sábado, abril 13, 2013

Todos los médicos del Presidente.


El  5 de marzo del 2013  Hugo Chávez Frías  muere a las 16.25 hora local (20.55 GMT) según informó el vicepresidente Nicolás Maduro. Con esta noticia terminaba la vida de un líder controversial que en los dos últimos años había sufrido una prolongada enfermedad que acabo con su vida. Se supone que al morir los misterios que rodearon a este líder y su enfermedad se harían públicos pero no fue ni ha sido así. El propio Vicepresidente que anunciaba su muerte, horas antes ese mismo día, sugería que la enfermedad que padecía el mandatario venezolano  pudo ser "inoculada" por sus "enemigos históricos". Lejos de superar el secretismo que marco la enfermedad del Presidente ante la realidad de la muerte, esta alcanza categoría  de  conspiración internacional, que los políticos venezolanos hoy en el poder afirman que investigaran.
Desde la aparición de los primeros síntomas que aquejaba al presidente Hugo Chávez Frías, alrededor de su persona y en relación a la enfermedad se creó un escenario de estricto sigilo que  se mantiene hasta hoy. Todo fue silencio, todo se hizo secreto. Se impuso una discreción colectiva.
En la imágen se muestra al mandatario leyendo el diario Granma en su edición del 14 de febrero de 2013, acompañado por sus dos hijas, María Gabriela y Rosa Virginia, que se encuentran en La Habana acompañándolo en su proceso de recuperación.Esto tres semanas antes de la fecha del anuncio oficial de su muerte.

Fue y ha sido un secreto cuando y donde se hizo el diagnostico presuntivo de enfermedad y quienes le atendieron. No se sabe aún cual fue el diagnóstico de certeza, los procedimientos diagnósticos que se emplearon y el tipo histopatológico del cáncer, que en un principio, se calificó como un ‘absceso pélvico”. Se habló una y otra vez de un tumor sin especificarse grado de malignidad y solo se emplea el término de Cáncer cuando el propio mandatario hace declaraciones públicas el 30 de junio del 2011; esto ocurre 20 días después de la primera (¿o tal vez segunda?) operación realizada en Cuba.
En ese momento se habla de un cáncer localizado y tratado con éxito mediante cirugía sin que hubiera enfermedad por extensión o a distancia. No se sabe cuál fue el estadio clínico de la enfermedad al inicio y cuando esta recidiva; ni los datos relativos a la Clasificación TNM (Sistema TNM del American Joint Committee on Cancer, AJCC) y el consecuente agrupamiento por estadio si se trataba de un sarcoma y el grado (G) que determina la probabilidad de propagación. Por ultimo nada se sabe de los procedimientos quirúrgicos manejados, si se utilizó o no Radioterapia. Se asegura, eso sí, que recibió tratamiento con quimioterapia antitumoral pero nada se sabe de los esquemas empleados y la respuesta a estos. Se usó la oxigenación hiperbárica sin que se argumente por qué y cuan beneficioso fue este procedimiento.
Mantener oculta las características y evolución de la enfermedad de Hugo Chávez, fue una decisión que todas las partes implicadas  consideraron casi de inmediato en que se hizo el diagnóstico; y es obvio que respondía a intereses políticos muy bien definidos. La confusión y manipulación mediática que podía producirse en nada ayudaba al régimen y podía poner en peligro las aspiraciones reeleccionistas de cara a la contienda electoral del 2012. Se asegura entre otras cosas, que la decisión de atenderse en Cuba y no en Venezuela afectaba la imagen de la medicina venezolana y ponía en riesgo al propio mandatario que bien podía atenderse en otras instituciones en el exterior y no precisamente en Cuba; en qué medida pudo afectar el manejo del paciente en La Habana esta cerrazón de información es algo que no merece considerarse.
