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lunes, diciembre 19, 2011

Los rehenes en Cuba del sistema de salud.

Regla, La Habana, Cuba, 16 diciembre del 2011.(PD) En Cuba, los médicos, técnicos, enfermeros o trabajadores directos de la salud, necesitan una "liberación" del gobierno para poder salir del país.
Eva, una técnico electro médico, comentó que desea reunirse con su esposo, el cual es cubano pero vive en Inglaterra. "Esto es horrible, para darnos la liberación se demoran el tiempo que les dé la gana. Somos como rehenes del gobierno".
Los médicos y todo el personal de la salud deben esperar hasta 10 años para ser "liberados" de sus funciones y otorgarles el permiso de salida definitiva del país. El gobierno plantea que estos profesionales deben "pagar" por haber estudiado una carrera universitaria gratuita en Cuba.
Foto: Ana Torricella

jueves, octubre 13, 2011

Las versiones de la Resolución 54 del Ministerio de Salud de Cuba, que regula la emigración de los médicos cubanos.

He recibido una información por correo electrónico en relación a la Resolución Ministerial 54/99 que establecía y aun establece los procedimientos de control de aquellos profesionales de la Salud, que en Cuba, deciden emigrar. Esta Resolución, que en su momento fue denominada por el público interesado como: “ley de los médicos que quieren irse” significó un cambio en la política del gobierno y del Ministerio de Salud en Cuba que buscaban controlar y utilizar a su antojo el derecho, sobre todo de los médicos, a emigrar.
En un artículo anterior que divulgué con el título de: “Médicos rehenes en Cuba”, revelé todo lo relativo a esta Resolución y sobre todo las formas en que pude encontrar el texto y el uso que hice del mismo. No me voy a detener sobre estos asuntos, los interesados pueden encontrar el artículo en la Red.
Lo que motiva a la persona que me envía la nota acompañada de la Resolución Ministerial de referencia es que en el texto que encontró en los archivos de la Gaceta Oficial (Gaceta Oficial No. 043 / 1999 - Ordinaria - Págs. (697 - 712). Ofic. de Edic. Elect. de la Gaceta Oficial. Gaceta Oficial de la República de Cuba, 15 de julio de 1999, AÑO XCVII. ISSN 1682-7511), NO se hace mención alguna a las normas o instrucciones que regulaban y aun regulan la salida de los profesionales de la Salud de Cuba. ¿Entonces?, ¿cómo entender que se hace referencia a un texto de una Resolución Ministerial promulgada y aplicada sobre un asunto que no trata?
Como el asunto que nos ocupa ya ha sido considerado en el artículo antes citado y reiterando la información en otras notas que he publicado deseo compartir con ustedes el texto que me fue enviado y hacer los comentarios pertinentes.
SALUD PÚBLICA
RESOLUCION MINISTERIAL No 54
POR CUANTO: El Acuerdo No 2040 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, de 28 de noviembre de 1994, a tenor de lo dispuesto en el Decreto-Ley No 141 adoptó las atribuciones y funciones específicas del Ministerio de Salud Pública entre las que se establece la de regular el ejercicio de la medicina y de las actividades que le son afines.
POR CUANTO El artículo 65 de la Ley No 49 denominada “Código del Trabajo”, establece que la contratación y otras cuestiones de carácter laboral de los técnicos de la medicina se efectúa con arreglo a las características de esas actividades y conforme con las medidas dictadas por el organismo respectivo.
POR CUANTO: En coordinación con el Ministerio del Trabajo y oído su criterio favorable, corresponde a tenor de los fundamentos expuestos, regular el traslado definitivo o temporal de los profesionales o técnicos de la salud a otras entidades, asociaciones económicas, administrativas, de servicios u organizaciones políticas y de masas.
POR TANTO: En uso de las facultades que me están conferidas como Ministro de Salud Pública,
R e s u e l v o:
PRIMERO: Cualquier profesional o técnico del Sistema Nacional de Salud que solicite su traslado a entidades, asociaciones económicas, administrativas o de servicios o de cualesquiera otra índole, presentará su solicitud fundada al Director provincial, el que la elevará con sus Criterios al que resuelve, quien será la autoridad exclusivamente autorizada para aprobar tal solicitud.
SEGUNDO: De igual forma se procederá en los casos en que las entidades señaladas en el RESUELVO precedente sean los solicitantes de la prestación del servicio del profesional o técnico.
TERCERO: En los casos que la solicitud sea de un Profesional o técnico de una unidad de subordinación nacional la misma se tramitará, de igual forma, por conducto del viceministro que atiende la unidad administrativa o la entidad donde labora el profesional o técnico.
CUARTO Cualquier promoción de un profesional o técnico de la salud para ejercer cualquier cargo electivo o de funcionario en una organización política, social o de masas será previamente presentada, en los casos de las entidades de subordinación territorial a los directores provinciales, quienes la tramitarán ante el que resuelve. En los casos de unidades o entidades de subordinación nacional se presentaran directamente al Ministro de Salud Pública, a los efectos de conceder la autorización correspondiente y disponer de conformidad a la legislación laboral vigente el otorgamiento de licencia especial no retribuida mientras dure el mandato o el tiempo de trabajo del profesional v técnico como dirigente o funcionario en la organización que lo solicitó.
Dése cuenta a Cuantos órganos, organismos, dirigentes y funcionarios corresponda conocer de la misma, archívese el original en la Dirección Jurídica del organismo y publíquese en la Gaceta Oficial de la República para general conocimiento.
DADA en el Ministerio de Salud Pública, en Ciudad de La Habana, a 2 de julio de 1999.
Dr. Carlos Dotres Martínez
Ministro de Salud Pública.
Gaceta Oficial No. 043 / 1999 - Ordinaria - Págs. (697 - 712). Ofic. de Edic. Elect. de la Gaceta Oficial. Gaceta Oficial de la República de Cuba, 15 de julio de 1999, AÑO XCVII. ISSN 1682-7511
Como ustedes pueden apreciar, en este texto no aparece referencia alguna a las regulaciones y procedimientos a seguir para que un profesional de la salud pueda salir definitivamente del país. Cuando se establece esta Resolución, y la otra, existía el mecanismo de “liberación de Ministro” una autorización del ejecutivo que daba paso al permiso de salida del Ministerio de Interior conocido como “la tarjeta blanca”.
La Resolución Ministerial que se implantó en esa fecha y firmada por el entonces Ministro Carlos Dotres, fue un documento marcado por el secreto. Fue leído en las instituciones de Salud pero no mostrado, no se entregaban copias; después de leído se guardaba. Ambas versiones coinciden en la fecha y la firma del titular en ese momento. De manera que la información se difundía pero no había constancia de ella, sin duda tenían miedo a que el texto como tal se conociera.
El documento que me fue entregado con la denominación de Resolución Ministerial 54/99 en octubre del 1999, fue sacado de los archivos de la Dirección Provincial de Salud de Ciudad de La Habana, lo revisé e hice unas 20 copias; días después lo leí íntegramente en un programa radiofónico . Una o dos copias siempre las guardé en mi archivo personal hasta que salí al Exilio. Lamento no tener en mis manos ese texto para poderlo mostrar y comparar con el que me ha sido enviado, ahora, por correo electrónico.
Quiero enfatizar que el texto de la Resolución Ministerial 54/99 que fue de mi conocimiento NO corresponde en nada al texto de esta segunda Resolución que hace unos días llegó a mi buzón de correo electrónico.
El régimen a través del Ministerio de Salud, manipuló como le vino en gana esta Resolución, el secretismo fue su táctica, pero la aplicación inmediata y de forma retroactiva resultó una burda violación del derecho. Trataron y aun tratan de esconder una injusticia escondiendo un documento, negándolo pero a la vez mostrándo como funciona y aplicándolo como instrumento jurídico sin reservas.
Es posible que hayan creado este documento, que también tiene sustento legal, para esconder o minimizar el otro, ese que ha permitido al Ministerio de Salud Pública desde hace dos décadas controlar y castigar en igual orden, a los profesionales de la salud que en Cuba, por causas muy diversas optan por salir del país. Un derecho consagrado que la dictadura siempre ha hecho caso omiso.
Espero que algún día pueda recuperar aquel documento que significó más que una anécdota en mi quehacer en Cuba. Hasta tanto cumplo con mi obligación de informar sobre este texto que me ha sido enviado.
En el artículo sobre los médicos rehenes, hice notar lo siguiente: “de forma adicional existen orientaciones internas de fecha 12-04(diciembre del 2004) cuyos textos no conocemos. Sabemos que esta Resolución injusta y violatoria del Derecho, sigue generando reacciones de condenas”.
Por otra parte, en una nota también publicada en la Red con el título: “Los médicos cubanos más rehenes aun de la dictadura”, hacía notar que había “otra resolución” que establecía procedimientos más estrictos para emigrar. Sería una tercera resolución, al menos sobre el asunto de la salida definitiva de los médicos cubanos.
Dejo aquí las palabras lapidarias con que concluí mi intervención en aquella memorable entrevista radiofónica en la que participé hace más de una década:
“…, al utilizar la Resolución 54 como método que atenta contra el Derecho, las autoridades del MINSAP en Cuba están empujando a los médicos a las balsas; ahora los profesionales de la Salud que deseen emigrar se convertirán todos sin excepción en candidatos a balseros”.
13 de octubre de 2011©

