Sorprendente
el título de este post, ¿no creen? Desde que aparecieron las misiones internacionalistas,
médicos cubanos han logrado desertar y encaminarse sobre todo a los Estados
Unidos. Aunque estos médicos no aceptan
el término “desertar” por considerarlo
un término “militar” lo cierto es que
la sociedad cubana es una sociedad militarizada y las misiones
internacionalistas siguen un patrón de organización semimilitar.
Lo
cierto es que en los últimos tiempos muchos médicos han decidido hacer dejación
de la misión que cumplen y esto los califica según el gobierno como desertores. Ahora hay más deserciones
porque son más cumpliendo misiones. Es aquí donde al gobierno se le ocurre la
idea de darles un periodo de tiempo de dos años “para que lo piensen mejor”, después pueden regresar a Cuba e
incorporarse al sistema de salud…, algo así como “aquí no ha pasado nada”. La información
la da una bloguera cubana y dice:
O al menos lo ha sido hasta hace muy poco tiempo,
cuando un “cuadro profesional” del PCC municipal se presentó ante una reunión
de militantes de su policlínico y les orientó expresamente una misión
ideológica: a causa de la cada vez mayor deserción de médicos y otros
profesionales de la salud desde las llamadas misiones internacionalistas en el
exterior, todos los miembros del “núcleo
del partido” de su policlínico tenían que visitar a los familiares de aquellos
para informarles que el tal desertor no estaba obligado a considerarse emigrado
definitivo sino que contaba con un plazo de dos años para valorar su regreso a
Cuba para continuar ejerciendo tranquilamente su profesión y gozar de “todos
los derechos, como todos los cubanos de la Isla”. (¡Solavaya!).
Ya
perdonaron a algunos escritores, muertos, a deportistas vivos..., ahora les
toca a los médicos que pusieron pies en polvorosa…,
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desertores y el “perdón” otorgado
