epidemias han cobrado decenas de vidas en distintas regiones del país, según informes independientes, realizados por activistas de derechos humanos.
Los primeros casos de cólera fueron detectados en el mes de junio del 2012 en el municipio Manzanillo, provincia Granma al oriente de Cuba. La epidemia se ha propagado por diferentes provincias superando las medidas sanitarias de  las autoridades.
Fuentes médicas hablan de decenas de muertos por dengue y cólera, pero el régimen no ha dado a conocer la cifra de manera oficial.
En la capital se han detectado 98 casos de cólera entre los meses  de diciembre 2012 y enero 2013, según datos ofrecidos por personal del Ministerio de Salud Pública.
El gobierno solo reconoció públicamente -el 13 de enero del 2013- 51 casos de cólera y dijo tener controlada la epidemia. Sin embargo, se han localizado varios fallecidos por esta epidemia en Guantánamo y La Habana.
El 3 de diciembre, Cuba inauguró su primera Convención Internacional de Salud Pública con la presencia de Ministros de unos 15 países y con más de 700 delegados extranjeros. Se mostró el desarrollo del sector sanitario en la Isla. Como era de esperarse, los médicos cubanos no mencionaron las condiciones en que realizan sus labores en los hospitales Miguel Enrique, Calixto García o las salas José Antonio Echevarría o Avelino González, debido a las mordazas y presiones del gobierno.
Usted puede ver una serie de fotos sobre las facilidades hospitalarias en La Habana donde se atienden los cubanos haciendo CLIC AQUÍ

jueves, mayo 17, 2012

En el sector de la salud cubana las cosas no están funcionando como ha de ser.

Warhol P.
En los últimos tiempos, con frecuencia he escuchado decir lo mismo en una guagua que en cualquier cola la frase: “voy a tener que mudarme para Venezuela.”
Muchas personas hablan medio en broma refiriéndose a la atención médica que nuestro país brinda al pueblo y que adolece de ser eficiente, así como de la cantidad de médicos que se han ido a otros países a brindar servicio.
Resulta que aquí si se tiene alguna dolencia, a donde primero se debe acudir es al médico de la familia para que este remita al paciente a que saque un turno para ver a un especialista. Lo cierto es, y lo digo por experiencia propia, que ver al médico de la familia se convierte en una pesadilla.
Puedes llegar y marcar en la cola a las 7 de la mañana y salir a las 12 del mediodía con una remisión, para más tarde sacar el dichoso turno que pueden dártelo para dentro de quince días, o sea, que si tienes algo grave, en el transcurso de esos quince días puedes agravarte, y en el peor de los casos estirar la pata.
Pero ahí no acaba la cosa, puede que luego de  transcurridos los quince días llegues a tu consulta y  el especialista haya tenido algún problema personal, y  tranquilamente una enfermera te comunique que debes cambiar el turno para dentro de otros quince días.
En casos como éste, muy frecuentes por cierto, lo mejor es respirar profundo para evitar un ataque al corazón.
Cuando suceden este tipo de cosas, me doy cuenta de que no tenemos a quién dirigirnos para dar alguna queja y de alguna manera solucionar los problemas. Pero es evidente que a nadie le importa.
No hace mucho estuve en la clínica de estomatología, cada vez que me toca ir se me erizan los pelos porque nunca me va bien. Cierta vez me cortaron la encía con un separador de muelas que parecía una cuchilla, estuve media hora soltando sangre.
En otra ocasión, un empaste que supuestamente era para cerrar una muela, el doctor distraído, sin darse cuenta lo dejó caer en mi garganta, lo escupí dos horas después estando ya en casa.
Pero lo peor que me ocurrió fue en una extracción, cuando ya estaba sentado en el sillón y abro la boca para ser inyectado con la anestesia, el estomatólogo recibe una visita inesperada y se pone a conversar tonterías.
Mantuve la boca abierta durante veinte minutos, y como es de suponer más tarde tuvo la  necesidad de utilizar otro bulbo de anestesia, terminé con la boca pegada a una oreja y sin poder cerrar un ojo por tres horas, algo que contándolo ahora causa risa pero que bien pudo tener otra consecuencia.
Nada, que hay mucho que contar sobre malas atenciones al paciente.
Ya sé que en otras partes del mundo la atención médica es costosa. Pero por favor, me interesa lo que está ocurriendo en mi país y no en otras partes del mundo, y es evidente que en el sector de la salud cubana las cosas no están funcionando como ha de ser.
Y si no lo creen así, saquen un turno médico y véanlo con sus propios ojos, y si desean ser mejor atendidos, no olviden llevar a su médico una merienda.
Fuente: Havana Times
Las fotos corresponde a un hospital del sistema nacional de salud de Cuba…, el CIMEQ.

