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sábado, abril 27, 2019

El abordaje final al Colegio Médico Nacional de Cuba.


Todo estaba listo para la celebración en Santiago de Cuba de la Asamblea  Médica Nacional para lo cual el Comité Ejecutivo del Colegio Médico Nacional de Cuba había librado la correspondiente convocatoria. Antes se habían efectuado las elecciones, y por lo tanto, a esta reunión de los médicos cubanos asistirían  delegados que representaban cada una de los grupos o tendencias  que integraban  el conjunto de los profesionales agrupados en el Colegio Médico.
El número de delegados electos para esta Asamblea fue de 226. Como los partidos Acción Inmediata y Unidad Federativa fueron coaligados a los comicios suman entre ambos 127 delegados teniendo la mayoría frente al Partido Médico de la Revolución, que agrupaba a los apandillados profesionales procastristas que llevaban 92 delegados. Todo indicaba que el enfrentamiento era inminente pero que las decisiones más importantes, llevadas a votación, inclinarían el voto hacia tendencias  más moderadas si es que cabe el término.  
Por una  parte la preparación sombría y canallesca  de los integrantes del Partido Médico de la Revolución y la disposición de estos forajidos, que más que profesionales de la salud constituían una pandilla de comisarios dedicados a la sordidez ideológica, ya habían hecho su parte. Estos  habían llegado a la Asamblea para escenificar el asalto final a la organización gremial de los médicos cubanos en tanto que tenían en la mira los fondos del Colegio Médico, y sobre todo, el regio edificio recién inaugurado del Seguro Médico en La Rampa. Era en este edificio donde radicaban las direcciones del Colegio Médico Nacional, el Colegio Médico Municipal de La Habana y el directorio del Seguro del Médico.  El interés principal estaba en establecer el control y ejercer el poder a como diera  lugar;  y a eso fueron a Santiago de Cuba los médicos comunistas coludidos con el Partido Socialista Popular y los Comandantes tira-tiros de la Sierra Maestra; todo esto ocurrió  en ese diciembre de 1959 ya finalizando el Año de la Liberación.
Club San Carlos y Hotel Casa Granda.
Ya el desánimo, el temor y la incertidumbre habían minado la organización de los médicos cubanos[1], como venía ocurriendo en toda la sociedad cubana; apenas se superaba el primer año de la triunfante Revolución que vino a solucionar todos los males de la nación.
No estaban  los delegados  del Partido Médico de la Revolución en aquel congreso para respetar las conductas establecidas de todo proceso parlamentario democrático. Fueron a obstaculizar la Asamblea inspirados en su dedicación al desorden de los que, triunfantes, andaban de verde olivo y con el botafuego a la cintura. Dejando claro que quienes habían asaltado el poder político, también decidían sobre toda y cada una de las organizaciones de la sociedad civil. Desde  ya no se librarían del vasallaje ideológico ningún  individuo o institución civil en Cuba.
Los delegados, bajo acciones coercitivas, habían sido objetos de amenazas de cesantías, traslados de sus cargos e incluso enviarlos a la cárcel. El  primer día de trabajo de la Asamblea y cuando el Secretario General leía su informe los roñosos delegados  procastristas gritaban e interrumpían o hacían uso de la violencia física para entorpecer el desarrollo parlamentario de la reunión.[2]
Dr Jose R Machado Ventura
Pero lo peor estaba por  venir en la sesión de la tarde cuando los delegados procastristas, que eran minorías, se emplearían a fondo en atacar y deshonrar  al  Presidente del Colegio Médico, el doctor Augusto Fernández Conde. Lo que siguió fue la dedicación  feroz de un grupo de violentos malhechores que atacan,  sin escrúpulos alguno, a la honra y la reputación de una figura pública dedicado al liderazgo del entonces Colegio Médico Nacional de Cuba. Algo ya considerado y estudiado en lo que se ha dado en llamar: el otro paredón.[3]
Desacreditar al doctor Fernández Conde fue la táctica principal; acusándolo de  supuestos actos de corrupción en el manejo de los fondos del Seguro Médico y de la construcción del edifico del Colegio Médico Nacional. El  retorcido comandante Machado Ventura introdujo una moción de desconfianza en tanto que lo  calificaban de  batistiano; endosándole relaciones con funcionarios de la administración de Batista.  
Lo que siguió en aquellos salones fue un furioso enfrentamiento donde el doctor Fernández Conde desmontaba los argumentos de los envilecidos ideólogos de la naciente revolución socialista  que procuraban imponer sus propósitos. Una batalla de fotos,  revelaciones, boletas electorales, postulaciones, la dedicación al baile del doctor  Martínez Páez, gritos, palabras  ofensivas, malas palabras y hasta esa abrumadora practica de mentarse la madre; todo esto  sucedió en aquella sesión, hasta que el doctor Roberto  Sollet dio su piñazo[i]. La Asamblea en pleno le dio una ovación al doctor Fernández Conde para cerrar aquella turbulenta sesión.[4]
Los médicos comandantes Fernández Mell, Fernández Adán y Machado Ventura con sus trajecitos verde olivo y pistola al cinto se encargaron esa noche de intimidar a los delegados que votarían el día siguiente. El hostigamiento dio sus frutos, ese día muchos de los 127 delegados faltaban en la sala del plenario. Los filocomunistas ganaban por no presentación.
Dr Oscar Fernandez Mell
Después de algunas intervenciones intrascendentes, sale a votación la moción de desconfianza contra el doctor Augusto Fernández Conde que ganan los procastristas por un escaso margen de solo 12 votos. La intimidación, el acoso y la ausencia de los delegados como consecuencia de lo anterior permitieron esa votación que puso fuera de juego al presidente del Colegio Médico mediante un pérfido proceso de atentado a la honra y reputación del mismo y por extensión al resto de Comité Ejecutivo que lo apoyaba.  
Después vinieron las votaciones para elegir al Presidente y el resto del Comité Ejecutivo del Colegio Médico Nacional, como era de esperar el Comandante  doctor Oscar Fernández Mell fue electo presidente. Un delegado del Partido Médico de la Revolución reseñaba, años después, esta Asamblea y sus resultados en estos términos:
Es así como el 19 de Diciembre de 1959 en los salones del Hotel “Casa Granda” en Santiago de Cuba[ii]  se efectuaron las elecciones colegiales y fue elegido el Comandante Dr. Oscar Fernández Mell como Presidente del Colegio Médico Nacional, Dr. Leopoldo Araujo Bernal como Vice Presidente, Jorge Aldereguía Valdez-Brito como Secretario. Fui testigo ese día de un enfrentamiento político donde vi brillar al Dr. Gustavo Aldereguía Lima a Julio Martínez Páez a Machadito y a tantos otros los cuales dejaron en mí, ideas y principios imborrables y los cuales me han servido para conducir mi vida a través de estos 50 años, después de la constitución y triunfo del “Partido Médico de la Revolución”.[5]
La discusión duró dos días y fue interrumpida para celebrar las elecciones, donde resultó electo Presidente el Dr. Oscar Fernández Mell, Comandante médico del Ejército Rebelde, y Secretario el Dr. Jorge Aldereguía Valdés-Brito. Alemañy fue uno de los ponentes del único tema que pudo discutirse: “La creación de las Milicias Médicas”.
Los médicos que habían apostado por la naciente dictadura, aupados por el poder y haciendo uso de las dedicaciones más despreciables para asaltar y controlar a  la organización gremial de los médicos cubanos, se agruparon en el podio de la Asamblea y cantaron el himno del 26 de Julio. Fue una celebración militar. Tan temprano como diciembre del 1959 Cuba comenzó a perder, y otro tanto ocurrió con los médicos cubanos.
©2019


