Una mujer enferma, con un padecimiento renal
crónico desde hace más de veinte años, revela las irregularidades que suceden
en el Centro
Clínico de Nefrología, Hospital Joaquín
Albarrán Domínguez, capitalina institución hospitalaria conocida de
forma popular, por el Clínico de 26 debido a su ubicación en la concurrida avenida.
Instituto de Nefrologia. La Habana Cuba
Según la perturbada señora, quien forma parte
del grupo de personas que ha sido perjudicado por esta situación, asegura que
la cifra de trasplantes renales fallidos ha ido en aumento en los últimos
tiempos por las incongruencias del personal especializado.
Desde el municipio Güira de Melena,
territorio de la provincia Artemisa, nos llega el reporte de Yolanda Gisela
Cruz López, quien pone al desnudo la penosa realidad por la que atraviesan
varios de los pacientes a los que les fueron implantados sin éxito órganos
renales en esa institución médica en los últimos meses y hoy sufren dos veces los daños y perjuicios
que esto ha acarreado a su ya lamentable estado de salud; fracasos que muchos
de los pacientes afectados atribuyen a la negligencia médica e incorrectas prácticas
utilizadas por los galenos a la hora de llevar a cabo la cirugía operatoria y
selección del órgano a implantar.
También culpa al ineficaz sistema de Salud Pública
cubano de utilizar el tema con meros fines propagandísticos, a la vez que disimula
los reales fracasos que han tenido los trasplantes de riñón en este Instituto
Yolanda G Cruz , testimoniante
Yolanda planteó: “Hace algún tiempo varios de los trasplantados de riñón en el Hospital
de Nefrología “Joaquín Albarán Domínguez” han sufrido la decepción del fracaso
al igual que yo; y hoy, en vez de avanzar clínicamente como esperábamos; retornamos
a la inicial etapa de hemodiálisis por culpa de alguien que no realizó
correctamente los procedimientos establecidos a la hora de la intervención
quirúrgica que supondría una mejoría para nuestro estado de salud, y ahora
continuamos doblemente afectados y a la espera que estos incompetentes doctores
decidan o les dé la gana de volver a trasplantarnos”.
Además, destaca: “Durante este tiempo en el que he vuelto a las hemodiálisis, he podido
conocer de varias personas que en igual condición clínica que yo fueron intervenidas
quirúrgicamente para implantarles un órgano que dejó de funcionarles al poco tiempo
de la cirugía. Por este motivo me han tenido que retroceder a las sesiones para
desinfectar el organismo y con ello aspirar tener un mayor tiempo de vida,
también a: Mercedes Caballero, Luis Ramos, Yuniel López, Iliane Fajardo y
Daymis Salazar, todos pacientes de la institución hospitalaria mencionada”.
Durante el diálogo con Yolanda Cruz, narró
los muchos años de calvario y dolor que ha tenido que pasar y aún pasa, debido
a su condición clínica. Explicó como tuvo que esperar sin justificación médica,
durante quince largos años, realizando tres sesiones de hemodiálisis semanales para
poder acceder a un trasplante de riñón que no resultó por las barbaridades de
los doctores, además de lamentar ver como se desgasta su organismo ante la mirada
indiferente del Sistema de Salud cubano, hasta tanto se dignen a realizarle de
nuevo el trasplante.
Desarrollar las
investigaciones de las enfermedades renales y ser el centro de referencia
nacional de la especialidad. Es el rector de la docencia de pregrado y
postgrado en la formación de especialistas en Nefrología y Trasplantología
Renal en el país. En el radica el Centro Coordinador Nacional de Transplante
Renal, el cual dirige, organiza y coordina a nivel nacional la atención al enfermo
renal crónico terminal en tratamiento sustitutivo.
INFORMACION GENERAL
Es un instituto de
investigación, de nivel nacional
Como parte de nuestro trabajo de acercar a los médicos
cubanos a las páginas casi olvidadas del acontecer de los médicos cubanos e instituciones
que tuvieron un papel destacado en el desarrollo de la medicina cubana; traemos
a esas páginas documentos e informaciones que significaron jalones en la
historia reciente de nuestro país. Siempre pedimos a los lectores que nos hagan
llegar informaciones o documentos que puedan
resultar de interés para los profesionales de la salud en Cuba o en el Exilo, a
los efectos de publicarlos en este Blog. (El Editor del Blog de Medicina Cubana)
Federación Médica de Cuba. Fundada el 24 de octubre de
1925. Tenía como objetivos contribuir a la elevación del nivel cultural y
científico de sus integrantes, velar por el cumplimento de la ética profesional
y por la protección de sus asociados.
Durante la primera mitad del siglo XX se mostró con
frecuencia la digna conducta de los médicos cubanos, que tuvo uno de sus
momentos más elocuentes en la posición asumida por los integrantes de la
Federación Médica de Cuba, quienes se fundieron en la lucha por hacer realidad
proyectos de beneficio gremial y social.
