martes, octubre 30, 2012

Dieta para ayunantes.

Dr. Eloy A González.
Esta es la historia de un ayuno, forma de protesta que emplearon un grupo de opositores en Cuba en el año de 1999. Fue un año muy controversial dentro de los tantos años que hasta hoy ocupa la tiranía en usurpar el poder político y pisotear el derecho en la Isla.
El día 7 de junio del año 1999 se inicia en La Habana, en una casa localizada en la Calle Tamarindo 34, esto en la barriada de Santos Suárez, un ayuno convocado por varias organizaciones de la oposición  y liderado por el Dr. Oscar Elías Biscet. El  Ayuno de Tamarindo 34 bajo el nombre de: “Vida y Libertad  por la libertad de todos los presos políticos”, duró 40 días y consiguió unir a la oposición en Cuba alrededor de un acto de desobediencia civil. Se produjo una cobertura poco usual donde convergió  la prensa independiente y la prensa internacional acreditada en Cuba.
La dictadura y sus agentes represivos por aquellos días  se mostraban muy temerosos y no era para menos. La oposición había salido de su usual marasmo y había una secuencia de solidaridad y admiración para con los ayunantes de Tamarindo 34. Pero no era esta la preocupación del régimen ya acostumbrado a lidiar con una oposición fragmentada y débil. En noviembre de ese mismo año se estaría celebrando en La Habana la IX Cumbre Iberoamericana que traería a Cuba a los jefes de estado y de gobierno de varios países. Nada más inoportuno que una oposición reorganizada y políticamente activa.
Los convocantes al ayuno establecieron los términos de este con la declaración siguiente:
“Ayer festejamos el nacimiento de la República de Cuba, orgullo de todos los cubanos. Los ideales de justicia y libertad de sus fundadores aún permanecen como un objetivo para este pueblo. Por esta razón, el próximo 7 de junio un grupo de hermanos alzaremos nuestras voces para reclamar el cumplimiento de los derechos humanos y la libertad de los presos políticos de nuestro país, con un ayuno que comenzará a las 10 a.m. del día antes mencionado y culminará 40 días después, en: Tamarindo 34 apto. 5 entre 10 de Octubre y Rabí, municipio 10 de Octubre, en la ciudad de La Habana. Cada día de ayuno representa un año de sufrimiento y violación de los derechos de todo un pueblo en las últimas cuatro décadas. Sólo se ingerirán alimentos líquidos y suplementos vitamínicos. El período mínimo de participación será de 6 horas, ayuno simbólico para que Dios nos conceda las peticiones de nuestros corazones. Recordamos las palabras del profeta Isaías (58:6-7)
El 16 de julio se dio por terminado el ayuno de 40 días en Tamarindo 34 así lo vio la prensa en ese momento:
16 de julio - Hoy a las 10 de la mañana comenzó la conferencia de prensa final en Tamarindo 34 como cierre del ayuno que durante 40 días se ha efectuado en toda la nación cubana. Más de 100 personas entre opositores y defensores de los derechos humanos participaron en la misma. Cubrieron la conferencia periodistas cubanos independientes de la Cooperativa de Periodistas Independientes, Cuba Press, Habana Press, Nueva Prensa y Cuba-Verdad. Entre los representantes de la prensa extranjera estaban EFE, APIC, Televisión Española, ABC, Reuters, CNN y Televisión Japonesa.
No fui testigo directo de este evento de la oposición lo que explicaré más adelante .Pero alrededor del ayuno de Tamarindo 34 y de sus protagonistas  hubo, con era de esperar, turbias intrigas que trataron de socavar y desacreditar esta iniciativa y esta jornada de enfrentamiento con el régimen  que se prolongó por 40 días.
El 1 de noviembre de ese mismo año, el dictador cubano participa en una “comparecencia para tratar temas de actualidad nacional”. Aun recordaba esta intervención del Sátrapa  cuando fue publicado en el libelo Granma y más recientemente he estado indagando sobre la abundante información con que contaba Fidel Castro cuando  intervino ante la televisión cubana ese día con la finalidad de explicar los eventos políticos que se venían sucediendo en la Isla; encuentro de manera íntegra aquella comparecencia. En efecto, Fidel Castro,  dentro de los muchos temas abordados en esa intervención, hace una detallada explicación de las dietas que ingerían los ayunantes de Tamarindo 34 con cálculos muy precisos. El material es único y fue incluido como post en el Blog de Medicina Cubana.
Los opositores y las organizaciones que participaron en el ayuno de Tamarindo 34 convocaron, organizaron y participaron precisamente en un ayuno, en ningún momento ese evento era o llegó a convertirse en una huelga de hambre. Un ayuno no es una huelga de hambre.