viernes, septiembre 09, 2011

Los niños y niñas rehenes de la dictadura en Cuba porque sus padres decidieron establecerse en otros países.

El gobierno de Cuba convierte en rehenes a los hijos (as) de los médicos que dejan su trabajo en otros países en busca de mejores oportunidades. Entonces castiga a toda la familia.
Donde está la Iglesia Metodista de los EEUU y las múltiples organizaciones que en los Estados Unidos levantaron su vocerío hipócrita cuando el caso de Elián González. Entonces todos hablaban de la injusta separación del “niño Elián” de su padre allá en Cuba. ¿Esto niños y niñas no merecen también la atención? ¿Estas familias no merecen la solidaridad de todos?
Una madre privada del derecho a estar con sus hijos porque esta dejo la misión internacionalista donde se desempeñaba como médico para establecerse en otro país. Este es un acto de libertad; los médicos dejan sus misiones en otros países porque son explotados, viven en precarias condiciones en la Isla y fuera de ella, carecen de libertad; lo hijos quedan a merced de un régimen que les niega el permiso de salida para reunirse con su madre, aquí la historia tomada del Blog Ángeles disidentes
Hoy mis hijos a modo de consuelo me escriben diciéndome:
_ Mamá la oficina de inmigración respondió, dicen "que no podremos viajar para vivir con ustedes hasta que Uds. lleven tres años viviendo allá", ¡lo sentimos!, pero no se preocupen que estamos bien _ la respuesta no me sorprendía.
Para la seguridad del estado cubana, para inmigración, y para el departamento de seguridad informática del gobierno de Cuba que vigila mi blog, aquí va mi respuesta:
Les diré que el tiempo es corto cuando la dicha de la libertad es cierta, que el precio de la libertad es muy alto, pero la esclavitud no tiene precio, que no descansaré en hacerle saber al mundo que Uds. Inmigración de Cuba le deniegan la carta blanca o “permiso de salida” a los hijos menores de edad de los médicos desertores, como castigo ejemplarizante dirigido al resto de los médicos en colaboración, lo hare porque sabemos del miedo que Uds. le tienen a los medios de comunicación internacionales (por eso "ese sería el peor de sus castigos").
Uds. convierten a los hijos menores de edad de los médicos colaboradores, en sus rehenes, para que no intenten desertar; si el médico deserta ya sabe “nunca antes de tres años” podrá ver a sus hijos y nunca podrá volver a pisar Cuba.
¡Cuánta miseria humana son capaces de hacer!
Uds. saben que su conciencia y su pobreza espiritual, es tan amarga y baja como el triste futuro que les espera. Podrán condenarme a mi esposo y a mí al calvario de la separación por tres años, pero sepan Uds. que estarán condenados a la pobreza y a la miseria espiritual eternamente.
Hoy llenan sus escuálidas barrigas con la “Javita refuerzo diferenciado a los funcionarios del MININT”, a cambio de sostenerle las muletas a un sistema histórico cultural cerebro-deficiente, que se presta de verdugo a cumplir órdenes, que atentan contra la salud de los menores de edad.
También les aconsejo que se cuiden bien, pues el futuro es cierto y en la rueda de la historia, la posición que Uds. tienen hoy podría cambiarse a unos 1800, y para ese momento solo deseo que Dios se apiade de Uds.
Les informo que asumimos con valentía el calvario de la separación de nuestros hijos y que no iremos a hacer denuncias a la comisión internacional de derechos humanos, no nos interesa que sancionen a Cuba, todos sabemos que las sanciones las usa de papel higiénico. Solo rezaremos a Dios para que se apiade de sus almas, les dé el perdón y la misericordia que tanto van a necesitar en un futuro, porque cuando padres, madres e hijos sufren por violaciones flagrantes de los derechos humanos, Uds. la injusticia TIEMBLAN.
Que Dios los bendiga.
Sinceramente,
Yo un ángel desertor.

miércoles, junio 01, 2011

Médicos cubanos que esperan para emigrar en situación de esclavitud y encierro.

