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viernes, mayo 10, 2013

En Cuba si eres disidente no recibes atención por parte de los dentistas.

Te sacan una muela si estas registrado en los Comités de Defensa de la mal llamada “Revolución”
Dentista solo para Cederistas
Esta historia confirma que el descontrol a nivel nacional es alarmante. La mayoría de los lugares donde se ejecutan servicios, ventas, etc., interpreta las orientaciones y algunos hacen sus aportes. Es por eso que el régimen –en estos momentos- es como una nave que se hunde en el océano, aunque todavía lentamente.
Rosa María Naranjo Nieves, es miembro de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios y Damas de Blanco, ella reside en la oriental provincia de Holguín. El día 7 de mayo acudió a la Clínica Estomatológica “Artemio Mastrapa” de su localidad, sita en Frexee y Mendieta, su objetivo era extraerse una muela.
La funcionaria de Atención a la Población, nombrada Miriela, le preguntó al recibirla, a qué CDR (Comité de Defensa de la Revolución) pertenecía; así como su Circunscripción y su Zona. Rosa María le respondió que ella era disidente y no pertenecía a ninguna organización política.
Asombrada, la opositora recibió como respuesta de la empleada, que entonces no podían prestarle el servicio del dentista para que le extrajese la muela.
Si la Universidad es para los revolucionarios, al menos en el municipio cabecera de la provincia de Holguín, el dentista es para los cederistas.
La Habana, 9 de mayo de 2013.
Recibido por correo electrónico desde La Habana, Cuba. 

domingo, octubre 16, 2011

Todo por una muela.

Día 29 de mayo: Fui a un policlínico por un dolor de muela, saco mi turno y me indican un tratamiento para aliviar el dolor.
Día 30 de mayo: El dolor continúa y vuelvo al mismo lugar. Me hacen el tratamiento en otras dos piezas, para tratar de localizar el dolor que parece ser un reflejo producido por otra pieza. También me recomiendan una radiografía para detectar la verdadera causa del dolor, pero tiene que ser al otro día, pues de noche no hacen radiografías.
Día 31 de mayo: Voy por la radiografía que me orientaron, pero al ver que nadie la autorizó, debo resolverla por medio de un favor. Cuando me la entregan, me dicen que ellos no pueden darle seguimiento al caso porque yo pertenezco a otro policlínico. Me dirijo entonces al lugar correspondiente (que queda a un kilómetro y medio de distancia) con mi radiografía. La analiza un especialista y detecta que no tengo nada en la muela que me duele sino en otra más afectada que es la que produce el dolor. Me indica la extracción, para la cual debo reservar un turno para el otro día, o sea, el 1 de junio.
Foto a la derecha. Clinica Estomatologica de Pinar del Rio.
Día 1 de junio: Voy pensando que todo estaría resuelto y resultó ser que el turno era para el día 15. Estoicamente esperé la fecha, no sin antes buscar un antibiótico para evitar en estos 15 días una posible infección que complicara más las cosas.
Día 15 de junio: Al fin me extraen la muela a pedazos y me recetan dipirona, durante los cinco días posteriores. El dolor no desapareció.
Día 20 de junio: Observo que había grandes partes blancas en la encía, en el lugar donde estaba la muela y pienso que me habían dejado parte de ella sin extraer. Vuelvo al lugar y me dice otra estomatóloga que era el hueso que me habían dejado visible por las dos partes y que me seguiría doliendo hasta que la mucosa lograra cubrirlo. Me recetó dipirona y ungüento anestésico. Continúa el dolor cada vez más fuerte.
Día 23 de junio: Me dirijo a donde me habían atendido por primera vez y me habían hecho la placa. Cuando me ven el hueso, me preguntan asombrados que quién me había hecho aquello. No respondí. Enseguida me recomiendan que vaya a un maxilofacial para que me operara y sacara el hueso, ya que nunca sanaría.
Día 24 de junio: Voy al especialista y me hace la misma pregunta, ¿quién fue? Pero como no es mi costumbre descalificar, o en este caso me hago cómplice de mi propio verdugo (como quiera verse) tampoco respondo. Dicho especialista pronostica fractura tabla lingual, mandíbula derecha y ordena un chequeo para una operación el día 27 o el 28 del propio mes.
Día 28 de junio: Llego al hospital a las 9:00 am, habiendo entregado antes el resultado del chequeo. Ya próximo a las 10 de la mañana corre el rumor entre los pacientes que también esperaban operarse, de que no había agua. Al rato comienza la limpieza de los salones, barriendo y baldeando entre los pies de todas las personas que allí estábamos. Solo al terminar la limpieza comienzan a llamar a los pacientes. A mí me llaman a las 11.40 am junto a otras tres personas. Nos dijeron: “busquen batas y pantalones verdes”. Solo había batas, algunas tan deterioradas que no cubrían nuestros cuerpos. Nos sentíamos apenados, pues éramos hombres y mujeres.
Al ser yo el último, terminan tarde la operación, más o menos a las 12:40 pm. Todo salió bien gracias al profesional que me operó.
Solo me falta sacar un turno para las dos piezas que quedaron pendientes. Lo haré cuando me sane esta.

