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miércoles, julio 08, 2009

¡¿De nuevo el Dengue en Cuba?!

El Dengue es un tema, y una endemia recurrente en Cuba. No hay año donde esta enfermedad infecto contagiosa no se haga presente en el quehacer del Cubano; una veces como advertencia de que debemos redoblar los esfuerzos de limpieza y otras porque en realidad se encuentra en curso una epidemia que en ocasiones se esconde y cuando no se puede esconder, porque las estadísticas como la realidad se niegan a ser negadas, pues la dan a conocer las autoridades políticas, no así las autoridades sanitarias que en estos asuntos pasan a un segundo plano.
En el Blog de Alberto Müller dice la información: Regresa la epidemia de dengue a Cuba. ¿Regresa?, el nivel de infestación siempre ha estado presente. Y agrega la nota:
Desde hace algunos días se conoce que en los hospitales de La Habana se han detectado casos de ‘dengue’.
Pero es el breve articulo del Blog Generación Y que toca el tema a partir de una picadura, que la bloguera sufrió, de manos o de agujón del mosquito Aedes Aegypti’; que es el vector que trasmite esta enfermedad y que nos ha acompañado en Cuba desde que el Morro era de palo. Dice la nota en cuestión:
Lo más llamativo de la presencia de esta enfermedad entre nosotros es la negativa oficial a informar del número de contagiados o a mencionar la palabra “dengue” en los medios informativos. Si vas al hospital con todos sus síntomas, recibes un tratamiento en el que no se pronuncian las seis letras que conforman la maldita palabra. En la tele, pasan anuncios de cómo contrarrestar al Aedes aegypti, pero nadie aclara que todo eso se debe a la existencia del dengue entre nosotros. Sin estadísticas ni datos, los ciudadanos vamos reconstruyendo el número de infectados a partir de los rumores que nos llegan de amigos y conocidos. La alarma crece, pues siempre se puede sospechar que hay una mayor incidencia de la que ha llegado hasta nuestros oídos.
El silencio alrededor del dengue responde a la permanente intención de no confesar algo que dañe la imagen del país. Decir que en nuestro “paraíso” tropical la enfermedad ya se ha hecho endémica de tanto repetirse y que los turistas deberían ser advertidos de sus brotes, excede los arranques de honestidad que se permiten nuestras autoridades. Ahora bien, no reconocerla no disminuye la fiebre ni calma la preocupación de los enfermos y sus familiares. Todo lo contrario. Pueden ponerle nombre al dengue o esconderlo en galimatías como “fiebre, dolores en las articulaciones y erupción en la piel”, pero eso no espanta el riesgo; no nos ayuda a olvidar que al llegar julio y agosto él es una presencia inseparable en nuestras vidas.
Lo que es cierto es que siempre estaremos a la espera de confirmar estas informaciones con lo que deben y pueden decir las autoridades de salud cubana, que casi siempre son mudas y sordas, cuando les convienen.
Foto : Fumigando en La Habana.

sábado, julio 04, 2009

El boletín de epidemias.

Por: Dr. Rafael Muci Mendoza
Muchos cubanos nunca se enteraron de que su penuria era trasunto de hambre
A inicios de la década noventa gracias a la propaganda, Cuba trocaba en utopía su triste realidad: mar de felicidad con tiburones. Los mejores indicadores de salud del mundo, alimento seguro para todos, cero analfabetas. En 1993, durante la 46ª Asamblea de la OMS en Ginebra, Jorge Antelo, viceministro de salud pidió, lastimero, ayuda para resolver el laberíntico misterio: el hambre vuelta ceguera. Luego "renunció". La Revolución corría peligro; los militares desplazaron a los médicos, tomaron el comando y sin muchas luces, forjaron el virus del imperio. Ninguno de la nomenklatura enfermó, el maná caía para ellos; la capa social más baja y sin conciencia de clase, el lumpenproletariat, pagó los lujos del dictador: 50 mil ciegos. Prensa libre: La mayoría de los cubanos nunca se enteró de que su penuria era trasunto de hambre.
Venezuela, julio 2008: El Boletín Epidemiológico Semanal, creado en 1938 por un médico de avanzada, Dr. Darío Curiel S., desaparece por orden militar. Allí cualquier profesional podía conocer de las epidemias en actividad, aprender sus comportamientos y su tratamiento, y más, nutrirse de medulosas revisiones. Yo la recibía por correo y más tarde, pasé a consultarla en la Internet. Como en Cuba, al pasar la salud a mano de un militar, la verdad de todos devino en secreto de Estado, espesa oscurana... Patria, socialismo y muerte a la inteligencia. En medio de la renta petrolera tenemos un "período especial" como el insular y hambre por decreto, heraldos de insalubridad.
Cuando es vox populi en el mundo y la presión muy grande, tres casos de Influenza A, H1N1 cantan la victoria, irrisión de la multitud. Ministro militar, reponga el Boletín, ¡la epidemia no es suya, es de todos los venezolanos!
Foto: David Vela. Los muertos de las epidemias.