Mostrando entradas con la etiqueta Cuba Oncologia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuba Oncologia. Mostrar todas las entradas

domingo, marzo 29, 2026

Exportación de fármacos vs desabastecimiento: La paradoja del cáncer en Cuba.

 ¿Bloqueo externo o gestión selectiva? El millonario contrato de medicamentos antitumorales con México mientras las farmacias cubanas quedan vacías.

La salud pública en Cuba atraviesa uno de sus momentos más críticos, marcado por una escasez crónica de insumos básicos y medicamentos de primera necesidad. Sin embargo, una reciente investigación del medio mexicano Latinus ha revelado una realidad que choca frontalmente con la narrativa oficial: mientras los pacientes oncológicos en la Isla sufren la falta de tratamientos, el gobierno cubano vende millones de dólares en fármacos antitumorales a México.

El Entramado Neuronic: dólares para el régimen, carencia para el pueblo

Bajo la administración de Claudia Sheinbaum, el gobierno mexicano ha comprometido hasta 12.5 millones de dólares para la compra de medicamentos contra el cáncer a través de la empresa Neuronic Mexicana. Esta entidad, identificada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de México como parte del entramado empresarial de La Habana, actúa como puente para canalizar fondos hacia Laboratorios AICA y el conglomerado BioCubaFarma.


Los contratos, adjudicados de manera directa y sin concurso público, incluyen el suministro de: Doxorrubicina y Vincristina: Fármacos esenciales en quimioterapia y Metotrexato: Más de 28,000 piezas destinadas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Resulta contradictorio que, en febrero de 2025, el mismo mes en que se firmaban estos acuerdos, las autoridades sanitarias cubanas admitieran un incremento en la incidencia de tumores malignos en la Isla y reconocieran las dificultades para cubrir los programas de prevención y tratamiento.

El mito del embargo como barrera infranqueable

Históricamente, el Dr. Jorge Juan Marinello y otros representantes del sector salud en Cuba han argumentado en foros internacionales que el embargo de EE. UU. impide el acceso a fármacos y tecnologías moleculares. No obstante, un análisis de la realidad del mercado farmacéutico global sugiere otra conclusión.

Si bien Estados Unidos ostenta el 40% del mercado mundial, el 60% restante —que incluye a potencias como Suiza (Roche, Novartis), Francia (Sanofi), Alemania (Bayer) y el Reino Unido (AstraZeneca)— no tiene restricciones legales para comerciar con Cuba. Además, países como China, India y Japón son líderes en la producción de genéricos oncológicos.

La pregunta es inevitable: si Cuba tiene capacidad para producir y exportar vincristina y doxorrubicina a México para generar divisas, ¿por qué esos mismos lotes no se destinan a los hospitales de Santiago, Holguín o La Habana?

Gestión de recursos: Prioridades bajo cuestionamiento

Los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) muestran que el régimen ingresó cerca de 4,882 millones de dólares por concepto de "servicios de salud" (misiones médicas) en años recientes. Estos recursos, sumados a las donaciones internacionales y la ayuda humanitaria que México envía constantemente, deberían ser suficientes para garantizar la soberanía farmacéutica que tanto se promociona.

Sin embargo, vemos una "parcialidad aberrante" en la gestión. El régimen prefiere el mercado de exportación para captar divisas a través de empresas intermediarias en el extranjero, mientras culpa a las sanciones externas de la mortalidad de sus propios ciudadanos.

Conclusión

La venta de medicamentos oncológicos a México demuestra que el problema en Cuba no es la capacidad de producción ni la imposibilidad de acceder a mercados internacionales, sino una gestión inadecuada y selectiva de los recursos. Mientras el discurso oficial utiliza al paciente con cáncer como bandera política contra el embargo, la logística estatal prioriza la comercialización en dólares. Es imperativo que la transparencia llegue a las instituciones de salud; de lo contrario, el costo de estas transacciones seguirá pagándose con vidas cubanas.

Información relacionada:

·        Dr. Eloy A González (noviembre 13,2006), Impacto del Embargo en la Salud del pueblo en Cuba. Parcialidad aberrante. Recuperado 1/1/2025 de https://medicinacubana.blogspot.com/2006/11/impacto-del-embargo-en-la-salud-del.html

·        ¿Limita la atención del paciente oncológico en Cuba el embargo económico de los EE.UU.? (2025). Blogspot.com. https://medicinacubana.blogspot.com/2025/01/limita-la-atencion-del-paciente.html?m=1

Recopilación y notas del Dr. Eloy A Gonzalez, Editor del Blog de Medicina Cubana.