El 24 de octubre de 1925 se reunieron en La Habana más
de 2 000 médicos de varias regiones de la Isla, para dejar oficialmente
constituida esa institución, creada con el propósito de elevar el nivel moral y
cultural de sus integrantes, exigir el cumplimiento estricto de las reglas de
ética profesional y proteger a los asociados en cualquier contingencia legal.
Su primer presidente fue el doctor Juan Guiteras Gener, ilustre médico
matancero y reconocido salubrista cubano, quien falleciera cinco días después
de su elección.
Dr Juan Guiteras
El primer antecedente de la Federación Médica de Cuba
se remonta a la fecha del 29 de octubre de 1835, cuando el Diario de La Habana
publicó un artículo firmado por el doctor Manuel Valdés Miranda con el
seudónimo de El Médico del Campo. El autor daba noticia de que en París se
había fundado una Asociación Médica de Socorros Mutuos, cuyo ejemplo se había
seguido en Madrid, y sugería que se hiciera lo mismo en Cuba. La propuesta de
Valdés Miranda se fundamentaba en las aspiraciones de impedir que los médicos
se desacreditaran recíprocamente, de que contaran con protección en caso de
invalidez y de que sus viudas e hijos recibieran amparo.
La fundación en 1861 de la Real Academia de Ciencias
Médicas, Físicas y Naturales de La Habana había comenzado a orientar las
inquietudes de carácter científico, pero en el orden profesional se constataban
problemas que requerían soluciones urgentes. El primer intento formal de los
médicos cubanos para colegiarse tuvo lugar el 15 de julio de 1874 en
Cienfuegos, fecha en que los galenos en ejercicio en aquella ciudad solicitaron
al gobernador general su autorización para organizar un Colegio de Ciencias
Médicas que creara un fondo de socorro para casos de necesidad de sus miembros
y sus familiares, formara lazos en los cuales reinaran la armonía y el decoro,
celebrara reuniones para la discusión de temas científicos y acordara medidas
convenientes a los intereses profesionales. Todo parece indicar que la propuesta
no fue atendida. A este intento siguieron otros en Cienfuegos, Matanzas y La
Habana, ninguno de los cuales tuvo éxito.
Después de otras fracasadas tentativas de los médicos
criollos por organizarse en tiempos del dominio español, el doctor Enrique
Núñez de Villavicencio y Palomino propuso en 1910 la creación de un Colegio
Médico Nacional, dividido en colegios provinciales y municipales. Pero la idea
lesionaba los intereses de algunos centros regionales, por lo que también se
malogró.
Angel Arturo Aballi
Con tales antecedentes, en 1925 el doctor Alberto
Recio Forns propuso fundar la Federación Médica de Cuba, previa celebración de
una asamblea en La Habana, -que reuniera el mayor número posible de galenos de
todo el país-, y de un Congreso Médico de Ética y Defensa Profesional. Para
garantizar el éxito de ambos actos, que debían celebrarse el 24 de octubre de
1925, se designó una comisión organizadora. Tras una intensa campaña de
propaganda se logró reunir a un número considerable de médicos, que discutieron
el Reglamento y los Estatutos por los cuales se regiría la agrupación, los
cuales debían ser aprobados por el gobierno provincial antes de ser propuestos
a la Asamblea Magna. En esa reunión se eligieron la Junta Nacional y el Comité
Ejecutivo de la nueva organización. Para la Junta Nacional fue elegido
presidente el doctor Juan Guiteras Gener, y para el Comité Ejecutivo, el doctor
Ángel Arturo Aballí.
En el Congreso de Ética y Defensa Profesional se
estudiaron y discutieron las mociones generadas en la reunión anterior. En la
Asamblea Magna, celebrada después en el Teatro Payret, se proclamaron las
directivas previamente electas para la Junta Nacional y el Comité Ejecutivo. El
doctor Guiteras pronunció allí su último discurso.
En aquella asamblea dio sus primeros pasos la pujante
y prestigiosa Federación Médica de Cuba, que brindó espacio a los esfuerzos de
una pléyade de relevantes médicos de la Isla, unidos en la defensa de sus
intereses profesionales, como base para su superación colectiva y garantía de
una mejor y más responsable protección a la salud pública. Surgida por
imperativos de la época, del medio y de los intereses, la organización
desarrolló una activa campaña en beneficio de la salud del pueblo cubano en
general y de los médicos en particular, pese a los ataques que recibía de parte
de sus detractores y hasta de algunos gobernantes.
La organización funcionó con el nombre de Federación
Médica de Cuba hasta 1944, año en el cual se dictó un Decreto Presidencial que
establecía la colegiación obligatoria para todo profesional universitario. Por
ello, desde 1945 cambió su nombre por el de Colegio Médico Nacional, que
mantuvo hasta 1962....,
Bibliografía
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en Tribuna Médica, 23 (359-360): 72, 1950.