sábado, abril 30, 2011

¿Quiere tener una dentadura en Cuba?: tenga mucha paciencia y espere un telegrama.

Dolor de muelas.
LA HABANA, Cuba, abril del 2011 – Después de varios días aguantando el dolor de muelas (según él, como un caballo), Raydel se llenó de valor y fue al Dentista. Quería también hacerse una prótesis, pero sabía que antes tendrían que darle las atenciones primarias. Cuando se sentó en el sillón, estaba muy asustado, pero el trato jovial de la doctora le hizo perder el miedo. Lo examinó, y luego lo inscribió, pues el proceso sería largo: había que hacerle una extracción y varios empastes, pero en la muela del dolor, por el momento, solo se podía hacer una cura de menor cuantía, pues tenía infección. Además, le recetó antibióticos y le dijo que sacara un turno para una próxima consulta. Esa noche, por primera vez en varios días, Raydel pudo dormir.
Al cabo de una semana, el día del turno, se encontró al llegar a la Clínica con que no había agua, así que no le quedó más remedio que cambiarlo. Volvió a la semana siguiente y se encontró con que no había corriente. Los días iban pasando y la muelita de marras amenazaba con dolerle otra vez. No le quedaba otra opción que extraerse la muela en cualquier sala de urgencias, y así lo hizo.
Raydel no quería perder la oportunidad de lucir una sonrisa con todos los dientes, aunque no fueran propios, así que siguió yendo a la Clínica con regalos y atenciones. Pero entre la falta de agua, guantes, medicamentos y electricidad, transcurrió un año.
Por fin terminó con los arreglos, así que ahora solamente le faltaba la prótesis. Lo apuntaron en la lista y le dijeron que esperara el telegrama.
Pero mientras esperaba su turno para apuntarse, escuchó las experiencias de varios pacientes. Uno comentó que después de dos años esperando “el telegrama”, menos de dos meses después de tener la prótesis, se le partió un día comiendo galletas. Una anciana se quejaba de que no era la primera vez que venía para que le pegaran un diente caído a la prótesis: “Me cobran 2,50 y tengo que recogerla mañana.” Se sorprendió cuando una mujer que llevaba un año esperando por su telegrama le aseguró que debía tener paciencia.
Después de escuchar estos truenos, Raydel comprendió por qué hay tantos cubanos que andan sin dientes. En Cuba, “resolver” una dentadura postiza es un verdadero dolor de muelas.
*Maestra jubilada. Opositora y periodista independiente. Colabora con Primavera digital y vive en Lawton, La Habana.

miércoles, mayo 21, 2008

Panorama médico en la Cuba actual.


