Mostrando las entradas para la consulta derecho a la beligerancia ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta derecho a la beligerancia ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

viernes, febrero 27, 2026

El derecho a la beligerancia de los cubanos para terminar con una dictadura de más de seis décadas.

 Por. Eloy A González.

Los cubanos volvemos repetidamente a nuestra propia historia. Hoy exaltamos el patriotismo, lo elevamos; y mañana, sin compasión, discrepamos y atacamos a aquellos que optan por sacrificar su vida por la libertad de Cuba. Y créame... estoy cansado del viejo argumento de que "no llegamos o nos pasamos". Antes del desafortunado suceso del fallido desembarco de un conjunto de cubanos con sentimientos patrióticos al norte de la isla, estábamos abocados a discutir acaloradamente, si desde ya, debíamos adoptar el anexionismo; cuchillo en mano y desde nuestras cómodas posiciones tanto en la isla como en el exilio. Un asunto que nos ha oscurecido las dedicaciones por una Cuba libre desde los combates por la independencia de nuestra patria.

Es entonces cuando se plantea la controversia que se encuentra en la sutil y frecuentemente subjetiva frontera entre lo legítimo y el método. Aunque la resistencia y el combate armado contra una dictadura generalmente se justifican con base en el derecho a la autodeterminación o en la defensa de los derechos humanos, el terrorismo se caracteriza por emplear estrategias indiscriminadas para generar miedo.

Cuando la mayoría de las naciones de América Latina se habían independizado a finales del siglo XIX, Cuba continuaba envuelta en una guerra que parecía no tener fin. La intervención de los Estados Unidos fue el evento que puso fin a esa guerra. Hoy en día, existen otras realidades; sin embargo, la más contundente es que el pueblo cubano ha estado y sigue estando bajo el régimen de una dictadura totalitaria y ferozmente represiva durante 67 años. Por lo tanto, tenemos que no abordar una controversia, sino una realidad que ha dejado a la nación postrada y ha transformado al país en un estado de calamidad pública.


El derecho internacional reconoce que los pueblos pueden usar la fuerza para la autodeterminación si no hay otra vía para lograr sus objetivos frente a regímenes opresores. En tanto que,  si un grupo insurgente es reconocido con estatus de beligerancia, se le otorgan derechos para mantener la lucha bajo ciertas normas humanitarias, alejándolo de la etiqueta de terrorista. Siendo así, todos y cada uno de los cubanos que en las ultimas décadas han luchado y luchan contra el totalitarismo Castro comunista, no pueden catalogarse como terrorista. Han sido y son en esencia y formas legitimas , patriotas.

Asumo el término de beligerancia porque hace mucho tiempo redacté dos artículos que se explican por sí mismos. En esta situación, añado algunos apuntes acerca del contexto jurídico y de la realidad en Cuba.

La beligerancia es la condición de estar en guerra o ser combativo. En términos generales, significa la actitud o postura de alguien que está dispuesto a confrontar a otra persona en una pelea violenta o que ya es parte activa de un conflicto bélico. Esta postura es observable no solo en el campo de batalla, sino también en los pronunciamientos y políticas de gobiernos que buscan imponer sus intereses a la fuerza.

El derecho internacional establece que el estatus de beligerancia se otorga a los movimientos de liberación nacional, a grupos insurgentes y a Estados que son capaces de operar en términos territoriales como un gobierno convencional. Una vez que esta condición es reconocida, las acciones de los protagonistas se encuentran enmarcadas en un contexto jurídico, creando derechos y deberes conforme a la ley de conflictos armados o Derecho de guerra.

En un conflicto armado interno, este estatus puede ser aplicado a una comunidad beligerante: un conjunto de personas levantadas en armas o en manifestación colectiva que, en poco tiempo, se establece como una opción de gobierno.

