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miércoles, enero 18, 2017

Un médico cubano en Nueva York atiende a Donald Trump

Un médico cubano se va a los EEUU. Como no puede ejercer legalmente su profesión, monta un negocio en el centro de New York y pone un letrero que dice: "Le curamos cualquier enfermedad por $20, garantizado. Si no podemos, le damos a Ud. $100".
Por ahí pasaba Donald Trump, ve la oportunidad de ganar $100 y entra a la Clínica.
Trump: "Perdí mi sentido del gusto." Le dice al médico cubano.
El Médico cubano "Enfermera, tráigame la medicina de la caja #22 y ponga tres gotas en la lengua del Señor"
Trump: "Ugh ¡Qué asco! Esto es mierda"
El Médico: “Felicidades, ha recuperado su gusto. Deme $20"
Trump se va molesto, y vuelve una semana después, determinado a recuperar su plata.
Trump: "Perdí la memoria, no puedo recordar nada."
El Médico "Enfermera, tráigame la medicina de la caja #22..."
Trump: " ¡No joda, esa cosa es mierda, me lo diste la semana pasada!"
El Médico "Felicidades, ha recuperado su memoria. Deme $20"
Trump se va aún más molesto y vuelve una semana después, determinado a recuperar su plata.
Trump: "He perdido la calidad de mi visión, todo lo veo borroso, no puedo distinguir ningún detalle y los lentes no me ayudan"
El Médico: "Mi viejo... para eso no tenemos medicina, aquí tiene un billete de $100"
Trump: "Tu sí eres vivo cubano, esto es un billete de $10"
El Médico: "Felicidades, ha recuperado su visión. Deme $ 20"  

¡No hay forma de joder a un cubano...! 

sábado, junio 01, 2013

Lo que sucede cuando visitamos al médico en los Estados Unidos.

EL DOCTOR EN U.S.A.
Lo primero que me molesta es que en la consulta del doctor siempre nos recibe una joven y bonita muchacha -neófita en la materia- que pregunta: "¿Qué le sucede?" y ahí, aunque tenga un simple catarro y para que la próxima vez no vuelva a preguntarme le exagero y le miento: "Tengo una inflamación en el frenillo del pene debido a que siendo un niño el veterinario no quiso hacerme la circuncisión , además he notado que tengo un testículo más grande que el otro ¿usted me revisa eso antes o espero que el médico le dé un vistazo"...
Para comenzar tengo que decirles que los médicos allá en Güines me mal acostumbraron y me mal criaron tanto que NUNCA PUEDO ACEPTAR CON BENEPLÁCITO A SUS HOMÓLOGOS EN ESTE PAÍS. Allá yo tenía un catarro, fiebre y tos y el médico venía a mi casa,  me chequeaba, me ponía una penicilina, me daba unas cuantas pastillas, cobraba dos pesos y me despedía con inmenso cariño y una sonrisa en su cara. Le decía a mi madre: “Ana, hágale una sopa de pollo al niño” y mi papá tenía la gentileza de cargarle su maletín hasta el carro.
Aquí  con fiebre de 102  tengo que levantarme e irme al doctor. Si es un fin de semana hay que esperar hasta al lunes, o ir a EMERGENCIA, y eso no se lo recomiendo ni al peor de mis enemigos.
Llego a la consulta del Doctor y aquello está lleno de enfermos. Inmediatamente me parece que yo estoy mejor que todos los presentes y que seguramente me “van a pegar lo que ellos tienen”.
Esta vez me recibe otra  muchacha  que luce un poco amargada y eso lo acepto mejor porque ¿Cómo no va a estar molesta, la pobre, rodeada el día entero por personas quejándose? Además, como yo me siento mal tampoco me gustaría ver a la recepcionista riéndose y contenta de la vida.
Como esta es otra empleada me pregunta “¿Qué le pasa?” En primer lugar me parece obvio lo que me pasa, estornudando y sonándome la nariz a cada instante, y en segundo ya les dije que me cae como una patada tener que explicarle a nadie que no sea el médico lo que me sucede. Por lo tanto, le digo de mala gana "Creo que tengo  una tuberculosis extremadamente contagiosa" y la muchacha sin inmutarse me dice: “Tome asiento”. Me cobra el deducible y esto es adicional a lo que paga mi seguro.
Antes de sentarme cojo una revista. Total ya por experiencia sé que no voy a leer nada. Me es imposible concentrarme en la revista con el desespero que me entra por acabar de ver al médico e irme a acostar tranquilo en mi casa. Además los magazines que tienen ahí son una basura y me perturba la idea de que “deben  tener 20 mil microbios de los pacientes que han tocado esas revistas antes que yo”...
Después de una hora una enfermera casi grita: “¡Esteban Fernández!” y  ya estoy seguro de que voy a ver inmediatamente al médico. Pero de eso nada, me meten solo en alma en un cuartito más chiquito.
Ahí descubro que además de catarro yo padezco de ansiedad, de claustrofobia, de paranoia, de terror a la soledad y de delirium tremens. En ese momento traigo a mi mente a Eddy Carreras, a Gerardito González, a René Cruz, a Armando Valladares, a Eusebio Peñalver, y a cuanto ex preso político yo recuerdo para poder decirme: Compadre, si estos patriotas estuvieron un montón de años encerrados en las cárceles castristas ¿por qué tú no puedes estar aquí media hora?
De pronto, entra el doctor, parece que está apurado, me toma la presión (que no tiene nada que ver con el muermo que yo tengo) me pone el termómetro en la boca, me dice: “Ahora tienes un poco de fiebre". Me receta un montón de antibióticos que yo sé me van a desbaratar el estómago.  Le pregunto: “Doctor ¿me puede poner una inyección mejor?”. Tajante me responde: “No señor, tome mucho líquido y vuelva el próximo lunes y  si sigue con malestares  te hacemos exámenes de sangre, radiografías y entonces te refiero a un especialista”...
Y me parece como que el galeno tiene más claustrofobia que yo porque solo estuvo tres minutos en el cuartito conmigo. Al salir de la farmacia me doy cuenta que, entre el médico y las medicinas, he gastado más que una vez que fui  a Las Vegas a ver a Elvis Presley.
Recibido por correo electrónico.

