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jueves, mayo 25, 2017

Pedido de solidaridad para con activistas y periodistas independientes en situación crítica de salud en Cuba.

Todos los que hemos sido parte de la oposición en Cuba pasamos por no pocas privaciones y escaseces; en ocasiones afectaciones de la salud que teníamos que asumir con carencias alimenticias y de medicamentos. Hoy leemos con detenimiento este artículo donde se pide solidaridad y ayuda para algunos opositores en Cuba, periodistas independientes ellos, que pasan por serios quebrantamientos de salud. Dice la nota: ¿Por qué no actuar con urgencia y contribuir para aliviar la quebrantada salud de Julio Aleaga Pesant, Rogelio Fabio Hurtado, Osmar Laffita y otros en situación crítica? Cuando preparaba esta nota encuentro en la red la información de que el periodista, poeta y escritor independiente Rogelio Fabio Hurtado se encuentra ingresado en la sala de terapia intensiva del capitalino Hospital Clínico Quirúrgico “Joaquín Albarrán”, aquejado por un severo y complicado cuadro clínico.
¿No es capaz este Exilio solidario y comprometido con los activistas y periodistas independientes en Cuba ayudar a estos dedicados y abnegados  compatriotas? ¡Seamos solidarios, ayudemos en lo que podamos a estos valerosos cubanos!
El Cerro, la Habana (PD).- Antes y después del triunfo de la Revolución ha habido personas calculadoras, interesadas, oportunistas.
Posterior al golpe del 10 de marzo de 1952 hubo los que jamás se arriesgaron en hacer algo para que aquella tiranía acabara. Aunque en aquel entonces a quien se exponía enfrentándose a la dictadura, no lo expulsaban de su trabajo ni le negaban el derecho al pago de su jubilación o a la atención médica: los gobiernos o dictaduras anteriores no pudieron ser los dueños absolutos de la nación.
Antes de 1959 había injusticias que erradicar, sobre todo en nuestros campos. En lo que respecta a la salud pública, los servicios no eran de los mejores, y muchas veces dependían de la sucia politiquería. Pero la asistencia médica privada brindaba una atención esmerada a la que por un precio módico se podía tener acceso. Las Clínicas Mutualistas, serias y de calidad, garantizaban un trato excelente para los pacientes, y algo muy importante, sus servicios no estaban politizados.
Mis padres, mis hermanos y dos de mis hijas mayores, fuimos todos socios de la Quinta Dependientes hasta el momento en que esta fue intervenida y los cubanos dejamos de pertenecernos a nosotros mismos.
El 19 de mayo se cumplió 122 años de la muerte de José Martí en Dos Ríos, en 1895, en lucha por la libertad de Cuba. Lamentablemente el sueño martiano “…de una Cuba, con todos y para el bien de todos”, es negado por la Constitución refrendada en 1976 por ser ideológica y excluyente.
¿Sabían los que refrendaron la Constitución que votaran a favor o en contra, nada cambiaría los resultados?
¿Se puede confiar en los resultados de una Comisión Electoral oficialista que responde solo al interés del régimen?
En los primeros tiempos, la mayoría de los cubanos apoyaba a la revolución. Pero también hubo quienes estuvieron claros y no se dejaron engañar. Algunos que creyeron en la revolución, dejaron de creer e incluso algunos se opusieron y corrieron riesgos. En la década de los 80 se hizo mayor el número de los que integraron las filas de los desencantados. Lo demostró el éxodo de Mariel, luego de los acontecimientos de la Embajada del Perú.
También fueron impactantes y desalentadoras, en junio de 1989, las causas 1 y 2 del MINFAR y el MININT.
Hoy son muchos los que prefieren no exponerse. Esos que tienen visas de cinco años para visitar los Estados Unidos o hacen cola para las entrevistas en la embajada norteamericana prefieren no exponerse.

