miércoles, agosto 10, 2005

La Habana bien vale unos Títulos

Dr.Eloy A. González.     

A comienzos del año 2001, se dio a conocer la noticia: Cuba brinda becas a los alumnos estadounidenses que desean estudiar Medicina en su territorio.

Tras la visita a Cuba de la facción negra del Congreso estadounidense, el régimen totalitario de la isla concedería alrededor de 750 becas para los alumnos con pocos recursos que sean miembros de las minorías en Estados Unidos y que quieran cursar Medicina. Los alumnos tomarán clases en la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas y, después de graduarse, tienen que regresar a sus comunidades para trabajar allí con el objetivo de mitigar la escasez de médicos.

El programa prevé un primer curso de lengua española. En esa época, una universidad de Estados Unidos ofreció sus servicios académicos para validar los títulos conseguidos en Cuba por personas que terminaran su formación.

A la promoción de esta idea por parte de la Sección de Intereses de Cuba en Washington se sumó el Congresista Ciro D. Rodríguez, representante del 28th. Distrito en el Estado de Texas, quien no escatimó elogios a este proyecto, señalando que el mismo permitiría que muchos estudiantes de origen hispano, y de escasos recursos, cuenten con una opción que se les niega en este País, ante los elevados costos de la carrera. “Este es un programa que ante todo beneficia a nuestros estudiantes y comunidades” indicó el Congresista Rodríguez, para agregar el reconocimiento de la Escuela Cubana de Ciencias Médicas; como un centro académico de excelencia. La propia oficina del congresista, por aquella fecha, abrió la recepción de solicitudes. [1]

Estamos seguros de la buena voluntad del Congresista Rodríguez al impulsar esta iniciativa, pues somos conscientes de su dedicación honorable en el ejercicio de sus funciones, ya que presta una atención particular a los asuntos relacionados con la asistencia médica y la salud, que impactan a gran parte de la población norteamericana, especialmente a los sectores más vulnerables. No obstante, consideremos dos puntos fundamentales para tratar este asunto. 


No es nada nuevo que Cuba forme médicos de otros países. A la mitad de los años sesenta, cuando estaba en el nivel preuniversitario en Cuba, llegó el primer grupo de alumnos de la República Democrática del Congo (ex Congo Francés), que era cerca de 800. Digo los primeros porque fue la primera vez que tuve contacto con alumnos de otros países. Posteriormente, me enteré de que estos empezaron a llegar a Cuba tan pronto como en 1961.

Cuando estos alumnos llegaron, recibieron un curso de español y fueron enviados a los Preuniversitarios del Plan de Becas. Fueron ubicados en el último curso (Grado 12), para que estuvieran al mismo nivel que los estudiantes cubanos. En comparación con los alumnos cubanos, su preparación no era muy firme. Y sus maestros les ayudaron, por así decirlo, a alcanzar un nivel aceptable que les dejara acceder a las clases de la universidad.

A los estudiantes cubanos se nos dio la explicación de que provenían de los estratos más pobres de sus países, y que al término de los estudios, regresarían a sus aldeas para servir a los más pobres y de esta forma ayudarían a consolidar el Socialismo en sus países de origen.

En realidad, la mayor parte de aquel grupo estaba compuesta por hijos de funcionarios del gobierno y algunos "príncipes" de ciertos reinos africanos, quienes lo hacían saber inmediatamente, convertidos en becarios socialistas. La mayoría se dedicó a estudiar medicina. Uno de ellos, a quien conocí desde que llegó y con el que pasé los años de la carrera; al terminarla lo vi en las instalaciones del Hospital "Calixto García" y le pregunté si estaba feliz de volver a su país para ayudar a los más necesitados. "¿Regresar?", me respondió: "Voy a quedarme en Francia; allí es donde planeo hacer la especialidad", añadió.

Esto pasó repetidamente con los becarios que venían de diversas naciones, no se sabe dónde están en este momento; aunque lo único que podría ser una excepción es que estén trabajando entre aquellos con menos recursos en sus países respectivos.

Lo que sí es cierto es que se crea un sector profesional proclive a las así llamada Revolución Cubana, que nutre las numerosas Asociaciones de Amistad con Cuba por todo el mundo. En una amarga conversación que tuve con el Secretario del Partido Comunista en el Instituto de Oncología de la capital habanera; le señalaba la dudosa dedicación de estos médicos formados en Cuba a la práctica de la “generosidad” y la “solidaridad”, acorde con la preparación humanística que habían recibido en Cuba. Este me contestó: “La Revolución siempre gana cuando tiene un profesional solidario con Cuba, donde quiera que este”.

A orillas del Lago Cocibolca, una tarde soleada y tranquila, me dijo un “agregado” de la Embajada de Cuba en Nicaragua: “para nosotros es más importante tener un buen médico, bien ubicado, que un buen agente”, a lo que le pregunté de inmediato: ¿“un buen médico cubano?, y este agregó: “cubano o no cubano”......,sobran los comentarios.

