En las comunidades cubanas de Yuca 1 y 2, no ha
ocurrido nada de esto. Tal vez arrastrando una prolongada y peligrosa
contaminación por plomo; la única respuesta de los autoridades han sido los
procedimientos sesgados, el comprometido silencio, la anulación de algunos que
disienten y sobre todo; el velado y ruin desempeño que hacen dudar de los más
simples propósitosde los proveedores de
salud;que deben ser el cuidar de una
comunidad que le es parte,en tanto que
asumen una innoble tarea que no entendemos que pretenden y a donde esto les
conduce.
Ahora un artículo titulado “La
sangre nunca fue amarilla” publicado en el sitio web de periodismo
alternativo: Periodismo de Barrio@periodibarrio,
de la periodista Mónica Baro @Mona_Cuba, sobre el tema de la intoxicación por
plomo en una barriada de San Miguel del Padrón en La Habana; gana un
prestigioso premio internacional de periodismo (Premio Gabo).
Tal vez ahora las autoridades de la Salud de Cuba @MINSAPCuba presten
mejor atención a estos problemas relacionados con la contaminación del medio u
otros que no superan el simple escrutinio científico.
Por: Irina León
Valladares y Lisandra Orraca Guerra
Todo comenzó a principios del mes de marzo cuando un niño de once años,
que cursaba el 6to grado en el seminternado Antonio Guiteras Holmes, con
residencia en la calle Ruiz Calderón, en el municipio de San Juan y Martínez,
provincia de Pinar del Río; fue enviado de vuelta para su casa -por sus
maestras porque tenía fiebre. Ya en su
hogar, lo atendió el tío, pues los padres estaban trabajando y le suministró
una Dipirona en tableta, para que le bajara la fiebre, porque también el niño
estaba afectado por gripe.
En horas de la noche -de ese mismo día- ya cuando los padres habían
llegado a la casa, se percataron de que la fiebre no había disminuido, al
contrario, había aumentado a 45 grados, la criatura estaba de forma literal “hirviendo”.
De inmediato se dirigieron con él hacia el Policlínico Municipal donde el
médico de guardia, sin realizar siquiera un diagnóstico, o hacer algún tipo de
análisis, lo remitió para el Hospital Pediátrico León Cuervo Rubio. Esta acción
es indicativa de que quiso librarse de responsabilidad.
Ya con la remisión en la mano, su papá trata de buscar la ambulancia de
guardia del establecimiento de salud, pero no estaba, lo que implicó que no
tenían ningún transporte para trasladar a pacientes de urgencia. Desesperado el
hombre ante esta situación, salió a buscar por el pueblo un carro particular
para llevarse a su hijo y cuando lo encontró, con un valioso tiempo perdido,
tuvo que pagar al chofer 15 cuc (375 pesos moneda nacional) para que los trasladara
a la cabecera provincial.
Para la desgracia del niño, cuando llegaron al Hospital Pediátrico ya
era tarde, el aumento de su temperatura corporal, muy por encima de lo
permitido, combinado con una crisis respiratoria, le ocasionó un paro cardíaco
y no tuvieron tiempo suficiente, ni siquiera para entubarlo.
A primera hora los médicos pensaban que esta muerte se debía a una
meningitis fulminante, pero después de haberle realizado la prueba –una vez
fallecido- dio negativa a esta enfermedad. Se quedaron los médicos sin explicar
cuál fue la causa del deceso.
Al día siguiente la niña que se sentaba junto a él, en el aula, también
fue llevada para el policlínico con una fiebre muy alta, que no podían hacer
descender, la trasladaron al Hospital Pediátrico y la ingresaron de inmediato. También
le hicieron las pruebas para detectar si era meningitis y dieron negativas.
Todo parece indicar que a partir de ese momento se percataron que podía
ser algo contagioso y médicos del municipio, de la provincia y del IPK
(Instituto Pedro Kourí), se personaron en la casa del niño fallecido. Algún que
otro “sanjuanero”, se aventuró a decir que incluso estuvo allí el Ministro de
Salud Pública.
Estos hechos desataron el caos y el miedo en toda la localidad; se podía
aplicar el dicho de “pueblo chiquito, infierno grande”. Pero lo que, sí abrió
la Caja de Pandora, fue el hecho de que tuvieran que ingresar otros 7 niños de
la misma aula que los dos anteriores (sexto grado).
Se personaron en el colegio médicos y enfermeras, un team de la
provincia de Salud Pública y durante dos días dieron a los niños sendas
tabletas de color rojo que los hacían orinar de ese tono, les causaba dolor de
estómago y el lagrimal también entintado. Pero esto se dejó de hacer.
La mayoría de los padres de los alumnos de esa escuela que estudian
seminternados, decidió no llevar a los hijos a recibir la docencia, por miedo a
que se contagiaran de la desconocida enfermedad. Ello dio lugar a que se
celebraran dos reuniones, presididas por el Director de la Escuela y la
Directora de Salud Pública Provincial, para exigirles a los padres que llevaran
a sus hijos a clases, porque no podían dejar de recibir los conocimientos
necesarios para cursar el grado.
Se garantizó que en cada aula estaría un médico pendiente de ellos.
Estas reuniones no tuvieron el éxito esperado porque los menores siguieron
ausentándose del centro de estudios, a diario eran reportados de 6 a 7 niños
con los mismos síntomas (fiebre y eritema en el cuerpo). Algunas personas
observaron que los niños con padres vinculados a la Salud Pública, fueron los
primeros que dejaron de asistir.
Entonces en ese momento, se comenzaron a aplicar medidas represivas con
los progenitores, amenazándoles con ponerles multas si no permitían que sus
hijos fueran a la escuela e incluso que los educandos serían sancionados.
Mientras pasaban los días y aumentaban los casos, las enfermeras y
médicos comenzaron un pesquisaje por la mayoría de las casas midiéndoles la
temperatura a todas las personas de la localidad.
