Estoy de
acuerdo con las indicaciones, argumentos e informaciones del Dr. Cortés.
Completa – casi- el manejo de toda la información que, sobre el niño Damir, se
ha producido, incluyendo la polémica.
Sigo
considerando que, al margen de los argumentos científicos, debieron y deben ser
considerados: los derechos del niño hospitalizado, el sentido común de obrar
para atender el pedido de la madre al buscar una segunda opinión y los derechos
inalienables de toda persona a salir del su país …, acorde con la Declaración
de los DD. HH. entre otros temas. No es de obviar en ningún momento el
papel tenebroso de la Oficina del MININT-MINSAP en su sede, gestora de todo
asunto “ideológico” que concierne a la Salud en Cuba.
Además, se
trata de considerar los mecanismos de mala práctica y/o negligencia, y los
procesos aceptables de reporte-revelado de la información y la subsecuente
judicialización.
Solo me queda
preguntar, ante los argumentos expuestos por el Dr. Cortés, lo siguiente:
¿El no
disponer de la tecnología apropiada para la Salud en un país, justifica la mala
práctica? Digo esto porque, ¿cuántos países cuentan en el mundo con una
completa tecnología apropiada para la Salud, que interese a toda su población?
Espero que se
me entiendan las preguntas, porque no resultan festinadas, sino que vienen de
una persona que ejerció por mucho tiempo la práctica de la Oncología en varios
niveles de atención y en tres países a saber.
La polémica alrededor del caso del niño Damir Ortiz #Damir,
es intensa y muy abarcadora de la realidad de la atención médica en Cuba. Lo
comprobé en un reciente intercambio en internet donde las pasiones estaban
encontradas. Escribo sobre el posible error diagnóstico de un cáncer
concurrente en el niño, y las animadversiones a las dedicaciones de los médicos
en Cuba de un lado y la realidad de trabajar en un país que, como he señalado,
vive en calamidad pública, es así que cito : ✍️🫵
“Nadie desconoce que muchos de los malos resultados en la
práctica médica son originados por las pésimas y precarias condiciones de
trabajo #CubaEstadoFallido #CubaColapsada, mismo que se haya avanzado tanto en
términos propedéuticos (enseñanza preparatoria para el estudio de una
disciplina). En ese escenario perverso, que puede parecer un despropósito y
alarmista, es fácil entender lo que puede acontecer en ciertos lugares de
trabajo médico donde se multiplican los daños y las víctimas, y donde lo más fácil
es culpar a los médicos”.
Hoy encuentro en las redes una nota de un médico cubano, que
critica a otros médicos, también cubanos , por las opiniones expresadas en redes.
Señala lo siguiente: No me parecen éticas sus opiniones sobre los médicos
cubanos, y menos mencionando sus nombres. Eso es infame. Esta fue mi
respuesta:
Tomo nota de su opinión, válida por demás. Después de
escribir mi artículo sobre la situación del paciente Damir Ortiz, “Mi opinión
profesional sobre la situación del niño cubano Damir Ortiz”, fue calificada
como ambigua. Fue entonces que el paciente fue trasladado a una institución
médica en Miami y esto abrió el espectro de error-negligencia con relación al
diagnóstico de Linfoma de células B maduras (¿?). De lo que se desprende que
ahora el asunto pasa a consideraciones bioéticas, a saber, sobre dilemas éticos
en relación con el asunto reporte-revelado. En tanto que la judicialización
compromete los criterios de negligencia, mala práctica y error médico. Como el
reporte, que debe hacerse, va dirigido al equipo que manejó el paciente en
Cuba, y como no hay un proceso de judicialización (por el momento),lo mejor es
no mencionar los nombres de los médicos tratantes en las redes sociales.
La postura de sociedades médicas alrededor del mundo
apunta hacia el reporte (al comité de calidad) y revelado (a los pacientes y
familiares) de errores y efectos adversos, tal como se muestra en la tabla-foto
que aparece debajo.👇
Dr. Eloy A Gonzalez.