Cuando apareció la noticia de la promoción de estas becas por parte del Congresista tejano, entonces vivía en el Estado de Texas y me había vinculado con una organización de profesionales hispanos, su nombre: Organización de Profesionales Hispanos del Metroplex [2]. La intención de esta organización es la de promover el intercambio entre los profesionales y la inserción de los mismos en el mercado laboral local. Allí me encontré con muchos médicos hispanos, sobre todo mexicanos que no tenían trabajo. Me cuestiono si no es más conveniente, en vez de enviar a estudiar a Cuba a los estudiantes hispanos, fomentar programas que favorezcan la reintegración laboral de estos médicos hispanos que ya viven en Estados Unidos. Además, no hay ningún tipo de garantía de que los alumnos extranjeros que asisten a las diferentes opciones académicas en Cuba, incluyendo Medicina, volverán a sus comunidades; esto es coherente con la educación solidaria y humanista que supuestamente obtienen en Cuba.

En 1998, la capacitación de médicos extranjeros en Cuba y las denominadas Misiones Médicas Internacionalistas se reavivaron en el país. Esto fue posible gracias a los desastres naturales provocados por los huracanes George y Mith en Centroamérica y el Caribe. No solo se reorganizó y se mandó Brigadas Médicas a varios países de Centroamérica, sino que también se fundó la nueva Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas.

En esta escuela, establecida con el propósito específico de que estudiantes de Latinoamérica y el Caribe asistan a ella, se sostiene que su objetivo es preparar médicos generales básicos enfocados en la atención primaria de la salud. Serían estudiantes que provienen de grupos étnicos en desventaja, de familias humildes y de comunidades remotas. Su educación estaría orientada a devolverlos a sus aldeas y comunidades natales una vez graduados.

No es raro que en un país como Cuba, donde existen escuelas de formación médica en casi todas las provincias, se establezca esta Escuela de Medicina, "apartada" tanto de la población universitaria como del resto de la población. Esto no es nada nuevo; pensemos en los miles de alumnos africanos que fueron llevados a Cuba, principalmente para cursar la educación secundaria; todos ellos fueron enviados a la Isla de la Juventud. Es un sistema diseñado para prevenir influencias "negativas" y relaciones "nocivas". Se refiere a que no vean ni escuchen, todo; o solo lo que se desea que vean y oigan.

Para una sociedad fuertemente politizada, como es la sociedad cubana, hablar de “ayuda solidaria y desinteresada”, siempre mueve a dudas. Cuando trabaje como médico en Nicaragua entre los años 1987-1988, en selectivas reuniones a la que asistí; pude apreciar como a medida que se instrumentalizaba los Acuerdos de Esquipulas se reducía la colaboración médica con el ‘hermano pueblo de Nicaragua”, y la información de la jefatura de la Misión Médica Cubana y de la Embajada Cubana en aquel país, era muy precisa: no hay reemplazo de médicos, el médico que termine la misión no será reemplazado por otro. ¿ Cuantos médicos cubanos laboraban en Nicaragua con el gobierno de la Sra. Violeta B de Chamorro? En el año 1988 éramos 328 colaboradores en la Misión Médica Cubana. ¿Cuántos había al tomar el poder la Sra. Chamorro? Por lo pronto el tema de la colaboración médica será objeto de otro artículo.

Todo lo anterior me lleva a considerar eventos que han ocurrido a raíz de las últimas Sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, y de la iniciativa digna del Presidente de Honduras, el Sr. Ricardo Maduro quien ha promovido una Resolución donde tomó en cuenta el grave deterioro de los Derechos Humanos en Cuba. El tema no es nuevo, pero viniendo de un gobierno “receptor” de la ayuda solidaria y desinteresada en materia de Salud por parte de la Dictadura castro-comunista, esto lo complica. Como suele ocurrir con las relaciones con esta Tiranía, todo se enturbia, se enloda y se sobrepone al decoro.

En este orden de cosas, le ha salido un nuevo enemigo al régimen canallesco de la Habana; el Presidente de Honduras es objeto de fuertes críticas; mientras se exhibe la colaboración médica cubana con este País; como factura política presta a ser cobrada. Los 700 estudiantes hondureños, sin importarles que estudien en un país bajo 45 años de Dictadura, atacan a su país y a su Presidente, recordándole a éste la ayuda, así como la presencia de médicos cubanos en suelo hondureño; otro tanto hace “asociaciones de amistad”, grupos de presión, sindicalistas, etc.

Como bien señala un periodista cubano independiente, desde la Habana, y cito textualmente: “sin duda la aparente bondad del régimen de la Isla enmascara, tras el velo de la solidaridad de los pueblos o del internacionalismo proletario, es eso, una apariencia que oculta las verdades intenciones. Estos propósitos no siempre son fáciles de advertir porque suelen llevar intenciones futuras”.[3]

La conducta del Presidente de Honduras, Ricardo Maduro, demuestra fidelidad a principios que son universales como son la defensa y promoción de los Derechos Humanos; y contrasta con la abyecta actitud del Presidente de la República del Paraguay, el Sr. Nicanor Duarte, quien en vísperas de la votación en la Comisión de Derechos Humanos de la Naciones Unidas, declaraba: “ tenemos 600 jóvenes paraguayos, de familias humildes , estudiando Medicina en Cuba, becados; Además cada año vienen al país 70 médicos cubanos a trabajar en comunidades pobres del interior; la política exterior depende mucho de la situación domestica”. Como decía aquel servil locutor de la TV cubana: “saquen Uds. sus propias conclusiones”.

