lunes, octubre 28, 2013

Las condiciones actuales del Hospital Universitario “Miguel Enríquez” en La Habana, Cuba.

"Llegué al hospital Miguel Enríquez con mi papá, que estaba sufriendo un infarto"- me refiere una persona que pidió omitir su nombre por miedo a las represalias-, "pero en lugar de ingresarlo en cuidados intensivos, lo mandaron para una sala donde están los pacientes cuyos padecimientos no son tan graves. A los pocos minutos de estar allí, le comenzó a faltar el aire. Corrí a avisarle al médico, pero en la sala había un solo balón de oxígeno y lo estaba utilizando otra persona mayor que también tenía falta de aire. Se lo quitaron para ponérselo a mi papá, pero ya era demasiado tarde, había muerto por asfixia".
"Yo estuve allí ingresada"- afirma otra señora que interviene en la conversación-"en la sala 5b cama 5 por un sangramiento digestivo. Estuve una semana y me fui porque no me hacían ninguna prueba para saber de dónde venía la sangre. En el tiempo que estuve allí, me sentí muy mal. Era un cubículo con 6 camas, 3 de hombres y 3 de mujeres. En la cama de mi lado derecho, estaba un hombre que habían recogido de la calle y unos policías lo pusieron allí sin ropa ninguna. Cada vez que se levantaba para ir al baño, las mujeres teníamos que virarnos, para no verlo desnudo. Este señor estaba sangrando por alguna parte y sus sábanas siempre estaban llenas de sangre. Cuando pasaban visita los médicos, nunca se paraban en esa cama. La leche del desayuno se la echaban en un pomo y la bandeja con la comida, se la llevaban como mismo la traían, porque él no se alimentaba. Este señor, del cual nunca se supo ni su nombre, murió dentro de un hospital sin recibir ninguna atención médica."
El Hospital "Miguel Enríquez", en Luyanó, municipio Diez de Octubre, está considerado por la población como uno de los peores hospitales de la capital. Tiene una pésima higiene y la atención médica no es ni regular.
Estos podrían parecer cuentos de terror, pero no es así. A sucesos como estos se arriesgan todos los que entran a un hospital. A la mala atención médica, se le suma la falta de recursos que muchas veces llegan a costar la vida de seres humanos.