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martes, octubre 20, 2026

LA ASAMBLEA MÉDICA NACIONAL DE DICIEMBRE DE 1959 EN SANTIAGO DE CUBA

 Introducción

El presente texto constituye un fragmento histórico clave extraído de la obra El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro Comunista (1974), escrita por E. Amado Ledo y publicada en Caracas por Hildo Folgar. En esta sección se relatan los sucesos en torno a la trascendental Asamblea Médica Nacional celebrada en diciembre de 1959 en Santiago de Cuba. A través del testimonio directo, el autor expone la tensión política, las presiones, las tácticas de coerción y los intentos de desestabilización impulsados por sectores afines al régimen en un momento crucial para la autonomía y el destino del gremio médico cubano.

  

CAPÍTULO IV

LA ASAMBLEA MÉDICA NACIONAL DE DICIEMBRE DE 1959 EN SANTIAGO DE CUBA

Bajo ominosas nubes de tormenta convocó el Comité Ejecutivo del Colegio Médico Nacional a la que iba a ser la última Asamblea Médica Nacional democráticamente electa, pese a todo, en Santiago de Cuba en diciembre de 1959.

   Habían, pese a todas las coerciones a través de toda Cuba, elegido mayoritariamente los médicos cubanos a los delegados de los partidos médicos coaligados "Acción Inmediata" y "Unidad Federativa" para representarlos en el magno acontecimiento anual de los médicos cubanos. No por ello dejábamos de estar intensamente preocupados los dirigentes colegiales, dadas las tácticas de coerción que habían ya mostrado, durante las elecciones municipales para elegir sus delegados, los amanuenses del régimen que ya empezaba a enseñar sus entrañas comunistas.

   El Comité Ejecutivo del Colegio Médico Nacional había rentado el moderno tren de pasajeros "Fiat" que hacía diariamente el recorrido Habana-Santiago de Cuba para asegurar la asistencia de la mayor cantidad posible de delegados a la Asamblea.   Conscientes de los graves momentos que vivía el Colegio Médico Nacional de Cuba, respondieron los delegados cubanos en magnífica forma. Ya desde La Habana el gran contingente de los delegados electos por los partidos coaligados daba a los médicos democráticos una mayoría. A estos se iban sumando los delegados de los demás Colegios Médicos Municipales electos por los partidos "Acción Inmediata" y "Unidad Federativa". Esto aseguraba una aplastante mayoría frente a las fuerzas de los médicos comunistas y de los oportunistas de toda clase que pretendían apoderarse de los destinos del Colegio Médico Nacional bajo la pantomima del "Partido Médico de la Revolución" para luego entregarlo en manos del castro-comunismo.

   Ya se hacía evidente durante la travesía hacia Santiago de Cuba que si los comunistas no habían reparado en ejercer todo el poder que les daba el controlar el gobierno revolucionario y sus posiciones militares dentro del mismo, mucho menos iban a dejar de hacerlo en la Asamblea de Santiago de Cuba. Desde que partió el tren de La Habana empezaron las coerciones de todas clases. Desde la amenaza de cesantear en sus cargos públicos a los delegados de nuestros partidos, pasando por la de trasladarlos de sus cargos, hasta la de enviarlos a la cárcel si mantenían su lealtad a los partidos a que pertenecían y cuyos miembros los habían elegido para representarlos en Santiago de Cuba.

   

Aspectos de la Asamblea

Pese a todo abrió sus sesiones la Asamblea Médica Nacional de Santiago de Cuba, el sábado 20 de diciembre, como era habitual a las diez de la mañana, con una amplia mayoría de delegados de los partidos coaligados "Acción Inmediata" y "Unidad Federativa". Se cumplieron, durante la mañana, los trámites reglamentarios de apertura oficial de la Asamblea, y de reconocimiento de credenciales de los delegados de todos los partidos médicos.

   Estaba la tarde destinada a la lectura de los informes del secretario general del Colegio Médico Nacional y de las distintas comisiones del Comité Ejecutivo sobre sus gestiones respectivas durante el año que finalizaba. Me tocó el honor como Primer Vice-Secretario del Comité Ejecutivo de rendir el primer informe del secretariado del Colegio Médico Nacional.

Club San Carlos de Santiago de Cuba

  Comenzaban los comandantes médicos vestidos de pleno uniforme militar con pistola al cinto y todo, a ejercer presión psicológica, sobre los delegados médicos a la Asamblea que se inauguró con un quorum completo en los amplios salones del Club San Carlos de Santiago de Cuba. Contribuían a crear tumulto con sus gritos y protestas sus acólitos comunistas tratando de interrumpir por todos los medios el normal desarrollo parlamentario de la Asamblea.