[1] González, E. A. (2018, March 14). Intentos de pintar de rojo al Colegio Médico Nacional de Cuba. Retrieved April 18, 2017, from https://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/intentos-de-pintar-de-rojo-al-colegio-medico-nacional-de-cuba-332272
[2] Amado Ledo, E. (1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro comunista (I ed.). Caracas, Venezuela: Dr Hildo Folgar Montero.
[3] V. (2011). EL OTRO PAREDÓN ASESINATOS DE LA REPUTACIÓN EN CUBA (Primera ed.). Miami, FL, USA: Eriginal Books LLC.
[4] Amado Ledo, E , Op.Cit., p 80
[5] Jova, R. I. (n.d.). 50 años después de la constitución y triunfo del Partido Médico de la Revolución. Retrieved April 18, 2019, from http://www.ilustrados.com/tema/13097/anos-despues-constitucion-triunfo-partido-medico.html


[i] Se refiere al doctor Roberto Sollet Guilarte, quien actuó así tal vez tratando de ganar notoriedad entre los revolucionarios. En su momento este mostró una dedicación poco creíble en México.
[ii] Otra referencia sitúa la Asamblea en los  salones del Club San Carlos de Santiago de Cuba.

jueves, abril 18, 2019

El Dr. Oscar Fernández Mell ex Presidente del Colegio Médico Nacional de Cuba disfruta de su fachendoso retiro capitalista en Galicia, España.


Más que un anciano que vive en su apacible retiro en Galicia, España; el doctor Oscar Fernández Mell fue parte del voluntarioso sicariato de Ernesto “Che “Guevara cuando fue parte de su tropa y tropelías, fue Jefe de los Servicios Médicos de la cuadrilla del II Frente. Se destacó porque uso y manipulo a los médicos cubanos y en sombría conspiración se hizo de la Presidencia del Colegio Médico Nacional de Cuba para facilitar el desmontaje de la organización gremial de los médicos cubanos. Premiado con las ínfulas de Embajador en Londres, de allí fue expulsado. Finalmente termina disfrutando de las bondades del capitalismo, en un fachendoso retiro en Galicia, España donde vive bien alejado de la realidad de una sociedad cubana fallida de la cual es cómplice propiciador.   