Panorama médico. El naufragio.
Por: Sinue Escolarte.*

Evidentemente, el nuevo presidente de la República de Cuba, ha introducido algunas reformas o más bien ha repuesto normativas preexistentes alguna vez y que por demás, han llegado tarde para muchos. También somos muchos en diferentes esferas de la vida los que esperamos por la eliminación de medidas, que antiproducentes y obsoletas, solo han contribuido a hacer perder interés y motivación a los que hace tanto tiempo las padecemos. Dichas medidas tuvieron su utilidad para el Estado, que a su través, aumento el dominio y el control que paulatinamente se les escapaba de sus manos. Nunca para nosotros. Ahora que han salido algunas “nuevas” a la luz, es el momento para que otras desaparezcan, demostrando así, el daño que hicieron y hacen aún, a los que las hemos sufrido.
Los Médicos y Estomatólogos cubanos, cuyos salarios son los más bajos del mundo, son también los más reducidos socialmente por esas improvisaciones que se han mantenido y que han decolado su adhesión científica. ¿Qué ha traído como consecuencia, que devenguemos en promedio 20 o 25 CUC mensuales, en su momento mas elevado? Primero, que en sus tiempos extra laborales y a veces laborales, se dediquen a otras actividades, prohibidas solamente para ellos, con la cual completar fuera de la Ley, el sustento familiar. No vale la pena mencionar cuantas cosas han hecho a lo largo de todos estos años para sobrevivir. Han hecho de todo.
En cuanto les mejora algo su nivel de vida, necesitan más tiempo y libertad para seguir aumentándolo y abandonan sus carreras por licencia, enfermedades y cuantas justificaciones aparezcan. En muchos casos la desvinculación ha sido definitiva. La cifra de profesionales de estas ramas incluidos los para médicos que hace tiempo solicitaron su baja es incalculable, si tenemos en cuenta que se han formado y malformado miles.
El Médico y el Estomatólogo, en cualquier parte del mundo, tanto por lo que tienen en sus manos, que representa lo mas preciado para el ser humano, como por la manera en que han sido vistos por la sociedad con una imagen de respeto y reconocimiento público, tienen ese privilegio que los caracteriza, apoyados en su capacidad científica y su manera de vestir y vivir, con las prioridades mínimas resueltas, pero con un mayor desahogo y confort que lo colocan en la clase media, rango que pueden aumentar, en la medida que se les incrementa el desarrollo tecnológico utilizándolo tanto para su labor, como para su vida personal.
En Cuba es todo lo contrario. El deterioro progresivo de su imagen social, pretenden sea sustituida por un reconocimiento en su influencia política, tanto en el país como fuera de el, cosa esta para lo que no fueron diseñados.
50 años atrás, el salario de un medico general en Cuba, era muy inferior al que en la actualidad devengan en cualquier otro país. Por el contrario, aquí, un galeno que llegue a los 25 CUC ( Un CUC es menos de un dolor al cambio oficial ) del promedio aproximado, tiene un salario muy inferior al que obtenía aquel de la antigua casa de socorros y que no era especialista. Este podía alcanzar la cifra de 100, con el peso en ese momento por encima del valor del dólar. Esto nos muestra claramente la involución a que hemos sido sometidos.
Con el salario actual, ni aunque lo quisiera intentar conseguiría un pequeño apartamento, y mucho menos un discretísimo vehículo, con los cuales evidentemente tendría un mejor rendimiento y bienestar en su vida y en su trabajo. No existe esa posibilidad en nuestro país y es eso lo que tratan de devolvernos ahora, aun sin la solución. Solo se nos dan la opción. Estos, no son cambios.
