martes, mayo 03, 2011

Prisioneros cubanos denuncian la negativa de las autoridades carcelarias a ofrecer atención médica y las condiciones inhumanas en que permanecen recluidos.

Responsabilizan a las autoridades cubanas por no ofrecer atención médica a prisioneros.
La Habana, Cuba 29 de abril del 20111.―Prisioneros cubanos continúan denunciando las condiciones médicas y de encierro en que permanecen en las cárceles cubanas.
Denuncio las necesidades médicas del prisionero político Luis Manuel Borge Álvarez, natural de Florida, Camagüey pero encarcelado en la cárcel Kilo 8 de Pinar del Río”, dijo en una conversación por teléfono el recluso Yazmani Clemente Martínez Moreno, activista del Partido 30 de noviembre Frank País, una organización opositora al gobierno.
Álvarez sufre hace más de un año de enfermedades estomacales severas; las cuales le han provocado úlcera y duodenitis crónica, producto a la mala alimentación ofrecida en bandeja de aluminio. Esto le provoca muchas llagas a lo largo del tubo digestivo y la boca. Muy incomodas. No tiene la atención adecuada”, acusó.
Agrega que desde hace un año Álvarez fue trasladado del Hospital Nacional para Reclusos (HNR), ubicado en la cárcel Combinado del Este en Ciudad de La Habana para la prisión de Kilo 8. “Desde entonces se encuentra en esas condiciones pero más agravadas pues su historia clínica se extravío en el traslado y debido a eso se le suspendió la dieta que recibía antes, y la atención médica necesaria a pesar de haberla reclamado reiteradamente”.
El activista expresó “Hoy (28 de abril) nuevamente, y una vez más responsabilizo a las autoridades carcelarias y al gobierno cubano si le sucede algo a este reo que no es el único que permanece en esas condiciones”.
Por otra parte el activista Yanira Osoria Hernández, condenado a cadena perpetua denunció “el caso omiso hecho por la justicia cubana ante la enfermedad mental que padece el recluso Juan Carlos Morel Figueroa que se encuentra sancionado a cadena perpetua y cumple condena en el régimen especial de Boniatico que pertenece a la prisión del Boniato en Santiago de Cuba”.
Morel Figueroa, de los 48 años de edad, lleva en prisión 30 años; suficiente tiempo para haberle atrofiado sus neuronas. Ha intentado suicidarse en varias ocasiones. En la actualidad se encuentra viviendo en una celda inhóspita donde pasa casi las 24 horas del día”, explicó Osoria.
Relató que “Morel Figueroa realiza sus necesidades fisiológicas sin quitarse la ropa por lo que anda con mal olor. No se baña, no tiene pertenencia, casi no puede caminar por la operación que se le realizó debido a una trombosis en la pierna derecha. Además de esos problemas padece de una úlcera en el estómago y le supura humor del oído izquierdo”.
Según declaraciones de un militar jefe de esa cárcel, “las autoridades cubanas no le pueden dar una licencia extrapenal a Morel Figueroa porque no tiene ese derecho y tampoco se puede internar en un psiquiátrico ya que ese centro carece de una sala para los sancionados a cadena perpetua”, detalló Osoria.
*Reportera de la Agencia independiente de prensa, Hablemos Press. C. de la Habana, Cuba.