Hasta el momento, no se sabe a ciencia cierta la causa de todo esto, ya
que las autoridades sanitarias no han informado a la población el origen de
esta epidemia. No obstante, por los síntomas que presentan los niños (e incluso
la maestra de segundo grado, también enferma) y las secuelas articulares con
las que quedó la segunda niña ingresada, algunos se atreven a afirmar que es
chinkungunya.
Es importante que se conozca que la escuela donde todo esto comenzó esta
en pésimas condiciones constructivas; las paredes de las aulas están húmedas,
en la cocina son visible los insectos y roedores, la cisterna está al lado de
una fosa y ambas tienen roturas estructurales, para colmo a unos metros del
local existe un vertedero, la mayoría del tiempo abarrotado de basura. Pero no
solo los alrededores de la escuela están así, el municipio en general sufre de
esta contaminación y las autoridades estatales no hacen nada al respecto.
Todos los niños e incluso adultos que llegan al hospital, al menos con
37 grados de temperatura, son ingresados, primero los mantuvieron por seis
días; pero en estos momentos tienen que permanecer durante diez, bajo mosquitero;
los acompañantes mantenerse todo el tiempo en el hospital –sin salir- con
tapabocas. Al décimo día les hacen análisis de sangre y si todo sale negativo,
son dados de alta.
Aún en estos momentos, más de 20 días después hay unos 50 niños
ingresados en el Hospital Municipal de San Juan y Martínez, en difíciles
condiciones de hacinamiento, para lo cual han tenido que poner camas en los
pasillos porque las salas no dan abasto. Por su parte los niños que presentan
síntomas y estudian en la Escuela Antonio Guiteras -si se sienten enfermos- son
remitidos de forma directa al Hospital Pediátrico.
Esta es -a grandes rasgos- la situación de salud del municipio que se ha
mantenido en silencio, no solo para los locales, pero para todo el país.
El 25 de abril del presente año una nota informativa en la prensa acompañada
de un video ponía en alerta a los medios sobre una grave
contaminación ambiental por plomo en dos comunidades pertenecientes a la
localidad de Guanabacoa, una extensa suburbanizacion de La Habana, la nota dice
así:
Las comunidades Yuca 1 y 2 en Guanabacoa, ciudad de
La Habana, han tenido que protestar utilizando carteles y pinturas en las
paredes para que las escuchen. Sin embargo, las autoridades no han resuelto la
contaminación por plomo con la que conviven. (Santelli,
2016)
Ampliando la información el sitio independiente Cibercuba, señalaba que, “el
origen del problema puede encontrarse en que la comunidad fue creada sobre
vertederos de ácido de baterías, lo que tiene un alto contenido de plomo. El
conjunto de viviendas fue construido en 1998 para albergar a familias afectadas
por ciclones y derrumbes. De momento, las autoridades no han divulgado el caso
de contaminación, a pesar de la gravedad del asunto, y de que puede acabar
perjudicando a buena parte de los residentes en el lugar, especialmente a los niños.
Las familias viven temerosas de que sus hijos pierdan la vida a corta edad a
causa de los efectos dañinos del plomo en la sangre, que en algunos alcanza más
del 20%, cuando un 10% es el valor
considerado normal”. (Baluja, 2016)
Este y otros temas relativos a la contaminación ambiental en Cuba son
conocidos, cuando el trabajo paciente y profesional de los comunicadores independientes
logran superar la censura del régimen y el secretismo de los funcionarios de la
salud en el país; para darnos una información veraz que al compartirlas, se convierten en
ciudadanos que no solo reportan esas incidencias sino que se hacen parte de la
solución del problema.
La intoxicación por plomo en estos dos asentamientos no es nada nuevo.
Desde abril del año 2013 el conocido periodista independiente, Augusto Cesar
San Martin en un extenso artículo señalaba los
inconvenientes que han pasado los habitantes de estas comunidades después de
expresar sus quejas a las autoridades competentes. El artículo muestra que el
problema es de larga data y que no hay soluciones a mediano o corto plazo.
Algunas notas del comunicador señalan:
Hice
varias peticiones de análisis de sangre a los niños de la comunidad, a la doctora
Annia Lemus, directora del Policlínico Machaco Ameijeiras entonces y actual
Presidenta del Poder Popular en Guanabacoa. Después de un año, tomaron muestras a los niños que sólo llevaban meses en el albergue. Los análisis
resultaron negativos pero nunca los mostraron. Cuando solicité la comprobación
por escrito, se había perdido el documento”. “Dijeron que no había problemas de
contaminación pero nunca mostraron los resultados”, tomaron las muestras de los
recién albergados, ninguna de los que llevamos tiempo expuestos a la
contaminación”.Los resultados escritos en una Inspección sanitaria
ejecutada en el 2009, a cargo de especialistas de Salud Pública, constatan
“grandes saturaciones higiénico sanitarias con peligro eminente para los
moradores”. La inspección detalla los riesgos epidemiológicos que existen por desechos en los alrededores y anuncia los
riesgos de brotes epidémicos, pero no
menciona la contaminación del plomo.“Lo que más me ha causado desesperanza es la
respuesta ofrecida de un titulado máster del tema medioambiental”, explica Vivian.
“Ese funcionario nos recomendó no comer frutos del patio y no caminar descalzos
por la tierra. Le dije que debían tomar otras medidas, de lo contrario elevaría
las quejas y me respondió: Si escribe la queja
la carta llega a mis manos y yo le doy la respuesta que quiera”. (Albistur, 2013)
Hace 6 meses la comunicadora independiente, Alicia Fernández, retoma
el tema del posible envenenamiento por plomo en las comunidades Yuca 1 y 2, en
un artículo publicado en la red donde señala entre otras cosas lo siguiente:
Los
asentamientos se levantaron hace más de 20 años sobre terrenos en los que antes
Cubana de Bronce arrojaba residuos de su producción. La idea inicial era que
fueran albergues "transitorios", destinados a acoger damnificados de
ciclones, derrumbes y otras desgracias. Sin embargo, algunos de sus habitantes
llevan décadas allí."Hay plomo por todas partes", asegura.
