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lunes, noviembre 01, 2021

“Pa’ lo que sea Fidel, pa’ lo que sea”

 … y sí se repetía esto hasta el cansancio porque la contracción pa’ significaba eso “palo”. Porque de eso se trata en Cuba: de odiarnos, excluirnos y atacarnos sin ninguna conmiseración; y aceptar de buen grado que nos condicionen, nos organicen y nos armen ¡con palos!, para golpearnos unos a otros.

Cuando empezó todas estas consagraciones a la agresión entre cubanos el 11J, pude leer de una empresa adjunta a la manufactura de ataúdes en Cuba que había recibido la orden de preparar los palos o toletes, con torneadas agarraderas para tenerlos listos. En tanto que los ataúdes apenas si podían fabricarse y abastecer la creciente demanda de estos cuando los cadáveres, como consecuencia de la pandemia, se amontonaban en las morgues y funerarias. Si asumimos las golpizas  y toletazos, ¡bien estamos! Además de los muertos por COVID tendremos los heridos, apaleados y muertos por la represión.

Palos, palos ...,y mas palos
Un abogado preocupado levanta su voz reclamando que la información sea  veraz , objetiva y oportuna. Muestro en la foto muchos palos, cortados de buen tamaño y pendientes de prepararlos. Esto es, hacerle una especie de empuñadura y ponerle una correíta para que puedan colgarlo de un clavito cuando no lo estén usando. Dice el abogado:

“En tal sentido pido obtener información veraz, objetiva y oportuna en poder del Estado sobre el origen de los maderos, que están siendo entregados a Grupos de Odio (Brigadas de Respuesta Rápida) para reprimir a ciudadanos-manifestantes no convocados por la alta dirección del Partido Comunista de Cuba. Al tiempo de acceder a la información sobre el máximo responsable en indicar y consentir tan abominable medida represiva”.

Es así como, estamos frente a una sociedad envilecida donde, un grupo de cubanos aupados por el régimen, se preparan para caerle a toletazos limpio a otros cubanos que solo disienten, salen a la calle y dicen unas palabras muy reveladoras como esas de: “Patria y Vida”; para esperar impávidos que les rajen las cabezas con un palo.

De veras …, ¿necesitamos una información veraz, objetiva y oportuna?

Eloy A Gonzalez

11.1.2021

domingo, julio 11, 2021

Cambian las reglas de juego: la calle es y puede ser de todos los cubanos.

 Eloy A González.

Los recientes acontecimientos en nuestra Patria, Cuba, se veían venir.

Hace una semana indagué sobre las bases jurídicas para declarar un estado de calamidad pública en Cuba en relación con los acuciantes problemas que se derivaban de las medidas tomadas en relación con la Pandemia, la escasez crónica de bienes, el deterioro de los servicios, la represión rampante, la inmigración descontrolada, la desidia del régimen, su negligente actitud y la desesperanza del pueblo todo. Nunca pude saber cómo y cuales pudieran ser los mecanismos para que, las autoridades en control del poder en Cuba pudieran declarar y lo hicieran el estado de calamidad publica y lo que esto conllevaba.

Fue entonces que hace 3 días escribir y compartí en las redes y publiqué en blogs y sitos cubanos un breve articulo con el titulo de: “No abandonemos la oportunidad, ante tanta tragedia, de levantarnos como Nación”. Alcanzando la vigencia del momento escribí lo siguiente:

Hoy debemos asumir la condescendencia, la nobleza de miras y tratar de comprendernos; antes de que veamos partir la última oportunidad de salvar la Patria.

No hago recomendaciones, seamos prudentes en medio de tanto dolor; pero eso sí, no abandonemos la oportunidad de, ante tanta tragedia, elevarnos como Nación. Esto debe ser dedicación de todos, pasión de todos y compromiso de todos.

Hoy ha sido tendencia en Twitter los hashtags: #SOSMatanza y #SOSCuba. Tendencia conductual  debe ser que cada uno de nosotros, cubanos todos, asumamos la resulta propensión al amor infinito a la Patria, la conmiseración de todos y, por qué no, derramar una lagrima oportuna de consuelo y de sanación.