¿Cuántos cubanos piensan de una manera y actúan de otra para no buscarse problemas, evitando así que los incluyan en la relación de los excluidos dentro de la sociedad totalitaria?
Muchas personas, al referirse al régimen, expresan: “¡Que los quiten, quienes contribuyeron a ponerlos!”
¿Cuántos se libran de los centros estatales y por temor en los nuevos trabajos particulares, se subordinan afiliándose al sin sentido movimiento sindical oficialista?
Qué decir de ciertos artistas y músicos, que les encanta visitar los Estados Unidos y sobre todo Miami y que cuando les preguntan por la situación cubana, prefieren responder que ellos no son políticos.
¿Cómo se puede no ser político en un país donde el adoctrinamientos políticos es obligatorio desde la cuna?
Lo que sucede en Cuba es muy complejo.
Muchos gobiernos son complacientes con el régimen castrista, y para no contradecirlo, permiten que sean las entidades oficialistas las que ubiquen a los empleados en sus sedes diplomáticas.
Hay quienes se llenan la boca para exclamar: “¡La oposición cubana es débil y hace muy poco!”. A esos les sugiero se interesen en conocer cuán mal subsiste la mayoría de los opositores y los periodistas independientes. ¿Aún desconocen los riesgos que corren los opositores y los periodistas independientes, cuando tienen que depender de un hospital bajo la dirección del régimen totalitario?
¿Por qué frente a situaciones como estas, que marcan la indefensión de quienes se oponen, al menos alguien se solidariza y les ayuda?
Es necesario que organizaciones filantrópicas y gobiernos democráticos se decidan y contribuyan y ayuden en los casos que así lo requieran.
El régimen cubano, ha sido y es solidario con los que considera sus amigos en esa izquierda carnívora revolucionaria. Cuando amigos del totalitarismo cubano, confrontan problemas de salud, sin demora son trasladados a Cuba y atendidos debidamente.
¿Por qué no actuar con urgencia y contribuir para aliviar la quebrantada salud de Julio Aleaga Pesant, Rogelio Fabio Hurtado, Osmar Laffita y otros en situación crítica?
Quien escribe estas líneas acaba de recibir un envío de medicamentos procedente de Estados Unidos, suministrado por familiares. De lo contrario, no podría estar redactando este escrito. Los medicamentos que requiero están en falta en Cuba desde hace meses. Un tiempo atrás me desorientaron y se negaron a realizarme la imprescindible intervención quirúrgica que necesito.
¿Por qué los amigos que visitan semana tras semana las páginas de Primavera Digital, no se solidarizan y aportan unos centavos mensualmente y contribuyen con los que se exponen, prestándoles ayuda para mejorar el equipamiento de trabajo del periódico y la subsistencia de los más necesitados?
Los que no se exponen se habrán preguntado: ¿Si me expongo, se solidarizarían a favor de mi indefensión y abandono?

Rogelio Travieso; rogeliot@nauta.cu , Teléfono  Móvil 538 59142

domingo, noviembre 25, 2012

El Blog de Medicina Cubana felicita a Primavera digital en su 5to. Aniversario.

Uno de los mejores proyectos de la prensa independiente en Cuba cumple sus primeros 5 años, pero en realidad muchos de sus colaboradores en Cuba ya venían desde hacia mucho tiempo desarrollando el periodismo independiente. Este sitio web de temas cubanos tiene su equivalente en papel con una publicación con el mismo titulo que puede solicitarse y es enviada gratis.
Este grupo de periodistas ha venido desarrollando un trabajo muy meritorio, objeto de represiones y con un silencio cómplice de muchos. Para ellos, al menos hasta donde se, no hay premios o reconocimientos, pero ahí están aportando su tiempo y talento para hacer un periodismo libre que nos trae mas cerca la libertad tan anhelada.
Aprovecho este post para incluir aquí la nota escrita por el director de Primavera digital, Luis Cino, quien radica en La Habana, Cuba:
Escrito por Luis Cino Álvarez
Primavera Digital cumple cinco años. Y de nuevo es más el trabajo por delante que el tiempo disponible para celebraciones.
De todos modos, la mejor celebración es hacer este número 247, como hemos hecho ininterrumpidamente, sin poses ni aspavientos, durante 246 semanas. 
Lo que hace unos años parecía un sueño imposible de un puñado de locos hoy es una realidad que no para de crecer y con ella, el periodismo independiente, que muchos quisieron dar por terminado.   
Esta es una buena ocasión  para agradecer a detractores y adversarios. Incluso a los represores. Ellos nos obligan a superarnos y a apretar el paso. Nos impiden caer en la complacencia y la rutina. ¡La dictadura y sus vicisitudes resultantes nos guarden de ello!   
En este tiempo han sido muchas las satisfacciones y también  los desencantos, sinsabores y  dolores de cabeza. Por suerte,  las satisfacciones han sido muchas más. La principal, contribuir al crecimiento y maduración de nuevos periodistas independientes, y con ello, poner el hombro en la consecución de la libertad de expresión en nuestro país.
No se trata de cantar victoria, sino de persistir. En las buenas y en las malas. Sabemos que lo más difícil puede estar  por venir. Pero, a estas alturas, es poco probable que desmayemos.
Ojala el próximo aniversario de PD, redondo o no, sea en libertad. Como sea, si no hay motivos de fuerza mayor (léase que metan en la cárcel a todo el equipo de redacción) aquí estaremos. Con  nuestros lectores. Sin ustedes, PD no tendría razón de ser. 