Médico Especialista en Oncología. Profesor Instructor de Farmacología
de la UH.
Hace algunos días expresé mis opiniones
sobre la situación del niño cubano, Damir Ortiz Ramírez, con un diagnóstico de
neurofibromatosis tipo 1 con un tumor en el seno cavernoso. La enfermedad,
también denominada NF-1, es causada por la mutación de un gen en el cromosoma
17, que es responsable de la producción de la proteína necesaria para el normal
funcionamiento, en muchos tipos de células humanas. Provoca tumores a lo largo
del sistema nervioso que pueden crecer en cualquier parte del cuerpo.
Las argumentaciones en torno al diagnóstico
del paciente y los tratamientos, fueron objeto de análisis por parte de los
doctores, Andy Hernández Álvarez [Oncólogo] y Yailin Lemus Trujillo [Neurólogo],
quienes han hecho públicas sus opiniones. No dudo de la calificación y pericia
de ambos especialistas, y no tengo porque poner en tela de juicio sus
opiniones. Información sobre la enfermedad y los tratamientos pueden ser consultados
en los enlaces debajo [1][2].
Ahora bien, la dirección del Hospital
Pediátrico “Juan Manuel Márquez”, se negó la semana pasada a emitir la carta
para que Damir reciba tratamiento fuera de Cuba con el argumento de que cuenta
con recursos para tratarlo, aunque la realidad del sistema de salud de la Isla
parece mostrar lo contrario. En tanto que, el Hospital Pediátrico de Miami
"Nicolás Children" ya aceptó tratar a Damir, y los familiares del
niño insisten en llevarlo a esa facilidad hospitalaria.
Es aquí donde hace su aparición la
torcida ideológica, el desenfreno de la especulación política. Todo ello menoscabando
el sentido común y el derecho, ante la pretensión de un niño en condición de
franca vulnerabilidad. Estamos en presencia de un niño hospitalizado, y aplica
para este, los Derechos del niño hospitalizado debidamente establecidos y que
pueden consultarse en: Derechos del niño hospitalizado.
Un paciente menor tiene derecho a que su
historia clínica, incluida toda la información médica computarizada, sea
confidencial y a acceder a la información dentro de un marco de tiempo
razonable. Los tutores pueden decidir reclamar y recibir copias de la historia
clínica al salir del hospital que les ha atendido.
Los niños tienen derecho a una segunda
opinión médica. Esto les permite obtener un segundo diagnóstico de un médico
diferente. Esto es admitido:
·Cuando se diagnostica una
enfermedad incurable o fatal.
·Cuando la enfermedad compromete
gravemente la calidad de vida.
·Cuando el paciente no puede
tomar decisiones por sí mismo.
·Obtener tranquilidad y
garantizar que el niño reciba la mejor atención posible.
·La segunda opinión se realiza
con los informes y pruebas ya disponibles del paciente.
Recordemos que los tutores legales de
este niño son sus padres, y estos comparten derechos inherentes y validados por
la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a saber, el artículo 13 de la
misma.
El niño Damir Ortiz y su mamá, Eliannis Ramírez (Foto:
Eliannis Ramírez - Facebook)
Cuando se abrió la polémica con relación a
la situación del niño Damir Ortiz Ramírez, escribí una nota de opinión en el Blog de Medicina Cubana que dice así:
Por
mucho tiempo he sido testigo de la dramática situación de niños cubanos que,
tienen diagnósticos de enfermedades raras o de muy complejas, en su manejo en
Cuba. Esta no es una situación que afecte solo a Cuba como país, sino a otros
muchos que tienen que buscar ayuda en otras facilidades hospitalarias en otros
países, que cuentan con más recursos y experiencias. En mi paso por Nicaragua
en los 80, fui parte de la atención de pacientes que se enviaban a Cuba y a
Costa Rica. Más recientemente, en algunas ocasiones he participado de gestiones
para que, pacientes con enfermedades raras sean atendidos en otros países, por
ejemplo, España.