Hoy incluimos en el Blog de Medicina Cubana un artículo que aparece en Diario de Cuba con el título de Cadena perpetua. Aun cuando menciona que: “Los médicos que esperan por emigrar tendrán ahora que reincorporarse a sus puestos y brindar servicios durante cinco nuevos años”. En realidad siempre ha sido así. Este Blog ha incluido artículos y testimonios sobre este tema, desde hace algún tiempo. También hay un grupo en Facebook que aborda contantemente el tema. Al retomarse el asunto lo incluimos aquí.
Por: José Hugo Fernández.
La historia es verídica. Y recrea con meticulosa fidelidad los detalles del hecho. Con la excepción, lógica, del nombre de la protagonista, a quien llamaremos Juana.
Luego de trabajar durante varios años como asistente social en un policlínico de La Habana, a Juana dejó de interesarle su empleo. Así que lo abandonó. No fue más al policlínico. Aunque sin renunciar formalmente. No podía hacerlo, porque —salvo en casos excepcionales— el sistema cubano de salud no adjudica lo que las autoridades llaman "liberación definitiva" en la mayoría de sus puestos de trabajo.
Transcurrieron diez años. Juana había olvidado ya que alguna vez fue trabajadora de Salud Pública. Entonces recibió una invitación de su hija, quien vive en Estados Unidos, para que fuera a visitarla. Empezó a gestionar papeles y a pagar dinero para que el gobierno la dejase viajar, pero… vaya sorpresa:
No contaba con el agravante de haber sido en días lejanos trabajadora de la salud, lo cual la obliga a seguir siéndolo a perpetuidad, sin beneficio alguno, pero con el perjuicio de vivir oprimida por las disposiciones internas del sistema, tan diabólicas a veces como puede serlo la cadena perpetua que hoy obliga a Juana a someterse a largos y complicados trámites de solicitud de permiso siempre que, por interés particular, intente poner un pie del Malecón hacia fuera.
Es lo que aquí llaman "liberación temporal", que en el caso de algunos técnicos, o de empleos como el de Juana, suele ser otorgada en un lapso no muy extenso, si lo comparamos con el que padecen los médicos, quienes están obligados a esperar por la "temporal" durante años, si es que finalmente se la conceden.
Sabido es que, al menos en teoría, el sistema de salud sólo otorga "liberación definitiva" a los médicos que deciden emigrar legalmente. Hasta hace poco, estaban obligados a esperarla —desempleados, o ejerciendo funciones de perfil inferior a sus capacidades profesionales— durante cualquier cantidad de años, por lo común muchos más de los cinco que, en teoría, estipulaba la disposición.
Recientemente ha sido dictada otra normativa que de algún modo deja sin efecto la anterior, pero para colmo de males. Pues los miles de médicos que habían permanecido ya cinco o diez o aún más años sin empleo oficial, a la espera de su "liberación definitiva" para emigrar, tendrán que reincorporarse a sus puestos de trabajo y brindar servicios durante cinco nuevos años, como requisito para ser liberados.
Es curioso que ahora mismo, mientras los trabajadores de la salud (pongamos sólo un caso) cumplen esta cadena perpetua impuesta por el régimen, el que además continúa renovando para peor sus eslabones, la prensa extranjera insista en dar lata con eso que catalogan de "reformas" y "cambios" en la Isla.
Información relacionada:

domingo, marzo 27, 2011

Médicos cubanos que abandonan la Isla tienen dificultades, no solo para ejercer, sino para disponer de sus documentos académicos.

Hace unos días recibí en la dirección electrónica de este Blog un mensaje de un médico cubano que , estando trabajando en el Programa “Barrio Adentro”, desertó y se encuentra escondido en Venezuela a la espera de poder salir rumbo a los Estados Unidos con el programa especial de Visas para profesionales cubanos que se encuentran cumpliendo misión internacionalista. Dice el doctor:
“Buenas noches soy Cirujano deserte de la misión Barrio Adentro ya hace 1 año y unos meses y sí tengo miedo de que me deporten para Cuba. Eso lo tengo todos los días, cada vez que tengo que pasar por donde hay policías eso me pone mal por cualquier motivo, no soy el que escribió en el Blog que usted menciona; ¿en qué o de qué forma usted puede ayudar, a mí y a muchos más, que están en mi situación? Saludos buenas noches.
Este como otros mensajes buscan ayuda en una situación en realidad peligrosa, pues sabemos que no pocos médicos han sido enviados de regreso a la cárcel –grande (Cuba). Cuando logran llegar a los Estados Unidos, por cualquier vía; se encuentran la realidad de los múltiples obstáculos para revalidar y poder ejercer.
En esto encontramos dos informaciones sobre los médicos cubanos como que siempre están en medio de la noticia. La primera sobre las dificultades para poder ejercer en los EEUU, articulo aparecido en El Nuevo Herald .Donde dice:
Médicos cubanos enfrentan obstáculos para ejercer en EEUU.
Se les permite entrar en el país porque son médicos, pero no se les permite ejercer porque Cuba se niega a enviar o certificar su desempeño académico.
Sin esos documentos, es casi imposible que las juntas médicas les tomen los exámenes de revalidación del título, obligatorios para los médicos extranjeros.
Una vez conseguidos los papeles, el sistema de acreditación estadounidense para médicos extranjeros es muy arduo. Deben aprobar tres largos exámenes en inglés que cuestan miles de dólares. Pero sin los documentos universitarios, no pueden demostrar que estudiaron medicina.
Para leer todo el artículo hace CLIC AQUÍ.
Pero los médicos cubanos según la prensa pro castristas no cuentan solo con personas que les apoyan en los EEUU, sino que una Congresista desarrolla, - según las cotorras pro castristas-, una campana difamatoria contra los médicos cubanos. Dice la información:
La campaña incluye promover la deserción de los médicos cubanos con el programa subversivo Cuban Medical Professional Programa, puesto en marcha por George W. Bush el 11 de agosto de 2006.
La congresista norteamericana de origen cubano Ileana Ros-Lehtinen, ha sumado a su largo historial de agresiones contra Cuba el liderar una cruzada difamatoria contra la eficiencia, dedicación, esfuerzo y ejemplo del sistema de salud pública cubano presente en distintas latitudes. Le preocupa y ataca.
Para leer todo el articulo hacer CLIC AQUÍ.
La opinión del Editor.
Dejando a un lado los análisis, campañas y artículos tendenciosos; la realidad es que los médicos cubanos en un numero tal que supone debe prestarse atención al asunto , desertan de las misiones internacionalistas o salen de Cuba después de cumplir el tiempo de castigo que el régimen les imponen.
Los médicos cubanos que piensen salir del país y establecerse en el exterior como profesionales; deben procurarse toda la documentación que tienen en Cuba, copiarla, guardarlas, si pueden legalizarlas, “apostillarlas”. No decir cuál es sus propósitos y tener toda la documentación con alguien que en un momento dado pueda enviarla por una vía segura al exterior. Debe acompañarla del resto de los documentos legales como es certificados de nacimiento, y cuanto dato, documento y aval tengan de su profesión. No decir nada, solo buscar, copiar y guardar con alguien de confianza. Esto es válido para cualquier país donde deseen establecerse, en cualquier país les van a pedir esa documentación.
El gobierno de Cuba sabe cuán necesario le son estos documentos para aquellos que han desertado o han salido de forma “legal”. Es por eso que ha dado instrucciones de no entregar o legalizar más documentos académicos o títulos. Hay entonces que buscarlos de alguna manera y la mejor forma es tenerlos antes de “brincar el charco