Por lo demás, donde usted este como cubano, asuma un momento de reflexión junto a sus familiares, amigos, hermanos en la Fe y contertulios. Eleve una oración a Dios y muestre que la virtud de Patria no ha sido despreciada o excluida del sentir de todos.

Llegará el tiempo en que, a los cubanos de bien, una Patria agradecida nos mirará orgullosa.

Donde quiera que este, cuando así lo decida, hínquese de rodillas, A fin de cuentas, un país puede levantarse de las ruinas con apego a la virtud y el necesario temor a Dios.

Hoy en la mañana fuimos a los servicios religiosos que habitualmente asistimos los domingos. En el templo recibimos dos llamadas telefónicas, había insistencia y el mensaje fue conmovedor: “la gente en Cuba esta en la calle”

Llegado el momento de la oración final del servicio, cuando se me pidió que lo hiciera, solicité que se me diera unos minutos para hablarle a la congregación allí reunida.

Fue entonces que hablé de la gracia de Dios para con todos y de la crítica situación de Cuba; de cómo había recibidos mensajes alarmantes y perturbadores sobre lo que acontecía en nuestro país. Pedí oración para nuestra atribulada Patria, para los cubanos todos, fue entonces que elevé una oración entre emoción y tristeza. Terminado el servicio muchos se acercaron a nosotros en muestra de solidaridad y respeto. No faltaron los abrazos y las lágrimas.

De regreso encuentro una y otra información; se sucedían sin que llegara a percibir el alcance de todo lo que estaba pasando. No hay la más mínima duda de que, vivimos los cubanos todos, una situación de conmoción nacional. ¿A donde nos conducirá todo esto?, no puedo predecirlo.

Necesitamos que mostremos la elevada consideración de que mañana no seremos el mismo pueblo, de que debemos asumir nuestras decisiones y obrar con la cordura que requiere una situación que puede tornarse violenta y terminar en una tragedia.

Un pueblo se levanta sobre la virtud, el temor de Dios y la valentía de sus hijos.

Aceptemos las contingencias; Dios tenga piedad y de protección a los agraviados.

Tengo la certidumbre de que, un gran abrazo nos espera.




martes, julio 06, 2021

¡Necesitamos ayuda!. El pedido desesperado de una profesional de la salud desde Cárdenas, Cuba.

 

Durante 9 años viví en la ciudad de Cárdenas y trabajé en el Hospital de esa ciudad. Desempeñándome como medico especialista, docente y jefe del Servicio de Urgencias. Confío en la dedicación y profesionalidad de los médicos cardenenses; doy fe de su apego a la práctica de la Medicina y cuanto pueden hacer. Hago votos porque esta lamentable situación sea superada y que el personal, los recursos y la administración del Hospital puedan solucionar este evento. Al final buena parte de la población que se atiende en este hospital saldrá beneficiada.

Necesitamos ayuda.

¡Cárdenas necesita ayuda!,¡Matanzas necesita ayuda!,¡Cuba necesita ayuda!

Escrito por  Daily Rizo Cabrera.

Licenciada en Psicología Policlínico Héroes del Moncada. Cárdenas. Cuba

Qué hay de malo en reconocer que necesitamos algo que tantas veces hemos regalado SOLIDARIDAD.  A mi criterio la solidaridad es tan noble y válida tanto cuando se da como cuando se recibe

Tres líneas para desarrollar, que justifican la necesidad de solicitar ayuda:

1-Nuestro pueblo, nuestra gente

Tenemos una población enferma o en alto riesgo de enfermar, una población acostumbrada a ver al médico de la familia tocar a su puerta cuando falta a una consulta, acostumbrada a tener un dolor de garganta y hacer un ciclo de amoxicilina por ello. Una población acostumbrada a acudir a un cuerpo de guardia nocturno por un dolor de cabeza para chequear tensión arterial y ser atendida con la inmediatez de una emergencia. Contradictoriamente esta población ahora está sufriendo la enfermedad más mortífera del último siglo y se siente desprotegida, atemorizada, siente que les falta la mano del médico que conoce hasta sus resultados de glicemia. No les llega la atención médica cuando más la necesitan, o deben esperar en un estado de salud deteriorado largas colas  y la razón no existe suficiente personal sanitario para cubrir todos los frentes que se están llevando a cabo al mismo tiempo en el territorio. Nuestra gente, incluso encontrándose en una institución habilitada para pacientes positivos, sufre la ausencia de los tan buscados y necesarios antibióticos, esteroides, antipiréticos etc.…. La realidad es que no existen los medicamentos para tratar los diferentes síntomas que presentan los pacientes positivos de Covid19.