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Médica, 23 (359-360): 5-25, 1950.
10.Roig de Leuchsenring, Emilio: Juan Guiteras Gener: uno de los
higienistas más notables del mundo, Editorial Alfa, Habana, 1938
El 25 de abril del presente año una nota informativa en la prensa acompañada
de un video ponía en alerta a los medios sobre una grave
contaminación ambiental por plomo en dos comunidades pertenecientes a la
localidad de Guanabacoa, una extensa suburbanizacion de La Habana, la nota dice
así:
Las comunidades Yuca 1 y 2 en Guanabacoa, ciudad de
La Habana, han tenido que protestar utilizando carteles y pinturas en las
paredes para que las escuchen. Sin embargo, las autoridades no han resuelto la
contaminación por plomo con la que conviven. (Santelli,
2016)
Ampliando la información el sitio independiente Cibercuba, señalaba que, “el
origen del problema puede encontrarse en que la comunidad fue creada sobre
vertederos de ácido de baterías, lo que tiene un alto contenido de plomo. El
conjunto de viviendas fue construido en 1998 para albergar a familias afectadas
por ciclones y derrumbes. De momento, las autoridades no han divulgado el caso
de contaminación, a pesar de la gravedad del asunto, y de que puede acabar
perjudicando a buena parte de los residentes en el lugar, especialmente a los niños.
Las familias viven temerosas de que sus hijos pierdan la vida a corta edad a
causa de los efectos dañinos del plomo en la sangre, que en algunos alcanza más
del 20%, cuando un 10% es el valor
considerado normal”. (Baluja, 2016)
Este y otros temas relativos a la contaminación ambiental en Cuba son
conocidos, cuando el trabajo paciente y profesional de los comunicadores independientes
logran superar la censura del régimen y el secretismo de los funcionarios de la
salud en el país; para darnos una información veraz que al compartirlas, se convierten en
ciudadanos que no solo reportan esas incidencias sino que se hacen parte de la
solución del problema.
La intoxicación por plomo en estos dos asentamientos no es nada nuevo.
Desde abril del año 2013 el conocido periodista independiente, Augusto Cesar
San Martin en un extenso artículo señalaba los
inconvenientes que han pasado los habitantes de estas comunidades después de
expresar sus quejas a las autoridades competentes. El artículo muestra que el
problema es de larga data y que no hay soluciones a mediano o corto plazo.
Algunas notas del comunicador señalan:
Hice
varias peticiones de análisis de sangre a los niños de la comunidad, a la doctora
Annia Lemus, directora del Policlínico Machaco Ameijeiras entonces y actual
Presidenta del Poder Popular en Guanabacoa. Después de un año, tomaron muestras a los niños que sólo llevaban meses en el albergue. Los análisis
resultaron negativos pero nunca los mostraron. Cuando solicité la comprobación
por escrito, se había perdido el documento”. “Dijeron que no había problemas de
contaminación pero nunca mostraron los resultados”, tomaron las muestras de los
recién albergados, ninguna de los que llevamos tiempo expuestos a la
contaminación”.Los resultados escritos en una Inspección sanitaria
ejecutada en el 2009, a cargo de especialistas de Salud Pública, constatan
“grandes saturaciones higiénico sanitarias con peligro eminente para los
moradores”. La inspección detalla los riesgos epidemiológicos que existen por desechos en los alrededores y anuncia los
riesgos de brotes epidémicos, pero no
menciona la contaminación del plomo.“Lo que más me ha causado desesperanza es la
respuesta ofrecida de un titulado máster del tema medioambiental”, explica Vivian.
“Ese funcionario nos recomendó no comer frutos del patio y no caminar descalzos
por la tierra. Le dije que debían tomar otras medidas, de lo contrario elevaría
las quejas y me respondió: Si escribe la queja
la carta llega a mis manos y yo le doy la respuesta que quiera”. (Albistur, 2013)
Hace 6 meses la comunicadora independiente, Alicia Fernández, retoma
el tema del posible envenenamiento por plomo en las comunidades Yuca 1 y 2, en
un artículo publicado en la red donde señala entre otras cosas lo siguiente:
Los
asentamientos se levantaron hace más de 20 años sobre terrenos en los que antes
Cubana de Bronce arrojaba residuos de su producción. La idea inicial era que
fueran albergues "transitorios", destinados a acoger damnificados de
ciclones, derrumbes y otras desgracias. Sin embargo, algunos de sus habitantes
llevan décadas allí."Hay plomo por todas partes", asegura.