Fue Oscar Fernández Mell, comandante del ejército rebelde, ayudante de Ernesto Guevara en África, jefe del estado mayor, alcalde de La Habana y embajador de Cuba en Londres y Helsinki, para ahora jubilarse en Galicia.
Oscar Fernández Mell tiene 85 años, estuvo con Fidel Castro en la Sierra Maestra durante la subversión armada contra Fulgencio Batista, fue íntimo del Che Guevara, general, jefe médico y ministro de las Fuerzas Armadas, embajador en Londres y Finlandia y alcalde, durante diez años, de La Habana, y ahora vive como si tal en la Galicia de sus ancestros, cuenta hoy La voz de Galicia.

El doctor Oscar Fernández Mell, en su apacible retiro en Galicia, España

Pero no cuenta que en septiembre de 1988 siendo embajador en Londres, uno de los miembros de la delegación cubana en el Reino Unido, Carlos Medina Pérez, abrió fuego indiscriminadamente en una concurrida calle de la capital británica para impedir la deserción del régimen de otro diplomático cubano, dejando a un hombre con heridas de bala.
En consecuencia el gobierno británico expulsó al embajador cubano y al tercer secretario de la embajada, Medina Pérez.
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico se negó a dar detalles en su momento, aunque Scotland Yard dijo que el herido era un miembro de los servicios de Seguridad del Reino Unido. En esa época ya la violencia por parte de diplomáticos de Libia y Vietnam había obligado a Londres a expulsar varios miembros de esas dos embajadas.
Pero antes de todo eso, el joven Oscar, natural de Colón, Matanzas, concluyó la enseñanza primaria y se hizo médico en la Universidad de La Habana. Era apuesto, deportista y comandante del ejército rebelde que había tomado el poder en La Habana en enero de 1959. Dormía en las residencias que ocupaba el argentino Ernesto Che Guevara; su novia y después esposa, Odalys Fuentes, era famosa modelo de los 50s, tanto con la cerveza Hatuey, como Max Factor, además de y actriz cubana desde los 50. Guevara fue el padrino de los esponsales.
Fue jefe de los servicios médicos de las FAR, jefe del estado mayor del ejército occidental, y miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba de 1965 a 1991. Estuvo con Guevara en la fracasada aventura africana.
Durante 10 años fue el presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular de Ciudad de La Habana, y debido a la mala gestión es destituido del cargo y enviado al “exilio dorado” a Londres, donde fungió como embajador por dos años, hasta que lo expulsaron. Del Reino Unido a La Habana y tiempo después lo envió Castro a Finlandia como embajador. Ahora, la prensa de Galicia destaca su apacible retiro en las tierras de su padre, José Fernández.
Fuente: Agencies/MartiNews/InternetPhotos/Arnoldo Varona/TheCubanhistory.com. THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.

lunes, febrero 12, 2018

El Partido Médico de la Revolución.

