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miércoles, septiembre 26, 2018

Los consultorios del Médico de la Familia en Cuba es otro proyecto del sistema nacional de salud malogrado.

Consultorios médicos de la familia, otro proyecto “revolucionario” malogrado.
Por: Jorge Bello Domínguez.*
Más de treinta años han transcurrido desde que el fallecido ex dictador cubano Fidel Castro emprendiera su populista y ambicioso plan de construcción de consultorios médicos para la familia cubana en todos los rincones de la geografía; empresa que materializaría apenas un quinquenio después valiéndose de la ayuda de los “benefactores” aliados soviéticos; solo que a pocas décadas de iniciado la obra social que supondría un beneficio para el pueblo, esta se destruye aceleradamente y perdiendo en la mayoría de los casos el objetivo social para que fue creada.
De esta manera sucede en un territorio de la provincia Artemisa, en Güira de Melena, municipio al sur del joven territorio, la construcción de los consultorios médicos para el beneficio de la familia comenzó a mediados de los años ochenta del pasado siglo, con un cronograma de planificación para la edificación de alrededor de cuarenta de estas edificaciones, dispersas por diversas arterias del casco urbano y las zonas rurales del municipio.
Consultorio del Medico de la familia
en funcionamiento.
Estos dispensarios médicos fueron diseñados para una construcción -en su mayoría- con estructura de dos pisos, donde la planta baja serviría para dar atención medica primaria a los habitantes de la zona; en sus inicios fueron dotados de una amplia gama de instrumental clínico importado de la extinta URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) además de equipos de refrigeración, esterilización y mobiliario que supondría confort en el trabajo del personal médico designado para esta empresa.
La planta superior del inmueble en cada consultorio, sería el lugar de residencia del médico acreditado que estaría presto para dar atención a los pacientes, bajo su cuidado, a cualquier hora del día.  ¡Así fue en un comienzo!
En nuestros días -y con el paso de los años- estos “consultorios médicos para la familia” perdieron en la mayoría de los casos su objeto social, como sucede en muchos de los proyectos masivos llevados a cabo por el régimen cubano; las promesas de mejorar la calidad de vida del pueblo fluctuaban según fuera girando los caprichos delirantes del fallecido “coma-andante” y sus relaciones políticas con los demás países.
El colapso de la obra social de salud se inicia a principios de los noventa, cuando la insostenibilidad del proyecto se hizo evidente y más palpable con la caída estrepitosa del campo socialista y con ello el corte radical del “suero” financiero que la dictadura cubana recibía.
Consultorio Medico de la familia
convertido en vivienda
Los servicios comenzaran a deteriorarse estructuralmente, con ello llegaría la escasez de material y personal médico para suplir la función. Ya para fines de la década de los noventa, la crisis desatada con este proyecto social se agudiza, la nueva alianza entre el militar golpista venezolano devenido presidente: Hugo Chávez y Fidel Castro dio la estocada final a esta empresa. La implementación de las mal llamadas “misiones y colaboraciones medicas” dejaron sin personal especializado el sistema de salud cubano y por ende los “consultorios” quedaron sin doctores para atender a la desprotegida población cubana, algo que aún perdura y toca bien de cerca al cubano de a pie.
En la actualidad; en esta demarcación de la geografía artemiseña, el 70 % de estas mini- clínicas están sin funcionar, en la mayoría de los casos debido al déficit de doctores –a pesar de contar según el régimen con la tasa más alta de médicos per cápita por habitantes en el planeta.
Los consultorios que una vez se crearon para beneficio de la población, pasaron a ser inmuebles canjeados a doctores -que cumplieron “misiones” en el extranjero- por el dinero acumulado durante el período de servicio en países aliados; y los pocos que aún continúan en funcionamiento, se encuentran sin medios, ni recursos para tal empeño y solo cuentan con la presencia del personal especializado (médico y enfermera) que carentes de lo más mínimo necesario, se limitan -en un breve espacio de tiempo a la semana- a atender a personas en lo fundamental de la tercera edad que tienen que realizar largas filas (colas) para que un doctor que no es el que habita el dispensario pueda atenderlos en consulta, obligando sin opción al resto de la población a dirigirse al policlínico municipal ante una urgencia.
No obstante, hace apenas unos días, la dictadura ha anunciado el envío de 500 médicos adicionales a Venezuela.
En fin, este es otro de los proyectos “revolucionarios que solamente el régimen magnifica en su habitual propaganda mediática, a pesar de que fue el propio Fidel Castro quien firmó el certificado de defunción de los consultorios médicos varios años antes de morir, algo que a todas luces jamás aceptarán reconocer.
* Periodista independiente de la Red cubana de comunicadores comunitarios. Reside en Güira de Melena, Artemisa, Cuba.  

viernes, octubre 19, 2012

Más de 125 mil médicos se gradúan en Cuba en los últimos 50 años.

