Mostrando entradas con la etiqueta medicinas a Cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta medicinas a Cuba. Mostrar todas las entradas

jueves, noviembre 07, 2024

¿A dónde van a parar las donaciones que llegan a Cuba?

 

El tiempo de cosecha es cuando los ciclones pasan por Cuba, pero no es solo este tiempo. Donación que llega a Cuba, donación que controla el régimen hasta el más mínimo detalle. Recuerdo en los 90 cuando se creó una farmacia especial en el Hospital, donde trabajaba con medicamentos que venían de las Farmacias Panamericanas [venta en dólares] vencidos, para que fueran reutilizados en el Hospital. De primera mano conocí que las donaciones que llegaban a Cuba de Caridades Católicas, eran requisadas en el puerto y el gobierno se tomaba el 75% del contenido de cada contenedor para la reserva estatal; y el resto era para las instituciones caritativas y hogares de ancianos de la Iglesia Católica cubana.

Durante 65 años han estado saqueando las donaciones que llegan a Cuba, haya o no alguna contingencia, como sucedía con los desastres naturales.

Este artículo que pueden leer en el enlace son las declaraciones de un ex oficial en Cuba que trabajó por 30 años en los almacenes de la Reserva Estatal. Es un testimonio único de algo que todos sabíamos: que llevan décadas robándose lo que gobiernos extranjeros, organizaciones no gubernamentales, instituciones o personas a título personal llevaban a Cuba de buena fe para ayudar a los más necesitados y acababan en los almacenes de estos ladrones, que les llamo: “ladrones de cuello verde olivo”.

Hoy veo las noticias de las personas en Imías, Guantánamo pidiendo una colchoneta para poner a dormir a sus hijos después de que lo han perdido todo. Si les llega algo, tendrán que pagarlo. Las donaciones, si son de calidad, se quedarán en los almacenes de la reserva estatal para cubrir la demanda de los hoteles de lujo que se han construido o que se construyen en la isla cárcel.

Lean debajo y háganlo despacio.

Temporada de ciclones: tiempo de cosecha para la Reserva Estatal

Lo de los militares está asegurado en alguno de los almacenes de la Reserva Estatal, mientras que al pueblo no le queda otra opción que "salir a guapear la comida".

Colaborador desde Cuba. Noviembre 7, 2024

LA HABANA, Cuba. – Según informan algunos medios de prensa, un “actor económico no estatal” regaló decenas de colchones a los damnificados de Imías mientras que el régimen y sus “actores estatales” se los cobran —dicen ellos que a mitad de precio— bajo la premisa raulista de acabar con las gratuidades, aun cuando, antes de que las aguas y los vientos de Óscar arrasaran Guantánamo, ya el huracán de la “Tarea Ordenamiento” había arrasado los bolsillos de quienes hoy deben pagar por “ayuda”.

Los pobres se endeudan una vez más con ese Banco Central que por estos días atesora más decretos-leyes y trampas atrapa bobos que dinero en sus bóvedas, y pagan por los colchones y los materiales “de donativo” para levantar sus casas, así como por la comida que no es precisamente la que llegara ayer de afuera en aviones como regalo sino la que “rotan” los militares en sus reservas de “tiempo de guerra” cuando están casi a punto de expirar, de modo que su bien pertrechado stock de granos y enlatados se renueva gratuitamente con cada desastre natural, a la espera de una invasión enemiga que jamás llega.


“Es una práctica habitual”, así lo reconoce en conversación con CubaNet un exoficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) que trabajó durante más de 30 años en varios de los almacenes de la llamada Reserva Estatal, en Berroa, al este de La Habana, así como en otras dos “unidades de aseguramiento” al oeste —una en Siboney y otra en Jaimanitas— en donde no solo aún se guardan alimentos sino todo tipo de mercancías entre ropas, electrodomésticos, piezas de autos, mobiliario de hogar y oficina, computadoras, pinturas, medicamentos y otra serie de productos para nada relacionados con un escenario militar, como relojes de pulsera de hombre y de mujer, accesorios diversos entre joyas de oro y prendas de fantasía para adornar el cuerpo, juguetes para niños (y hasta para adultos) más todo tipo de bebidas importadas.

“Lo que no encuentras en ningún lugar está ahí, y nada de eso se cobra cuando se asigna a una entidad [que] casi nunca era propiamente una unidad [militar] sino a hoteles militares, casas de descanso, algunas actividades y hasta a personas, dirigentes, generales, muchos de ellos con el poder de pasar por allí y agarrar lo que se les antojara”, asegura el militar que hoy está retirado con una pensión relativamente alta en comparación con el promedio de pensiones de los trabajadores civiles, aunque dice no alcanzarle ni siquiera para comprar lo básico en el hogar.


