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domingo, mayo 22, 2011

La sangre con letra entra.

El pasado 8 de Mayo fallecía en Santa Clara, Cuba, el disidente y ex preso político Juan Wilfredo Soto García. Inmediatamente después de su deceso, miembros de la oposición cubana denunciaban sobre su fallecimiento en una institución hospitalaria como consecuencia de una golpiza propinada, tres días antes, por agentes de la policía nacional revolucionaria (PNR).
Inicialmente, el gobierno de Raúl Castro guardó silencio. Para el martes 10 de Mayo se emitía un comunicado oficial, en el que se afirmaba que “la muerte de Juan Wilfredo Soto García era de tipo natural, a causa un shock multifactorial por fallo multiorgánico (FMO), debido a una pancreatitis”. Más adelante, el comunicado señalaba que Soto resultó detenido por la policía el jueves –5 de Mayo- en el Parque Vidal de Santa Clara por “alteración del orden público” y que no hubo violencia, denegando con ello la supuesta paliza referida por un grupo de amigos y opositores.
Soto -conocido también como “El Estudiante”- era cristiano, y su consejero espiritual era el Pastor Mario Félix Lleonart. El día antes de su detención -miércoles 4 de Mayo- Soto conversó con Lleonart. Allí nunca refirió sentirse mal, ni tampoco evidenció síntomas de pancreatitis aguda (dolor abdominal, vómitos, etc.), lo anterior quedó constatado en un tweet enviado por Lleonart: (transcripción literal) "@maritovoz #cuba Miércoles pasado por esta hora converse con EL ESTUDIANTE (Foto abajo a la derecha)  sobre reciente cirugía de cadera de su madre. Pero él se sentía muy bien."
Al día siguiente, Soto y Lleonart coinciden de manera fortuita poco después de ocurrida la golpiza. Después del encuentro, Lleonart envió ese mismo día (5 de Mayo a las 11:55 AM) el siguiente tweet : "mario #cuba Wilfredo apodado "el estudiante" expreso político con problemas cardiovasculares acaba de ser golpeado en parque de S.Clara por PNR"..... Con este tweet, la evidencia de la paliza resulta irrefutable.
Se hace difícil creer que un pastor cristiano fabricaría una mentira, en ese momento no había manera de que el Sr. Lleonart pudiera, ni tan siquiera remotamente, imaginarse el destino fatal que le aguardaba a su amigo en los próximos días.
En entrevista posterior, Lleonart expresaba: en la mañana del pasado jueves, yo me encontraba acompañando a un familiar en el hospital oncológico de Santa Clara, y hay un momento en que yo salgo con mi familiar a la calle y en ese momento va pasando frente al hospital Juan Wilfredo, él iba montado en lo que en Cuba llamamos un bici-taxi y se dirigía hacia el hospital donde él iba a ser atendido, que es otro hospital, no al oncológico donde yo estaba. Cuando él me divisa, detiene la marcha del bici taxi y se acerca muy agitado y me dice, evidentemente sumamente adolorido, que había sido víctima hacía dos minutos de una golpiza muy fuerte en el parque de Santa Clara, que unos policías lo habían golpeado y que sobre todo le dolía mucho la espalda porque lo habían golpeado con lo que nosotros llamamos “tonfas”,....
Por su parte, la nota informativa del gobierno se señalaba que: Soto había sido ingresado el viernes en el Hospital Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara, sufriendo de “intensos dolores abdominales causados por una pancreatitis aguda”. Para apoyar estas declaraciones el régimen utilizó inicialmente las declaraciones de un galeno de la sala de terapia intermedia del hospital “Arnaldo Milián” (Dr. Rubén Aneiro Medina, foto abajo a la izquierda), quien relató, que Soto García había muerto el domingo como consecuencia de una “pancreatitis aguda e insuficiencia renal” (en esta declaración no se menciona explícitamente el FMO).