Surge la necesidad de reconocer el derecho a la beligerancia de los cubanos en respuesta al intenso panorama de las protestas en Cuba, ante la circunstancia de calamidad pública que enfrenta el país. Después de haber padecido una dictadura de sesenta años, el pueblo cubano tiene la aprobación conceptual del Derecho de guerra para llevar a cabo acciones contra el grupo enemigo: el gobierno tiránico y su aparato represivo.

En la coyuntura actual, una declaración de beligerancia implica un movimiento estratégico para que los miles de ciudadanos que actualmente se manifiestan en las calles logren una condición formal que les posibilite: encuadrar sus acciones en el marco del derecho internacional, poner fin a un sistema que ha dejado al país en ruinas y convertirse en una comunidad beligerante sujeta a protecciones y obligaciones internacionales para salvar el futuro de la nación.

Después de los sucesos más recientes en las costas cubanas (febrero de 2026), donde un grupo de patriotas trató de desembarcar para incorporarse a la lucha interna, este debate ha cobrado una relevancia crítica. El suceso, que ocurrió cerca de Corralillo, terminó con el asesinato de cuatro individuos a manos de las fuerzas del régimen.

La reacción del régimen ha sido la usual: acusar a estos hombres de ser "terroristas" para quitarles a sus actos cualquier matiz heroico o político. No obstante, desde el punto de vista de la comunidad beligerante, estas acciones no son terrorismo, sino prácticas legítimas de resistencia armada frente a una dictadura que ha cerrado todas las rutas democráticas.

Si aceptamos el derecho de guerra y la condición de beligerantes, podríamos legitimar la resistencia, calificar las acciones de los patriotas como proporcionales y rechazar el efecto propagandístico que produce la dictadura al utilizar la palabra "terrorismo".

Cuando los cubanos salieron a las calles el 11 de julio de 2019 para protestar, los participantes fueron agredidos, arrestados, juzgados y sentenciados. Nunca se les consideró sujetos del derecho internacional, sino delincuentes comunes. Más de mil jóvenes cubanos siguen hoy en día en las prisiones del régimen.

Si asumimos la beligerancia esto conducirá – si somos consecuentes sobre lo que debemos hacer y lo que podemos hacer - ,  a la caída del régimen y del sistema que ha llevado a la nación a un estado de calamidad pública, reconociendo que el pueblo cubano en su conjunto es hoy una comunidad beligerante en busca de su libertad.

27 de febrero de 2026


miércoles, febrero 11, 2026

Cuba en Tinieblas: ¿El Colapso Final o la Estrategia del Terror?

 Por: Eloy A Gonzalez

No me gustan las noticias alarmistas, menos las que vienen de un país colapsado desde hace bastante tiempo. El colapso como nación no es de ahora; tiene una línea de tiempo muy    prolongada. En Cuba nunca escampa. También debemos admitir, y coincido con la comunicadora que compartió esta información que proviene de la Isla, que este “derroche” de información que viene de fuentes oficiales puede ser una medida de contención que busca, al decir que no hay nada y que el país se paraliza, procurar paralizar a toda la población.

Este es el listado de medidas que se han filtrado desde Cuba:

1)   Quedan entre dos y cinco días de electricidad para la población general

2)   El combustible se acabó (cero entradas desde el 8 de diciembre) y lo poco que queda es exclusivo para funerarias y hospitales.

3)   Acueducto deja de bombear; la orden es clara: "busquen pozos o recojan lluvia".

4)   Solo un central azucarero quedará operativo; el resto se apaga.

5)   Se decreta el "Paro Nacional" del transporte interprovincial y municipal; nadie entra ni sale de La Habana o provincias.

6)   Suspensión masiva de actividades laborales presenciales y la advertencia final de "preparar leña, candiles y antorchas" porque el país se apaga indefinidamente.



Opinión de la comunicadora:

“Sin embargo, hay que leer entre líneas. Puesto que el régimen nunca da puntada sin hilo, esta admisión de "derrota total" tiene un fin macabro: bajar el interruptor de las expectativas. Al decirte "no hay nada, ni habrá", buscan desactivar la rabia y convertirla en resignación. De ahí que sea vital preguntarse si este "Paro Nacional" no es también una estrategia de contención militar encubierta. Al inmovilizar el transporte y dejar a la gente sin comunicación ni movilidad, evitan que las protestas se propaguen de un pueblo a otro. Nos quieren a oscuras, incomunicados y aterrados”.