lunes, marzo 05, 2012

Una biopsia viajera.

La extirpación de un tumor hace cinco días al presidente venezolano en el  Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas en La Habana provocó una decisión que parece que no se tuvo en cuenta en la primera operación del mandatario hace 8 meses. Esta vez los especímenes de biopsia fueron enviados a otros países.
La información la brinda un periodista venezolano en su página runrunes.es. Es una fuente confiable por la inmediatez de la información. Se sabe que la información sobre la salud del presidente Chávez está marcada por el más absoluto secretismo. Las autoridades de inteligencia de Cuba se encargan de esto. Pero aquí aparece un informador que, estando en Venezuela, como decimos los cubanos…, “se la sabe toda”.

El mandatario venezolano fue operado de un tumor en el mismo lugar y en menos de un año de la primera operación. Es un tumor que recurre en el sentido definido del término (manifestación o aparición repetida de algo) y es una recidiva; que es la reaparición del tumor maligno tras un periodo más o menos largo de ausencia de enfermedad. El tiempo libre de enfermedad ha sido tan breve que la posibilidad de una extirpación no completa del primer tumor puede considerarse.
 Lo cierto es que ahora, siendo una enfermedad recidivante en el mismo lugar, la revisión de los especímenes de biopsia cobra más valor.
Las biopsias fueron llevadas en un avión privado de la empresa PDVSA, en manos de un medico venezolano-estadounidense (¿?) quien en relativamente poco tiempo viajo al Hospital Sirio Libanes en Sao Paulo, Brasil y al Tufts Medical Center en Boston, EEUU. Donde fueron revisadas bajo condiciones de absoluto secreto.
Es bueno señalar que ni en la primera operación y en esta segunda, cuando el tumor había recidivado, se ha dado la información o se sabe del diagnóstico histopatológico del tumor que le fue removido. Los cánceres tienen nombres y apellidos. Dije desde la primera operación que el presidente Chaves tienes un Sarcoma de histogénesis no determinada, tal vez la histogénesis ya haya sido determinada en conjunto por los patólogos que han revisado los especímenes de biopsia.
No debe especularse con esto de que la biopsia  viajara en avión desde Cuba a Brasil y de allí a Estados Unidos, para regresar a La Habana. Se trata de un intercambio de opiniones entre patólogos en busca de una criterio uniforme sobre las características de este tumor. Los patólogos cubanos estan debidamente calificados pero un intercambio de opiniones no debe excluirse.
Ha sido y es una biopsia viajera. Esperemos que ahora se tenga una diagnóstico histopatológico de certeza y esto ayude en el tratamiento complementario del paciente.
Dr. Eloy A González.

jueves, marzo 01, 2012

El Hospital donde se atienden Fidel y Chávez.