"Si vas al patio y remueves un poco la tierra empiezas a encontrar los
pedazos. Y los niños juegan con ellos”. En la misma tierra donde juegan los
niños, se siembran plátanos, calabazas y boniatos que los vecinos consumen."Hace
un tiempo una madre mejor informada consiguió que, a través de amistades, le
hicieran a su hija unos análisis de sangre. Los resultados confirmaron las
sospechas, tenía envenenamiento por plomo. El caso fue silenciado y a la
familia, milagrosamente, le dieron un apartamento", relata una mujer.
"Así fue como nos enteramos de que el plomo en sangre mata". (Fernandez,
2015)
Por la misma fecha en que esta periodista independiente informó del
problema en el asentamiento de Yuca 1 y 2; un hecho circunstancial se produjo
en el barrio de Parraga, cuando un número
no precisado de niños se intoxicaron con plomo después de un vertimiento irresponsable
de un reparador de baterías (acumuladores) en esa localidad. La nota apareció en el sitio web Cubanet.
Antes de continuar con este problema de contaminación medioambiental
que afecta una comunidad dada, sería bueno aclarar que la intoxicación o
envenenamiento por plomo es un problema muy serio de salud que debe
comprometer, cuando se presenta, a las autoridades y profesionales de la salud
y a las grupos expuestos. Deben establecerse medidas inmediatas que puedan eliminar
o paliar los efectos que se presentan y que afectan de manera grave la salud de
un conjunto de personas que realmente han sido expuestos al contacto con este
metal.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su última nota sobre la
intoxicación por plomo señala entre otros asuntos, lo siguiente:
El plomo es una sustancia tóxica que se va
acumulando en el organismo afectando a diversos sistemas del organismo, con
efectos especialmente dañinos en los niños de corta edad.El
plomo se distribuye por el organismo hasta alcanzar el cerebro, el hígado, los
riñones y los huesos y se deposita en dientes y huesos, donde se va acumulando
con el paso del tiempo. Para evaluar el grado de exposición humana, se suele
medir la concentración de plomo en sangre. No existe un nivel de exposición al
plomo que pueda considerarse seguro. La intoxicación por plomo es totalmente
prevenible. (N°379, 2015)
En la comunidad científica cubana se ha considerado el problema de la
contaminación y posible envenenamiento por plomo, sobre todo en los niños. Situación
que no es privativa de país alguno.
·En Cuba se realizó en el año 1992 un estudio donde
se determinó el plomo en sangre en niños entre 1 y 4 años de edad, que vivían
en zonas de alto tráfico. El porcentaje de niños con plomo en sangre por encima
de 10 µg/dl fue sólo del 16 % en la zona expuesta y del 6 % en la no expuesta.(Cañas RC, 1992)
·En el año 2003 se realizó un estudio de niveles de
plomo en sangre y otros factores asociados a niños residentes en el municipio
de Centro Habana. Las madres respondieron un cuestionario acerca de hábitos y
conductas que exponen a los niños a la intoxicación con plomo; 40 % de ellos
tenían el plomo en sangre superior a 10 µg/dl. Los factores asociados fueron,
entre otros: no lavarse las manos antes de alimentarse, jugar con juguetes de
plomo, llevarse juguetes a la boca y comer tierra.En los niños
expuestos resulta frecuente encontrar niveles elevados de plomo en sangre. Los
hábitos, las conductas riesgosas y el hacinamiento fueron los factores que
mayores asociaciones tuvieron con los niveles altos de plomo en sangre,
señalaron los autores. (Aguilar Valdés, Juan, Más
Bermejo, Pedro, Romero Placeres, Manuel, García Roche, René, Sardiñas Peña,
Olivia, & Orris, Peter, 2003)
·Entre los años 1986-1992 se desarrolló un estudio
sobre los niveles de plomo en las aguas de consumo humano en Cuba. El objetivo
del trabajo fue determinar sus concentraciones en aguas de las principales
fuentes de abastecimiento en Cuba, y comprobar el cumplimiento de la
concentración máxima admisible establecida. Los autores señalaron en ese
estudio que: de forma general, puede considerarse que no existen condiciones
propicias para la contaminación del agua con plomo en el sistema de
distribución de acueductos para localidades de más de 5 000 habitantes, ya que
no se han detectado valores de pH y dureza total en las aguas que propicien la
migración del plomo de las tuberías. Ambos parámetros son controlados
periódicamente mediante el sistema de alerta en la Vigilancia de la Calidad del
Agua que lleva a cabo el Ministerio de Salud Pública. (Maricel García-Melián, María
Teresa Hernández-Peñalver, 2003)
Pero lo que sorprende de este
problema es que, presentándose la grave realidad de un conjunto de personas
afectadas por esta contaminación, se asumen posiciones y actitudes indolentes e irresponsables; conductas que socaban el buen nombre y la dedicación honesta
de la práctica médica y muestran un accionar imprudente de las autoridades de
salud que comprometen a personas a las cuales, en tanto deben de proteger, las
exponen a riesgos de salud de graves consecuencias.
La posible intoxicación colectiva por plomo de las comunidades Yuca 1
y 2 en la cercanías de Guanabacoa, esto en la Ciudad de la Habana, debe ser
objeto de inmediata atención por las jurisdicciones de salud a los cuales les
compete y son responsables del cuidado de estas personas en número tal que
constituyen una población de 427 habitantes, de ellos, 126 niños de 0 a 16
años, 262 personas de 17 a 60 años y 39
de 60 o más. En pocos años se amplió con una
población similar creándose Yuca 2, lo que quiere decir que la población
afectada puede superar el millar.