Al triunfo de la Revolución cubana el Colegio Médico Nacional de Cuba era, sin lugar a dudas, la institución gremial más prestigiosa en Cuba. Tenía registrado 6 406 médicos en todo el país, solo en la capital más de 3 000 de sus miembros formaban parte del Colegio Municipal de La Habana, que era el más numeroso e importante. El Colegio Médico había tenido una trayectoria destacada en los años cincuenta cuando lideró el Conjunto  Cívico de Instituciones Cubanas , intento de la sociedad civil cubana para encausar y dar solución al conflicto que se vivía en aquellos años.
También esta institución gremial respondía de manera eficaz a los intereses de los médicos cubanos; en tanto que enfrentó al gobierno de Batista en su intento de establecer un ilegítimo seguro obligatorio de enfermedad. El Colegio Médico logró el restablecimiento de la Ley del Seguro Médico declarada inconstitucional por el gobierno. Una campaña exitosa por la rebaja del precio de las medicinas fue promovida por esta organización. Lucharon contra el gobierno en defensa de  la inamovilidad de los médicos de sus puestos, para que no fueran desplazados por razones políticas, algo que vino después con la Revolución. La institución participó en los congresos de la Asociación Médica Mundial en los años 1957 y 1958; donde promovieron una declaración condenatoria al régimen de Batista por la violación de los derechos de los combatientes antigubernamentales.
Es necesario destacar que el Colegio Médico Cubano gestionaba el desempeño de la Conferencia Médica Panamericana y subvencionaba esta. Promovió la Reunión y Declaración de La Habana de la  Asociación Médica Mundial. El Colegio Médico Nacional recién había inaugurado su admirable sede en el Vedado con un edifico de indudable valor arquitectónico donde no solo estaba la sede de esta organización sino la del Seguro  Médico. El edificio y todos los bienes que ocupaban esta fastuosa edificación, sin dudas,  despertaban el apetito del poder político y la dedicación al latrocinio  del recién estrenado gobierno revolucionario.
Permítanme señalar una relación de las conquistas del Colegio Médico Nacional para tener una idea de lo que se perdió cuando, con la llegada del socialismo, se produjo la debacle social y económica en nuestro país. Al llegar la Revolución y comenzando el comandante a “sacudir la mata’ se habían logrado las siguientes conquistas para los médicos cubanos:
Decreto de Colegiación Médica Obligatoria (1933); Pactos con los Centros Regionales (1940); Ley del Retiro Médico, Banco de Sangre, “Día del Médico (1943-1944); Ley de Colegiación Obligatoria de los Profesionales (1944); Estatutos y reglamentos del Colegio Médico Nacional (1944); Consejos Disciplinarios Nacional y Provinciales (1944). Reglamentos de la Asamblea Nacional y del Básico de los Colegios Médicos Municipales y el Electoral (1945) ; Inamovilidad Médica y puesto doble (1944-1945) ; Ley del Seguro del Médico (1944-1954); y Pabellón Borges en el Hospital Universitario para la atención de los médicos enfermos.[1]
Edifico del Colegio Médico Nacional de Cuba
 y del Seguro Médico en La Habana.
 Confiscado por la Revolución. 
Como parte del control totalitario del Estado, la intervención de esta y otras instituciones por parte del nuevo poder socialista era dedicación engañosa para lograr los propósitos de una revolución, que dijeron ser de inspiración democrática y con apego al derecho, pero que termino siendo un régimen dictatorial e infractor del derecho. El Colegio Médico Nacional debía ser controlado y eventualmente hacerlo desparecer; eso se hizo.
Para lograr el control del Colegio Médico Nacional de Cuba, la dictadura hecho mano de un viejo dispositivo propio de indecorosos conspiradores; el de crear una organización paralela que socave la autoridad y asalte la institución que se quiere destruir. El Colegio Médico, que se regía por mecanismos democráticos y contaba con distintos grupos o partidos de opinión que ejercían sus derechos; vieron aparecer una nueva facción pro revolucionaria o comunista: el Partido Médico  de la Revolución.
Antes de referirme a esta suerte de grupo de choque o brigada de respuesta rápida conformada por médicos pro castristas; debo señalar que esta camarilla tenía sus antecedentes en un grupo pequeño pero muy activo de médicos de inspiración comunista que constituyeron, en el año 1954, el partido “Renovación Médica” logrando poner como tapadera al frente de este grupo al Dr. Arturo Aballi hijo, pero en realidad quien movía los hilos era el Dr. Gustavo Aldereguia. Sin excluir en todo esto el desempeño de fuscos personajes que, aun siendo destacados profesionales médicos, mostraron un desempeño falaz en el orden político y personal; me refiero a los doctores José A Bustamante y Leopoldo Araujo.

Médicos del Hospital Universitario Calixto García que integraron el Ejército Rebelde. Sentados de izquierda a derecha: Oscar Fernández Mell (cuarto), José Ramón Machado (sexto). De pie, de izquierda a derecha: José Ramón Balaguer (quinto), Adolfo Fernández de la Vega (octavo), Rómulo Soler Vaillant (15to), Gilberto González Pérez (16to). Revista Bohemia, 1962. Aun cuando no es una foto de la constitución del Partido Medico de la Revolución, la mayoría de los que aparecen en la foto fueron los gestores y participaron en el mismo.

