sábado, febrero 02, 2008

Mojado al revés.


Por: Eloy A. González. *
Empacó un par de camisas, un sombrero, Su vocación de aventurero. Seis consejos, siete fotos, mil recuerdos. “Mojado”, Ricardo Arjona.
Esta finalizando el año 2006, y sigue siendo el tiempo riguroso de aburrimiento y enojo. Atrás queda un año precario y desgarrador, como otros tantos que he vivido. Entonces es que me llega un mensaje casi incierto de una propuesta de trabajo en México. Si allí en el Estado de Tamaulipas y para trabajar en mi profesión.
La propuesta de ir a trabajar para la Secretaria de Salud del Estado de Tamaulipas, me sorprende y me alegra. En meses anteriores había escrito un articulo, que algunos de ustedes tal vez leyeron, titulado: En busca del sueño mexicano, en el cual, entre otras cosas afirmaba:
Central Camionera de Matamoros, Tamaulipas
Tan expedito como fue el llegar a estas tierras de promisión como dicen que son los Estados Unidos, es que me puse a mirar al Sur con la esperanza de poder poner en orden el buen hacer de una profesión que fue vida, pero que, de tiempo en tiempo resulta contrariedad.
Si es que ya estábamos en este país que para muchos es añoranzas y sueños, era apropiado el pensar cual era el menor camino a tomar, y considerar con prudente juicio salir de los Estados Unidos para asentarnos en otras tierras de cultura e idioma más propicios. Procurando al noble ejercicio del trabajo y la dedicación para hacer más tolerables la cargas a los más necesitados; tanto como recurrir al trabajo creador para cubrir las elementales exigencias de una vida sin temores.
Había escuchado muchas veces y aún escucho, ese término despectivo: Mojado. ¿Qué significa ésta palabra? Mojado se refiere a aquella persona,- sobre todo mexicanos,- que pasa la frontera Sur de los Estados Unidos con México de forma ilegal. Se relaciona esto con la posibilidad de tener que cruzar en ocasiones nadando o auxiliados con flotadores el Rio Grande, un Rio de más de mil millas de extensión que resulta en una frontera natural ente México y los Estados Unidos. En el Urban Dictionary la palabra se define como: Mexican-American slur for "wetback" or illegal immigrant; y lo asocian a otros términos también en Inglés como: wetback, beaner, mexican, tonk, alien, ewi, frijolero, illegal alien, paisa, tijuanero, wet.Es así que cuando se me propuso ir a México a trabajar, fue desconcertante saber que no tenía toda la documentación en regla para ingresar y trabajar en aquel país. Siendo ciudadano cubano con residencia en los Estados Unidos, no contaba con pasaporte americano o travel document. Tampoco mi pasaporte cubano estaba actualizado y aunque así fuera no me serviría para mucho, tal vez complicaría más la situación. Y es que con la tarjeta de residente (green card) puede usted ingresar al territorio mexicano hasta la frontera, pero no más allá del denominado: Kilómetro 26. Un punto de chequeo obligado localizado a unos 26 Km de la frontera.