Las personeros del régimen, debemos de suponer que fueron los
funcionarios de la Oficina de la Vivienda; nunca debieron de asentar tal
número de personas en terrenos que
habían sido utilizados por una fábrica de baterías para autos (acumuladores),
fuente primaria de contaminación por plomo y que también fue utilizada por una
empresa de trasformación del cobre (Cubana de Cobre).
La conducta y desempeño de las autoridades de salud son reprobables y
engañosas. Algunos habitantes que se quejan son trasladados a otros lugares en
tanto que una inspección sanitaria del 2009 señalaba “grandes
saturaciones higiénico sanitarias con peligro eminente para los moradores”
sin mencionar el envenenamiento por plomo. Un especialista de alta calificación
recomienda a los vecinos “no comer frutos
del patio y no caminar descalzos por la tierra”…, si se quejan la carta llega a mis manos y yo le doy la
respuesta que quiera”. Como pueden apreciar, es una forma indigna de dar
respuesta a un problema apremiante de salud colectiva.
En algunos casos se hizo examen en orina pero no en sangre para
determinar los niveles de plomo. Cuando se realiza los exámenes no son concluyentes
en tanto que algunos se han buscado la forma de hacerse estas investigaciones
mediante gestiones personales; cuando hay alguna confirmación de algún caso que
surgiere la intoxicación por plomo se asume el secreto y las soluciones individuales.
Todo esto cuando se sabe que un problema como este conlleva concientización y
participación de las comunidades afectadas.
En la posible contaminación o envenenamiento por plomo en las
comunidades Yuca 1 y 2 ha habido y aún hay un comportamiento irresponsable y reprobable
de las autoridades del régimen como son los funcionarios de la Oficina de la Vivienda, los funcionarios
del Poder Popular y en particular las autoridades de salud locales (MINSAP) ;que han minimizado el problema al
punto que desde el año 2009 hasta donde
llega la informaciones, han obviado los procedimientos para establecer una
intervención ambiental ante este problema de salud que empezó cuando cientos de
personas fueron asentados sobre un terreno ya envenenado.
Hasta donde sabemos no hay una intervención ambiental por intoxicación
por plomo como ser recomienda (Ceto, 2003).
Los elementos fundamentales de un programa efectivo se caracterizan por incluir
estrategias para: reducir la exposición
a los medios ambientalmente contaminados, educar de manera amplia a la
comunidad respecto del riesgo que representa el plomo, proporcionar servicios
de intervención en materia de salud a las poblaciones potencialmente expuestas ,
desarrollar una infraestructura comunitaria para proporcionar un apoyo a largo
plazo a través de los elementos de programas de intervención ambiental ,llevar
a cabo monitoreo para evaluar la efectividad del programa y modificarlo en caso
necesario.
Los especialistas en el control del envenenamiento por plomo en
comunidades, donde el suelo o el agua entre otros están contaminados por este
metal señalan que , el éxito en el manejo
de los sitios contaminados por plomo puede alcanzarse si los encargados de
aplicarlo trabajan de manera conjunta con las autoridades locales en la
identificación de las metas adecuadas del proyecto, diseñando y ejecutando
seguidamente estrategias de intervención ambiental y programas de intervención
en salud y educación que respondan a dichas metas.
En las comunidades cubanas de Yuca 1 y 2, no ha ocurrido nada de esto.
Tal vez arrastrando una prolongada y peligrosa contaminación por plomo; la
única respuesta de los autoridades han sido los procedimientos sesgados, el
comprometido silencio, la anulación de algunos que disienten y sobre todo; el
velado y ruin desempeño que hacen dudar de los más simples propósitos de los proveedores de salud; que deben ser el cuidar de una comunidad que
le es parte, en tanto que asumen una
innoble tarea que no entendemos que pretenden y a donde esto les conduce.
*Dr.
Eloy A. González (Buenavista, VC. Cuba, 1949). Médico Especialista en
Oncología. Profesor Instructor de Farmacología de la UH. Consultor de GLG.
Blogger. Exiliado y radicado en Fort Worth, TX. Contribuye con artículos de
opinión sobre Cuba en distintos sitios Web sobre Salud y DDHH, entre otros.
Colabora con el Semanario Panorama de Fort Worth, TX, de forma regular y sus
contribuciones abarcan temas variados. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com. Web:
http://medicinacubana.blogspot.com
Referencias:
Aguilar Valdés, Juan, Más Bermejo,
Pedro, Romero Placeres, Manuel, García Roche, René, Sardiñas Peña, Olivia,
& Orris, Peter. (2003). Niveles de plomo en sangre y factores asociados, en
niños del municipio de Centro Habana. . Revista Cubana de Higiene y
Epidemiología, 41 (1), 41 (1).
Albistur, A. C. (2013, 4 30). Noticias
de Cuba.Retrieved 5 3, 2016, from CUBANET:
https://www.cubanet.org/noticias/contaminados-con-plomo/
Baluja, M. (2016, 4). Cibercuba Videos. Retrieved 5 3,
2016, from Cibercuba.com: https://www.cibercuba.com/videos/noticias/2016-04-26-u74-preocupacion-por-grave-contaminacion-con-plomo-en-comunidades-de-la
Cañas RC, P. G. (1992). Exposición
a plomo en población infantil de 1 a 4 años residentes en zonas de Ciudad de La
Habana. In XXIII Congreso Interamericano de Ingeniería Sanitaria Ambiental.
Trabajo completo publicado en libro de Memorias (pp. T.3; Cuba,
1992:297-305).