"Si vas al patio y remueves un poco la tierra empiezas a encontrar los
pedazos. Y los niños juegan con ellos”. En la misma tierra donde juegan los
niños, se siembran plátanos, calabazas y boniatos que los vecinos consumen."Hace
un tiempo una madre mejor informada consiguió que, a través de amistades, le
hicieran a su hija unos análisis de sangre. Los resultados confirmaron las
sospechas, tenía envenenamiento por plomo. El caso fue silenciado y a la
familia, milagrosamente, le dieron un apartamento", relata una mujer.
"Así fue como nos enteramos de que el plomo en sangre mata". (Fernandez,
2015)
Por la misma fecha en que esta periodista independiente informó del
problema en el asentamiento de Yuca 1 y 2; un hecho circunstancial se produjo
en el barrio de Parraga, cuando un número
no precisado de niños se intoxicaron con plomo después de un vertimiento irresponsable
de un reparador de baterías (acumuladores) en esa localidad. La nota apareció en el sitio web Cubanet.
Antes de continuar con este problema de contaminación medioambiental
que afecta una comunidad dada, sería bueno aclarar que la intoxicación o
envenenamiento por plomo es un problema muy serio de salud que debe
comprometer, cuando se presenta, a las autoridades y profesionales de la salud
y a las grupos expuestos. Deben establecerse medidas inmediatas que puedan eliminar
o paliar los efectos que se presentan y que afectan de manera grave la salud de
un conjunto de personas que realmente han sido expuestos al contacto con este
metal.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su última nota sobre la
intoxicación por plomo señala entre otros asuntos, lo siguiente:
El plomo es una sustancia tóxica que se va
acumulando en el organismo afectando a diversos sistemas del organismo, con
efectos especialmente dañinos en los niños de corta edad.El
plomo se distribuye por el organismo hasta alcanzar el cerebro, el hígado, los
riñones y los huesos y se deposita en dientes y huesos, donde se va acumulando
con el paso del tiempo. Para evaluar el grado de exposición humana, se suele
medir la concentración de plomo en sangre. No existe un nivel de exposición al
plomo que pueda considerarse seguro. La intoxicación por plomo es totalmente
prevenible. (N°379, 2015)
En la comunidad científica cubana se ha considerado el problema de la
contaminación y posible envenenamiento por plomo, sobre todo en los niños. Situación
que no es privativa de país alguno.
·En Cuba se realizó en el año 1992 un estudio donde
se determinó el plomo en sangre en niños entre 1 y 4 años de edad, que vivían
en zonas de alto tráfico. El porcentaje de niños con plomo en sangre por encima
de 10 µg/dl fue sólo del 16 % en la zona expuesta y del 6 % en la no expuesta.(Cañas RC, 1992)
·En el año 2003 se realizó un estudio de niveles de
plomo en sangre y otros factores asociados a niños residentes en el municipio
de Centro Habana. Las madres respondieron un cuestionario acerca de hábitos y
conductas que exponen a los niños a la intoxicación con plomo; 40 % de ellos
tenían el plomo en sangre superior a 10 µg/dl. Los factores asociados fueron,
entre otros: no lavarse las manos antes de alimentarse, jugar con juguetes de
plomo, llevarse juguetes a la boca y comer tierra.En los niños
expuestos resulta frecuente encontrar niveles elevados de plomo en sangre. Los
hábitos, las conductas riesgosas y el hacinamiento fueron los factores que
mayores asociaciones tuvieron con los niveles altos de plomo en sangre,
señalaron los autores. (Aguilar Valdés, Juan, Más
Bermejo, Pedro, Romero Placeres, Manuel, García Roche, René, Sardiñas Peña,
Olivia, & Orris, Peter, 2003)
·Entre los años 1986-1992 se desarrolló un estudio
sobre los niveles de plomo en las aguas de consumo humano en Cuba. El objetivo
del trabajo fue determinar sus concentraciones en aguas de las principales
fuentes de abastecimiento en Cuba, y comprobar el cumplimiento de la
concentración máxima admisible establecida. Los autores señalaron en ese
estudio que: de forma general, puede considerarse que no existen condiciones
propicias para la contaminación del agua con plomo en el sistema de
distribución de acueductos para localidades de más de 5 000 habitantes, ya que
no se han detectado valores de pH y dureza total en las aguas que propicien la
migración del plomo de las tuberías. Ambos parámetros son controlados
periódicamente mediante el sistema de alerta en la Vigilancia de la Calidad del
Agua que lleva a cabo el Ministerio de Salud Pública. (Maricel García-Melián, María
Teresa Hernández-Peñalver, 2003)
Pero lo que sorprende de este
problema es que, presentándose la grave realidad de un conjunto de personas
afectadas por esta contaminación, se asumen posiciones y actitudes indolentes e irresponsables; conductas que socaban el buen nombre y la dedicación honesta
de la práctica médica y muestran un accionar imprudente de las autoridades de
salud que comprometen a personas a las cuales, en tanto deben de proteger, las
exponen a riesgos de salud de graves consecuencias.