Palacio Federal de Ciudad Victoria
sede de la Secretaria de Salud 
Apremiados, las autoridades de Salud del Estado de Tamaulipas, me hicieron saber sus intereses en que ingresara al territorio mexicano lo antes posible; a fin de discutir los términos de mi contrato de trabajo. Teniendo conocimiento de mis limitaciones para llegar hasta la capital del Estado, Ciudad Victoria, contactaron con los funcionarios de la Gobernación del Estado para proporcionar mi ingreso. Unos y otros gestionaron a través del Consulado Norteamericano en Matamoros aparentemente sin éxito. Desde las oficinas legales y de control del Gobernador se comunicaron conmigo para obtener todos los datos y expresarme su interés en que fuera a aquel Estado a trabajar.
La solución no se hizo esperar. Una noche recibo una llamada de los funcionarios del Instituto Nacional de Migración donde me informaban que un oficial estaría esperándome en cualquier punto de entrada de la frontera, - a uno u otro lado-, para llevarme hasta la Capital del Estado.
Fue así que el día 2 de abril del 2007, abordé un Ómnibus que me trasladó, después de un largo viaje de 11 horas, hasta la Terminal de Ómnibus de Matamoros, allí el Licenciado J.V me esperaba con una sonrisa amable, pero nada convincente. El primer “almuerzo mexicano” lo hice en compañía de mi “escolta”, en un pequeño restaurante dentro de la estructura de una casa habitación que me recordaba mucho las “Paladares” cubanas. Una hora después salíamos rumbo a Ciudad Victoria en un viaje que fue un reto a la velocidad y el peligro, con un chofer que manejaba un auto nada confortable mientras desafiaba el tiempo y el camino.
Superado un espacio de novedad y encanto, la sorpresa de las empinadas montañas a los pies de aquella ciudad,-capital y provinciana-, me produjo un efecto agradable y de intemperancia. Los funcionarios se apretujaron en el auto al frente de las oficinas de la Secretaria de Gobernación y en escasos minutos me encontraba sentado en el despacho del Subsecretario de Salud del Estado de Tamaulipas. Fueron escasa mis palabras: “No, no he venido a discutir términos de contrato de trabajo, le dije, vengo a trabajar. Se trata aquí de definir el cuando y donde empiezo a trabajar”.
“No vengo porque puedo, sino porque puedo vengo”

Dos días después comenzaron los problemas, y es que sin documentos no podía empezar a trabajar. Una de las principales funcionarias de la Secretaria de Salud, me dijo, sin apego a la delicadeza que: “yo estaba como un indocumentado”, lo cual era cierto. En realidad me había convertido, en un “mojado al revés”. Había ingresado al territorio mexicano, con las ayuda del INM como indocumentado, y no tenia permiso de trabajo. El término de indocumentado o de mojado, me acompañó como una broma de mal gusto pero que acepte siempre con ese humor, en ocasiones caricaturesco, que caracteriza a los cubanos.
Mojado al revés, sí andando en sentido contario, porque los indocumentados viajan de Sur a Norte por ésta frontera, yo fui en sentido contrario. Fue un viaje que para amigos y familiares resultaba un sin sentido, pero que para mi significaba mucho. Me había desembarazado de la idea de posponer mi tiempo de ser; estaba desafiando un lapso impropio de mi vida y un destino que ya resultaba incierto. Asumía un desafío, sin angustias ni quebrantos.
Mi situación de indocumentado o mojado en México duró tres semanas. Los eventos ocurridos en ese tiempo bien merecen otro artículo. Por los pronto les dejo aquella idea que me acompañó a tomar esa decisión:
Es así que siendo refugiado pensé a fin de que, seria mejor ir hacia el Sur, sobre todo al vecino México a trabajar y establecerme en aquel lugar, ante la proximidad de este país y el conocimiento que ya tenía de él. Habiendo tantos desprovistos de cuidados y ante la incertidumbre de lograr vivir en un país donde los sueños te asaltan en las noches.Y así fue……., más de una vez los sueños me asaltaron en las noches.
*Physician and Freelancer writer. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com . Article published in Panorama Hispanic Newspaper, Fort Worth, TX. , January 19, 2008 .© 2008

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y hablando de medicina cubana, podemos mencionar pues a la comida cubana, tan magica y maravillosa que viene a convertirse en la medicina que muchas veces algunas personas en otros lugares del mundo necesitan.
Existe en La Habana, capital cubana, lugares asombrosos donde los doctores se convierten en Chefs, y sus recetas son caprichos atesorados en la más antigua cocina cubana. Estos son los casos de las Paladares. Una nueva cocina se gesta en Cuba, y su maximo exponente es la paladar "Hurón Azul", donde el eslogan es "El Arte de Comer con Arte". Un local donde el mas minimo detalle encanta, y la hospitalidad y menu conforman una excelente consulta para todo aquel que tenga el alma herida o desee renovarle vida a su corazon. (www.huronazul.info)