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domingo, julio 07, 2013

Elogio del orden…

Elogio del orden…
Quizá sea el momento de meditar acerca del orden o del colocar la cosas en el lugar que corresponde; quizá sea oportuno escribir sobre el Orden de Dios en medio de una sociedad desintegrada, sin concierto y sumisa, traída a este punto mediante la fría y cruel estrategia del castrocomunismo en cuyo cieno paralizante nos han sumergido; más vergonzoso aún, con nuestro consentimiento. Una sociedad donde se ha desmoronando el núcleo familiar, donde racionalizar el mentir ya no es pecado, donde se han relajado al extremo los valores éticos y morales, donde no hay honor ni respeto, donde todo se resume en una lucha por el control de la vida de los otros en aras de bastardos intereses. Sin ningún pudor aceptamos degradarnos ante un gobierno que nos ofrece dinero a cambio de integridad y del regalo de la patria misma. Nadie puede creerse lo que nos ocurre. Estamos desbocados en un festín donde no hay dolor por el dolor de los demás, donde el principio del placer ha suplantado al principio del deber… Lo que no nos cuesta, hagámoslo fiesta… Triste y perverso ¿no…?
Ya no nos preguntamos cómo andan nuestros hospitales, cuánto sufren nuestros pacientes en esperas interminables y migajas al suelo tiradas, si sigue ocurriendo la migración forzada de médicos preparados para suplantarlos por otros maltrechos, nacidos del engaño y la ideologización, estafados ellos mismos... Campean las epidemias en medio de la inacción y la chapucería; quienes fueron decorosos ahora están contagiados de odio, son presas de la ruindad y la parálisis; ¡quién los mandó a enfermarse! El país o lo que queda de él está siendo regalado al peor postor. Impostores, infiltrados y malnacidos luchan por el poder llenos de grandeza inventada.
Corintios 14:40. Pero hágase todo decentemente y con orden...

domingo, febrero 10, 2013

Elogio del Cerebro Primitivo.

Rafael Muci-Mendoza
¿Comprenden pues la incapacidad para el sentir genuinamente humano?
El cerebro primitivo, llamado también paleocórtex o reptiliano, surgió en la bruma de tiempos inmemoriales del desarrollo del hombre. Alberga lo instintivo y animal del ser. Allí radican las emociones primarias: No aprende de errores, no tiene capacidad para sentir o pensar, puede ser manipulado y sin el filtro del intelecto se activa con violencia, pues toma el comando sobre los cerebros emocional (arquicórtex) y racional (neocórtex) impidiendo la adaptación y la evolución creadora.
Su signo es el frío, la rigidez, la agresividad, la esclavitud, el autoritarismo y el delirio persecutorio. Por ello, perversamente, las cúpulas de poder han diseñado y conducido diabólicamente la intención de vida de las masas. Su naturaleza reptiliana mantiene al ser humano apartado de la verdad, y sólo despertando el neocórtex o cerebro genuinamente humano, el hombre será capaz de defender su libertad y alcanzarla.
Lo que ha hecho el chavismo con sus seguidores, ha sido el mismo sistema de Fidel con los pobres cubanos, una estrategia macabra para con la pobrería, manteniéndola en la dependencia abyecta, verdadera exclusión, cerviz inclinada e ignorancia; han lanzado jaurías de criminales contra la población inerme con el abierto fin de dominarlas y mantenerlas en el coto de sus domicilios, todo fríamente calculado.
El neocórtex de la oposición está aterrado, desconectado, pasivo, incapaz del claro pensar; no acierta, no habla claro, no exige sus derechos, no activa el cerebro racional y se deja manipular, manteniéndose alejada de su verdad ¡Caramba!, somos la mitad de la población.      
El reptiliano cerebro ha tronado al negar al dolor de Ivanna Simonovis el calor de la cercanía de su padre enfermo; ¿comprenden pues la incapacidad para el sentir genuinamente humano?

lunes, septiembre 13, 2010

¿Es que el hábito del pensar ético ya no existe en el quehacer médico?

Morir de UTI...
Por: Rafael Muci-Mendoza.
¿Es que el hábito del pensar ético ya no existe en el quehacer médico?
Un régimen desalmado y una acusación no sustentada de "incapacidad mental" como terreno, el hospital como cárcel, su personal de salud como carcelero, el estado de caquexia o extrema desnutrición, atrofia muscular y debilidad mostrado mil veces ante una nación anestesiada, como colaboradora directa y la terapia intensiva (UTI) con la invasión de su cuerpo, sus microbios resistentes a todo antibiótico y el envenenamiento de la sangre (septicemia) como brazo ejecutor, fueron responsables del asesinato a sangre fría del productor Franklin Brito. Todos los hechos mencionados, son por demás sintomáticos de la profunda descomposición moral de un país y de una sociedad y con ella, de su clase médica, a quienes el historiador C.J. Whitby (1912) llamara, "hombres de primera clase para una tarea de primera clase".
Constituye una violación a la ética en medicina así como un delito con arreglo a los instrumentos internacionales aplicables, la participación activa o pasiva del personal de salud, en particular de los médicos, en actos que aún bajo presión, constituyan colaboración o complicidad en torturas u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, instigación a ello o intentona de cometerlos. La conducta del médico en su ejercicio debe regirse siempre por preceptos de rectitud, justicia y dignidad. El respeto a la vida y a la persona humana será en toda circunstancia, su deber principal; y así, asistirá a sus pacientes atendiendo solo a las exigencias de su salud, cualesquiera que sean su raza, sus ideas religiosas o políticas o su situación social o económica.
Franklin ya no se perteneció más a él, a su familia, a su comunidad. Fue secuestrado por el Estado y el Hospital... ¿Dónde radica el concepto moral llamado conciencia individual? ¿Es que el hábito del pensar ético ya no existe en el quehacer médico? El precepto hipocrático, ¨Mantendré mi arte alejado de toda culpa¨, debe mantenerse vivo, erguido y presente en esta larga noche comunista.
Foto: Franklin Brito en huelga de hambre.