Un especialista recién graduado, ha trabajado gratuitamente y en cualquier parte, pagando por contrato con la obligación de hacer el post graduado, con tres años de trabajo que en algunos casos ha sido más, en el lugar que le sitúe la revolución y con menos salario.
Por todo esto y mientras más se ha ido profundizando la pobreza y las necesidades, mientras pasa el tiempo sin perspectivas de mejoría, la motivación científica ya mancillada, se sigue sustituyendo por la necesidad personal, lo que en esta profesión constituye un grave peligro que se refleja en un trabajo superficial progresivo, extremo al que se ha llegado ya.
Hoy, la negligencia, la irresponsabilidad y la indolencia, encuentran el terreno totalmente abonado para crecer, pagando las consecuencias con mas peso, precisamente el que menos pesos [$], tiene, o el que no lo tienen para pagar.
En eso hemos derivado. Hasta ahí hemos llegado y los que vivimos aquí sabemos perfectamente, que no se trata de una exageración. En Cuba, todo se paga y tanto la medicina como la estomatología hace tiempo, con muchísima razón, están incluidas. La pregunta es, ¿Empujados por quien? Un modelo de economía de estado que no puede con su país pues no tiene la entrada suficiente, ni ha desarrollado la industria lo mínimo necesario para contribuir a su bienestar, no lograra triunfar. Con mucha más razón, divorciados totalmente de la primera potencia mundial, situado a 45 minutos de su territorio. Por otro lado, las diferencias emanadas de tener tres monedas contribuyen inevitablemente a la búsqueda de soluciones a los que no las tienen.
¿Como intenta salir el profesional de la salud de todo esto? Cumpliendo una misión internacionalista. Esa es la vía y la razón principal de que el mundo compruebe las bondades de un sistema decadente e incapaz, como si fuera lo contrario y les permita a su vez, pensar que los médicos y estomatólogos cubanos, lo aceptamos por pura humanidad, por internacionalismo proletario, porque tenemos lo necesario y podemos ofrecer. Nunca, como la única salida legal para mejorar parcial y transitoriamente, aun, corriendo inmensos peligros físicos y morales y por periodos injustos de tiempo separados de los nuestros, que pueden ser de 5 años y más.
Los nuevos salarios en estas misiones siguen siendo miserables si tenemos en cuenta los que recibe el Estado, ya sea en divisas o en productos, que también lo son, pero bien distante del que nos pagaban antes, que también lo seguimos recibiendo. Pero ni con este, se llega al mínimo de acercamiento de lo que debiéramos recibir. Por otro lado, la mayor cantidad, no se cobra mensual ni siquiera anualmente. Solo al término de la misión será tuyo, lo que es tuyo hace tiempo. Les llega el producto de su esfuerzo, a los 5 o 6 años de haberlo trabajado.
Los que se quedaron en Cuba, por que no quisieron, no pudieron, o no aceptaron los aparatos de control e inteligencia, siguen haciendo la labor de los que se marcharon, sin cobrar un solo centavo por esto. Continua disminuyendo así la motivación debido ahora a la sobrecarga laboral y de los problemas sociales, con las mismas exigencias, que al no existir la suficiente razón para imponerlas, relajan tanto la disciplina como el cumplimiento de las tareas, con la profundización aun mas de la desmotivación científica y sus consecuencias. No sabemos ya lo hundido que se encuentra el profesional en su frustración a esta altura.
La carencia de lo mas mínimo para hacer un mejor trabajo colman su capacidad. Los mas insignificantes medios de diagnostico, no existen o llegan tarde, o están vencidos o el bloqueo no permite que se compren o se mantengan. Nada se mantiene en estos sistemas. No es posible. Igual pasa con los medicamentos y los medios básicos.