Aun cuando se ha especulado que el Presidente Hugo Chávez es atendido en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología y/o en el Hospital Hnos. Almejeiras; lo cierto es que siempre se ha tratado y en estos momentos recibe tratamiento en el Centro de Investigaciones Médicos Quirúrgicas. Allí siempre se ha atendido los máximos dirigentes comunistas en Cuba. A pesar de ser un hospital con pocas camas comparado con otras instituciones del país, cuenta con un departamento de Radioterapia “único en el país” como dice la propia información del CIMEQ. Esta nota completa la información sobre esta institución.
Allí ingresó Fidel Castro .Es el hospital más avanzado y el de mejor atención en Cuba .Fue inaugurado oficialmente el 27 de marzo de 1982 .Las residencias de Fidel y Raúl Castro están próximas a éste hospital. Por: Ángel Tomás González
El hospital Centro de Investigaciones Médicas Quirúrgicas (CIMEQ), situado en el capitalino barrio de Siboney, es una de las instituciones de mayor reputación en el sistema de la salud pública cubana y el lugar donde tratan de recuperar al presidente venezolano Hugo Chávez del cáncer que padece.
Pertenece al Ministerio del Interior (MININT) y fue inaugurado oficialmente el 27 de marzo de 1982. El gigantesco edificio de tres pisos está implantado en un paisaje de cientos de árboles y una extensa área de césped. Las habitaciones climatizadas de los pacientes tienen amplias ventanas de grueso cristal que permiten observar el paisaje de árboles, flores y césped que rodea a este centro hospitalario, que en su interior también tiene sembrados de plantas.
El CIMEQ es reconocido como el hospital más avanzado y el de mejor atención en Cuba. A él acuden cubanos de a pie, sobre todo casos clínicos complicados, y la nomenclatura del Gobierno que dispone de una zona reservada dentro de éste hospital.
Sus servicios son gratuitos para los ciudadanos cubanos. Allí fue donde permaneció ingresado Fidel Castro, durante varios meses, cuando se le desató una crisis de salud, en julio de 2006, que le obligó a dejar su mandato del proceso cubano.
La residencia de Castro está próxima a este hospital. Por lo que el retirado líder cubano puede ir caminando a visitar al hospitalizado presidente venezolano Hugo Chávez, quien el pasado martes fue sometido a una segunda intervención quirúrgica de un tumor canceroso en la región pélvica.
El contrato laboral del personal médico y administrativo que trabaja en el CIMEX tiene una cláusula que exige el cumplimiento de la discrecionalidad sobre los pacientes ingresados en esta institución sanitaria. Su violación implica enfrentarse a un proceso judicial.
De hecho, fuentes próximas al presidente venezolano han reconocido que la elección del CIMEQ por parte de Chávez se debió precisamente a esa seguridad de la discrecionalidad de su enfermedad y tratamiento.
En el CIMEQ han estado ingresadas figuras políticas latinoamericanas y africanas y algunos artistas como el bailarín español Antonio Gades. Otra paciente ilustre fue la emblemática líder del Partido Comunista de Chile, Gladys Marín, fallecida en 2005.
También por el mecanismo del llamado turismo de salud, a este hospital acuden pacientes del Caribe y Latinoamérica que pagan por su estancia en el centro hospitalario. También concede ingresos a complicados casos clínicos de cubanos procedentes de otras provincias del país.
El CIMEQ, además de su plantilla de médicos, tiene facultad para convocar a especialistas de otros hospitales del país y para intervenir en casos de enfermedades que así lo exijan. El programa asistencial de este hospital atiende casos de emergencias, enfermedades oncológicas, cirugía vascular, enfermedades del tórax, neurocirugía, implantes dentales, cirugía de mínimo acceso y trasplante de órganos, entre otros. Fuente: Voz del destierro.
Una de las causas más frecuentes de morbimortalidad en nuestra población, son las enfermedades oncológicas, y dentro de ellas las causas primarias más habituales son: pulmón, mama, colon y próstata. Nuestra Institución viene participando de manera activa en ensayos clínicos de nuevos y prometedores productos biofarmacéuticos para el tratamiento de cáncer. De igual manera se brinda un servicio de radioterapia único en el país. Fuente: CIMEQ

jueves, enero 19, 2012

Metamorfosis de un médico en comisario político.

