El horror del reciente terremoto en Haití, ha ocupado todas las imágenes de los medios. Una catástrofe de esta magnitud en el país más pobre del hemisferio y que alguno también consideran como el más pobre del mundo lleva a considerar que este país, más que un estado fallido, hoy puede ser un Estado en disolución. Ya Haití era un Estado donde la pobreza extrema, la violencia y el deterioro del medio, ente otros problemas, lo habían convertido en una nación en estado de postración.
La proximidad de este país con Cuba y algunos puntos de contactos históricos nos permiten estar muy al tanto de las noticias que se van produciendo a un lado y otro del Paso de los Vientos.
La Cancillería cubana dio a conocer que los 403 colaboradores cubanos que trabajan en Haití están bien y anunció que la isla enviará material de emergencia y más personal sanitario para asistir a los damnificados por el terremoto. Una brigada Médica cubana trabaja en ese país desde hace algunos años. A este grupo se suma unos 30 especialistas que fueron enviados desde Cuba con ayuda en medicamentos y otros insumos de salud. Se sabe que los colaboradores cubanos han atendido en las primeras horas posteriores al sismo a más de 600 lesionados.
Los cubanos de la Florida, también se aprestan a ayudar a Haití en este momento de desastre. En Miami dos organizaciones del exilio cubano han exhortado a los cubanos residentes en el sur de Florida a apoyar los esfuerzos para ayudar a los haitianos mediante organizaciones como la Cruz Roja Internacional. Estas organizaciones son : la influyente Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) y el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), según información que puede consultarse.
Nos alegramos de estas iniciativas que promueven nuestros compatriotas y esperamos que sean exitosas y provean la necesaria ayuda y la oportuna solidaridad.
Estamos seguros que la asistencia llegará de manera suficiente y oportuna a la atribulada Haití. Pero este país ya estaba pasando por una situación casi caótica sin que se produjera este sismo. La situación de Haití es muy grave y plantea la propia existencia de este país como Nación viable.
La ayuda llegará de forma rápida, suficiente y completa, de esto podemos estar seguro. Falta por preguntase si una acción masiva, concertada y amplia de ayuda solidaria a esta Nación , ahora con más de 100 mil muertos y 3 millones de damnificados, salvará a esta Nación ya de por si sumergida en un completo marasmo social, económico y político.
Se trata de preguntarse, si después de contabilizado los muertos y de proveer ayuda esencial a millones de haitianos el país será capaz de reinventarse. Porque no hay otro camino; en Haití hay que crear una nueva Nación que se levante de las ruinas actuales y de las ya existentes antes de este colapso total.
Photo: Lisandro Suero / AFP / Getty Images