miércoles, septiembre 22, 2010

Tremebundos e inhumanos trámites para poder salir de Cuba le son impuestos a los Profesionales de la Salud.

Dificultades que enfrenta un profesional de la salud al solicitar la liberación del Ministerio de Salud Pública para viajar al extranjero.
Por: Maribi Monroy.
¿Acaso el objetivo es hipotecar el futuro?
Hace algunos años en una parada de ómnibus, escuché a una señora que intentaba convencer a su hija de preuniversitario para que no estudiara Medicina. Alegaba que el médico es uno de los profesionales más maltratados en Cuba y que sobre todo le cerrarían muchísimas puertas solo por estudiar esa profesión. En aquel momento no lo entendí y mire con desprecio a aquella mujer que intentaba troncharle los sueños a su hija. Hoy la entiendo.
¿Quién en Cuba no ha tenido un familiar, amigo, vecino o conocido, trabajador de Salud Pública en trámites migratorios?
Al presentar su solicitud para el permiso de salida en emigración, el oficial que le atiende le informará que: profesional o técnico de la salud, no importa si hace 20 años esta desvinculado o si tiene la baja del sistema, firmada por el ministro; estudiante de los cursos incluidos en la Batalla de ideas, vinculados con la salud; trabajador del sector o simplemente sea un profesional que trabajó en Salud Publica, necesita una carta de liberación. Debe ir a ver al Dr. Lucio en la Dirección Provincial de Salud. Este famosísimo Dr. solo atiende miércoles y viernes de 9 am a 5 pm y que debe llegar muy temprano pues las colas eran enormes. Ahí empieza una historia tan tenebrosa que Lovecraft hubiera sentido envidia.
El primer día va despreocupado a las 6 de la mañana. Se enterará de ahora las colas son más cortas, solo tienen que venir aquí los desvinculados laboralmente, porque los que trabajan van al municipio. Aún así, vaya temprano y preparado para oír cuentos de horror y misterio. Allí escuchará historias todas diferentes, coincidentes en lo desgarradoras que son y en la impotencia y conformidad de los que la sufren. Pudiera poner algunos ejemplos:
-la abuela cuyo nieto va a cumplir un año y ella aún está esperando la liberación para estar en el parto de su hija;
-la esposa del médico desertor con sus hijos del otro lado que esperó los 5 años de castigo y hace 5 meses espera que se analice su caso;
-la solterona de 53 años que encontró el Amor en un ciudadano de Suecia y después de un año de espera no sabe cómo explicarle a su amante que ella aún no ha sido liberada;
-la muchacha que hace años estuvo 2 semanas en un curso de asistente de laboratorio;
-el médico que a principios del periodo Especial decidió dedicarse a la agricultura y después de más de 20 años en el campo, le exigen incorporarse para poder viajar a ver a su madre;
-la hija con los senos extirpados después de ser diagnosticada con cáncer de mamas y hace 3 años espera para poder ir a ver a su padre enfermo.
La lista puede ser interminable y muchos casos, sino fuera por lo trágico serian cómicos. Personas con su vida en pausa con una inconcebible concepción del tiempo, para quien6 meses no son nada, solo porque hay otros que esperan años.
Detrás de esto hay en Cuba alrededor de dos docenas de burócratas. Unos esperando a que tu desesperación te lleve a decir un número lo suficientemente grande como para calmar su conciencia y otros disfrutando la embriagable sensación de ser DIOS al tener tus esperanzas y tu vida en sus manos. Todos amparados tras directivas y disposiciones administrativas sin carácter legal y totalmente anticonstitucionales.
El martes 13 de abril (2010) entró en vigor una disposición del Ministro, donde se obliga a técnicos y profesionales de la Salud a estar vinculados laboralmente para poder realizar trámites de viaje. ¿A quién se le ocurrió? ¿Quién les dio el derecho a ponerles nuestras vidas en las manos a médicos y enfermeras cuyo corazón no está en su trabajo y que lo menos que les interesa es salvarnos?
Cuando se pregunta sobre el porqué de este terrible maltrato, plantean que demasiados médicos quieren emigrar y se intenta evitar el robo de cerebros. Primeramente deben preguntarse por que quieren emigrar y evaluar el porciento de médicos que desertan en las misiones en el exterior. Y en cuanto a lo segundo ya esos cerebros no son nuestros, ya los perdimos, nada ganamos con retener sus cuerpos.
Como los que como el Dr. Lucio, atienden estos asuntos pueden dormir después de oír tantas historias tan desgarradoras. ¿Han imaginado que algún día pueden estar ellos en el lugar de esos a los que hoy torturan? Seguro que NO.

sábado, julio 10, 2010

Los médicos cubanos más rehenes aun de la Dictadura.

