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jueves, mayo 28, 2026

La Cátedra del Dr. Aballí y la Fundación de la Pediatría Cubana

 

La Cátedra de Patología y Clínica Infantiles de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, bajo el liderazgo del eminente Dr. Arturo Aballí Arellano, fue el pilar fundacional y la institución más prestigiosa de la pediatría moderna en Cuba durante la primera mitad del siglo XX. Antes de la consolidación de esta cátedra, la atención infantil en la isla era fragmentada y la enseñanza de la medicina no trataba a la niñez como una especialidad con características biológicas y patológicas propias.

Origen y Evolución de la Cátedra

Si bien la enseñanza de las enfermedades de la infancia comenzó a estructurarse formalmente en la Universidad de La Habana a finales del siglo XIX (inicialmente unida a la obstetricia y la ginecología), el verdadero punto de inflexión ocurrió en 1923.

El Ascenso de Aballí: Tras una reorganización universitaria y el retiro del Dr. Ángel Arturo Aballí (padre), el Dr. Arturo Aballí Arellano asumió la jefatura de la cátedra.

Independencia Académica: Bajo su dirección, la Cátedra de Patología y Clínica Infantiles se separó definitivamente de otras disciplinas, consolidando a la Pediatría como una especialidad médica autónoma y de primer orden en el plan de estudios universitarios.

La cátedra no era solo un espacio de conferencias teóricas; tenía su base clínica fundamental en el histórico Hospital Nuestra Señora de las Mercedes (ubicado en el Vedado).

Allí, el Dr. Aballí transformó el servicio de niños en un centro de excelencia. Diseñó salas especializadas que respondían a las necesidades de la época, incluyendo:

·     Un servicio pionero de Cunas para Lactantes.

·    Una sala dedicada a la Tuberculosis Infantil (una de las grandes plagas de la época).

·     Un laboratorio clínico y de anatomía patológica integrado exclusivamente al servicio infantil.

·    Una consulta externa que servía tanto para la docencia de los estudiantes de medicina como para la asistencia social de familias de bajos recursos.

La cátedra liderada por el Dr. Aballí se caracterizó por un enfoque integral que unía la alta rigurosidad científica con una profunda sensibilidad social. Entre sus hitos principales destacan:

·   Escuela de Pensamiento Médico: Aballí formó a las generaciones de oro de la pediatría cubana (médicos que luego destacarían a nivel internacional). Impuso el método clínico riguroso, la discusión de casos a pie de cama y la investigación constante.

·  Lucha contra la Mortalidad Infantil: Desde la cátedra se estudiaron y combatieron las principales causas de muerte en los niños cubanos de la época: las enfermedades diarreicas agudas (y la deshidratación), la desnutrición y la tuberculosis.

·   Modernización Técnica: Fue el núcleo donde se introdujeron las técnicas más avanzadas de alimentación infantil, puericultura y las primeras campañas de vacunación sistemática organizadas desde el ámbito académico.

La Cátedra de Patología y Clínica Infantiles de la Universidad de La Habana no solo transformó la práctica médica, sino que impulsó la creación de la Sociedad Cubana de Pediatría (1928) y de los Archivos de Medicina Infantil, la revista científica que sirvió de órgano oficial para difundir las investigaciones generadas en la cátedra.

Por su rigor académico, su impacto en la salud pública y la monumental figura de Arturo Aballí —considerado unánimemente el Padre de la Pediatría Cubana—, esta cátedra es recordada como uno de los capítulos más brillantes y trascendentales de la historia de la medicina en Cuba.


La foto:

El doctor Ángel Aballí en su Cátedra con parte de sus colaboradores. Sentados, de izquierda a derecha: los doctores Gabriel Gómez del Río, Teodosio Valledor, Agustín Castellanos, Aballí, Félix Hurtado, Carlos Hernández Miyares y uno no identificado. De pie, de izquierda a derecha: los doctores Gustavo García- Montes, Julio Cabrera Calderín, Gustavo Cardelle, Benito Vilá, René Montero, Enrique Galán Conesa y Arturo G. Aballí García-Montes. Esta emblemática fotografía fue tomada, casi con total certeza, en mayo de 1949 (o en un rango sumamente estrecho entre finales de 1948 y principios de 1950).