 Por: Carlos Ríos Otero.*
LA HABANA, Cuba, enero del 2012 –Hace apenas cinco días, el pasado 12 de enero se cumplieron dos años de la tragedia en que fallecieron 26 pacientes del Hospital Nacional Psiquiátrico de Mazorra, en La Habana, los cuales eran bañados con chorros de agua fría, en medio de una ola invernal, además de ser sometidos a permanente subalimentación.
El mundo conoció el crimen a través de la prensa independiente. De otro modo jamás hubiese trascendido. Se supo, incluso, que antes de este escandaloso hecho, otros dementes habían fallecido por iguales o parecidos motivos, aunque se reportaban supuestas neumonías.
La cartera de Salud Pública la llevaba por entonces el Dr. José Ramón Balaguer Cabrera, galeno de profesión y comisario político de oficio. Balaguer fue sustituido a finales del verano de 2010. Pero continuó siendo miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista. Y hoy es su Secretario Ideológico y de Relaciones Internacionales.
Una ola de frío se inició a principios de diciembre de 2009. Se reportaban muertes por supuesta neumonía en varios asilos de ancianos de la capital. Los mendigos, fallecidos en plena vía pública, fueron llevados al Hospital Salvador Allende (antigua Covadonga), donde certificaron que la neumonía era la causa de su muerte.
Si Balaguer hubiese leído los informes, tal vez habría evitado aquel crimen inescrupuloso. Fuentes fidedignas del MINSAP afirman que sólo en la capital se cuantificaron 83 muertos por neumonía.
En ese mismo invierno, la Oficina de Información del Consejo de Estado organizó varios programas televisivos de la Mesa Redonda, dedicados a las 5 muertes de vagabundos en Estados Unidos, y 8 en México. Y catalogó a los gobiernos de esos países -con más de 307 y más de 113 millones de habitantes, respectivamente- de “irresponsables y demagogos”. En tanto, Randy Alonso, conductor del programa, ocultaba alevosamente las muchas decenas de muertos en nuestra isla que tiene sólo 11 millones de habitantes.
Los ministros del gobierno cubano parecen dedicarse, sobre todo, a dar respuestas a las demandas de los gobiernos populistas de la izquierda latinoamericana. Pero los problemas nacionales no cuentan para ellos.
Este caso relacionado con el Ministerio de Salud Pública no es el único que ilustra mi parecer. Sin ir más lejos, todavía está fresca en la memoria la destitución del Ministro de Educación, Luís Ignacio Gómez, quien, según el propio Fidel Castro, vivía más en el exterior que en Cuba.
José Ramón Balaguer, junto al actual embajador de Cuba en Caracas, coordinaba contratos para exprimir los servicios médicos cubanos, desviándolos hacia Venezuela para reforzar la popularidad de Chávez, mientras hacía trizas el sistema de salud en la Isla.
En Panamá, la intromisión de funcionarios cubanos en los asuntos internos fue tan escandalosa que el nuevo ejecutivo se deshizo de la eventual ayuda de salud castrista.
En Brasil, un colegio médico estadual aplicó una acción similar, y recientemente no certificaron los títulos a jóvenes recibidos en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), por considerarlos profesionalmente ineptos.
Los centros de salud en Cuba son eficientes sólo para la nomenclatura y  para extranjeros. El pueblo solamente puede ver desde lejos sus instalaciones estrellas: el CIMEQ, el Hospital Cira García, la Clínica de los Generales del MINFAR y la Clínica Marín, del Ministerio del Interior (MININT), entre otros a los que no tiene acceso la población.
En la barriada habanera de Santos Suárez, funcionarios del MININT usaron en sus mansiones particulares los materiales destinados a un centro de Fisioterapia para personas de la tercera edad. Era una de aquellas obras sociales de la llamada Batalla de Ideas, empresa creada por el Máximo Líder, pero pronto los vecinos informaron que el edificio se hundía, como iba a hundirse más tarde la propia empresa. Hoy, en vez del Centro de Fisioterapia, se alza en el lugar un edificio de 4 plantas para oficiales del MININT.
Antes de que Balaguer fuera destituido de la cartera de salud, y se consagrara como comisario político, el periódico Granma, órgano oficial del partido comunista, anunció en primera plana una esquela de felicitación, firmada por él, al centro equino de Camagüey, a 600 kilómetros de La Habana. Sin embargo, Mazorra se encuentra en camino a la Terminal Aérea José Martí, a 10 kilómetros del MINSAP, y al parecer nunca fue visitada por él, al menos durante sus últimos tiempos de barbarie.
*Foto reportero independiente. Radica en La Habana Cuba y es colaborador de la Agencia Hablemos Press y otros sitios de temas cubanos.
Fuente: Cubanet.

sábado, octubre 23, 2010

Experiencia cubana con el empleo de stents liberadores de fármacos.