‌#MedicinaCubana  #SaludCuba #Cancer #Mexico #BioCubaFarma #CrisisSanitaria #DerechosHumanos #Farmacos #ActualidadMedica #medicinacubanablog

miércoles, abril 04, 2012

Cuatro meses esperando tratamiento en el Instituto de Oncología de La Habana.

Esperando medicamento contra cáncer
Por: Ana Aguililla.
“Desde el mes de Enero estoy esperando mi medicamento” dijo este día 29 de marzo  Ramiro Morales Fernández, residente en  Santa Fe,  La Habana, quien padece de cáncer en la piel, al regresar del Hospital Oncológico sito en calle F y 29, Vedado, en esta capital.(Foto)
El Dr. Lorenzo Anasagasti  indicó al paciente inyecciones con Interferón + Nergre en la nariz para tratar su tumor periférico,  medicamento que  se prepara en los laboratorios Labiofam  en Cuba. Sin embargo Morales no ha podido empezar el tratamiento por falta del mismo.

domingo, febrero 26, 2012

Un Cáncer con demasiada connotación política.

He declinado hacer declaraciones sobre la enfermedad del Presidente venezolano, Hugo Chávez. Solo agrego a la polémica-especulación, que el Cáncer que padece el mandatario venezolano tiene demasiada connotación política, eso ha afectado el manejo de la enfermedad como tal. Aquí incluyo dos aspectos de la enfermedad y sus implicaciones. En el primer aspecto mucho se especuló sobre el lugar donde el presidente venezolano debía de atenderse cuando se le diagnosticó el Sarcoma de histogénesis no especifica en el peritoneo parietal (opinión diagnóstica personal). Ahora con la enfermedad recidivante o recurrente vuelve las consideraciones sobre dónde y quienes deben atender al presidente venezolano.
Digo que la política determina el manejo y evolución de este paciente que es el presidente de Venezuela.
¿Por qué no se atendió en el Hospital Sirio Libanes de Sao Paulo? Esto es lo que dice un periodista brasileño.
Revelan "exigencias" de Chávez para tratar el cáncer. El periodista brasileño Merval Pereira dio detalles de las exigencias del Gobierno venezolano para atender el cáncer del Presidente en el Hospital Sirio Libanés de Sao Paulo. La información puede leerse AQUÍ.
Aquí tercian oncólogos de distintos países sobre la conveniencia o no de atender al mandatario venezolano en Cuba, considerando esta nueva recurrencia de la enfermedad. Dice la prensa:
Oncólogos opinan sobre el cáncer que padece el presidente Chávez. Lo que dificulta evaluar la situación es la escasa cantidad de detalles que el Presidente ha revelado sobre su estado de salud.
Algunos especialistas, brasileños y norteamericanos opinan al respeto en este articulo que usted puede leer haciendo CLIC AQUÍ.
Tratándose de un paciente con un Cancer , y habiendo practicado la Oncología por más de 30 años, siento decirlo:
El presidente venezolano, Hugo Chávez, enfrenta un Cáncer de alto grado de malignidad, de evolución progresiva; controlable con un tratamiento adecuado y empleándose los métodos terapéuticos aplicados por personal altamente calificado y recursos tecnológicos avanzados. El factor de mal pronóstico, el peor, ha sido y es el secretismo y la política enmarañada en todo esto. Espero que su evolución sea favorable.

miércoles, febrero 22, 2012

Una visita a la realidad.