Ficha para su Archivo Digital:

Título: El Claustro de la Cátedra de Patología y Clínica Infantiles de la Universidad de La Habana.Fecha aproximada: mayo de 1949. Lugar: Aula de reuniones de la Cátedra, Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" / Hospital "Calixto García", La Habana, Cuba.Importancia: Último retrato oficial conjunto de la Escuela de Aballí antes de la reestructuración de la década de 1950.

Recopilación y texto del Dr. Eloy A González. Editor del Blog de Medicina Cubana.

miércoles, octubre 19, 2011

El Programa Materno Infantil en Cuba, estadísticas y asesinatos.

Existen registros que constituyen la prueba de “asesinatos ordenados” de niños sanos a los que no se les otorga el derecho de nacer para que no “distorsionen” las estadísticas de la potencia médica castrista.
La comunidad internacional no cuestiona las estadísticas suministradas por la dictadura cubana para la mortalidad infantil de 4,7 por mil nacidos vivos, una cifra manipulada para dar la imagen de una potencia médica que no existe y que es enarbolada por el régimen en todos los foros internacionales. A cuenta de esto recibe ayudas de programas internacionales y de cooperación. Es financiado para matar. Existen registros que constituyen la prueba de “asesinatos ordenados” de niños sanos a los que no se les otorga el derecho de nacer para que no “distorsionen” las estadísticas de la potencia médica castrista. Un médico cubano ( foto abajo a la derecha) que trabajó en Las Tunas cuenta sus experiencias en el programa de María Elvira.
El PAMI (programa Materno Infantil) es el que rige todo, explica. Los niños muertos afectan la tasa de mortalidad.  La provincia de Las Tunas   es la que tiene la mortalidad infantil más baja de 2,7 muertos por mil nacidos vivos que supera incluso el índice de los mejores hospitales de Estados Unidos. Hubo una época en que Las Tunas ostentaba las peores cifras de mortalidad, pero todo cambió y no precisamente porque el sistema de salud de la provincia mejorara.  A los médicos no les dan la posibilidad de dudar sobre una posible patología de un niño  cuando está en el vientre de la madre, explica.  Ante la sospecha de una enfermedad que podría ser causa de muerte del niño al nacer (que afectaría la tasa de mortalidad), aun cuando sea solucionable  mediante intervenciones quirúrgicas u otro tratamiento,  el embarazo puede ser interrumpido por disposiciones administrativas.  Se ha dado el caso, comenta, de que la anatomía patológica posterior concluye que el feto estaba sano. Esto está en los libros de registro (es verificable)  donde aparece el diagnóstico de los ultrasonidos y las conclusiones posteriores de la anatomía patológica. Estos registros son la prueba de estos asesinatos “ordenados” de niños sanos a los que no se les otorgó el derecho de nacer para que no “distorsionaranlas estadísticas de la potencia médica castrista.
Para el régimen de Castro es importante que la tasa de mortalidad infantil sea baja superior a muchos países desarrollados porque es la única cosa que pueden exhibir sobre el sistema de salud cubano. No puede hablar de los hospitales, que se caen a pedazos, de los consultorios del médico de familia vacíos, pues ha mandado todos los médicos a misiones para Venezuela y para cualquier país del mundo. El régimen de lo único que se puede vanagloriar es de estas mentiras. En todos los foros internacionales los “representantes del régimen” repiten la mentira de que la tasa de mortalidad infantil es de 4,7 como Canadá, Países Bajos, Luxemburgo, Australia, Dinamarca. Quienes escuchan estas estadísticas, sin conocer el trasfondo de la manipulación del régimen cubano, concluyen superficialmente, que Cuba tiene un desarrollo médico a nivel de los países desarrollados.
El médico entrevistado cuenta la anécdota:
Llega la madre pariendo. El niño prematuro entra en pausa cardiaca, se cree que está muerto, lo envuelven en papel de periódico y lo ponen en un closet donde con los utensilios de limpieza, como un feto muerto. No fue examinado, ni se cercioraron de que estaba muerto. Los niños pretérmino, los que creen que no son “viables” no se les atiende, no se les hace caso, lo que quieren es darlos por muertos para que no empeoren las estadísticas. Un feto muerto no va a la tasa de mortalidad infantil. El hecho ocurrió a la 1 de la madrugada, a los familiares les entregan, en un cartucho, al feto para que lo lleven a la morgue. A estos fetos no le hacen anatomía patológica, no le hacen necropsia, se envían al crematorio directamente y se termina ahí la historia. A la madre le dicen que nació muerto y más nada, no le dan ni siquiera el derecho a enterrar a su niño. Cuando el niño llegó, en el cartucho, a la sala de autopsias, la persona que está allí, un técnico que no es médico, descubre que el niño está vivo y llama al neonatólogo, que lo llevó para neonatología y así se salvó de la maquinaria castrista. Ese caso, que ocurrió hace 10 años, la gente de Tunas se tiene que acordar, apunta el médico.
En el interior de Cuba suceden muchas cosas de las que el mundo no se entera. Es triste eso.
En Cuba hay dos médicos presos condenados a 30 años de prisión, uno de ellos era el Subdirector de Obstetricia del Hospital Provincial Ché Guevara en Las Tunas, llamado Arturo González Núñez. Está condenado de asesinato porque hizo una cesárea las 30 semanas para un niño que se sospechaba que tenía una cardiopatía, sin embargo sólo tenía un poco de líquido en el corazón. La madre se entera de la situación y lo acusa y el gobierno (que simula no saber nada de los manejos internos en los hospitales) los sanciona. Lo mismo que le pasó a Ochoa, salvando las distancias, apunta el médico. En este caso además de dos médicos fueron condenados dos enfermeros, tuvieron que pagar por una práctica consuetudinaria y reiterada.
Todos los ginecólogos del país la conocen.
El médico recuerda que Tunas era la cenicienta en la tasa de mortalidad infantil durante muchos años y en los congresos los médicos de otras provincias los tildaban de bobos, ¿Cómo les va a nacer un niño con 26 semanas?, les decían, “eso” se interrumpe y ya, “eso” se da como nacido muerto, agregaban.
Es una historia de horror, es la Cuba de los hermanos Castro.
Fuente: Cuba out.