Una nueva Resolución ministerial que asfixia más a los médicos pendientes de salida del país.
Hace algún tiempo apareció en esta página un articulo con el título de: “Médicos rehenes en Cuba”. Esto trajo algunos comentarios. Se trata del tema por el cual los medico cubanos no están en libertad de viajar libremente a otros países para los cuales desde el 1999 se implemento la Resolución Ministerial 54.
También fue incluido un artículo de un periodista independiente sobre la situación de “rehenes” del Estado cubano de los profesionales de la salud.
Hace algunos días recibimos un comentario al primer artículo donde dos médicos cubanos, después de desvincularse durante 5 años del sistema de salud en Cuba, es decir superar el tiempo que establece el gobierno para darles el permiso de salida, se encontraron que al llegar a las oficinas del Ministerio de Salud Publica les dijeron que tenían que vincularse, y trabajar cinco años para poder solicitar la salida del país. ¡Porque había una nueva Resolución! Es decir hay otra Resolución, que no es la Resolución 54 (1999) que parece estable nuevos procedimientos. Estos médicos en su comunicación dicen:
Acabo de leer los comentarios y denuncias, y es por eso que les contare; desgraciadamente faltan aun muchas.
Mi hermana y yo somos médicos graduados desde 1988 y en julio de 2004 nos desvinculamos. A finales de 2008 fuimos reclamados por nuestros Padres y se nos otorgó la Visa; con esos documentos fuimos a la Dirección Provincial de Salud y se nos dijo que: debíamos esperar a los 5 años de desvinculados, para hacer nuestro expediente.
Pacientemente hicimos todo cuanto nos dijeron y en julio de 2009 entregamos todos los papeles…, y a esperar. Según ellos no más de 3 meses; ya hemos acudido más de 15 veces a esa oficina y la respuesta, es: “nada todavía”. Teniendo en cuenta la demora escribimos al Ministro de Salud Publica hace apenas un mes y le respuesta es que no aceptan nuestra demanda ; ¿saben por qué?, pues sencillamente hay una nueva Resolución( ¡?!),vigente desde mayo de 2010 que aun no sabemos ni el numero y que dice entre otras cosas que: ¡tenemos que vincularnos de nuevo y trabajar de 3 a 5 años para pedir la liberación!, ¡¿Con que palabras puedo expresar todo lo que siento en este momento?!, ¡¿Qué garantías me pueden dar, si después de 5 años mas inventan otra Resolución que diga que debo esperar 10 años mas?!. ¡¿Donde esta esa libertad que tanto proclaman?! ¡¿Dónde está la justicia?! ¡¿Dónde está el más elemental respeto de mis Derechos?!”
Los comentarios, los dejo a ustedes…,
Es decir que hay una Resolución, que no es la Resolución 54 del 1999, mediante la cual el Ministerio de Salud Pública aprieta más la soga alrededor del cuello de los médicos que están pendiente de la llamada “Liberación del Ministro” para tramitar el permiso de salida que otorga el Ministerio del Interior.
¿Cual es esta nueva resolución? Si usted amable lector sabe o tiene información sobre este espinoso asunto hágala llegar a nuestra dirección electrónica.
Información relacionada:

 

viernes, diciembre 19, 2008

La desgracia de ser médico en Cuba.

Por: Sinue Escolarte.*
A ninguno de los famosos médicos de antes se les hubiese podido decir que serlo, era una desgracia. El orgullo más grande dentro de las diferentes profesiones lo carga esa, que entrega su tiempo, su sueño, su sacrificio, en nombre de los demás, salvando y protegiendo sus vidas. El reconocimiento social y el respeto fueron y sigue siendo en muchos países el mayor pago. En Cuba no. La propaganda política que nos ensalza constantemente como misioneros desinteresados no tiene nada que ver con el trato que se recibe de la población y trabajadores del sector, ni con el lugar en que nos tienen. Un medico sin ropa, sin casa, sin auto, sin recursos, con salario de esclavo, no refleja adecuadamente lo que hace y así es visto por esa mayoría mediocre que crece por días en nuestro país, como consecuencia del cierre de las comunicaciones, de la política de la obediencia, del miedo arraigado, de la pobreza creciente y de la lucha por la subsistencia. Una sociedad corrupta e indolente, no puede saber respetar. Tampoco lo respetarán si deja hijos o nietos pequeños para irse a vivir en la casa de un pobre en condiciones de agregado, compartiendo diferentes culturas como ocurre con los que van a Venezuela o Bolivia. Todo por extrema necesidad después de medio siglo de fracasos y no por patriotismo y solidaridad como se divulga para elevar la imagen del Hombre Mas Bueno Del Mundo, creador del “hombre nuevo y el capital humano” que nos representa en esas tierras.
Pero la desgracia del medico va mas allá de trabajar mas que nadie, hacer guardias gratis y cobrar sueldos ínfimos, o no tener vivienda. El, está sobre-enjuiciado por el estado y sobre-chantajeado. No puede cambiar de trabajo legalmente, el estado no se lo permite. No puede viajar como cualquier otro profesional, ni estando retirado si no lo autorizan. No puede tener una licencia adicional para cualquier forma particular de buscarse honradamente la vida. Si abandona la misión, sus familiares de primer grado son sancionados con no poder viajar hasta un tiempo indefinido. Son considerados desertores y quedarán desterrados definitivamente de su país.
Peor aun es la posición en que quedan sus hijos. ¿Que grado de desesperación alcanzan quienes obcecados por la idea de libertad “desertan” dejando atrás a sus a veces pequeños hijos? Su esperanza es que algún día se reunirán, pero el delito cometido incluye el chantaje de no dejarlos salir, de retenerlos por venganza, para que no den el mal ejemplo de querer ser libres.
Conozco un caso reciente de un niño de 7 años, Brayan, que sus dos padres decidieron alejarse de una misión para carenar en los EE.UU como tantísimos otros. Estuvieron primero 5 años separados de su hijo para garantizarle el futuro, pero se dieron cuenta que era ínfimo lo que les duraría, con respecto a la vida que se vive, que volverían a lo mismo y apostaron por la libertad. Ellos recibían un salario en moneda nacional que eran otros que se quedaron haciendo su labor los que lo merecían, y acumulaban una cantidad en cuc y moneda nacional que para todo ese tiempo, era considerable al ser dos. El Estado, que no le permite al niño unirse a sus padres, que le niega la salida, debía pagarle el dinero que ellos trabajaron tanto aquí como allá, para que ese pequeño tuviera adecuada subsistencia, administrado por algún familiar. En el caso que les expongo su abuela de 78 años que tiene un retiro miserable. ¿Qué ocurrirá cuando por ley de la vida fallezca? ¿Quien concretará la educación y supervisará la vida de ese niño en un país donde los problemas están en todas partes y por eso, "se acabó el querer"? ¿Por que se defiende tanto a los hijos de los "5" y se le da todo tipo de facilidades y se les paga los gastos de viajes garantizándoles una vida feliz y a este, que es una inocente victima de la falta de libertad y derechos, no se le devuelve lo que legalmente le pertenece y la posibilidad de juntarse con sus padres? ¿Cuanto pierde el estado con esta lógica acción?
Son incontables estos casos, donde no se ve la justicia social que se pregona por el régimen. Los atrapados por el discurso populista, por lo humano de los sistemas socialistas que den una respuesta. Las organizaciones internacionales que tienen que ver con la infancia deben hacer algo. La escuela latinoamericana de medicina seguirá graduando médicos que después harán lo que quieran con sus títulos y sus vidas, y la escuela cubana, egresará a los que un tiempo después, comprenderán que en Cuba, ser medico, es una desgracia.
*Medico y Periodista independiente cubano. Sus artículos de opinión son enviados desde la Isla donde se desempeña en sus labores. Firma con un seudónimo. E-mail: sinuescolarte@gmail.com
Fuente: Conexión cubana. La foto también es de esta publicación digital.