A nadie le interesa nada, ya nadie protesta o no es escuchado. La irresponsabilidad y la negligencia son tal, que la replica es para los oídos sordos. La desmoralización ha llegado al extremo. La conciencia a la que siempre se apeló irracionalmente, esta enterrada, incinerada. No sabemos ya, cuantos ministros han intentado hacer avanzar el barco que evidentemente hace aguas cada vez más.
La población acostumbrada al derecho que sobre los profesionales de la salud tienen, ahora con más vulgaridad, exigen, ofenden, blasfeman, con frases como ¿esta es la potencia médica de la que hablan? y otras obscenidades que hay que soportar. No existe tampoco protección contra esto y si miedo a la queja que bien caro nos puede costar, tengamos la razón, o no.
Acorralado entre el trabajo mal hecho, las quejas de la población, las necesidades personales y la falta de perspectivas y solución, nos queda todavía el cumplimiento de las guardias medicas de 24 horas totalmente gratuitas, sin derecho si quiera, a que sean un merito laboral. OBLIGADAS. Los que regresaron de sus misiones o les ha ido bien en los negocios “sucios” han producido una nueva fuente de empleos. Los que cobran las guardias. El logro inventado por el presidente consultante, se ha convertido en otro negocio. La comida en ellas es pésima, fría, con poca higiene y servida con el irrespeto que genera quien ingiere algo así ¿El descanso? .Con hacinamiento e interrupciones de las otras especialidades que constantemente son llamados, sin la debida privacidad, con los baños sucios, o con salideros. Con mucho calor. Sencillamente no hay descanso, ni tampoco descanso post guardia.
Es la tapa del pomo. ¿Que distancia hay ya a este nivel entre un científico y un trabajador sin la responsabilidad de la vida de las personas? ¿Cual es la diferencia con un custodio, con un esclavo?
Como se puede apreciar, los anunciados cambios nada tienen que ver con el deterioro que ha ido sufriendo la salud en Cuba y no se sabe cuanto trascurrirá para que las medidas “salvadoras” lleguen también a este sector. Se aprecia fácilmente, como el sindicato de trabajadores, no cumple la función para lo que fue creado, permitiendo, contribuyendo y ayudando a la administración, a rebajar hasta el mínimo los derechos de estos profesionales con su incapacidad para defenderlos por formar parte del único partido existente, negando así su razón de existir. Sin embargo hay que pagar su cotización, por innumerables razones. Entre ellas el chantaje.
¿Qué hacen los médicos y estomatólogos ante tal situación? Abandonan el país, ya sea para o desde sus misiones, convirtiéndose así en desertores por decreto del jefe del país. Del presidente consultante. O por la vía marítima e ilegal que les depara en muchos casos, su final. Ni se sabe que cantidad suman ya los que fuera, disfrutan de su libertad. A diario me llegan nuevas noticias de más “desertores”. Cuba es el país que más tiene.
Con este panorama las nuevas medidas o reposiciones, no incluyen tampoco a los Médicos y Estomatólogos en la posible vía libre para viajar y no se espera un incremento del salario ni de las condiciones laborales, lo suficientemente importante, como para revertir lo descrito hasta aquí. Lo que si estoy seguro es, que serán más los que “deserten”.
Permitir la consulta particular. Hacer redistribución del personal en turnos de 8 horas para eliminar las guardias, las mejoras tanto en los medios de diagnósticos y medicamentos, como en los locales de trabajo, léase hospitales y policlínicos, así como las rebajas de los precios para ellos en renglones específicos y necesarios como vehículos y viviendas, aunque no son la solución, podrían contribuir a salvar momentáneamente el barco de la salud que hace agua hace tanto tiempo, pero ahora, amenaza con naufragar.
*Con el seudónimo de “Sinue Escolarte”, escribe un médico cubano desde la Isla. La Habana, Cuba 19 de mayo del 2008.