domingo, noviembre 15, 2009

Desde Argentina indagando por Escozul y un paciente desde Puerto Rico pide información.


Los que leen estas páginas puedan enviar a la persona, si así lo desean, un mensaje de aliento y esperanzas que puedan ayudarlos o incluso solo mostrarle una actitud de compasión muchas veces tan necesarias.
Buenos días, soy de Argentina Capital Federal y tengo una niña adolescente que tiene cáncer en su cerebro está con quimioterapia, tuvo varias operaciones y su mamá mi amiga de toda la vida está tratando de conseguir el Escosul y como adquirirlo en nuestro país. Por favor si Uds. nos pudieran ayudar al respecto y darnos una pronta respuesta se los agradecemos.
Ya que en Cuba se la dan pero debe ir personalmente y realmente se nos hace muy oneroso el viaje y demás.
Muchas, pero muchas gracias…,
Este paciente pide información en relación con un problema de la visión:
Fui operado de Glaucoma en el 1983 ya que había perdido la visión del ojo izquierdo y ahora luego de estar bien este tiempo vuelve la presión del ojo a subir y me estoy quedando ciego por favor necesito información para saber si hay alguna forma de corregir este problema,
…, gradecido muy agradecido,
Camuy, Puerto Rico. Incluye un número telefónico que no publicamos.
Siempre que sea posible mantendremos en reserva la identidad de la persona o del paciente. Puede consultarse a través de nuestro correo electrónico.

miércoles, noviembre 04, 2009

Una paciente con Artritis Reumatoide. ¿Puede Usted ayudar?


Soy una mujer mexicana de 60 años que comenzó con Artritis Reumatoide hace aproximadamente un año. Todo sucedió después de casi un año anterior que padecí un estrés tremendo por fuertes problemas familiares. En mi familia no ha habido antecedentes de Artritis. He buscado tratamientos aquí en la ciudad (Vivo en Monterrey, N. L., México) pero solo me recetan los que contienen "corticoides", y la verdad es que no confío en ellos por las consecuencias que trae consigo.
Hace aprox. 6 meses mis dolores eran en: manos, muñecas, hombros, codos, pies, rodillas, pero poco a poco disminuyeron (claro que consumí productos naturales Omnilife un tiempo) y tal vez por eso es que ahora los dolores SOLO LOS TENGO EN MUÑECAS Y MANOS. Pero son intensos.
Desafortunadamente he recurrido a una cápsula que se llama Artridol porque no logro soportarlos, el consumo de dicho medicamento me ha provocado: aumento de peso, verrugas en el cuerpo, calambres en los pies y pantorrillas (mismos que no padecía), un dolor intenso por gastritis, inflamación del vientre etc. Llevo cuatro cajas de 20 caps. C/u y he comenzado con la 5a. caja.
Por tal motivo es que escribo para ver si ustedes tienen una mejor opción. Agradeceré infinitamente su respuesta.
De antemano, muchas gracias.
Octubre 30 de 2009
Siempre que sea posible mantendremos en reserva la identidad de la persona o del paciente. Puede consultarse a través de nuestro correo electrónico.

jueves, octubre 29, 2009

Cara a cara con el Médico.