viernes, diciembre 05, 2008

La historia de profesionales de la salud que en Cuba esperan ser “liberados” para viajar al extranjero.

Un artículo del autor José Hugo Fernández quien desde La Habana presenta la historia desgarradora de cientos médicos y enfermeras que esperan por que la dictadura les permita emigrar para reunirse con sus seres queridos. Miles de historias como la de Elián, pero que no arranca muestras de solidaridad ni en la Isla ni en el exterior.
Con historias familiares a cuestas, cientos de médicos, enfermeras y técnicos de la salud esperan ser 'liberados' para viajar al extranjero.
Rehenes
Por: José Hugo Fernández. ( La Habana 02/12/2008 )
En un oscuro pasillo del edificio donde radica la Dirección Provincial de Salud Pública en La Habana (calles 21 y O, Vedado), suelen reencontrarse cada miércoles y viernes. No logran verse bien las caras, pero ya se conocen. Muchos han llegado a intimar luego de varios años de coincidencia. Todos están unidos por una misma desgracia. Son rehenes. Sin la esperanza del rescate. A pesar de que se cuentan por cientos, sólo en la capital. La cifra total del país se desconoce.
Una entre tantos: mujer de edad madura, técnico en farmacia con 24 años de profesión, acude allí semana tras semana porque su hijo, que reside en España, está esperando por ella para someterse a una operación quirúrgica. Desde hace tres años solicitó liberación temporal del sistema de salud pública, sin lo cual no se le permite ir de visita al extranjero. Y allí la mantienen, en lo oscuro, esperando una respuesta que no llega, anegada por el estrés de tanto tiempo en tensión, sin saber qué hacer ni a quién pedir ayuda.
Otra mujer, médico en activo en el hospital habanero Calixto García, aguarda por su liberación definitiva desde hace seis años y medio. Quiere irse a vivir a Estados Unidos, pero no la liberan. Lo peor es que mandó a la familia por delante. Y asegura no haber tenido ni un minuto de sosiego durante los últimos tres años: sola, a punto de enloquecer y sin solución a la vista.
Otra más: cuando trabajaba como médico internacionalista en Guyana, conoció a su actual esposo, un médico guyanés, quien vino con ella a sentar residencia en La Habana. Pasado el tiempo, el matrimonio, que ya tiene dos hijos, decidió ir a probar suerte en Guyana. Pero es un proyecto frustrado, porque a ella no la liberan para viajar. No obstante, continúa aguardando en el oscuro pasillo, pues dice estar dispuesta a vencer por cansancio a sus captores.
En torno al oscuro pasillo
Hay otra que ni siquiera planea viajar al extranjero. Después de haber servido como médico durante toda su vida de adulta, sintió que deseaba abandonar el sistema nacional de salud pública, digamos, para cambiar de aire. Pero no la dejan. Desde hace cuatro años y medio no ejerce su profesión. Tampoco la liberan para que le sea permitido desempeñar legalmente una labor alternativa. Entonces, vive al pairo, sin oficio ni beneficio, y sin frijoles en la olla.
Y otra, sólo una más entre un montón: junto a su familia fue favorecida por el llamado "Bombo", que otorga visas a los cubanos mediante sorteos realizados por la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana. Desde entonces, hace cinco años, espera que la liberen para restaurar la estabilidad en su hogar.
Alejados de la madre, su hija de nueve años se convirtió en adolescente y su hijo de 12 años, en hombre. Jamás se han vuelto a ver, sólo en fotografías. Pero siguen soñando con la reunificación. Mientras, esta especialista en Medicina General Integral cuenta sus interminables días y noches cubriendo guardias de urgencia en un policlínico, puesto al que fue trasladada, como velada variante de castigo, tan pronto manifestó interés por emigrar.
Su vida, al igual que la de cientos de médicos, enfermeras y técnicos de la salud, gravita en torno al oscuro pasillo de la Dirección Provincial de Salud Pública, adonde acude cada semana con la esperanza de que los abogados del cuarto piso le ofrezcan algo más que evasivas y trabas burocráticas.
Ni siquiera se les dispensa la información imprescindible. Ninguno de ellos conoce cuánto tiempo puede durar su proceso para la "desvinculación". No tienen claro cuáles son los derechos que le otorga la ley, ni a quién podrían acudir para exigir con éxito el cumplimiento de tales derechos, en caso de que fueran contemplados.
Sea para la salida temporal o definitiva del país (la variante definitiva es otra imposición de los captores), sea para traslado de profesión o de ministerio, o para simples solicitudes de bajas por razones diversas, sus demandas parecen ser acuñadas dentro de la clasificación "zeta". No está prevista una fecha tope para concluir la tramitación. Si acaso existe, es únicamente en teoría.
Los solicitantes creen haber oído decir que el intervalo establecido para la liberación de los técnicos es de tres años. Para los médicos, dicen haber oído decir que en principio eran cinco y ahora son diez años. Pero en la concreta no disponen de más información ni de mayor consuelo que lo que comparte unos con otros, acosados por la estrechez de aquel pasillo en penumbras.
No obstante, saben que nada de cuanto se diga, incluso nada de cuanto pueda aparecer registrado en disposiciones y en leyes, resulta de necesario cumplimiento para su caso. El régimen, en general, y las autoridades de la Salud Pública, en particular, los ven como enemigos, traidores —aunque no sea más que por aquello de que quien no está conmigo, está contra mí—. Y como tales se les trata, cobrándoles rescate por adelantado y en especia: con frustración, dolor y desamparo. A nada más tienen derecho. Son rehenes.
Fuente: Cuba encuentro.
Información relacionada: Médicos rehenes en Cuba.