El escenario es dantesco, pero la intención es clara: control absoluto a través de la carencia absoluta. Y es que si aceptamos la orden de vivir como animales, habrán ganado la batalla psicológica sin disparar un tiro. ¿Es este el momento final donde el hambre vence al miedo, o dejaremos que nos encierren en nuestras casas a esperar la muerte a la luz de un candil?

¿Por qué el régimen admite su propia derrota? Debemos ser cautelosos. Esta transparencia informativa podría ser una medida de contención psicológica. Al decirnos que "no hay nada", buscan que la rabia se transforme en resignación. Un pueblo inmovilizado por la falta de transporte y comunicación es un pueblo que no puede protestar en masa. Nos quieren a oscuras y aterrados para evitar que la chispa de la libertad se propague de un pueblo a otro.

No doy lecciones a todo un pueblo que sufre en Cuba, pero incluyo aquí mi opinión ya expresada en las redes[1] :

En relación a Cuba, lo único que debemos y podemos hacer es asumir el derecho a la beligerancia. Por ende, la beligerancia constituye el comportamiento o postura de alguien que está dispuesto a confrontar a otro en un conflicto violento o que ya está involucrado en una acción bélica. Como tales —cubanos patriotas—, o como parte de otra solución igualmente conflictiva. Debido a que no habrá una transición democrática si la dictadura no es derrocada.

El pueblo cubano, en general, es una comunidad beligerante que está sujeta al derecho de guerra. En el contexto actual de Cuba, una declaración de beligerancia y la asunción del derecho de guerra suponen un avance para que los miles de cubanos —tanto dentro como fuera del país— consigan el estatus de beligerantes y terminen con la tiranía prolongada que ha sumido a la nación en un estado calamitoso y en una postración existencial. 

En estos tiempos de desasosiego, sobresaltos y calamidad pública, es posible usar cualquier medio para encausar un derrocamiento de una dictadura prolongada como la que los cubanos estamos sufriendo. Hay una promesa en suspenso y un clamor de   patriotismo que no alcanzamos a ver.

En tiempos de desasosiego y calamidad pública, es legítimo usar cualquier medio para encauzar el fin de esta opresión. Hay una promesa de libertad en suspenso y un clamor de patriotismo que debe despertar. Que el hambre venza al miedo, y que la historia registre que, por ser valientes, logramos salir victoriosos.

11 de febrero de 2026

#CubaEstadoDeCalamidad #SOSCuba #ParoNacionalCuba #LibertadParaCuba #CubaEnDictadura #PatriaYVida

 

 



[1] Que se diga en voz alta sobre los cubanos: ¡por ser valientes, logramos salir victoriosos! Por Eloy A Gonzalez. En: https://new.cubademocraciayvida.org/article/58493

 

lunes, mayo 26, 2025

El derecho a la beligerancia…, ni más ni menos. (II)

 


En el año 2022 escribí una breve nota sobre el tema del derecho a la beligerancia, e incluí un video de las redes sobre el tema. El artículo, que en realidad es una nota de opinión que puede leerse AQUÍ.

En el escenario intenso y cambiante de las manifestaciones de protestas en Cuba en los últimos días, esta es mi opinión, donde reitero la necesidad de asumir el derecho de beligerancia de los cubanos ante la situación de calamidad pública del país. Ahora les digo…,

Los cubanos, como pueblo, después de sufrir una dictadura que les ha consumido 6 décadas es, sin duda, autorizado por el Derecho de los conflictos armados o Derecho de guerra, para realizar acciones bélicas contra el grupo enemigo que no es otro que el gobierno tiránicamente establecido en Cuba y su estructura de represión.