“Nada se cobraba porque todo se inventariaba por cantidades y no se tenían registros de costos para el despacho, sobre todo cuando se trataba de artículos de donación”, afirma el entrevistado. “Sí se calculaba un estimado para cuando llegaban las rotaciones (…), por ejemplo, si pasaba un huracán se sacaba la comida del año anterior y la que estaba a punto de vencer, y se hacía espacio para la que llegara [por donación], y así todos los años se hacía la rotación”.

Una actividad que, al menos hasta 2019 —momento en que nuestro entrevistado se licenció de las FAR— no se restringía solo a la actualización de los alimentos, a sacar los viejos para darle lugar a los nuevos y más frescos, sino a todo aquello que, aunque no les costaba ni un peso porque llegaba del exterior como ayuda a las víctimas de los usuales fenómenos meteorológicos que afectan a Cuba, los militares entendían como demasiado valioso y entonces debía pasar a su reserva.

De acuerdo con la misma fuente, buena parte de las donaciones que llegaban durante una emergencia primero eran requisadas por oficiales de la Reserva Estatal incluso adelantándose a los procesos aduanales normales en puertos y aeropuertos, e ignorando la jerarquía de la Defensa Civil ante este tipo de situaciones, aunque con el consentimiento de esta como parte del ejército.

“Se apostaba permanentemente un equipo en los lugares de recepción y se inspeccionaban las cargas buscando lo que fuera de interés [para la Reserva Estatal]”, afirma el exmilitar. “Por ejemplo, si llegaban colchones, plantas eléctricas, equipos médicos y cosas así, se revisaban, y si eran de mejor calidad que los que teníamos en existencia, entonces se sustituían, o se integraban al inventario (…). Recuerdo una vez, cuando el huracán Matthew [octubre de 2016], que llegaron unos colchones buenísimos, creo que de Italia, eran como 1.000, y en Jaimanitas no teníamos tantos en ese momento, no llegaban a 200, y no eran de la misma calidad, eran unos colchones de espuma, donados por China; entonces se fue a las unidades y se sacaron 300 colchonetas de uso, se les puso la envoltura de los colchones italianos, se sellaron como nuevos (…), y esos fueron los que se mandaron a los damnificados (…); los italianos se quedaron en Jaimanitas”.


Pero solo por poco tiempo. Gran parte de esos colchones de calidad, de acuerdo con el testimoniante, más tarde sirvieron para completar los mobiliarios de algunos hoteles administrados por militares o se regalaron “por asignación” a altos oficiales, mientras que por las colchonetas de uso los damnificados tuvieron que pagar cantidades que oscilaron entre los 300 y los 1.000 pesos, una cantidad que el régimen considera “mínima” comparada con los precios en el mercado informal y en sus tiendas en MLC, pero que para muchos cubanos se corresponde con más del 50 por ciento de un salario o pensión mensuales.

“Se les hacía una ficha de costo, por el transporte y el combustible que se gastaba,  como si en realidad hubieran costado algo. Les habíamos cambiado la vaca por la chiva y aun así se los cobraban”, dice el exoficial.

La realidad es que no solo para los militares los peligrosos fenómenos naturales, por las regalías y gratuidades que llegan posterior a los desastres, representan un momento de cosechar y de renovar sus almacenes, de “guapear” para sus hogares, sino que, deformados por esas actitudes corruptas, por tales insensibilidades, otros muchos cubanos aprovechan las aguas revueltas de la calamidad para lucrar con ella.

Así, una vez que comienzan a arribar los tan anhelados donativos, el mercado informal se activa, y nadie sabe por cuáles vías esos productos que debieran llegar de inmediato, de modo gratuito, a las manos de quienes los necesitan con urgencia, terminan vendiéndose no solo a los damnificados sino, sobre todo en internet o ya en las mismas calles, sin que a las autoridades les preocupe demasiado saber cuán poroso y descontrolado es su sistema de control.

A fin de cuentas, lo de ellos pareciera estar asegurado en alguno de esos almacenes de la Reserva Estatal, mientras que, al pueblo, a pedido de “su presidente”, según sus propias palabras, no le queda otra opción que “salir a guapear la comida y dejar de pensar en lo que vende el Gobierno por la libreta”.

Fuente: Cubanet

Vea el video :       https://dai.ly/x8evc22



lunes, septiembre 19, 2022

Una novedosa práctica médica y ofertas de servicios de salud para los cubanos en la Isla.

Dr. Eloy A González.

