jueves, agosto 02, 2012

Cuba, la Isla de la Salud o el Mito de la Salud.

Aquí tenemos dos artículos que abordan la situación de la Salud en Cuba. Ambos argumentan desde posiciones extremas. En el primer artículo un periodista no cubano, Salim Lamrani describe a Cuba como la Isla de la salud por excelencia. En tanto que Radio Martí señala que los tiempos dorados de la Medicina en Cuba ya pasaron, el desabastecimiento y la corrupción minan el otrora paraíso de la medicina socializada.
Esto dice Lamrani:
Cuba, la isla de la salud. Desde el triunfo de la Revolución en 1959, el desarrollo de la medicina ha sido la gran prioridad del gobierno cubano, que ha transformado la isla del Caribe en una referencia mundial en este campo.
En efecto, hoy día, Cuba es el país del mundo que cuenta con el mayor número de médicos por habitante.
En 2012, Cuba formó más de 11.000 nuevos doctores, los cuales cumplieron su carrera de seis años en sus facultades de medicina reconocidas por la excelencia de sus enseñanzas. Se trata de la mayor promoción médica de la historia del país, que ha hecho del desarrollo de la medicina y del bienestar social las prioridades nacionales. Entre estos médicos recién graduados, 5.315 son cubanos y 5.694 proceden de 59 países de América Latina, África, Asia e incluso de Estados Unidos, con una mayoría de bolivianos (2.400), nicaragüenses (429), peruanos (453), ecuatorianos (308), colombianos (175) y guatemaltecos (170). Así, en un año, Cuba formó casi el doble de médicos que la cifra total de la cual disponía en 1959.1
 En tanto que el artículo de Radio Martí dice:

El Mito de la Medicina en Cuba

En la mayoría de los países, quizás en todos, los problemas de salud de la ciudadanía no tienen la respuesta adecuada.
Cierto que en centros hospitalarios de cualquier nación del tercer mundo pueden faltar insumos, tener equipos deficientes y parte del personal sin los conocimientos adecuados, pero si hay un sitio en el que esto no debería  ocurrir es en Cuba, pero sucede no como excepción, es una  regla. 

El gobierno cubano que se auto proclama potencia médica, que graduó este año 5646 galenos de 59 países, que afirma invertir una parte importante del presupuesto nacional en la salud de sus ciudadanos,  que prohibió  la práctica privada de la medicina como garantía de un excelente servicio y que ha demandados ingentes sacrificios materiales y espirituales de la ciudadanía por más de cinco décadas con la promesa de que la educación y la salud serian los fundamentos de su proyecto socialista,  ha fracasado por completo en ese empeño como en todos los otros que se propuso.