Como médico (anestesista e intensivista) veo muchas incongruencias en la versión ofrecida por el gobierno. Primero, si el paciente tenía una pancreatitis y ya estaba en insuficiencia renal, pues que hacía éste ingresado en una sala de terapia intermedia; un paciente en ese estado pertenece a una sala de terapia intensiva.
Segundo, el FMO es un proceso que demora desde varios días hasta semanas en establecerse; el tiempo transcurrido desde el ingreso del enfermo hasta su fallecimiento fue menor de 3 días, y 2 días es un período de tiempo demasiado breve para abarcar el desarrollo de una pancreatitis y el consecutivo y paulatino establecimiento de un FMO, que dé al traste con la vida de un ser humano; con tratamientos de medicina intensiva, hay enfermos que permanecen vivos -e incluso se recuperan- de FMOs que se han prolongado por más de un mes.
Alarmado por todas estas contradicciones publiqué hace algunos días un artículo, en el que expuse mis consideraciones sobre este caso. A menos de 48 horas de su publicación, los medios de comunicación del gobierno sacaban a la luz un vídeo, donde se escucha la opinión de algunos médicos involucrados en la atención de Soto García.
Sorprendentemente, en una de las partes del mismo se hace énfasis en que el paciente había sido atendido en la sala de terapia intensiva, cambiándose así parte del contenido de la primera versión oficial emitida sobre el tratamiento y la causa de fallecimiento del enfermo.
Más inquietante aún resultó el comentario de uno de los galenos en este vídeo, quien aseguró que por medio de un ultrasonido y un estudio tomográfico se pudo evidenciar líquido y gas en la cavidad abdominal del paciente. Un Ultrasonido no puede precisar si el líquido es un exudado, trasudado o sangre, por otra parte la presencia de gas indica casi invariablemente una perforación o ruptura en algún punto del tracto gastrointestinal (TGI).
Son las bacterias alojadas en el interior del TGI las responsables de la fabricación del gas, y cuando se observa gas en la cavidad abdominal ello es señal de que estos gérmenes han sido, de algún modo, derramados dentro de esta cavidad (por naturaleza estéril). La presencia de gas libre en la cavidad abdominal constituye una indicación para la realización de una Cirugía de urgencia (laparotomía exploratoria); Soto en cambio nunca fue sometido a ninguna intervención quirúrgica.
No sé a ciencia cierta de que murió Soto García.
No sé a ciencia cierta de que murió Soto García, analizando la información recabada, la causa de su muerte puede ir desde un infarto del miocardio (desatado por el stress de la paliza), hasta una hemorragia por ruptura esplénica (ruptura del bazo) -no detectada o mal tratada-, o una peritonitis secundaria al estallamiento de una víscera hueca del TGI como consecuencia de traumas originados por la golpiza.
Hace poco más de 1 año, moría también producto de maltratos y de una huelga de hambre el prisionero de conciencia cubano Orlando Zapata Tamayo. El fallecimiento de Zapata tuvo un alto costo político para el gobierno de Cuba.
La muerte de otro disidente por maltratos es algo que el régimen no puede permitirse en estos momentos, por ello, con el caso de Soto García han utilizado toda su maquinaria propagandística y represiva para escamotear la verdad; en su largo quehacer dictatorial ellos saben que hay ciertos crímenes que se pueden lavar con una prensa manipulada (“la sangre con letra entra”), por lo demás, a una dictadura no le resulta difícil intimidar a sus ciudadanos para que estos ofrezcan falsos testimonios, incluso en contra de algún ser querido o familiar.
Colaborar con los verdugos genera cargos de conciencia, lamentablemente muchos de los que cooperan con regímenes totalitarios aún no se han percatado de esa gran verdad. Posiblemente por cargos de conciencia, uno de los policías que atropelló a Soto García se suicidó dándose un tiro en la cabeza con su arma reglamentaria. Sobre este evento el régimen también calla.