López Pérez JE, Filgueiras Frías E, Aroche Aportela R, Llerena Rojas L, López Ferrero L, Obregón Santos AG et al. Rev Fed Arg Cardiol 2010; 39(2):105-9. Autores cubanos en revistas extranjeras.
Los stents liberadores de fármacos (SLF) son uno de los más importantes avances de la Cardiología intervencionista. Miles de pacientes con enfermedad arterial coronaria se han beneficiado con esta tecnología, por su efectividad para prevenir la reestenosis del vaso tratado después de una intervención coronaria percutánea. Sin embargo, su elevado costo ha limitado el uso en países en vías de desarrollo. En el siguiente trabajo se presenta una investigación realizada por cardiólogos cubanos del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ) y del Hospital Hermanos Ameijeiras, donde se muestran los resultados obtenidos con la aplicación de stent Firebird®, de fabricación china. El uso de este dispositivo fue seguro, con una supervivencia libre de eventos significativamente importantes.
Foto: Stent Firebird
Fuente: Infomed

lunes, noviembre 03, 2008

¿Enferma yo?... ¡t'as loco!

Por: Claudia Cadelo de Nevi.
Ayer a las seis de la tarde me llama una de mis mejores amigas, para que vaya para el CIMEQ, que su padre (seguroso retirado) se está muriendo. Es mi amiga desde que nací, y a su padre le tengo cariño. Aquí en Cuba las relaciones inter-familiares han llegado a niveles realmente retorcidos (mi padre también era de la seguridad). Lo primero que pensé fue “está loca, al CiMEQ no me dejan entrar ni muertos” pero no fue así, entré por la puerta colada y nadie me preguntó nada, a pesar de pasarme 20 minutos con cara de “dónde estoy…dónde está el elevador por diossssss” y terminar metiéndome con cara de terror en uno de carga. Ya antes de niña había estado allí, mi padre me llevaba cuando estaba enferma y recuerdo algunas cosas.
No ha cambiado nada, en casi veinte años, literalmente. Por supuesto que no se compara al Calixto García, o al Fajardo, que parecen haber sido bombardeados (a pesar de los arreglos que por alguna extraña razón no se notan mucho). He pasado mucho tiempo de mi vida en hospitales, estuve cinco años ingresando a mi abuela en el Fajardo cada seis meses y a mi primer novio lo cuidé casi un año entero en el hospital Calixto…que nadie me diga que salud en Cuba por lo menos es grrrra…¿por lo menos qué? Por lo menos tenemos buenos anticuerpos y la gente se salva, a veces…sinceramente es un milagro (he visto desde una manguera de neumotórax o un fémur puestos al revés hasta un apagón de una hora en terapia intensiva durante un ciclón, Calixto García, año 2002 o 2003 no recuerdo, porque no había planta).
Además de la abulia general de los médicos y las enfermeras y el maltrato diario (ellos tampoco viven de sus salarios), las malas condiciones y la cochiná son el status quo. Pero mi amiga estaba deprimida, me comenta: una semana para hacerle un Eco, otra semana para que lo vea un Especialista, más de un mes esperando una máquina rota, a veces las pastillas vienen cambiadas; y yo me pregunto: ¿qué hacen los falsos techos medio rotos, los relojes de las paredes todos parados y con una hora diferente…? ¿No se supone que aquí sea dónde mejor están? ¿Si aquí están así, qué quedará para nosotros?
Fuente: Octavo Cerco.
Foto: Claudio Fuentes Madan