Ceto, N. (2003, 1). Intervención
ambiental en sitios contaminados por plomo: la experiencia en los Estados
Unidos de América .Retrieved 5 2, 2016, from scielo.org.mx:
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0036-36342003000800010
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Retrieved 5 2, 2016, from Diario de Cuba:
http://www.diariodecuba.com/cuba/1444664002_17462.html
Maricel García-Melián, María Teresa
Hernández-Peñalver. (2003, 1). Estudio de los niveles de plomo en aguas de
consumo humano en Cuba .Retrieved 5 2, 2016, from
scielo.org.mx:
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0036-36342003000800013
N°379, O. M.S (2015, 8). Centro
de Prensa.Retrieved 5 1, 2016, from WHO.int:
http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs379/es/
Santelli, A. M. (2016, 4 25). TV Marti. Retrieved 5 3,
2016, from Martinoticias: http://www.martinoticias.com/a/tv-marti-exigen-ayuda-gobierno-cubano-alto-plmo-sangre/120544.html
Trabajar en un Hospital sin tener los medios de
protección adecuados, es costumbre en Cuba. La mayoría del personal que labora
en las instituciones de atención de salud no cuenta con los aditamentos
necesarios para garantizar su propio bienestar.
La ausencia de guantes, gafas y ropas adecuadas, se
suma al desinterés de los directivos en proporcionarlos y del personal en
utilizarlos. Otros medios y medidas de protección también son deficientes, pero
estos son los más notables.
Se puede observar, a simple vista, cuando acudimos a
muchas unidades que prestan servicios de salud a la población, como se realizan
extracciones de sangre sin que los técnicos usen guantes. El lavado de las
manos también se dificulta porque muchas veces no hay agua o jabones, mucho menos
gel desinfectante.
Solo a veces existe una pequeña toalla, con la que
todos se secan las manos, en vez de servilletas o papel higiénico. Lo que
sería, en todo caso, una medida paliativa de no existir un secador.
En los salones de operaciones donde se realizan
grandes intervenciones, en las cuales los cirujanos se ponen en contacto
directo con la sangre de los pacientes, a riesgo de contagio de alguna
enfermedad, no se utilizan los medios de protección que se requieren.
Fundamentalmente en las urgencias, a los pacientes
con SIDA, Hepatitis B o C, entre otras que pudieran trasmitirse, no se le
realizan exámenes con los que pueda detectárseles.
Muchas personas, sobre todo VIH positivos, no
informan sobre su padecimiento, debido al stress psicológico a que son
sometidos y temen hablar de lo que padecen para no ser rechazados. Se pone así
en riesgo el personal de salud, que no usa la protección debida.
Los hospitales y otros centros de atención de salud,
no proporcionan las condiciones de trabajo adecuadas para disminuir el riesgo
laboral en estos casos. Lo particular es que no solo se pone en riesgo la salud
del trabajador, sino también la de otros pacientes.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), es
el principal organismo internacional encargado de la mejora permanente de las
condiciones de trabajo. Cuba sería un caso pendiente en cuanto al tema, con
respecto a los que laboran en la Salud Pública.
*Dr. Eduardo Herrera Duran, es médico especialista en Cirugía. Reside
en la ciudad de la Habana, Cuba y trabaja en el Hospital Universitario “Calixto
García”. Colabora con la agencia cubana de prensa independiente, Hablemos
Press, sobre temas de Salud. Muchos de sus artículos aparecen en el Blog de
Medicina Cubana.
En
el conocido canal en línea de videos, You Tube, ha sido colocado un video de jóvenes
realizadores cubanos, radicados en la ciudad de Holguín, donde abordan el
complejo tema de la situación del cementerio de Mayabe, en la localidad y las critica situación del mismo agravada por
el tratamiento y destino de los desechos biológicos que provienen del cercano
Hospital Clínico Quirúrgico y probablemente de otras facilidades hospitalarias
de esta ciudad.
El
documental de 18 minutos de duración fue realizado por: Nairovis Zaldívar Peña, Yainiel Diamela Pérez
Escofet y Rosaida Checa Castillo; el
documental con el título de: “Que en paz descansen” puede verse haciendo CLIC AQUÍ
El
manejo de los residuos hospitalarios, sobre todo los desechos biológicos, son
un problema de máxima prioridad de los sistemas de Salud y de los organismos e
instituciones encargados del manejo y destino final de los mismos.
Los
residuos generados por los servicios de salud se diferencian por lo menos en
cuatro categorías generales. Hay subcategorías adicionales, pero en general se
pueden clasificar de la siguiente manera:
Residuos
Sólidos Generales, residuos químicos peligrosos, residuos radioactivos y por último
los residuos infecciosos. Estos últimos son los que caen en la categoría que
toma en cuenta las indagaciones de los jóvenes que incursionaron en un trabajo
de periodismo de investigación en la ciudad de Holguín, Cuba.
Los
residuos de infecciones o digamos potencialmente infecciosos, son los generados
en los diagnósticos o tratamientos directos con pacientes que se supone
contienen patógenos (bacterias, virus, parásitos u hongos) en cantidad,
concentración o virulencia suficiente como para causar enfermedades en las
personas susceptibles. Esto incluye a los cultivos y "stocks" de
laboratorios, sangre, elementos punzantes y restos humanos o animales
("pathological waste". De manera que los restos humanos provenientes
de autopsias, accidentes, abortos, amputaciones etc. provenientes de los
hospitales locales son basura patológica que puede ser peligrosa si no se hace
los procedimientos que están establecidos para tal fin.[1]
Insisto
se trata de residuos de cirugía y autopsias realizadas a pacientes con
enfermedades infecciosas (por ej. tejidos y materiales o equipos que han estado
en contacto con sangre u otros fluidos corporales); residuos patológicos o
restos humanos o animales, tales como los tejidos, órganos, secciones del
cuerpo, fetos humanos o cadáveres de animales, sangre y fluidos corporales. Dentro
de esta categoría, las secciones de cuerpo humano o animal que son reconocibles
son también denominados residuos anatómicos. Esta categoría debería ser
considerada como una subcategoría de los residuos infecciosos, si bien puede
incluir también secciones de cuerpo sanas. Esto no es solo los desechos biológicos
pero son los que aparecen en la indagación que muestra el material del video
publicado.
Cuando
el sistema de salud y las autoridades locales se enfrentan a un problema como
este lo que debe hacerse es lo siguiente; sobre todo en la relativo a los residuos
biológicos.