2-Nuestros trabajadores de la salud

He sido testigo durante estos últimos días, después de más de una década en este sector, de las historias más tristes y he visto médicos llorar de dolor, de impotencia, de desgaste. Sí la fatiga pandémica recorre los pasillos de todas las instituciones de salud. He visto médicos salir de una guardia de respiratorio sin un minuto de descanso a una jornada de más de 8 horas de vacunación, donde todos los días son lunes. Salir con un plan rumbo al consultorio y recibir una llamada que los lleva de 7 a 15 días a un centro de aislamiento, trabajando con más de 100 pacientes positivos, solo con el brazo derecho de una enfermera.

Recibir una alimentación que pasa de ser insuficiente a ser triste y degradante para enfrentar jornadas de trabajo donde duermen, los que pueden, 2 horas y empatan los días. Y los he visto sufrir mucho por decirle a los pacientes no tengo camas, no hay capacidad, se agotaron los PCR, no hay medicamentos, deben trasladarse por sus propios medios, no llega la ambulancia, su familiar ha fallecido. Historias cotidianas en los últimos tiempos para lo cual deben crear mecanismos psicológicos adaptativos y lidiar con ver en los otros la crítica o el desprecio hacia nuestro trabajo y ser tildados de insensibles. Sí sufren  la humana incomprensión, a veces devenida en ingratitud, del pueblo que también sufre. He visto médicos llegar a sus casas y no besar a sus hijos y aun así contagiarlos. Los he visto enfermar en el ejercicio de su profesión, y en lugar de ser indemnizados por riesgo laboral y cobrar horas extras, ni siquiera para que todo el mundo lo sepa, reciben privilegios de ninguna índole. Comparten el mismo pasillo en el hospital y la misma carencia de medicamentos. Los he visto infectarse y re-infectarse, debutar con hipertensión por el exceso de trabajo y responsabilidades y hemos visto a muchos morir. También los he visto, en ocasiones ofrecer el trato poco esperado y a veces hasta defensivo, humano. Lo hacemos con nuestros hijos, con nuestros padres en momentos de estrés mantenido como al que están sometidos nuestros profesionales de la salud. Se llama desahogo, catarsis, se llama límite de capacidad excedido.

3-Necesitamos insumos médicos y alimentación para cubrir los centros de aislamiento

El país no está en condiciones y lo entendemos, PIDAMOS AYUDA, a la OMS, a la comunidad internacional, a los países amigos, a…., cualquiera que desee brindarla. Mientras los medios de difusión masiva sigan mostrando imágenes en Matanzas como las de hoy en salas privilegiadas del Hospital Faustino Pérez y no muestren los videos que circulan por las redes de los pasillos del Hospital  Julio Aristegui Villamil de Cárdenas colapsados, mis respetos para ellos, pero solo se está mostrando una parte de la realidad. Mientras se continúe diciendo que todo está garantizado en cada entrevista, estamos negándonos nosotros mismos la posibilidad de por primera vez dejar entrar la SOLIDARIDAD que tanto hemos brindado. Los médicos no aguantamos más una jornada en la que tengamos que preguntar a la mamá de un bebé ¿tienes algo que darle para la fiebre? (pregunta en dirección incorrecta). Y aguantar una convulsión febril con las manos en los bolsillos (historias reales). No se trata solo con interferón las tan frecuentes neumonías post-covid, se necesitan antibióticos, se necesitan esteroides cuando un paciente está desaturando. Se necesitan medicamentos. Y se necesita una alimentación adecuada para afrontar la enfermedad y las reacciones adversas de los medicamentos.