viernes, enero 20, 2012

La alta incidencia de Cáncer en Cuba y el Dengue endémico.

Según el periodista independiente que escribe el artículo que aquí incluimos, Cuba es un mar de carcinógenos y estos están en todas partes y son las causas del número de enfermos de cáncer en el país. También argumenta sobre  el Dengue, ya endémico en Cuba. Aquí les dejo el artículo:
Por: Juan Gonzalez Feble*
Lawton, La Habana, 2012  (PD) El Hospital Oncológico habanero está como La Habana: no aguanta más.
Reciben casos de todos los rincones de la Isla y todo parece indicar que la incidencia del cáncer, ciertamente se ha incrementado. Spots publicitarios desde la televisión oficial insisten en que se asista a la consulta médica a los primeros síntomas. Repiten que el flagelo es curable en su etapa inicial.
En los puestos de ventas de productos agrícolas se ha generalizado la costumbre de madurar aceleradamente frutos y vegetales a partir de químicos que agilizan la naturaleza de este proceso. Estos químicos son altamente cancerígenos, de acuerdo con la opinión recogida de especialistas en la materia. El consumo de frutos tratados de esta forma puede ser y es efectivamente perjudicial para la salud en un plazo indeterminado, aunque no necesariamente largo.
Por la red comercial, se vende un tipo de queso denominado queso fundido. El queso se elabora a partir de la merma industrial con los quesos que no quedan bien. Estos son mezclados y sometidos a la acción del calor y sales fundentes. Estas sales son un aditivo químico altamente cancerígeno.La fórmula del promocionado picadillo de soya, en Cuba es más secreta que la fórmula de la Coca Cola. Lo único que se conoce con cierta certeza es que es elaborado con soya destinada al consumo animal.  Según especialistas, no resulta adecuado ni para el consumo de las mascotas.
Todas estas cosas suceden en un estado policial en que los controles totalitarios casi asfixian a la población. Resulta evidente que la salud y el confort del cubano, no constituyen el interés del estado. Entre tantos inspectores, a ninguno parece interesarle cómo se maduran aceleradamente los frutos y vegetales. El queso fundido y el picadillo de soya, también disfrutan de esta discutible tolerancia.
Otros productos como los 'perritos calientes' y otros embutidos, elaborados a partir de químicas desconocidas, caen dentro de este rubro. También el abate que obligatoriamente echan al agua potable. En relación con esto, vale destacar que ante amenaza cierta o no de cáncer, los especialistas médicos aconsejan en todos los casos no comer ningún tipo de embutido y con mucha sutileza y discreción, aconsejan beber agua hervida no tratada con abate o cualquier otro químico.
Después de los yanquis, que, (a partir de una versión tan novelesca como aquella de los 20 000 muertos durante la lucha contra el gobierno de Batista) introdujeron el Dengue en Cuba, el mosquito Aedes, se convirtió por obra y gracia de la propaganda oficial en el totí, al que se responsabiliza con la incidencia de esta endemia en nuestro medio. Esta forma viral amenaza con aclimatarse en nuestro ambiente y los medios al servicio del gobernante Partido Comunista, responsabilizan al mosquito por esta situación.
Sin pretender extender una carta de ciudadanía al mosquito, este ya se encontraba en la Isla cuando llegaron los españoles.  Aedes recibió a Colón y más tarde a la revolución de Fidel Castro. Durante este pequeño lapso de casi más de 400 años no hubo una incidencia significativa del Dengue en Cuba, ni en la colonia española ni en la república democrática. Entonces, se trata de un aporte o de una conquista revolucionaria legítima, heredera de la práctica del llamado internacionalismo.
Primero, llegó con los internacionalistas de las expediciones guerreras del Comandante en África, la continuidad podría ubicarse en la presencia de cubanos especialistas de salud en zonas de América Latina en donde resulta endémica la presencia de este flagelo. La falta de controles como el antiguo centro para cuarentena Triscornia y la entrada masiva y sin control de vectores humanos, africanos y latinoamericanos en el espacio insular, contribuyó a la presencia del dengue en nuestro medio, en que si nunca antes faltaron mosquitos, tampoco hubo dengue.
Puede decirse que pagamos los costos irresponsables del clientelismo político de un gobierno, más ocupado en preservar su imagen política que la salud del pueblo cubano. Vale para concluir citar a una madre de familia en Lawton quien ante la falta de medicinas y garantías, exclamó mientras esperaba al médico de su consultorio: "¡Esta gente nos matan y no nos pagan! ¡Hasta cuando, coño!”
*Periodista independiente. Director de Primavera digital. Reside en Lawton, Ciudad de La Habana, Cuba.E-mail: juan.gonzlezfebles1@gmail.com