Coincidente fue  la inspiración cristiana de este ayuno y  la dedicación de muchos de los ayunantes a la fe común. En los días que los ayunantes pasaron en este modesto apartamento compartieron experiencias cristianas y recibieron la asistencia espiritual necesaria. El ayuno en un acto de ascesis, es una disciplina espiritual por la que de manera voluntaria, la persona renuncia al consumo total o parcial de alimentos por un tiempo definido con el propósito de lograr un autocontrol sobre los deseos corporales y abandonarse plenamente en Dios. Hay distintos formas de ayunos, pero aquellos que se conducen por un periodo de tiempo establecido no conlleva la no ingestión de todos los alimentos incluyendo los alimentos líquidos.
Las formas de ayunar pueden ser: Parcial: Marcos 1,6: Juan Bautista (...) comía langostas y miel/ Daniel 10,3: No comí manjares ni carne, ni vino, ni me ungí con perfume (...) .Este se hace absteniéndose de algunos alimentos o actos que resulten agradables y procurando como en todas las demás formas de ayuno, la moderación en el obrar, la caridad y el ambiente de recogimiento y oración. También el ayunar puede ser, moderado o limitado: A pan y agua, recordando el sentido histórico y bíblico de ambos elementos (purificación y prefigura de la eucaristía) y la recordación de privación que además insinúan ambos. Los ayunantes de Tamarindo 34 en ningún momento se propusieron llevar un ayuno total, opción que algunas personas asumen para periodos de 1 a 3 días. Es así que sorprende las palaras del dictador cubano cuando ataca a los ayunantes porque estos consumían algunos alimentos líquidos.
En los días que ocurría esto eventos yo aún era parte del Colegio Médico Independiente de Cuba y esperaba el permiso de salida del régimen para emigrar junto a mi familia como refugiado político. Fue un año muy convulso y la traición y los despropósitos parecían acompañarme hasta los últimos días en que estaría en mi Patria para más tarde  salir al exilio.
En los días azarosos de aquel ayuno, en más de una ocasión visité la sede del Colegio Médico para hablar con su presidenta ( ¿o asesora? ) en la avenida 13 # 7213, lugar que un periodista independiente le ha llamado , quien sabe por qué, “ la ratonera”. La Dra. Iraida de León León tenía a su cargo velar por la salud de los ayunantes a quienes visitaba y chequeaba, sin embargo ella me aseguró “que se sentía muy mal de salud y en contante tensión y presión”; no dude en brindarme para ayudarle en sus visitas a Tamarindo 34, lo cual no ocurrió. “Lo más difícil es determinar la dieta de los ayunantes” (dieta líquida) me dijo para asegurarme que los alimentos y la dieta que estos llevan, acorde a su condición de ayunantes, era determinada por una especialista de Nutrición, esto es una médico especialista en Nutrición  o nutrióloga,  quien colaboraba con el Colegio Médico Independiente de Cuba.
En tanto que, meses después de darse por concluido el ayuno, el Comandante en jefe, convertido en Nutricionista explicaba lo que habían consumido los ayunantes de Tamarindo 34, día a día y en sus horarios, “…..ingiriendo cada dos horas, indistintamente, refrescos, helados y jugos. Es cada dos horas, se puede leer hasta el horario’, dijo el dictador  en tanto que se pavoneaba  ante la prensa.
El dictador alardeaba de conocer todo lo que ocurrió en aquel apartamento y  sobre todo, para desacreditar el gesto de privarse de alimentos, señala lo que los ayunantes  consumían. Las razones por las cuales el dictador sabe y muestra que sabe es fácil de entender: allí concurrieron muchas personas que podían hacer a diario un informe , las personas que apoyaban  a los ayunantes podían dar una información que no era un secreto y la nutricionista esto es la especialista, de la cual nada supe de su nombre y condición profesional , podía dar cada día un informe detallado de la exiguas dietas de alimentos líquidos que ellos tomaban acorde con el ayuno parcial y moderado que conducían en conformidad con su propósito de llevarlo por 40 días .
El doctor Biscet en aquella entrevista de prensa  que cerraba el ayuno de Tamarindo 34 señaló: Quiero decir también que los ayunos van a continuar como medio de protesta mensualmente. De corta duración, pero vamos a seguir haciendo ayuno hasta que no haya libertad para los presos políticos y hasta que no se respeten los derechos humanos. Quiero decirles también que aquí hemos invocado a Dios, y Dios dice que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Y al César lo único que le corresponde es el cobrarnos impuestos, y a Dios la libertad, por eso es que estamos aquí defendiendo la libertad que emana de Dios…,
Estos, los opositores que se dieron cita en Tamarindo 34, con su gesto buscaban comenzar a “desatar las ligaduras de la impiedad” solo que estas ligaduras son tales que la impiedad se ha apoderado  de nuestra atribulada Isla hasta el presente.
©30/10/2012