Por: Orlando Luis Pardo.*
Nunca se sabe qué es peor. La debacle de un hospital en ruinas, como la mayoría de Ciudad de La Habana o quizás de todo el país, o la precisión no menos mortífera de una sala de terapia de lujo, uno de esos hangares de ciencia-ficción que salen en las películas del Primer Mundo y que, de pronto, un Día del Amor cualquiera tú también te lo topas, pero en un rincón de El Vedado.
29 y E, aproximadamente.
Oncología y Radiobiología, dice en la fachada con una tipografía escalofriante. En el lobby, una obra de arte monstruosa de modernidad está dedicada a la “esperanza”. Es obvio que entramos en un terreno donde el materialismo y Dios comparten la misma patria isotrópica (como isótopos radiactivos).
Traté de entrar y salir con anteojeras. Sin reparar en detalles. Sin humanizar los rostros de los que vienen en silla de ruedas hacia mí. Sin oír los quejidos de la cama de al lado. Sin entender la lengua materna que dice en pleno pasillo la edad de ese muchacho (el maxilar minado) o de aquella adolescente calva (la sangre licuada).
Saludé a mis familiares como si hubiese regresado de un largo exilio. Miré afuera por los cristales velados. Juro que no supe decir cuál era aquella ciudad, mucho menos en cuál fecha estábamos. La noche tan bella y yo sin ganas de darme cuenta de que aún respiraba. Yo venía no del extranjero, sino de entre los muertos. Muertos por ahora sin diagnóstico de cáncer, como mi prima del campo, pero igual ya listos para ir soltando pedazos de operación en operación. Pedazos de memoria cortados de gratis. Mareo. No sentir absolutamente nada de nada. Irreconocer los rostros avejentados de otros primos menores que yo. Horror. Cuando despierte, tendré de pronto como cien años.
La tenían sedada, en un saloncito de lujo. Llena de tubos. Glosectomía parcial, creí entender o al menos reconstruí el vocablo gracias a la etimología. Mi prima tendría que volver a aprender a hablar. Tendría, también, que aferrarse a aquel monumento amateur a la esperanza. Esta no es su primera intervención quirúrgica. Y de tanto cut-and-paste el cuerpo se nos acaba.

El parte médico fue gentil. Cada enfermero con porte de reguetonero profesional, tan llenos de vitalidad y humor. Nos asomamos por un cristal a la sala de terapia intensiva. Bastante inflamada por la manipulación invasiva, ella dormía con una mueca de dolor. Pesadillas, seguro. Pesadillas de no poder ni tampoco querer despertar.
En media hora yo estaba libre otra vez. Un borracho echaba pestes del gobierno sobre el contén (desde que lo vi, supe que ese detalle no sería narrable: demasiado literario, demasiada alegoría de un buen final contrastado para una crónica, pero fue así). Decía que él sí había vivido el capitalismo y que por eso él sí sabía lo que era vivir. No lo creo. Se notaba aún joven entre la mugre apestosa y la falta de luz. El capitalismo cubano hoy por hoy queda demasiado lejos en el pasado. No le creí. Demasiada reiteración de la palabras vida y vivir. A lo mejor se le moría alguien allá dentro y no se atrevía a pasar. Estamos atrapados.
Los equipos se veían tan pulcros. El piso de algún material sintético, brillaba bajo los neones. Un aire acondicionado a tope. Y sin embargo cierta sensación sobrecogedora de soledad. Morir será lo más fácil. Afuera en la calle 23 no faltaba definitivamente nadie. Están todos los que están, incluyéndome a mí. Los que estén acostados a las 8 de la noche no tienen nada que hacer aquí. Es como si nunca hubieran existido. Como si nunca hubiéramos existido. Nausea.

Recuerdo mis estudios de Bioquímica, en el siglo pasado, no muy lejos de allí: en 25 y K, aproximadamente. Leíamos sobre los mil y un mecanismos moleculares del cáncer (tengo colegas de aula que se han doctorado en el tema). Casi bello. Un reloj fuera de control. Travesuras de la evolución, virus incluidos. Pero hay mil y una estrategias desarrollables para burlarnos mañana del cáncer. El hombre tiene bastante idea de qué hacer al respecto. Sólo nos falta tiempo y dinero. Y el planeta no nos dará la misericordia de semejante oportunidad. Tampoco la historia, con sus crisis y revoluciones perennes. Por el momento, cortamos pedacitos de carne. Inyectamos algún que otro anticuerpo monoclonal o suero radiactivo. Y sacamos estadísticas esperanzadoras, como nos impone el mausoleo a priori que te da la bienvenida a ese hospital resucitado de entre sus ruinas, en 29 y F.
*Reside y resiste en La Habanada desde 1971. Ex-critor post-cubano y blogger free-lance, flagtógrafo y twitterati insomne terminal. Edita en Blog Boringhomeutopics.

viernes, enero 20, 2012

La alta incidencia de Cáncer en Cuba y el Dengue endémico.

