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lunes, enero 05, 2015

Los médicos cubanos están en cualquier lugar menos en Cuba.

¿Dónde están los médicos cubanos?
La respuesta a la pregunta “¿Dónde están los médicos cubanos?”, es bien sencilla y conocida por todos: “En cualquier lugar menos en Cuba”.
Consultorio # 33. La Cachimba. Guira de Melena.
 Foto de la autora de la nota
En la localidad de “La Cachimba”, en el municipio artemiseño de Güira de Melena,  está ubicado el  Consultorio del Médico de la Familia marcado con el número 33, sito en la calle 5 #34 en la Carretera de Cajío, que se pasa la mayor parte del tiempo cerrado.
La población que debe atender esta Posta Médica está compuesta por más de tres mil personas, entro las cuales se encuentran niños enfermos y ancianos, que han dependido por años de este necesitado servicio y que ahora carecen de él.
No se cuenta con la presencia de un médico, solo en ocasiones está presente una enfermera, que no tiene ni un equipo para medir la presión arterial (esfigmomanómetro y estetoscopio), por lo que es la que tiene que mostrar el rostro de la ineficiencia a los pacientes y recibir todo tipo de quejas de los que en un momento determinado por el resquebrajamiento de su salud, necesitan de la atención médica.
Todo el esfuerzo social que se invirtió en la creación de estos consultorios, se ha revertido y lo que en un momento fue una ayuda para las comunidades, ahora se ha convertido en una verdadera tragedia.
Artemisa, 2 de enero de 2015.

*Miembro de la Red cubana de comunicadores comunitarios. Información enviada desde Cuba.

miércoles, enero 15, 2014

Consultorios, del Programa del Médico de la Familia, sin médicos en Manzanillo, Cuba.

Consultorios sin médicos
Por: José Ramón Ceruto Reyes.*
Existe descontento en Manzanillo, Granma con los servicios de salud en general, pero en particular con los que se prestan en los consultorios del médico de la familia.
Personalmente, acudí al consultorio No.25, sito en la subida de la circunvalación perteneciente al Consejo Popular No.13 y no pude ser atendido porque no había médico. Esto se repite en los consultorios 27 y 28, ubicados en la subida del reparto Caimarí y en los números 29 y 30 en una    avenida del mismo.
La población manifiesta que la dificultad existente con la atención médica ha sido generada por el éxodo masivo de facultativos, muchos de ellos hacia Venezuela y Brasil.

*Información recibida por correo electrónico de la Red cubana de comunicadores comunitarios.

jueves, diciembre 12, 2013

No hay recetarios en algunos consultorios médicos en Camagüey, Cuba.

Sin papel para emitir recetas médicas
Por: Fernando Vázquez Guerra.*
Vecinos de distintos repartos de Camagüey se quejan de que en varios consultorios, entre los que se encuentran: el No. 11, sito en Teniente Cañón entre Callejón de Pineda y General Caballero Reparto la Vigía; el No 29, de calle B entre Vagó y Callejón de Rosario, Reparto Buenos Aires; el No.31 en Camino de la Matanza entre Perrucho Figueredo y General Caballero; han visto seriamente limitadas sus funciones debido a que los médicos carecen de recetarios para prescribir medicamentos a sus pacientes.
Camagüey, 12 de diciembre de 2013.

domingo, noviembre 17, 2013

Consultorio del Médico de la Familia en La Habana en calamitosa situación y utilizado como vivienda.

Instalación médica perdida y con uso inadecuado
Por: Yadira Rodríguez Bombino.*
Consultorio del Medico de la Familia .
Foto de la autora
En el Reparto Ruta 10, San Miguel del Padrón, hay una posta médica que hace  más de un año no funciona porque está en mal estado, el techo de la misma está reventado y tienen filtraciones, su ubicación es en Álamo entre 2da y 3ra. Los pobladores de la zona ahora tienen que dirigirse al consultorio que está a medio kilómetro, en Luz Caballero entre B y Rafael de Cárdenas, con la Dra. Tania; muchos de los pacientes son de la tercera edad, que casi no pueden moverse de sus casas y se les dificulta aún más ir y las consultas médicas.
Una familia -que no pudo ser entrevistada- está viviendo en la casa del médico, en la parte superior del consultorio, que está en estado de derrumbe; pero prefieren correr ese riesgo, en contraste con estar botados en el medio de la calle. Ellos tenían una casita de madera y se  derrumbó.
Otro uso que se le da al consultorio abandonado, es por jóvenes y niños que se ponen dentro del portal a jugar cartas de interés, o sea con dinero por el medio como apuestas; sin ninguna acción al respecto, esta calle Álamo es marginal, por las malas condiciones de las casas y el estilo de vida de sus pobladores.           
La Habana, 16 de noviembre de 2013.
Nota: Información enviada por correo electrónico desde Cuba. Red Cubana de comunicadores comunitarios.

*Comunicadora comunitaria. 

lunes, septiembre 16, 2013

Un consultorio del Médico de la familia en Cuba que no tiene recetarios para hacer las prescripciones.