*Médico del Servicio de Medicina Intensiva y Anestesiología en Hennenberg Klinken en Alemania.
Nota del Editor:este artículo apareció originalmente publicado en El Mundo.

lunes, mayo 09, 2011

Diagnósticos y golpizas en Cuba.

Aun los medios informaban hoy sobre la muerte por apaleamiento de un opositor en Cuba. Una persona está sentada en el banco de un parque en Santa Clara, es un opositor al régimen, por lo tanto está bajo permanente chequeo, la policía lo conmina a retirarse del parque, él se niega “porque es un hombre libre”, le caen a golpes cuatro policías usando las conocidas “tonfas”. Como se dice en el argot popular en Cuba: “lo acaballaron”. Lo detienen, está mal, ya en su casa va al Hospital Provincial y es ingresado muriendo en las siguientes 24 horas a su ingreso. Dicen las autoridades de salud que el paciente Juan Wilfredo Soto García murió de Pancreatitis.
El paciente tenía padecimientos previos de hipertensión arterial y “problemas cardiovasculares” que no se precisan. Cuando fallece las autoridades de salud, dicen que el cuerpo esta “descompuesto” y aunque hacen una Autopsia la información de esta no está disponible hasta pasado más de 7 días. Es decir no existe una información de los hallazgos patológicos que se informan cuando se hace la autopsia de inmediato y que se completan con los estudios microscópicos.
Como ocurre cuando una muerte en Cuba que tiene tantas implicaciones políticas (recordar la muerte de Orlando Zapata Tamayo) ponen a hablar a los médicos y esto es lo que ha ocurrido con la muerte de Juan Wilfredo Soto García.
Esta es la versión de una bloguera “jala leva” del régimen criminal de La Habana, mencionado la opinión de un médico, el Dr. Rubén Aneiro Medina de la Sala de Terapia Intermedia en el Hospital villaclareño. La información dice:
Juan Wilfredo Soto García, vinculado a grupo contrarrevolucionario, murió el domingo en la ciudad de Santa Clara, a consecuencia de una pancreatitis aguda e insuficiencia renal, aquejado además de diabetes, hipertensión y una miocardiopatía dilatada, según fuentes médicas.
El doctor Rubén Aneiro Medina de la Sala de Terapia Intermedia del Hospital Arnaldo Milián de la cabecera provincial de Villa Clara, informó del diagnóstico y deceso, así como la no existencia de signos de violencia física contra Soto García. (Foto de la izquierda, ariba)
La corresponsal de AP en La Habana, que una vez más da voz a los disidentes sin informar versión médica alguna, reconoció que las golpizas “no son frecuentes en la Isla” y que “la versión del arresto violento no pudo ser confirmada de manera independiente”.
Sin embargo, en la madrugada de hoy domingo la explicación mentirosa y tergiversada de Martha Beatriz Roque Cabello era difundida en Twitter.
A la hora del fallecimiento de Soto García ningún disidente fue rodeado por la policía, y no había dos ómnibus de la brigada especial, como informó Martha Beatriz.
Por su parte, el mitómano Guillermo Fariñas miente calificando el deceso de “asesinato”.
En horas del mediodía de hoy se efectuará el sepelio de Soto García en el cementerio de Santa Clara. [Noticia en construcción].
Y aquí tercia el Dr. Muñoz en una opinión que aparece en el Blog Un cubano en Canarias donde dice:
Otra vez la ignominia se cierne sobre ética informativa en el Macondo tropical, conocido por Cuba. De la misma forma que se manipuló totalmente la muerte de Orlando Zapata Tamayo, otra vez se utiliza la ciencia médica para encubrir un asesinato. Las agencias de noticias de la isla se enfrentan a una fuerza colosal que les supera y esta no es otra, que el acceso a la información del mundo libre, que de una u otra forma llega cada día más a la isla cárcel. No tienen otra opción que dar información oficial sobre una muerte, precisamente ellos habituados a no ofrecer información durante años, de miles de fusilados y fallecidos en las mazmorras dictatoriales.