Según el periodista independiente que escribe el artículo que aquí incluimos, Cuba es un mar de carcinógenos y estos están en todas partes y son las causas del número de enfermos de cáncer en el país. También argumenta sobre  el Dengue, ya endémico en Cuba. Aquí les dejo el artículo:
Por: Juan Gonzalez Feble*
Lawton, La Habana, 2012  (PD) El Hospital Oncológico habanero está como La Habana: no aguanta más.
Reciben casos de todos los rincones de la Isla y todo parece indicar que la incidencia del cáncer, ciertamente se ha incrementado. Spots publicitarios desde la televisión oficial insisten en que se asista a la consulta médica a los primeros síntomas. Repiten que el flagelo es curable en su etapa inicial.
En los puestos de ventas de productos agrícolas se ha generalizado la costumbre de madurar aceleradamente frutos y vegetales a partir de químicos que agilizan la naturaleza de este proceso. Estos químicos son altamente cancerígenos, de acuerdo con la opinión recogida de especialistas en la materia. El consumo de frutos tratados de esta forma puede ser y es efectivamente perjudicial para la salud en un plazo indeterminado, aunque no necesariamente largo.
Por la red comercial, se vende un tipo de queso denominado queso fundido. El queso se elabora a partir de la merma industrial con los quesos que no quedan bien. Estos son mezclados y sometidos a la acción del calor y sales fundentes. Estas sales son un aditivo químico altamente cancerígeno.La fórmula del promocionado picadillo de soya, en Cuba es más secreta que la fórmula de la Coca Cola. Lo único que se conoce con cierta certeza es que es elaborado con soya destinada al consumo animal.  Según especialistas, no resulta adecuado ni para el consumo de las mascotas.
Todas estas cosas suceden en un estado policial en que los controles totalitarios casi asfixian a la población. Resulta evidente que la salud y el confort del cubano, no constituyen el interés del estado. Entre tantos inspectores, a ninguno parece interesarle cómo se maduran aceleradamente los frutos y vegetales. El queso fundido y el picadillo de soya, también disfrutan de esta discutible tolerancia.
Otros productos como los 'perritos calientes' y otros embutidos, elaborados a partir de químicas desconocidas, caen dentro de este rubro. También el abate que obligatoriamente echan al agua potable. En relación con esto, vale destacar que ante amenaza cierta o no de cáncer, los especialistas médicos aconsejan en todos los casos no comer ningún tipo de embutido y con mucha sutileza y discreción, aconsejan beber agua hervida no tratada con abate o cualquier otro químico.
Después de los yanquis, que, (a partir de una versión tan novelesca como aquella de los 20 000 muertos durante la lucha contra el gobierno de Batista) introdujeron el Dengue en Cuba, el mosquito Aedes, se convirtió por obra y gracia de la propaganda oficial en el totí, al que se responsabiliza con la incidencia de esta endemia en nuestro medio. Esta forma viral amenaza con aclimatarse en nuestro ambiente y los medios al servicio del gobernante Partido Comunista, responsabilizan al mosquito por esta situación.
Sin pretender extender una carta de ciudadanía al mosquito, este ya se encontraba en la Isla cuando llegaron los españoles.  Aedes recibió a Colón y más tarde a la revolución de Fidel Castro. Durante este pequeño lapso de casi más de 400 años no hubo una incidencia significativa del Dengue en Cuba, ni en la colonia española ni en la república democrática. Entonces, se trata de un aporte o de una conquista revolucionaria legítima, heredera de la práctica del llamado internacionalismo.
Primero, llegó con los internacionalistas de las expediciones guerreras del Comandante en África, la continuidad podría ubicarse en la presencia de cubanos especialistas de salud en zonas de América Latina en donde resulta endémica la presencia de este flagelo. La falta de controles como el antiguo centro para cuarentena Triscornia y la entrada masiva y sin control de vectores humanos, africanos y latinoamericanos en el espacio insular, contribuyó a la presencia del dengue en nuestro medio, en que si nunca antes faltaron mosquitos, tampoco hubo dengue.
Puede decirse que pagamos los costos irresponsables del clientelismo político de un gobierno, más ocupado en preservar su imagen política que la salud del pueblo cubano. Vale para concluir citar a una madre de familia en Lawton quien ante la falta de medicinas y garantías, exclamó mientras esperaba al médico de su consultorio: "¡Esta gente nos matan y no nos pagan! ¡Hasta cuando, coño!”
*Periodista independiente. Director de Primavera digital. Reside en Lawton, Ciudad de La Habana, Cuba.E-mail: juan.gonzlezfebles1@gmail.com