Debe
definirse el problema con claridad y clasificarlo. Debe mantenerse el acento en
reducir los desechos biológicos en lo posible
en tanto que se garantiza la seguridad de los trabajadores. Para el
manejo de los desechos debe proveerse de un sistema de recolección y trasporte
adecuado estableciéndose programas bien definidos;
aplicar la tecnología apropiada de disposición final de los residuos patológicos que sean ambientalmente seguros y económicamente
razonables. No se puede andar por ahí en los cementerios tirando los desechos biológicos,
sin apenas enterrarlos y donde al poco tiempo los perros callejeros y las aves carroñeras
dan cuenta de partes anatómicas que
vienen de un hospital. ¿Es que ya no hay incineradores en los hospitales en
Cuba?
Cuando
admitimos semejante conducta irresponsable y peligrosa, no podemos aceptar la
idea de que en nuestro país no exista conciencia y conocimientos adecuados como
para saber de este problema y conocer de
sus soluciones. Un simple vistazo demuestra que especialistas cubanos conocen
de este problema de salud y saben de su manejo.
Se
conoce del riesgo en el manejo de estos desechos para el personal de salud:
Los
desechos peligrosos de las instituciones de salud constituyen un factor
importante de riesgo para el personal que interviene en su manipulación, y al
mismo tiempo contribuyen al deterioro del medio ambiente. En este trabajo se
realizó una revisión de los riesgos ocupacionales y del personal asociado al
manejo de los desechos peligrosos. Se analizaron las prácticas adecuadas y
otras técnicas de manipulación que permiten la reducción de dichos riesgos, con
el objetivo de que el personal proteja su salud y pueda desarrollar su labor
con mayor eficiencia. Se hizo un análisis de la legislación existente en el
país para garantizar la protección y la seguridad de los trabajadores durante
el manejo de los desechos peligrosos provenientes de instituciones de salud, y
se pudo apreciar que es aún insuficiente y que expresa de forma muy general las
obligaciones para la protección y seguridad de los trabajadores.[2]
Hay
información sobre el problema y la búsqueda de soluciones. En un trabajo de la Dra.
Silvia Álvarez Rosell de la Dirección de Medio Ambiente del Ministerio de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambiente con el título de “Manejo de desechos peligrosos en
cuba. Situación actual y perspectivas”, la autora señala lo siguiente:
El
adecuado manejo de los desechos peligrosos se ha convertido en un tema de alta prioridad
para todos los países y en especial para aquellos en vías de desarrollo que en
general, carecen de infraestructura técnica sólida, tecnologías idóneas y
recursos humanos debidamente capacitados para llevar a cabo esta labor sin
causar impactos negativos sobre el medio ambiente. Para estos países, este
asunto representa un verdadero desafío, requiriéndose disponer de recursos
financieros para crear capacidades y adquirir tecnologías, lo cual debe ser
hecho realidad con el apoyo de los países desarrollados, pero que hasta ahora no
deja de ser un compromisos sin que en la práctica se materialice de forma
efectiva. La colaboración y la cooperación entre los países en desarrollo es
también una vía útil que debe potenciarse más. Este trabajo pretende exponer
como Cuba ha enfrentado este reto, presentando las acciones realizadas, las
dificultades confrontadas y las acciones futuras que deberán acometerse para
que el manejo de desechos peligrosos no constituya un problema ambiental a
resolver. [3]
Con
fecha 15 de febrero del año 1999, aparece en la edición ordinaria de la Gaceta
Oficial de la República de Cuba correspondiente
al añ XCVII, Numero 7 en la Página 11ª el
Decreto –Ley No. 190 de la Seguridad Biológica. En el capitula VII señala lo siguiente:
DE LOS
DESECHOS BIOLOGICOS PELIGROSOS.
ARTICULO
15.- Los titulares de las entidades que tienen a su cargo instalaciones y áreas
de liberación, cuyas operaciones generen desechos biológicos peligrosos,
entendiéndose por éstos, los que contienen agentes biológicos, organismos y
fragmentos de éstos con información genética, que representen un peligro real o
potencial para la salud humana y el medio ambiente en general, serán
responsables por su uso, tratamiento, transportación y disposición en
condiciones de seguridad y en correspondencia con las disposiciones ambientales
vigentes, de forma que se garantice la protección del medio ambiente y en
particular de la población y los trabajadores.
ARTÍCULO
16.- Las autoridades referidas en el artículo anterior que están
responsabilizadas con el uso, tratamiento, transportación y disposición de
desechos, deberán planificar dentro de su presupuesto de gastos los recursos
financieros necesarios, a los efectos de garantizar la cobertura de los costos
que generen dichas operaciones.
Es
decir que existe una base legal establecida en Cuba para la seguridad biológica
y el problema de los desechos biológicos.
Los
jóvenes en Holguín que hicieron posible este trabajo de periodismo de investigación
han mostrado algo que todos conocen: el terrible
abandono de los cementerios en Cuba, la actitud indolente de tantos que han
convertido los cementerios en lugares donde se roba y se ultraja la memoria de los que allí ya hacen. Pero el
asunto que muestran en el Video va más allá del destrozo ambiental de los
cementerios cubanos; se trata de mostrar que esos lugares y en particular el Cementerio
de Mayabe en la ciudad de Holguín, es un vertedero de residuos biológicos donde
no se cumplen ni las más elementales normas establecidas para tales fines.
No culpemos ahora a los especialistas de la
salud, en este asunto está la desidia de un gobierno que no prioriza asuntos tan
relevantes como es el cuidado de estas instalaciones y el cumplimiento de políticas
establecidas para el transporte y manejo de los residuos hospitalarios. Se
trata de peguntarnos si un camposanto debe ser el vertedero de los desechos biológicos
de las facilidades hospitalarias de la localidad.