Es así que siete meses después del triunfo de la Revolución, el 18 agosto del 1959, un grupo de médicos se reúne en el anfiteatro del Hospital Universitario “Calixto García” para constituir el Partido Médico de la Revolución. Se dice que eran jóvenes médicos revolucionarios, pero en realidad el gestor y promotor de este equívoco, creado para socavar la autoridad del Colegio Médico Nacional, fue el Dr. Julio Martínez Páez. Incluyo aquí por su interés ,los gestores y promotores del Partido Médico de la Revolución: Oscar Fernández Mell, José Ramón Machado Ventura, José Ramón Balaguer Cabrera, Oscar García Fernández, Rubén Rodríguez Gavaldá, Jorge Aldereguía Valdés-Brito, Heliodoro Martínez Junco, Creach Creach, Daniel Alonso Menéndez, Robertico Pereda, Jaime Alemañy Martorell, Genaro Suárez Suarez, Mario Escalona Reguera, Yodú Preves, Vidal Yebra, Roberto Guerra, Helenio Ferrer, C. Inglés, Abelardo Bush, Ricardo Portilla, Mariano Valverde, Pablo Resik Habib, Agustín Lage Salceiro, Manuel Álvarez Alonso, Conde Otero, Jacinto Montalvo y muchos otros….(¿?).[2]
Un alabardero del régimen en el artículo que aporta algunos de los datos sobre este engendro malicioso denominado Partido Médico de la Revolución, dice al respeto de su creación: El Partido Acción Inmediata tenía su líder, el Dr. Augusto Fernández Conde vocero del grupo de médicos burgueses y contrarrevolucionarios que pretendían continuar con su hegemonismo en el gobierno del Colegio Médico Nacional, sin reconocer que había llegado una Revolución verdadera donde el poder sería del pueblo y para el pueblo. [3]
En cambio el doctor Fernández Conde afirma sobre este “partido” lo siguiente: con el objeto de apoderarse de la dirección de la clase médica, los médicos perteneciente al “26 de julio” y a otros movimientos revolucionarios unidos a los comunistas y otros disidentes del partido médico colegial “Acción Inmediata”, formaron el Partido Médico de la Revolución” al que obligaron a pertenecer a los que laboraban en el Estado, los Municipios y las Fuerzas Armadas”. [4]
Tal vez antes , mucho antes del advenimiento de la Revolución , un grupo de profesionales médicos ávidos de nombradía y poder; desdeñando la dedicación democrática e institucionalidad del Colegio Médico Nacional de Cuba y su indiscutible influencia , se dedicaron en sórdidas tareas a confabularse contra esta entidad motivados por razones políticas, siendo como eran comunistas agazapados pero militantes  roñosos. Estando al acecho, se sumaron al estreno socialista de una revolución democrática traicionada y atacaron con intrepidez  a la organización de la cual eran parte y se beneficiaban. Probablemente el tenebroso personaje gestor de esta argucia fue el Dr. Martínez Páez, defenestrado y excluido del poder prontamente.
Pero ya estaba formado este grupo de conjurados, nada encubiertos, ahora que eran parte de una revolución triunfante y devastadora desde sus inicios, entregados al protagonismo desenfrenado  de los revolucionarios canallescos; sus intenciones apuntaban a controlar la educación médica superior, como lo hicieron con las depuraciones, y a hacerse del control total del Colegio Médico Nacional de Cuba incluyendo sus bienes que no eran pocos. Sirviendo a un régimen con vocación totalitaria, ellos mismos se hicieron cautivos y convirtieron en tributarios al resto de  sus colegas que miraban con asombro la consolidación de un régimen autoritario. 
Una caterva mínima de médicos cubanos prestigiosos en tanto que profesionales, pero dados a la conjura política pro comunista; sentaron las bases para ser parte de una revolución de inspiración democrática que tempranamente fue traicionada.  Se suman a un grupo que solo busca acabar con una organización gremial y forman el Partido Médico de la Revolución. Fue así que embisten contra el Colegio Médico Nacional y dan cuenta de este de la forma más artera posible.
No, no fueron solo estos médicos  malintencionados; también tuvieron siempre el apoyo del poder absoluto del gobierno y de las organizaciones policiales del Estado que ya empezaban su desmadre represor.
¿Qué hicieron para destruir al Colegio Médico Nacional?...,  es algo que veremos en próximo artículo.
© 2018







[1]Amado Ledo, E. (1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro Comunista (I ed.). Caracas, Venezuela: Hildo Folgar.
[2] Jova, R. I. (2011). 50 años después de la constitución y triunfo del partido médico de la revolución. Retrieved February 6, 2018, from http://www.ilustrados.com/tema/13097/anos-despues-constitucion-triunfo-partido-medico.html
[3] Ibidem
[4] Fernández-Conde, A. (n.d.). La Federación Médica de Cuba (1925-1943) y el Colegio Médico Nacional de Cuba (1944-1963).Las luchas y conquistas de la clase médica cubana hasta el advenimiento del castro comunismo en 1959. La clase médica y el Castro comunismo 1965. Citado por E Amado - Ledo en: El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro comunista página 62.




sábado, octubre 28, 2017

El Cuerpo Facultativo del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra.