La posible intoxicación colectiva por plomo de las comunidades Yuca 1
y 2 en la cercanías de Guanabacoa, esto en la Ciudad de la Habana, debe ser
objeto de inmediata atención por las jurisdicciones de salud a los cuales les
compete y son responsables del cuidado de estas personas en número tal que
constituyen una población de 427 habitantes, de ellos, 126 niños de 0 a 16
años, 262 personas de 17 a 60 años y 39
de 60 o más. En pocos años se amplió con una
población similar creándose Yuca 2, lo que quiere decir que la población
afectada puede superar el millar.
Las personeros del régimen, debemos de suponer que fueron los
funcionarios de la Oficina de la Vivienda; nunca debieron de asentar tal
número de personas en terrenos que
habían sido utilizados por una fábrica de baterías para autos (acumuladores),
fuente primaria de contaminación por plomo y que también fue utilizada por una
empresa de trasformación del cobre (Cubana de Cobre).
La conducta y desempeño de las autoridades de salud son reprobables y
engañosas. Algunos habitantes que se quejan son trasladados a otros lugares en
tanto que una inspección sanitaria del 2009 señalaba “grandes
saturaciones higiénico sanitarias con peligro eminente para los moradores”
sin mencionar el envenenamiento por plomo. Un especialista de alta calificación
recomienda a los vecinos “no comer frutos
del patio y no caminar descalzos por la tierra”…, si se quejan la carta llega a mis manos y yo le doy la
respuesta que quiera”. Como pueden apreciar, es una forma indigna de dar
respuesta a un problema apremiante de salud colectiva.
En algunos casos se hizo examen en orina pero no en sangre para
determinar los niveles de plomo. Cuando se realiza los exámenes no son concluyentes
en tanto que algunos se han buscado la forma de hacerse estas investigaciones
mediante gestiones personales; cuando hay alguna confirmación de algún caso que
surgiere la intoxicación por plomo se asume el secreto y las soluciones individuales.
Todo esto cuando se sabe que un problema como este conlleva concientización y
participación de las comunidades afectadas.
En la posible contaminación o envenenamiento por plomo en las
comunidades Yuca 1 y 2 ha habido y aún hay un comportamiento irresponsable y reprobable
de las autoridades del régimen como son los funcionarios de la Oficina de la Vivienda, los funcionarios
del Poder Popular y en particular las autoridades de salud locales (MINSAP) ;que han minimizado el problema al
punto que desde el año 2009 hasta donde
llega la informaciones, han obviado los procedimientos para establecer una
intervención ambiental ante este problema de salud que empezó cuando cientos de
personas fueron asentados sobre un terreno ya envenenado.
Hasta donde sabemos no hay una intervención ambiental por intoxicación
por plomo como ser recomienda (Ceto, 2003).
Los elementos fundamentales de un programa efectivo se caracterizan por incluir
estrategias para: reducir la exposición
a los medios ambientalmente contaminados, educar de manera amplia a la
comunidad respecto del riesgo que representa el plomo, proporcionar servicios
de intervención en materia de salud a las poblaciones potencialmente expuestas ,
desarrollar una infraestructura comunitaria para proporcionar un apoyo a largo
plazo a través de los elementos de programas de intervención ambiental ,llevar
a cabo monitoreo para evaluar la efectividad del programa y modificarlo en caso
necesario.
Los especialistas en el control del envenenamiento por plomo en
comunidades, donde el suelo o el agua entre otros están contaminados por este
metal señalan que , el éxito en el manejo
de los sitios contaminados por plomo puede alcanzarse si los encargados de
aplicarlo trabajan de manera conjunta con las autoridades locales en la
identificación de las metas adecuadas del proyecto, diseñando y ejecutando
seguidamente estrategias de intervención ambiental y programas de intervención
en salud y educación que respondan a dichas metas.
En las comunidades cubanas de Yuca 1 y 2, no ha ocurrido nada de esto.
Tal vez arrastrando una prolongada y peligrosa contaminación por plomo; la
única respuesta de los autoridades han sido los procedimientos sesgados, el
comprometido silencio, la anulación de algunos que disienten y sobre todo; el
velado y ruin desempeño que hacen dudar de los más simples propósitos de los proveedores de salud; que deben ser el cuidar de una comunidad que
le es parte, en tanto que asumen una
innoble tarea que no entendemos que pretenden y a donde esto les conduce.
*Dr.
Eloy A. González (Buenavista, VC. Cuba, 1949). Médico Especialista en
Oncología. Profesor Instructor de Farmacología de la UH. Consultor de GLG.
Blogger. Exiliado y radicado en Fort Worth, TX. Contribuye con artículos de
opinión sobre Cuba en distintos sitios Web sobre Salud y DDHH, entre otros.