Sin recetas
Al Consultorio # 18 del Médico de la Familia, situado en calle Libertad entre Maceo y Prolongación;  Manzanillo, Provincia Granma, la opositora Liety Liudmila Jiménez González acudió con su hijo de tres años Douglas Guevara Giménez y fue atendida por la doctora Beatriz Mompié que le diagnosticó a su pequeño hijo una onfalitis (inflamación en la región Umbilical), indicando cefalexina e ibuprofeno en suspensión; medicamentos que no encontró en las farmacias.
Se dirigió nuevamente al consultorio, y la doctora le informó que no tenía recetas para sustituirles los medicamentos, por lo que a su hijo a pasar de la necesidad y de la premura del tratamiento, no pudo efectuar el mismo.
Manzanillo, Granma, 14 de setiembre de 2013. 
Información recibida por correo electrónico desde Cuba.
*El Dr. Márquez Frías es un médico cubano radicado en Manzanillo, Cuba. Se despena como comunicador en la Red cubana de comunicadores comunitarios.


domingo, septiembre 15, 2013

Consultorio médico de la familia: espejo de la medicina cubana

LA HABANA, Cuba, septiembre, 2013 – El sistema de salud cubano tiene una estructura vertical, con base en los consultorios del médico de familia, al que siguen policlínicos y hospitales.
En los años 80, cuando fueron creados, se pensó resolverían todos los problemas de salud de la población.
Muy pronto, los pacientes perderían la fe en los consultorios. Y hoy, la faena del médico de familia ha quedado reducida a tomar la presión arterial, dar recetas de medicamentos, y remitir pacientes a policlínicos y hospitales.
Isabel es una señora de 80 años, que nunca visita el médico de familia del barrio.  Y no es que la anciana no necesite cuidados médicos, sino que prefiere acudir directamente a los hospitales porque posee amistades que la “conectan” con especialistas. Además –nos dice– muchas veces el consultorio permanece cerrado y otras en lugar del médico está un estudiante que solo sirve para recetar aspirinas.
Ofelia, por su parte, no quiere que le recuerden al médico de familia. Resulta que su médico no vive en la vivienda anexa al consultorio. Se la ha dejado a su hija, su yerno y su nieto. Y aunque el médico acude a consultar por el día, está ausente en las noches y madrugadas. ¿Qué sucede si se presenta alguna emergencia médica?
El suegro de Ofelia falleció repentinamente en la casa, a eso de las siete u ocho de la noche. Y como no estaba el médico de familia para emitir el certificado de defunción, tuvieron que permanecer con el cadáver en la casa hasta el día siguiente, a media mañana.
Clara ha vivido mucho. Antes de la revolución –cuenta–, su familia era socia de la clínica privada “Acción Médica”, ubicada en Cocos y Rabí, en la barriada habanera de Santos Suárez. Por una cuota de dos pesos mensuales tenían acceso a todos los servicios de la clínica, con ingreso hospitalario incluido, además de los medicamentos que le hicieran falta. Incluso podían solicitar la visita médica a domicilio, la que no tardaba en llegar más de 15 ó 20 minutos después de ser solicitada. Ahora, en cambio, Clara se lamenta de que su médico de familia apenas “hace terreno”. O sea, no visita a enfermos en cama. “Bueno— advierte Clara— a no ser que les hagan regalitos”.
Consultorio en ruinas 
Amelia desea desesperadamente que la seleccionen para cumplir una misión médica en cualquier otro país. No importa que el gobierno cubano se quede con la gran parte de lo que les pagan a los médicos afuera. Pero cualquier cosa será más que lo que ganan en Cuba, de 15 ó 20 dólares mensuales. La doctora Amelia “resuelve” con lo que gana su esposo que, por las noches, cuidándose de la policía, alquila su automóvil, es botero ilegal.
Los pacientes no son los únicos inconformes con los consultorios del médico de familia. Una doctora que trabaja en un consultorio del Cerro — pidió anonimato–, se muestra agobiada: “Cuando uno llega al consultorio, a los 15 días conoce a todos los viejos del barrio, vienen aquí todos los días, por gusto, a estirar las piernas, pues no tienen otro lugar a donde ir”.
¿Y qué opinan los estudiantes de medicina?  El otro día, varias jovencitas ataviadas con el uniforme de ciencias médicas, merendaban en el banco de un parque. Una de ellas destacaba la importancia de obtener altas notas desde el primer día de clases, para conformar un expediente que garantice una buena ubicación después de graduadas. “Sí, claro— argumentó otra estudiante—, no vaya a ser que resbalemos, nos castiguen y nos manden para un consultorio del médico de familia”.
Fuente: Cubanet.
*Orlando Freire. Matanzas, 1959. Licenciado en Economía. Ha publicado el libro de ensayos La evidencia de nuestro tiempo, Premio Vitral 2005, y la novela La sangre de la libertad, Premio Novelas de Gaveta Franz Kafka, 2008. También ganó los premios de Ensayo y Cuento de la revista El Disidente Universal, y el Premio de Ensayo de la revista Palabra Nueva.