Buscando información sobre los médicos que participaron en la etapa insurreccional en la Sierra Maestra y su relación con el Partido Médico de la Revolución, creado al inicio del gobierno revolucionario (1959), encontramos esta información que resulta de interés y la incluimos como entrada en el Blog.
El Cuerpo Facultativo del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra.[1]
Por Dr. Julio Martínez Páez.*
El Cuerpo Facultativo del Ejército Rebelde se inició con el viaje del "Granma" desde México, teniendo como  único medico al Dr. Ernesto Guevara, a quien nosotros sustituimos, para que el valioso "Che" Guevara se diera por entero a las funciones militares.
Poco después que actuamos como único médico del Ejército Rebelde, con el grado de soldado, fue incorporado el doctor Sergio del Valle, valioso colaborador, quien paso a prestar  servicios con la tropa del Che Guevara, y nosotros seguimos con las de Fidel Castro.
A esto siguió la llegada de los doctores  Vicente de la O y Manuel Fajardo Rivera, los que fueron destinados a trabajar con nosotros.
Dr. Julio Martínez Páez junto a “Cenizas” en la Sierra Maestra
 En diciembre del año 1957 se incorporó el doctor José Ramón Machado, quien paso a prestar servicios con las fuerzas del comandante Raúl Castro. Seguían  entonces las incorporaciones de profesionales de la medicina cuando llegaron los doctores Rene C. Vallejo, Oscar Fernández Mell, Ivieta Torremendia, Eduardo Bernabé Ordaz, Raúl Trillo y algunos otros, fueron destinados a los distintos cuerpos del Ejercito. EI doctor Ivieta Torremendia  fue destacado a las fuerzas que mandaba el Comandante Juan Almeida
Otro médico que era figura sobresaliente en el Ejército Rebelde fue el Dr. Faustino Pérez, hoy Ministro de Recuperación de Bienes, uno  de los que vino a Cuba en el "Granma" siendo uno de los combatientes de la Sierra, y destinado después por el Comandante en Jefe, Dr. Fidel Castro, para que regresara a La Habana y asumiera la dirección de la resistencia revolucionaria en la capital, donde permaneció hasta después, de la huelga de Abril en que volvió a retornar a la Sierra, pero no ejerció su profesión de médico, sino que actuaba en la población civil del territorio libre.
El estudiante de  medicina, el valiente joven Omar Fernández, del Ejército Rebelde, fue otra de las incorporaciones de la Sierra, pero actuó como combatiente dirigiendo una escuadra en La Plata.
Los equipos médicos de Cirugía de los hospitales, parte del cual lo  llevamos nosotros cuando salimos de La Habana, así como una gran cantidad de anestesia y antibióticos que se fueron agotando según pasaban los días, eran utilizados no solamente por nosotros sino por todos los médicos que actuábamos en los distintos cuerpos de Ejército Rebelde. 
De La Habana se nos envió un equipo instrumental de Ortopedia. Este magnífico instrumental tiene su historia y nosotros la vamos a relatar: con noticias del envío estábamos ansiosos de que llegara pues hacía mucha falta para la atención de los lesionados de guerra. Las comunicaciones entre la Sierra y La Habana no tardaban nunca menos de quince días, desde luego utilizando los canales y los guías del "Movimiento 26 de Julio", que eran unos "correos" magníficos. No obstante, transcurrió más de un mes sin que llegara a nuestro poder el instrumental. 
Cuando un día nos enteramos que en la Armería de la Sierra, había un equipo similar al que esperábamos. Comenzamos las investigaciones y el armero creyó que eran instrumentos de mecánica y los tratos de utilizar en los distintos trabajos que realizaba. Aclarado el hecho le pedimos que enviara al hospital el instrumental en cuestión y cumplió nuestra orden, pero faltaba un "taladro" entre las piezas. Nueva  rec1amacion al armero, y nada. La respuesta fue que la necesitaba  como herramienta pues era muy útil, sin darse cuenta de que ese instrumento era para taladrar huesos.
La situación se puso tirante y dimos cuenta al Jefe de Auditoria. Comandante Humberto Sori Marín, quien cumpliendo las leyes de la Sierra. Ordeno  el arresto del armero  y se inició la correspondiente investigación, devuelto el taladro ortopédico al Hospital, se liquidó el incidente.
Los grados entre el Cuerpo Facultativo fueron pocos. En el Ejército Rebelde había que ingresar de soldado y los ascensos eran por méritos de guerra, por las actuaciones desarrolladas y los servicios prestados. La prueba de estos merecimientos para ascender lo denuesta el caso personal de nosotros, que tuvimos necesidad de servir un año justo de simple soldado, participando en la mayoría de los combates que se registraron, haciendo ,grandes marchas, pues en aquella etapa el médico jamás estaba estacionado sino en pleno movimiento. 
Al final de uno de los combates de "Pino del Agua" estando acampados en el lugar denominado "La Jeringa" fue cuando el Comandante en Jefe Doctor Fidel nos ascendió al grado de capitán. Más  tarde chanclo se terminó la ofensiva  de La Plata, promovió a capitanes a los doctores Eduardo Bernabé Ordaz, Raúl Trillo y Rene C. Vallejo y a nosotros nos ascendió nuevamente elevándonos al grado de Comandante. Fue un alto honor para nosotros esa distinción. Era el grado más alto del Ejercito Rebelde. 
Manteníamos por órdenes superiores la dirección de la Sanidad Militar del Ejército Rebelde en la Sierra, pudiendo como tal hacer resaltar la brillante labor que los médicos realizaron durante su actuación en toda la campaña. No los rindió la fatiga, siempre estaban prestos al servicio, y en más de una ocasión muchos de ellos quisieron hacer prácticas militares pero se les prohibió. Ellos eran médicos solamente. Recordamos el caso del doctor Machado que con mucha vehemencia y pasión, pidió ser combatiente y lucho  en varios combates; sin embargo, se le ordenó que actuara solo como médico. Se alegó que había muchos soldados y pocos médicos. 
En uno de los últimos movimientos de médicos en los distintos  Cuerpos del Ejército Rebelde se destinó al doctor Sergio del Valle, que pasara a prestar servicios con la tropa del Comandante Camilo Cienfuegos y el doctor Machado con la del comandante Raúl Castro.
* Dr. Julio Martínez Páez (1908-2000) fue Director del Hospital Ortopédico Docente Fructuoso Rodríguez por más de 40 años. Desarrolló y aportó a la Ortopedia y a la Traumatología todos sus conocimientos y experiencias; asumió la dirección de los Servicios de la Sanidad Militar del Ejército Rebelde y fue ascendido a Comandante. Fue un ferviente alabardero del régimen Castro comunista que se consolidó en el poder como la más prolongada dictadura de Latinoamérica.  
Nota del editor: Esta entrada al Blog corresponde al capítulo VII del folleto: Médicos en la Sierra Maestra del Dr. Julio Martínez Páez. Cuadernos de Historia Sanitaria No 14. 1959



[1] Martínez Páez, J. (n.d.). El Cuerpo Facultativo del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra. Retrieved Octubre 28, 2017, from http://www.latinamericanstudies.org/cuban-rebels/Medicos-Sierra-Maestra.pdf Del folleto: Médicos en la Sierra Maestra . Cuadernos de Historia Sanitaria 14. 1959

miércoles, abril 26, 2017

Los médicos pro castristas crean el Partido Médico de la Revolución y se enfrentan al Colegio Médico Nacional de Cuba.