En un conflicto armado interno, el estatus de beligerancia puede concederse también a un grupo alzado en armas, o en manifestación colectiva pacífica, y que en breve tiempo se constituye como gobierno provisional o no, sería una comunidad beligerante.

De este lado, el pueblo cubano en su conjunto es una comunidad beligerante sujetos al derecho de guerra. En la situación actual de Cuba, una declaración de beligerancia y asumir el derecho de Guerra, entraña un paso para que los miles de cubanos, hoy en las calles de Cuba protestando, alcancen la condición de beligerantes y den al traste con la tiranía prolongada que ha llevado a la Nación a la postración existencial y a un estado de calamidad pública.

He querido compartir con ustedes un video con el Himno Nacional cubano -La Bayamesa- en la versión original del 1868, escuchen bien la letra.

Eloy A González [26 de mayo de 2025]

martes, octubre 22, 2024

“NI HAY QUIEN LO TUMBE, NI HAY QUIEN LO ARREGLE”.

 Cada cierto tiempo, cuando en Cuba “la caña se pone a tres trozos”, la situación se deteriora y las personas comienzan a afirmar aquello de que: “lo bueno que tiene es lo malo que se está poniendo”. Los entendidos, que son mucho, comienzan el rifirrafe, ese de nunca acabar; el “déjame vértelo, Carlota, que no te lo enseño Lola”. Es entonces cuando comenzamos a hacer política de café con leche, sindicalismo de brazos caídos – donde nunca se han levantado y no hay ni fuerza para levantarlos. Soluciones de los “pan con bistec”, economía del maceta, e informaciones al pairo de los lengua de trapos.

Entonces no queda ni títere con cabeza. Ahí le vamos contra muchas personas para las cuales, nos pueden gustar o no, pero vamos pronto a descabezarlos. Los de aquí y los de allá, sin mediar las 90 millas de por medio, empuñan los cuchillos y comienza la carnicería. Esta no, porque es medio de izquierda, aquel del turbante, que ya no se pone, tampoco porque es cherna, el otro de la guerra, menos, que de balas no se trata. Más allá los que siempre han hecho caja, y se mueven entre dos aguan, hablan de la concordia nacional que nunca ha existido. Todo esto sin faltar los devotos del amarnos los unos a los otros, que saltan y muy bien, cuando les pisan el callo. En este remandingo ya nadie sabe quiénes son los buenos ni los malos.

Con este escenario, y el país en calamidad pública, nos acordamos de la gobernabilidad, del derecho a la beligerancia y de la necesidad de tumbar al régimen porque no hay de otras. Esto después de tantos años de acuñar lo que ya se dijo: “aquello no hay quien lo tumbe, pero tampoco quien lo arregle”.

Pero bueno, la situación obliga. Es así que se habla de crear un gobierno en el Exilio con presidente incluido, un gabinete interino, un Alto consejo de Sabios, escribir una Constitución con urgencia y hasta crear una brigada de asalto, militar claro está, y de respuesta rápida. De diálogos siempre se habla, para que los que tengan que correr, se sumen a la actividad por aquello de “súmate a mi actividad…, muévete, muévete”. Al final, siempre quedará Hialeah; último santuario de los alabarderos comunistas que bien se saben el camino al exilio.


No tan rápido, les digo. Entiendo que los acontecimientos se precipitan; pero así fue el #J11 y ya eso es historia.

Es necesario admitir de forma definitiva que Cuba es un estado fallido. Tras admitirlo, comunicarles a todos los cubanos que nos encontramos en una situación de calamidad pública.  Incluso a los que están en el lleva y trae de los viajes y los que ahora mismo se alumbran con velas, cocinan con leña y montan en carretones tirados por famélicas cabalgaduras. Pymeros, macetas, comunistas caviar y carnívoros, cederistas y muertos de hambre ; les advierto que se agarren de la brocha antes que se lleven la escalera. Porque el horno no está pa’ galleticas.