En los últimos 50 años Cuba graduó a 124.906 médicos, y de ellos, 19.418 de 122 países. Toda la formación de profesionales del sector descansa en un gigante claustro representado por más de 36 mil profesores, el 57% de los cuales ostentan categorías docentes superiores, convirtiendo al Sistema Nacional de Salud en una gran universidad.
Para leer toda la  información hacer CLIC AQUÍ.

martes, febrero 07, 2012

Hablo como médico…, nos siguen juzgando sin tener ni la más mínima noción de las condiciones infrahumanas en que trabajamos…,

Esto dice la  Dra. Alemán Matías, otro médico cubano que reacciona a la nota que aparece en la sección de cartas del libelo Granma. Parece una reacción desproporcionada a una nota de un familiar de un paciente que fue a un Policlínico de La Habana, esto dice Alemán Matías:

El viernes 4 de noviembre de 2011 se publicó otra carta de las muchas que ya se han hecho costumbre publicar, criticando constantemente al personal médico que todavía tiene la dignidad de trabajar en el Sistema Nacional de Salud. La carta en este caso se titula “Paciencia de los pacientes”, no habla de las miles de dificultades a las que se enfrentan diariamente los trabajadores de la salud, sino que critica superficialmente y como se ha hecho tradición, de una manera no constructiva. En otras palabras, el médico no tiene derecho a hablar, en medio de todas sus dificultades tiene que permanecer estoico, y no poder comentarle a su compañero de al lado del desayuno que no pudo ingerir esa mañana porque si no se le iba la guagua y no llegaría temprano a atender a ese paciente que después se siente con todo el derecho de criticarlo, y así un sinnúmero de ejemplos de los que podríamos hablar los médicos y que no cabrían en todas las hojas de un periódico. Ese médico si tiene que tener toda la paciencia de sentarse a esperar una guagua, de llegar a la escuela de su hijo y que le digan que no tiene maestra o que no tiene almuerzo, de llegar a comprar el detergente del mes en CUC, moneda en la cual no cobra su salario, y esperar a que la o el dependiente termine de chismear con el de al lado para que se digne a despacharle lo único que iba a comprar.
Paciencia de que vengan a recoger los latones de basura, desbordándose frente a su casa y en cada esquina, los trabajadores de comunales, que de seguro si tienen derecho y tiempo de tener conversaciones amenas para que se les olvide tener limpia de vertederos la ciudad.
Hablo como médico, porque si se lo que es que llegue las diez de la mañana en un salón de operación sin haber podido ni desayunar y tener que decirle a tu compañero de al lado ¡que hambre tengo! Y saber que no existe la merienda y que el almuerzo va a llegar a las 2:00 pm y a esa hora es que se va a poder almorzar aunque sea un bocado de lo que le dan a los médicos y demás trabajadores de este sector. Sin embargo ese galeno sigue ahí en pie, brindándole las mejor de las atenciones a ese paciente que se está operando y que después tiene “todo el derecho de criticar a todos los médicos” que aunque conversando, le brindaron una atención medica de calidad, la cual seguimos teniendo todos los médicos cubanos, y de la que debería sentirse orgulloso todo el pueblo de Cuba, que sin embargo nos sigue juzgando sin tener ni la más mínima noción de las condiciones infrahumanas en que trabajamos y que tanto aportamos a la sociedad.
Y termino con la misma pregunta ¿Debemos acostumbrarnos a esto?
Dra. A. Alemán Matías
Especialista de 1er grado de Anestesiología y Reanimación.

sábado, noviembre 26, 2011

Lo que pensó y dijo el Coma Andante, Especialista en satrapías sobre la Salud, la Medicina Familiar y la Educación Medica en Cuba