Este fue el más intenso enfrentamiento ideológico según los Castro comunistas dentro de la clase médica cubana; en realidad se trató de consolidar la hegemonía política de una dictadura que se estaba afianzando. Veamos esta opinión oficialista:
Al igual que la Facultad de Medicina, el Colegio Médico Nacional, creado en 1944 como continuador de la Federación Médica de Cuba, será campo donde se producirá la más intensa lucha ideológica dentro de este sector.
Esta poderosa organización gremial que agrupaba a todos los médicos del país, 6 406 registrados en 1958, contaba en su seno con partidos gremiales que representaban los intereses políticos y económicos de sus militantes.
Edificio del Seguro Médico y sede también
 del Colegio Médico Nacional, ambas instituciones 
 desmontadas por el gobierno revolucionario y confiscado. 
Los médicos que habían luchado en las montañas y en las ciudades contra la dictadura de Batista y otras con ideas progresistas, fundaron el Partido Médico de la Revolución con el objetivo de enfrentarlo a los partidos Acción Inmediata y Unión Federativa, controlados ambos en esos momentos por sus miembros más reaccionarios para alcanzar la dirección del Colegio Médico Nacional.
En las elecciones celebradas por la Asamblea General del Colegio en los salones del Club San Carlos de Santiago de Cuba, los días 20 y 21 de diciembre de 1959, en un ambiente caldeado de pasiones en el que se produjo el más violento enfrentamiento ocurrido en la lucha ideológica sostenida dentro del gremio médico después del triunfo revolucionario, es electo presidente del Colegio Médico Nacional el doctor Oscar Fernández Mell, comandante del Ejército Rebelde y secretario general el doctor Jorge Aldereguía Valdés-Brito, que integraban la candidatura del Partido Médico de la Revolución.
Como consecuencia de la pérdida de su papel rector dentro del Colegio Médico Nacional y del desarrollo impetuoso de la Revolución Socialista en nuestro país, sobre todo después de las nacionalizaciones de septiembre y octubre de 1960, se produce un éxodo masivo de médicos reaccionarios al extranjero alentados por la política de los Estados Unidos contra Cuba que alcanza entre 1960 y 1961 la cifra de 1 360 de estos profesionales.
El Colegio Médico Nacional, junto al Gobierno Revolucionario, se enfrentó a la maniobra antipatriótica y desarrolló una intensa política ideológica de incorporación del médico cubano al profundo proceso político-social que vivía el país.

Por acuerdo de su Comité Ejecutivo de 18 de abril de 1966 quedó disuelto el 30 de abril de ese año el Colegio Médico Nacional de Cuba, así como los Colegios Médicos Municipales, producto del desarrollo revolucionario de la sociedad cubana, para pasar a integrar como un solo cuerpo el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud.

viernes, marzo 17, 2017

Cuba: Constitución y triunfo del Partido Médico de la Revolución.