Los cubanos en general no dejamos el asombro. Puede parecer que esto nos beneficia en la medida en que, desarrollamos la capacidad de sorprendernos ante lo nuevo y aprender de ello o ignorarlo, pero no es así. Es tan angustiosa la realidad que, ante cualquier nuevo asombro este nos hace sucumbir.

Es tan opresora la realidad en lo relativo a la salud en Cuba cuando convergen : los deficientes servicios de salud, las escaseces de los recursos y las contingencias de epidemias que nos han llegado. Todo esto y mucho más nos conduce a un peligroso agotamiento de la  sociedad tal y como la conocemos y que lleva por destino la calamidad pública.


Siempre hay muchas noticias relativas a los aspectos concernientes a la salud de los cubanos, las políticas de salud y la siempre intromisión del régimen  en estas políticas. La  merma y deriva en la práctica médica en Cuba es  perentoria . Esta última información, la de la creación en Miami de una empresa que dispondrá de servicios de salud para Cuba; todo esto en medio de una crisis sanitaria es, en todo sentido perturbadora, en tanto que, interesante en sí misma.

Veamos las premisas mercantiles de la empresa, las opiniones que han aparecido al respecto y algunas que otras aportaciones que podamos hacer.

La empresa no es otra que , Horus Intellicare Solutions, Inc. [Miami,2019] que ofrece servicios de salud a los cubanos, en Cuba, siempre y cuando sus familiares o amigos residentes en el extranjero paguen. Hasta aquí lo único novedoso es un servicio nuevo porque, servicios de todo tipo desde los EE. UU. hacia los cubanos han estado disponibles desde finales de los setenta. Cuando residí en Miami hace 20 años se disponían de servicios de envíos a Cuba de productos que iban desde medicinas e insumos médicos hasta correspondencia especial para documentos oficiales. Hasta la fecha, los uniformes escolares viajan a Cuba desde Miami después de ser confeccionados allí. Veamos lo que ofrece y dice la presentación de esta empresa en su página web.


Monitoreo De Pacientes Remoto y Medicinas para Cuba.

Ahora tu familia en Cuba puede disfrutar de los beneficios de soporte médico desde lejos. No importa donde estés, Horus Intellicare Solutions, Inc. se encarga de hacer realidad ese deseo. Muchas de las condiciones médicas crónicas requieren de un continuo y sostenido suministro de medicinas y otros insumos para mantener estable al paciente y evitar complicaciones o descompensaciones. Nosotros, basados en su plan médico original y siguiendo las recomendaciones del último Manual Terapéutico de Medicina Interna de Cuba publicado en 2016, garantizaremos que eso ocurra: su familia o amigo recibirá sus medicinas continuamente.

Esta empresa , siempre que usted tenga un familiar en el extranjero que pague, garantiza el suministro de medicamentos y otros insumos de manera permanente. Todo esto en un país donde esto se ha hecho imposible para los servicios que debe ofrecer el estado a través de Ministerio de Salud Pública y el sistema de producción de medicamentos y la distribución de estos en las farmacias entre otros. Para ello debe haber una comunicación, sino directa al menos con los récords médicos del paciente en Cuba y basado en normas terapéuticas establecidas en Cuba. No precisa , pero estamos seguros de que, si se hacen los pagos de forma digital desde Cuba, estos serán aceptados. En otro orden, existe la percepción de que esta empresa puede ser manejada por personas afines al régimen, o que se trate de una empresa mixta como algunas que se han creado para el envío de alimentos. Lo cierto es que, la mercadotecnia está dirigida a los cubanos privados en su país de todo esto, y que cuentan con alguien capaz de pagar en dólares cantantes y sonantes. Sigue diciendo la información:

Además, su familiar recibirá un kit para mantenerse monitoreado remotamente todo el día, los siete días de la semana. Si nuestro team encuentra que los parámetros están fuera de control, su médico de familia en Cuba y Ud. reciben una alerta inmediatamente del problema. Con su consentimiento, su familiar puede permitirle el acceso a una aplicación instalada en su móvil que lo mantendrá informado de todo lo que va aconteciendo. Bien simple: un paciente informado es más saludable.

Es decir que sea cual sea la gerencia de esta empresa de atención de salud privada , tiene que existir un intercambio consentido y conveniado entre los servicios primarios de salud en Cuba y la empresa miamense. Hay una forma permanente de acceder mediante una aplicación que nadie sabe cuántos de los datos del paciente pueda manejar.  ¿Cómo se hace este contacto con el paciente o el Médico de la Familia?