El caso Zapata Tamayo es brutalmente transparente a los ojos de cualquier galeno, fue sacado de la penitenciaría con evidente fallo multiorgánico y con el único propósito de que falleciera en una institución hospitalaria. El objetivo claro, pretender enmascarar uno de los más crueles asesinatos gubernamentales del presente siglo, el sufrimiento de un hombre que fue privado de líquidos hasta más allá de cualquier resistencia humana. La maquinaria propagandística del único partido legal en la isla fue despiadada, tildaron de delincuente común a un huelguista de hambre por razones políticas, pero ni los condenados a muerte por crímenes reciben tal trato en el mundo civilizado, de ahí que un detalle quedó claro a los ojos del mundo, la dictadura asesinó una vez más.
Foto a la derecha , causas de Pancreatiris en Cuba: Botas militares y tonfas, del Blog Un cubano en Canarias.
Ahora en Santa Clara han intentado la misma maniobra, pero el asesino siempre comete un desliz. Con un raro proceder en su conducta habitual con la información, el gobierno cubano “excusatio non petita accusatio manifesta”, es decir que una excusa no pedida es una implicación manifiesta, teniendo en cuenta los antecedentes gubernamentales en casos como estos. Pero la nota oficial va más allá y ofrece como causa directa de la muerte el diagnóstico de una Pancreatitis Aguda. Las pancreatitis se producen habitualmente en alcohólicos crónicos, que este no era el caso y sobre todo en ingestas suculentas, de ahí una frase común que señala que de “grandes cenas, están llenos los cementerios” y no es este caso tampoco, pues fue golpeado, apresado y conducido al Hospital en condiciones críticas.
Pero hay un dato curioso en las Pancreatitis que les hace encajar perfectamente en esta historia y es una causa descrita: TRAUMATISMO ABDOMINAL. Es decir que puñetazos en el abdomen o golpes contundentes con objetos sólidos sobre la zona pueden ser causa directa de una pancreatitis. O los oficiales de la Seguridad del Estado al frente del caso pasaron por alto el detalle o la presión popular hizo que se diera con celeridad una respuesta, pues la Pancreatitis Aguda confirma que el ex preso político Juan Wilfredo Soto ha fallecido a causa de una golpiza policial.
Ahora volverá la izquierda radical que apoya la dictadura cubana a barajar argumentos con fines de descrédito, es lógico, los hay por ahí que niegan hasta el holocausto judío, pero un detenido que es retenido en dependencias policiales, golpeado y posteriormente ingresado en una institución hospitalaria para fallecer por una Pancreatitis Aguda, es un asesinato y no hay argumento válido que pueda contrarrestarlo, ni por ciencia ni por lógica. Esperar de una dictadura un mea culpa es pecar de fantasioso, pero razonar es asequible a todos y este caso es elemental.
Dr. Ramón Muñoz.
Nota del Editor: En todo esto lo cierto es que el opositor fallecido se sintió muy mal después de recibir la paliza de la policía, en una persona que ya tenía afecciones importantes. Los golpes como tales pueden producir ruptura hepática y/o esplénica con una pancreatitis asociada secundaria a un trauma abdominal. Si existía signos en la Autopsia esto no será posible comprobarlo de forma independiente porque es el Estado Cubano dirigido , orientado y manipulado por la policía política y el partido hegemónico en la Isla que decide que se pone en un informe de Necropsia. La orden de enterrar el cadáver de inmediato es una medida para evitar, al menos, que alquien calificado examinara el cadáver y aportada alguna prueba.
Como ocurrió con Zapata Tamayo, ahora con el asesinato de Soto García, NUNCA habrá un informe de Autopsia que realmente muestre las causas de la muerte de este opositor.