Urge
tomar las medidas adecuada para que políticas y normas conocidas y aplicadas
por muchos sean instrumentalizadas en Cuba…, también en Holguín.
Nota
del Editor: Una información inicial fue publicada con un enlace al video en la página
web de temas cubanos: Cuba en vivo.
[1]Manejo de los residuos
hospitalarios. Por Hollie Shaner, N.R. y Glenn McRae .Traducción
inglés-español: Daniela Montalto y Elba Stancich .2ª edición revisada, Julio
2002. En línea. Consultada 28/6/15. Disponible en: http://www.alihuen.org.ar/coalicion-ciudadana-anti-incineracion/manejo-de-los-residuos-hospital.html
[2]Dra. Raquel de los A.
Junco Díaz y col. Seguridad ocupacional en el manejo de los desechos peligrosos
en instituciones de salud. Rev Cubana Hig Epidemiol 2003; 41(2). En línea. Consultada
28/6/16. Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/hie/vol41_01_03/hie07103.htm#cargo
[3]Dra. Silvia Álvarez
Rossell. Manejo de desechos peligrosos en cuba. Situación actual y perspectivas
.Cub@: Medio Ambiente y Desarrollo; Revista electrónica de la Agencia de Medio
Ambiente
Año
5, No. 9, 2005. En línea. Disponible en: http://ama.redciencia.cu/articulos/9.06.pdf
Unos
50 mil pacientes anuales contraen infecciones. Faltan agua en los baños,
sábanas, guantes sanitarios, hasta escobas
Por:
Julio Cesar Álvarez.*
Un
aproximado de 50 mil pacientes anuales atrapa una infección en los hospitales
cubanos. 16 500 podrían morir a causa de ella. Es más peligroso ingresar en un
hospital que volar en un avión, asegura la Organización Mundial de la Salud
(OMS).
Más
de ocho millones de pacientes mueren de una infección grave cada año en todo el
mundo vinculadas con la atención sanitaria, lo que aproximadamente significa
una persona cada cuatro segundos. Cada año en Estados Unidos se contraen 1,7
millones de infecciones en el hospital, lo que lleva a 100 mil muertes. En
Europa, 4,7 millones de infecciones intrahospitalarias causan 37 mil muertes,
según la OMS.
Todos
los años se publica en Cuba la baja cifra de mortalidad infantil en la isla,
dato que deja bien parado al sistema de salud cubano. Sin embargo no se
publican de igual forma las cifras de infectados, o de muertes causadas por las
infecciones intrahospitalarias, un indicador que también mide la calidad de los
servicios de salud.
No
se considera eficiente un hospital que tiene una alta incidencia de infecciones
adquiridas durante la estadía de los pacientes en él. A pesar de no contar con
el dato oficial, el Dr. Rafael Nodarse Hernández, especialista de II grado en
microbiología del Hospital Militar Central Dr. Luis Díaz Soto, en La Habana,
afirmaba en la Revista Cubana de Medicina Militar, que en Cuba las infecciones
intrahospitalarias afectaban aproximadamente a 50 000 personas cada año.
Esa
afirmación parece encontrar validez en un estudio provincial de los Master en
Ciencias Luis Eugenio Valdés García y Tania Leyva Miranda, del Centro
Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Santiago de Cuba.
En
un artículo titulado “Prevalencia
de infecciones asociadas a la asistencia sanitaria en hospitales provinciales
de Santiago de Cuba”, publicado por el sitio digital Infomed, los Master
afirmaban: “La provincia Santiago de Cuba
no escapa de esta situación y como promedio entre 2500 y 3000 personas de las
que ingresan en unidades hospitalarias adquieren una infección asociada a su
atención en estas unidades. Así, durante el 2011 se registraron 2717 episodios
de este tipo para una tasa de incidencia de 2,4 por cada 100 egresos
hospitalarios”.
Pero
si se toma como referencia el 33 por ciento de mortalidad por infecciones
intrahospitalarias que señala la Master en Ciencias en Epidemiología Ileana
Frómeta Suárez, del Hospital Hermanos Ameijeiras, tendríamos una mortalidad
anual de 16500 muertes.
Algunos
médicos consultados consideran un poco elevada esa cifra, pero confiesan que no
tienen idea de la cantidad de muertes causadas por las infecciones
intrahospitalarias, ni la cifra de los que se infectan en sus propios
hospitales.
La
higiene
Baño-Hopital-Freyre-Andrade
- Foto de Julio Cesar Álvarez
Uno
de los elementos que interviene en el surgimiento de las infecciones
intrahospitalarias es, entre otros, el entorno hospitalario. La higiene es el
talón de Aquiles de los hospitales cubanos. No sólo la higiene que atañe al
instrumental médico y al personal sanitario, sino fundamentalmente la que se
asocia a los locales de las instituciones sanitarias en donde convalecen los
pacientes ingresados, principalmente aquellos con heridas producto de una
cirugía o accidentes, quemaduras, etc..
Con
mayor incidencia en el deterioro higiénico están aquellas instituciones de
salud donde no se atienden dirigentes políticos o turistas. Con bastante
frecuencia falta el agua en esos hospitales. Los familiares de los pacientes
tienen que cargarla de los tanques habilitados para su recolección, en caso de
que los haya.
Así
descargan los baños, o bañan o lavan a sus familiares enfermos. En no pocas
ocasiones son los propios familiares quienes limpian los locales dada la falta
o negligencia del personal de limpieza. Productos claves escasean, como la ropa
de cama para los pacientes, los guantes para el personal sanitario, y los
instrumentos de limpieza para el hospital.
A
la mala higiene de los locales se une el hecho de que las infecciones
relacionadas con la atención sanitaria se producen principalmente a través de
las manos de los trabajadores de la salud. Ellos son quienes trasmiten los
gérmenes cuando tocan a los pacientes. También inciden en las infecciones las
manos de los familiares, quienes muchas veces hacen de enfermeros improvisados
como alternativa a la mala atención sanitaria.