Vimos colapsar el sistema de salud en Italia, España, EE. UU., Brasil, Ecuador, la India… y una larga lista. Debemos reconocer ese colapso aquí en nuestra provincia. Eso no nos hace débiles, irresponsables, poco trabajadores. Que la población entienda esto va a ayudar a la tan necesaria percepción de riesgo y a reajustar las necesidades ante esta nueva realidad. Que la comunidad internacional entienda esto va a abrir sin dudas puertas a la AYUDA. No puedo ver el mal en mis palabras

Este reclamo de AYUDA no tiene un contenido ni objetivo político. No queremos llegar al momento en el que pongamos también sobre los hombros de nuestros médicos la decisión de quién debe usar un respirador y quién no.

Fuente: Facebook

martes, junio 09, 2020

Un grupo de médicos cubanos en un hospital Militar, en una inusual decisión, se pronuncian sobe la Pandemia de COVID 19.


Médicos cubanos escriben conmovedora carta a quienes, erróneamente, pudieran considerar terminada la pandemia. En crudos términos describen procederes y consecuencias para que nadie minimice la amenaza
Un grupo de médicos de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Militar, alarmado por la gravedad del covid-19 y la percepción de que la población ha dejado de temerle, dirigió una carta de alerta al diario Tribuna de La Habana que el periódico Granma reprodujo pocas horas después, replicándose por el resto de los medios oficiales y llegando a redes sociales de ministerios. Sin embargo, horas después, el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba había retirado la misiva y, a estas horas, la página muestra un error.
La información se refiere a una carta colectiva de la Unidad de cuidados Intensivos del Hospital Militar. ¿Cuál hospital militar? Me pregunto porque hay mas de un hospital militar y en cada uno de ellos una unidad de cuidados intensivos. Como sea es inusual que los médicos de instituciones militares se pronuncien abiertamente sobre cualquier problema. Aquí toman el toro por los cuernos y esto es lo que opinan:
CARTA DE LOS MÉDICOS DE LA UCI DEL HOSPITAL MILITAR.
Queremos hacer un llamamiento cordial al sentido común de las personas que han tomado el desconfinamiento como si se hubiese terminado la pandemia y como si hubiésemos vuelto a la normalidad anterior al comienzo de esta crisis.
Infectarse con el nuevo coronavirus NO es un resfriado común: hay fiebres altas, dolores de garganta y opresión en el pecho a tal punto que se siente como si se le fuera la vida y ahí llega lo peor: se necesita reanimación.
Se habla de ventilación, pero NO es una máscara de oxígeno puesta en boca y nariz, mientras usted disfruta acostado pensando en su vida, ¡no!
La ventilación invasiva para la COVID-19 es la intubación que se hace bajo anestesia general y que consiste en quedarse mínimo dos a tres semanas sin moverse, muchas veces boca abajo (decúbito prono), con un tubo en la boca hasta la tráquea, que le permite respirar al ritmo de la máquina a la que se está conectado.
Usted no puede hablar, ni comer, ni hacer nada de manera natural porque la molestia y el dolor que siente necesitan de la administración de sedantes y analgésicos para asegurar la tolerancia al tubo.
Durante el tiempo que el paciente necesite la máquina para respirar, estará en un coma inducido, esto es un coma artificial.
En 20 días con este tratamiento, un paciente joven llega a tener una pérdida de masa muscular de un 40% y la posterior reeducación será de seis a 12 meses, asociado a traumatismos severos de la boca o de las cuerdas vocales.
Es por esta razón que las personas ancianas o frágiles en su salud, no aguantan.
Si llegaron a leer este mensaje hasta aquí, le agradeceríamos que lo compartiera para que entre todos nos tomemos en serio esto, ahora que se está volviendo a salir. Sigan por favor las indicaciones y recuerden que es necesario que se lo tomen mucho más en serio.
Esta pandemia termina cuando se encuentre la vacuna, NO ANTES.
MÉDICOS DE LA UCI DEL HOSPITAL MILITAR
Nota: La foto corresponde a la publicación, pero no podemos afirmar que se trata de los médicos firmantes. Si usted tiene la información del hospital militar en cuestión póngala en los comentarios.