Colabora con el Semanario Panorama de Fort Worth, TX, de forma regular y sus
contribuciones abarcan temas variados. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com. Web:
http://medicinacubana.blogspot.com
Referencias:
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Pedro, Romero Placeres, Manuel, García Roche, René, Sardiñas Peña, Olivia,
& Orris, Peter. (2003). Niveles de plomo en sangre y factores asociados, en
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¿Quién se acordará que hace algunos años este fue uno de los mejores
centros de salud de toda Cuba? Seguramente muy pocos, pues lo único que queda
del Hospital Materno Infantil Lebredo en el municipio de Arroyo Naranjo son
unas espantosas ruinas, aprisionadas por enormes marabúes que han desplazado a
las hermosas áreas verdes de la Loma de la Esperanza, donde en 1902 se ordenó
la construcción de esta instalación, dedicada originalmente a los pacientes con
tuberculosis.
Las destrozadas paredes sucumbieron al desfalco incesante de sus
ladrillos y ya no contienen las huellas de lo que fuera este enorme centro
hospitalario. Pero una escultura, característica de las construcciones de los
inicios del siglo XX y ubicada en la misma entrada, aún refleja algo del
fenecido esplendor de este legendario edificio.
El aire puro del lugar propiciaba que fuera un ambiente ideal para los
pacientes que sufrían tuberculosis. Pocos conocen que los montes verdes de sus
alrededores fueron el último paisaje que vio Rubén Martínez Villena antes de
morir.
A Laura Marrero, vecina de la zona, le conmueve pensar que allí
trabajó por más de 30 años su difunta madre. “Este hospital era nuestra vida, era el orgullo de todo el barrio, y mi
madre mantenía a toda la familia con su puesto de enfermera allí”, afirmó.
La señora también señala que, por su calidad constructiva, la amplitud
en sus recintos y los hermosos jardines que lo rodeaban, en muy poco tiempo
ganó un gran prestigio dentro de los centros de este tipo en el país.
“Después del (año) 59, fue
convertido en el Instituto de Desarrollo de la Salud y, por problemas en la
estructura, fue remodelado en los años 80. Luego pasó a ser un hospital materno
infantil”, relata Rogelio Aguilera, vecino del lugar por más de 50 años.
“Tenía buenos doctores y
especialistas. Aquí llegaban personas de muchos poblados de La Habana y de
otras provincias a atenderse”, añade.
A inicios del 2000, según sigue contando este vecino, decidieron
volver a darle mantenimiento al edificio pero nunca volvió a ser el mismo. “Dijeron que la estructura se estaba
hundiendo. No sé cómo, pero al final nada se hizo por rescatarlo y lo dejaron
en el abandono”, comenta.
En uno de sus gruesos muros de mampostería, lo único que dejaron
quienes se suponía repararan el inmueble fua una consigna pintada por los
albañiles de la empresa encargada: “Bush,
cara de guante, no hay agresión que Cuba no aguante”
“Tal parece que lo principal de
esa empresa es la propaganda barata y no la rehabilitación de edificios”,
refiere Rogelio, con una expresión de risa en su rostro.
Ruinas
sin amparo
“La situación la conocen todos
los dirigentes, sobre todo los de Salud Pública, y no han hecho nada ni
siquiera por demoler el edificio”, afirma Jesús Rodríguez, quien vive justo
al frente de la instalación. Para su desgracia, “eso se ha convertido en un criadero de mosquitos. Muchas personas
inescrupulosamente han entrado al lugar a recoger ladrillos y azulejos para sus
casas. También adentro se han alojado personas con problemas mentales, los
“rascabuchadores” (acosadores sexuales), y se han dado muchos casos de asalto”,
Lázara Montero comenta que cuando transita cerca del lugar lleva
siempre en su bolso una tijera u otro objeto punzante para protegerse, en caso
de un asalto.
“Antes éramos un barrio
privilegiado. Aquí siempre hubo agua y electricidad las 24 horas, pues todas
las instalaciones estaban interconectadas al hospital”, señala.
Por su parte, Laura Marrero ya perdió la fe en que su barrio recobre
el esplendor de años atrás. “Nos han
marginado completamente. Ahora dicen que este barrio es malo, pero no es así.
Los que decidieron dejar abandonado el edificio nos dejaron atrás a nosotros.
Nos han destruido el orgullo de nuestra zona y nadie se ha pronunciado por
esto”.
Los vecinos solo rememoran los tiempos gloriosos de este centro
hospitalario. El estado actual del inmueble impide que sea rescatado de las
ruinas. Mientras tanto, este gigante abandonado, de cinco pisos de atura y con
una vasta área a su alrededor, seguirá allí esperando por los milagros y la fe
con la que alguna vez un doctor decidió que se llamara Hospital de la
Esperanza.
*Manuel Díaz Mons: Nacido en La Habana, se graduó en
la carrera de Ciencias Informáticas en el 2007, ha colaborado en diversos
proyectos digitales del Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas y de
manera autodidacta ejerce el periodismo desde el 2010 publicando en blogs y
medios nacionales y extranjeros.