martes, agosto 30, 2011

¿Quién o quiénes son los responsables de negligencias médicas en Cuba?

Esta nota que incluyo a continuación  me permite recordar un caso muy similar de un paciente quien fue en los 90’s cuando aún trabajaba en el Hospital Julio Trigo. El paciente era esposo de una enfermera que trabajaba en la consulta externa del Hospital Julio Trigo, y tenía además de las funciones propias de su profesión, la de vigilar y vigilarme. Lo cierto es que su esposo, un paciente asmático llegó con una crisis prolongada de Asma al Policlínico de Mantilla, sin recursos alguno para atenderlo en pleno Período Especial, fue remitido al Julio Trigo pero no había ambulancia ni medio alguno para remitirlo; cuando llegó al Cuerpo de Guardia del Hospital, fue atendido por un Clínico de probada calificación a quién conocía. No había medicamento alguno para atenderlo…, falleció. ¿De quien fue la culpa?, ¿del médico que sin recursos alguno lo atendió en el Policlínico de Mantilla?, ¿del sistema de salud que no tenía disponible una ambulancia para su traslado?, ¿del Servicio de Emergencia del Hospital que no contaba con los medicamentos?  ¿Había que sancionar a los médicos? Esta información que les incluyo trata de un médico que atiende un paciente con un infarto agudo de miocardio en ese mismo Policlínico de Mantilla…, el paciente muere…., la ambulación demoró dos horas en llegar para trasladar al paciente al hospital.
Mantilla, La Habana, 25 de agosto de 2011 (PD) Javier Padilla, un médico del policlínico de Mantilla, en el municipio capitalino Arroyo Naranjo, fue expulsado de su trabajo y probablemente le suspendan su título y no pueda ejercer más porque lo culpan por la muerte de un paciente.
El hombre, de 34 años, murió de un paro cardiaco en el Policlínico mientras esperaba por una ambulancia que lo trasladara a otro hospital.
Ante las quejas de los familiares del difunto, que acusaron al médico de no hacer bien su trabajo, el galeno y dos enfermeras fueron separados de su puesto por negligencia médica.
Padilla afirma que fue una decisión injusta, porque la negligencia fue de otros y no suya.
Según explica el galeno, el hombre, de 34 años, llegó con vida al policlínico y le fueron aplicados los primeros auxilios. La falta de equipos especializados no permite que un infartado sea atendido en la policlínica por lo que en esos casos se procede a llamar una ambulancia para trasladarlo de urgencia a un hospital.
En este caso, la ambulancia fue llamada pero demoró 2 horas en llegar. El hombre murió de un segundo paro cardiaco.
Vistas ambas informaciones preguntamos: ¿Mala práctica o negligencia médica? ¿De quien es la mala práctica, del médico que tiene que atender un paciente sin recursos o del sistema de salud establecido por el gobierno en Cuba que no dispone de estos recursos? ¿Quién es el negligente, los médicos y las enfermeras o los dirigentes de salud que no establecen las prioridades requeridas?
*Periodista independiente, reside en Mantilla, La Habana, Cuba.  Informa para Primavera digital.

jueves, junio 30, 2011

Pacientes operados en el Hospital Calixto García pagan por el traslado, dentro del hospital, a la Sala de Recuperación.

