jueves, septiembre 26, 2013

El bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba provoca pérdidas millonarias al sistema de salud de la Isla.

El bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba provoca pérdidas millonarias al sistema de salud de la Isla, según estimaciones oficiales que contabilizan esas afectaciones en el último año.
Entre mayo del 2012 y abril del 2013 las pérdidas causadas por el bloqueo a la salud pública cubana se contabilizan en 39 millones de dólares, solo como resultado de la adquisición de medicamentos, instrumental y otros insumos en mercados lejanos, así como por el uso de intermediarios.
La cooperación internacional con el país caribeño también se resiente como resultado de la persecución de Washington contra bancos, firmas y empresas que realizan transacciones con La Habana.
Foto: AIN. El Bloqueo causa muchas dificultades para
 adquirir instrumentos, medicamentos y otros insumos
 para la atención de muchos pacientes.
Así, el Banco Cantonal de Zurich, Suiza, decidió suspender sus operaciones con Cuba, lo cual afectó el derecho de ciudadanos de ese país que por más de 20 años apoyaron proyectos médicos en la lucha contra el cáncer, prevención del sida, entre otras enfermedades, a través de la organización MediCuba-Suisse.
La mano larga del bloqueo estadounidense pone trabas al entrenamiento del personal médico cubano en técnicas contemporáneas de asistencia médica.
Ocurre con los equipos de Tomografía por Emisión de Positrones de la marca Philips.
La mayoría de los equipos de imágenes médicas son controlados o basados en el sistema operativo Windows XP, de 64 bits. Su activación en la Isla no es posible debido al bloqueo.
El Centro Nacional de Genética Médica de Cuba no ha podido adquirir un Analizador Genético, producido exclusivamente por compañías norteamericanas como Applied Biosystems, perteneciente a Life Technologies.
La larga lista incluye al Instituto de Gastroenterología, imposibilitado de disponer de un equipo de radiofrecuencia bipolar. Tal equipamiento es de tecnología estadounidense y comercializada por empresas de ese país que no pueden hacer negocios con Cuba.
El Cardiocentro Pediátrico de La Habana enfrenta serias dificultades para adquirir óxido nítrico, gas fabricado por compañías estadounidenses y europeas.
También el Instituto de Nefrología confronta problemas con la disponibilidad de kits para tipaje tisular HLA, de la firma de origen norteamericano One Lambda, que no autoriza su venta al vecino país.
Los enfermos con VIH/SIDA cubanos están imposibilitados de recibir las combinaciones de antirretrovirales que incluyan el Tenofovir de la firma Gilead. No han podido contar con los medicamentos antivirales kaletra, nelfinavir, ritonavir y Lopi/Rito infantil 80/20 mg.
En su carácter extraterritorial, el cerco incluso se ha impuesto en otros países.
Así ocurrió en un taller del Sistema LabWare-LIMS realizado en Colombia. Allí fueron excluidos especialistas del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología bajo el pretexto de que la empresa norteamericana LabWare, patrocinadora del evento, no podía hacer tratos con la Isla.
Cuba prepara un informe con estas y otras incidencias que, por causa del bloqueo de Estados Unidos, afectan la vida de sus habitantes e incluso a ciudadanos y empresas de otras naciones, que será presentado próximamente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. (PL)