Fuente: CUBANET.
Las fotos son del autor del artículo
Por tercera vez se desploma un techo del salón de operaciones en el
cuerpo de guardia del Hospital Universitario General Calixto García.
El primero de agosto ocurrió el derrumbe mientras transcurría la
guardia. Por suerte no hubo lesionados, ni por parte de los paciente, ni de los
trabajadores, comentan colegas míos que se encontraban de guardia ese día.
Luego del accidente se decidió realizar las urgencias en el quirófano
de la antigua sala de Poli traumatizados, que deshabilitada con la reparación
capital del actual cuerpo de guardia.
Al día siguiente de haber ocurrido derrumbe, paradójicamente en
espacios informativos de la TV cubana, se daba a conocer el funcionamiento del
recién inaugurado Laboratorio Clínico en el mismo hospital, en el cual según la
noticia, se instalaron nuevos equipos que facilitarían la mejor atención a los
pacientes que acuden al él.
Servicio de Urgencia del Hospital Universitario "Calixto Garcia" Foto Hablemos Press
Después de la reinauguración del Cuerpo de Guardia, en el año 2012.
Luego de haber estado más de 10 años en espera de su terminación, en este
centro asistencial, que es uno de los que más atiende pacientes en la capital,
se han llevado a cabo varias reparaciones.
“Estos salones tampoco tienen las condiciones que se requieren,
iluminación, climatización y la falta de agua que dificulta el trabajo”,
refieren los cirujanos en las entregas de guardia.
Las acciones de reparación, a pesar de haberse extendido en el tiempo,
no tienen la calidad que requieren. Las filtraciones, el mal acabado de las
obras y la poca funcionalidad de las mismas, en muchas ocasiones, entorpecen el
trabajo para una mejor atención al paciente.
En mi opinión, estas reparaciones son solo superficiales y no tienen
en cuenta la vieja estructura del añejo hospital, la cual requiere de una mayor
inversión. Además que no se corresponde con la cantidad de pacientes atendidos
en el mismo, aunque en este las condiciones no son buenas, los pacientes lo
prefieren ante otros con peor situación.
En las visitas constantemente realizadas por el ministro de salud al
centro hospitalario, solo señalan dificultades en cuanto a la atención al
paciente y en las condiciones de trabajo, que son pésimas.
*Dr. Eduardo Herrera Duran, es médico especialista en Cirugía. Reside
en la ciudad de la Habana, Cuba y trabaja en el Hospital Universitario “Calixto
García”. Colabora con la agencia cubana de prensa independiente, Hablemos Press,
sobre temas de Salud.
Las
condiciones del Sistema de Salud cubano, se hacen cada vez más difíciles, no
sólo por la falta de médicos y enfermeras, también escasea el personal de
limpieza y la voluntad de buena atención a los pacientes.
Una
señora de nombre María, que vive en la calle Zanja, en esta capital, se dirigió
con carácter urgente al Hospital Calixto García, sito en la calle G, en la
barriada del Vedado en el municipio Plaza. Ella sangraba por el recto a nivel
de hemorragia.
Paciente en estado de embriaguez, golpeado , semidesnudo que se cae de la cama en el cuerpo de guardia.
Desde
las 3 pm que llegó al centro asistencial, estuvo en una camilla con las sábanas
sucias sin cambiar hasta las 10 y 30 de la noche, tanto ella como el piso se
mantuvieron todo ese tiempo con sangre, pues no solo las enfermeras de guardia
dejaron de asearla, sino también estaban carentes en el Hospital de una persona
encargada de la limpieza.
De
igual forma un señor que llegó en estado de embriaguez y con un golpe en la
cabeza, se había orinado y lo mantuvieron en esas mismas condiciones, hasta que
horas más tarde se cayó de la cama -pues no tenía acompañante- se rompió la
nariz y soltó sangre, aunque no lo curaron.(Foto arriba )
Cuando
los pacientes se recuperan y les dan el alta, si no tienen otras sábanas, esas
mismas sucias las dejan en la cama, y allí acuestan a cualquier otro paciente.
HABANA,
Cuba -¿Qué puede hacer un hijo de vecino con un dolor que le atraviesa el
pecho, un ataque de asma, o una subida de tensión arterial, sentado en un
cuerpo de guardia escuchando música instrumental, ante la falta de implementos médicos y la
negligencia o desinterés de muchos trabajadores de la salud?
¿Acaso
la insoportable angina se calma sustituyendo la tableta de nitroglicerina
debajo de la lengua con los acordes de El Bolero, de Ravel? ¿La falta de
boquilla para el aerosol de un asmático se resuelve con Stardust, de Armstrong?
¿La tensión arterial se baja con un Nocturno de Chopin?