Hemos encontrado algunas ‘ citas citables” que merecen aparecer en el Blog, como revisión de las meteduras de pata del Especialista en Jefe.
Estudio del pensamiento de Fidel Castro Ruz sobre la Salud, la Medicina Familiar y la Educación Médica cubanas. (1959 - 2006)
 El sistema nacional de salud cubano (SNS) y el Programa del Médico y la enfermera de la familia Pronunciamientos del sátrapa  Fidel Castro:  
“La Salud Pública en este periodo debe consolidar y superar el nivel alcanzado, la atención en consultas externas y domiciliarias, debe seguir incrementando el índice de consultas por habitantes e intensificando las actividades de la medicina preventiva”.  Informe Central al II Congreso PCC. 17 de diciembre de 1980.
 “Entre 1982 y el 2000 se graduaran alrededor de 50 000 médicos con esas cualidades, el hecho es que tendremos 65 000 médicos de primera línea; podremos atender nuestra red de hospitales, policlínicos; tendremos todos los especialistas que necesitemos; tendremos un Médico general que será Especialista, que hará su carrera, que hará tres años de residencia, nueve años, más la práctica”.
 Inauguración del Combinado Textil "Celia Sánchez Manduley". Santiago de Cuba, 27 de julio de 1983.
Pensamiento de Fidel Castro Ruz sobre el desarrollo de la salud pública cubana y la formación de su capital humano, con vistas a garantizar una atención de salud de calidad para el pueblo cubano Dr. C. Eugenio Radamés Borroto Cruz. Centro de Desarrollo Académico en Salud. Universidad de Ciencias Médicas de La Habana. Dr. C. Ramón Syr Salas Perea. Dr. Ramón Aneiros Riba (†) Escuela Nacional de Salud Pública de Cuba.

lunes, enero 29, 2007

Medicina Coyuntural.