En consecuencia, debemos admitir que los cubanos tenemos el derecho a la beligerancia. Y, finalmente..., agrupar a la oposición tanto interna como externa en un solo partido o colectivo con suficiente capacidad de ejecución, esto constituiría el núcleo político.

Con esto en mente, intentar coordinar a los grupos que siempre han defendido una vía militar como respuesta a los problemas de Cuba, y a todos aquellos que se unan; con el objetivo de formar un brazo armado - militar preparado para cualquier conflicto y fomentar la caída de la Tiranía.

Si no se produce un derrocamiento inmediato, entonces…, ¡apretar el esfínter …, y darles a los pedales!

Eloy A González [22 de octubre de 2024]

jueves, septiembre 15, 2022

El derecho a la beligerancia…, ni más ni menos.

 

Se conoce como beligerancia a la condición de beligerante. Este adjetivo (beligerante), a su vez, refiere a aquel o aquello que es combativo o que se encuentra en guerra. La beligerancia, por lo tanto, es la postura o la actitud de quien está dispuesto a enfrentarse a otro en un conflicto violento o ya está participando de una acción bélica.

Tomemos el caso de un Estado administrado por un partido que pretende imponer sus intereses por la fuerza. La beligerancia de la nación, en este marco, se advierte en las declaraciones de sus gobernantes y en las políticas implementadas,….

Según el derecho internacional, el estatus de beligerancia se concede a Estados, movimientos de liberación nacional y grupos insurgentes que consiguen funcionar territorialmente como un gobierno convencional. Al reconocerse la beligerancia, las acciones de los protagonistas se enmarcan en un plano jurídico, generando derechos y obligaciones.

[https://definicion.de/beligerancia/]

Como he visto en Twitter este video que tiene su origen en otro sitio en redes sociales. Aquí lo incluyo.

Se trata de “La Nueva Nación Cubana en Armas”. ¿Válido?

Dejo esto aquí en la medida en que la libertad de expresión es incuestionable y el tema puede ser desafiante. Si quieren opinen, sino sigan poniendo estupideces en las redes…, Cuba puede esperar.

viernes, agosto 02, 2024

! MAÑANA “SE ROMPE EL COROJO” *…, EN VENEZUELA!

 

Por Eloy A González.

Mañana sábado 3 de agosto hay convocadas marchas por parte de la tiranía Castro chavista en mano criminal de su engendro presidencial, Nicolas Maduro y la oposición ganadora de las recientes elecciones en Venezuela, en las personas del presidente electro Edmundo González y la líder indiscutible de este despertar en el atribulado y sufrido pueblo venezolano, María Corina Machado.

Pueden por un momento dejar a un lado todo lo ocurrió en Venezuela en los últimos días; pueden guardar silencio los politólogos y opinadores convocados en masa en estos días para que expresen sus opiniones sobre la deriva que tomara no solo la política en eses país, sino el destino de un país ya fallido, transitando la calamidad pública y abocándose a la más pavorosa tiranía.

Pueden dejar a un lado las esperanzas puestas en los organismos internacionales, la doctrina Tobar, el derecho manifiesto a la beligerancia y los sagrados derechos de libertad del pueblo venezolano. Ni se detengan en el derecho internacional y en los derechos humanos; cercenado el primero y abolidos desde hace tiempo los otros.

Dijo el energúmeno que habría un “baño de sangre” y eso esta ocurriendo. Dijo que habría una represión que superaría las anteriores en su régimen, y así ha ocurrido.

Todos miran a los países que puedan intervenir y ni uno saldrá a sacar las castañas del fuego. Hay demasiados miserables que han sido convocados como para que una invasión salvífica los alcance. Hay un insalvable espacio entre los terroristas de siempre, los comunistas de nuevo tipo y los cobardes. Todos ellos que superan a los amantes de la libertad y la democracia; y a los venezolanos que, por perder, lo han perdido todo.