  Recuerdo que con dificultad y haciendo un esfuerzo máximo pude hacerme escuchar de los delegados al leer el informe de la Secretaría General que fue aprobado por abrumadora mayoría, pese a las obstrucciones de toda clase ejercida, por los comunistas. Empezaban a usar a la letra las conocidas tácticas leninistas de obstruir por gritos, interrupciones y uso de la fuerza física, el normal desarrollo de los procesos parlamentarios.

   Iniciada la sesión de la tarde se hizo mucho más evidente que esa sería la táctica que emplearían en el resto de lo que quedaba de la Asamblea Médica Nacional. No tardaron en presentar una moción de desconfianza contra el doctor Augusto Fernández Conde en su función como presidente de la delegación del Colegio Médico Nacional ante el Seguro del Médico. Era previsible que así lo harían, puesto que el doctor Fernández Conde era la más destacada figura política de los partidos mayoritarios de la clase médica cubana.

 

  Actuación inmaculada del doctor Augusto Fernández Conde

No solamente había el doctor Augusto Fernández Conde sido electo presidente del Colegio Médico Nacional de Cuba en diciembre de 1953 cuando ya se iniciaban los intentos de la dictadura batistiana por cesantear en masa a los médicos del Estado y había librado una victoriosa lucha impidiendo esta primera agresión contra los médicos por la recién instaurada dictadura, sino que durante su período de gobierno se llevaron a cabo las arduas negociaciones con los delegados de los médicos pensionados y de los representantes del gobierno dentro del Seguro del Médico para la financiación, apertura del concurso en construcción del edificio que conjuntamente levantaron posteriormente el Colegio Médico Nacional, el Colegio Médico Municipal de La Habana y el Directorio del Seguro del Médico para sus respectivos organismos directores.

   Joya arquitectónica de veinte y dos pisos de altura, que vino a ocupar los terrenos de la esquina de las calles 23 y N, en el sector conocido por la Rampa. Este edificio no solamente vendría a ubicar a las tres instituciones médicas, sino que con sus magníficos salones de conferencias y anfiteatros para actos científicos, llegaría a ser uno de los más bellos monumentos arquitectónicos de aquella afamada vía de nuestra querida Habana y legítimo orgullo de los médicos cubanos.

Durante la presidencia del doctor Augusto Fernández Conde de además se había inaugurado y puesto en funcionamiento el Consejo de Medicamentos, Alimentos y Cosméticos destinados a la supervisión y control de los productos elaborados en Cuba o importados desde el exterior para garantizar su pureza y efectividad, para la protección de la salud del pueblo de Cuba.

  Fue en este período también durante el cual se constituyó la Comisión del Puesto Doble, Médicos e Industrias y Medicina Escolar y del Deporte que llevó a cabo una labor ingente en concluir el Censo Médico de Cuba, y dar cumplimiento a los acuerdos asamblearios del Puesto Doble. También durante esta época se incrementaron las actividades de la Comisión de Perfeccionamiento Médico y se constituyeron, en colaboración con la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana, las Comisiones de Especialidades Médicas semejantes a los "Boards" de Especialidades de los Estados Unidos.

   Tuvo lugar en este período la inauguración de multitud de edificios de los Colegios Médicos Municipales a través de toda Cuba, incluyendo los de Pinar del Río, San Antonio de Los Baños, Cienfuegos, Sagua la Grande, Florida, Nuevitas, Victoria de las Tunas, Puerto Padre, Holguín, Mayarí, Manzanillo, Santiago de Cuba y Guantánamo.

   La vertical conducta del doctor Augusto Fernández Conde frente a la dictadura batistiana era bien conocida de todos. Su inteligente participación en la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial que se celebró en Estambul, Turquía, en septiembre de 1957, logró que esta organización mundial de los médicos acordara dirigirse a la Sección de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y a la Cruz Internacional demandando protección para los médicos cubanos en su ejercicio profesional a tenor de los acuerdos internacionales, protestando de la violación de los derechos humanos en Cuba por la dictadura batistiana y pidiendo se enviara a la Isla una comisión internacional investigadora formada por médicos y abogados, gestión que...   continúa

Como citar este documento:

Amado Ledo, E. (1974). El Colegio Médico Nacional de Cuba y la Revolución Castro Comunista (Primera Edición, pp. 69–71). Hildo Folgar.

Santiago de Cuba, diciembre de 1959. 

El histórico Club San Carlos y el Hotel Casa Granda fueron escenario de la Asamblea Médica Nacional, un encuentro que reunió a profesionales de todo el país en un momento de profundas transformaciones. Esta imagen recupera el ambiente urbano y elegante de la ciudad en los últimos años de la República, cuando la vida institucional aún conservaba su ritmo propio y su dignidad.