Los que estudiamos en el Hospital Calixto García ,- ese vetusto hospital que hace mucho tiempo debió ser demolido-, sabemos que los pacientes son trasladados de un pabellón a otro mediante ambulancias , esto traía y trae problemas insalvables. Ahora parece que los pacientes operados en el Pabellón de Cirugía, debe ir a otro pabellón de recuperación, y desde luego, como están operados tienen que ir en camilla y en ambulancia, previo pago que seguro es la corruptela que afecta a los servicios de salud en la Isla. Aquí la información.
Centro Habana, La Habana, 30 de junio de 2011 (PD) Pacientes intervenidos quirúrgicamente en el Hospital "Calixto García", en La Habana, se ven obligados a pagar la ambulancia que los trasladará hacia la Sala de Recuperación.
Janet L., refiere que después de ser operada de urgencias por una Apendicitis, tuvo que pagar cinco CUC al personal de la ambulancia para que la llevaran a la Sala de Recuperación.
Foto a la derecha, no sabemos si los tralados se producen como este en una calle habanera.
"Si mi familia no les paga, estuviera todavía sobre la camilla, en la puerta del Salón de operaciones", refiere la mujer indignada.
Detalla la joven que hubo tres personas más que pagaron para poder ser llevados a distintas salas, una de ellas hacia la de Terapia.
"La ambulancia va de aquí para allá, buscando personas que les paguen, lo mismo dentro del Hospital que fuera de él. Me pregunto si la Dirección del hospital desconoce esto. Muchas personas dicen haberse quejado a los médicos, pero estos se muestran indiferentes", afirmó Janet.
*Periodista independiente, radica en Centro Habana, Cuba. Colaborador de la Agencia Primavera digital.

miércoles, junio 29, 2011

Presencia de médicos extranjeros en los servicios de urgencias en Cuba.