Quiero señalar, que si hemos utilizado información concerniente al desempeño del congresista Ciro D. Rodríguez, este ha demostrado en su accionar político estar sinceramente comprometido con los temas relativos a la Salud de sectores desprotegidos, lo cual es digno de señalarse. No obstante hace algún tiempo nos dirigimos a las oficinas del 28th. Distrito en Texas, solicitando información en los siguientes términos:

“Hace algún tiempo pude conocer de sus esfuerzos en promover el programa de becas de estudiantes norteamericanos para estudiar en Cuba, concretamente en la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas”.

“Teniendo en cuenta que la información de que disponía se remonta a enero del 2001, fecha en que aparentemente comenzó dicho programa. Quisiera dirigirme a Ud. o a sus colaboradores a fin de que me provean la información sobre este programa, el estado actual y si aun los estudiantes norteamericanos pueden aplicar para el mismo. En particular deseo saber cuales son los procedimientos actuales que los estudiantes norteamericanos deben seguir para aplicar a este programa de becas”. No hemos recibido respuesta hasta el presente.

En este sentido, nos gustaría destacar que los más grandes esfuerzos de los políticos hispanos en los Estados Unidos deberían estar enfocados en implementar programas de reinserción laboral para aquellos inmigrantes con educación médica, ya sea técnica o profesional. Estos podrían asegurar, por ejemplo, la atención a las zonas fronterizas del sur, que están entre las más empobrecidas del país.

En otro orden de cosas, seria bueno ver que aquellos estudiantes extranjeros que viajan a Cuba a estudiar Medicina u otras carreras universitarias, - ocupando plazas que pudieran ser utilizadas por estudiantes cubanos -, cuando se gradúen, regresaran a las comunidades pobres de donde provienen, y sirviendo a sus habitantes con total entrega y de forma desinteresada. ¿ Ha sido así hasta ahora? ¿Qué nos hace pensar que será así en el futuro?

Por último, esperamos que las oficinas de los congresistas norteamericanos, generen programas de rescate laboral de los profesionales ya radicados en los Estados Unidos; que los políticos latinoamericanos no se presten a manipulaciones de una supuesta ayuda solidaria de dudosa interpretación ; prestando más atención a propósitos más dignos como son la promoción y defensa de las Derechos Humanos. Estos principios de por sí superan en dignidad a la idea de disponer de unos centenares de médicos titulados en la que se ha dado en llamar la Cárcel Grande , nuestra sufrida Patria, para la cual..., ya es hora.

*Columnista. Diario NotiCuba Internacional 

[1] (2001, January 25). Congressman Rodríguez announces scholarship opportunities for medical studies in Cuba [Review of Congressman Rodríguez announces scholarship opportunities for medical studies in Cuba]. http://www.rodriguez.house.gov/news/index.asp

[2] Metroplex: comprende las ciudades de Dallas, Fort Worth y Mid-Cities.

[3] Gonzalez , O. M. (2004, April 14). Las apariencias engañan [Review of Las apariencias engañan]. CUBANET. https://www.mybib.com/es/herramientas/generador-citas-apa‌

 agosto 10, 2005

4 comentarios:

Anónimo dijo...

esta chevere esta pagina deceo una beca como puedo hacerlo ayudenme

Anónimo dijo...

soy dominicana y deceo una beca para estudiar medicina por favor aqui y en todos los lados costiar esta carrera es cara ayuden me como puedo conseguir una beca, mi pais esta muy mal y quiero prepararme aya para ayudar a mi pais...
si sabes llamame a republica dominicana al 809-667-4988 gracias de todos modos y que Dios le bendiga...me llamo yahiara rachell mercedes y tengo 20 años...

angel lozano dijo...

Muy importante su comentario, soy colombiano,indígenas de la etnia guanano, tengo una hija que solo quiere estudiar medicina, como en col. es muy caro la carrera no tengo como pagar, soy del dep. del vaupes donde el 80% somos indigenas que subsistimos de lo que nos prevee la naturaleza, hay cinco medicos para 32.000 h. por favor ayudeme mi correo es dapori@hotmail.com

Anónimo dijo...

hola soy peruana mi nombre es Jackeline Espinoza Utani tengo todas las ganas de estudiar medicina y no tengo las posibilidades ,donde vivo es una provincia y ahy necesitamos medicos y yo QUIiero ser una de ellas para ayudar A mi cuidad necesito la beca mi numero es 056-253-280 ayudenme muchas gracias