Sin
embargo, Maricel Oliva, doblada de dolor, y debido a la falta de papel para
realizarle un electrocardiograma en el policlínico Carlos J. Finlay, de
Marianao, antes de ser atendida en el Cuerpo de Guardia del Hospital Clínico
Quirúrgico Calixto García, en el Vedado, tuvo que escuchar un popurrí de música
instrumental.
Hospital Universitario Gral Calixto Garcia, La Habana ,Cuba
“El
técnico no está. La recepcionista dijo que no me desespere, pues lo mejor para
el dolor en el pecho es la música instrumental, que relaja, hace circular la
sangre y mejora el ritmo del corazón. Para música estoy yo”, me dijo y se tapó
los oídos para no escuchar las notas “combativas” de El Mayor, de Silvio
Rodríguez, en una versión instrumental de la Orquesta Sinfónica Nacional.
En
el área de espera del Cuerpo de Guardia, una señora de la tercera edad, ante la
ausencia del camillero, era conducida hacia la enfermería por una joven que,
sin destreza para conducir la camilla,
topetaba con la pared y se detenía, bajo la melodía de Los ejes de mi carreta,
de Atahualpa Yupanqui.
Una
joven que apenas podía hablar por la congestión pulmonar, parándose de una
silla sin espaldar colocada junto al pestilente baño, se sentó a mi lado y
expresó: “En el policlínico Reina, de Centro Habana, no hay boquilla para dar el aerosol, y cada
vez que tengo reforzamiento tengo que
venir hasta aquí”
En
las más de tres horas que aguardé por mi turno para ser atendido por alguno de
los tres médicos de guardia que atienden las “urgencias”, más de 100 personas
con distintas dolencias pasaron por la sala de espera, y pocas salieron
satisfechas con la atención recibida.
Un
señor que dijo nombrarse Roberto y no
tener miedo a denunciar ningún tipo de negligencia, aseguró que hacía más de
una semana corría del consultorio de la familia, en Centro Habana, al policlínico
Van Troy, en ese municipio, y de ahí a “este Calixto García remozado, pero con
igual desatención”.
“Esto
es lo último que me podía pasar. Me recetaron Enalapril para controlarme una
tensión que por más de una semana osciló entre 200 con 100, pero como no
resultó, pues según la enfermera del consultorio esta tableta no siempre es
efectiva en personas de color, me mandó Captopril y aquí no hay”.
Jóvenes,
adultos, personas de la tercera edad, se preguntan cómo es posible que en una
sobredimensionada potencia médica, con acceso gratuito para todos los
ciudadanos del país, y una hoja impecable de atención a extranjeros, tanto aquí
como en sus países, sea tan difícil aliviar el dolor de un nacional.
Preguntado
Roberto sobre el tema, me contestó para Cubanet: “Estos son unos asesinos
silenciosos. Como trabajan con un pie aquí y otro soñando con una misión en la
selva de Brasil, Timor Leste o en el Ecuador, para resolver sus problemas, poco
les importa que explote quien no tiene
nada que ofrecer”.
Ni
los aumentos salariales que aún no les alcanza para terminar el mes, o el
mejoramiento de las condiciones laborales en algunos centros hospitalario del
país, logran un servicio eficiente por parte de muchos trabajadores de la
salud, que delegan en Debussy, Mozart o Leo Brouwer, la responsabilidad de curar.
*Periodista
independiente cubano, reside en la Ciudad de la Habana, Cuba.
En el bien conocido santuario de San
Lázaro, en el Rincón, municipio Santiago de las Vegas, en la Habana, está radicado un hospital que se
especializa en enfermedades de la piel, que suele atender casos remitidos de
otros centros asistenciales.
En la actualidad solo se atienden
diez pacientes diarios, lo que no satisface ni remotamente la demanda de la
enorme cantidad de necesitados. Esto provoca agrias discusiones que estallan desde
temprano, sobre quien va primero o después.
A partir de las cinco de la mañana
comienzan la ansiedad y la tensión. Hay casos de personas que están marcando
para atenderse desde la noche anterior.
Una persona que había conseguido una
remisión comentó que había ido con su esposa desde la madrugada, y para su
asombro ya se encontraba bastante lejos de los diez turnos que se otorgan.
Esta situación es preocupante, si se
tiene en cuenta que las personas no son atendidas por la gravedad de su afección; o si se trata de un niño,
o un anciano que vive solo; sino del número que se logre alcanzar en la
cola. Es como escoger en una caja un boleto al azar.
Todas las madrugadas un grupo de
personas aguarda en las afueras del hospital del santuario con el deseo de
poder acceder a la atención médica. Muchos deberán volver otro día. En el
pueblo del Rincón llaman a los que esperan “los suplicantes” y eso parece ser
realidad.
Estos enfermos aguardan que se
realice para ellos el milagro de ser atendidos, pues algo que pudo ser sencillo
en la Cuba, diez años atrás, como tratarse una enfermedad de la piel, hoy se
considera un privilegio.