lunes, octubre 21, 2013

Estudiante de Medicina en Cuba es expulsado de la Universidad al tratar de crear una organización estudiantil independiente.

En una reunión, profesores y alumnos de la carrera de Medicina pidieron endurecer las pruebas de selección para evitar que 'contrarrevolucionarios' entren a las universidades.
San Miguel Molina Cobas, estudiante de segundo año de Medicina en Santiago de Cuba, fue expulsado esta semana del sistema de Educación Superior después de que intentara crear una organización estudiantil independiente.
Molina, de 20 años de edad, dijo a DIARIO DE CUBA que el pasado 15 de octubre el rectorado de la Facultad #2 de Medicina de Santiago lo citó para comunicarle la decisión. El joven puede apelar ahora ante el ministro de Educación Superior. Pero "no confío en que la medida cambie (…) Me expulsan por un problema netamente político", afirmó.
En la resolución sobre la expulsión "ellos refieren que yo no respeto los principios de la revolución y, por tanto, no tengo derecho a matricular en ninguna carrera universitaria", añadió.
Según el joven, sus problemas comenzaron en noviembre de 2012, cuando decidió afiliarse a la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), la organización opositora con mayor número de miembros en la Isla y mayor número de presos políticos, entre ellos el padre de Molina. “Desde ese momento, comenzaron a vigilarme, a perseguirme y tener en cuenta cada uno de mis pasos", dijo.
El joven dijo que, antes de someterlo a la "comisión disciplinaria" que decidió su expulsión, dirigentes de la escuela y agentes de la policía política "trataron por todos los medios" de que renunciara a su posición política. A juicio de Molina, la Seguridad del Estado y la dirección de la facultad estaban especialmente molestos por su intento de crear, junto a otros cuatro estudiantes, una organización independiente denominada Federación Estudiantil Universitaria Auténtica (FEUA).
La única organización legal que agrupa a los estudiantes de nivel superior en la Isla es la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), controlada por el régimen. El joven, que fue dirigente estudiantil en el preuniversitario, aseguró que con la FEUA pretendía "simplemente, defender los derechos de los estudiantes”. “No es un secreto para nadie que las universidades en Cuba son un desastre desde lo académico hasta lo material. Es muy difícil estudiar acá pues no hay las condiciones, no hay internet, las bibliografías básicas están incompletas, es por eso que creamos la organización", explicó.
Añadió que, además, influyó en su expulsión una grabación que realizó en el Hospital Pediátrico Sur, en la cual mostraba "la crítica situación de ese centro".
Medicina contra política
La FEUA fue presentada el 1 de octubre. Cuatro días después sus integrantes fueron citados a la escuela junto a sus padres para "intimidarlos", dijo Molina. Ese mismo día, la dirección de la Facultad y el Partido Comunista orquestaron una suerte de "linchamiento" público en una reunión en la que participaron los profesores y alumnos del centro.
Un vídeo de esa reunión fue publicado en internet por la periodista oficialista Carmelina Ruiz Pérez. Las autoridades del centro pusieron a los asistentes reportajes de televisoras de Miami que recogían declaraciones de San Miguel Molina sobre el sistema educativo de la Isla.
Las declaraciones del estudiante aparecieron inicialmente en un vídeo de la UNPACU en el que varios jóvenes expresaban incertidumbre sobre su futuro. “Estoy estudiando una carrera que no sé a dónde va, no tengo fe en lo que estoy haciendo (…) No sé cuál será mi futuro, no sé si en algunos años seré 'idóneo' o 'no idóneo', como le llaman aquí a los desempleados", decía Molina. El curso pasado "no tuvo nada de calidad. Lo que se impartió, más que una enseñanza médica, fue una enseñanza política", lamentaba.
Tras las palabras del estudiante se desató en la reunión de la Facultad de Medicina uno de esos episodios destinados al descrédito en los que los participantes emulan para hacer la crítica más dura. Profesores y alumnos arremetieron contra Molina, le recordaron su origen humilde, su raza negra y que su padre está preso.
También pidieron más severidad a la hora de garantizar que la universidad sea "solo para los revolucionarios", expresaron "preocupación" por lo que pudieran pensar los estudiantes extranjeros y llamaron a expulsar a Molina. “Nos preocupa que los jóvenes extranjeros que están aquí, que saben lo que es esta revolución, puedan sentir alguna confusión", dijo una profesora de Filosofía. "Tenemos que cerrar filas, tenemos que ser más enérgicos”. “Un estudiante así no puede estar dentro de nuestra universidad, porque además está reclutando y abriendo filas para darle entrada al enemigo", dijo otra profesora. “Nuestras universidades se hicieron para los revolucionarios. Si tenemos personal que no es revolucionario dentro de nuestras universidades, tiene que salir", afirmó un profesor.
Una estudiante, que reconoció los buenos resultados académicos de Molina, señaló no obstante que "ha tenido el privilegio de estudiar Medicina sin importar su origen social, sin importar que su papá es un preso”. “Esto nos demuestra que tenemos que apretar más en el proceso de selección de los jóvenes que vienen a nuestras universidades", dijo un profesor. Varias de las intervenciones acabaron con vivas al régimen, al Partido Comunista y a los Castro.
En Cuba "no se mide a las personas por su nivel intelectual, sino por su posición política, por eso la cantidad de desastres que hay con los profesionales", declaró Molina a DIARIO DE CUBA.
Aseguró que continuará con su activismo en la UNPACU. "Mi intención siempre ha sido hacerme médico y no voy a poder en esta tierra porque este sistema totalitario no me va a permitir abrirme paso en el plano profesional", criticó. “Ese es uno de los motivos por el que la juventud está tan decepcionada en Cuba, por lo que el nivel de violencia asciende constantemente y por lo que hay tantas prisiones abarrotadas de jóvenes con la vida hecha pedazos", lamentó.