Por: Dr. Eloy A. González. 
“Se oye el rumor de un pregonar. Que dice así. El yerberito llegó….llegó”
famoso pregón cubano
Parece como si los cubanos estamos condenados a los sobresaltos, aún en la creación científico-técnica se aprecia una actividad inusual, caracterizada en ocasiones,- más que por la evidencia científica -, por aspectos coyunturales que sorprenden al más impávido de los observadores.
Reviso con cuidado el listado de la Modalidades terapéuticas en materia de Medicina Tradicional y Natural aprobados por el Ministerio de Salud Pública de Cuba, entre los que se destacan: la Fitoterapia, la Terapia Floral, Homeopatía, Musicoterapia, entre otros. Completo la información leyendo, hasta donde me es posible, el Programa Nacional de Medicina Tradicional y Natural del mencionado Ministerio.
Por aquellos días cuando transitábamos por la construcción del Socialismo y sus laberintos, se argumentaban las bases científicas de este Sistema, la concepción materialista, la dialéctica materialista, el ateísmo científico, etc., etc. ; materias todas ella que establecían un esquema rígido en la concepción y los métodos a emplear en la creación científico-técnica. Por aquel entonces no había lugar para las “veleidades” en materia de creación científica y el considerar cualquier método en Medicina Natural, sobre todo en el empleo de plantas medicinales,- podía ser-, y de hecho se consideraba como “oscurantismo”.
Al margen de la práctica médica, cualquier consideración en el uso de las plantas medicinales con fines terapéuticos,- algo arraigado por siglos en nuestro país-, era visto con reservas; lo que no se adecuaba al rígido esquema de la evidencia científica era descartado de inmediato.
En los tiempos del más estricto “estalinismo tropical” en Cuba, el uso de las plantas medicinales,-asociado o no a los cultos sincréticos-, era eso: “oscurantismo’. Y es que con el advenimiento del Socialismo Científico, sólo había lugar para el publicitado Iván Petrovich Pavlov, que por su ascendencia rusa, nos acercaba a la nueva madre patria.
En Cuba sucedía algo muy especial por la década de 80’s. Se había establecido una sólidas Industria Farmacéutica que utilizaba los insumos que se enviaban,- sin limitaciones-, desde los países del entonces llamado Campo Socialista. Además de los medicamentos elaborados que venían de estos países, se sumaban los que provenían de las compras a los países capitalistas, sobre todo de Europa. Hasta el año 1991 en Cuba había suficiencia en el suministro de medicamentos, tanto en los Hospitales como en la Red de Farmacias en todo el País. No había por que echarle mano a las plantas medicinales o los productos que pudieran obtenerse de estas.
Durante mucho tiempo, el País que vio nacer a uno de los más prestigiosos científicos cubanos: el Dr. Juan Tomas Roig Mesa, ignoró las investigaciones de este científico; tan útiles y que no fueron precisamente objeto de atención. Aunque existía una extensa bibliografía que mostraba valiosos conocimientos sobre variedades de plantas medicinales con propiedades terapéuticas; no existía intención de incorporar este acerbo científico a la creciente actividad investigativa en materia de fármacos en el país. La afirmación de que: “el yerberito llego”, era eso, “un rumor del pregonar”.
La historia en simple, y puede leerse en los “Antecedentes y Justificaciones del Programa Nacional de Medicina Tradicional y Natural” del MINSAP. La fecha de los condicionamientos y motivaciones hacia estos procedimientos, esta íntimamente relacionada con los eventos políticos ocurridos a principios de la década de los 90’s.
Con la caída y desaparición del Campo Socialista, desaparecieron los subsidios y con ello el flujo de productos farmacéuticos elaborados o semielaborados provenientes de los países ex-socialistas se interrumpió y las compras en los países capitalistas se redujeron. Los suministros para los Hospitales, Policlínicos y la Red de Farmacias dependían de los escasos medicamentos que llegaban mediante donaciones. Fue entonces cuando se pensó en la Medicina Natural como solución a una crisis de asistencia en Salud en un país que contaba con los profesionales, las instalaciones y los servicios organizados; pero que no contaba con los medicamentos para ser prescriptos.
Como era de suponer la historia comienza con el Comandante; porque así suele ocurrir en nuestra amarga historia reciente. Es el Dictador el protagonista de todo, por estar en todo; veamos a continuación:
“En el año 1991 el Comandante en Jefe orientó iniciar en el país un Programa que incluyera el uso científico de las plantas medicinales conocidas, su elaboración por la naciente y pujante Industria Farmacéutica, y que tomara como experiencia el retorno al empleo de la Medicina Natural….”
Todos los que entonces trabajábamos en el Sistema Nacional de Salud en Cuba vimos como de la noche a la mañana aparecieron productos sobre todo, Fitofármacos y Apifármacos, que aunque no llenaron las estanterías vacías de las farmacias si proveyeron una referencia terapéutica para los desesperados pacientes. La experiencia terapéutica se extendió a los Hospitales .Este sobresalto modificó la conducta de los médicos cubanos y creo expectativas en toda la población en medio de una Sociedad que se debatía entre la miseria y el asombro.
Con la irrupción del Comandante en Jefe no terminó la historia, tocaba también a las Fuerzas Armadas poner su parte, veamos: “Estas orientaciones (las del Comandante, por supuesto), fueron recogidas en un Programa de Plantas Medicinales que formaban parte de la preparación del país para la Guerra de todo el Pueblo y la estrategia para su implementación práctica”. Es decir el asunto no es aliviar la penuria de medicamentos, sino prepararnos para la guerra contra el imperialismo yanqui.
Al margen de toda lectura politizada de este fenómeno de inclusión coyuntural de los métodos de la Medicina Tradicional y Natural en el Sistema Nacional de Salud y por ende en la Medicina Cubana; esta última más apegada a la práctica basada en la evidencia. Debemos decir sin apasionamiento, que el insertar los conocimientos,- que se han cimentado durante siglos y que ya forman parte del acerbo cultural de la humanidad-, de la Medicina Tradicional y Natural, viene a completar y consolidar la sólida estructura de la práctica médica. No olvidemos que los médicos cubanos que se establecen en el extranjero ven con sorpresa como conviven y se complementan la práctica de la Medicina basada en la evidencia con la Medicina Natural, Tradicional, o Alternativa como suelen llamarle algunos.
El uso de la Medicinas tradicionales complementarias y alternativas, no deben responder a problemas coyunturales. Estos procedimientos no deben convertirse en Medicina Coyuntural, sino que deben ser reglamentadas y los pacientes, - usuarios obligados de estas terapéuticas-, deben disponer de información e instrumentos que les permita acceder a los procedimientos adecuados. Esto es válido para cualquier país.