lunes, abril 14, 2008

En la potencia médica

Por: Ana Leonor Díaz.*
LA HABANA, Cuba, abril 2008 - Llegué rabiando de dolor a la clínica dental de 15 y 18 que, como las otras cuatro del Vedado, fueron reinauguradas hace apenas dos años después de un cierre de seis años por falta de recursos.
Mi visita fue un gran fiasco, pues la clínica dental, con sillones chinos, está prácticamente cerrada por falta de agua, guantes e incluso anestesia. La limpieza de los depósitos para escupir mientras se trabaja, deja mucho que desear, y son evidentes las huellas de anteriores pacientes que por allí pasaron.
La médica que me atendió parecía haber aterrizado de otra galaxia: lleva dos meses de trabajo allí y no sabía, por milagro de la burocracia, que el régimen ya no obliga a los ciudadanos a comprar los medicamentos en una farmacia determinada. Tampoco sabía que el calmante que me recetó, duralgina está ausente en todas las farmacias del Vedado, según me contó una empleada de la botica donde compro habitualmente.
Y eso, a pesar del programa televisivo Mesa redonda, donde altos funcionarios de la industria farmacéutica aseguraron que la producción y distribución para todo el país de todos los medicamentos básicos, más de 300, estaba garantizada. Es cierto que no especificaron cuándo ni qué país, pues es conocido que los más de 30 mil médicos cubanos que el gobierno manda a trabajar al exterior viajan con abundantes provisiones médicas para regalar.
No debe extrañar por tanto el cartel que una señora entrada en años colocó a la puerta de su vivienda hace unos años: "Me quiero mudar para Venezuela", pues en el país donde nació aún no se había podido beneficiar de la llamada "operación milagro" que el gobierno cubano aplica en toda América Latina y el Caribe, donde unas cien mil personas, dicen las cifras oficiales, fueron operadas de enfermedades de la vista como cataratas.
Ahora está ocurriendo el milagro nacional, pues la presión popular obligó al régimen, hace ya unos tres años, después de la protesta de la ocurrente anciana, a realizar una pesquisa para determinar cuántos eran los afectados.
Pero resulta que sólo en la provincia Granma, en la zona oriental del país, han sido operados más de un centenar de personas aquejadas no sólo de cataratas, sino de otra que también provoca ceguera, como el pterigium, que se distingue por una carnosidad en la parte exterior del ojo.
Recientemente, el Director del Hospital oftalmológico nacional Pando Ferrer, que la población sigue llamando Liga Contra la Ceguera, anunció que la operación milagro para los cubanos se extenderá en las próximas semanas a Matanzas, Pinar del Río y Cienfuegos, pues se abrieron centros especializados de operación. Ya en Bolivia, constructores cubanos habían ayudado a levantar, en pocos meses, 21 hospitales financiados por Cuba, la Potencia Médica del mundo, como dice la propaganda oficial.
*Periodista independiente cubana.

lunes, julio 25, 2005

Cómo empastarse un diente ?



Por: Enrique C. Carrillo.
Repararse la boca en Cuba depende de tres factores subjetivos. La palabra subjetivo es muy utilizada por los funcionarios y administrativos de la revolución, porque ha sido aprendida del "papá" de todos los cubanos.
Entre los factores tenemos el color del billete que puede ser desde verde hasta el rojo. Lo importante es que valga en las tiendas de cambio. El lugar de residencia de la persona no es importante, no importa que sea cubano residente en el exterior, lo importante es que traiga la misma presentación subjetiva.

Por otro lado, nosotros los de a pie, para recibir servicio estomatológico en una de estas clínicas, si no tenemos un carnero o un primo por algún rincón del planeta que nos mande un pesito, tenemos que hacer grandes colas desde la madrugada para ver si damos en el blanco ese día.

Raisa se levantó a las dos de la madrugada el viernes pasado para intentar obtener un turno y atenderse un diente enfermo. Después de permanecer allí seis horas de insomnio, a la hora de abrir la clínica del municipio, la trabajadora que atiende información roncó que ese día no había trabajo porque los equipos no se habían esterilizado el día anterior por falta de fluido eléctrico.

Acto seguido entró el director para anunciar que sólo se atenderían los casos de urgencia.
Raisa hizo la cola entusiasmada, pero el director convocó a una reunión con todos los trabajadores para explicar las estrategias de trabajo en la etapa de apagones. No era importante unas horitas más de espera, lo importante era resolver el problema del diente.
Al término de la reunión y la desesperación de los pacientes comenzó el dime qué te diré.
"Pase señor, pase", dijo una especialista a tres cubanos emigrados que venían a arreglarse la boca a Cuba porque aquí les sale más barato.
Pasaron también cuatro cubanitos con billetes. En total, siete pacientes que violentaban la cola. ¡Agraciado el número 7! Fue entonces que salió risueña la recepcionista para anunciar que lo sentían, porque el agua se había ido, por lo que deberían regresar el lunes siguiente.
Raisa vivió la experiencia y también la escena de una señora que encolerizada gritó a todo pulmón: "¡Ya se llenaron los bolsillos y nosotros a llorar al parque!"
Placetas, Cuba. 25 de julio de 2005