Por: Eloy A González
La situación histórica que vive Cuba
es excepcional, y como toda circunstancia extraordinaria o dramática en la
historia de este país, contiene los elementos de la disolución consciente y el
resentimiento. No olvidemos que se dice de los cubanos que "bebemos de
una misma copa la alegría y la amargura". A veces incluso las
combinamos o, lo peor de todo, con un escenario triste y una dedicación al
relajo; la alegría resulta ser lamentable.
Suenan tambores de guerra, la tan anunciada
y pieza arrojadiza de la dictadura: “la invasión de los americanos”, se
hace casi real y de ser así, mueve a más cordura y menos desparpajo. Es posible
que una medida por parte de la administración estadounidense actual termine con
la dictadura que lleva 67 años en el poder y se aplique la regla del guanajo en
el gallinero: "La vida es un carajo, en forma de gallinero. Que los que
suben primero se cagan en los de abajo. Más si subiera un guanajo de peso no
muy ligero, puede que se rompa el gajo y se vayan pal' carajo, los que subieron
primero".
Después de lo ocurrido en Venezuela
con la extracción o aducción, que uso ambos términos , porque eso de extracción
me recuerda al dentista; todo cambio, hasta la forma de ver la guerra y los
conflictos en general. Desde luego que en Cuba no hay que hacer una extracción
, porque no hay nada que extraer; ni aun el vejestorio del hermanísimo, porque
no tiene sentido o no hace sentido.
Dicen que los cubanos intuyen las
soluciones aún antes de conocer los problemas. De ahí que para ellos "nunca
hay problema”, lo que nos lleva a un error tras otro. Agregan que no renunciamos
a las ilusiones pero tampoco aprendemos de las desilusiones. Es entonces que
nos queda aquello del que “no cojas lucha que son cien años”, “acuérdate que
los malos duermen bien”, o más reciente , eso de que “ hay que estar
arriba de la bola” cuando estamos cayendo de ella sin pensar en nada. Finalmente,
la sentencia que tanto nos ha acompañado y adormecido: “esto no hay quien
lo tuve pero tampoco quién lo arregle”.
Menciono todo esto porque estoy
inmerso en una realidad que abarca, desde portaaviones y acorazados hasta
drones y aviones de espionaje; merodeando cerca o sobre Cuba. Mientras tanto,
en Cuba la gente sigue atravesando penurias, represiones, conga y diversión.
Nos preguntamos cómo es posible esto.
Una de las dedicaciones de los que se
burlan, que son muchos, es tomarla con los milicianos o soldados y la técnica
militar con que cuenta el régimen para enfrentar a la posible invasión del
ejercito norteamericano. Hay buena cosecha de memes, si ese ingenio de las
redes tan novedosos e incisivo.
He recordado los primeros meses del triunfo
de la Revolución en el 1959, cuando la fiebre militarista saturaba la sociedad.
Todos queríamos ser soldados, alzados, miembros del ejército rebelde; pero el
problema era que, por lo escaso de la contienda, ya había terminado; solo
estaban los vencedores y todo el pueblo embriagado por la vitoria.
En mi pueblo se hizo una milicia de
jóvenes y adolescentes que formábamos fila en la calle principal y marchábamos
una y otra vez cuando caía la tarde. Un dos , tres cuatro …, repetíamos
a la voz del improvisado jefe de pelotón que no era otro que un primo mío, tan
dispuesto para la guerra que ya había terminado. Y seguíamos…, un , dos,
tres y cuatro; hasta que un guajiro de paso por el pueblo grito desde el
portal de la tienda de Cristina; “ Un , dos , tres, cuatro…, comiendo
mierda y rompiendo zapato”. El mensaje me llegó, ahí mismo rompí filas,
creo que desde ese día rompí filas con la Revolución.
Eran tiempos de sublimación de la
gesta libertadora, pero también de jolgorio y destemplanza. Abundaba las congas
y los estribillos pegajosos, pero que llevaban un mensaje. En la secundaria de
Zulueta cantábamos aquello de : Fifita miliciana / por la mañanita Fifita
me llama/ por la mañanita Fifita me llama/ me da la lechita y me levanta de la
cama/…. En la radio escuchábamos este otro: "Uno, ser miliciano. Dos, tener el fusil
en la mano. Tres, estar preparado, para cuando vengan los americanos".
Según aseguran, esa cita es parte de
la letra de "Los milicianos" (también llamada "El
miliciano" o "El rifle"), una canción satírica que se
hizo famosa en los años sesenta. La letra es una obra musical de protesta que
utiliza la ironía para hablar sobre la preparación frente a una potencial invasión
extranjera. Con un matiz irónico, la canción presenta el entrenamiento de
campesinos y de gente común enfocados en proteger la soberanía nacional ante el
intervencionismo estadounidense. No me parece, esa canción no la he encontrado,
sin embargo si he encontrado una canción titulada: “En las milicias” de Armando Rodríguez interpretada por
Armando Tavera y su conjunto (1960).
Dice la canción: Atención Pelotón/
presenten armas/ , descansen armas para cantar/. De ser
así los soldados deben ser cuidadosos no sea que “canten el manisero”. Sigue
diciendo la lírica de la pieza musical: “Que quieren los cubanos/ Patria pero
sin amo/que es lo que quiere el/ en Cuba manda Fidel/. [escucharla en el video
que acompaña este articulo] 👇👂
Es así que, llegamos al punto donde
estamos. De tanto pedir una “Patria pero sin amos” , no
endilgaron una tiranía por más de seis décadas, para que no nos quedara ninguna
dudad de que: “en Cuba, manda Fidel”.
24 de mayo de 2026
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