Según
un informe conjunto realizado en 2010 por la Sociedad Americana de
Microbiología y el Instituto Americano de Limpieza, la probabilidad de lavado
de manos es mayor en un baño público que en un hospital. Y si como señala la
OMS, que el 60% de los profesionales de la salud incumple el requisito de
lavarse las manos, se podrá tener una idea del por ciento de los familiares que
lo incumple también, ya sea por falta de publicidad o porque no existe una
cultura higiénica al respecto.
Con
un cuadro higiénico tan desfavorable, como el que existe en nuestros
hospitales, no sería exagerado afirmar que la infección intrahospitalaria es
quizás uno de los problemas más serios de salud en los hospitales cubanos, a
pesar de que el gobierno no hable de ello, y no emita cifras al respecto.
*Julio
César Álvarez López (1968) Graduado en 1990 de la Escuela Superior de
Contrainteligencia Hermanos Martínez Tamayo. Detenido en 1992 por colaborar con
los Grupos de Derechos Humanos y sancionado por un Tribunal Militar a 19 años,
de los que cumplió 16, siete de ellos en la Prisión de Máxima Severidad de
Camagüey. Salió en libertad condicional en abril de 2008 y cursó estudios de
computación y fotografía digital en la iglesia San Juan Bosco. Sabe Inglés y en
la actualidad estudia Alemán. Reside en La Habana.
Médicos del hospital
Salvador Allende (Covadonga), son obligados a mentirles a familiares de
pacientes que están falleciendo por Cólera o Dengue.
Altos dirigentes del Partido, se reunieron, este viernes 4 de octubre,
con directivos del Hospital Clínico Quirúrgico Salvador Allende, ubicado en el
municipio Cerro, para comunicarles, que bajo ningún concepto, se podía informar
a los familiares de pacientes fallecidos por Cólera o Dengue, las causas
verdaderas de su fallecimiento, que debían de decirle alguna mentirita piadosa.
Informa la fuente, que pidió no ser identificada, que algunos médicos
protestaron, ya que no estaban de acuerdo con engañar a los familiares de los
difuntos, haciéndoles creer que fue otra enfermedad la que acabó con la vida de
su ser querido, a lo que los directivos respondieron, que por razones de
seguridad nacional, no se debía hacer público la causa de fallecimiento, ya que
cundiría el pánico en la población y traería consecuencias mayores para la
revolución cubana.
Cuenta además la fuente, que Ramón Agüero Guedes, paciente de 72 años,
que se encontraba ingresado en el hospital, con dengue, falleció el 5 de
octubre y fue entregado a la familia como fallecido por Neumonía, enfermedad
que ataca los pulmones. En estos momentos, todos los pacientes que lleguen a
este hospital, con síntomas que se parezcan a los de estas enfermedades, están
siendo remitidos al hospital conocido como Emergencias, que radica en la calle
Carlos III, ya que la Covadonga no tiene capacidad en ninguna de sus salas.
*Periodista independiente. Radica en Ciudad de la Habana, Cuba es el
Presidente de la “Asociación Humanitaria Seguidores de Cristo Rey”; edita el Blog
personal con su nombre.
…, la miseria en que vivimos hace que las
enfermedades proliferen cada día más en nuestro pueblo.
Por: Dr. Eduardo Herrera.*
De
algún tiempo a la fecha vemos en Cuba la falta de higiene generalizada, sin que
las autoridades tomen preocupación por ello. A mi criterio porque realmente no
les interesa el pueblo.
Cerdos en un Mercado habanero listos para ser vendidos
Hemos
observado como el ciudadano cada día se preocupa menos por la higiene en
general. Muchas veces por la miseria en que vivengran parte de los cubanos, que a diferencia
de los pobres del mundo estos pueden ser médicos, abogados, ingenieros,
maestros y otros profesionales, con un salario miserable que no llega al dólar
diario.
Tratan
de subsistir a como dé lugar, olvidando muchas veces reglas elementales de
higiene.
Y
qué decir del aparato gubernamental que se hace el de la vista gorda para no
gastar en recursos y evitar que
estas calamidades sucedan.
Basurero en una calle habanera
A
diario, vemos en las calles desechos sólidos acumulados por la falta de
contenedores para recogerlos; además de la negligencia de algunas personas. Y
qué decir de los alimentos que se transportan y se depositan de forma totalmente inadecuada para ser vendidos a la población, quién por sus carencias objetivas está
prácticamente obligada a comprar sin poner reparo alguno a las compras
realizadas, arriesgándose así la salud de muchas personas.
Los
transportes colectivos, autobuses (popularmente conocidos en Cuba por guaguas)
transportan números exagerados de pasajeros.
Sin tener en cuenta las normas higiénicas que rige para el transporte
urbano, ya sea por la falta de seguridad; no tener una salida emergente para
caso de accidentes y el hacinamiento a que son sometidos los pasajeros, los
cuales pueden contraer o diseminar cualquier enfermedad respiratoria de las que
abundan en nuestro medio.
Cerdos para vender
Estos
son algunas observaciones hechas por mí, aunque hay muchísimas más, pero creo
que con estas sobran las razones para repudiar al que pregona por el mundo que
Cuba es potencia médica, por los niveles de salud alcanzados, gracias a la
medicina preventiva.
Me
pregunto, ¿qué prevención es esa? cuando la miseria en que vivimos hace que las
enfermedades proliferen cada día más en nuestro pueblo.
Este
gobierno nos tiene sumido en la miseria, por los pocos recursos que emplea en
el bienestar verdadero del pueblo sin escatimar esfuerzos en los gastos para
reprimirnos y controlarnos, lo que los hace mantenerse en el poder.
*El
Dr. Eduardo Enrique Herrera Durán, Médico Cirujano es también reportero del Centro de Información Hablemos Press
(CIHPRESS). Radica en la ciudad de la Habana, Cuba. Fotos del sitio web
Hablemos Press