Demasiados médicos extranjeros.
Por: Augusto César San Martin.*
Centro Habana, La Habana, 28 de junio de 2011 (PD) Recientemente acudí al Hospital "Calixto García" en solidaridad con un amigo que tenía al padre en extrema gravedad después de un accidente doméstico.
Del deterioro del Hospital y los enfermos sobre el hule desnudo de las camillas, nada me asombró: ya nos hemos acostumbrado. Pero en medio del bullicio y los quejidos de los enfermos, me llamó la atención ver demasiados médicos en las consultas de la unidad de urgencias.
Después de averiguar por el estado de salud del padre de mi amigo, regresé a la zona de consultas para comprobar la cantidad de galenos. En cada una de las tres consultas había más de ocho médicos, con la triste salvedad que ninguno era cubano.
Apostado en el pasillo comencé a observar el transcurrir de las consultas. Más que médicos especialistas de urgencia parecían curiosos estudiantes en espera de pacientes para poner en práctica la teoría.
Si curiosos eran los rostros de los médicos extranjeros, dolorosos eran los de los enfermos. Finalizada cada consulta surgían los comentarios.
-Ni siquiera le indicó un electro- advirtió una señora que acompañaba a su esposo, quien padecía de dolor precordial.
-Asfixiante la consulta con tantas personas- comentó una joven que acompañaba a su madre.
Cuando se va a un hospital en Cuba, si uno conoce a algún médico allí, lo más prudente es llamarlo. Es la mejor forma de asegurar la atención adecuada. Por eso pedí que avisaran a un especialista que conozco. Me pidió cinco minutos para luego atenderme. Conversó con uno de los médicos extranjeros y cuando este se marchó, volvió hasta donde estábamos y comentó en tono de disculpa:
-Envié al boliviano a la sala a buscar algo porque lo único que hacen es estorbar.
En aquel momento recordé la sala de urgencia del Hospital Materno "América Arias" y los médicos africanos que hace varios años dejaron estéril a mi hermana al practicarle un legrado diagnóstico. Entonces hice el comentario a mi amigo, que con resignación me respondió:
-Quizás esos médicos extranjeros pongan mayor atención sobre el paciente que los médicos cubanos que trabajan disgustados.
Renuncié a cualquier comentario. Antes había disertado sobre sus reservas hacia aquellos graduados extranjeros. Evidentemente su confianza en el sistema de salud cubano se había esfumado.
Siempre consideré que la Medicina de Urgencias, por su calificativo, requiere una actuación inmediata. Los médicos que ocupan estas consultas deben ser especialistas preparados que diagnostiquen de forma rápida la causa de los síntomas para el eficaz tratamiento.
Desde que el gobierno comenzó a exportar los servicios médicos, en los hospitales públicos del país se percibe el déficit de especialistas en consulta. Esta falta de facultativos se ha tratado de suplir con los graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina. La población que acude a los hospitales y policlínicos comunitarios contempla con recelo las consultas operadas por médicos extranjeros que hemos debido aceptar sin remedio.
Las autoridades cubanas se jactan de graduar miles de médicos extranjeros en las facultades internacionales de medicina. Con este fin, reduce las cuotas de ingreso para el estudio de esta profesión a los estudiantes cubanos. Los estudiantes extranjeros culminan sus estudios en los centros hospitalarios de atención pública del país. Sin embargo, en las clínicas donde se paga el servicio a pesar de pertenecer al estado o que son selectivas con sus pacientes, estos graduados no tienen acceso para practicar. La generalidad de los cubanos no acepta la imposición de recién graduados extranjeros en las consultas médicas de urgencia del país. Menos aún se resignan a servir de conejillos de Indias. Estoy convencido de que los profesionales de los países del ALBA conocen este rechazo de la población. Pero al gobierno le importa poco. Sólo le importa difundir las cifras que hablan de miles de titulados extranjeros y jactarse de sus buenas acciones.
*Activista Derechos Humanos. Colaborador de la Agencia de prensa independiente, primavera digital

viernes, mayo 13, 2011

Cuba: La Salud gratis, los sobornos y la poca profesionalidad.

Centro Habana, La Habana, 12 de mayo de 2011, (PD) Marta y Juana tienen que viajar al interior del país. Su hermano menor, Jichi, esta grave. Su corazón parece ya no ser el mismo.
Las hermanas saben que no es momento para llantos ni flaqueza. Las horas no las acompañan. Para poder llegar a tiempo, deberán sobornar a algún chofer o empleado de la terminal que les venda dos boletos para que su viaje sea rápido.
Entre quejas y suspiros, Marta recuerda la primera vez que operaron a su hermano Jichi, en los años 90. Llevaba más de tres meses en la espera de una cama en el hospital para poder ingresar. Gracias a un amigo que tenía "palanca”, Marta resolvió el problema en tres días. La cama le costó una buena suma de dinero.
El día de la operación fue muy triste. Un joven de 27 años murió al poco rato de entrar al quirófano. Los médicos confundieron su expediente con el de Jichi. Los galenos se dieron cuenta del error cuando al comenzar a operar a Jichi hubo un corto circuito que fue atendido en unos segundos. Cuando retomaron su labor, los médicos advirtieron que la historia clínica que tenían en sus manos era la del infortunado que había muerto unas horas antes.
Juana y Marta tienen mucho temor. Saben que la atención de los médicos en el país es pésima y la vida de Jichi corre peligro ante tanta ineficiencia profesional. Mucho más en las provincias orientales, donde la vida de un ser humano casi no vale nada. La experiencia del cambio de expediente no se les quita de sus mentes.
La falta de profesionalidad conlleva a que cada familia busque por sus propios medios un médico conocido para que su permanencia en los hospitales sea los más segura y confiable posible. De lo contrario se verán obligadas a comprar a cuanta persona aparezca en su camino. Así sea el mismísimo ministro de salud si es preciso. "El que no se puede joder es Jichi", dice Marta, decidida a todo.
Mientras las dos féminas emprenden su viaje de más de 16 horas -Jichi reside en la provincia Granma-, pienso en lo desafortunado que somos los cubanos al tener un sistema de salud gratis pero ineficaz. Muchos de mis coterráneos me han expresado que prefieren pagar los servicios médicos, pero que estos tengan la excelencia máxima.
El estado ha enviado a miles de galenos cubanos a otras tierras para sus fines políticos. En el país quedan los aprendices latinoamericanos que adoptan la poca profesionalidad que últimamente tienen los médicos nacionales. Y se contagian con la actitud interesada de estos.
Fui testigo de ello cuando llevé a mi esposo a la Policlínica de nuestra zona a atenderle un cólico nefrítico y la doctora que nos atendió (parecía ser de Sudamérica) estaba más interesada en su novio que en los dolores de mi marido. Fue entonces que salí a comprarle un sándwich. Cuando se lo traje, enseguida examinó a mi esposo.
¿Cuántas personas tendrán que sobornar Marta y Juana para que Jichi sea atendido como Dios manda? No sé, pero las hermanas van dispuestas a todo.
*Maestra jubilada. Colaboradora de Primavera digital. Reside en Lawton, La Habana.