Que
una familia solicite una visa humanitaria para que su hijo sea atendido en otro
país, no reduce el prestigio y el innegable nivel de gestión de la salud de
Cuba. Pero también recordemos que, es un derecho humano “el salir y entrar
a un país, incluso al propio y regresar a su país” según el art. 13 de la
Declaración Universal de Derechos Humanos.
Sin
empeñarnos en una contienda que a nada conduce, debemos de ser solidarios con
esta familia que solo busca la atención de su niño en situación crítica. Muchas
veces es práctica frecuente que un paciente y sus familiares busquen una
segunda opinión. Esto no puede ser limitado por una actitud desdichada de las
autoridades de salud en Cuba, al negarle a la madre un resumen de historia
clínica para que sus gestiones progresen.
Es
por eso que hago un llamado a la nobleza y al mejor juicio, para que esta
situación sea ágilmente resuelta.
Pero todo esto no queda aquí.
Es posible que nos inclinemos por la
entendible dedicación de la madre de Damir para que el niño encuentre
alternativas para su mejor cuidado con otros médicos, en otro hospital y con
tratamientos más novedosos. Solo que en este caso se trata de un niño objeto de
atención en Cuba, país autoproclamado “potencia médica” y fieramente dedicado a
afirmar que, la ideología que hace posible los logros del socialismo es
infalible. En la otra orilla está el perverso país capitalista, imperialista y
promotor de un embargo despiadado que busca ventajas propagandísticas y al que,
por ningún motivo, Damir debe llegar.
Olvidamos que hay un mecanismo sórdido, despiadado
y tenebroso, que juega un rol importante en situaciones como esta. Se trata del
tremebundo Ministerio del Interior en Cuba [MININT] y su remedo criminal que es
el Departamento de la Seguridad del Estado [DSE-G2]. Engranajes viles de un
régimen totalitario que decide la suerte de los cubanos.
En la Oficina del representante del
Ministerio del Interior [MININT-DSE] para el sector de la Salud en Cuba, esto en
la sede del Ministerio de Salud [MINSAP], está decidida esta situación como otras
tantas que tienen implicaciones ideológicas. En los años 90 tuve un “encuentro”
desventurado con el alto oficial a cargo del área de la Salud en Cuba, en las facilidades
patibularias de “Villa Marista”. La agente Dania, por aquel entonces, me
aseguró que ella tomaba las decisiones más importantes en lo concerniente a la Seguridad
del Estado, en todo el sector de la salud. Experiencia excepcional e inolvidable
aquella larga conversación.
Ester es un asunto de máximo interés y
dedicación de la oficialidad del MININT-DSE en la oficina mencionada. En tanto
sea así, el niño Damir nunca llegará al Hospital Pediátrico de "Nicolás
Children" en Miami. Pero las personas que forman parte de este mecanismo
tenebroso, no entienden de compasión y de ser magnánimos, tales dedicaciones no
son compatibles con su naturaleza criminal.
*Médico Especialista de I Grado en Oncología, Profesor Instructor
de Farmacología Clínica de la UH, Consultor de GLG. Blogger. FreeLancer
Writer.
11 de febrero de 2025
[1]Instituto Nacional del Cáncer. La neurofibromatosis de tipo 1 se
relaciona con más tipos de cáncer.27 de mayo de 2021, por el Equipo del NCI.
En:
https://www.cancer.gov/espanol/noticias/temas-y-relatos-blog/2021/nf1-associated-with-more-cancer-types
[2] Cancer and
Neurofibromatosis Type 1-Confirming What We Knew and Telling Us Something New.
Thierry Alcindor JAMA Newt Open. 2021 Mar 1;4(3): e211061. doi:
10.1001/jamanetworkopen.2021.1061.