sábado, octubre 03, 2009

Cuba: una potencia médica mundial.


Por: Ileana Pérez Nápoles.*
Las Tunas, Cuba, 3 de septiembre del 2009ba – Allá por los años 80, en un discurso por el 26 de Julio, Fidel Castro declaró que Cuba sería una potencia médica mundial. De hecho, en nuestra provincia, Las Tunas, se construyó la facultad de medicina, junto con el politécnico de la salud, y a lo largo de la isla se construyeron numerosos hospitales y policlínicos.
Todos los cubanos estaban orgullosos con el potencial que se vislumbraba y siempre con lo que ha caracterizado la esperanza en la promesa de los líderes comunistas. No se daban cuenta de que esto solamente formaba parte de la política expansionista muy bien pensada y basada en las necesidades de los pueblos latinoamericanos, con el objetivo de presentar el modelo cubano ante sus ojos como el modelo a seguir, y ante el mundo como el lugar mágico donde debían venir a tomar experiencia y a recibir atención médica.
Es cierto que contamos con magníficos profesionales, que aún cuando los medicamentos están en falta emiten el diagnóstico correcto. Pero otros, cansados de emitir recetas sin medicamentos caen en la rueda de la indolencia; y sólo quieren salir de los pacientes recetándole algún calmante para que pase a manos de sus compañeros de trabajo de la guardia siguiente. Mientras, sólo están pensando en cuándo llegará su ansiada misión, con la cual resolver parte de sus problemas financieros.
Estos mismo indolentes son presentados luego en la televisión subiendo lomas, cruzando ríos, caminando por el fango para ir a salvar un indio venezolano, o boliviano. ¡Pobres cubanos! No tienen una visión real de la verdad; no pueden ver cómo son explotados por un tirano que los utiliza para venderse al mundo como defensor de los más desposeídos, que sólo quiere mantenerse en el poder cuéstele lo que le cueste; que le da a cambio de su sacrificio el derecho a una computadora y un DVD, y priva de la atención médica a nuestro pueblo, cambiando nuestra salud por el petróleo venezolano.
El resto de la información donde la periodista relata lo sucedido con su hijo puede leerse haciendo CLIC AQUÍ
Aun cuando esta información nos aproxima a la realidad de la atención pediátrica en Las Tunas, en este artículo se destaca los avances en la atención pediátrica en esta provincia según fue expuesto en Finlandia.
Información adicional sobre el Hospital Pediátrico “Mártires de las Tunas”, puede leerse haciendo CLIC AQUI
*Periodista independiente cubana. Agencia Jóvenes sin Censura
Foto corresponde a una sala de Hospitalización del Hosp. Pediátrico.