Esta usted en la consulta con su Médico, este puede ser su médico primario o algún especialista. Lo cierto es que superado las eventos a los cuales me referí en las notas anteriores, es el momento realmente de la consulta médica y es consistente que usted aproveche al máximo el tiempo en que ambos van a interrelacionar.
Cuando usted hable con el médico sea sincero y no omita ningún detalle que pueda ser de utilidad en el diagnóstico y ulterior tratamiento. Siempre que se le pida, dígale al médico toda la información de las enfermedades que han concurrido en su familia, es decir todos los antecedentes y explíquele de manera detallada todo lo que usted se siente. Mantenga un orden en relación al tiempo y secuencia en que han aparecido los síntomas y las características de estos. Hable sin temor y no sienta que está usted presionado por el tiempo. Siempre describa lo mejor posible lo que usted se siente.
Hágale al médico todas las preguntas y que este le responda: ¿Qué opina usted que me ha ocurrido?, ¿Qué debo hacer ahora doctor? Son algunas de las preguntas que puede hacer. Pídale al médico que le repita lo que no ha comprendido y si es necesario hacerle pruebas o exámenes asegúrese de comprender que son y para que los necesita .
Conviene que usted agregue alguna otra información que puede ser de utilidad para el médico. Ya este tiene toda la información en sus records médicos o historias clínicas, sin embargo datos sobre su estilo de vida, situación económica o marital, para poner algunos ejemplos, pueden ser necesarios para que el médico pueda ayudarle.
Cuando hable con su médico trate de que este use un lenguaje común para poderle explicar sus situación, ocurre que muchas personas tienen información de sus síntomas y enfermedades, si es así hágale saber al médico que usted está familiarizado con los términos médicos, pero no sea tan pretensioso que quiera mostrar que sabe más que el médico.
Siempre que sea posible no se vaya de la consulta sin averiguar lo relacionado a su seguro médico y si este cubre lo que el médico recomienda. Pregunte si necesita la aprobación por escrito de su compañía de seguros o una remisión. Si no pueden responder estas preguntas en el consultorio de su médico, llame a su compañía de seguros para informarse.
Al final de la consulta llega el momento en que el médico le dirá que debe usted hacer por su salud. En este punto conviene que usted este seguro de que va a seguir las indicaciones del médico y que estas son la mejor opción para usted. Tome los medicamentos como su médico le ha indicado y siga las instrucciones sobre dieta, ejercicios o cambios en su estilo de vida. Si su médico le ha indicado algún procedimiento esté seguro de donde cómo y cuando se hará estos procedimientos y que espera de ellos. De esto depende de cuándo y para qué, usted y su doctor tendrán más información; la que le proporciona los resultados de los exámenes y pruebas de diagnóstico.
Su médico le ha indicado que debe usar algunos medicamentos, tal vez uno o varios. Puede que estos medicamentos están indicados porque ya el médico sabe lo que usted tiene o trata de controlar uno o varios síntomas hasta que complete el diagnóstico. Conviene que usted le haga todas las preguntas sobre los medicamentos que le han indicado, estas son las preguntas:
• ¿Cuál es la marca y el nombre genérico?
• ¿Existe otra opción menos cara?
• ¿Qué síntomas tratará?
• ¿Cuánto tiempo deberá tomarlo?
• ¿A qué horas del día?
• ¿Qué sucede si usted se olvida de tomar una dosis?
• ¿Puede comer y beber cualquier cosa mientras esté bajo este tratamiento?
• ¿Se toma con comida?
• ¿Existen efectos secundarios?
• ¿Necesitará otra receta para llegar a terminar el tratamiento?
• ¿Cuándo debería empezar a sentirse mejor?
Antes de salir de la consulta pregunte cuándo y a quién puede usted llamar para hacer más preguntas que puedan surgir, si no entendió algo o aparece alguna reacción al o los medicamentos que se le indicaron.
Si al final de la consulta llega a la conclusión de que le fue difícil comunicarse con el médico porque este no le prestó la debida atención, ni mostró preocupación alguna por sus padecimientos y no le dedicó el tiempo adecuado, en los términos mejores y con mucha decencia; hágaselo saber. El médico no sabrá que usted no está satisfecho si usted no se lo dice, pero además se trata de su salud y en definitiva usted en la mayoría de los casos está pagando por su atención. Si usted no se encuentra cómodo diciendo este tipo de cosas a su médico, quizás sería mejor que se buscase otro. En ocasiones esto es lo mejor.
©2009
* Médico Especialista de I Grado en Oncología, graduado de la Universidad de la Habana y del Instituto Nacional de Oncología respectivamente. Profesor Instructor de Farmacología de la Universidad de la Habana. Fue Asesor Nacional del Colegio Médico Independiente de Cuba. En los últimos tiempos ha trabajado para la Secretaría de Salud del Estado de Tamaulipas en México y como Consultor para Gerson Lehrman Group. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com