Buscando información sobre las depuraciones de los profesores de la escuela de Medicina de la Universidad de la Habana en los años iniciales de la revolución he encontrado este artículo que, desde una óptica pro castrista anuncia lo que fue la constitución y triunfo del Partido Medico de la Revolución. Coincide esto con la lectura aun… del libro “El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro-comunista” con abundante datos sobre  los primeros años de la revolución. Esperamos que aquellas personas que tengan alguna información sobre este tema nos la hagan llegar a la dirección electrónica; en tanto que incluimos aquí este artículo que es una aproximación al tema:
50 años después de la constitución y triunfo del partido médico de la revolución.
Por: Dr. Rodolfo I. Jova  Casañas.*
En la gloriosa Sierra Maestra se luchó no sólo por la emancipación de los pobres, por los desempleados, por los campesinos, por los obreros, sino por todos los cubanos y para llevar a cada hogar la estabilidad, política económica y social tan mancillada por la tiranía batistiana.
Nuestros médicos también jugaron un roll determinante en la lucha armada, se creó la Sanidad Militar en las montañas, siendo su jefe el Comandante Julio Martínez Páez, también se encontraban hermanados en esta tarea los doctores José Ramón Machado Ventura, José Ramón Balaguer Cabrera, Oscar Fernández Mell, Piti Fajardo, Ernesto Guevara de la Serna, Faustino Pérez, Adolfo Rodríguez de la Vega, René Vallejo, Castellón y otros que bajaron de la Sierra con grados de comandante o capitán, no por ser profesionales, sino ganados en el combate contra las fuerzas enemigas.
Médicos del hospital que integraron el Ejército Rebelde. Sentados de izquierda a derecha: Oscar Fernández Mell (cuarto), José Ramón Machado (sexto). De pie, de izquierda a derecha: José Ramón Balaguer (quinto), Adolfo Fernández de la Vega (octavo), Rómulo Soler Vaillant (15to), Gilberto González Pérez (16to).
 Revista Bohemia, 1962
Todos ellos comenzaron su trabajo médico en distintas esferas y un día decidieron junto a otros colegas, sentar las bases políticas y formar un Partido para enfrentarse a la clase médica imperante en el Colegio Médico Nacional donde hacía muchos años agrupaba a una mayoría de médicos con ricas consultas, dueños de clínicas privadas ejecutivos de centros mutualistas pero también, médicos muy ilustres, científicos y personas honestas y revolucionarias que lucharon en la clandestinidad.
Recordamos a los Profesores: Roberto Guerra Valdés, Gustavo Aldereguía Lima, José Ángel Bustamante Olearis, Oscar García Fernández, Federico Sotolongo Guerra, Jaime Alemañy Martell, Mario Escalona Reguera, Rubén Rodríguez Gavaldá y el recién fallecido José López Sánchez y tantos otros, que fueron nuestros profesores y amigos.
El Partido Acción Inmediata tenía su líder, el Dr. Augusto Fernández Conde vocero del grupo de médicos burgueses y contrarrevolucionarios que pretendían continuar con su hegemonismo en el gobierno del Colegio Médico Nacional, sin reconocer que había llegado una Revolución verdadera donde el poder sería del pueblo y para el pueblo.
Es el 18 de Agosto de 1959, en que un nutrido grupo de galenos jóvenes revolucionarios junto a unos pocos profesores y médicos que habían renunciado a sus consultas se incorporaron al quehacer revolucionario, ocupando las plazas de aquellos que abandonaron el país; se reúnen para constituir en el anfiteatro del Hospital Universitario Calixto García el “Partido Médico de la Revolución”. Se eligió su Comité Gestor e integraron el mismo Oscar Fernández Mell, José Ramón Machado Ventura, José Ramón Balaguer Cabrera, Oscar García Fernández, Rubén Rodríguez Gavaldá, Jorge Aldereguía Valdés-Brito, Heliodoro Martínez Junco, Creach Creach, Daniel Alonso Menéndez, Robertico Pereda, Jaime Alemañy Martorell, Genaro Suárez Suarez, Mario Escalona Reguera, Yodú Preves, Vidal Yebra, Roberto Guerra, Helenio Ferrer, C. Inglés, Abelardo Bush, Ricardo Portilla, Mariano Valverde, Pablo Resik Habib, Agustín Lage Salceiro, Manuel Álvarez Alonso, Conde Otero, Jacinto Montalvo y muchos otros que hoy recordamos y que no están ya junto a nosotros .
Cuento esto, porque aunque muy joven (17 años ) comienzo a trabajar como oficinista en el Partido Médico de la Revolución, haciendo las inscripciones de los nuevos miembros que cada día se incorporaban al mismo llevando la documentación, la contabilidad y aprendiendo “cosas nuevas”, sí, cosas nuevas pues oír a estos profesionales hablar del mutualismo integrado, elaborar nuevos estatutos, y reestructurar las Comisión de Moral y Ética, del Colegio Médico Nacional; se imaginarán que sería para ese muchacho todo eso que oía. Se hicieron documentos rectores, reuniones y asambleas por municipios y provincias. En cada municipio donde existía una filial del Colegio Médico Nacional ahí estábamos mostrando los objetivos, las proyecciones y el Programa del Partido Médico de la Revolución y que no eran otros que los contenidos expuestos por nuestro Comandante Fidel Castro en la Historia me Absolverá y que hoy es una realidad en nuestro Sistema Nacional de Salud.
Es así como el 19 de Diciembre de 1959 en los salones del Hotel “Casa Granda” en Santiago de Cuba se efectuaron las elecciones colegiales y fue elegido el Comandante Dr. Oscar Fernández Mell como Presidente del Colegio Médico Nacional, Dr. Leopoldo Araujo Bernal como Vice Presidente, Jorge Aldereguía Valdez-Brito como Secretario.
Fui testigo ese día de un enfrentamiento político donde vi brillar al Dr. Gustavo Aldereguía Lima a Julio Martínez Páez a Machadito y a tantos otros los cuales dejaron en mí, ideas y principios imborrables y los cuales me han servido para conducir mi vida a través de estos 50 años, después de la constitución y triunfo del “Partido Médico de la Revolución”.
Resumen: En la gloriosa Sierra Maestra no sólo se luchó por la emancipación de los pobres, por los desempleados, por los campesinos, por los obreros, sino por todos los cubanos y para llevar a cada hogar la estabilidad, política económica y social tan mancillada por la tiranía batistiana...
*Especialista de II Grado en Administración de Salud. Profesor Auxiliar y Vice Director Docente e Investigación. Hospital Ortopédico “Fructuoso Rodríguez”.
Fuente: Ilustrados