Ah, y para aquellos que piensan que la libertad de Cuba pasa por la caída del régimen de Maduro; les recuerdo que los barcos rusos ya están en la Bahía de La Habana y vinieron para quedarse. Cuba seguirá siendo el emisor de cubanos al sur de la Florida, donde ahora están los barracones de los esclavos en tanto que los señores feudales siguen con sus posiciones en la isla, ahora resguardadas por Rusia.

Venezuela es un país lastimosamente herido en sí. Puede abocarse a un estado de postración tiránica en los años venideros. Perdiendo parte de su capital humano y siendo explotado de manera inmisericorde pro las corporaciones rusas, chinas e iraníes, mientras que el derecho será despreciado.



Solo queda mañana. Cuando las dos grandes fuerzas del pueblo en número tal que una supera a la otra se confronten en las calles de las ciudades de Venezuela. La de menor cuantía, la del régimen, tiene a los militares, los colectivos asesinos, las tropas paramilitares, los militares cubanos, los mercenarios rusos y quién sabe qué; algún que otro destacamento de mercenarios bolivianos y Sandino comunistas. Estos son los que detentan el poder. Los otros, los más; aquellos que si les importa su país y luchan esperanzados en un futuro promisorio para ellos y sus familias; seguirán poniendo los muertos.

¿Quién va a ganar?

2 de agosto de 2024

*El 23 [en este caso el 3] se rompe el corojo, una expresión mambisa que significaba el fin de la tregua entre los insurrectos y las huestes españolas, que se negaban a abandonar la “siempre fiel isla de Cuba”, frase que, con el tiempo, se convirtió en sinónimo de que no hay conciliación posible cuando las víctimas de los atropellos asumen que no tienen otra alternativa que vencer a sus victimarios.

martes, agosto 06, 2024

Venezuela: Estado de postración tiránica.

 En Venezuela solo queda el derecho manifiesto a la beligerancia. Derecho que viene dada por la insurrección, incluso violenta, cuando hay en función malvada una tiranía evidente y prolongada; que atenta gravemente a los derechos fundamentales de la persona y dañan peligrosamente el bien común del país. La evolución de un régimen a un Estado fallido es causa por demás de la insurrección y derrocamiento de la tiranía.



En este orden de cosas, y asistiendo a una clara manipulación y hechos en el tiempo que quiere comprar el régimen para sobrevivir. Muchos miran a los países o conjuntos de estos que pueden intervenir militarmente en Venezuela. Esto no responde a la realidad porque así lo han dicho y nadie quiere meterse en ese “berenjenal”. Señalé que : “Hay demasiados miserables que han sido convocados como para que una invasión salvífica los alcance. Hay un insalvable espacio entre los terroristas de siempre, los comunistas de nuevo tipo y los cobardes”.

En Venezuela desde hace mucho tiempo hay una intervención militar en curso, y en muchos sentidos en la sociedad misma, por parte de militares y civiles procedentes de la Cuba comunista y otros protagonistas también contenciosos. No están llegando; ya estaban y siguen llegando.

Venezuela es un país lastimosamente herido en sí. Puede irse a un estado de postración tiránica en los años venideros. Perdiendo parte de su capital humano y siendo explotado de manera inmisericorde por las corporaciones rusas, chinas e iraníes. El probado sicariato de los militares, los colectivos asesinos, las tropas paramilitares, los militares cubanos, los mercenarios rusos y quién sabe qué; algún que otro destacamento de mercenarios bolivianos y Sandino comunistas; garantizara la represión necesaria, las torturas, los asesinatos y el control total de una sociedad sumida en el miedo.

El poder puede mantenerse en control aún en un estado de total postración y fallido. No va a ser la primera vez que el estalinismo brutal puede sobrevivir y prolongarse. El totalitarismo no es una palabra más, es un hecho real.

Soy pesimista. La solución pasa por un enfrentamiento y cuando me refiero a esto, me refiero a enfrentarse los unos con los otros en escenarios violentos; con muertos…, muchos muertos de por medio.

¿Qué resultará de todo esto?

Eloy A González [6 de agosto de 2024]