sábado, abril 30, 2011

¿Quiere tener una dentadura en Cuba?: tenga mucha paciencia y espere un telegrama.

Dolor de muelas.
LA HABANA, Cuba, abril del 2011 – Después de varios días aguantando el dolor de muelas (según él, como un caballo), Raydel se llenó de valor y fue al Dentista. Quería también hacerse una prótesis, pero sabía que antes tendrían que darle las atenciones primarias. Cuando se sentó en el sillón, estaba muy asustado, pero el trato jovial de la doctora le hizo perder el miedo. Lo examinó, y luego lo inscribió, pues el proceso sería largo: había que hacerle una extracción y varios empastes, pero en la muela del dolor, por el momento, solo se podía hacer una cura de menor cuantía, pues tenía infección. Además, le recetó antibióticos y le dijo que sacara un turno para una próxima consulta. Esa noche, por primera vez en varios días, Raydel pudo dormir.
Al cabo de una semana, el día del turno, se encontró al llegar a la Clínica con que no había agua, así que no le quedó más remedio que cambiarlo. Volvió a la semana siguiente y se encontró con que no había corriente. Los días iban pasando y la muelita de marras amenazaba con dolerle otra vez. No le quedaba otra opción que extraerse la muela en cualquier sala de urgencias, y así lo hizo.
Raydel no quería perder la oportunidad de lucir una sonrisa con todos los dientes, aunque no fueran propios, así que siguió yendo a la Clínica con regalos y atenciones. Pero entre la falta de agua, guantes, medicamentos y electricidad, transcurrió un año.
Por fin terminó con los arreglos, así que ahora solamente le faltaba la prótesis. Lo apuntaron en la lista y le dijeron que esperara el telegrama.
Pero mientras esperaba su turno para apuntarse, escuchó las experiencias de varios pacientes. Uno comentó que después de dos años esperando “el telegrama”, menos de dos meses después de tener la prótesis, se le partió un día comiendo galletas. Una anciana se quejaba de que no era la primera vez que venía para que le pegaran un diente caído a la prótesis: “Me cobran 2,50 y tengo que recogerla mañana.” Se sorprendió cuando una mujer que llevaba un año esperando por su telegrama le aseguró que debía tener paciencia.
Después de escuchar estos truenos, Raydel comprendió por qué hay tantos cubanos que andan sin dientes. En Cuba, “resolver” una dentadura postiza es un verdadero dolor de muelas.
*Maestra jubilada. Opositora y periodista independiente. Colabora con Primavera digital y vive en Lawton, La Habana.

jueves, marzo 24, 2011

En Cuba no te mueres de hipertensión arterial…, te mueres de rabia.