viernes, agosto 25, 2006

Médicos Rehenes en Cuba.

Por: Dr. Eloy A. González.
Hace pocos días recibí un correo electrónico en el cual se solicitaba una acción colectiva y de solidaridad para denunciar en la próxima Asamblea Anual de la Comisión de Derechos Humanos de la Naciones Unidas en Ginebra; la violación del Derecho a emigrar, -establecido en el articulo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos -, por parte del Gobierno de Cuba al aplicar la así llamada: Resolución 54 del Ministerio de Salud Pública en ese país.
La Resolución 54 impuesta por el Ministerio de Salud Pública(MINSAP) a mediados del año 1999, constituye la más eficaz acción punitiva del régimen, para legitimar el rapto legal de un número significativo de médicos y profesionales de la Salud de Cuba; que aspiraban en aquel momento a emigrar legalmente por motivos muy diversos y a países también diversos. Esto no era nada nuevo, en la década de 60’s y 70’s el régimen empleó los mismos procedimientos sin escribir Resolución o Ley alguna.
En la década de 90’s, cuyo comienzo estuvo marcado por el Período Especial, se produjo un Éxodo de profesionales quienes teniendo una carta de invitación de algún amigo o familiar en el extranjero y contando con los medios económicos para hacerlo; viajaban con distintos destinos para no regresar, cuando se les terminaba el tiempo que reglamentaba el permiso de salida. Existía la clara percepción de que el régimen aceptaba esta realidad e incluso la alentaba.
Siempre dentro de la permanente retórica del régimen Castro- comunista, están las consideraciones de que: “los países capitalistas desarrollados, - a sabiendas -, promueven el “robo de cerebros” y no hay por que aceptar que se beneficien de la inmigración de profesionales calificados cuya preparación la pagó el Estado de Obreros y campesinos”.
En realidad los médicos cubanos, - como cualquier otro profesional -, salen de Cuba para donde sea y a como de lugar con tal de vivir en Libertad para dejar atrás una sociedad disfuncional y perversa.
He conocido médicos cubanos que viven y trabajan en remotos y empobrecidos lugares de África y Sudamérica, y no precisamente como “internacionalistas”. En estos casos el “robo de cerebros’ se producen en el contexto Sur-Sur, lo cual es ventajoso.
La promulgación, - en secreto -, de la Resolución 54 se produce en un momento en que se habían establecido los mecanismos que permitían la salida de los profesionales de la Salud, siempre y cuando contaran éstos con la aprobación del MINSAP en la persona del propio Ministro del ramo, lo que aún se conoce como: “la liberación del Ministro”. Además las personas en trámites para emigrar deben tener la “Tarjeta blanca” expedida por parte del Ministerio del Interior (MININT); siendo ésta última la aprobación definitiva por medio de la cual el régimen le permite, a cualquier ciudadano cubano, salir de la Isla-cárcel.
Cuando aparece y se aplica de inmediato con efecto retroactivo la Resolución 54, había cientos de profesionales de la Salud esperando por la “liberación del Ministro” y no aceptaban la idea de que una “Ley” se les aplicara después que sus gestiones de salida habían progresado, incluyendo la Visa del país que los recibiría.
Esto trajo consigo que se creara una Oficina en la Dirección Provincial de Salud en La Habana, para atender a tantos médicos que reclamaban su pronta autorización de salida, mientras conocían de una secreta Ley o Resolución Ministerial que los podía enviar a trabajar 5 años donde el Sistema Nacional de Salud lo creyera de utilidad. Esta Oficina era atendida por personal mitad agentes mitad funcionarios de Salud.
Allí fui en tres ocasiones, sobre todo para conocer de primera mano este injusto proceder de las autoridades que amenazaban a cientos de médicos pendientes del permiso de salida, con un periodo de 5 años de “trabajos forzados’ antes de permitirles salir de Cuba. Durante mi tercera visita allí, un funcionario envarado me hizo pasar a su Oficina y me dijo: “que no tenía que ir allí, que mi situación se atendería y recibiría la respuesta, sólo tienes que llamar”, me dio el número de su teléfono y me despidió cortésmente. Buen argumento para alejarme de allí y así lo entendí.
Y es así que se hace una “Ley” o “Resolución”; que no se puede leer, no la conocen ni los Abogados u otros funcionarios. Se mantiene a escondidas y sólo se lee en los Consejos de Direcciones Provinciales de Salud. Llegué a saber que se guardaba bajo llave y sólo había un original, éste se leía a los Directores de las instituciones más importantes de Salud para que se trasmitiera su contenido de forma verbal a los interesados. Cuando algún médico pedía una copia, se les decía que estaba prohibido darla a conocer por escrito.
Y es que esta Ley o Resolución mantenida en secreto y aplicada en “público’, es decir con conocimiento de todos los implicados era, y aún es, una burda y grosera violación del Derecho. Quienes la hicieron lo sabían, quien la aplicaba también.
La puesta en práctica de la Resolución 54-99 generó múltiples y muy variadas reacciones. Aunque no sabemos el número de médicos en trámites para salir del país cuando fue autenticada la Resolución en julio de 1999. Considero que el número de médicos en Cuba por aquel entonces era de 66,505, para un índice de 168,2 por habitantes. Una fuente no verificable por aquellos días de mediados de 1999, - que trabajaba como funcionario en una Dirección Provincial del MINSAP -, me aseguró que estaban en esta situación, unos 3,800 profesionales de la Salud.
Lo cierto es que esta Resolución 54-99 con estructura de Ley tan rígida como arbitraria, tenía como signo distintivo el más absoluto secretismo. Muchos interesados buscaban el texto de la “Ley de los médicos que quieren irse’, es decir de la Resolución 54, pero el texto era guardado por las autoridades del MINSAP para mantener de su lado el control y sembrar las dudas y el desconcierto del otro lado, esto es, de los médicos interesados en emigrar.