Lo cierto es que había que guardar un silencio absoluto en relación con la enfermedad del presidente Hugo Chávez, era y es lo correcto para los políticos tanto en Cuba como en Venezuela y eso fue lo que se hizo. Parte del secreto tan bien guardado en La Habana fue quien o quienes conformaron el equipo médico que atendió al presidente ya fallecido. Esta incógnita ha sido en parte desvelada cuando el gobierno venezolano mediante decreto 9419, firmado por el presidente encargado Nicolás Maduro y publicado en la Gaceta Oficial número 40130, divulgada 19 de marzo 2013 donde anunciaba el otorgamiento de la  condecoración  de  la Orden Libertadores y Libertadoras de Venezuela en su Primera Clase Espada a los miembros del equipo de médicos y enfermeros cubanos que atendieron al presidente Hugo Chaves, durante su estancia en Cuba:
Los médicos Roberto Castellano Gutiérrez, Jorge González Pérez, Ibrahim Fernández Rodríguez (¿coronel Ibrahim Rodríguez Rodríguez?), José I. Fernández Cuestas, y los licenciados Midiala Rodríguez Calvo, Laura Hernández Vidal y Pedro Águila Griñán. Existen algunas imprecisiones en los apellidos y  no existe mucha información en la red sobre el desempeño profesional y académico de estos especialistas lo que no les resta mérito alguno. 
Puedo afirmar que estos son algunos de los especialistas que atendieron a Hugo Chávez pero no son todos los médicos que le atendieron; me refiero a médicos cubanos que llevaron todo el manejo de la enfermedad desde que esta fue diagnosticada hasta su muerte del paciente- presidente.
Se ha especulado sobre la participación de otros médicos en la atención del mandatario venezolano. Si se revisa de forma cuidadosa la información que fue apareciendo, en algunos momentos se llegó a afirmar que otros especialistas participaron en la toma de decisiones y en el tratamiento de Hugo Chávez. De manera insistente se aseguró que dos especialistas venezolanos radicados en los Estados Unidos participaban en la toma de decisiones. De igual forma especialistas brasileños, españoles y rusos aparecen en las informaciones sin que se tengan datos precisos de quienes eran y cual era sus categorías profesionales. Es de interés el preguntase si realmente participaron otros especialistas no cubanos en las decisiones para tratar al presidente Hugo Chávez Frías.
Dr. Salvador Navarrete
En lógico suponer que antes de enfermar Hugo Chávez en mayo del 2011 este contaba con un grupo de médicos venezolanos que formaban un equipo de atención directamente vinculado al Palacio de Miraflores, sede del gobierno. Parte de esta información se hizo pública cuando un médico venezolano, el cirujano Salvador Navarrete, quien integró este equipo, hizo declaraciones a una revista mexicana (M Semanal); aun cuando en ese momento no atendía al presidente si tenía información relativa al estado de salud del mandatario. Sus declaraciones fueron muy reveladoras.
El cirujano Salvador Navarrete Aulestia, es el único especialista que aportó datos fehacientes sobre la salud del presidente Hugo Chávez, como miembro del cuerpo médico de Miraflores hasta el 2002  y medico también de algunos de los familiares más cercanos del presidente este proporcionó datos en la entrevista que superaron el secretismo existente hasta ese momento; esto es a 4 meses de haber sido intervenido por primera vez en Cuba. El Dr. Navarrete asegura que Chávez tiene un diagnóstico de un sarcoma retroperitoneal del suelo pélvico de origen muscular y de muy mal pronóstico y con  una expectativa de vida de 2 años.  Entonces sabemos que hasta el 2002, Hugo Chávez era atendido solo por médicos venezolanos y fueron sustituidos por especialistas cubanos después del golpe ese mismo año.
Siendo así es de suponer que desde el 2002 médicos cubanos, por órdenes superiores bien precisas, formaron un equipo que en Venezuela eran los encargados de la atención médica del presidente y probablemente de algunos de sus familiares. Siendo un paciente renuente y escéptico como señala su médico personal, el trabajo de este equipo médico en Venezuela sería muy escaso; esto hasta mayo del 2011 que el presidente Chávez comienza a claudicar de una pierna lo que se atribuye a una lesión de la rodilla izquierda. Ya en La Habana, el equipo definitivo de médicos cubanos seria formado con la urgencia e importancia que esto merecía. Una orden de alta prioridad provenía del Alto Mando, ya había una presunción de enfermedad muy fuerte.