Para subirle la presión a un santo .
Centro Habana, La Habana, 24 de marzo de 2011, (PD) Tengo un amigo que fue declarado hipertenso desde que tenía 25 años. Tiene indicado tomar diariamente 25 miligramos de Enalapril, para que la presión no le suba cuando se disguste o se ponga nervioso. Pero con frecuencia no hay la medicina en la farmacia donde le corresponde comprar. Ubicarla es cuestión de suerte. Quizás los farmacéuticos no tengan ganas de trabajar y no lo ayuden a localizarla. Recientemente una empleada, mientras saboreaba un helado de fresa, le dijo: “Ni la busques, que está en falta en toda La Habana por culpa del bloqueo”. Pero mi amigo encontró la medicina en otra farmacia, a menos de quinientos metros.
Hace unos días mi amigo llegó al Cuerpo de Guardia del Policlínico “Nguyen Van-Troi”, del municipio Centro Habana, con la presión alta: 130 con 180. Una larga cola esperaba por el médico. Cuando mi amigo empezó a vomitar, su esposa golpeó la puerta del consultorio para alertar al médico. Este reaccionó molesto. Le dio una pastilla y le dijo secamente: “Tómesela y espere”. Mi amigo se sentó un rato a esperar su turno, pero la peste que salía del baño aumentó su dolor de cabeza y le provocó más vómitos. Un enfermero se percató de la gravedad del asunto y bajo su responsabilidad, buscó otro médico que sin pensarlo, lo oxigenó en la sala de observaciones y le indicó un medicamento que resultó efectivo.
Foto debajo a la derecha tomada de Primavera digitial, un Servicio de Psiquiatria en Cuba, no sabemos cual es.
A la mañana siguiente, regresó al Cuerpo de guardia para chequearse la presión. La doctora le dijo: “Tú lo que tienes es que no has desayunado”. Y continuó su camino.
Mi amigo decidió ir a otro Policlínico. Cuando ya se iba, entró un caso de urgencia: un hombre con paro respiratorio. Una enfermera intentó reanimarlo con golpes en el pecho. No acudió ninguno de los Médicos que a menos de cinco metros consultaban pacientes, como si no escucharan los gritos de los familiares del hombre que agonizaba.
Mi amigo se fue al Policlínico “Mártires del Corintia”, en El Vedado. El Cuerpo de guardia estaba vacío, la consulta cerrada. Recorrió el centro sin resultados. Parecía un campamento de fantasmas. Pasados veinte minutos, apareció un galeno pelado al estilo mohicano que escuchaba heavy metal con audífonos. Después de tomarle la tensión arterial, le indicó el medicamento y con indiferencia recomendó que diera “una vuelta por ahí” y regresara una hora después. Con su malestar a cuestas, mi amigo fue en busca de la enfermera para recibir el tratamiento, pero la muchacha chismeaba por teléfono y se quejaba de los sinvergüenzas que son todos los hombres. Cuando le extendió la receta, le dijo con cara feroz: “Chico, ¿tú no puedes esperar que yo termine de hablar?”
Dice mi amigo que sus últimas experiencias, que son como para subirle la presión arterial a un santo, lo han convencido que su problema no es tan grave, que morirá de cualquier cosa excepto de hipertensión arterial.
*Periodista independiente. Reside en Centro Habana, Ciudad de La Habana, Cuba y colabora con Primavera digital.

viernes, agosto 13, 2010

Los cubanos se preguntan: ¿Dónde están los medicamentos?

¿DONDE ESTAN LOS MEDICAMENTOS?
Regla, La Habana, Cuba, 12 de agosto de 2010, (PD) Los cubanos se preguntan a dónde han ido a parar los medicamentos. Su falta ha ocasionado graves problemas de salud para muchos que necesitan a diario de los mismos.
Fuentes consultadas en diversas farmacias de la capital habanera, arrojan que más de 200 medicinas están en falta.
“Los estantes son la viva estampa de la falta de medicinas que hay en el país”, comentó una señora visiblemente molesta.
Según el gobierno cubano debido al “bloqueo”, no hay materia prima para la elaboración de muchos de los fármacos. Medicamentos como Gravinol, Clobetazol, o calmantes no existen en las farmacias. El pueblo no cree que la culpa sea del bloqueo estadounidense, sino de la falta de presupuesto que tiene el gobierno para la compra de la materia prima.
Foto: Estante de una Farmacia, foto de la autora del la nota.
*Periodista independiente cubana. Radica en La Habana y forma parte de la publicación: Primavera digital. E-mail: ainimv@yahoo.com