El problema se reducía a tener el texto de la Resolución 54. Por aquellos días los periodistas independientes sabían que sin el texto nada podían opinar sobre tan injustas medidas. Muchas veces cuando me pedían mi opinión les decía tanto a médicos, como a periodistas independientes ó público en general: “¿Y donde esta el texto?”.
Un día de finales de septiembre de 1999 se me acercó quien por aquellos tiempos era un hábil periodista independiente. ¿Té interesa el texto de la Resolución?, me preguntó. Seguro, le dije. Bueno, - agregó -, está en esta dirección, y me alcanzó en un papel una dirección en la barriada del Vedado.
Allí me fui bien temprano al día siguiente para evitar cualquier control. Al llegar a la dirección subí al 2do Piso de un Edificio típico del Vedado construido en la década de los 50’s. Me recibió una joven y bella Mamá que se apresuraba en ordenar su modesto apartamento. Atendía a un periodista independiente que allí se encontraba, y cuidaba de dos niños pequeños. Minutos después llegó Raúl Rivero, quién tomo asiento sin intercambiar saludo alguno y en silencio fumó un cigarrillo.
Me dirigí a la joven: -“Ud sabe por qué estoy aquí”. - Si, me contestó, para entregarme casi de inmediato una hoja de papel gaceta con el texto escrito a maquina de la Resolución 54. Una Secretaria, – debo de suponer de alguna dependencia del MINSAP –, la había copiado rápidamente y la había entregado para su conocimiento público.
Aquel texto lo re-escribí sin cambiar nada pero modificando el estilo mecanográfico, y ya en la tarde tenia media docena de copias. Una de esas la entregué a una joven amiga quien la fotocopió hasta hacer unas 20 copias más en una dependencia del Ministerio de Cultura. Al día siguiente, y a pesar de que se me había pedido discreción con este texto, estaba haciendo circular unas 26 copias. Nada, sólo se enterarían dos personas “los negros y los blancos’.
Una semana después me pidieron participar en un programa radial sobre la Resolución 54, y con los textos de ésta y otros documentos, intervine en octubre del 1999 en un programa de Radio Martí donde compartí con otros dos panelistas. En aquel programa, – y considerando que ya se aplicaba de forma inflexible la Ley-Resolución 54 –, expresé lo siguiente: “al utilizar la Resolución 54 como método que atenta contra el Derecho, las autoridades del MINSAP en Cuba están empujando a los médicos a las balsas; ahora los profesionales de la Salud que deseen emigrar se convertirán todos sin excepción en candidatos a balseros”.
Las reacciones no se hicieron esperar; algunos médicos comenzaron a visitarme y otros solicitaban su incorporación al Colegio Médico Independiente. Mi casa se convirtió en el punto de encuentro de muchos médicos molestos por las nuevas medidas. Sin que fuera mi intención, todo aquello de forma indirecta le “serruchaba el piso” al recién estrenado Presidente del Colegios Médico Independiente, que había sido instalado en ese cargo con la complicidad del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE), - y también -, gracias a la desidia y al colaboracionismo de algunos “disidentes”. Y esto lo conocía muy bien.
En otro orden de cosas, el Ministerio del Interior me informó en las Oficinas de Inmigración que: “por orden el Mando Superior, no podía salir del país”. Mi esposa si podía hacerlo. Esto les generó un conflicto de intereses. Por un lado al negarme la salida del país se enfrentaban a la realidad de un liderazgo espontáneo en el Colegio Médico, - algo que no esperaban -, y que minaba el trabajo del DSE durante los últimos 3 años para poner allí al médico –agente como Presidente. Tres semanas después me enviaron por correo ordinario el permiso de salida o tarjeta blanca.
En su momento la Resolución 54 originó cartas de protesta, ayunos cívicos y hasta la incorporación de algunos médicos a la disidencia. A veces de modo público y otras discretamente.
Un ejemplo de una de las manifestaciones de protestas fue ésta: “El gobierno cubano y el Ministerio de Salud Pública cubano continúan aplicando de forma arbitraria con rigor y sin respaldo de la ley, la política que por Resolución 54-99 fue dictada y se implementa sobre los trabajadores del sector de la salud para poder viajar al exterior”. Esta protesta estaba firmada entre otros por: el Dr. Pedro Arturo Veliz y la Sra. Odilia Collazo. Sobran los comentarios.
Las argumentaciones jurídicas de la reubicación y retención de los médicos son, y sigue siendo la Resolución 54. De forma adicional; existen orientaciones internas de fecha 12-04 cuyos textos no conocemos.
Sabemos que esta Resolución injusta y violatoria del Derecho, sigue generando reacciones de condenas. Es por eso que pretendemos concluir este artículo que en si mismo no agota el tema, y así lo haremos, citando el Comunicado del Centro de Salud y Derechos Humanos “Juan Bruno Zayas” en Ciudad de la Habana, dado a conocer el 8 de marzo del año en curso. En dicho Comunicado se expresa:
“El gobierno cubano obliga a miles de profesionales de la salud a permanecer en el territorio nacional en condición de REHENES, en franca violación de lo consignado por el Artículo 13-2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, de la cual Cuba es signataria, así como el Artículo 35 de la propia Constitución de la República de Cuba, vigente desde 1976”.
“Estas personas, que en su mayoría poseen visas con autorización para entrar a otros países, son despojados del derecho a viajar libremente por medio de la Resolución 54 de 1999 del Ministerio de Salud. Prohibición que se extiende por un tiempo no menor a los 5 años a partir de la solicitud de salida”.
“El Centro hace un llamado a las Organizaciones de Derechos Humanos en particular, y a la Comunidad Democrática Internacional en general, para que les exijan a las autoridades cubanas el cese de tales restricciones, y que se reconozcan y respeten los derechos y libertades fundamentales de las personas”.
© 2005