Los nombres de los cuatros especialistas que aparecen en las informaciones condecorados por el gobierno venezolano no serían los únicos responsables de la atención del paciente-presidente. Estos fueron los que jerarquizaron y controlaron toda la atención del presidente Chávez hasta su muerte. Se señala como algo negativo que en este equipo no había ningún especialista de Oncología, sí  había tal vez más de uno,  pero no aparecen en la relación. Esto no resta méritos y calificación a los profesionales señalados y condecorados por el gobierno venezolano apenas unos días después de la muerte de Chávez.
De los especialistas que forman el equipo medico condecorado señalamos a los Dres. Jorge González Pérez quien siendo especialista en Medicina Legal es también rector de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, sin dudas este fue el jefe del equipo médico que atendió al presidente Hugo Chávez Frías, es un profesional de alta calificación. Roberto Castellano Gutiérrez es especialista en Medicina Interna e intensivista del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ)  y tuvo a su cuidado al paciente en los momentos más críticos de los post operatorios así como de las complicaciones y evolución tórpida que mostro la enfermedad.  Ibrahim Fernández Rodríguez es un cirujano y militar de alta calificación que sin dudas llevó todo el manejo quirúrgico del presidente en las múltiples intervenciones de que fue objeto. Del  Dr. José I. Fernández Cuestas, no hay mucha información, solo que es un especialista del  Centro de Investigaciones Clínicas de La Habana; tal vez coordinador del equipo con el resto de los médicos que eventualmente participaban en la atención o con los funcionarios cubanos y venezolanos. Los especialista médicos aquí mencionados tienen categoría docente en las facultades de Medicina de la capital.
En febrero del 2012 Chávez fue intervenido en La Habana de una recurrencia del tumor ya tratado, en esa ocasión se especuló que muestras de la biopsias obtenida fueron enviadas a al Hospital Sirio Libanes en Sao Paulo, Brasil y al Tufts Medical Center en Boston, EEUU; donde fueron revisadas bajo condiciones de absoluto secreto. Esta información no puede ser confirmada pero lo cierto es que en un equipo multidisciplinario para tratar un enfermo con cáncer, los Anatomopatólogos tienen un papel significativo. De manera que en el equipo médico participó uno o varios patólogos cubanos  que no se mencionan entre los condecorados.
Señalamos que la decisión de tratar al mandatario venezolano en La Habana no fue descabellada ni afecto la evolución de la enfermedad neoplásica que le había sido diagnosticada; si en algún momento se requirió de algún recurso no disponible en el Centro de Investigaciones Médicos Quirúrgica, este se adquirió de inmediato. Los especialistas cubanos, todos los médicos del presidente y no solo los condecorados, hicieron lo mejor que saben hacer: atender a un paciente aquejado de una enfermedad progresiva y fatal. Lograron un tiempo de supervivencia media conveniente que beneficio la reelección del presidente, objetivo político en sí, pero no el único. Los periodos libres de enfermedad no fueron los mejores, de hecho resultaron los peores; pero los tratamientos de sostén permitieron que el presidente mostrara etapas de tiempo aparentemente libres de enfermedad. El presidente no estuvo secuestrado en La Habana ni los médicos cubanos se prestaron para una falsa así; Hugo Chávez, su familia y el estamento políticos venezolano decidieron que se trataría en La Habana y eso hicieron.
Buscaron hacerlo todo en el más absoluto secreto y lo lograron; aun hoy nadie habla de su estancia en La Habana. Todos aquellos que se vieron envueltos en la realidad de ver enfermar a su líder y el progreso de una enfermedad irremediable, frente a la cual no podían hacer nada, echaron mano al sigilo, la manipulación de la información, la falsedad y la mentira. A fin de cuentas de eso se trataba: de lograr en lo político lo que no se podía hacer frente a la inexorable progresión tumoral. La historia natural de la enfermedad superaba a la historia reciente de un país, marcado por los sobresaltos y la distorsión.
Trataban con la realidad de un semidiós que sucumbía a la enfermedad y se abocaba a la muerte; y bien sabemos que los semidioses no pasan por estos trances, ellos como tales pasan a otra dimensión.
*Médico Especialista en Oncología, Profesor-Instructor de Farmacología. FreeLancer Writer. Columnista. Bloguero.  Consultor GLG. Contribuye con artículos de opinión sobre Cuba en distintos sitios Web sobre salud y DDHH entre otros.