En realidad, nosotros participaríamos en su cuidado médico basado en las recomendaciones del médico que atiende a su familiar. Contamos con la capacidad de realizar video llamadas en tiempo real que también permitirían una consulta virtual con nuestro equipo médico para recibir consejos, interactuar con el paciente o realizar una conferencia profesional entre nosotros, el paciente y su médico primario.


Asume esta empresa el uso y aplicación de la Telemedicina en el manejo de pacientes en Cuba; esta atención virtual, se refiere al asesoramiento médico o de salud o tratamiento proporcionado por teléfono, móvil o aplicación de vídeo en línea. Siendo así el paciente , el familiar o el Médico de Familia en Cuba tendrá que disponer de una conexión fiable con la empresa que está en Miami.

Sigue diciendo el instructivo de la empresa que , el garante ( el que paga) hace la admisión, aporta toda la información médica y del Médico de Familia; y hace una relación de los medicamentos. El garante decide y hace el pago (¿inicial?). En 10 días el paciente  recibe el primer envío . Pero para esto hay que tener una conexión segura vía Bluetooth con un plan de datos. Así de fácil, siempre que tenga un garante con dólares .., muchos dólares.

Lo primero que se consideró por los críticos es la posibilidad de que esta empresa este vinculada con el gobierno de Cuba. La respuesta de la empresa es que no. Excluida la posibilidad de que sea una “empresa fantasma” más del régimen; debe existir una aceptación implícita de esta por el régimen y acuerdos como para permitir no solo los envíos sino el intercambio con personal de la salud, entiéndase médicos, que trabajan dentro del Sistema Nacional de Salud. Si se comparten datos , se comparten intereses.

  1. Viene al punto los aspectos concernientes a la ética médica en la práctica de la telemedicina. Si nos peguntamos , si este servicio apunta a ello debemos de aclarar, con argumentos que son aceptados, lo siguiente:
  2.  La telemedicina se utiliza para los pacientes que no pueden ver un médico oportunamente por inaccesibilidad. Tiene la capacidad de llegar a algunos pacientes con acceso limitado a la asistencia médica y tiene potencial de mejorar la atención médica.
  3.  La consulta presencial entre el médico y el paciente es la regla de oro de la atención clínica.
  4.  Los servicios de la telemedicina deben ser consistentes con los servicios presenciales y respaldados con evidencia.
  5.  Los principios de la ética médica que son obligatorios para la profesión también deben ser respetados en la práctica de la telemedicina.

[Para información adicional consulte la Declaración de la AMM sobre la  Ética de la Telemedicina]

El primer aspecto que salta a la vista sobre esta “práctica médica “ es que es exclusiva y favorece a unos en detrimento de otros. Admitimos que la práctica de la Medicina en Cuba pasaba , queramos o no, por la medicina “socializada”; porque esta regla la estableció el régimen hace muchos años en consonancia con una ideología totalitaria de obligada aceptación. Por lo que resulta aberrante en su forma que, se acepte una práctica privada de atención médica y soporte mediante medicamentos e insumos a pacientes radicados en Cuba. Que en esto sean favorecidos por una empresa de corte capitalista establecida en un país , los EE. UU., solo para aquellos que puedan (a través de un familiar o amigo) pagar en dólares.

Una buena parte de la población en Cuba, los más desfavorecidos; aquellos que no tienen familiares y amigos en el extranjero y si los tienen no acceden a ayudar; verán alejadas las posibilidades para acceder a medicamentos e insumos que no hay disponibles en la red de farmacias del país. Están también un sector importante de la población que no cuenta con empleos privilegiados o negocios pequeños que les aportan dólares o euros, y son privados de esta forma de acceder a cuidados médicos en extremo necesarios en una sociedad de valores menguados y quiebra social .

Muchos argumentaran que, si ya llegan a Cuba los servicios de envíos de alimentos o de alimentos procesados en la isla, servicios de medicinas e insumos por agencias de envíos, uniformes y útiles escolares, entre otros; bien puede aceptarse que una empresa establezca un servicio de atención remota de pacientes como parte del envío de medicinas e insumos. Esto último, algo que ya se viene haciendo desde hace mucho tiempo .

De esta forma aceptamos una realidad que nos supera, somos y seguiremos siendo una sociedad parasitaria , dependiente y adecuándose a un estado de calamidad nacional en el cual sucumbimos día a día. De esta forma la liberación sí que se hace remota .

Leo, porque la hilaridad no mengua el drama, una opinión en la red sobre el tema: “… y así hasta servicios de "bajamiento de pedestal", "quitamiento de soga", velatorio y enterramiento. Por supuesto, transporte, soga, palas y mano de obra; corre por los familiares de la diáspora”.

¿Qué nos falta por ver?

septiembre 19, 2022